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¿Quién recuenta mi voto?

INDRA es una compañía global de consultoría, tecnología, innovación y talento, líder en soluciones y servicios de alto valor añadido para los sectores de Transporte y Tráfico, Energía e Industria, Administración Pública y Sanidad, Servicios Financieros, Seguridad y Defensa. Opera en más de 140 países y cuenta con más de 52.000 profesionales a nivel mundial.

Según la página oficial de INDRA SISTEMAS SA, el capital social es de 35,3 millones de euros correspondientes a 176.654.402 acciones con un precio de cotización en Bolsa de 9,025 euros a fin del mes de octubre, lo que alcanza una capitalización de 1.594.305.978 euros. En el año 2020 presentó unas Pérdidas de 28,8 millones de euros y unos Beneficios de 26,8 millones de euros en 2021.

Los socios principales son: El 28,00% lo tiene la SEPI; Amber Capital con el 9,99% y SAPA con el 8,00%, que forman el núcleo duro gubernamental. El capital flotante en Bolsa es del 25% aproximadamente y el resto de otros diversos accionistas identificados.

La SEPI – Sociedad Estatal de Participaciones Industriales pertenece al Estado español, creada en 1995 siendo presidente del Gobierno Felipe González.

SAPA Placencia ha estado ligada al sector de la defensa y a trabajar para el Ejército Español, en tecnología de transmisiones en el campo de la movilidad militar, de la generación de energía y de la defensa antiaérea y desarrollo de vehículos de combate terrestre (tanques). Es una empresa familiar con sede en Andoain (Gipuzkoa) perteneciente a la familia Aperribay, uno de los cuales es presidente del club de fútbol Real Sociedad. El pasado 30-10-2021 el Gobierno ha inyectado 32 millones de fondos de la Unión Europea (UE) a esta empresa para el desarrollo del coche eléctrico.

Pero el principal aliado en Indra del sanchismo es AMBER CAPITAL, fondo de inversión británico, fundado en 2005 en Nueva York, por Joseph Oughourlian (francés), cuya sede principal está en Londres. Es un fondo que pretende influir -mandar- en las empresas en las que invierte, participando directa o indirectamente en diferentes sectores, como el Zaragoza Club de Fútbol, el Lens, el Millonarios de Bogotá, el Inter de Miami, Suez en Francia, Prisa (29,8% del capital) en España, etc…. La próxima operación que ha puesto en su objetivo es hacerse con el control del Atlético de Madrid a través del fondo de inversión Ares Management Group.

En España, de la mano de Pedro Sánchez, ha entrado en Prisa, convirtiéndose en el factótum del futuro del grupo para salvar a El País y la Cadena Ser, en quiebra técnica. Para llegar a cabo el salvamento, cuentan con la participación del Estado en Caixabank, a la que presionan para que aporte dinero que su presidente y su CEO, acreditados banqueros, saben no recuperarán.

Este hombre, cuya bondad empresarial glosan en la mayoría de los medios de comunicación españoles, a mí me parece un personaje como el que interpreta Richard Gere en la película Pretty Woman, un especulador empresarial que ya ha comunicado a Pedro Sánchez que, si no gana dinero en Indra, deja caer a Prisa.

Ese núcleo duro gubernamental ha colocado como presidente no ejecutivo de Indra a Marc Murtra, ingeniero industrial, persona de la máxima confianza del PSOE.

Se está repitiendo, paso a paso, con la fidelidad de una fotocopia, lo que hizo Chaves en Venezuela, expropiar o comprar mediante testaferros los medios de comunicación privados, incluso pegando un tiro al aire, a ver qué cae del cielo, a través de una ministra, de obligar a todos ellos a incluir el NODO DEL SANCHISMO en los noticieros y telediarios de toda la nación.

¿Qué tiene Indra que genera el interés de todos estos personajes? Pues unos conocimientos en materia de defensa militar, tecnología de transmisiones, relaciones internacionales, sistemas de seguridad y de recuento electoral en muchos países del mundo, entre ellos, España.

Bajo distintos nombres, tanto en la empresa privada como en la pública, siempre existe un grupo de trabajo dedicado a controlar que los empleados cumplan lo reglamentado por la empresa y por la ley, son los intocables de la ley seca americana trasladados a la realidad del devenir diario actual.

Pero ¿quién controla al controlador? En la inmensa mayoría de las veces, nadie. En el recuento de votos de nuestra democracia, nadie. Y en la época en la que con un solo clic o introduciendo una fórmula matemática o un algoritmo, -conozco un caso en el que un empleado derivaba diez céntimos de todas las liquidaciones que se practicaban en su empresa a una cuenta suya en el extranjero, y aunque diez céntimos no van a ninguna parte, millones de diez céntimos todos los meses se convierten en millones de euros- es pecado mortal poner la más mínima duda el que nadie pudiera intentar hacer algo en un proceso electoral. Imaginemos por un momento las recientes elecciones en Brasil, ganadas por décimas por Lula, que cierra así el ciclo de gobernantes montoneros y marxistas en Hispanoamérica, cualquier pequeño desliz informático podría haber cambiado el curso de la historia.

En un país como España, de pícaros, corruptos, cantamañanas, meapilas, vendedores de crecepelos y todas esas cosas, hubo un tiempo en el que el pucherazo fue una emanación del caciquismo provinciano español, típico de ambientes rurales donde los señoritos, los terratenientes y la nobleza rural imponían su ley. Pero, cuando el movimiento obrero empezó a tomar protagonismo, esta perspectiva cambió, pues sabido es que tanto los anarquistas, como los socialistas, comunistas y separatistas, no tienen absolutamente ningún escrúpulo a la hora de tomar el poder, y de mantenerse.

Es así como a los espadones militares amigos de desfilar por logias que protagonizaron asaltos al poder en el XIX ―Espartero, Riego, O’Donnell, Prim, etc., todos masones― sucedieron los redentores obreristas, los mesías proletarios que clamaban contra la democracia burguesa diciendo que las libertades les importaban un comino, que ellos eran demócratas solamente si ganaban las elecciones, y que irían hasta a una guerra civil con tal de que en España ondeara la bandera roja bolchevique …. “El jefe de Acción Popular decía en un discurso a los católicos que los socialistas admitimos la democracia cuando nos conviene, pero cuando no nos conviene tomamos por el camino más corto. Pues bien, yo tengo que decir con franqueza que es verdad. Si la legalidad no nos sirve, si impide nuestro avance, daremos de lado a la democracia burguesa e iremos a la conquista revolucionaria del Poder”. Palabras de Francisco Largo Caballero. Gabriel Mario de Coca. Anti-Caballero. Crítica marxista de la bolchevización del Partido Socialista (1930-1936). Madrid, 1936, pp. 119 a 121. El Socialista, 14 de noviembre de 1933, p. 3.

En casi todas las elecciones del siglo XX, todos los triunfos de la izquierda se debieron o a un fraude electoral, o a un golpe de Estado, explícito o no: “El pacto de San Sebastián” del año 1930, el golpe de Estado de las elecciones del año 31, cuando los monárquicos entregaron el poder sorprendentemente a los republicanos cuando eran ellos los que habían ganado las elecciones, el golpe de Estado del año 1933 ―cuando las izquierda amenazaron con una insurrección si gobernaba la CEDA, que había conseguido la mayoría en las elecciones―, la revolución armada de octubre del año 34, el alevoso fraude del año 36.

El colmo de los colmos es que ….. Sánchez protagonizó un pucherazo en la misma sede de Ferraz en octubre de 2016, cuando, detrás de una mampara, y sin autorización alguna, sus partidarios iniciaron una votación en una urna sobre la celebración de un Congreso extraordinario exprés. Votación sin control, sin censores, sin interventores, este pucherazo provocó asco y lágrimas incluso entre los miembros más cercanos a él.

Los expertos opinan que el pucherazo es técnicamente posible en España porque no se conservan las actas de las mesas, lo que impide un recuento científico posterior a la proclamación de resultados. El punto débil del proceso de recuento está en los ordenadores y en el cómputo de los votos, donde, en teoría, caben chapuzas y alteraciones, por muchos interventores que se sitúen en las mesas.

