La realidad del wellcome

Era junio de 2019 cuando yo escribía: “En todas las empresas serias del mundo, y en todos los Gobiernos sensatos del planeta, existen planes y soluciones alternativas a los mejores deseos de quienes mandan, que es la PMF – Posición Más Favorable, hasta la PmF – Posición menos Favorable, pues no siempre se cumplen los objetivos deseados.

El mundo está muy agitado, guerras con armas, con las finanzas y con palabras, están abiertas en diferentes frentes. España no es ajena a esa situación y, más que una nación unida y al unísono con la Constitución y con quien ostenta el mando, es un reino de taifas en el que cada “burro” tira para su lado. Imaginemos que pudiera pasar algo parecido a lo que sigue a continuación:

Yair Netanyahu, -hijo mayor del primer ministro israelí, Benjamín Netanyahu, ha sugerido en Twitter a árabes y musulmanes que si quieren liberar “tierras ocupadas” empiecen por Ceuta, Melilla y otros enclaves españoles en el norte de África. “Queridos árabes y musulmanes. ¿Queréis liberar tierras árabes e islámicas ocupadas? ¡Aquí tenéis un buen comienzo!”, y adjuntaba un mapa con las ciudades españolas en el norte de África y otras islas en el mar de Alborán. El mapa remarca en cuadrados resaltados Ceuta, Melilla, el peñón de Vélez de la Gomera, el peñón de Alhucemas, la isla de Alborán y las islas Chafarinas.

Tendríamos una guerra contra Marruecos, que tiene mucho más potencial militar que España, sin posibilidad de ayuda por parte de la UE, porque esas ciudades “no pertenecen a Europa”. Primer gran problema.

Los presuntos golpistas catalanes independentistas son condenados a largos castigos. Al haberse traspasado a la Generalitat la responsabilidad de los asuntos penitenciarios, y en función del llamado principio de flexibilidad en la aplicación de la pena, que permite la incorporación del preso a un régimen de semilibertad al pasar a estar clasificado en el segundo grado. Tenemos que hablar … No te preocupes … Se reincorporan a la actividad y, ahítos y henchidos del triunfo, declaran la independencia de Cataluña. Segundo gran problema.

Bildu, y Euskadi en general, quieren anexionarse Navarra. Desde hace al menos veinte años, cuando las empresas financiaban aprender idiomas a sus empleados, querían aprender euskera en un altísimo porcentaje superior al inglés o a otras lenguas financieras o de futuro. El PNV quiere un referéndum con los catalanes y ser reconocidos como nación.  Aparecen reportajes de investigación periodística que relacionan al expresidente Zapatero con concesiones presuntamente anticonstitucionales y, desde luego, indignas de la segunda autoridad del país en su momento. EH Bildu exige el traspaso “inmediato” de 36 transferencias a Euskadi, prioritariamente la Seguridad Social y Prisiones, y de 25 a Navarra. Lo de Prisiones, ya sabemos, todos los presos de ETA a la calle; lo de la Seguridad Social, romper el sistema a nivel nacional es acelerar su desaparición. Tercer gran problema.

Podemos exige a Pedro Sánchez más impuestos y más gastos en subvenciones y “todo gratis” para quienes no dan golpe laboral en toda su vida, todo a costa de una lucha de clases contra lo que ellos llaman ricos. Alguna persona de su entorno dice que “las únicas iglesias que dan luz son las que arden”. Volvemos 85 años atrás, y ya vimos las consecuencias. Cuarto gran problema.

Cuando se dejan crecer los problemas sin poner remedio alguno, llega un momento en el que se hacen incontrolables. Si algún día alguien aplicara la ley acerca de la inmigración, las falsificaciones, las leyes musulmanas paralelas y contra el “todo gratis”, sería una rebelión en toda regla. Ayman Al Zawahiri cabecilla de Al Qaeda Central (AQC), dentro de la estrategia de enfrentamiento que mantiene con Daesh y su líder, Abu Bark Bagdhadi, ha lanzado un mensaje para que los musulmanes se unan en la reconquista de las tierras que en su día perdieron, entre ellas Al Andalus. Quinto gran problema.

Por cualquiera de las causas expuestas, el Ejército Español tiene que estar bien dotado y preparado por lo que pudiera ocurrir.

¿Que esto es muy difícil y parece el guion de una película de miedo? Sí. Pero la noticia más importante en España la semana pasada, fue la boda de Belén Esteban en una finca de recreo de Alcalá de Henares.

En agosto del 2020 insistíamos: “Ayer nos enteramos, por boca del coronel de la Legión Enrique de Vivero, en el programa “Buenos días España” que dirige Santiago Fontela, que Mohamed VI habría impedido visitar Ceuta y Melilla a los Reyes de España en el periplo que están haciendo por todas las Comunidades Españolas. El Gobierno de Marruecos “lamenta y rechaza” la visita oficial que los Reyes de España harán la próxima semana a Ceuta y Melilla, que Rabat considera “ciudades expropiadas” según dijo el portavoz del ejecutivo marroquí, que preside el nacionalista Abás El Fassi. Un portavoz del Gobierno marroquí ha afirmado que “no podemos olvidar un problema primordial, que es el de las dos ciudades ocupadas”.

El Dúo Diabólico (Pedro Sánchez y Pablo Iglesias), la antigua “Novia de España”, hoy la “Niña de Soros”, y Casado, el “Príncipe de los Mediocres”, callan, están de vacaciones, con un incremento exponencial de contagiados por el coronavirus, una parte importante de ellos procedentes de pateras de inmigrantes ilegales, crecen a cientos de miles los parados, más subvencionados, más censura encubierta a través de medios afines, mentiras e incumplimientos de programas electorales en cuanto a sobornos y cuestiones judiciales, Cataluña y Euskadi cada vez más envalentonados con su secesión, y solo falta que los marroquíes, el hermano moro de tres besos en la mejilla, en el protocolo, que parece no es de la misma forma en privado, se descuelgue con una guerra contra España, porque todo el mundo se da cuenta de la debilidad del Gobierno Español, de la debilidad de la oposición y de la ciudadanía en general, que está muriendo lentamente con paliativos hasta que lleguemos al “éxito” por eutanasia pasiva.

