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La España despoblada

Estados Unidos, todavía, es la nación más importante del mundo. La llegada de inmigrantes para la repoblación de sus territorios y así construir una nación grande y poderosa, siguió las mismas pautas de las conquistas guerreras de la Edad Media europea, el asentamiento de las gentes en las tierras sometidas y las rentas feudales. Hoy día situaciones semejantes serían los territorios despoblados e impuestos nacionales.

El cine ha mostrado, una y mil veces, las vicisitudes de los colonos para llegar a su tierra prometida, las penurias hasta conseguir un terreno en el que establecerse y empezar una nueva vida que colmara sus necesidades más perentorias. Y hemos visto cómo, durante sus largos viajes, cuidaban los plantones de árboles frutales, las semillas de maíz y de trigo, los animales que, además de utilizarlos como transporte de carga, lo eran como inicio de rebaños con los que alimentarse y establecerse como rancheros.

En los últimos días, el presidente del Gobierno ha anunciado dos noticias que, en mi opinión, pudieran tener relación entre ellas si alguien tuviera el valor de ponerse a trabajar sobre su viabilidad y la decisión, política y económica, de implantarla:

  • España necesita la llegada de doscientos mil inmigrantes al año para poder sostener nuestra economía. Es de suponer que no están pensando que esos inmigrantes sean biólogos, físicos, matemáticos, ingenieros, catedráticos y personas cualificadas de ese nivel y procedencia inglesa, canadiense, japonesa, sueca, norteamericana o alemana.
  • Con el título de Pueblos con futuro: un plan para la cohesión y transformación del país, el Gobierno destinará 10.000 millones del Plan de Recuperación Europeo para luchar contra la despoblación y llevar la innovación y sostenibilidad a la España rural, creando oportunidades de emprendimiento en esas áreas. Para quien todavía piensa en pesetas, decir que equivale a más de un billón (con b) y medio de pesetas.

En España tenemos un problema con la inmigración: La tasa de paro de los marroquíes que hay en España es del 43%, sólo superados por los subsaharianos con el 59%. Todos ellos reciben sanidad gratis, educación gratis, subvenciones dinerarias mensuales sin contraprestación alguna, ayuda para vivienda, vales para comida y otra serie de prebendas que se pagan con los impuestos de todos los ciudadanos, españoles y extranjeros, que se esfuerzan y trabajan cada día para sacar adelante su familia y al país en su conjunto.

La España Rural y 10.000 millones de euros es el marco ideal para que el Estado facilite a los inmigrantes, de todas las razas, colores, religiones y procedencia, un terrenito, lo labren, lo siembren, hagan sus casitas y se hagan un porvenir, trabajando, siempre trabajando, como ciudadanos de bien. A estas personas, también se podrían añadir aquellos que se encuentran en paro permanente, cobrando durante años del Estado y, en muchas ocasiones, trabajando en dinero negro.

Sería un dinero bien empleado, de forma nominativa y directa, sin intermediarios ni organizaciones interpuestas, con un diseño jurídico y fiscal ad hoc, claro, transparente, en el que no quedaría tinta de ningún tipo entre las uñas de nadie.

Con ello se conseguiría dar una nueva vida a esos pueblos hoy casi despoblados, que necesitarían dotarse de servicios de todo tipo, desde productos de alimentación a lugares de ocio, pasando por escuelas y conexiones informáticas, abriendo así las posibilidades de crecimiento a esos lugareños.

Por otra parte, se dejarían de pagar subvenciones por estar sin hacer nada, evitando el refrán de “gente parada, malos pensamientos”, aportando valor añadido al país de acogida y construyendo juntos un futuro de paz y concordia. A ver si el Gobierno aprovecha esta oportunidad.

LA SOTA DE sOROS

No me voy a remontar a los años de la Guerra Civil. Yo nací en la segunda parte de la gobernanza de Franco. Todos teníamos claro que vivíamos en una dictadura (blanda ya en aquellos momentos) y que no podías escribir ni comentar nada contra Franco, la Falange y la Iglesia. Y que la policía te podía tranquilizar (de tranca) en cualquier momento y sin aviso previo.

Hicimos la Transición. Perdón, que creíamos eterno, entre hermanos, cooperando todos, desde Carrillo hasta Fraga, incluso Blas Piñar aceptó la democracia, en un fraternal abrazo en donde quedaron saldadas afrentas mutuas del pasado.

Hemos vivido bien, progresando adecuadamente, hasta que ocho votos masones de última hora hicieron Secretario General del PSOE a Zapatero. Con él volvieron a aparecer términos olvidados: Azules, rojos, comunistas, fascistas, independentistas, miserables, piojosos, antiespañoles, centralistas, hembrismo disfrazado de feminismo, república, guerracivilismo, Franco (los que nacieron después del año 1990 no habían oído hablar de él ni sabían quién fue) y otros similares que abrieron las heridas que ya considerábamos cerradas para siempre.

Pero la cosa ha ido peor, mucho peor, con la vuelta al marxismo en el año 2019 de la mano de Pedro Sánchez, ese personaje que miente más que parpadea, que va a llevar España a la quiebra económica, a su desmembramiento como nación y a una autarquía que, en once meses de legislatura, está cercenando la democracia y la libertad, con su valido comunista Pablo Iglesias, que no sé qué secreto guardará para que complazca vía Decreto Ley cuantas indicaciones le sugiere.

Hemos llegado a una situación en la que, al contrario que con Franco, ahora puedes esperar una agresión física de cualquiera, menos de la policía, y no puedes escribir ni comentar nada sin repasarlo media docena de veces, cambiar palabras, sentido de las frases y las comas de sitio, de tal forma que no molestes lo más mínimo a la tupida red censora que el Dúo Diabólico que nos manda ha montado en la mayoría de los medios de comunicación, a través de subvenciones (uno de los grandes males de este país) o de infiltrados políticos en interés de la causa socialista,

La gente necesita creer en algo, confiar en alguien; de ahí, las creencias religiosas y los postulados políticos. La palabra “socialista” tiene en España la impronta que dejó la socialdemocracia de los años de Felipe González, de libertad, diálogo, entendimiento, constitucionalidad, propiedad privada, desarrollo empresarial y equidad en el reparto de cargas, tiene un “valor de mercado” por sí misma, con independencia que quien se encuentre al frente de ese Partido Político. Eso genera, y así seguirá pasando en el futuro, una base mínima de votos que le deberían permitir gobernar con otros partidos más centrados y defensores de la Constitución, sin recurrir a extremismos comunistas ni separatistas, que están utilizando a Pedro Sánchez como una “sota” -del latín subtus, debajo, o sea, que sota viene a significar: lo que está debajo. ¿Y qué hay debajo de los reyes y caballeros? Pues un sirviente, un lacayo, un paje, etc… Para este viaje no hubiera hecho falta alforjas. Cuando nos demos cuenta tendremos la hoz, en el cuello o en la mano.