Nadie duda de la profesionalidad y honorabilidad de la empresa Indra ni de ningún político español, pese a las muchas veces que nos ha mentido Pedro Sánchez. Pero hay que recordar que Indra era la responsable de la seguridad de las comunicaciones del Gobierno español en el tema del espionaje telefónico Pegasus, a raíz del que nuestro presidente, reunido consigo mismo y con su esposa en ese colchón que compró cuando llegó a la Moncloa, sin comunicación alguna al Rey, a la UE, a su Gobierno, a la oposición política ni al Parlamento Español, tomó la decisión de considerar el Sahara como parte integrante de Marruecos, en contra de lo mantenido por la diplomacia española hasta entonces.

Y es que empieza a oler a podrido, no solo en la Dinamarca de Hamlet sino en la España de Sánchez: El Ministerio del Interior sigue con su opacidad, esta vez con ocasión del contrato para adjudicación de la gestión del proceso electoral español durante los próximos cuatro años, porque la única oferta presentaba fue la de Indra, pero no cumplía con los requisitos necesarios que contempla la ley, habiendo propuesto la Mesa de Contratación declarar desierto el concurso. Seguro que se corrige el tema e Indra es la adjudicataria en fechas próximas. La aplicación utilizada será auditada por el CNI. ¿Y de quién depende el CNI?

Lo dejó escrito Baltasar Gracián: “El que no sea casto, que sea cauto”. El año próximo es electoral de todo tipo, locales, autonómicas y generales. Aún hay tiempo para poner los medios y contratar a un equipo multinacional, multidisciplinar y ajeno a cualquier interés para que controle al controlador. Así nos evitamos todos los pecados de pensamiento, palabra, obra u omisión.

Antonio CAMPOS

Publicado en PUERTA DE MADRID de Alcalá de Henares el 02-12-2022

Será tarde

El presidente Pedro Sánchez ha declarado que «Una de las cosas por las que pasaré a la historia es por haber exhumado al dictador. Lo que me motivó a hacerlo no solo fue la deuda que tenemos con los familiares de las víctimas sino también reivindicar el pasado luminoso del republicanismo». Ni que decir tiene que rápidamente le han aplaudido su círculo de mantenidos y/o subvencionados por el erario, como Luis García Montero, Pedro Almodóvar, Meritxell Batet, así como varios ministros socialistas y miembros de la Ejecutiva Federal del PSOE.

Nadie discute la etapa franquista, es una más en la historia de esta nación y así debería enseñarse a todas las generaciones venideras a fin de que no volvieran a producirse ni los actos y asesinatos que precedieron a la Guerra Civil ni la dictadura y su venganza sanguinaria después de la guerra.

He consultado el DRAE, costumbre que tengo desde que era un infante, y en la entrada correspondiente a dictador, dice:

1. m. y f. En la época moderna, persona que se arroga o recibe todos los poderes políticos y, apoyada en la fuerza, los ejerce sin limitación jurídica.

2. m. y f. Persona que abusa de su autoridad o trata con dureza a los demás.

En el diccionario de Oxford se define:

1.Soberano que recibe o se arroga el derecho de gobernar con poderes absolutos y sin someterse a ninguna ley.

2.Persona que abusa de su superioridad, de su fuerza o de su poder en su relación con los demás.

Al igual que las guerras actuales ya no se hacen en lucha cuerpo a cuerpo por parte de la infantería, sino que es el poder nuclear y el miedo al mismo lo que lleva a ganarlas, o a perderlas, para dar un golpe de estado o imponer una dictadura no es necesario sacar los tanques a la calle o tomar un parlamento por las armas. Ahora el tema es mucho más sublime, puede alcanzarse un estado autócrata o autoritario cambiando las leyes por parte de una suma agregada de minorías que, con pátina democrática de votar una vez cada cuatro años, no tenga en cuenta la evolución diaria de la realidad en la que se vive.

España es un claro ejemplo de ello, en la que Pedro Sánchez se mantiene en el poder a través de los siguientes grandes apoyos:

– El de separatistas e independentistas, que saben no obtendrían nunca una situación tan favorable a sus intereses por la debilidad del número de diputados del partido en el Gobierno.

– El cambio de las leyes y toma del poder de los órganos fundamentales en el funcionamiento del Estado, que hacen prácticamente imposible el resarcimiento de responsabilidades por parte de quien disienta de sus actuaciones.

– La colaboración interesada crematísticamente de diferentes medios de comunicación a favor de la causa fundamental que los sostiene.

– Y la peor de todas, la mentira permanente en la que está establecido nuestro presidente, que miente permanentemente, sin sentimiento de culpa, honor ni responsabilidad política ni penal de ningún tipo, que hubiera provocado su cese o dimisión inmediata en cualquier nación verdaderamente democrática y que aquí es aplaudida y mantenida como verdad universal por parte del electorado.

De esas declaraciones que hemos dejado constancia al principio de estas líneas, lo más importante no es el haber sacado los restos de Franco del Valle de los Caídos, porque el General estaba bien muerto, enterrado y olvidado por todo el mundo, incluso las dos últimas generaciones de españoles no sabían quién había sido.

Lo peor de todo es que Pedro Sánchez está convencido de que pasará a la historia, al mismo nivel que los Reyes Católicos, Carlos I o Azaña, reivindicando el pasado luminoso del republicanismo en un país en el que la Constitución establece que la forma de Estado es una monarquía.

Para mí, esto tiene dos explicaciones: La primera es que ha empezado la cuenta atrás del reinado de Felipe VI El Escayola, que únicamente adorna como lo hacían esas figuritas de escayola que hace años se ponían encima del televisor cuando estos eran casi tan anchos como altos, que el mismo sistema que ha utilizado para cambiar las leyes para mantenerse en el poder es el que va a utilizar para acabar con la monarquía y establecer una Tercera República que pondrá de nuevo a España en pie de guerra.

Y la segunda es que es probable que estemos ante una persona con problemas mentales, megalomanía maléfica en estado puro, que se crea sus propias mentiras, o sea, un mitómano, mezcla de narcisismo e histrionismo, que necesita sentirse grandioso y el centro de las miradas de todo el mundo, dada su baja autoestima, hasta el punto de mentir para crearse una identidad con la que se siente a gusto, adquiriendo esa conducta adictiva por repetición ya que así se ve reforzado por los beneficios que logra.

Sr. Sánchez, usted pasará a la historia como el político más mentiroso que ha existido en la historia de España, mucho peor que los representantes de Podemos, de los secesionistas e independentistas catalanes y vascos, porque todos estos dicen claramente cuales son sus objetivos, con los que puedes o no estar de acuerdo, pero usted dice una cosa y hace otra. Y el pueblo le sigue votando, y parece que le da todo igual, y se cree las mentiras que dice por la mañana y contradice con sus actos por la tarde. Así nos va. En España faltan cárceles y escuelas especiales. Cuando nos queramos dar cuenta, será tarde.

Antonio CAMPOS

La mentira y el poder

La Orden de los Iluminados -Illuminati- se remonta al siglo XVIII como sociedad secreta, y sus solemnes juramentos eran: “Eterno silencio, firme lealtad, fidelidad y obediencia a todos los superiores y estatutos de la orden”. Junto al Club Bilderberg se disputan el control del llamado Nuevo Orden Mundial.

Como todo lo que atañe a estos temas, hay excesivas historias, a favor y en contra, y supuestas verdades y mentiras a su alrededor. Una de ellas es la que mantiene William Guy Carr, fundamentalista cristiano y escritor de teorías conspirativas y antimasónicas, en uno de sus libros de 1955, sobre la presunta existencia de unas cartas escritas entre los años 1870 y 1872, en las que se habla de un plan para el «futuro» del mundo, fomentando tres grandes guerras mundiales:

  • La primera permitiría derrocar el poder de los zares en Rusia y transformar ese país en la fortaleza del comunismo ateo necesaria como una oposición controlada y antítesis de la sociedad occidental.
  • La segunda se desataría aprovechando las diferencias entre la facción ultraconservadora y los sionistas políticos. Se apoyará a los regímenes europeos para que terminen en dictaduras que se opongan a las democracias (Nazismo, Fascismo, Comunismo y Socialismo) y provoquen una nueva convulsión mundial cuyo fruto más importante será el establecimiento de un Estado soberano de Israel en Palestina, reclamación inmemorial de los judíos.
  • La tercera y definitiva guerra se desataría a partir de los enfrentamientos entre sionistas y musulmanes. Este conflicto deberá orientarse de forma tal que el islam y el sionismo político se destruyan mutuamente y además obligará a otras naciones, una vez más divididas sobre este asunto, a entrar en la lucha hasta el punto de agotarse física, mental, moral y económicamente.