Y hoy, que es el futuro de ayer, la realidad es que Marruecos se ha armado con las técnicas más modernas de guerra y cuenta con el apoyo de Estados Unidos, que ha establecido la mayor base militar norteamericana en África en la frontera con el Sahara Occidental, con trato preferente por su islamismo moderado y contención del radicalismo y refuerzo de las tropas francesas en el Sahel. Pero, además, tiene otras cuatro bases en el norte del país que son las que verdaderamente controlan el Estrecho de Gibraltar.

La disputa del antiguo Sahara español es lo que está en juego: Los saharauis se consideran una nación independiente, y los marroquíes una provincia de Marruecos.

Además de los desprecios diplomáticos que España ha realizado a Estados Unidos, hasta tal punto que el presidente Joe Biden no ha hablado todavía con Pedro Sánchez, el que España haya acogido como refugiado al secretario general del Frente Polisario, Brahim Gali, idea podemita comparable a que Cataluña y Euskadi pudieran ser países independientes, ha desencadenado la “invasión silente” por parte de más de seis mil personas que han llegado a nado desde Marruecos a Ceuta, en una táctica similar a la de La Marcha Verde del año 1975, aprovechando la debilidad de España en los últimos estertores de Franco. Ahora se aprovecha la debilidad de una España desunida, enferma, en dificultades económicas, con un gobierno social-comunista único en el mundo democrático y en clara desventaja en material bélico, en calidad y en cantidad.

En el momento de escribir estas líneas, los ilegales llegados a Ceuta han ocupado cuatro colegios, han incendiado uno de ellos, se han producido asaltos a viviendas y comercios, diversos medios de comunicación hablan de una avalancha de personas desde diferentes sitios de Marruecos hacia Ceuta, y al ministro Marlaska, el Niño de Las Cortes, no se le ocurre otra cosa que decir que “se perseguirán todos los delitos de odio respecto a esta crisis con Marruecos”.

¿Wellcome refugiados? ¿Alguien piensa que los que están llegando, bien vestidos, alimentados, con relojes y teléfonos móviles, son realmente refugiados? ¿Alguien piensa que son los que pagarán las pensiones de nuestros jubilados, que vienen con intención de trabajar?

Añádase a cuanto antecede la ¿incompetencia? de nuestros Servicios Secretos en todas sus variantes y diferentes nombres, del Ministerio de Exteriores, del Ministerio del Interior, y de la política general de España, pues un tema de esta envergadura no se improvisa en veinticuatro horas por parte de Marruecos. Y he mencionado incompetencia con un signo de interrogación, no vaya a ser que se trate de algo más grave, porque hay veces que la realidad supera a la ficción.

Solo falta que nos sodomicen, que a alguno le gustará.

¿Nos recuperaremos?

La opinión del autor no tiene

por qué coincidir con la de este blog

Autor: José María García Gómez

Fecha: 14 mayo 2021

Me estoy refiriendo no solo a la economía que, si es un tema importante, más aun lo son otra serie de cuestiones que se han visto muy dañadas en los últimos decenios.

Si hacemos un poco de historia y miramos con los ojos limpios de cataratas partidistas, creo que estarán de acuerdo en que el nivel de desencanto entre lo que esperábamos, tras habérnoslo prometido, y la realidad, difiere mucho.

Se reunieron una serie de personas y redactaron una Constitución que estaba trufada de buenas intenciones, pero también llena de resquicios que nos condujeron al Estado de las Autonomías, origen a mi entender de todos los males que ahora nos asolan.

Cuando a un español se le da una gorra se cree ya capitán general, es lo que dice el dicho y hemos visto que es así y más si se le une a este mal que nos aqueja el tema del nacionalismo que puede llegar, como ya vimos en el pasado con el episodio de los conflictos, muy serios, cantonales de la Primera República en donde unas localidades se enfrentaron a otras con las armas en la mano y obviamente hubo que sofocar ese desmadre por la fuerza.

Ahora tenemos una crisis de valores, carencia de principios éticos y/o morales, que nos llevan a cifrarlo todo en la economía, que si bien es importante, no lo es todo, una nación sin ideales es una nación muerta.

Hemos logrado que las Autonomías, mejor dicho, los gobiernos autonómicos se crean más que el Estado y es lógico que así sea ya que incluso les hemos dotado de una policía autonómica que es como su ejército. Véase el caso de los ertzainas en el episodio reciente del periodista en Vascongadas con su pregunta a Iceta que fue maltratado por agentes de esa policía política, no hace falta recordarles las imágenes y los hechos de los mossos en Cataluña cuando la consulta ilegal ¿verdad?

Hace falta a mi juicio una profunda reflexión, pero no de los partidos políticos, de los ciudadanos, y reformar lo que se pueda de este dislate que nos va a hundir, pero lo veo mal ya que la generación que debería hacerlo no es la mía, ni siquiera la de nuestros hijos y estos pobres no han tenido, creo, posibilidad de conocer el Estado del que vinimos y compararlo con el que tenemos ahora, quizás los botellones, la farlopa y algunas sustancias pulverulentas tengan la culpa. Perdonen si transmito pesimismo, pero lo veo así.

Democracia a la española

Cuando alguien que no sabe quién fue Carlos III, Espartero, Bartolomé de las Casas, Galdós o el general Rojo, es un menor de cuarenta años, que vive de las subvenciones y de manifestarse cuando sus jefes políticos se lo ordenan, podría disculparse su actuación por la condescendencia que los padres hemos tenido con ellos, por su ausencia de esfuerzo personal y porque, tras su apariencia, siempre está el clásico pícaro español que su único objetivo es vivir a costa del trabajo de otros.

Pero cuando alguien que fue director de un Instituto por la gracia del PSOE, universitario, preparado, escritor, historiador, que hizo el Bachiller con las leyes de Lora Tamayo y de Villar Palasí, y que formó parte de aquellos que consiguieron un estado democrático en España, escribe lo que sigue a continuación, textualmente, es para preocuparse seriamente.

“El pueblo siempre tiene razón. No, no es verdad, el pueblo también se equivoca, los errores de los individuos traen consigo el desacierto de la colectividad.

La señora Ayuso ha recogido votos de todas las clases sociales, de todos los colectivos, de los jóvenes, de los mayores, de las mujeres, de las feministas y de las que no lo son, de los maestros, de los sanitarios, , de los parados, de los del ERTE, los pensionistas, los pensionados, los que reciben el IMV, los que padecen los contratos temporales o directamente los de basura, los de grandes, medianos y pequeños empresarios de la hostelería, de curas y de monjas y de una elevada dosis de hartazgo … ¡de todo y de todos!”.

