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Ley de Seguridad Nacional

El Consejo de Ministros ha analizado el Informe del Anteproyecto de Ley de modificación de la Ley 36/2015, de 28 de septiembre, de Seguridad Nacional, según la cual prevé la declaración por el presidente del Gobierno de las situaciones de interés para la seguridad nacional.

Dicha Ley se apoya en el artículo 30, apartado 4, de la Constitución Española, que dice: “Mediante ley podrán regularse los deberes de los ciudadanos en los casos de grave riesgo, catástrofe o calamidad pública”.

Lo que los “padres” de la Constitución no valoraron en su momento, probablemente porque todos ellos, desde la extrema derecha a la extrema izquierda, pensaron en una España unida, libre y democrática, es que ningún partido político utilizara ese artículo en beneficio propio, asidero ardiendo para tomar o permanecer en el Gobierno mediante plenos poderes a un presidente que posibilitaría eliminar los controles de todo tipo a sus decisiones personales.

Aprovechando que “la crisis provocada por la pandemia de la Covid-19 ha expuesto vulnerabilidades que afectan a la seguridad nacional y al bienestar de los ciudadanos, como son la dependencia del abastecimiento exterior y la fragilidad del flujo comercial internacional”, el proyecto de modificación otorga al presidente del gobierno “la potestad de dictar directamente el Real Decreto de declaración de la situación de interés para la Seguridad Nacional, sin necesidad de reunir previamente al Consejo de Seguridad Nacional” o al Congreso de los Diputados.

“La actuación de la seguridad nacional, mediante la declaración por el presidente del Gobierno de una situación de interés para la seguridad nacional, permite integrar la acción de todos los recursos disponibles de las administraciones públicas afectadas, e incluso aquellos que estuvieran en mano de particulares, mediante el ejercicio de las potestades ordinarias previstas por el ordenamiento jurídico”. Traducción: El presidente del Gobierno podrá expropiar cualquier bien que considere clave por Real Decreto, sin pasar ni por el Congreso ni por el Consejo de Seguridad Nacional, y, además, podrá saltarse los trámites “si existen razones de urgencia o de oportunidad que así lo exijan”.

Se “podrá proceder a la requisa temporal de todo tipo de bienes, así como a la intervención u ocupación transitoria de los que sean necesarios y, en su caso, a la suspensión de actividades”.

“En los casos de situación de interés para la Seguridad Nacional, cualquier persona, a partir de la mayoría de edad, estará obligada a la realización de las prestaciones personales que exijan las autoridades competentes, siguiendo las directrices del Consejo de Seguridad Nacional o de la autoridad funcional, sin derecho a indemnización por esta causa, y al cumplimiento de las órdenes e instrucciones, generales o particulares, que aquellas establezcan”.

Habla de la posibilidad de nacionalizar empresas para crear “una Reserva Estratégica basada en las Capacidades Nacionales de Producción Industrial” para asegurar la disponibilidad de los servicios esenciales y el suministro de bienes básicos.

“Los documentos y la información manejada por el Sistema de Seguridad Nacional quedan excluidos del derecho de acceso a la información pública”. Esto abre la vía para que cualquier contrato que afecte a “situaciones de interés para la seguridad nacional” pueda ocultar quiénes son los adjudicatarios de los contratos “de carácter estratégico que permitan autoabastecer a España bajo condiciones excepcionales” y quede fuera de control parlamentario

“Los medios colaborarán con las autoridades en la difusión de informaciones preventivas y operativas”. “El parte de las diez de la noche” de la época franquista: Solo es verdad lo que el presidente ordene que se diga.

Este proyecto de modificación podría resumirse en que La Ley de Seguridad Nacional permitirá al presidente del Gobierno expropiar bienes, nacionalizar empresas, movilizar a los españoles y obligar a los medios de comunicación a publicar lo que él considere oportuno, sin control de ningún tipo.

Todo ello se basa en “situación de interés para la seguridad nacional”. La riqueza del idioma español es tan grande que en ese enunciado general podrían caber situaciones como:

•        Pandemia sanitaria

•        Huracanes, inclemencias del tiempo, pérdidas de cosechas

•        Ataque cibernético

•        Necesidad de inmuebles para acoger a inmigrantes

•        Posibilidad de suspensión de pagos del Reino de España

•        Independencia de alguna/s autonomía/s

•        Guerra civil – Guerras o injerencias con terceros países

Que podrían desembocar en:

•        Vacunaciones forzosas, registros sanitarios públicos, discriminación por razón de situación médica.

•        Fallecidos sin testar, beneficiario el Estado, por interés nacional.

•        Expropiación de alimentos, campos de cultivo, camiones de transporte, carreteras cortadas, naves y locales por necesidades de contingencia nacional.

•        Expropiación casas y viviendas para alojar a inmigrantes y parados permanentes.

•        Cierre de iglesias y locales católicos para que, por seguridad nacional, no se produzcan choques ideológicos o religiosos.

•        Cese de funcionarios, sanitarios, jueces, de instituciones y organismos públicos, militares, y policía que no estén de acuerdo con determinadas políticas.

•        Requisa de cualquier tipo de carácter sanitario, medioambiental, económico, financiero, etc., en cuyo concepto queda incluida cualquier tipo de empresa privada.

•        Embargo y/o expropiación de depósitos bancarios a particulares y empresas que han generado un ahorro con su trabajo y esfuerzo diario, para pagar la Deuda Pública con la que se mantiene a los que no aportan nada vía impuesto a la sociedad. Como el texto habla del “carácter temporal” de la medida, podría ser de dos o tres generaciones hasta que la deuda alcanzase un porcentaje asumible.

          Cuidado con este tema; Nouriel Roubini, profesor de Economía en la Universidad de Nueva York, que predijo con exactitud la crisis de 2007, ha dicho que los niveles de deuda pública y privada se encuentran en máximos de las últimas décadas, mientras que la inflación empieza a asomar la cabeza, azuzada por unas políticas fiscales y monetarias sin precedentes. “Se está preparando el escenario para la madre de las crisis de la deuda estanflacionaria (aceleración de la inflación coexistiendo con tasas de desempleo elevadas) en los próximos años”. Y la realidad confirma este pronóstico: El IPC general en Estados Unidos, interanual a junio 21, es del 5,4%.

Esta relación es una muestra, no limitativa, de hasta dónde podrían llegar los conceptos de “crisis” e “interés” para la seguridad nacional.