Verdad o no todo ello, lo que sí está muy claro es que en la Ley número 32 de los Iluminati se lee textualmente algo que ya ha pasado en Hispanoamérica y que está avanzando a pasos agigantados en España: Juegue con las fantasías de la gente. Muchas veces se evita la verdad porque suele ser dura y desagradable. Nunca recurra ni a la verdad ni a la realidad, salvo que esté dispuesto a enfrentar la ira que genera la desilusión. La vida es tan dura y problemática que aquellas personas capaces de inventar ilusiones o conjurar fantasías son como oasis en el desierto, todos van hacia ella. Apelar a las fantasías de las masas es una fuente inmensa de poder”.

Si repasamos los líderes mundiales, y en concreto los europeos y españoles, desde la mitad del siglo XIX al presente, nombres de todos los signos y colores han movidos a las masas y han sido aclamados por ser capaces de inventar ilusiones, que es una forma elegante sustituta del verdadero concepto que esconde: mentir.

Y si de mentir se trata, en España tenemos uno que “Miente más que parpadea” -sigue a la venta en Amazon- y que salvo que en el futuro alguien legisle que el pasado no ha existido, quedarán para la historia sus declaraciones:

«No dormiría por las noches» con Podemos en el Gobierno.

«Con Bildu no vamos a pactar, si quiere se lo digo 20 veces».

«La Fiscalía depende del Gobierno».

«Invito a los españoles a desconfiar de quienes ofrecen falsos remedios a enfermedades reales”.

“Los políticos tenemos que afrontar nuestra propia regeneración, que tiene que ver con el fin del aforamiento, fin a los indultos de carácter político y, sobre todo, de esa injerencia en el poder judicial”.

“El Estado debe intervenir en el funcionamiento de los partidos políticos. Quiero que todos los políticos tengan aforamiento cero, así como primarias abiertas”.

“No encuentro ninguna razón que explique por qué los partidos están presentes en la institución que los fiscaliza”.

“Debemos mantener el poder adquisitivo de pensiones públicas. Nada de copagos de medicamentos”.

“Quiero que el Partido Socialista sea el partido de la honradez intransigente, y no se puede decir que el PSOE en Andalucía no haya actuado con contundencia”.

“Quiero cambiar mi partido para cambiar la política y dar un giro a la izquierda”.

“No tengo nada que ocultar”.

“Clarísimamente ha habido un delito de rebelión”. Fecha 17 de mayo de 2018 sobre el Golpe de Estado catalán.

«El indulto -refiriéndose a Cataluña- es una figura necesaria en determinados momentos. Ni cuestiona ni revoca la sentencia firme condenatoria. Simplemente se trata de otro plano, ya no el judicial» … «Por supuesto, no nos engañemos, no pensamos que quienes aspiran a la independencia vayan a cambiar de ideales. No esperamos tal cosa»

Las próximas mentiras que nos va a vender es la expulsión de la Guardia Civil del País Vasco, que es quién verdaderamente sabe la situación de “ETA durmiente” en aquel territorio desde hace muchos años; la legalización de las selecciones de surf y pelota vasca como país independiente porque, como son deportes no muy conocidos, sotto voce es el inicio de otras transferencias de deportes más de masas, hasta llegar al futbol; la creación de un tribunal autonómico vasco en el que acaben los recursos, sin que la ley quede sometida a los tribunales de España.

La expulsión, igualmente, de Cataluña de la Guardia Civil y Policía Nacional, esos que tienen controlados a los salafistas y a los previsibles futuros nuevos golpistas, algunos desde las propias instituciones autonómicas; la última, por ahora, haciendo un escorzo a la ley y modificando el Código Penal, para suprimir el delito de sedición y camuflarlo en un apartado en el que la condena judicial alcanzará penas menores. No sé si alguien en el Gobierno ha pensado que, si se suprime un determinado tipo de delito, no se puede volver a juzgar o ajustar la pena al penado por otro concepto que lo sustituya, debiendo archivarse los procedimientos con sentencia firme, o sea, si se suprime el delito, se extingue la responsabilidad penal.

Para mayor gloria y demostración popular que nuestra democracia está en manos de quienes se aferran al poder como si fuera un clavo ardiendo, Unidas Podemos, en connivencia con el PSOE sanchista, pide derogar el delito de malversación de fondos públicos por ser un “delito del medievo”. No sé si será del medievo, pero yo he cotizado durante cuarenta y cinco años al erario español, por la base máxima, y no he podido conseguir, ni de lejos, los recursos económicos ni el estado de bienestar financiero que algunos políticos han logrado en muy pocos años.

 El resultado de todo ello es que un exconvicto y confeso golpista puede ser presidente de una comunidad autónoma española a muy corto plazo.

Es de suponer que el empeño de los catalanes en conseguir esto es porque piensan volver a hacerlo, es más, han dicho y repetido que están dispuestos a poner 50.000 muertos en defensa de la independencia de Cataluña, sin que pase nada. ¿Pasaría algo si alguien dijese que habría que formar una División Roja y Gualda dispuesta a hacerles frente en defensa de la unidad de España?

Europa empieza a descomponerse porque, hasta el momento, los únicos perdedores de la guerra ruso-ucraniana somos los europeos. Hungría, Polonia, Italia y Suecia se han dado cuenta que la solución a los problemas actuales no es la Agenda 2030; las generaciones de europeos, y españoles en concreto, posteriores a la II WW, no estamos acostumbrados a sufrir, a tener que buscar el pan y la leche fuera de las estanterías de un supermercado.

La inflación desbocada, el interés de la deuda subiendo, lo de los contratos fijos discontinuos es una chorrada que ya ha demostrado no vale para nada al haber aumentado los parados procedentes de esa denominación, la gestión de los fondos europeos es digna del vendedor de pipas que lleva la contabilidad del pincho, y los mejores economistas nacionales afirman, ya no vaticinan, que España entra en recesión en el próximo trimestre y se mantendrá así durante todo el año 2023, o sea, situación de estanflación. Se avecinan tiempos difíciles y convulsos, con recetas populistas que no van al fondo del problema.

Estamos establecidos en la mentira permanente y lo peor de todo es que no se le ve fin, porque no hay una oposición digna de tal nombre, que asuma los riesgos de contar la verdad a la ciudadanía y proponer las soluciones que aplicaría en el supuesto de alzarse con el poder en las próximas elecciones.

Antonio CAMPOS

Mentes congeladas

El bastión más importante en Cataluña contra el independentismo catalán es Dolça Catalunya, que viene luchando contra ello desde hace años a través de su blog y ahora también desde los micrófonos.

Uno de sus últimos artículos habla sobre Soros, ese personaje que parece se encuentra detrás de algunos ascensos políticos y empresariales que, analizados con independencia, no te puedes explicar de ninguna forma, que, textualmente, dice: “George Soros, del cual cada vez hay más indicios sobre su participación en el prusés lazi. Incluso se han publicado libros sobre el tema: «Lo único que le interesa a Soros es romper la unidad de uno de los grandes países europeos»”.

Y continúa: “Expliquem ara lo més recent: el cas del Citizen Lab i el de l’app Vocdoni que desenvolupen enginyers llazis vinculats a Puigdemont per fer un nou butifarrèndum.

Citizen Lab es la empresa para la que trabaja como asociado Elies Campo Cid (sisplau parli català a Babieca al catanitzador de cognoms), el presunto dirigente de la violenta y secreta organización Tsunami Democràtic y asiduo huésped del palacete de Waterloo. Campo fue el redactor del informe que el separatismo llama «catalangate» y nosotros «golpistagate», que narra un supuesto espionaje a mindundis lazis.

¿Quién más financia a Citizen Lab? Chorprecha: Open Society de George Soros, el globalitario que impulsó mediáticamente el prusés y utilizó sus organizaciones como el Institut de Drets Humans de Catalunya para promover el golpe de Estado.

El Confidencial nos cuenta que la Guardia Civil ha presentado un informe en la Audiencia Nacional sobre Vocdoni, el proyecto lazi encargado de crear una app para votaciones digitales basadas en blocadenas, que pueda utilizarse en un futuro butifarrèndum. Actualment el projecte el desenvolupa Aragon Association, sociedad domiciliada en Zug (el cantón suizo donde apenas se pagan impuestos) y relacionada con Òmnium/bÒdrium. Uno de sus responsables es… Elies Campo Cid, el ingeniero habitual del golpismo.