Estas palabras representan la negación de la democracia, porque el pueblo siempre tiene razón, pero solo cuando me vota a mí, a lo que yo quiero, a lo que yo represento. Es un claro ejemplo de la deriva marxista del actual socialismo español; y es que es muy fácil pasar de un piso de sesenta metros cuadrados en Vallecas a una mansión de más de dos mil metros cuadrados en Galapagar; de ser abogado con toga sin estrenar a vivir en un chalet en “zona nacional”; de no saber nadar a pilotar un yate propio; en cambio, al revés, es muy malo porque a todos nos gusta el jamón de Jabugo, el vino de reserva y los hoteles de cinco estrellas. Lo malo de ello es que quienes les votan siguen pasando estrecheces. Y si surge una voz discordante, como Alfonso Guerra, que no se calla ni debajo del agua, queda inmediatamente inhabilitado por sus propios conmilitones: corresponde a otra época, está viejo, ideas obsoletas; eso sí, no como las suyas, que se remontan al siglo XIX.

Estoy empezando a pensar que Antonio Machado llevaba razón, que en España no puede ser y además es imposible:

“Ya hay un español que quiere / vivir y a vivir empieza / entre una España que muere / y otra España que bosteza. / Españolito que vienes / al mundo, te guarde Dios. / Una de las dos Españas / ha de helarte el corazón”.

Me ha encantado una frase que he hallado en internet: Tengo amigos de izquierda y de derecha; ateos y creyentes; del Real Madrid y del Barça; y el denominador común es respeto.

Lástima que solo sea una frase.

El pueblo ha votado

El cuatro de mayo se han celebrado elecciones al parlamento autonómico de Madrid. Finalizado el escrutinio, con una participación del 76,25% el resultado ha sido el siguiente:

Mi opinión sobre lo acontecido, discutible como cualquier otra, es la siguiente:

1.La verdadera ganadora de estas elecciones ha sido Isabel Díaz Ayuso, a título personal, que ha obtenido votos prestados de otros partidos por su actuación durante la pandemia del coronavirus, en la que ha sabido conjugar la salud de los ciudadanos y el mantenimiento de la actividad comercial. Estoy seguro: si en estos momentos se hicieran unas “primarias” en el Partido Popular, desbancaría al indeciso Pablo Casado, que quiere estar en misa y repicando. Ha nacido una lideresa nacional que lo primero que tiene que hacer es cuidarse del fuego amigo.

2.El bloque de la derecha ha obtenido el 57,35% de los parlamentarios autonómicos. No es que haya más gente de derechas y mucho menos que sean fascistas, es que está harta. Stanley G. Paine delimita el fascismo en el tiempo: La era fascista habría muerto en 1945, dice, y el mantenimiento del concepto solo permanece en la retórica política del consenso progresista en el que vivimos. “La clave del éxito fascista era el partido, con un estilo y discurso populista, capaz de movilizar agitando los peores sentimientos y emociones; en especial, el odio y la venganza como formas de justicia casi divina. A esto sumaban el constituir un nuevo tipo: el “partido-milicia” compuesto por tropas de civiles destinadas a someter por la violencia o la intimidación a sus oponentes”.

3.Desaparece de la política Pablo Iglesias, su populismo guerracivilista y sus pretensiones chavistas. La gente no quiere que le digan cómo tiene que pensar, cómo tienen que hablar y con qué ideología tienen que educar a sus hijos. Y ve cómo la izquierda marxista-comunista vive en plan capitalista: Pablo Iglesias en un chalet en Galapagar; Pedro Sánchez en “zona nacional” de Pozuelo; Yolanda Díaz en el barrio de Salamanca; y Mónica García en un piso de trescientos metros cuadrados junto al Retiro de Madrid.

4.Emergen dos nuevas figuras políticas nacionales en la izquierda, o ultraizquierda, ya veremos, trabajadoras, preparadas y que pueden tomar el relevo del ahora defenestrado Pablo Iglesias: la comunista Yolanda Díaz y la también comunista Mónica García, ésta última si Errejovich, personaje más peligroso que Pablo Iglesias porque a este se le veía venir, más impulsivo, más primario en sus manifestaciones y reacciones. Errejón, no. Prefiere mostrarse como conciliador, posición con la que aspira a vivir al albur del PSOE con una política marxista para un nicho de votantes “verdes” dispersos hasta ahora, sin entrar en la resolución de los verdaderos problemas presentes. Y mucho cuidado con esta Fashionaria del Retiro, que ha dicho: “A trabajar para derrotar al gobierno salido de las urnas”. Democracia comunista.

5.Una verdadera lástima la apabullante derrota de dos personas, para mí, muy válidos, inteligentes y dialogantes: Edmundo Bal y Ángel Gabilondo.

6.Y dejo para el último al verdadero perdedor de estas elecciones, al supervalorado, al egocéntrico Pedro Sánchez, el que llevó al PSOE al marxismo y arrinconó a los socialistas que hicieron la Transición y colaboraron de forma determinante en que la democracia llegara a España.

Una de las cosas que más molesta al actual PSOE, y que trata de ocultar de forma intencionada, es que es MARXISTA, porque Marx también era un dictador, chulo de su mujer, de la que gastó todo su dinero y vivió como un rey, y que le “endosó” un hijo ilegítimo con otra a Engels. Solo los que no saben leer ni escribir, o mal intencionados, pueden decir que el marxismo es democracia y libertad. Cien millones de muertos en el siglo XX por el marxismo-comunismo. Nadie, de ninguna democracia, se ha ido a un país marxista. Y lo peor de todo es que esos analfabetos, o malintencionados, nos tratan de tontos haciéndonos creer que la verdad es su mentira. Y es tan elevada su altanería que no se le ha pasado por la cabeza tener una persona de repuesto, joven, honrada, trabajadora, preparada, moderada, relacionada internacionalmente, que conjugue las necesidades de los menos favorecidos con la actividad privada, sin limitaciones ni cortapisas de ningún tipo, que es la que genera el capital y el empleo para que el sistema pueda seguir funcionando.