Como esta norma obligaría todos los ciudadanos, sin excepción, a cumplir las órdenes e instrucciones que impartan las autoridades de acuerdo con las directrices fijadas por el Consejo de Seguridad Nacional, a ver si Pedro Sánchez es valiente y la utiliza para “la seguridad nacional” contra quienes atentan a esa seguridad “nacional” mediante sus actuaciones de secesión e independencia del total “nacional” de España.

Estamos hablando de la posibilidad de un “estado de excepcionalidad permanente”, propio de países comunistas, chavistas o castristas, que incluía Podemos en su programa electoral, pero que los ciudadanos no nos paramos a leer, estudiar y reflexionar, antes de votar, impropio de una democracia consolidada, de un país que es frontera europea ante una inmigración incontrolada que, en su mayoría, quiere imponer costumbres medievales, muy alejadas de posiciones democráticas, exigiendo unos derechos que ni se les ocurre plantearse mentalmente en sus países de origen.

Cuanto antecede se pretende realizar mediante una Ley Ordinaria, un Real Decreto, y no como una LEY ORGÁNICA, que son aquellas referidas a asuntos de tal importancia para la nación, que su aprobación requiere de un consenso y procedimiento aprobatorio por el poder legislativo por mayoría absoluta.

Hay que distinguir entre lo urgente y lo importante; únicamente cuando a lo uno se junta otro, es el caso puntual en el que alguien puede asumir la responsabilidad personal que afecte a un colectivo público, con control a posteriori. En una democracia, nadie puede tener poder absoluto en nada y sobre nadie, impensable sin control parlamentario, por mucho que los constituyentes no supusieran que, a futuro, hubiera un mentiroso compulsivo que antepusiera su egolatría a la libertad y la democracia de los ciudadanos.

¿Y la oposición, Sr. Casado? No piense que con su discurso melifluo y sin un programa alternativo va a llegar a la Moncloa. Porque Pedro Sánchez será lo que sea, pero le saca dos años de adelanto, él ya piensa lo que puede pasar de aquí a dos años y ha empezado su partida de ajedrez colocando a sus peones para dar jaque mate a los reyezuelos autonómicos que osan contradecirle, mientras usted más que casado parece cónyuge político supérstite. Mire cómo acabó Rajoy, y reflexione.

Berreo independentista

Una vez publicados en el BOE los indultos a los políticos catalanes presos por sedición, Pedro Sánchez comparece en el Congreso de Diputados el 30 de junio de 2021 y dice que «la vía judicial no vale por sí sola para garantizar la convivencia en Cataluña» y que «la ley no resuelve el conflicto político en Cataluña». Y afirma que «no habrá referéndum de autodeterminación, a no ser que los secesionistas puedan convencer a las tres quintas partes del Congreso y luego lo ratifiquen los españoles con su voto», apostillando un nuevo reto a la hemeroteca, «el PSOE jamás apoyará este tipo de derivadas», dejando así en evidencia su falta de preparación y conocimientos sobre la Constitución, que en su artículo 168 dice que cualquier modificación de este tipo deberá ser aprobada por mayoría de dos tercios de ambas Cámaras (Congreso y Senado).

Conociendo al personaje y la mentira permanente en la que está establecido desde que llegó a la presidencia del Gobierno, la trampa está en la expresión «referéndum de autodeterminación». No hace falta tal consulta si la Generalitat organiza una o varias votaciones, sin que sean legalmente vinculantes, preguntando sobre la independencia con una frase retorcida gramaticalmente, con censos a la medida y sin control democrático, para que el resultado sea «el sentir del pueblo catalán» y sirva de justificación, con pátina de mayoría en las urnas, para tomar la calle y reclamar o volver a proclamar la república catalana en nombre del pueblo.

Le ha respondido el líder de ERC, Gabriel Rufián, que le ha llamado mentiroso de una forma inusual en este parlamentario, o sea, con educación, diciéndole «Usted ha dicho que nunca habrá un referéndum de autodeterminación; la verdad es que también dijo que nunca habría indultos, así que, denos tiempo».

Los socios de Pedro Sánchez en el Gobierno, Podemos, manifiestan que «estos son los mínimos consensos con los que debemos ir a la mesa de diálogo, autodeterminación y amnistía».

JxCAT ha dicho: «Pensé que usted nos pospondría una solución para el conflicto entre los catalanes y los españoles» …. «Habla de diálogo con una mano, pero permite el robo y la represión con la otra». Y ha pedido al Gobierno «formalizar el divorcio y entonces si empezará una nueva etapa de reencuentro de estado a estado, de igual a igual, porque los ciudadanos catalanes no reclaman reencuentro, han votado independencia», olvidando que Cataluña es parte de un todo que se llama España.

Al día siguiente, el ministro Iceta defiende «votar en referéndum un gran acuerdo sobre autogobierno, financiación y participación de las comunidades autónomas en el diseño de las políticas del Estado» ……. «No tenemos estructuras de tipo federal, que es lo que permitiría compaginar el autogobierno con el gobierno compartido, esto que ahora se ha nombrado cogobernanza. Estamos en los inicios de un camino que nos debe llevar a un Estado verdaderamente federal». Todo ello, en el marco del proceso de diálogo entre el Gobierno y la Generalitat, como si fueran dos estados diferentes, del mismo rango y de nación a nación.

Colaborando a esa «generosidad» que ha pedido Pedro Sánchez a los españoles, aparece un gracioso en TV3 pidiendo «tirar a la cabeza» una piedra de hierro «a un guardia civil».

Y el «ejército separatista» en internet insulta y amenaza a un campeón, deportiva y humanamente, como es Marc Márquez por vestir la camiseta de la selección española de fútbol. Otro golpe en la mejilla de todos los españoles por parte de esos a los que hay que responderles con «generosidad».

Para poner la guinda a este sinsentido que estamos viviendo, la Generalitat de Cataluña ha aprobado un Fondo de Cobertura para Fianzas por importe de diez millones de euros, de los que va a pagar las fianzas impuestas a los condenados por el golpe de estado catalán por un total de 5,4 millones de euros, por malversación de fondos públicos. Jurídicamente podría considerarse una nueva malversación de fondos públicos para hacer frente a una condena personal de la misma calificación sentenciada por la más alta magistratura del Estado, y debería analizarse si se trata de una donación y devengar los impuestos correspondientes.

El presidente remodela el Gobierno mediante una prejubilación clínex, usar y tirar, de los ministros de más relevancia y capaces de discutir sus decisiones, rodeándose de jóvenes gacelas y becarios distinguidos que aceptarán con agrado cuantas indicaciones se le formulen, manteniendo la cuota comunista del 22% del Consejo de Ministros, para que él pueda seguir siendo quién es por «el bien del mundo».