Al parecer uno de los socios clave de Vocdoni es la Open Society Foundation, que lidera el plutócrata globalista George Soros, y que ya participó en el prusés.

És a dir: tant al golpistagate com a Vocdoni apareix en Soros finançant el separatisme català. Por cierto, que Soros fue una de las primeras personas con las que se reunió en secreto Pedro Sánchez cuando llegó al poder. Nadie sabe de qué hablaron”.

Esta noticia coincide en el tiempo con la de que el CNI y otros sectores de la policía aseguran cada vez con más fuerza que la cosoberanía de Ceuta y Melilla con Marruecos se ha puesto encima de la mesa en más de una ocasión. Los hay que aseguran que ya se ha firmado un pacto para llevarlo a cabo antes del año 2030.

¿En manos de quién nos encontramos? Solo una frente maquiavélica frustrada, en el fondo y en la forma, puede actuar así con este gran país llamado España, al que han encarcelado masivamente en “la caverna de Platón”, encadenamos desde el nacimiento y, lo que es peor, llegando a sentirse cómodos en nuestra ignorancia y oponiéndose, incluso violentamente, a quienes intentan ayudarnos a cambiar, a liberarnos de las cadenas a las que estamos acostumbrados desde la más tierna infancia, el adoctrinamiento que, siempre, se produce en las dictaduras, de cualquier matiz o color que imaginarse uno pueda.

Y la idea dictatorial que más muertos ha llevado a cabo en la historia mundial, ha sido el comunismo, aliado según los momentos con el marxismo, que en realidad es su cuna, el nacional socialismo, el nacionalismo o independentismo, a los que en los últimos años se les han unido el feminazismo, el ecologismo y el animalismo mal entendidos porque anteponen animales y cosas a la prevalencia de la persona, dándose la circunstancia que esa amalgama roja -de rosas, claveles y sangre- es la que gobierna España en estos momentos.

En 1976 – qué bien vivíamos contra Franco – el grupo Jarcha ya cantaba:

No hay libertad sin cadenas. / Puede que la tenga Dios. / Puedes tú mismo tenerla, / puede tenerla el tirano. /  Es lo mismo, / a fin de cuentas, / es la libertad rodeo / que va dando la cadena. / Cadenas de hierro, / cadenas de plata, / apenas aquellas / me dejaban libre / estas me amarraban.

No hay libertad sin cadenas. / Puede que la tenga Dios. / Puedes tú mismo tenerla, / puede tenerla el tirano. / Es lo mismo, / a fin de cuentas, / es la libertad rodeo / que va dando la cadena. / Le soltaron algo más a la cadena / y yo dije: ¡Me dieron la libertad! / La cadena es siempre igual: / eslabón que a mí me sueltan / a otro se lo apretarán.

Por unas u otras causas, este país siempre ha estado enfrentado. Hemos vivido la etapa democrática más larga y el mejor estado de bienestar posible desde la Constitución de 1978. Pero siempre tiene que aparecer alguno que le dé una patada al brasero y el frío congele muestra manos. Ahora, también nuestras mentes.

Antonio CAMPO

Diez razones por las que Feijóo no será presidente

Por José Alejandro Vara en Vozpopuli 26-10-2022

Moncloa afina su artillería para demoler el ‘efecto Feijóo’ antes del supermayo. Se escrutan puntos débiles, se distribuyen argumentarios, se adiestra a las cacatúas. He aquí el decálogo del sanchismo contra el líder gallego.

Si la hipótesis vertida este lunes en el editorial de El país es correcta, Feijóo no tiene oportunidad alguna de acceder a la Moncloa como presidente. «Señuelo resultón», califica el plan económico del líder del PP, centrado por ahora en ahorro y reducción de gastos. Un aspirante de cartón piedra, viene a decir. Mejor, que ni lo intente. El PSOE, claro, se suma a la embestida de su periódico insignia. Hay que dinamitar a Feijóo antes del vendaval de mayo. He aquí los diez poderosos argumentos que, a modo de irrebatibles razones, se escucharán desde las filas del progreso en los próximos meses.

1.- ‘Efecto’ efímero. El llamado ‘efecto Feijóo’ se ha evaporado. Lo cantan los sondeos. Siete meses después del relevo en Génova, el estirón demoscópico se ha frenado. Ya no rula. «La ilusión ha durado menos que la de Xavi en el Barça», corean los sabihondos. Ha decepcionado a mucha gente y se le ven las costuras. «Es peor que Casado», cacarean los papagayos del Gobierno, en un tirabuzón dialéctico en el que muchos se dejan el pescuezo. O sea, que duró lo que duró. «El amor es eterno mientras dura», cantaría Vinicius (el de Moraes)

2.- Carece de proyecto. «Utiliza bulos y está huérfano de propuestas», otra cantinela. Distribuye por los foros un tocho de decenas de páginas que no es más que ‘un catálogo’ de medidas absurdas o que ya están en vigor. Sánchez se lo reprocha con insistencia: «No se sabe lo que piensa porque a lo mejor no piensa nada». Poco dice sobre si está de acuerdo con indexar las pensiones, si topar el gas, si subir el salario mínimo, ¿de dónde va a recortar…? Defiende la bajada de impuestos como la primera ministra británica, y así le ha ido. Es la actitud de «un cenizo, un malaje» que espera que todo se hunda para saltar él sobre el sillón. Política de rapiña.

«Usted que me puede dar lecciones con su larga experiencia, triplicó la deuda de Galicia», se burlaba desde el atril senatorial. Aseveración que, chequeadas las cuentas, se demostró falsa.

3.- Es un pipiolo sin experiencia. Gestionar Galicia no es gobernar España. Improvisa, protagoniza estruendosos patinazos, hace el ridículo, es un pipiolo, inseguro, despistado, a veces, ausente. «Es un insolvente que ni siquiera tiene el descaro de no parecerlo». El presidente del Gobierno gusta de bromear sobre el currículum como gestor de su rival. «Usted que me puede dar lecciones con su larga experieeeeencia, triplicó la deuda de Galicia», se burlaba desde el atril senatorial. Aseveración que, chequeadas las cuentas, se demostró falsa. ¿Cuándo dijo Sánchez una verdad?

4.- ¿Y el equipo? ¿Dónde está ese ‘gobierno en la sombra’? Carece de equipo, de técnicos, de infraestructura. Otro latiguillo frecuente. «No se fía de nadie». Se ha traído de Galicia a su núcleo duro de toda la vida, a sus fieles leales y le ha rapiñado a Juanma Moreno a sus piezas clave, Juan Bravo y Elías Bendodo, convertidos ahora en el eje de la sala de máquinas de Génova. También ha reclutado a Antonio Zapatero, el mago de la Sanidad del Gobierno de Madrid, el ‘cerebro’ de Ayuso en la operación pandemia, admirada e imitada en medio mundo. Por carecer, ni siquiera tiene un ‘Gabinete en la sombra’, esa alineación de los imprescindibles que deberían ya irse preparando por si se produce adelanto electoral y toca hacerse cargo del Ejecutivo. Son cuatro y el cabo.

5.- Mal orador, peor parlamentario. No es Castelar. Ni siquiera buen parlamentario. En la Cámara gallega se manejaba con soltura, pero al aterrizar en el Senado ha mostrado escasa habilidad con la oratoria. Cierto que el formato le perjudica. Poco tiempo para exponer, lo que le fuerza al error y los acelerones. No es mitinero, ni enciende a las masas, apuntan sus fieles. En línea con Stendhal, «detesta el énfasis, primo hermano de la hipocresía». Transmite, eso sí, credibilidad y confianza. En Ferraz le llaman ‘el gallego soso’ para diferenciarlo del irónico gracejo de Rajoy, más suelto en el Hemiciclo. Como su predecesor, también expide curiosas frases, algo disparatadas: «Para estar en Cataluña hay que venir a Cataluña. Y para estar en Cataluña hay que escuchar los problemas prioritarios de los catalanes» ¿Disculpe? La suerte le acompaña porque a Sánchez tampoco le ha llamado Dios por el sendero de la brillantez dialéctica. Es lo que hay. El nivel de las actuales Cortes recuerda al de la Primera República con Pi Margall, que el pueblo las bautizó como «el Tren de tercera», por la escasa enjundia del pasaje.