En nuestra ciudad, Alcalá de Henares, el bloque de derecha ha obtenido el 52,3% de los votos y 42,4% el de izquierda; la diferencia hasta el 100% corresponde al resto de partidos políticos, hasta un total de 20 que se han presentado. De ellos, solo siete han obtenido más de 100 votos, que eran los diputados a elegir y que completaban todas las listas. Este es otro fallo de la democracia. Cualquier grupo de amiguetes puede formar una pequeñísima organización que se presente a las elecciones, que no se votan ni ellos, y así se hacen con el censo de la población y la probable, no aseguro, pero sí imagino, comercialización de datos de los ciudadanos. Alguno de estos partidos ha obtenido únicamente 10 votos, los del fundador y su familia directa.

Acabo estas líneas, no sin antes recordar que en una democracia hay temas que son sagrados; uno de ellos la limpieza de las elecciones. Ha surgido un insistente rumor acerca de un Organismo Público como es Correos que, fundado en el año 1716, tiene una historia impoluta y centenaria, como tenían las Cajas de Ahorros hasta que fueron tomadas al asalto por políticos, sindicalistas y caciques locales, pero que se ha visto involucrado últimamente por unos asuntos feos, como el tema de las balas a políticos y los justificantes de votos para las elecciones autonómicas de Madrid por parte de muchas personas que afirman no haber votado.

¿Qué custodia electoral, policial o judicial tienen los sobres con los votos emitidos? ¿Quién tiene acceso a ellos y, supuestamente, podría cambiarlos? ¿Dónde y por cuántas manos pasan los sobres antes de depositarse en las urnas correspondientes? Todo esto también es aplicable al voto de los españoles residentes en el extranjero.

¿Votos no identificados convenientemente han dado vencedor a la derecha? ¿Votos no identificados convenientemente han hecho menos dura la derrota de la izquierda? En cualquier caso, la justicia tiene la obligación de investigar y aclarar qué es lo que realmente ha pasado, porque Correos y la confianza que inspira a todos los ciudadanos no puede quedar en entredicho. Que nadie diga que “se ha equivocado la máquina”. Las máquinas no se equivocan; las máquinas cumplen las órdenes y los parámetros que la mano del hombre le ha indicado.

Alguien tiene que dar explicaciones convincentes y asumir su responsabilidad, alguien tiene que convencer a los ciudadanos que no existen elecciones trucadas, que todo es limpio y que quien gana es porque lo han votado las personas y no un programa informático. No estamos hablando de ideas ni posicionamientos políticos, se trata de honradez, de decencia y de democracia.

Aunque llevéis pantalones

Mira que, desde hace muchos años, todos los días dedico media hora a estudiar una página del diccionario de la RAE. Bien, pues no sé qué calificativo aplicar en algunas situaciones del devenir diario español.

Una persona ha escrito en twitter: “Un hombre no puede quedar embarazado. Un hombre no tiene útero ni óvulos”. Y ese medio digital le ha bloqueado por incitación al odio: “Incumplir las reglas que prohíben los comportamientos de incitación al odio. No se permita amenazar, acosar o fomentar la violencia contra otras personas por motivo de su raza, origen étnico, nacionalidad, orientación sexual, género, identidad de género, religión, edad, discapacidad o enfermedad”.

Hay que ser toooooooonto, pero muuuyyyyyyy toooooooooonto, para tratar de vendernos la película de terror que quieren proyectar en todas las mentes. Una cosa es que una mujer se sienta hombre, caballo o ángel exterminador, y otra que lo sea: físicamente, el embarazo intrauterino, únicamente puede darse en personas que tengan útero y óvulos, o sea, hoy por hoy, en las mujeres.

Hemos llegado a una sociedad en la que se pretende quemar la ciencia, la historia, la gramática y la literatura de nuestros grandes escritores del Siglo de Oro. No se puede decir que un hombre es un hombre, una mujer es una mujer, un gordo es un gordo, una fea es una fea y un tonto es un tonto, porque hay muchos que madrugan para ser los primeros en censurar al prójimo, sea el que sea ese prójimo. Peor, mucho peor que cuando Franco.

Con Franco no podía nadie meterse con él, con la Falange ni con la Iglesia, incluido en esta última los temas del sexto mandamiento y sus derivados. Tras una explosión de libertad, en todos los sentidos, hemos pasado a una situación en la que tenemos tanto o más miedo que entonces a transgredir las normas autárquicas del gobernante de turno, antes obligados a comulgar con Hostias Consagradas y ahora con ruedas de molino.

Pues no señor, un hombre no puede quedar embarazado por mucho que lo diga cualquier político lastrado que pretenda imponernos su mentira como si fuera una verdad universal.

Por si alguno/a de esos censores no lo sabe, esto es una mujer

El amor por la ventana

En España, en donde todo se discute y se pone en duda, había dos cosas irrefutables: Antes, un pueblo no era pueblo si no tenía un ayuntamiento, una iglesia, un cabo de la Guardia Civil y una oficina de Banesto. Aquello se acabó. Tampoco nadie ponía en duda el Boletín Oficial del Estado, los datos del INE y los informes del Servicio de Estudios del Banco de Bilbao. También se acabó.

Ahora, un partido político, que es el que gobierna la Nación, ataca a la oposición desde el “sagrado” Boletín Oficial del Estado, diciendo que “desde la llegada al Gobierno del Partido Popular en diciembre de 2011, se inició un proceso constante y sistemático de desmantelamiento de las libertades y especialmente de aquellas que afectan a la manifestación pública del desacuerdo con las políticas económicas del Gobierno”, para modificar el Código Penal y justificar así un cambio de legislación que deja a libre interpretación la actuación de piquetes y manifestantes en una huelga y de quienes pudieran estar en desacuerdo con ella, sobre todo la reacción de los trabajadores que se sientan presionados por los “piquetes informativos”.