La oposición, liderada por el estatuario Casado, se limita a pequeños discursos de repulsa en el Congreso, sin presentar a la ciudadanía un proyecto definido, una estructura ministerial in péctore que informe y defina qué piensan hacer si alcanzasen el poder, qué leyes corregirían y cuál es su proyecto de futuro para España. Y calla cuando una mesnada de marxistas, comunistas y homosexuales desmadrados y politizados señalan a Isabel Díaz Ayuso con «¡Ayuso, fascista, estás en nuestra lista!» por un crimen cometido en La Coruña por una pandilla de mafia juvenil, que no tiene nada que ver con la orientación sexual del asesinado.

Es momento de callar por nuestra parte y esperar acontecimientos. Comprobar si Pedro Sánchez miente una vez más y sigue haciendo concesiones a los secesionistas hasta que acabe todo en un proceso de independencia de Cataluña, al que seguirían otras (en plural) regiones de España con las mismas pretensiones, o si se le da un cachete al niño para que acabe de berrear como forma traumática de pedirnos un juguete. El tiempo lo dirá.

Publicado en PUERRTA DE MADRID de Alcalá de Henares el 16-07-2021

El otoño de la democracia

Me ha llegado un video, que probablemente habrán visto todos ustedes porque transita libremente por internet, en el que tres agentes de la Guardia Urbana de Barcelona se personan en el bar-restaurante SUAMU, en el centro de la ciudad, supongo que sin orden judicial alguna, y obligan a quitar la pantalla de televisión que daba a la terraza en la que una serie de personas, sin armar ruido alguno ni altercado de ningún tipo, luciendo la bandera constitucional de España, estaban viendo un partido de fútbol de la selección española correspondiente a la Eurocopa que se está celebrando durante estos días.

Pregunto, ¿no es un abuso de poder flagrante? Cataluña tiene 7.756.928 habitantes según el INE al 31-12-2020, de los que 1.736.899 votaron opciones independentistas (excluimos PSC, VOX, CD y PP) en las últimas elecciones autonómicas, el 22,40% del total de la población.

La democracia de esos independentistas, cuyos líderes condenados por sentencia firma por el delito de sedición han sido indultados por el Gobierno de Pedro Sánchez con el argumento verbal de “la concordia y la convivencia ….. la reconciliación y el encuentro ….” ¿es hacer imposible la vida a quienes no tienen sus mismas ideas, autocracia de que quien no está con ellos, está contra ellos? ¿No es perseguible de oficio por la Fiscalía hechos como este?, odio a España, tipificado en nuestro Código Penal como “Serán castigados con una pena de prisión de uno a cuatro años y multa de seis a doce meses: a) Quienes públicamente fomenten, promuevan o inciten directa o indirectamente al odio, hostilidad, discriminación o violencia contra un grupo, una parte del mismo o contra una persona determinada por razón de su pertenencia a aquél, por motivos racistas, antisemitas u otros referentes a la ideología, religión o creencias, situación familiar, la pertenencia de sus miembros a una etnia, raza o nación, su origen nacional, su sexo, orientación o identidad sexual, por razones de género, enfermedad o discapacidad”. ¿Se ha coartado la libertad de la ciudadanía, portando armas al cinto, imponiendo opciones personales anticonstitucionales y no amparadas por ley? ¿Qué hubiera pasado si en vez de Guardias Urbanos hubieran sido Guardias Civiles abortando un programa de la incendiaria TV3?

No es la primera vez, y me temo que no será la última, que se humilla a España y a los españoles; no hay que ser muy ducho en hemerotecas para encontrar cientos, miles, de insultos a los españoles, que estamos aguantando estoicamente con espíritu cristiano de poner la otra mejilla. Parece mentira que seamos descendientes de aquellos que combatieron a los enemigos exteriores e interiores de nuestra nación.

A las “familias de apellidos conocidos desde el siglo XIX que han sido quienes han regido y gobernado Cataluña, y lo siguen haciendo en la actualidad, y que incrementaron sus fortunas a la sombra de todos los regímenes políticos, desde Isabel II hasta el franquismo, y que fueron adaptándose según las circunstancias”, se han añadido una serie de charnegos vividores alrededor del independentismo. “Esos mismos burgueses separatistas que no dudaron en apoyar al régimen “fascista” para que decidiera instalar la Petroquímica en Tarragona, que suplicaron para que se instalara la SEAT en la Zona Franca de Barcelona, esos mismos burgueses separatistas que consiguieron que España pusiera el dinero para que Barcelona pudiese celebrar los JJOO del 92 , y que gracias al dinero español se construyeron infraestructuras que cambiaron la fisonomía urbana y consiguió poner a Barcelona en el mundo. Esta es la burguesía que hoy defiende el separatismo y odia a España”, en palabras de mi amigo “El Pelmavirus”.

Pero estamos empezando a estar hartos de que nuestro Presidente (Rufián dixit: “Usted hace todo lo que hace por necesitar los votos de ERC para mantenerse en el poder”) nos pida “magnanimidad” al resto de españoles con los enemigos de España y a la misma vez remueva muertos y heridas cerradas con la Transición, ¿para eso no hay que ser magnánimos y generosos? Y para mayor escarnio, los indultados se presentan a su salida de la cárcel con un cartel de “Libertad para Cataluña”, portando la bandera con la estrella de origen masón, diciendo que “lo volverán a hacer”, y reclamando el indulto de todos los independentistas en proceso judicial, el reconocimiento de Cataluña como nación y la independencia mediante la implantación de su república.

Como ante el débil todo el mundo se envalentona, Arnaldo Otegui pide que se indulte a los asesinos etarras y Andoni Ortúzar del PNV reclama que Cataluña y Euskadi sean naciones. Lo de Ortúzar es un doble error, pues en un hipotético caso de independencia de esa autonomía, el PNV se vería envuelto en su propia guerra civil contra la ultraizquierda que pretendería desalojar al nacionalismo vasco de la margen derecha de la ría.