6.- Dos agujeros negros. No sabe qué hacer con el País Vasco ni con Cataluña. Rajoy aseveraba, en privado, que ‘esas plazas están perdidas’. Casado no acertó. Feijóo intenta una aproximación de maneras suaves, entre la perífrasis y el merengue. El ‘catalanismo constitucionalista’ es una de ellas. Un oxímoron ya desechado por la reciente historia. No hay nacionalismo moderado. O ‘el bilingüismo cordial’, harto ingenioso, aunque ambiguo y zalamero. Está en trance de celebrar los congresos regionales de ambas plazas. Quizás se adivine un camino, una línea de actuación.

7.- Un perfecto ‘don nadie’. ¿Quién lo conoce en Europa?, replican los cantarines socialistas, con un torpe Albares de canciller diplomático. Feijóo es un don nadie en las cancillerías, es un desconocido en las instancias europeas, no tiene contactos, ni socios, menos aún colegas o partenaires. «Un cateto a babor y estribor», según lo define un asesor monclovita. Sánchez se pasea lustroso y relamido por los escenarios de la UE con notable desparpajo. Génova organiza, a toda prisa, una agenda internacional. El líder de la Oposición acaba de visitar en Bruselas a Ursula Von der Leyen, de su misma cuerda ideológica, con discretos resultados. Ni siquiera mediáticos. Ahora le preparan una gira por Iberoamérica. Mucho voto gallego por allí disperso.

Su liderazgo se percibe incuestionable, al menos hasta que llegue la hora de la verdad. Esto es, las elecciones generales. Caso de no lograr una victoria, deberá irse.

8.- Un liderazgo con pinzas. En el PP, luego del trastazo con el experimento Casado, se le respeta. Más bien, el partido lo acogió como la última coca-cola del desierto. Su liderazgo se percibe incuestionable, al menos hasta que llegue la hora de la verdad. Esto es, las elecciones generales. Caso de no lograr una victoria, deberá irse. No tendrá una segunda bala. Emergerá entonces el sordo tironeo que se detecta en las aguas profundas de la derecha. ¿Moreno o Ayuso? Le reprochan al gallego que no ha sido capaz de domeñar a la lideresa madrileña. Tan sólo la ha apaciguado. Ya es bastante. Hay sensación de unidad. Ni una palabra más alta que otra. Ni disputas ni griterío. Por ahora, con eso basta.

9.- La batalla cultural, ya si eso… No hay narices. Feijóo huye de la llamada ‘batalla cultural’, ese catálogo de eslóganes y farsas que la izquierda, incapacitada para la gestión, maneja con persistente habilidad. El presidente del PP, como el Bartlerby de Melville, prefiere no hacerlo, no entrar en ello. Es un territorio inhóspito, en el que no se siente cómodo, le suena a cantinela de las guerrilleras madrileñas, Aguirre, Ayuso, Botella… no es lo suyo. Ley Trans, feminismo, ecología, memoria histórica, Valle de los Caídos, eutanasia… que no le busquen en esos sembrados. Opta por terrenos con menos riesgos y electoralmente más rentables. Como Mariano, ese espacio se lo regala a Vox. Lo suyo es el centrismo.

10.- No habla inglés. Un columnista pijoprogre catalán se lo reprochaba hace días. Argumento definitivo, qué duda cabe. ¿Aunque le voten siete millones de españoles, dónde va usted sin saber inglés, buen hombre?

Estrambote.- Bastan luego tan sólo diez minutos de convivencia con el sanchismo (sedición, impuestazos, Bildu, ERC, Txapote, los precios siderales, la permanente mentira, el asalto a las instituciones, el atraco a la Justicia…) para que el deseo de cambio y el ansia de un entorno en libertad se lleve por delante este tedioso entramado de la factoría de la propaganda de Monclovia que, con ilusorio entusiasmo, pretende acabar con el gallego que ya llega.

Sin acritud, pero el primero que dejó escrito que el Sr. Núñez Feijóo no es la persona que España necesita para salir de la situación que nos encontramos, el mismo día de su elección como líder de la oposición, en este mismo Blog, fui yo. Solamente había que haber seguido la obra y milagros de todos nuestros pro-hombres políticos.

La oposición política

España es la ley del péndulo, pasamos de un extremo a otro con tanta facilidad como el que bebe una cerveza fresquita en este caluroso mes de agosto. Desde que el maléfico Rodriguez Zapatero fue presidente del Gobierno -él es el verdadero culpable de la actual situación en nuestro país- se rompió el rencuentro que nos dimos todos los españoles cerrando las heridas de la Guerra Civil y empezaron a aparecer calificaciones y epítetos que ya creíamos enterrados para siempre.

A quien esto escribe se le ha calificado de todas las formas y colores, sobre todo desde que plasmo mi opinión sobre el desastre que supone Pedro Sánchez como presidente del gobierno de nuestra nación y los problemas nacionales e internacionales en los que nos ha metido. O sea, quienes no saben lo que eso significa me han llamado facha, únicamente porque escribo pretendidamente independiente, ideológica y socialmente, con la libertad de quien tiene libre el tiempo, el pensamiento y la palabra.

Últimamente he escrito sobre la opinión que tengo del nuevo líder de la oposición, Núñez Feijóo, mostrando mis dudas sobre su idoneidad para el cargo que ocupa y algunas situaciones que he observado de fallos, malas prácticas o  despistes políticos que, de ninguna manera, puede permitirse alguien que pretender llegar a ser presidente del Gobierno. Y por eso, ahora ya soy un rojo erudito de cositas.

No puedo sino contestar con el verso de aquel personaje canalla, pero grandísimo escritor que dijo “No he de callar por más que con el dedo, / ya tocando la boca o ya la frente, / silencio avises o amenaces miedo. / ¿No ha de haber un espíritu valiente? / ¿Siempre se ha de sentir lo que se dice? / ¿Nunca se ha de decir lo que se siente?”.

Núñez Feijóo fue presidente de la Junta de Galicia desde el año 2009 al 2022. Además de la inmersión en el idioma gallego y postergar el castellano como tercera lengua detrás incluso del inglés en museos y letreros oficiales públicos, mostrarse partidario de la plurinacionalidad en España, recortes en los servicios públicos gallegos, entre ellos la educación y la sanidad pública, y montar una infraestructura mastodóntica en Santiago de Compostela como centro político gallego, cuando analizamos su gestión económica, es casi calcada del despilfarro e incremento de la Deuda Pública de España, habiendo multiplicado por 3,05 la deuda per cápita y un aumento del 192,28% en términos absolutos, mientras en toda España fue del 3,16 y 223,94%, respectivamente.

¿Qué viene a significar eso? Pues que todo el mundo es munificente con el dinero público, que Keynes es la solución inmediata para mantenerse en el poder teniendo contentos a los ciudadanos, porque a todo el mundo le gusta un gasto expansivo, pero una solución temporal no puede hacerse perenne porque no existe ninguna economía que lo aguante a medio o largo plazo, sobre todo si ese endeudamiento se ha realizado para gasto no para inversiones que produzcan un retorno en el futuro.

Las cifras que siguen a continuación son datos, oficiales, sobre los que pueden realizarse las opiniones e interpretaciones que se consideren oportunas, pero no son discutibles en cuanto a su veracidad.

Sí es verdad que, al igual que en España, el crecimiento relativo de la Deuda ha sido menor, muy inferior, desde el año 2015 a la actualidad que en ciclos precedentes y que, como todo tiene justificación en esta vida, el mayor endeudamiento corresponde a los años posteriores a la crisis subprime en cuyo tiempo el presidente nacional era Rodríguez Zapatero, y que el Partido Popular tiene el mismo derecho de echarle la culpa a él que él -y Pedro Sánchez- de hacer lo propio con Franco y ahora con Putin. Pero la triste realidad es que TODOS gastan y no invierten, una política que si fuera en una empresa privada se vería abocada a la suspensión de pagos, paso previo a la insolvencia final.