Los sindicatos, tal como hoy existen en nuestro país, son reminiscencias del pasado, de un pasado anacrónico. Nada que ver con Nicolás Redondo y Marcelino Camacho. Cada vez tienen menos afiliados y todos son lo más opacos posibles a informar del número de personas que pagan su cuota sindical; en cualquier empresa, los buenos trabajadores están pagados por encima de convenio y tienen unos incentivos extras que imposibilitan su afiliación sindical; los sindicatos, salvo excepciones, se nutren de los peores trabajadores, aquellos que tienen miedo a que los despidan por su falta de rendimiento o ideas contrarias al empresario, viendo en su elección como representante sindical un seguro de permanencia en el empleo, liberados de trabajar en muchas ocasiones, hasta tal punto que hay dirigentes que hace más de veinticinco años que no pisan su empresa e incluso alguna que ha desaparecido; viven de las subvenciones, de intervenir, que no mediar, en los ERE asegurándose que ellos no entrarán entre los despedidos, aceptando las propuestas del empresario, que ya sabe cómo funciona el asunto y que, de entrada, aprieta un poco para al final concederles algo a lo que estaba predispuesto desde un principio y así los sindicatos puedan “vender” su victoria sobre lo conseguido; y de los cursos de formación profesional, sobre los que están saturados los juzgados de media España, y de cuyos conocimientos alcanzados y porcentaje de reincorporados a la vida laboral nadie facilita ningún tipo de datos ni resultados.

Las huelgas, que es lo que se trata de proteger con esta nueva regulación penal, están destinadas al fracaso, porque un empleado no puede prolongar muchos días esa situación si el sindicato, como en Estados Unidos, no les paga lo que dejan de cobrar en la empresa; ninguna empresa tiene suficientes empleados para provocar un colapso sonado y que aparezca en los telediarios, por lo que se intercambian los piquetes de otros sectores, generalmente los más agresivos, que no tienen nada que ver con el conflicto original. Y lo único verdaderamente interesante para los sindicalistas, son los organismos públicos, en donde se colocan, sin oposición a la escala correspondiente de funcionarios, a allegados y adictos.

El marxismo-comunismo ha copado los dos principales sindicatos, UGT y CCOO y ha convertido la manifestación de la Fiesta del Trabajo del uno de mayo en un acto electoral de la izquierda, haciendo presencia activa ministros del Gobierno a los que, en teoría, son a los que los sindicatos tienen que mostrar sus reivindicaciones: Yolanda Díaz, sabiendo que España lidera las tasas de paro general, femenino y juvenil de toda Europa, supongo que acudió a la manifestación para rechazar su propia gestión e incompetencia; Irene Montero, la que iba a acabar con los aforamientos cuando gobernaba el PP y ahora investigada por un juez por tener una funcionaria del Estado haciendo de niñera, pero no puede ser citaba a declarar porque está aforada; Ione Belarra, la que pretende expropiar 200.000 viviendas vacías sin indemnización ni justiprecio de ningún tipo; Reyes Maroto, que tiene en quiebra sus tres responsabilidades, industria, comercio y turismo; Carmen Calvo, que recuerda una y otra vez el bombardeo de Guernica pero nunca el de su pueblo natal, Cabra, en la provincia de Córdoba; José Luis Ábalos, la banda del fontanero / y sus cuarenta maletas / tiene a Isabel Díaz Ayuso / entre sus obsesiones / y el PSOE las piernas inquietas / por si le corta los bordones; y José Manuel Rodríguez Uribes, filósofo proselitista del laicismo, que no ha dicho ni una mala palabra ni ha hecho ninguna buena acción. Detrás iban jubilados aburridos y los liberados agradecidos; pero pocos, muy pocos, empleados de los que se levantan todos los días a las siete de la mañana para ir a trabajar.

Y alguien gritó aquello con lo que acabó su discurso La Pasionaria en 1936: “España entera se dispone al combate. En Madrid el pueblo está en la calle, apoyando al gobierno y estimulándole con su decisión y espíritu de lucha para que llegue hasta el fin en el aplastamiento de los militares y fascistas sublevados. ¡NO PASARÁN!

¿Son necesarios los sindicatos? Sí, absolutamente afirmativo. Pero actualizados al siglo XXI, defendiendo al obrero, al trabajador, pensando que quien paga a ese obrero, a ese trabajador, es una empresa que tiene que ganar dinero para que pueda seguir pagándole. Todo lo que no sea esa conjunción de objetivos, es comunismo tal como fue concebido en el siglo XIX, por mucho que queramos enmascararlo con sinónimos populistas.

Y que nadie confíe en el “papá Estado” como hasta ahora hemos venido confiando; el mundo ha cambiado, cada vez hay más habitantes, trabajan menos personas, los ingresos disminuyen al haber más paro y menos beneficios, hay Administraciones Públicas, que llegaron a pagar en una media de 28 días fecha factura, que ahora están en más de un año, la pescadilla que se muerde la cola, la empresa privada tiene que financiar al Estado cuando a ella no la financian los bancos, por mucho que se suban los impuestos, antes o después acabará todo en recortes del estado de bienestar, los millones de subvencionados tendrán, de alguna forma, que aportar algo al esfuerzo comunitario, porque el dinero es un bien escaso y cuando entra la pobreza por la puerta, se va el amor por la ventana.

La taberna

Las tabernas eran la universidad del pueblo; allí se reunían los trabajadores y obreros al caer la noche, cuando salían de trabajar largo y duro durante toda la jornada; ante un “chato” de vino servido sobre un mármol blanco que hacía de barra en el que, con una tiza, se iba apuntando lo que cada uno consumía, fumaban, únicamente tabaco, en muchas se cantaba como solo sabe cantar una garganta rota de pena, nadie se metía con nadie, todos eran amigos, se conocían desde la infancia, se ahogaban así los pensamientos.

Yo era un crío; acompañaba a mi tío Jesús a la taberna de Marcelino; mientras los mayores hablaban y discutían de sus cosas, los chavalillos, éramos varios los que acompañábamos a padres y tíos, nos juntábamos alrededor de una mesa, jugábamos al puño o a la taba, que hacía un sonido especial similar al que producían las fichas del dominó al ponerlas, con fuerza y convencido que se jugaba la correcta, sobre el mármol de las mesas, que era el mismo que el de la barra, deslucido por el uso. Pero lo que más hacíamos era mirar, ver, aprender, fijarnos en lo que hablaban y en lo que no hablaban, pues muchas veces daban muchos rodeos para no decir nada, o al menos eso nos parecía a nosotros. Y algunos días nos daban un vaso de gaseosa, que “manchaban” de vino, con lo que nos sentíamos unos hombres hechos y derechos que, en aquella época, había que espabilar mucho desde pequeños porque a los dieciséis o dieciocho años tenías ya obligaciones, sí, obligaciones, que cumplir, bien en los estudios o en el trabajo, teniendo que tomar decisiones por sí mismo, sin red parental. Y ninguno salimos borrachos ni alcohólicos, muchos con casi dos metros y cien kilos de peso.