“Nosotros sabemos qué es posible y qué no con las leyes actuales, con la Constitución y con el Estatuto, y se puede hacer mucho, pero algunas cosas no, porque son ilegales. Nuestra posición se basa en hacer ahora lo que podemos y, en un segundo paso, cómo lograr lo que ahora no es posible modificando las leyes”, ha explicado Ortuzar. Y ha confirmado que para apoyar al Gobierno actual, el PSOE suscribió un documento en el que los socialistas se comprometían, literalmente, a “impulsar, a través del diálogo entre partidos e instituciones, las reformas necesarias para adecuar la estructura del Estado al reconocimiento de las identidades territoriales, acordando, en su caso, las modificaciones legales necesarias, a fin de encontrar una solución tanto al contencioso en Cataluña como en la negociación y acuerdo del nuevo Estatuto de la Comunidad Autónoma Vasca, atendiendo a los sentimientos nacionales de pertenencia”.

En esta vida todo tiene un límite y cuando alguien MIENTE MÁS QUE PARPADEA, aunque en su día dijera que “Mis padres me enseñaron que lo más importante es sostener la palabra”, y demuestra con sus actos que vive instalado en la mentira por hacer todo lo contrario de lo que dice: “Nunca pactaremos con Bildu”, “No podría dormir con Iglesias de vicepresidente”, “Nunca acordaremos nada con los golpistas”, algún día podría salir alguien que en vez de poner la otra mejilla, utilizara los mismos medios y con la misma intensidad que hace ARRAN, CDR y resto de independentistas, y solo sería repeler la agresión, de igual a igual, defensa propia.

A lo mejor es el momento de recordar, de forma textual, lo que dijo el ahora presidente del Gobierno cuando estaba en la oposición: “Nunca más indultos por motivos políticos o económicos y desde luego van a estar tasados esos motivos de indulto de injerencia de poder ejecutivo sobre poder judicial y que desde luego van a tener que contar siempre con la petición inicial del Tribunal que emita la sentencia”. Otra mentira más.

El tema catalán tiene una muy difícil solución pacífica, cuando una minoría del 3,67% del total de 47.344.649 ciudadanos de España quieren imponer, por las buenas o por las malas, su prevalencia. Fue Prat de la Riba (1870-1917), uno de los padres del nacionalismo catalán, quien afirmó que Cataluña es para los catalanes su única patria; que España no es sino un estado; que nacionalidad y nación son sinónimos, salvo cuando se emplea nacionalidad en abstracto para significar la cualidad de un ciudadano como miembro de una nación; tomado como significando lo concreto, el término nacionalidad designa nación, y así se le toma cuando se habla del “principio de las nacionalidades”.  Son muchas las voces que, desde Cataluña, sin esconderse, llaman “a la confrontación con España”.

Estamos viviendo la etapa democrática más larga en la historia de España, pero con una serie de frentes abiertos en los que, a modo de novelas y películas que dejan al libre albedrío del lector o espectador el final de la historia, la pandemia por coronavirus, la crisis financiera y económica, la injusticia social de quienes viven sin trabajar a costa de quienes sí lo hacen, el estancamiento en sectores industriales anquilosados en el pasado, las pretensiones independentistas de vascos y catalanes, las malas relaciones con Marruecos y con Estados Unidos, la falta de liderazgo en Europa, el gasto expansivo en tener contentos a los que menos aportan al bien común, el endeudamiento público que van a tener que pagar las próximas generaciones, el control de los medios de comunicación, del poder legislativo y del poder judicial, la coalición gobernante de socialistas marxistas, comunistas, independentistas y anticonstitucionalistas, y la desmedida ansia de poder de Pedro Sánchez, el peor gobernante que ha tenido España desde Fernando VII, parecen anunciar que estamos viviendo EL OTOÑO DE LA DEMOCRACIA en España.

Publicado en PUERTA DE MADRID de Alcalá de Henares el 02-07-2021

No al indulto

Sr. Rufián, D. Juan Gabriel. Usted es nacido en Cataluña, pero no tiene sangre fenicia ni visigoda; sus antepasados eran unos aldeanos andaluces, destripaterrones de izquierdas, y su abuelo “un republicano que creía que España era el mejor país del mundo”, que fueron a Cataluña en busca de ese trabajo que Franco facilitaba con inversiones y empresas tanto en aquella región como en el País Vasco. Sus padres se conocieron en un mitin de Bandera Roja (Organización Comunista de España), un partido de extrema izquierda en el que ambos militaban.

Es usted un charnego en toda la amplitud de la palabra. Listillo, eso sí, nacido varios años después de morir Franco, sin haber conocido aquella época ni haber pasado penalidad alguna por su ideología política, estando Zapatero de presidente del Gobierno se dio cuenta por dónde podría derivar la política manifestando ya su propensión a vivir del negocio del independentismo, siendo relativamente reciente, año 2015, su incorporación profesional a la misma, con una carrera meteórica que va desde los seiscientos euros que cobraba mensualmente del paro a ser la mano derecha de Oriol Junqueras.

Desde el primer día se ha distinguido usted por aquello “que hablen de mí, aunque sea mal”, con un discurso faltón, patán, insolente, grosero, insultante, procaz, desconsiderado y abiertamente bélico, en contra de España, de sus gentes, de su historia, de sus valores, de su existencia como nación; usted está contra todo y contra todos los que nos sentimos españoles por encima de cualquier ideología política, religiosa o social que cada uno podamos tener.

Si se hubiera solucionado para siempre la guerra payesa de condados catalanes sobre si España o Francia, y el General Espartero no hubiera parado cuando iban mil y catorce, a lo mejor usted no me habría insultado como hizo el domingo pasado. A mí y a más de 125.000 personas, muchas de ellas, como yo, sin adscripción política de ningún signo, nos congregamos en la madrileña plaza de Colón contra los indultos que prepara el Gobierno de Pedro Sánchez, el peor político español desde Fernando VII, en un acto convocado por Unión 78, entidad civil alrededor de la Constitución Española, para pedir NO AL INDULTO a los golpistas catalanes, juzgados y condenados por las más altas instancias judiciales de esta gran nación.

Alrededor de la situación y el origen de esta gracia que se remonta a “Gaceta de Madrid núm. 175, de 24 de junio de 1870” y si en este caso concreto concurre alguna circunstancia para que pudiera imputarse al Consejo de Ministros por prevaricación, definida en nuestro Código Penal como “A la autoridad o funcionario público que, a sabiendas de su injusticia, dictare una resolución arbitraria en un asunto administrativo se le castigará con la pena de inhabilitación especial para empleo o cargo público y para el ejercicio del derecho de sufragio pasivo por tiempo de nueve a quince años”, me parece que se va a abrir un proceso jurídico de largo recorrido en el que van a ser los propios jueces los que más ofendidos se sientan al comprobar que sus conocimientos, trabajos y sentencias no sirven para nada, con el agravante que en este caso una mayoría absoluta de los ciudadanos está a favor de lo que ellos han dictaminado.