La verdad es que ha sido un año muy difícil, en todos los aspectos, tanto a nivel nacional como internacional. En España debemos destacar tres grandes bloques de problemas:

  • Tema coronavirus: En España no ha habido transparencia, coherencia ni se han consultado especialista médicos ni comerciales en la compra de material, se actuó tarde y se ha tratado de evitar la responsabilidad del Gobierno traspasando las competencias a las comunidades autónomas, diecisiete reinos de taifas que, si el Gobierno Central lo hizo mal, las comunidades autónomas lo están haciendo peor. Remito al lector a mi libro UN CUENTO GUBERNAMENTAL, en el que se recogen datos, citas, artículos y referencias documentadas, con el único propósito de dejar constancia para el futuro de la verdad sobre el tema, principalmente en España, en la que, aprovechando la desgracia, se ha tratado de limitar la libertad de expresión, del control parlamentario y de cualquier crítica al Gobierno, de prohibir las autopsias y tratar de ocultar los miles de muertos, no permitiendo fotografías ni reportajes televisivos de las morgues ni de ningún familiar de los fallecidos.
  • Política: Vuelve a haber dos bandos enfrentados claramente: Una derecha débil y desunida, sin un líder de prestigio e incapaz de movilizar a la ciudadanía. Y una izquierda frentepopulista instalada en el Gobierno, cuyo objetivo es derrocar la monarquía, abolir la Constitución, implantar una república federal de países independientes (País Vasco, Cataluña, Galicia, Andalucía y Castilla), controlando el poder ejecutivo, legislativo, judicial y de los medios de comunicación, e implantando un “Ministerio de la Verdad” que en realidad es una censura acerca de cualquier crítica a sus actuaciones. A ello hay que añadir la delicada situación diplomática con Marruecos, con varios frentes abiertos con ese país y ninguno de ellos favorable a España.
  • El presidente del Gobierno se ha instalado en una mentira constante. Aquello que dijo al principio de Legislatura de “(…) combatir la desafección política ciudadana con ejercicios claros de transparencia, mecanismos estrictos de control y garantías en la rendición de cuentas”, ha quedado reducido a una presentación de 41 páginas, modelo power point de un consultor juniors, autoproclamando la bondad de su actuación, examen de complacencia que no aborda ni uno solo de los problemas existentes, en un año en el que se han destruido un millón de empleos, han cerrado casi cien mil empresas, los muertos por coronavirus son muchos miles más que los reconocidos oficialmente, la Deuda Pública ha alcanzado una cifra impagable y el control estatal filocomunista es cada día más palpable.

Ha pasado desapercibida una noticia: The New York Times es uno de los periódicos más importantes del mundo, ganador del Premio Pulitzer en 125 ocasiones. Generalmente, se adelanta a las noticias y es el primero en presentarse allí dónde sabe que hay, o va a haber, conflicto. Para enero 2021 está previsto que amplíe su cobertura informativa en Madrid, tanto en instalaciones como en número de periodistas. Ahí lo dejo.

Hoy es treinta y uno de diciembre del año 2020, un muy mal año para todos. Como decía mi padre, “San Silvestre, coge el año y vete”. Y, si es posible, llévate de la política a Pedro Sánchez y a Pablo Iglesias, antes que esto acabe como el rosario de la aurora.

Países grandes y poderosos

Juan llegó de ilegal a Estado Unidos de América. Contrató un barco que lo dejó a un kilómetro de las playas de Florida; fue nadando hasta la orilla, llevando consigo un pequeño petate que contenía su ropa de calle; salió de la playa como si fuera un bañista más y se perdió entre la multitud de gente que allí había.

No me pregunten cómo ni con qué medios, pero hizo un viaje de 1150 millas, 1850 kilómetros hasta llegar a Nueva York. Allí se acomodó en Harlem, el barrio negro, en donde localizó una vivienda medio abandonada, hizo una conexión ilegal a la luz de la calle y empezó a buscarse la vida … Uno de los conocidos en su travesía americana le proveía de relojes Rolex falsos, teléfonos móviles chinos a bajos precios, además de vender pequeñas dosis de cocaína al menudeo.

No habían pasado muchos días cuando tres “armarios” que parecían salidos de un combate de pesos pesados, lo rodearon y le gritaron: ¡¡White, you bastard, son of a bitch, slag, fuck you, this is our neighborhood, you’ll find out!! Le dieron tal paliza que quedó tendido en medio de la calle, sin que nadie se acercara a ayudarle. Como pudo, medio arrastrándose, llegó a un hospital; allí le pidieron su tarjeta de crédito para cobrar por adelantado la atención sanitaria que le debían prestar; como no tenía, no lo atendieron; volvió a la calle, solo, mal herido y sin apenas poder mantenerse de pie; lo vio un coche policía y lo llevaron a un hospital de beneficencia de las Hermanas de la Caridad, donde le cuidaron y sanaron.

Cuando estuvo casi recuperado, la policía le pidió su identificación, pasaporte, domicilio y resto de datos de cualquier ciudadano americano. Salió como pudo de ese interrogatorio, haciendo ver que no dominaba el idioma, que su inglés no iba más allá del “my tailor is rich” del bachillerato franquista español. Como vio lo que se le podía venir encima, se escapó del hospital como había visto en las películas; y hasta ahí llegó el tema. La policía lo detuvo en veinticuatro horas, no sin antes darle otra paliza por haberles hecho frente y resistirse a su detención.

El juicio rápido se realizó en setenta y dos horas; el fiscal general del condado, elegido por voto ciudadano y sin dependencia jerárquica de nadie, le acusó de: Inmigración ilegal, ocupación de propiedad privada versus comunismo al atentar contra la propiedad privada, tráfico de drogas, venta de productos falsos, ausencia de licencia para ejercer el comercio, hurto a los bienes públicos por el enganche a la luz del municipio, desfalco al erario por no declaración de ingresos, resistencia a la autoridad y resarcimiento de los medios públicos técnicos y humanos para su detención, justicia y cumplimiento de pena, en su caso. Resultado: Diez años de prisión, sin licencias parciales ni redención, con libertad condicional a las tres quintas partes de la pena, bajo el control y seguimiento de un funcionario estatal.

Pedro estaba en Macao, antigua colonia portuguesa, trabajando en un casino de los que se llama “Las Vegas de Asia”. Un día se puso de acuerdo con un cliente para ganar un dinero extra en la mesa de juego. Lo pillaron sobre la marcha y tuvo que salir huyendo a toda prisa. Entró en China, en la provincia de Guangxi, dentro de un fardo de los que todos los días llegaban llenos de comida a China con destino a los más altos jerarcas del Partido Comunista Chino.

A este le duró poco la aventura; en cuarenta y ocho horas le habían detenido las autoridades chinas. Le acusaron de ser un espía del capitalismo imperialista, además de no trabajar para el pueblo y tratar de vivir a su costa. Sentencia rápida y sin posibilidad de recurso de alzada: Cadena perpetua.

Pepe llegó a Arabia Saudí a trabajar en el AVE a la Meca. Cuando se acabaron las obras y venció su permiso de trabajo, había aprendido algo de árabe y decidió quedarse a vivir allí. Cristiano desde la cuna, de algo tenía que vivir; y no se le ocurrió nada más que vender Biblias en una pequeña banqueta como la de los antiguos argentarios romanos, en dónde podría captar más adeptos y hacer más proselitismo: a la puerta de una mezquita. No hizo falta que llegara la policía, es más, yo creo que vieron los hechos y pasaron de largo: Furibundos islamistas apalearon al infiel hasta dejarlo sin sentido. Fue más tarde cuando lo recogió un coche, sin distintivo de ningún tipo, y nunca más de él se supo.

Mohamed Lamine, africano, él se autoproclama negro, inmigrante ilegal en Badalona (España), se dedica a “mantero”, venta de productos falsificados, no está dado de alta en la Seguridad Social, no paga impuestos de ningún tipo, extiende su “negocio” a las puertas de los empresarios a los que hace competencia, que pagan sus impuestos y están cerrados la mayoría de ellos por el tema del coronavirus, tiene la sanidad gratis, las medicinas gratis, los colegios gratis, vive de okupa, y es el cabecilla de los inmigrantes ilegales de la nave incendiada en la ciudad barcelonesa en la que, por una imprudencia de sus habitantes, murieron tres personas, todas ellas también ilegales y okupas, con plena impunidad convoca una rueda de prensa y hace un llamamiento a la violencia contra Santiago Abascal, Pablo Casado y el alcalde de Badalona, Xavier Albiol, o sea, contra todo el arco parlamentario constitucional de la derecha española.