Ahora no hay tabernas, quedan algunas “tabernas ilustradas”, llenas de turistas, en dónde un vino, servido en copa, con poco contenido y más empaque, se paga a precio de oro, en donde nadie conoce a nadie, en donde hay que esperar a que un camarero, que odia su trabajo, mueva la cabeza, sin decir nada, a modo de pregunta de qué quieres.

Ya no existe la taberna, lugar de encuentro sustituto de ilusiones perdidas. La taberna es solo un recuerdo del pasado, que algunos bordes (así se llama en valenciano), desde los modernos pubs y clubs privados en los que corre a raudales la cocaína, confunden como reunión de borrachos, cuando en realidad era el complemento al “pan y circo” que, sin ser conscientes de ello, antes en el franquismo, y ahora en el marxismo-comunismo (que nadie olvide que el PSOE -que se fundó en la taberna Labra- es marxista desde la toma de poder de Pedro Sánchez), los políticos han dejado como singular espacio de libre expresión. No es de extrañar por ello que hoy, día de elecciones a la Comunidad de Madrid, esté esperando para votar en una fila en la que tengo por delante unas 500 personas, algo que no he visto nunca en España en toda mi vida.

Elecciones a la Asamblea de la C.A. de Madrid

El autor de este artículo es un amigo mío,

profundo conocedor de la vida en Venezuela.

Su opinión no tiene por qué coincidir con la de este blog.

Mi voto será para el Partido Popular

El próximo 4 de mayo votamos los madrileños y con en estas breves notas pretendo dos cosas:

la primera, la transparencia, quiero que mi decisión sea conocida y publica, la segunda quiero dar las razones y motivos de esta decisión, mi voto, que me corresponde como ciudadano libre que soy ahora y pretendo seguir siendo:

Hay tres motivaciones o grupo de circunstancias que me han llevado a esta decisión:

1. Mi experiencia en Venezuela

2. La política Económica y Fiscal.

3. El Valor del Voto

1. Mi experiencia en Venezuela

Algunas personas próximas me indican que yo estoy “mediatizado” por lo que he vivido, o mejor dicho observado de forma privilegiada en Venezuela en estos 11 últimos años. Pues bien, creo que es todo lo contrario lo que yo he visto me da la ventaja de conocer de primera mano lo que ha ocurrido allí. Hace no mucho el infame expresidente Zapatero, se jactaba de conocer la situación de Venezuela por haber viajado 30 veces a este País, pue bien, yo he viajado más de 100 veces los últimos 12 años, he conocido la realidad del País por el conocimiento de las personas, y el análisis de los datos, por el contacto con chavistas y opositores, he conocido muy directamente cómo se puede destruir un País inmensamente rico mediante la aplicación de determinadas políticas, mediante la implementación del socialismo del siglo XXI, una mutación del comunismo clásico ya fracasado en el resto del Mundo, el desastre de Venezuela no han sido los factores externos, ni tampoco la corrupción extrema del País, el desastre Venezolano deriva única y exclusivamente de la aplicación progresiva y cada vez con mayor intensidad, de una política comunista adaptada al País caribeño, el socialismo del siglo XXI y allí conocí a Pablo Iglesias, a Juan Carlos Monedero, a Iñigo Errejón y a otros que luego han ido apareciendo por España, aprovechando el descontento social de la crisis de 2007 y años siguientes.

Para no extenderme más en mi experiencia venezolana, os quiero resaltar dos cosas: He visto personas muy próximas a mí, gente que era como yo, que tenían un buen trabajo, que disfrutaban de una buena vida a través de su trabajo diario, que vivían felices, que sus hijos estudiaban …., he visto como hoy están exiliados, lejos de su entorno y sus relaciones afectivas, totalmente arruinados, sin nada……., la otro cuestión es que algunos a los que les ha pasado esto, cuando hace ya años les mostrábamos el peligro de acabar como Cuba, me decían: “Javi tranquilo, que Venezuela no es Cuba”….., con espanto escucho ahora a los que me decís “Tranquilo que España no es Venezuela…..”, está bien no es igual, es cierto, pero los actores son los mismos, os acabo de indicar que a Monedero, Iglesias, Errejón y otros los conocí allí, cuando aquí no eran nada, y si hubiesen aprendido de aquel desastre, les podría dar un margen de confianza pero vienen con la misma política, con la misma música, con las mismas recetas fracasadas y fracasadas, ¿no os dais cuenta????.

2. La política Económica y Fiscal.

En Economía he tenido el privilegio de tener un maestro extraordinario, D. Julio Alcaide, que hace muchos años ya me decía: “El comunismo está abocado al fracaso porque su teoría económica va en contra de la naturaleza humana ….” Tardé en entenderlo, pero hoy lo comprendo perfectamente, porque mi “otra maestra” ha sido la realidad, la realidad del día a día con empresas de muy diferentes sectores, con miles de empresarios y lo que hoy llaman emprendedores, desde los pequeños empresarios a las grandes Corporaciones, y también la realidad vista a través de los Consejos del Banco, con el ingente manejo de información y la aportación y sabiduría de tantos colegas con los que he tenido el honor de compartir conocimientos y experiencia. En Economía me quedo con esto, ya no me trago el cuento del comunismo y la Economía centralizada, NO, a otro con ese cuento, a otro con esa receta que ha ido “matando enfermos” allí donde se ha aplicado, desde el año 1917, os parece escaso el periodo de prueba para que os deis cuenta que esta medicina es esencialmente dañina???.

En Política económica otro apunte soy contrario a los sistemas que sólo ponen el foco en la protección social , esto es un debate que necesita mucha mayor profundidad y extensión, pero cuando un País crece a dos dígitos en su economía y el paro no baja nunca del 12% y cuando el paro juvenil se sitúa en más del 40%, el problema no es Económico es social y es de un mal diseño, también, de los sistemas de Protección. Hay que sacar a debate de una vez, los conceptos exigencia y esfuerzo versus protección y derecho a la seguridad, algo estamos haciendo mal y muchos mensajes, sobre todo a nuestros jóvenes, son totalmente equivocados…, ¿verdad que nunca a los que tenéis más de 50 o 60 …., nunca os han dicho : “Venga …!!!! Espabila!!!” cuantas veces hemos cambiado esto que nos dijeron a nosotros por el “pobrecito – pobrecita que difícil lo tienen….”