En la magna obra “Comentarios a la Constitución Española” de 2018, dirigida por Miguel Rodríguez-Piñero y Bravo-Ferrer y María Emilia Casas Baamonde, el Catedrático de Derecho Constitucional de la UAM, Juan José Solozábal Echavarría, al hablar del artículo 2 de nuestra Constitución, dice: La claridad y firmeza de nuestra Norma Fundamental, atribuyendo el poder constituyente a la Nación española y concibiéndolo como expresión del poder político del Estado, impide la asunción de dicho poder por quien no es el soberano. Soberano es el pueblo español, no los pueblos del Estado, ni siquiera los pueblos de España. Así, el titular de la soberanía es un sujeto homogéneo, no un sujeto múltiple, de modo que cupiese pensar que las colectividades territoriales que lo integran, al participar alícuotamente en la soberanía, pueden recuperar su poder político propio, como el socio fundador puede renunciar a sus derechos y abandonar la sociedad en la que hasta ese momento participaba. Pero el soberano tampoco es un sujeto complejo o resultante de las incorporaciones separadas de sus integrantes, y cuya voluntad se formase por acuerdo de dichos componentes, sino un sujeto único con identidad propia que trasciende y se distingue, sin ser necesariamente diferente, y menos opuesto, a las unidades que lo integran, absorbiendo así el poder fundamental de la colectividad. Paladinamente lo ha dejado claro el Tribunal Constitucional. La Constitución, dice, «no es el resultado de un pacto entre instancias territoriales históricas que conserven unos derechos anteriores a la Constitución y superiores a ella, sino una norma del poder constituyente que se impone con fuerza vinculante general en su ámbito, sin que queden fuera de ella situaciones «históricas» anteriores» (STC 76/1988, de 26 de abril, FJ 3). La soberanía está depositada de modo exclusivo en la Nación española, y en sentido jurídico constitucional no puede referirse la expresión nación «a otro sujeto que no sea el pueblo titular de la soberanía» (STC 31/2010).

Que hasta el presidente Felipe González, que puso a España en Europa y respetada por todo el mundo, dijera en televisión y en horas de máxima audiencia que él no se siente representado por el Partido Socialista actual, y que no concedería el indulto del que estamos hablando, es un claro indicio de la deriva que está tomando la política: “el fin justifica los medios”, cuando el único fin es mantenerse en el poder por parte de Pedro Sánchez.

Sr. Rufián, haciendo justicia a los sinónimos de su apellido (alcahuete, aprovechado, baratero bellaco, bergante, birlesco, bribón, chulo, felón, garitero, gorrón, granuja, lenón, malandrín, miserable, pícaro, pillo, sabandija, truhán, vil), usted ha dicho que ese acto democrático, únicamente con banderas constitucionales de España y sin ningún tipo de incidente, nada que ver por los protagonizados por los CDR catalanes, “es una especie de narcosala de la ultraderecha en la que se va a repartir metadona de la mala para esa gente”, convirtiéndolo en algo que, supongo, conocerá y/o frecuentará, ignoro en función de qué, por tener claro algo que yo, siendo de mucha más edad y habiendo vivido mucho más que usted, desconozco de qué se trata, pues solo me he dedicado a trabajar desde que tenía dieciséis años, a estudiar y a aportar impuestos a la sociedad.

Hace unos días, nuestro presidente Pedro Sánchez advirtió a Marruecos que “defenderá la integridad de España con todos los medios”. Integridad de la nación para fronteras externas.

¿Son o no son sagradas las fronteras, externas e internas? ¿Va a manifestar Pedro Sánchez lo mismo y con la misma fuerza a aquellos que quieren romper la integridad de España desde dentro? Supongo que les informará que el artículo 8 de la Constitución dice: “Las Fuerzas Armadas, constituidas por el Ejército de Tierra, la Armada y el Ejército del Aire, tienen como misión garantizar la soberanía e independencia de España, defender su integridad territorial y el ordenamiento constitucional”.

Solo quiero añadirle una cosa: Si esto sigue por el mismo camino, tanto el Sr. Sánchez como usted, pasarán a los libros de historia como dos de las personas sin las cuales no hubiera sido posible comenzar una nueva guerra bélica entre hermanos.

Ejerciendo mi libertad, voy a dejar claro mi opinión: NO AL INDULTO.

Antonio CAMPOS

No hay selección nacional de camareros

En enero de este año escribía yo un artículo titulado “Dimisión con honor” en el que decía que había presentado su dimisión, asumiendo la responsabilidad de sus errores y anteponiendo su honor, el general de ejército del Aire, Villarroya Vilalta, Jefe del Estado Mayor de la Defensa – JEMAD – máxima autoridad militar española, por haberse vacunado contra el coronavirus, junto a otros altos cargos militares dentro del plan de vacunación del EMAD, porque las Fuerzas Armadas tienen asignado por el Ministerio de Sanidad un cupo de vacunas, al margen de las que se reparten entre las comunidades autónomas para ser suministradas a la población civil, de las que al Estado Mayor de la Defensa le corresponde un porcentaje para el que se estableció un orden de prioridades: personal sanitario, militares que van a participar en misiones internacionales y la estructura de mando, siguiendo un criterio de edad.

Todos somos iguales ante la ley, pero no igual de importantes para la colectividad de los ciudadanos. En mi opinión, el Rey, la Princesa heredera, el presidente del Gobierno, la vicepresidenta primera del Gobierno, el JEMAD, el presidente del CGPJ, por su importancia y por los problemas que podrían presentarse si alguno de ellos muriese de forma repentina por el coronavirus, deberían haberse vacunado los primeros, televisado en directo para general conocimiento, dando ejemplo acerca de la seguridad de las vacunas y salvaguardando sus vidas por el puesto que tienen o desempeñan en la de todos los españoles, en unos momentos convulsos en los que la nación los necesita sanos física y mentalmente.

Me llovieron críticas por todos los lados, que Franco estaba muerto, que todos somos iguales, que nadie tiene que tener prevalencia sobre nadie, en fin, qué haría yo sin mis enemigos que, menos bonito, me dijeron de todo.