Los ciudadanos que no están contentos con la política económica, social ni laboral del sanchismo, van a hacerse una serie de preguntas antes de dar su voto al Sr. Núñez Feijóo. De entrada, se me ocurren algunas:

Qué va a hacer con la Ley de Memoria Democrática

Qué va a hacer con los estudios en lengua española en las CCAA

Qué va a hacer con la inmigración ilegal

Qué va a hacer con la inversión de la carga de la prueba y presunción de culpabilidad del hombre en temas de violencia familiar

Qué va a hacer con las subvenciones a organizaciones políticas paralelas

Qué va a hacer para la contención del gasto público

Qué va a hacer con el tema del aborto

Qué va a hacer con el tema de las pensiones

Qué va a hacer para mantener la unidad de España

Qué medidas va a tomar para reducir la inflación

Qué va a hacer para conjugar el ecologismo con la construcción de nuevos pantanos, centrales nucleares, conservación y limpieza de montes, tauromaquia, caza y otros elementos de tradición nacional española

Se van a igualar las pensiones de quienes habiendo cotizado por el importe mínimo tienen menos ingresos que los estipulados para el SMV de quienes nunca han aportado nada a Hacienda

Se van a reducir cargos públicos en todos los estamentos de la organización política nacional

Se va a modificar el Código Penal actualizándolo a los nuevos delitos de todo tipo aparecidos en el siglo XXI, en los que el protegido sea el ciudadano y no el delincuente.

               Sr. Feijóo, es muy fácil, solo tiene que decir sí o no. Porque la corbata y las diferentes intervenciones de miembros del Gobierno durante el mes de agosto, solo son cortinas de humo para desviar la atención de lo que realmente importa: Inflación desbocada, precios de productos básicos, el precio de la energía, la sentencia sobre los ERES, el asalto al Tribunal Constitucional, a la fiscalía, el empleo precario con nombre que enmascara el paro real, la connivencia con proetarras y golpistas, la sectaria y socializante ley de educación, la falta de agua en los pantanos por ausencia de infraestructuras para acallar a los ecologistas, los montes ardiendo por el mismo motivo, los decretos de ley improvisados y la ausencia de ideas claras sobre cómo superar esta crisis, que se empeñan en negar.

Y usted ya ha hecho la primera tontería, porque fue quien propuso a Pedro Sánchez un plan de ahorro energético bajando el consumo innecesario, reduciendo el alumbrado nocturno, sin pensar en la repercusión económica de comerciantes y las facilidades que se van a dar a todos los delincuentes apagando las luces, más atracos, más violaciones, más pateras del narcotráfico haciendo su trabajo de forma impune …. La verdad, no ha sido una buena tarjeta de presentación en un coso grande como es Madrid.

Estamos inmersos en dos guerras silentes, una nacional y otra mundial, con los nervios a flor de piel, de las que nadie quiere hablar pero que pueden prender en cualquier momento, con un presidente que quiere hacerse con el poder omnímodo, controlando hasta los secretos oficiales, que caen bajo la responsabilidad de Defensa en todos los países democráticos. Ha cercenado a sus más directos colaboradores, no se fía de nadie, fiel reflejo del mediocre que aparta a todo aquel que pudiera hacerle sombra, aunque sea en la distancia.

Todavía queda mucho para las próximas elecciones generales, pero, cuando llegue el momento, la responsabilidad personal, consigo mismo y con respecto al resto de ciudadanos, hay que ejercerla con la cabeza muy fría y sin dejarse llevar por quienes se hacen pasar por quienes no fueron, aquellos socialistas que contribuyeron de forma decisiva a traer la democracia a nuestro país y a que la paz y concordia reinara todos y cada uno de los días.

Antonio CAMPOS

Publicado en PUERTA DE MADRID de Alcalá de Henares el 09-09-2022

Agosto político

Pedro Sánchez y sus huestes garbanceras gubernamentales se han echado encima -dialécticamente- de Isabel Díaz Ayuso por su amago de incumplir la nueva ley que regula la  temperatura del aire en los recintos habitables acondicionados, declarando pomposamente que “la ley en España se cumple”. Eso querríamos todos, aunque muchas de las que salen de su mano mejor hubiese sido que pasaran directamente a la papelera de los documentos nonatos.

En Cataluña no solo no han hecho caso de la ley de inmersión lingüística, sino que han puesto los denominados “coordinadores lingüísticos” en las escuelas, chivatos correctores fascistas para que los niños no hablen en castellano o español. Y han preparado un decreto autonómico para el presente curso 2022-2023 para los niños de hasta seis años en el que se incluye:

  • La familia es secundaria y debe adaptarse a los pedagogos
  • Imposición del catalán y exclusión de la lengua española
  • Perspectiva de géneros y educación afectivo sexual para el desenvolvimiento de los niños en un entorno sin estereotipos.
  • Igualitarismo ideológico
  • Agenda 2030

En una nación en profunda crisis económica, Cataluña cuenta con 63 embajadas en 43 países, para expansión internacional de la Generalidad catalana, abiertas con el dinero de todos los españoles para confabular contra España.

El presidente de España se reúne con el presidente de la autonomía catalana, de igual a igual, como si Cataluña fuera un país independiente, y el Conseller de Interior de la Generalitat, Joan Ignasi Elena, declara que “Queremos que el diálogo fructifique, pero el referéndum en Cataluña es inevitable”. Lo que es igual, se obtienen las conclusiones antes de iniciar el diálogo, imposición se llama eso. Y mala solución tiene el tema porque mientras el sanchismo permanezca en el poder con los votos independentistas catalanes, Pedro Sánchez antepone cualquier concesión que le propongan si ello le permite seguir utilizando el colchón nuevo que se compró cuando llegó a la Moncloa. Y si mañana fuese presidente alguien contrario a la independencia de ciertas autonomías, entraríamos en una espiral cuyo resultado final podría ser un enfrentamiento bélico, ese en el que algunos catalanes están dispuestos a poner 50.000 muertos para obtener su independencia.

Bruselas ha dicho, para quien quiere oírlo, que el gran problema de España son las autonomías, porque las reformas que piden chocan con las competencias autonómicas o las exigencias impuestas por los partidos nacionalistas.

Pedro Sánchez, para ir preparando el terreno, nombra al nuevo fiscal general, Álvaro García Ortiz, y pretende poner al frente del Tribunal Constitucional a Cándido Conde Pumpido, dos afectos a la causa sanchista de vida y hechos, para así retorcer la Constitución Española y el Código Penal, porque uno de los asuntos que han tratado entre “presidentes” es desjudializar los procesos o imputaciones iniciados contra más de 300 CDR, los delitos relacionados con el separatismo y las actuaciones que en ese sentido se pudieran producir en el futuro. La traducción es que Pedro Sánchez está avanzando a marchas forzadas hacia una concentración absoluta de poderes: El Ejecutivo que él preside; el Legislativo que él se ha encargado de convertir su minoría parlamentaria en mayoría de votos a cambio de concesiones y, además, envolverlos en la pátina de secretos oficiales; y el Judicial, que maneja tras bambalinas y que, si al final le falla, tiene el indulto como premio a sus adictos.

El pueblo español no pasa de comentarios de taberna, de sufrir la incomprensión de la democracia igual que sufría la del franquismo, de ver cómo se malgasta el dinero de los cada vez mayores impuestos y ayudas recibidas de la Unión Europea, de cómo sube el precio de la cesta de la compra, de volver a solicitar préstamos bancarios para poder llegar a fin de mes, y los bancos nuevamente caer en el mismo problema porque si una persona no puede pagar sus gastos habituales mensuales, ¿cómo va a poder pagar el importe extra que le supone ese préstamo?, de ver frustradas sus expectativas de futuro.

Pero, amigos, no hay que preocuparse, estamos en el mes de agosto, todo el mundo de vacaciones, incluido nuestro presidente del Gobierno, que se ha tomado veinte días pagados en instalaciones del Patrimonio Nacional -desconozco si se lo imputarán en sus emolumentos como retribución en especie- y hace un calor que muchos dicen corresponde al “cambio climático”, pero que se llamaba verano cuando yo era pequeño, y no había aire acondicionado ni en las viviendas ni en los coches, y la gente se sentaba a la puerta de sus casas en el pueblo, con el suelo correspondiente a su fachada debidamente regada, por ejemplo, cada hora, a “tomar el fresco” hasta que se “levantaba un ligero aire” y se iban a acostar.

Tampoco ahora son tiempos de eso, pero de aquello a que a las diez de la noche se apaguen las luces, hay un trecho muy importante, aunque entonces vivíamos aislados del mundo y ahora el mundo nos aísla.