En Política fiscal es donde más desinformación existe tal vez no sólo por desconocimiento no sólo de los políticos que hablan, también de la población en general, mi posición en esto es clara no hay que subir impuestos y menos ahora porque tendrían un efecto negativo en la Economía General y en la propia Recaudación, y no vendría mal que a la vez que hablarnos de subidas de impuestos nos acompañaran un programa serio de gasto y sobre todo de eficiencia de ese gasto, esto los partidos de izquierda en general no lo hacen porque “es totalmente justo sacarle los cuartos al supuesto rico que para eso le sobra y a saber cómo lo ha conseguido y dárselo al pobre necesitado….”

Con independencia de esto os voy a detallar alguna información certera que contrarresta los bulos e informaciones falsas con las que nos intentan engañar cada día: España es uno de los Paises con mayor progresividad, es decir que paga significativamente mas quien mas gana, y con los tipos nominales mas altos en el IRPF.

El dato de presión fiscal en España mas bajo que otros países de la OCDE se explica por el fraude, no por el fraude de 4 ricos, por el fraude generalizado de determinadas actividades a las que habría que vigilar y controlar.

El Impuesto Extraordinario del Patrimonio, no existe en ningún Pais de la OCDE, en su día lo eliminó Zapatero, año 2008, Rajoy lo resucitó, y atenta contra los principios generales del Sistema Tributario por ser confiscatorio.

El impuesto sobre sociedades representa una recaudación muy baja, los tipos efectivos bajos son consecuencia del aprovechamiento por las empresas de diferentes incentivos fiscales que es el propio gobierno quien los establece. Aunque lo reformen y suban los tipos su peso con respecto al IVA o el IRPF, siempre será secundario y menor.

3. El Valor del Voto

El voto es sin duda un activo y un valor de los ciudadanos y quiero darle valor a mi voto, en qué sentido digo esto:

No puedo votar para que consigan cuotas de poder aquellos que fueron inspiradores, amigos, coautores, de las políticas que se fueron implementando en Venezuela y a los que tengo totalmente identificados personalmente, no pudo darles un ápice de confianza ni a ellos directamente ni a sus auxiliadores necesarios en este caso el PSOE.

No creo en el comunismo, porque va en contra de la naturaleza humana. No creo en los sistemas de Economía centralizada, porque siempre han fracasado y han llevado a la pobreza a los pueblos donde se han conseguido instalar.

Hasta la fecha los que están dando señales antidemocráticas son Podemos y el PSOE, con su manipulación de los medios de comunicación, con el señalamiento expreso a determinados periodistas, con el nombramiento de la Fiscal General del Estado, con el intento de asalto al poder judicial, parado en Bruselas…, son cuestiones de tal gravedad que afecta a la libertad y la división de poderes que no se pueden pasar por alto….

Y después de tan profundas y extensas reflexiones, voy a la anécdota el vicepresidente del Gobierno, exige el nombramiento como ministra de su pareja, al puro estilo de los regímenes de izquierda populista sudamericana, esta se rodea de una corte de palmeras que incluyen a la cuidadora de sus hijos con un nivel 30 en la administración, (cuanto cuesta obtener un nivel 30, algunas sí que lo sabéis y muy bien….), se compran en extrañas circunstancias una casa que por su valor no cuadra con sus ingresos…., pero no pasa nada…., deja la vicepresidencia, algunas antiguas compañeras suyas, desde Andalucía le dicen : “Es un inmaduro que no ha hecho nada en la vicepresidencia y no es capaz de terminar ningún proyecto….”, viene a la campaña y la contamina de odio y de un debate pobre y pendenciero, a la vez que sus guardaespaldas se dedican a reventar mítines autorizados y legales de otros partidos, mientras tanto su pareja ha hecho como única contribución en su ministerio incluir en cada proposición de ley el llamado “lenguaje inclusivo”, aparte de darle algunas coces a la seguridad jurídica a la presunción de inocencia y la igualdad de todos ante la ley….., y en todo esto os extraña que mi voto no vaya a estos ni a aquel que dijo “Querido Pablo tenemos 12 días para ganar las elecciones….” Lo que me costará entender es que después de tener toda esta información tú no reflexiones al respecto.

España, con Iglesias hemos topado

SEMANA DE REFLEXIÓN DE VOTO – CCAA MADRID

En España vivíamos tranquilos, políticamente hablando, hasta que irrumpió Podemos, fundado como partido en el año 2014, que se sitúa en la ultraizquierda política española, de ideas radicales, asamblearias, anticapitalistas y comunistas. Entre sus fundadores, en mi opinión, el gran ideólogo es Juan Carlos Monedero, doctor por la Facultad de Ciencias Políticas de la UCM, asesor de Izquierda Unida desde el año 2000, del gobierno venezolano desde 2005 y de Podemos desde sus inicios.

Pablo Iglesias Turrión es licenciado en Derecho, master en Humanidades y doctor en Ciencias Políticas por la UCM, en dónde era profesor interino con un sueldo inferior a los mil euros mensuales cuando fundó Podemos y fue elegido secretario general con el apoyo del 88,6% de los simpatizantes de esa formación. Primus inter pares, ha sido siempre el líder de ese partido y quien, con su dialéctica populista y la impagable ayuda de determinados medios de comunicación masiva, irrumpió en la política nacional en las elecciones del 2015.

Íñigo Errejón Galván, también doctor en Ciencias Políticas, también fundador de Podemos, miembro de las Juventudes anarquistas, anticapitalista y antisistema, fue Secretario Político de Podemos. Por desavenencias con la línea política trazada por Pablo Iglesias, se desgajó de Podemos en el año 2019.

El PSOE socialdemócrata liderado por Felipe González, que puso a España en Europa y reconocida en todo el mundo, fue sustituido por la vuelta al marxismo de Pedro Sánchez, arrinconando a la generación que hizo la Transición y contribuyó de forma decisiva en la recuperación de la democracia.

Tras esta rápida presentación de los actores, nos trasladamos al mes de marzo de 2021 cuando Isabel Díaz Ayuso presenta su dimisión como presidenta de la CCAA de Madrid, disuelve la Asamblea Autonómica y convoca elecciones para el cuatro de mayo.