«Vamos a luchar contra los gobiernos racistas de Abascal, Casado y Albiol. Ahora mismo no podemos estar aquí en Barcelona porque nos odian. Eso se llama el privilegio de los blancos» … «Queremos libertad, oportunidades, igualdad. Somos las ratas, los esclavos del sistema. Nos odian y eso no es normal» …  «Somos los esclavos de este sistema. Es el momento de que toda la gente negra, da igual dónde está, da igual lo que haga, que nos apoyen. Invitamos a toda la raza negra, necesitamos vuestra ayuda», y añade: «Queremos pisos y papeles».

¿Se dan cuenta por qué quiere Podemos legalizar y nacionalizar a todos los inmigrantes ilegales? ¿Se dan cuenta por qué unos países son grandes y poderosos, y otros insignificantes en el contexto mundial? ¿Se dan cuenta por qué hace años se decía que África empezaba en los Pirineos? Los españoles no somos racistas, lo que no queremos son vagos, delincuentes, gente que viva a nuestra costa y no aporte nada a la nación.

Legal pero amoral

Los extranjeros podrán encontrarse en España en las situaciones de estancia o residencia.

Estancia es la permanencia en territorio español por un período de tiempo no superior a 90 días, sin perjuicio de lo dispuesto para la admisión a efectos de estudios, intercambio de alumnos, prácticas no laborales o servicios de voluntariado.

Son residentes los extranjeros que se encuentren en España y sean titulares de una autorización para residir. Los residentes podrán encontrarse en la situación de residencia temporal o de residencia de larga duración.

La residencia temporal es la situación que autoriza a permanecer en España por un período superior a 90 días e inferior a cinco años. Existen unas condiciones especiales para las mujeres extranjeras víctimas de violencia de género.

La residencia de larga duración es la situación que autoriza a residir y trabajar en España indefinidamente, en las mismas condiciones que los españoles. Tendrán derecho a residencia de larga duración los que hayan tenido residencia temporal en España durante cinco años de forma continuada, que reúnan las condiciones que se establezcan reglamentariamente.

Quede claro que lo hasta aquí escrito corresponde a permanencia en territorio español por un periodo determinado. Muy distinta situación es alcanzar la nacionalidad española, que lo es de forma permanente y que se adquiere por:

1) Nacionalidad para españoles de origen;

2) Nacionalidad por opción;

3) Nacionalidad por posesión de estado;

4) Nacionalidad por naturaleza; y

5) Nacionalidad por residencia.

Centrémonos en esta última, nacionalidad por residencia, y lo que dice el Ministerio de Justicia sobre ello:

«Una de las formas de obtención de la nacionalidad es por residencia, la cual exige la residencia de la persona en España durante diez años de forma legal, continuada e inmediatamente anterior a la petición. Existen casos en los que el período de residencia exigido se reduce; estos son:

Cinco años: para la concesión de la nacionalidad española a aquellas personas que hayan obtenido la condición de refugiado

Dos años: para los nacionales de países iberoamericanos, Andorra, Filipinas, Guinea Ecuatorial, Portugal o personas de origen sefardí, pudiendo mantener la doble nacionalidad.

Un año: para el que haya nacido en territorio español, para los casados con un español o los hijos/nietos de españoles nacidos en España y para el nacido fuera de España de padre o madre, (nacidos también fuera de España), abuelo o abuela, siempre que todos ellos originariamente hubieran sido españoles.

Además, el interesado deberá acreditar buena conducta cívica, y suficiente grado de integración en la sociedad española».

Entre los documentos que hay que acompañar a la solicitud, están:

-Certificado de antecedentes penales de su país de origen, traducido y legalizado, de acuerdo con los Convenios internacionales existentes o certificado consular de conducta expedido sobre la base de consulta a las autoridades competentes del país de origen.

-Certificado de antecedentes penales del Registro Central de penados. Puede sustituirse por la autorización de consulta al Ministerio de Justicia consignada en el modelo de solicitud.

-Diploma del Instituto Cervantes de la prueba de conocimientos constitucionales y socioculturales (CCSE) y la prueba de conocimiento del idioma español (DELE).

Las personas que pueden solicitar la nacionalidad española son aquellas que han cumplido la mayoría de edad en España (18 años), los que se encuentren emancipadas y los que hayan cumplido los 14 años acompañados por su asistente legal.

La eficacia de la concesión de la nacionalidad española por residencia estará supeditada a que en el plazo de 180 días se cumplan ante el encargado del Registro Civil del domicilio, los siguientes requisitos:

Que el interesado sea mayor de 14 años y capaz para prestar declaración por sí;

Jure o prometa fidelidad al Rey y obediencia a la Constitución y las leyes;

Renuncie a su nacionalidad anterior. Quedan a salvo de este requisito los naturales de países iberoamericanos, Andorra, Filipinas, Guinea Ecuatorial o Portugal y los sefardíes;

Que la adquisición se inscriba de la nacionalidad en el Registro Civil español.

Esta es la ley vigente en España. Luego viene su retorcimiento, los trapaceos políticos y el uso y abuso del puesto de mando para poder mantenerse en él, para priorizar las circunstancias personales al interés de la ciudadanía en general.

El Gobierno actual, Pedro Sánchez=marxismo y Pablo Iglesias=comunismo, necesitan un millón de votos más, aproximadamente, para mantenerse en el poder más años que lo hicieron Stalin, Hitler, Franco, Mao Tse-Tung, Chaves o Fidel Castro, grandes demócratas por cierto, y para ello Pablo Iglesias (¿guardará algún secreto en su moño?) presiona de forma contundente al presidente Pedro Sánchez para que los inmigrantes puedan obtener la nacionalidad con solo tres meses de estancia en España, legales o ilegales, y que se elimine el examen de lengua y de conocimientos constitucionales y socioculturales del país, actualmente requisito indispensable, como ha quedado reflejado en párrafos anteriores, y exige que el procedimiento «sea flexible con las personas que tienen dificultades de aprendizaje por cuestiones cognitivas o de diversidad funcional». Traducción, que lleguen a España todos los analfabetos del mundo, incluso con deficiencias cognitivas o de diversidad cultural, o sea, los tontos.

Igualmente proponen «avanzar en el reconocimiento del derecho al sufragio, de acuerdo con la Constitución, a los extranjeros residentes de larga duración», hasta ahora reservado a los ciudadanos procedentes de la Unión Europea y aquellos con los que se mantienen acuerdos de reciprocidad, como son algunos países hispanoamericanos.

Como se encuentran en mayoría en el Congreso de Diputados, raspada, pero mayoría al fin y al cabo, lo conseguirán. Como la oposición está desunida y luchan entre ellos a ver quién la tiene más larga …. la lengua, lo conseguirán. Como la derecha es incapaz de movilizar a la gente en la calle, lo conseguirán. Como los sindicatos son la izquierda subvencionada, lo conseguirán. Como los acompañarán los secesionistas que quieren acabar con España como nación, lo conseguirán. Como nos estamos quemando en una olla de agua hirviendo, como la ranita, y pensamos que estamos bañándonos, lo conseguirán.