Antonio CAMPOS

La importancia de la corbata

El director de la oficina del banco en el que tengo mis cuatro euros, contados, es un raro espécimen entre la selva de mercenarios con los que cuentan las organizaciones bancarias en estos momentos.

Frisará la cincuentena, persona hecha a sí mismo, entró de Auxiliar hace ya muchos años, habiendo ido ascendiendo a base de trabajo, esfuerzo y robándole horas al sueño para no quedarse relegado por los jóvenes ejecutivos dinámicos y agresivos que copan todos los puestos de mandos intermedios en esa empresa.

Mantiene la actitud sacramental de anteponer el cliente a la pantalla del ordenador, conoce la vida y milagros de todos ellos, sus posiciones con él y en la competencia, y debe ser muy bueno y obtener excelentes resultados cuando todavía lo mantienen en el mismo puesto y cobra, sin problemas, el incentivo trimestral que su Dirección General tiene establecido.

Un día, hace ya tiempo, llegué a su despacho y me recibió sin corbata. Bastó una sola mirada para que supiera la pregunta que rondaba mi cabeza y me dijo: Son órdenes superiores, nuevos tiempos, todos somos iguales, pero por la parte de abajo, socialicemos la banca, demos aspecto de obreros para que todos los clientes se crean igual de importantes, sin distinción entre quien vive de la caridad gubernamental y quien aporta el dinero para poder ejercer esa caridad, porque el verdaderamente importante lo que quiere es un buen asesoramiento para atender sus empresas y engrandecer su negocio.

No se si es casualidad o causalidad, pero desde entonces la acción ha perdido dos tercios de su cotización en Bolsa, y yo me he confeccionado unos vales personales mediante los que dejo de propina varias acciones en aquellos restaurantes y servicios con los que quedo satisfecho.

El más mentiroso de los presidentes de Gobierno en la historia de España -Negrín y Largo Caballero fueron unos felones como él, pero decían las cosas a la cara- ha anunciado delante de todos los medios de comunicación que se despoja de la corbata para ahorrar energía para, a continuación, ir desde la Moncloa al aeropuerto de Torrejón de Ardoz en un helicóptero, que consume en ese viaje más producto energético que mi coche en un mes, cuando por carretera, con la policía abriéndole paso, no tardaría más de veinte minutos en hacer ese trayecto. Tomen nota de lo dicho sobre el motivo de despojarse de la corbata y la próxima vez que vayan a llenar el depósito de su coche, quítensela y así contribuirán al ahorro energético español.

Claro que como todo buen falsario -haced lo que yo diga, pero no lo que yo haga- al día siguiente aparece en una reunión en Serbia con una magnífica corbata azul de seda.

Como es una persona que quiere tanto a los españoles, se ha preocupado y por lo tanto legislado para controlar la vida de todos nosotros: Se ha ocupado de que los golpistas catalanes hayan sido indultados; que no se pueda estudiar en español en esa parte de España llamada Cataluña; vota en contra de que la bandera española se ize en los ayuntamientos de Cataluña; va a cambiar el delito de sedición en el Código Penal para cuando los independentistas vuelvan a repetir otro golpe de estado; que consienta que en Baleares y en el Reino de Valencia se siga el mismo camino; que los etarras, con 854 asesinatos a sus espaldas, acaben en la calle en cualquier momento; que alguno de los suyos, que portó a hombros el féretro de socialistas asesinados por ETA, ahora pacten con quienes dicen ser gente de paz pero llevan en sus genes la diáspora etarra; que todo el mundo es corrupto menos sus acólitos andaluces que no se enteraron del destino de 680 millones de euros, de los cuales diez millones fueron a parar a una empresa de la hija de uno de ellos; que nunca más se supo, como si la oposición también estuviera en la misma situación, por qué se entregó el Sahara a Marruecos a título personal por parte del marido de quien ostentaba un cargo académico en una institución relacionada con ese país; que controla los medios de comunicación; que te dice lo que tienes o no que hacer; que se hace con el control de los más importantes organismos de análisis estadístico, la mayor empresa armamentística, de los servicios secretos, policiales y jurídicos, hasta llegar al Tribunal Constitucional para que sean favorables a sus intereses las sentencias pendientes sobre el aborto, la eutanasia, la nueva ley de educación, la reforma del poder judicial, y las próximas sobre la Ley de Memoria Democrática y sobre el nuevo impuesto, torticeramente retorcida la semántica del mismo, sobre las entidades bancarias y las empresas energéticas.

Mientras convertimos la corbata, con Franco y Putin, como el principal enemigo de la situación actual española, se recaudan más impuestos que nunca y se reciben más fondos europeos que nunca, la inflación está descontrolada, en cifras que nos devuelven al año 1984, el precio de los carburantes, de la luz (¿cuál será cuando todos los coches sean eléctricos y qué se hará con sus baterías cuando ya no sirvan?), el gas-ciudad, y su repercusión en los precios finales de venta de los productos, por los incrementos de los de fabricación y transporte, va a redundar en los salarios y en las pensiones y por tanto en una mayor desviación sobre los PGE que, a su vez, tendrán que financiarse con más Deuda, porque ¿alguien ha pensado en reducir las faraónicas estructuras de las administraciones locales, autonómicas o estatales? Eso nunca, que la política española actual está fundamentada en el trasvase de la riqueza de los que se esfuerzan y trabajan a los que no lo hacen y, lo que es peor, no piensan hacerlo nunca.

Los países, todos, están viviendo una ficción, financiándose a unos tipos fuera de mercado, porque ajustar la Deuda Pública a la inflación sería una suspensión de pagos con carácter mundial. ¿Saben a cuánto estaba el tipo de interés MIBOR, todavía no existía el Euribor, en el año 1984? Pues anduvo entre el 19,06% en enero al 13,59% en diciembre, y las hipotecas se pagaban a esos precios y las empresas se financiaban aún más caro, y los españoles éramos felices con Felipe González en el Gobierno, que aguantó varias huelgas generales porque no era tan dadivoso como los actuales, y puso a España en Europa, en dónde se oía su voz y se escuchaban sus razonamientos. Es la diferencia entre un estadista y un don nadie venido a más.

¿Cómo vamos a salir de la que está cayendo en estos momentos? No lo sé, pero lo que sí tengo claro es que la política económica actual no es la adecuada para ello.

Antonio CAMPOS

Seguimos equivocándonos

Si la salvación económica de España es poner un impuesto “excepcional y temporal” -inicialmente durante los años 2023 y 2024, lo que no quiere decir que si él sigue pudiera prolongarlo- a los bancos y a las empresas energéticas, para dar una beca complementaria de 100 euros mensuales a un millón de estudiantes mayores de 16 años que ya disfrutan de una beca, de los que no estudian, de los que pasan de curso sin aprobar, sin distinción del que lo aprovecha y del que no, volver al estado de bienestar de hace setenta y cinco años porque  «Debemos adoptar medidas de ahorro energético, fomentar el teletrabajo y el transporte público, bajar la calefacción y subir el aire acondicionado», y exigiendo un pacto de rentas a los agentes sociales, insistiendo que ese concepto no es un acuerdo de subida salarial, todo ello, en su conjunto, es el programa comunista de Podemos, que impone sus condiciones, junto a golpistas y separatistas, para mantenerse en el poder y así cercenar cualquier investigación que, hipotéticamente, pudiera producirse contra él o contra cualquiera de sus allegados, personales o profesionales.

Ni que decir tiene que, de reducir gastos, recortar el número de cargos políticos, deflactar los impuestos, rebajarse ellos sus emolumentos y tocar algunas de las transferencias realizadas a las autonomías, que Bruselas ha señalado es “el gran problema de España” y que nos cuestan entre 60 y 100 mil millones de euros anuales, nada de nada; como el dinero no es de nadie, evidentemente no de ellos, se sigue trasvasando desde los que se esfuerzan y trabajan a los “menos favorecidos”, concepto que esconde a defraudadores fiscales, vagos e ilegales que reciben más auxilio y compensaciones que cualquier viudo/a y/o pensionista que haya cotizado por las bases menores durante su vida laboral, sin contraprestación de ningún tipo.

El Gobierno calcula que con esta medida ingresará sobre 7.000 millones de euros en los dos años. Hubiese sido mucho más fácil reducir el presupuesto del Ministerio de Igualdad, al que se le ha asignado 20.000 millones de euros y que según información del INE, ese organismo cuyos datos no gustan a nuestros gobernantes y que van a tratar de pintar de rojo chillón, dice que no disminuye el número de víctimas por violencia de género, pese al blanqueo del tema que nos quieren imponer a través de los medios de comunicación adictos.