Ayer 8 de junio, saltándose el orden establecido por las autoridades, estas mismas autoridades autorizan a vacunarse a los futbolistas de la selección española de futbol, hombres entre 20 y 35 años, ninguneando al resto de españoles de esa edad, y no digamos a los comprendidos entre esos 35 y 59 años, pendientes aún de vacunación. No alcanzo a comprender por qué esos privilegios ante cualquier camarero, dependiente de supermercado, empleado de banca, fontanero o abogado de oficio. Y mucho menos que no se oiga ni una sola voz discordante de esos mismos que censuraban que se hubiera vacunado el JEMAD y la propuesta que yo hacía respecto a las máximas autoridades del país.

Y es que los intereses de “pan y fútbol” para que el ciudadano no piense en los verdaderos problemas que tenemos, y la presión de los medios de comunicación que viven de ello, que verían mermados sus ingresos de una forma importante, hacen que conculquemos, una vez más, el principio de igualdad que marca la Constitución.

Los futbolistas tienen mucho poder fáctico. También ayer, un medio de comunicación nacional publicó que diez jugadores del Real Madrid habrían vetado el fichaje de Conte como entrenador, porque es una persona dura en la exigencia y en el trabajo físico, en cuyo aspecto todos los equipos españoles llegan a Europa arrastrándose por los campos, señal de una deficiente preparación. Cuando un empleado alcanza tal poder en la empresa que se cree el dueño, que impone sus ideas por encima del empresario, ese empleado ha alcanzado su nivel de incompetencia y sobra en la empresa; y los futbolistas no dejan de ser unos empleados en unas empresas que se llaman clubs de fútbol. De ahí las malas formas que muchos importantes jugadores han tenido de salir de sus equipos, y las que nos quedan por ver.

Volvemos a comprobar que el metro no tiene cien centímetros para todo el mundo, que el que no tiene padrino no se bautiza y que seguimos anclados en un mundo caciquil, igual que en la etapa franquista y, lo que es peor, igual que en el siglo XIX. Más vale ser adicto que apto.

Actualízate papá

Para los que no vivieron aquella época, voy a recordar una ley que autorizaba la grabación en la calle, mediante elementos fijos o móviles, de todos los ciudadanos, sin intervención de la autoridad judicial. ¡Control policial por parte de una dictadura!, decíamos. ¡Solo falta que nos controlen mientras hacemos nuestras necesidades fisiológicas! Entre el texto de aquella ley, destaco:

* La captación, reproducción y tratamiento de datos personales por las Fuerzas y Cuerpos de Seguridad en los términos previstos en esta Ley Orgánica, así como las actividades preparatorias, no se considerarán intromisiones ilegítimas en el derecho al honor, a la intimidad personal y familiar y a la propia imagen, a los efectos de lo establecido en relación a la protección civil del derecho al honor, a la intimidad personal y familiar y a la propia imagen.

* En la instalación de sistemas de grabación de imágenes y sonidos se tendrán en cuenta, conforme al principio de proporcionalidad, los siguientes criterios: asegurar la protección de los edificios e instalaciones propias; asegurar la protección de edificios e instalaciones públicas y de sus accesos que estén bajo custodia; salvaguardar y proteger las instalaciones útiles para la seguridad nacional y prevenir, detectar o investigar la comisión de infracciones penales y la protección y prevención frente a las amenazas contra la seguridad pública.

* Podrán utilizarse dispositivos de toma de imágenes y sonido de carácter móvil para el mejor cumplimiento de los fines previstos en esta Ley Orgánica, conforme a las competencias específicas de las Fuerzas y Cuerpos de Seguridad. La toma de imagen y sonido, que ha de ser conjunta, queda supeditada, en todo caso, a la concurrencia de un peligro o evento concreto.

* El uso de los dispositivos móviles deberá estar autorizado por la persona titular de la Delegación o Subdelegación del Gobierno, quien atenderá a la naturaleza de los eventuales hechos susceptibles de filmación, adecuando la utilización de dichos dispositivos a los principios de tratamiento y al de proporcionalidad.

* En casos de urgencia o necesidad inaplazable será el responsable operativo de las Fuerzas y Cuerpos de Seguridad competentes el que podrá determinar su uso, siendo comunicada tal actuación con la mayor brevedad posible, y siempre en el plazo de 24 horas, al Delegado o Subdelegado del Gobierno o autoridad competente de las comunidades autónomas.

Doy a leer estas líneas a mi hijo y me dice: Pero papá, si esa es la Ley Orgánica 7/2021, de 26 de mayo, firmada por el presidente socialista Pedro Sánchez Castejón, y corresponde a una democracia consolidada, en la que todos somos libres, en la que existe una clara separación de los poderes ejecutivos, legislativos y judiciales, y ninguno de ellos se inmiscuye en cualquier otro, en la que los únicos que pueden tomar decisiones que atenten contra la libertad de las personas son los jueces. ¡¡Actualízate papá, que estamos en pleno siglo XXI!!

El presidente tiene miedo

El pasado lunes 31 de mayo, el presidente del Gobierno, Pedro Sánchez, acudió a la ciudad de Alcalá de Henares para un encuentro con el Primer Ministro de Polonia, país con profundas raíces en la ciudad por la cantidad de personas de esa nacionalidad que allí viven y trabajan, incorporados plenamente en la sociedad complutense, en todos los aspectos.

La llegada de Pedro Sánchez a la ciudad, ocultada por los principales medios de comunicación por las circunstancias que en ella concurrieron, supuso el bloqueo, cierre y paralización total del mayor espacio histórico declarado Patrimonio de la Humanidad del centro de España, incluido la prohibición del paso de peatones para cualquier tipo de gestión o urgencia, en un contorno de varios miles de metros cuadrados y el cierre de las terrazas de los bares y restaurantes establecidos en las calles aledañas en un radio de medio kilómetro lineal al lugar elegido para el encuentro.

No sé hasta qué punto, una vez más, se conculca la Constitución Española sobre la libre circulación de las personas, porque una cosa es la seguridad del presidente y otra el desalojo total y absoluto de todo el centro comercial y financiero de una ciudad.

Es una situación de miedo por parte del mando que no se ha vivido ni cuando Franco inauguraba los pantanos. Ni cuando el Rey de España acude todos los años a entregar el Premio Cervantes al Paraninfo de la Universidad de Alcalá de Henares. Claro, que hay una diferencia fundamental: El Rey es vitoreado y recibido entre aplausos y con banderas de España, y el cordón de seguridad, en algunos momentos, no pasa de diez metros; y Pedro Sánchez lo ha sido, a lo largo del recorrido hasta llegar hasta donde empezaba el bloqueo de personas, con gritos de todo tipo en el que El libro de los insultos de Pancracio Celdrán, se ha quedado en aprendiz de colegial. Hasta veteranos socialistas, de los que hicieron la Transición, he visto gritar ¡No a los indultos!