Y tendremos una situación en la que, a los inmigrantes ilegales actuales, jóvenes, bien alimentados, con buenos relojes y mejores teléfonos móviles, que han pagado un dinero muy importante (o se lo han pagado) para llegar aquí, se unirán los que tienen dificultades de aprendizaje por cuestiones cognitivas o de diversidad funcional, que es lo que textualmente han dicho PSOE y Podemos, a quienes deberemos cubrir todas sus necesidades vitales y corporales durante tres meses, y subvencionar hasta que se mueran porque, estadísticamente, el 85% de los llegados a Europa no quieren trabajar, y mucho menos si tienen esa capacitación intelectual que les presupone nuestro Gobierno, en unos tiempos en los que está previsto que en cinco años los robots hagan la mitad del trabajo existente en el mundo industrializado.

Todo ello, en un momento de gravísima situación sanitaria y económica, donde escasean las camas de hospital y las UCI para los enfermos más graves por coronavirus, donde los parados reales (inscritos, inactivos y ERTE) están sobre los cinco millones de personas, donde ya son evidentes “las colas del hambre” y dónde los mayores aportes al desarrollo son el turismo (cerrado), la construcción (cerrada) y el botijo andaluz.

Es otro golpe de estado legislativo, legal pero amoral, por mayoría democrática española, que es algo parecido a lo de la infabilidad del Papa, elección democrática que, en uno y otro caso, queda convertida en un caucus de media docena de personas que mueven los hilos de millones de ciudadanos a su antojo.

Islas Canarias

La anormalidad que supone la llegada de miles de inmigrantes ilegales a las Islas Canarias, no puede ser fruto de la casualidad y de la búsqueda de un puesto de trabajo. Solo llegan hombres, jóvenes, atléticos y, algunos con uniforme militar, estos últimos vistos en TACO (Tenerife); alojados en hoteles de tres y cuatro estrellas, con todo pagado, hay quien asegura que son soldados, pertenecientes a milicias de Nigeria, Gambia, y Sudán. Más parece una nueva marcha verde en territorio español, cuyo destino final son las ciudades de Ceuta y Melilla, ganadas para Marruecos sin oposición por parte del Gobierno frentepopulista español.

El Frente Polisario declara la guerra a Marruecos y pide ayuda a España, a lo que Pablo Iglesias responde con algo que sabe es imposible: un referéndum de autodeterminación para el Sáhara Occidental.

Además del conflicto diplomático que las palabras de Pablo Iglesias pueden provocar con Marruecos, Mohamed VI, en solo dos años, ha gastado hasta 3.500 millones de dólares en compra de armamento a EE.UU., para reforzarse militarmente, lo que significa que, en una hipotética guerra, nos machacarían en pocos días, no porque sean mejores que nosotros sino porque están dotados con el último material bélico del mercado.

Yo ya no sé qué pensar, si somos o no conscientes que alguien está poniéndo una alfombra roja y verde para su llegada a España de estas personas y si el último objetivo es que este país salte por los aires, se diezme el ejército y quede desprestigiado ante toda Europa y, como hace siglos, sea en España donde se inicie la conquista islámica para su extensión a toda Europa.

Mientras esto ocurre, España se desmarca del acuerdo franco-alemán sobre inmigración tras su ausencia en la cumbre antiterrorista, y el Ministerio del Interior aboga por ayudar a los países en origen y desconfía del plan contra el terrorismo de Francia, Alemania, Austria y Países Bajos, que piden reformar el “espacio Schengen” y reforzar las fronteras de la UE sin contar con España, Italia y Grecia.

Lo dicho, algo huele a podrido en el estercolero de mi pueblo.

Nunca pasa nada

El director del Centro de Coordinación de Alertas y Emergencias Sanitarias (CCAES), Fernando Simón, ha declarado que el que no vengan turistas del Reino Unido y de Alemania, “desde el punto de vista sanitario estas decisiones nos ayudan, y es un riesgo que nos quitan”, y así habrá “menos importación de casos”, reconociendo que los aeropuertos son puntos de “importación del coronavirus”.

No ha dicho nada de otro evidente motivo de contagio importado, la llegada incontrolada de pateras de inmigrantes ilegales, con elevado porcentaje de contagiados, algunos de ellos por estar fugados y otros, como en Almería, dejando en libertad a 200 de ellos por estar cerrados los CIE. Todos ellos pululan por diferentes sitios, incontrolados, y el avance de los contagiados en Aragón y en Cataluña tienen bastante que ver con ellos. Por cierto, un grupo de jóvenes “sin nacionalidad” ha reventado treinta y cinco cristales del tren Mataró-Barcelona; y no pasa nada.

 

En este país nunca pasa nada siempre que aparezca alguna referencia a izquierda, radical, antisistema, feminismo, LGTB, independentismo, inmigrante, musulmán, república, anticonstitucional y otra serie de términos similares, y tenemos miedo a utilizar palabras como honradez, patriotismo, compañerismo o cualquiera de las virtudes al uso histórico español, que parece que seamos nosotros quienes hemos inventado la democracia, y lo que en realidad estamos haciendo es ir hacia una autocracia.

Varios catalanes, en diferentes momentos, han mostrado su predisposición contra España y su deseo de conseguir la independencia por la fuerza de las armas si fuera necesario. En esta ocasión ha sido el expresidente de ERC Carod Rovira (el que negoció con ETA que no atentara en Cataluña, y el que se puso una corona de espinas como burla al cristianismo) el que en un artículo titulado “Control del territori”, insta a la Generalidad a preparar a los Mossos (“hay mossos personalmente comprometidos con la causa legítima del pueblo catalán por su independencia nacional”): “Quiero pensar que al margen de preparar campañas electorales y profundizar en florituras legales ahora mismo debe haber también quien se preocupa con rigor sobre cómo proceder cuando sea necesario, el día D, en la hora H, al control efectivo del territorio. Y, sobre todo, cómo mantenerlo”.

“Luego empieza a hacer un recuento de los policías que hay en Cataluña, de los bomberos, de los expertos en artes marciales, de los CDR y de cualquiera capaz de empuñar un arma para llegar a la conclusión de que es vital que la Gene haga planes para controlar el territorio e imponer la dictadura lazi en toda Cataluña. Un escenario de terror en el que, a los botiflers, colonos y demás bestias humanas nos señalarán el camino (o emigración o plomo) y las bandas de terroristas lazis camparán a sus anchas, un poco al estilo Kosovo.

En su delirio, Carod llega a proponer contar con (esto es, armar) “branques sindicals de tradició més combativa, militants de partits polítics, membres d’organitzacions socials”. Para que se entienda: dar armas a los herederos de Durruti, a los militantes lazis y a los CDR para que salgan a la calle a imponer su ley y sembrar el terror. Un panorama de lo más atractivo.

Tot es va confirmant: aquesta gent són un perill per a Catalunya i per als catalans. Su Catadisney es una pesadilla de terror y ajustes de cuentas, una repetición del caos de violencia y asesinatos en la que se vio sumida Cataluña durante la guerra civil” Dolça Catalunya 28-07-2020.

Y como todo se pega, menos lo hermoso, Íñigo Urkullu exige bilateralidad para la conferencia de presidentes autonómicos del 31 de julio, igual que hizo en su día el presidente de la Generalidad catalana.