Tras una oratoria muy ensayada, Pedro Sánchez destila mentira en todos sus actos, concesiones a quién o quiénes le mantienen en su “columna peridiana”, y en vez de tomar nota de lo que se está haciendo en Europa, insiste en la caridad estatal, las subvenciones, el estrangulamiento empresarial, pues Yolanda Díaz dice que “un 83% de la inflación viene de los beneficios empresariales” y cuya traducción correcta es: Si no existieran empresas privadas, no tendríamos inflación, pues la economía estaría controlada por el Estado; no hay que ser muy listo para seguir traduciendo, el estado comunista dictatorial que mi partido desea. No me acuerdo, y no quiero consultar mis fichas informatizadas, quién fue el que dijo que Yolanda Díaz era más peligrosa que Pablo Iglesias, porque éste había aprovechado una oportunidad, pero ella aprovechaba un ideario y un partido político bien organizado.

En esta ocasión ha tocado dos sectores fundamentales en cualquier sociedad actual: El sector bancario y el energético. Las acciones de estos sectores están en todos los Fondos de Pensiones, ese producto que tanto odian los podemitas por “ser para ricos”, pero que antes o después se acabará imponiendo como ayuda a la insostenible situación de las pensiones a futuro.

  Los bancos ya han estado en pérdidas hace un par de años, y no ha pasado nada. ¿Qué pasaría si la banca española vende su cartera de Deuda Pública (hoy día 12-07-2022 su importe es de 1.459,5 miles de millones de euros), no concede préstamos a los partidos políticos y no financia hipotecas a todos aquellos que, realmente y sin pensar en el “escaparate volumen” saben que no van a poder pagar? Se colapsaría la economía nacional, aunque analizado en profundidad, la Deuda Pública española es deuda perpetua, impagable, y únicamente con cobrar los intereses se conforman; los préstamos a los partidos políticos, después de rotar varias veces sobre el mismo eje, no se sabe a ciencia cierta dónde y cómo se cobran o quedan contabilizados de forma definitiva; y los hipotecarios, muchos bancos se han pillado los dedos con los formalizados a interés fijo y en un mercado con cada vez más personas empobrecidas, y acabado el periodo de carencia de morosidad decretado por el Gobierno en una clara “patada para adelante”, veremos sobre qué beneficios se aplica el nuevo impuesto y su resultado final.

Lo mismo pasa con el sector energético. Piénsese antes de hablar por qué ha alcanzado los precios que hoy tiene, quién suministra gas a Europa y quién quería establecer los misiles en su frontera, cuales son los motivos del cambio de posicionamiento de España, perdón, de Pedro Sánchez, sobre el Sahara y su responsabilidad en la falta de abastecimiento procedente de Argelia, porqué no nos sumamos a la Unión Europa en su rectificación sobre la energía nuclear, y qué pasaría si hubiera cortes de suministro de gas o de electricidad en toda nuestra nación.

Pero, está claro, no pasará nada de eso. Los presidentes y consejeros delegados de esas empresas son todos ricos en función del puesto que ocupan, incluso alguno de ellos después de quebrar alguna empresa como master de aprendizaje, conocidos, respetados y adulados dentro y fuera de España, con relaciones políticas y empresariales a nivel mundial. Y tienen la misma ansia de poder que los políticos. Un ejemplo, cuando se produce alguna fusión, no hay ningún problema en despedir, bajo cualquier verbo sinónimo, a los empleados; pero se forma “la de Dios es Cristo” del Concilio de Nicea sobre quién de los fusionados va a presidir la nueva entidad o quién va a dirigir el día a día del negocio. Y, repito, son ricos, con ingresos declarados a la vista de todos. El poder tiene algo adictivo, algo que mata y por el que muchas personas matan.

Confiemos en el refranero español y esperemos que “Siempre que llueve, escampa” y que “No hay mal que cien años dure”.

Antonio CAMPOS

Publicado en https://www.eldiestro.es/2022/07/seguimos-equivocandonos/

Memoria democrática de Sánchez

Por Alfonso Ussía

Con el fin de adaptarme anímicamente a la Ley de Memoria Democrática de Sánchez, Bolaños, Marlaska, Podemos, ERC y la ETA, necesito pedir perdón. Y lo hago, en hinojos y humillado desde una petición de misericordia iluminada por la gratitud histórica. Quiero agradecer desde aquí a socialistas y comunistas su entereza y coraje por fusilar sin dudas a cinco mil peligrosos elementos de la Reacción conservadora en Paracuellos del Jarama, entre ellos, a 267 menores de edad. Obviamente, esos asesinatos, ya perdonados por la Ley de Amnistía, no pueden calificarse como tales. Cuando la izquierda fusila, ejecuta a fascistas. Cuando lo hace la derecha, asesina. Perdón por haberme confundido.

Como nieto de un ejecutado en Paracuellos, el escritor y comediógrafo Pedro Muñoz-Seca, quiero pedir perdón a socialistas y comunistas por haberlos responsabilizado de su muerte. El culpable fue él, escribiendo lo que no gustaba a socialistas ni comunistas. Y les agradezco, con muchos años transcurridos después de su valiente gesta, de haberse mofado de Muñoz-Seca, cuando herido de muerte sobre la tierra de Paracuellos, tuvo que esperar más de cuatro minutos de agonía mientras los milicianos, con gran sentido del humor, se reían de sus últimos estertores, para recibir el tiro de gracia. Y deseo agradecerles la eficacia de su tiro de pistola en la sien, tardío pero definitivo, prueba de la caridad y humanidad de quienes se vieron obligados, por culpa de sus comedias, a terminar con su vida.

Pido perdón en nombre de la familia Ceñal. Ocho hermanos asturianos. Ramón y Rafael y el mayor de todos no se hallaban aquella noche en su casa. Los primeros estaban en el Seminario, y el tercero se había incorporado al Ejército Nacional, el que ganó la guerra y hoy, afortunadamente, la ha perdido con más de 80 años de retraso. Pido perdón en nombre de su madre, que vio cómo, con justicia revolucionaria, se llevaron a sus cinco hijos para fusilarlos por el terrible delito de creer en Dios, y entre los cinco, al más pequeño, que había cumplido diez años de edad. Pido perdón a los que se vieron inducidos a fusilar a esos cinco jóvenes y peligrosos cristianos, y lo hago también en nombre de su madre, que no supo interpretar la situación, perdió la cabeza, y se fue apagando poco a poco en un hospital con un rosario entre las manos hasta que su merecido sufrimiento terminó con su vida.

Pido perdón y agradezco a socialistas y comunistas el fusilamiento de los cinco hermanos De la Quadra Salcedo y Arrieta Mascarúa. De los obispos, sacerdotes, religiosos, seminaristas, monjas y hermanas de la Caridad que murieron torturados y fusilados, ellas previamente violadas, por su empecinamiento antidemocrático de creer en Dios y no dar su brazo a torcer, prueba inequívoca de su soberbia, renegando de su fe. Pido perdón a socialistas y comunistas y al presidente de la Generalidad de Cataluña, Luis Companys, por las muchas decenas de miles de militares y paisanos ejecutados, por no tener cabida, lugar ni sitio en la España roja y separada, paraíso de la igualdad, de Largo Caballero, Negrín, Prieto y Stalin. Y como la nueva Ley de Memoria Democrática alcanza hasta 1982, ruego encarecidamente a la ETA, hoy gobernante con sus votos, que me perdone por no saber aceptar las ejecuciones –jamás asesinatos–, de los vascos y demás españoles que no perdieron ni un segundo en intentar ser comprensivos con la valentía de sus comandos. Especialmente, los comandos que asesinaron niños, futuros fascistas.

Pido perdón y agradezco que, al fin, gracias a la Ley de Memoria Democrática de Sánchez, Bolaños, Marlaska, Podemos, ERC y la ETA, haya alcanzado la luz de la verdad, y aprendido la diferencia que se establece entre el asesinato derechista y la ejecución obligada por motivos de progreso, sostenibilidad, empoderamiento y futuro.

Perdón, perdón, y gracias mil, Sánchez, Bolaños, Marlaska, ERC, Podemos y la ETA.