Nunca fue tan verdad la frase de Abraham Lincoln que encabeza estas líneas.

No me extraña que Pedro Sánchez tenga miedo, en Alcalá de Henares y en cualquier sitio al que vaya. Mientras termino de escribir este pequeño artículo, salta la noticia que el secretario general del Frente Polisario, Brahim Ghali, ha abandonado España en un avión argelino, origen Pamplona, después de haber declarado telemáticamente ante el juez Pedraz, que no ha visto motivo de encausamiento por delitos de genocidio, torturas y lesa humanidad, no acordando medidas cautelares porque no se sostiene que pueda destruir fuentes de prueba relevantes teniendo en cuenta que no se ha solicitado diligencia de prueba alguna. Y es el ministro de Transportes, José Luis Ábalos, que igual vale para llevar maletas que para fumigar virus, el que trata de blanquear el asunto diciendo que “la atención humanitaria ha concluido”.

Veremos cómo se toma todo esto Marruecos, si como un enfrentamiento directo o de modo sibilino en plan árabe, apoyando a independentistas vascos y catalanes, hostigando Canarias y haciendo la vida imposible a los ciudadanos de origen peninsular en Ceuta y Melilla. Pedro Sánchez no sabe nada de relaciones bilaterales entre países, vecinos y teóricamente amigos, si cree que hoy, mañana, o de aquí a no sé cuántos meses, no va a pasar nada. Por favor, que alguien le recuerde aquello de “os dieron a elegir entre el deshonor y la guerra. Elegisteis el deshonor y tendréis la guerra”.

 

No al indulto

Hoy no se habla en España de otra cosa que no sea el INDULTO que el Gobierno prepara para los políticos presos condenados por sedición.

Recogemos a continuación el resumen que de ello realiza LIBERTAD DIGITAL.

El Mundo

“El Supremo desmonta la justificación del Gobierno para reformar la sedición y beneficiar a Puigdemont”. ¿Así que somos unos vengativos y unos revanchistas? Te vas a enterar, majete, harás lo que te venga en gana, pero no te lo vamos a poner fácil, han dicho los jueces.

Dice el editorial que es “una triste hora en la que vemos cómo el Gobierno de la Nación, ya sin careta alguna, se muestra dispuesto a asestar una estocada al imperio de la Ley que a todos nos obliga con tal de mantenerse en el poder. Sánchez ha decidido someter a los españoles a la ignominia que supone la concesión de un indulto a los presos del 1-O”.

“El Gobierno se había dedicado a hombros de sus altavoces mediáticos a sembrar el terreno para blanquear este indulto a sabiendas de que el informe preceptivo del Tribunal Supremo, conocido al fin este miércoles, constituiría una inapelable batería de argumentos jurídicos contra una ‘solución inaceptable'”. Que si somos unos revanchistas vengativos, que él es el símbolo de la concordia y la generosidad.

“El informe de la Sala Penal del Alto Tribunal es una lección de Derecho que debiera avergonzar a Moncloa por su disposición a privilegiar a gobernantes desleales y corruptos”. “Sería inadmisible que el sanchismo retuerza la ley y se parapete tras sus subterfugios con tal de aferrarse al poder en un ejercicio indigno de supervivencia”. Le vas a venir a Sánchez con la ley. Su Persona es la ley.

David Jiménez Torres adelanta que “el argumentario de los indultos seguirá los cauces habituales. Revertirá la acusación: Sánchez no pervierte la justicia para su beneficio político, sois vosotros que estáis muy crispados y queréis derribar al Gobierno. Recurrirá a comparaciones insostenibles: durante la Transición se aprobaron leyes de amnistía, cuando lo que se hizo entonces fue desmontar una dictadura y construir un Estado de derecho. Y, sobre todo, invocará principios elevados: hay que apostar por la concordia, esa que, según el Sánchez de 2019, pasaba por el cumplimiento íntegro de las penas”. Ese era el Sánchez vengativo y revanchista, David, pero ahora ha visto la luz, se ha arrepentido de su maldad y se ha reconvertido en el Dalai Lama.

Rafa Latorre recuerda aquel editorial de El País cuando era un periódico serio y democrático, no el panfletillo sanchista de ahora. “La definición de Sánchez que El País plasmó en un editorial indeleble sigue sin haber sido superada: ‘Un insensato sin escrúpulos que no duda en destruir el partido que con tanto desacierto ha dirigido’. Corrijo, sí ha sido superada. No sólo dirige a su partido sino a la nación. La decisión con la que Sánchez se perdona a sí mismo trasciende al secretario general y al presidente que es. Hará corresponsable a todo el PSOE de la particularísima transacción inmoral y arrastrará a España a una reescritura de una sentencia judicial que debilitará a su Justicia y comprometerá su soberanía nacional. Menuda la gracia”. Se quedó corto, Antonio Caño.

Arcadi Espada dice que “ha hecho falta un largo camino para que el más irresponsable presidente de la democracia haya equiparado justicia con venganza”. “El informe del Supremo es puro papelito que Sánchez se pasará por el arco del triunfo”, como ya ha anunciado. “Su destinatario ya lo calificó, preventivamente, como hijo de la venganza y por lo tanto desestimará sus recomendaciones, en razón de la concordia que cree necesaria entre agresores y víctimas”. Y cualquiera que rechiste es que quiere derrocar al Gobierno. Oye Iván, ¿no se te ocurre algo nuevo? Porque el rollo de derrocar al Gobierno ya huele. Más cuando el único que ha intentado derrocar gobiernos del PP ha sido el PSOE con sus mociones de censura.

El País

“El Supremo cree inaceptables los indultos que prevé Sanchez”. El periódico sanchista se pone a trabajar a toda máquina para vender la mercancía. “Cuando Sánchez habla de venganza no se refiere a la sentencia del Supremo sino a la gente que rechaza el indulto con el argumento de ‘que se aguanten'” explican en el Gobierno”. Vamos, que a quien insulta Sánchez es a los españoles que están de acuerdo con los jueces del Supremo. Esto es como cuando les dio por insultar a los madrileños por votar a Ayuso.