Pedro Sánchez y sus compañeros comunistas de gobierno pintan menos en Europa que yo en el panorama literario mundial. Y se están empezando a acumular los problemas: Cataluña, Euskadi, veto europeo al turismo, sube el paro más de un millón de personas en el último trimestre, disminuyen los ingresos de Hacienda en veinte mil millones de euros por haber menos cotizantes y de menor importe, aumentan los contagiados por coronavirus (diecisiete mandos dando instrucciones, que lo están haciendo peor aún que lo hizo el gobierno central), el comercio cerrando forzoso unos y por quiebra otros, regalamos 1.700 millones de euros a otros países sin ninguna explicación, la Guardia Civil tutelada por Marlaska, dedicada a poner multas por llevar la bandera de España en las cercanías de la vivienda del VP Pablo Iglesias y sin poder desenfundar hasta que no les disparen a ellos, el rescate financiero de la Unión Europea, diferido en el tiempo y condicionado a políticas económicas contrarias a su ideario, y todos los sectores reclamando ayudas y subvenciones, sin considerar que el coronavirus está cambiando el mundo y que también tienen que cambiar ellos, deflactando los precios y reestructurando las empresas. Se nos avecina un cuarto trimestre del año más que problemático, dirigido por el socialismo en estado puro, ese que es capaz de dejar a Cuba sin azúcar, a Venezuela sin petróleo, a Argentina sin carne, y a España sin turistas, porque está claro que aquí ni avanzamos con el coronavirus ni con la recuperación económica.

 

 

Brotes

Pilar Blasco

Puerta de Madrid, 03-07-2020

 

Un señor procedente de algún país africano previa recogida en un puerto de la zona del Estrecho, a donde había sido enviado por alguien, desembarcado por algunos, fue trasladado por un tercero o cuarto anónimo a 700 km de distancia, en un furgón a Extremadura, destino Navalmoral de la Mata. El tal inmigrante ilegal, portador del covid´19 fue depositado en un centro de alojamiento o acogida del que huyó, desconociéndose hasta el momento su paradero. Si hacemos caso de toda la información recibida por todos los medios durante tres meses de confinamiento, un portador del virus es capaz de contagiar de forma exponencial a gran velocidad y sin necesidad de un contacto estrecho, a una media de 10 personas en su entorno, los cuales a su vez contagiarán a otros tantos, etc., especialmente tratándose de una persona procedente de territorios donde la pandemia está en fase ascendente, o sea que no ha llegado al famoso pico en el que comienza a descender la virulencia en cantidad y calidad. Esto en lo que respecta a ese africano desconocido, pues no suelen traer filiación, y si la traen nadie la conoce porque es secreto de Estado, no se trata de un españolito de los que se trasladan con su familia del garaje de su casa en Madrid al garaje de su vivienda en la sierra para confinarse obedientemente, al que se le aplica una multa recurrible por ilegal.

 

 

El caso del inmigrante de Navalmoral, que ya ha puesto en tensión a la población de la zona, autoridades y fuerzas del orden no es único, como sabemos, las pateras y barcos de ONG´s siguen llegando a nuestras costas y los viajeros siguen siendo recibidos y repartidos por diferentes centros, cuando no esparcidos a su suerte por España, según unos protocolos que la mayoría desconocemos y que ya llevan años funcionando. Luego están los brotes detectados en temporeros de la zona del Cinca en la raya de Huesca Lérida, poblada de explotaciones agrícolas fruteras que requieren mano de obra abundante y barata cada año durante el verano. Al aeropuerto de Madrid Barajas han llegado viajeros que después de unos días han dado síntomas de la enfermedad. Pese a la insistencia de las autoridades autonómicas y municipales, pese a ruegos y advertencias al gobierno central, el del doctor Sánchez, el doctor Iglesias, el epidemiólogo Simón y el filósofo Illa y un equipo de expertos, desconocidos “por seguridad”,  las medidas de control sanitario son de risa. En mi pueblo había un médico rural de los de entonces que con mirarte el ojo, la lengua y ponerte el dorso de la mano en la frente ya sabía lo que te pasaba, con métodos parecidos en 2020 se diagnostica en el aeropuerto a los viajeros de todo el mundo que salen a tierra madrileña con un papel relleno de datos personales incomprobables y la incertidumbre normal sobre su estado de salud, o sea que no saben si tienen el virus, no traen test PCR ni IGm ni IGg, ni de su lugar de procedencia ni de aquí, sino que al estilo del médico de antaño, son objeto de un reconocimiento visual ¡! Tengo entendido que los controladores de viajeros no son médicos propiamente dichos, no son sanitarios, o sí, da igual y que no siempre están presentes, que no dan abasto, o sea que muchos viajeros pasan a la sala de bienvenida sin pena ni gloria.

Luego están los botellones, bodas y bautizos, banquetes y celebraciones, que por su carácter privado y clandestino son poco o nada controlables. Esas son ampliamente publicadas para escarmiento y ejemplaridad del resto de la ciudadanía, que comparte la justa indignación por esas conductas irresponsables. Están las manifestaciones varias, las cuales, si son por causas nobles, es decir progres, tipo Black lives matter, se desarrollan con normalidad y permiso gubernamental aunque traspasen los límites de la concentración autorizada y sin control de mascarillas, ahora rigurosamente obligatorias, no como en febrero y marzo (que no había). Otra cosa es que se realicen en el barrio de Salamanca o en coche privado con bandera española, que esas contaminan o las de la calle de Pablo e Irene en Galapagar donde está prohibido el paso por medio centenar de guardias civiles de vigilancia permanente con garita, no vaya a ser que un descerebrado de los que ponen el himno nacional en el móvil, encaramado en una piedra del terreno montañoso de la zona, resulte ser un peligroso antisistema de la modalidad facha patriota españolista.

Así están las cosas y algunas más. Las únicas y más estrictas prevenciones, prohibiciones y controles han sido ejercidas con los naturales, los indígenas, como se dice ahora a raíz del redivivo tema de la esclavitud. Durante tres meses en los que hemos pasado por todas las fases de la incertidumbre, desde el  puedo salir pero con el perro, puedo salir a tal hora porque soy mayor, porque soy niño, porque hago deporte, aquí sí, aquí no, ahora en esta región pero no en la de al lado, puedo ir a Londres pero no a Guadalajara etc., del aquí no pasa ni pasará nada salvo algún caso esporádico, pese a los rumores del exterior, pese a las certezas y los datos de otros países cercanos y lejanos, a las advertencias y los consejos de expertos oficiales y alternativos, españoles y extranjeros, a los miles de muertos cada día, miles de compatriotas, vecinos , amigos, familiares, conocidos…. El mayor número relativo en muertes y contagios del mundo, hasta ahora. Todo lo hemos asumido, obedecido e interiorizado de forma ciudadanamente ejemplar a pesar del fatalismo, del dolor y de la indignación.

Resulta por lo mismo sorprendente que lo que hemos sufrido y aún sufrimos no haya dejado huella en la actitud de la gente inconsciente y gamberra, lo que era de prever dada la naturaleza del género humano. Lo que no esperábamos, o sí, es que nuestros gobernantes hayan tomado vacaciones veraniegas en el tema mediante abandono del inicial e inútil mando único y delegación de control en las comunidades autónomas, cada una a su criterio, deje de la mano de Dios las áreas de su competencia exclusiva como son fronteras y medios de transporte. Sabemos que Barajas y otros fueron foco de contagio masivo en las fechas decisivas. Cuesta creer que no haya método mejor que el reconocimiento visual y el termómetro para controlar la entrada del terrorífico enemigo, que nos ha diezmado seriamente y al que habría que seguir combatiendo con armas de destrucción masiva. El inefable ZP hizo sarcásticamente célebres los brotes verdes de la economía en crisis galopante.  Las “simpáticas” y siniestras bolitas con pinchos del coronavirus también las pintan verdes.

 

 

Disparar con pólvora del rey

Oficialmente, llevamos 27.136 muertos por el coronavirus en España; extraoficialmente, al 2 de junio, son 43.985 según el estudio de la Asociación de Servicios Funerarios; según Sanidad, durante el mes de junio han muerto 9 personas en toda España; en cambio, las CCAA’s han notificado más de 500 fallecimientos; los infectados son, oficialmente 245 mil personas. El rebrote que ha habido en China y en Alemania, no presagia nada bueno a nivel mundial.