España tiene un endeudamiento de casi el 120% del PIB, hay más de cinco millones de parados reales, han muertos más de cien mil personas por la pandemia del coronavirus, miles y miles de negocios y empresas cerradas, no acaban de llegar las ayudas anunciadas por la Unión Europea que ve el aumento desmesurado del gasto y ninguna intención de contenerlo, concediendo dádivas a quienes se convierten en ciudadanos esclavos del poder, extendiendo así la masa de personas que viven del todo gratis, de tener todos los derechos y ninguna obligación.

En Madrid, que es la capital de España por si a alguien se le ha olvidado, confluyen todos los caminos, y gobernar Madrid tiene muchísima más importancia, política, social y estratégica, que cualquier otra región o comunidad autónoma de España.

Por ello, todos los partidos pusieron como cabecera de cartel a primeros espadas, hasta tal punto que el vicepresidente del Gobierno, Pablo Iglesias, vislumbró una salida airosa del Consejo de Ministros y se autoeligió como candidato a la Presidencia de Madrid con la excusa de “No podemos consentir un gobierno de la ultraderecha” que, dicho así, por el líder de la ultraizquierda comunista, ideario que mató más de cien millones de personas en el siglo pasado, suena muy fuerte y fuera de lugar.

Pablo Iglesias es a Marx lo que Monedero a Engels; los primeros lucen, política y personalmente, hasta en la “buena vida”: Marx gastándose el dinero de su mujer, Pablo Iglesias viviendo como nuevo rico a la vez que pretende implantar el leninismo español del siglo XXI. Partiendo del marxismo, actualiza el pensamiento comunista, algo parecido a lo ocurrido con el trotskismo, maoísmo, castrismo o chavismo (en Venezuela, una persona que cobra el salario mínimo tardaría 4.000 años para poder comprar una vivienda).

El partido político es un instrumento para la organización y adoctrinamiento preestablecido; los cambios deben contemplarse con la meta de la consecución de un estado socialista, con una fuerte institucionalización del movimiento sindical y obrero, complementado con colectivos minoritarios a los que se les ha hecho sentirse importantes y fundamentales en el vivir de cada día; tolerancia cero al concepto y modelo capitalista, no existiendo modo de convivir con el pensamiento capitalista, que es necesario sustituir por la dictadura del proletariado, socializando (expropiando, nacionalizando) los medios de producción y propiedades privadas, poniéndolos a disposición del pueblo, incluido amedrentamiento a periodistas críticos con Podemos.

Pablo Iglesias se despidió el pasado 24 de marzo del Congreso de Diputados como vicepresidente del Gobierno ensalzando el comunismo, claro, rotundo, sin complejos y desafiante, como si el comunismo fuera la verdadera democracia y el futuro inminente de España. Nadie que lo vote puede llamarse a engaño.

La guinda al pastel, la puso hace unos días: “Sólo un cretino se sentiría bien cuando lo que tiene encima es muchísimo trabajo”. Ese es el espíritu del comunismo, gandul, vago y zángano a la hora de emplear el martillo para trabajar, utilizando la hoz para que lo hagan los que ellos llaman capitalistas.

Lo hasta aquí expuesto, es también aplicable a la formación MÁS MADRID, escisión de Podemos por contraposición de egos de sus líderes, pero con las mismas ideas y posicionamiento político.

Todas las encuestas dan vencedora a Isabel Díaz Ayuso en las elecciones autonómicas de la próxima semana, pero, en mi opinión, para ser presidenta tendrá que contar con el apoyo de los votos de VOX, partido que, hasta el momento, no ha hecho nada contra la Constitución, siendo probablemente el que más la defiende en su totalidad, y en cambio “alguien” se ha empeñado en crear una opinión casi generalizada como que son los malos de la película, anticonstitucionales, ultraderechistas, peligrosos, agresivos, españolistas y fascistas, que es el apelativo de moda para todo aquel que no sea afecto al régimen imperante en el Gobierno.

La izquierda radical podría llegar a gobernar Madrid si obtuviera mayoría la suma de diputados autonómicos del PSOE: “Me intranquilizaría que alguien con un planteamiento radical formase parte de mi gobierno”, ha asegurado Ángel Gabilondo en relación a Pablo Iglesias, retórica que enmascara una mentira como aquellas de Pedro Sánchez de “no dormiría tranquilo por las noches si fuera presidente con ministros de Podemos” o “no podría aceptar una coalición con Podemos, que supondría tener dos gobiernos en uno”; Podemos, al que seguro votan los autónomos y comerciantes porque lleva en su candidatura al portavoz del Sindicato de Manteros, esos que les hacen la competencia sin pagar impuestos a la puerta de sus negocios, aquellos a los que okupan sus casas y los miembros de las Fuerzas de Seguridad del Estado a los que quiere controlar como “policía política gubernamental”; y Más Madrid, en donde Errejón ha impuesto la democracia de lista cerrada y sin primarias, no descartando que Pablo Iglesias sea investido presidente de dicha comunidad, intercambiando los apoyos parlamentarios del PSOE aquí y de Podemos en el Parlamento nacional, porque todos esos partidos representan el anticlericalismo obsesivo, el deseo de derogar la Constitución y el establecimiento de una dictadura de izquierdas.

Hoy en día, en España, toda decisión política incide de forma determinante en la economía y el estado de bienestar del que hemos venido disfrutando. Y un triunfo en Madrid de la izquierda, llevaría a toda la nación a más intervencionismo, más paro, más fiscalidad, más subvenciones, fuga de empresas, menos inversiones, menos propiedad privada y menos libertad.

Con ello, Bilderberg enterraría a Casado (por díscolo a sus consejos), a Isabel Díaz Ayuso (por presentarse destocada al ser nueva en plaza de categoría especial y estar fuera de control), a Inés Arrimadas (por haber fracasado en la consecución del objetivo asignado) y a VOX en conjunto (por ir contra el “pin parental” que les permitiría adoctrinar a las nuevas generaciones), y tendríamos PSOE marxista-globalista en el gobierno de la nación hasta que, en cualquier momento, no pudiera pagarse la Deuda Pública. Por eso, en estas elecciones autonómicas hay mucho en juego sobre el futuro de toda España.