La economía española se ha casi paralizado durante estos tres últimos meses, por lo que es necesario su rápida activación. Como nuestros verdaderos inventos han sido históricamente el botijo, la fregona y la siesta, se ha de volver al turismo internacional, para lo que se están volviendo a abrir las fronteras.

 

 

Pero se nos siguen colando inmigrantes ilegales, con la connivencia de políticos y autoridades, que han empezado a abrir un nuevo frente de contagio por coronavirus. En la última patera llegada a Fuerteventura con 39 personas, 14 de ellas han dado positivo por coronavirus. La cura y el confinamiento de todos ellos vale un dinero.

En Barcelona, los inmigrantes irregulares han dicho que “van a tomar las calles de España” hasta que el Gobierno de Pedro Sánchez y Pablo Iglesias regularice la situación de los inmigrantes ilegales en España.

Alguien podrá decir que este texto es racista. Nada más lejos de la realidad. Es autodefensa. El dinero es un bien escaso, y hay que utilizarlo en aquellos que han contribuido a que el Estado tenga recursos. Y si sobra, atender a la caridad y solidaridad del resto. Pero no es el caso. España no puede aguantar el sostenimiento económico y el tratamiento sanitario de todo aquel que quiera venir aquí a vivir a costa de los ciudadanos españoles, nativos y extranjeros, que se levantan a las siete de la mañana todos los días para ir a trabajar. Y que llevan confinados desde el pasado 14 de marzo para evitar la propagación de esta pandemia. A quien suscribe las presentes líneas, persona de alto riesgo según nuestro Ministerio de Sanidad, no se le ha efectuado test de ningún tipo, que parece son caros, pero sí a esos inmigrantes ilegales, trasvasando mis impuestos a quien no ha aportado, ni piensa aportar nunca nada al erario público español.

El refranero español, que es muy sabio, dice: “Primero Dios, después los santos”.

 

 

Wellcome – Esto es jauja

El Gobierno flexibiliza las normas para evitar una expulsión masiva de inmigrantes. La Dirección General ha enviado esta semana tres extensas órdenes a las oficinas de Extranjería de toda España para facilitar el arraigo, la reagrupación familiar y las renovaciones.

Autor: Ángel Villarino en El Confidencial del 10-06-2020

El Gobierno ha flexibilizado esta semana los trámites para la regularización de inmigrantes, un paso que abogados especializados consideran “un giro de orientación brusco y muy trascendente”.

El lunes, la Dirección General de Migraciones envió tres extensas órdenes con instrucciones a las oficinas de Extranjería de toda España para facilitar las tres herramientas principales de las que disponen los extranjeros para legalizar su situación: el arraigo social, la reagrupación familiar y las renovaciones de permisos. Todo en el contexto de la pandemia y de la nueva renta mínima de inserción, que queda fuera del alcance de quienes residen en España en situación irregular.

“Dentro de este objetivo de que nadie quede atrás”, señala una de las órdenes, “se encuentran también, como no puede ser de otra forma, los ciudadanos extranjeros que residen en España”.

En España viven legalmente más de cinco millones de migrantes. Con el parón económico provocado por el covid-19, una aplicación estricta de las normas actuales —tal y como se venía haciendo— habría dejado a cientos de miles fuera del sistema, ya que serían incapaces de cumplir los requisitos de renovación de sus permisos. Sobre todo,los relacionados con su situación laboral y sus ingresos.

Para no abocarlos a la clandestinidad, la Secretaría de Estado de Migraciones ha dado órdenes de flexibilizar varios procesos y rebajar las exigencias. Así, ha instado a los funcionarios a ser “generosos en la interpretación de las normas para el mantenimiento de la situación legal de los inmigrantes”, en palabras de Francisco Solans Puyuelo, vicepresidente portavoz de la Asociación de Abogados Extranjeristas. Se trata de instrucciones internas del ministerio de José Luis Escrivá que no necesitan pasar por el BOE.

Una de las novedades más llamativas es que se renovarán de manera ordinaria los permisos de residencia de quienes cobran el paro o están recibiendo “prestaciones económicas asistenciales de inserción”, incluida la renta mínima vital. Es decir: en esos casos ya no será necesario presentar un contrato en vigor.

También se flexibilizan las exigencias para aquellos que no han conseguido trabajo o subsidios estables estos meses. A la hora de renovar los papeles, además, no será obligatorio cumplir ciertos trámites burocráticos —como el informe de integración, que se simplifica— que hasta la semana pasada se exigían sin excepciones. Por ejemplo, todas las extinciones de contrato ocurridas a partir del día uno de marzo, se considerarán por causas ajenas a la voluntad del extranjero. También se dará por cotizado todo el estado de alarma para los autónomos, se obviarán las reducciones de jornada, etcétera.

La orden no solo relaja las normas para quienes tienen que renovar sus permisos, sino también para aquellos que están tratando salir de la clandestinidad o reunirse con sus familiares en España.

Incluyen cambios sustantivos en la interpretación de las leyes sobre arraigo social, que es la única forma de regularización realmente operativa en estos momentos. Por ejemplo, se refuerza la figura de arraigo sin contrato de trabajo o con exención de contrato siempre que haya otros medios de vida familiares.

A quienes pretenden regularizar a sus familiares, Extranjería les pide acreditar que pueden mantenerlos a través de unos baremos económicos concretos. La nueva orden lo que hace es rebajar considerablemente los ingresos mínimos exigidos.

Lo cierto es que, hasta hoy, muchos inmigrantes con los papeles en regla no conseguían regularizar a sus cónyuges e hijos incluso aunque todos viviesen en España y aunque los niños estuviesen escolarizados aquí, ya que se les exigían “medios de vida” (salarios o rentas) que eran incapaces de alcanzar, sobre todo cuando tenían a su cargo a un elevado número de descendientes. A partir de ahora, dichos baremos se reducen sustancialmente “sin que perjudique negativamente el hecho de que el familiar o los familiares de los que derivan los medios económicos hayan quedado afectados por la crisis del covid-19”.

A partir de ahora, se aceptan como “medio de vida” las prestaciones económicas asistenciales de inserción, incluido el paro o la renta mínima vital. ¿Pero cuánto se reduce exactamente? Los funcionarios tienen órdenes a partir de esta semana de aprobar los expedientes incluso cuando el familiar que quiere regularizar a sus familiares ingresa menos del salario mínimo interprofesional (SMI). En concreto, basta con que dispongan del 80% del mismo (760 euros al mes) y que el dinero entre de manera estable en el hogar. Además, y al revés de lo que sucedía hasta ahora, se aceptan como “medio de vida” las “prestaciones económicas asistenciales de inserción”, incluido el paro, la renta mínima vital, “así como otras [rentas] extraordinarias que puedan introducirse a raíz del covid-19”.

En la práctica, esto se traduce en que un inmigrante que conviva con su mujer y sus hijos en España podrá optar a regularizar la situación familiar siempre que consiga demostrar ingresos estables de 760 euros al mes, subsidios incluidos.

En cuanto a la reagrupación familiar, figura por la cual un inmigrante puede traer a España a su familia de manera legal, se modifican también los baremos económicos. En concreto, mediante una rebaja del indicador público de renta de efectos múltiples.

El reagrupante tiene que contar con un empleo, aunque esté en suspensión por ERTE, y puede sumar igualmente los ingresos procedentes de la asistencia social. Del 100% del IPREM se baja al 60-75% cuando hay menores a cargo. Por ejemplo, una familia compuesta por una pareja y dos hijos requería hasta la semana pasada 1.344,60 euros al mes. A partir de esta semana, solo necesita 950 euros, y estos pueden proceder de ayudas.

“Esta fórmula”, valora Solans Puyuelo, “termina con una discriminación histórica en que el derecho a vivir en familia se deniega por ser pobre, sobre todo si nos referimos a ese nuevo tipo de pobre con trabajo y nómina pero al que se le exigían hasta ahora unas cuantías de renta difícilmente alcanzables para una familia. Además, tiene trascendencia sobre la figura del arraigo social, como hemos visto, y también para las renovaciones de permisos”.

Las ONG y las asociaciones de abogados de Extranjería valoran la decisión como un “primer paso en el camino correcto”, pero reclaman más: llevan meses exigiendo una regularización de inmigrantes en respuesta a la crisis provocada por el covid-19. “Para mí, y haciendo una valoración global, lo que cambia es sobre todo el espíritu. Hasta ahora, un extranjero era poco menos que una molestia y la norma se aplicaba a rajatabla. Ahora priman la flexibilidad, la generosidad y la racionalidad”, concluye Solans Puyuelo.

 

 

A los pensionistas, recortes; a los okupas, derechos; a los autónomos, nada; el formulario para solicitar el Ingreso Mínimo Vital estará disponible en árabe y también en español, todo un detalle; y a los que no han cotizado en su vida, ayudas de por vida. Cada uno que recibe dinero sin trabajar, debe entender que otro está trabajando para mantenerlo a él.

 

 

 

Ingreso Mínimo Vital

El ingreso mínimo vital garantiza un nivel mínimo de renta mediante la cobertura de la diferencia existente entre la suma de los recursos económicos de cualquier naturaleza de que disponga la persona beneficiaria individual o, en su caso, los integrantes de una unidad de convivencia, y la cuantía de renta que se garantiza por esta ley, su duración se prolongará mientras persista la situación de vulnerabilidad económica y se mantengan los requisitos que originaron el derecho a su percepción, forma parte de la acción protectora del sistema de Seguridad Social como prestación económica en su modalidad no contributiva, y se establece sin perjuicio de las ayudas que puedan establecer las Comunidades Autónomas en el ejercicio de sus competencias.

Podrán ser beneficiarias del ingreso mínimo vital las personas integrantes de una unidad de convivencia, y las personas de al menos 23 años (deben haber vivido como mínimo tres años de forma independiente de sus progenitores) y menores de 65 que vivan solas o que compartiendo domicilio con una unidad de convivencia, no se integren en la misma al no ser matrimonio o pareja de hecho, salvo que hayan iniciado los trámites de separación o divorcio, y los menores que tengan hijos. En un mismo domicilio podrá haber un máximo de dos titulares. No se exigirá el cumplimiento de los requisitos de edad, en los supuestos de mujeres víctimas de violencia de género o víctimas de trata de seres humanos y explotación sexual.

Requisitos de acceso: Tener residencia legal y efectiva en España y haberla tenido de forma continuada e ininterrumpida durante al menos el año inmediatamente anterior a la fecha de presentación de la solicitud. No se exigirá este requisito respecto de: Los menores incorporados a la unidad de convivencia por nacimiento, adopción, guarda con fines de adopción o acogimiento familiar permanente; Las personas víctimas de trata de seres humanos y de explotación sexual; Las mujeres víctimas de violencia de género.

A efectos del mantenimiento del derecho a esta prestación, se entenderá que una persona tiene su residencia habitual en España aun cuando haya tenido estancias en el extranjero, siempre que estas no superen los noventa días naturales a lo largo de cada año natural, o cuando la ausencia del territorio español esté motivada por causas de enfermedad debidamente justificadas. Se abre así la puerta a que los inmigrantes vuelvan a su país y cobren desde allí esta prestación; Si no están trabajando y son mayores de edad o menores emancipados, figurar inscritas como demandantes de empleo.

La cuantía mensual de la prestación de ingreso mínimo vital que corresponde a la persona beneficiaria individual o a la unidad de convivencia vendrá determinada por la diferencia entre la cuantía de la renta garantizada, según el siguiente resumen, y el conjunto de todas las rentas e ingresos de la persona beneficiaria o de los miembros que componen esa unidad de convivencia del ejercicio anterior, siempre que la cuantía resultante sea igual o superior a 10 euros mensuales. A los efectos señalados, no computarán como ingresos los salarios sociales, rentas mínimas de inserción o ayudas análogas de asistencia social concedidas por las comunidades autónomas.

 

 

A la cuantía mensual establecida, se sumará un complemento de monoparentalidad equivalente a un 22 por ciento de la cuantía establecida; reglamentariamente se determinará el posible incremento de las cuantías fijadas cuando se acrediten gastos de alquiler de la vivienda habitual superiores al 10 por ciento de la renta garantizada que corresponda, en su cuantía anual, en función del tamaño y configuración de la unidad de convivencia. Para el ejercicio 2020, la cuantía anual de renta garantizada en el caso de una persona beneficiaria individual asciende a 5.538 euros. El pago será mensual y se realizará mediante transferencia bancaria, a una cuenta del titular de la prestación.

No se apreciará que concurre este requisito cuando la persona beneficiaria individual sea titular de un patrimonio valorado en un importe igual o superior a tres veces la cuantía correspondiente de renta garantizada por el ingreso mínimo vital para una persona beneficiaria individual. En el caso de las unidades de convivencia, se entenderá que no concurre este requisito cuando sean titulares de un patrimonio valorado en un importe igual o superior a la cuantía resultante de aplicar la siguiente escala:

 

 

Con el fin de que la percepción del ingreso mínimo vital no desincentive la participación en el mercado laboral, la percepción del ingreso mínimo vital será compatible con las rentas del trabajo o la actividad económica por cuenta propia de la persona beneficiaria individual o, en su caso, de uno o varios miembros de la unidad de convivencia en los términos y con los límites que reglamentariamente se establezcan. Se abre así la puerta al trabajo en dinero negro, insolidaridad para con el resto de ciudadanos y ausencia de ingresos en la Hacienda Pública y en la Seguridad Social.

 

 

El cómputo de los ingresos del ejercicio anterior se llevará a cabo atendiendo a las siguientes reglas:

  1. a) Con carácter general las rentas se computarán por su valor íntegro, excepto las procedentes de actividades económicas, de arrendamientos de inmuebles o de regímenes especiales, que se computarán por su rendimiento neto.
  2. b) Los rendimientos procedentes de actividades económicas, las ganancias patrimoniales generadas en el ejercicio y de los regímenes especiales, se computarán por la cuantía que se integra en la base imponible del Impuesto sobre la Renta de las Personas Físicas o normativa foral correspondiente según la normativa vigente en cada período.
  3. c) Cuando el beneficiario disponga de bienes inmuebles arrendados, se tendrán en cuenta sus rendimientos como ingresos menos gastos, antes de cualquier reducción a la que tenga derecho el contribuyente, y ambos determinados, conforme a lo dispuesto al efecto en la normativa reguladora del Impuesto sobre la Renta de las Personas Físicas, o normativa foral correspondiente, aplicable a las personas que forman la unidad de convivencia. Si los inmuebles no estuviesen arrendados, los ingresos computables se valorarán según las normas establecidas para la imputación de rentas inmobiliarias en la citada normativa y correspondiente norma foral.
  4. d) Computará como ingreso el importe de las pensiones y prestaciones, contributivas o no contributivas, públicas o privadas.
  5. e) Se exceptuarán del cómputo de rentas:

1.º Los salarios sociales, rentas mínimas de inserción o ayudas análogas de asistencia social concedidas por las comunidades autónomas.

2.º Las prestaciones y ayudas económicas públicas finalistas que hayan sido concedidas para cubrir una necesidad específica de cualquiera de las personas integrantes de la unidad de convivencia, tales como becas o ayudas para el estudio, ayudas por vivienda, ayudas de emergencia, y otras similares.

Para la determinación de los rendimientos mensuales de las personas que forman la unidad de convivencia se computa el conjunto de rendimientos o ingresos de todos los miembros.

Se considera patrimonio la suma de los activos no societarios, sin incluir la vivienda habitual, y el patrimonio societario neto, tal como se definen en los siguientes apartados.

  1. Los activos no societarios son la suma de los siguientes conceptos:
  2. a) Los inmuebles, excluida la vivienda habitual.
  3. b) Las cuentas bancarias y depósitos.
  4. c) Los activos financieros en forma de valores, seguros y rentas y las participaciones en Instituciones de Inversión Colectiva.
  5. d) Las participaciones en planes, fondos de pensiones y sistemas alternativos similares.
  6. El patrimonio societario neto incluye el valor de las participaciones en el patrimonio de sociedades en las que participen de forma directa o indirecta alguno de los miembros de la unidad de convivencia, con excepción de las valoradas dentro de los activos no societarios.
  7. Los activos no societarios se valorarán de acuerdo con los siguientes criterios:
  8. a) Los activos inmobiliarios de carácter residencial de acuerdo con el valor de referencia de mercado.
  9. b) El resto de activos inmobiliarios, bien sean de carácter urbano, bien sean de carácter rústico, de acuerdo con el valor catastral del inmueble.
  10. c) Las cuentas bancarias y depósitos, los activos financieros y las participaciones, por su valor a 31 de diciembre consignado en las últimas declaraciones tributarias.

Los requisitos de ingresos y patrimonio establecidos en el presente real decreto-ley, para el acceso y mantenimiento de la prestación económica de ingreso mínimo vital, se realizará por la entidad gestora conforme a la información que se recabe por medios telemáticos de la Agencia Estatal de Administración Tributaria y en las Haciendas Tributarias Forales de Navarra y de los territorios históricos del País Vasco.

En el resto del RDL se legisla sobre las infracciones, mentiras y falsedades que pudieran cometer los solicitantes, previéndose la devolución de los importes cobrados y sanciones según la gravedad. En mi opinión, es un brindis al sol; caso similar al de las multas a las putas, jóvenes, manteros y resto de personal insolvente, no se cobran en la vida; habría que contemplar un resarcimiento a la sociedad vía trabajos sociales.

Para quien quiera profundizar en el tema, ver el Real Decreto-Ley 20/2020 del 29-05, BOE nº 154 del 01-05-2020.

Pablo Iglesias, ha destacado que el Ingreso Mínimo Vital supone el mayor avance en derechos sociales desde la aprobación de la Ley de Dependencia del año 2006. Igualmente, ha reiterado que el ingreso aprobado hoy es una medida de justicia social, porque supone la redistribución de la riqueza, y de eficiencia económica, porque los recursos van a ir directamente a los hogares, al consumo, permitiendo que las empresas y los autónomos sigan facturando, algo necesario para la recuperación económica. A su juicio, el ingreso también es una cuestión de seguridad, porque los ciudadanos tienen que tener unos mínimos niveles de seguridad material que les permitan satisfacer sus necesidades básicas, y una cuestión de libertad, porque “no hay libertad si una persona tiene que invertir toda su energía en sobrevivir”.

Todo esto es muy bonito si no fuera porque, según el ministro de Seguridad Social, José Luis Escrivá, reconocido economista que ha hincado la rodilla ante el poder gubernamental, ha declarado que “la mayor parte de los beneficiarios serán inmigrantes” (ilegales). Ahora va a resultar que quienes venían a España para que pudiéramos pagar las pensiones futuras, se van a convertir en vagos permanentes sin trabajar en toda su vida, un elemento disuasorio para no trabajar, para hacerlo en dinero negro, de forma insolidaria con quienes le pagan la sanidad, la educación, las carreteras, las becas, etc….., y una llamada a todos los parias del mundo: Con una buena antena de televisión, se pueden captar las cadenas del Norte de Marruecos, dónde se hacen eco en todos sus informativos, en árabe y con grandes carteles en español en el fondo, sobre el nuevo Ingreso Mínimo Vital, con número de teléfono en el que informarse, y haciendo hincapié en que se trata de una propuesta de Pablo Iglesias (nada se habla de Pedro Sánchez), de importes entre 461,50 y 1.015 euros, pudiendo ser que “esta prestación social  será compatible con otras ayudas y subvenciones de carácter autonómico, por lo que una familia podría llegar a cobrar 2.265  euros mensuales” dice el presentador con un sonrisa y añadiendo “casi como un ministro nuestro”. Esto ya lo he escrito en otro artículo, pero no puedo por más que insistir en ello: En vez de dar dinero a las empresas para que creen puestos de trabajo, en vez de repatriar a nuestros compatriotas formados universitaria y humanamente, en vez de traer profesores extranjeros de reconocido prestigio, en vez de atraer empresas punteras, vamos a hacer “guetos” subvencionados de futuros votantes de ultraizquierda, que esa será la próxima ley que, a medio plazo, nos colarán ante el silencio cómplice de la oposición política. Porque, además, se trata de una renta permanente, o sea, de por vida, y a ver quién es el que tiene arrestos de derogarla, con todos los ilegales, ultraizquierdistas e independentistas, en la calle.

España no está ahora mismo para esto. Bastante mal lo vamos a pasar a partir del último trimestre de este año, como para añadir más deuda, y más problemas sociales, a la realidad de nuestro vivir diario. ¿Es justo ese IMV cuando nuestros pensionistas, después de cotizar 35 años para que le quede el cien por cien de su sueldo, cobran estos importes?

 

 

 

Pero el tema no acaba aquí. El ministro Escrivá, ¡qué gran decepción!, quiere reformar la Ley de Extranjería para “fortalecer” las vías de acceso legal a España, proponiendo la flexibilización de los criterios en la concesión de las autorizaciones de inmigración, y la ampliación del número de asilados en la red de acogida con “nuevas infraestructuras públicas y privadas”. En agradecimiento adelantado, ayer mismo, unos MENAS la armaron parda en Mataró y en Gerona “donde una turba de inmigrantes se plantó ante los juzgados de Gerona gritando “¡Puta policía!” y lanzando incluso llamaradas de fuego con un aerosol”, en solidaridad con la revuelta de tez negra que se está produciendo en Estados Unidos. Allí los inmigrantes no son bien recibidos, no tienen sanidad gratis, ni enseñanza gratis, ni subvenciones de ningún tipo. Aquí, en España, como sigamos así, van a trabajar los funcionarios de carrera y los curas, que son los únicos que tienen un puesto seguro.

 

Inmigrantes en el Consulado de Marruecos en Almería el 01-06-2020 esperando para gestionar el Ingreso Mínimo Vital en España

 

Por si usted no se ha dado cuenta todavía, el Gobierno sanchista-comunista está trasvasando el dinero del que trabaja, de todo el que trabaja (ricos, grandes empresas, PYMES, pequeñas empresas, autónomos y particulares), y de la Seguridad Social, que está en deuda permanente con el propio Estado, a los que ellos consideran sus “votos cautivos”, siendo conscientes que son estos los que no pagan nada o tendente a nada, al erario público. Solo su cuerpo serrano, teléfono último modelo, un buen reloj, fumando Winston y sujetando los poyetes de las plazas principales de todas las ciudades.

Si los pobres votan a la izquierda y los ricos a la derecha, entonces necesito más pobres, no sé si me explico.