“Sánchez ha decidido así entrar de lleno en el asunto, lejos de esquivarlo y buscar una decisión disimulada en pleno verano, como se esperaba en un principio”. Un mártir, Su Sanchidad. “Se trata de lanzar un mensaje de generosidad de la democracia española que choca por completo con el intento del independentismo de presentar a España como un régimen autoritario. Si el objetivo es reconciliar y tratar de que el independentismo tenga cada vez menos fuerza, el indulto es una medida política que vale la pena, señalan en el Gobierno”. Vale la pena para que Sánchez se mantenga en Moncloa, qué generosidad ni qué niño muerto. ¿De verdad creen que Sánchez engaña a alguien todavía? Ya conocemos a este bicho. “La batalla con la oposición será dura pero el Ejecutivo cree que tanto en Cataluña como en el resto de España la mayoría de los ciudadanos apuestan por buscar salidas al mayor problema político del país desde que se recuperó la democracia”. Parece que la batalla no va a ser solo con la oposición, también va a tener que pelearse con los jueces. O sea, Sánchez declara la guerra a más de la mitad de los españoles, a los jueces y al Rey para nada, porque el independentismo no va a cambiar nunca.

Cristina Monge cae rendida ante ese santo, ese prodigio de bondad que es Sánchez. “El gran reto del Gobierno es ser capaz de explicar, al conjunto de la sociedad española, y fundamentalmente fuera de Cataluña, que está dispuesto a hacer este ejercicio de generosidad e inteligencia política para iniciar un camino de reencuentro, desterrar cualquier asomo de victimismo de los líderes independentistas y dar así un paso trascendental en la solución de uno de los conflictos que más ha agrietado este país en los últimos años”. Se me saltan las lágrimas, Cristina, no nos merecemos un presidente tan bella persona. Nosotros, que somos unos vengativos y unos revanchistas, que Sánchez nos redima de nuestros pecados.

“En un contexto de polarización como en el que se encuentra inmersa España, los indultos a los presos del procés son una jugada de riesgo solo apta para quien entiende la responsabilidad del Gobierno por encima del interés del partido. Ahora bien, no se trata de inmolarse, sino de gestionar con la valentía de quien exhibe rotundos argumentos”. No sé si llorar de pena o de risa. Convertir a un tío que ha pactado con lo peor de este país, a un individuo que se ha cargado a su partido por revanchismo y venganza en un mártir patriótico es la releche. Dan vergüenza ajena.

ABC

“El Supremo rechaza los indultos: ni justicia, ni equidad ni arrepentimiento”. Dice el editorial que “si a pesar de los argumentos esgrimidos por la Sala Segunda, el Gobierno persevera en su intención de perdonar a los condenados, la concesión de los indultos se convertirá en una prolongación del golpe separatista. El Gobierno tomará así el relevo a los secesionistas catalanes contra el propio Estado, y la concesión de los indultos será la ruptura constitucional que lleva buscando la izquierda desde hace años. A partir de ese momento, políticamente habrá acabado la legislatura”. Pues entonces algo habremos ganado.

“Su apelación a la revancha como sinónimo del cumplimiento de una sentencia firme del Supremo es un acto de deslegitimación del orden constitucional”. Según ese argumento cualquiera que vaya a la cárcel será víctima de una venganza. Habrá que indultar a asesinos y violadores.

Como dice Girauta, “a los jueces se les insulta presentando sus sentencias como venganzas de justicieros. Se les desazona al convertir su trabajo en papel mojado. Se cercena su independencia mediante presiones políticas al acompañar de argumentos innecesarios y falaces el ejercicio de una prerrogativa del Gobierno. Por fin, se les advierte de que los políticos no son justiciables como los demás”. Y que sus sentencias son un mero ejercicio de revancha. Todas. Si Sánchez quiere indultar a los golpistas para seguir en Moncloa que lo haga, pero que no insulte a los demás.

La Razón

“El Supremo pone en un brete a Sánchez: el indulto es ‘inaceptable'”. Y “Moncloa eleva el desafío con el perdón a los presos del procés: el Gobierno decide”. Ya es lo que le faltaba a Sánchez. Lanzar un órdago a los jueces. Se ha enfrentado a los jueces, al Rey y a más de media España. Se va a quedar más solo que la una con los cuatro podemitas que quedan, los separatistas que no son precisamente de fiar y los bilduetarras. Ah, y el PNV si paga puntualmente.

Dice Marhuenda que “el Gobierno no se puede convertir en una segunda instancia que políticamente corrija una fundada e incuestionable decisión judicial. No parece razonable que el Gobierno siga por esta vía, salvo que quiera asumir un desgaste político tan grande como innecesario. A estas alturas es mejor abandonar la idea y esperar que el independentismo abandone, también, su actitud desafiante”. ¿Que los cuperos, los rufianes, los puigdemones y demás chusma abandonen su actitud desafiante? Pues que espere sentado.

ACF

Como habrán podido observar los que hayan tenido la curiosidad de leer hasta aquí, cada uno cuenta SU verdad, destacando la “generosidad” y la “valentía” de Pedro Sánchez según El País.

Echo en falta la opinión de algún reputado catedrático o jurista que analice la situación y el origen de esta gracia que se remonta a “Gaceta de Madrid núm. 175, de 24 de junio de 1870” y si en este caso concreto concurre alguna circunstancia para que pudiera imputarse al Consejo de Ministros por prevaricación, definida en nuestro Código Penal como “A la autoridad o funcionario público que, a sabiendas de su injusticia, dictare una resolución arbitraria en un asunto administrativo se le castigará con la pena de inhabilitación especial para empleo o cargo público y para el ejercicio del derecho de sufragio pasivo por tiempo de nueve a quince años”. Doctores tiene la Iglesia y me parece que ser va a abrir un proceso judicial de largo recorrido en el que van a ser los propios jueces los que más ofendidos se sientan al comprobar que sus conocimientos, trabajos y sentencias no sirven para nada, con el agravante que en este caso una mayoría absoluta de los ciudadanos está a favor de lo que ellos han dictaminado.

Como apostilla final a estas líneas, empiezo a observar un tufillo a Bilderberg en la actitud que ha tomado el jefe de la oposición política, Sr. Casado, que parece está convencido que el triunfo de Isabel Díaz Ayuso en Madrid es un espaldarazo definitivo para que él llegue a la Moncloa, sin ayuda de ningún otro apoyo político.

Aunque las comparaciones siempre son odiosas, que tome nota de lo acontecido en Andalucía, en la que la abstención de VOX ha tirado por tierra una ley del PP. Eso de “la sangre pura” son cosas de locos genéticos, y nadie es nadie por sí solo, mucho menos en política, en donde el sistema dictatorial de adhesión absoluta a lo ordenado por la media docena de personas que realmente mandan en cada partido, únicamente se diferencian del partido único de la etapa franquista en que solo había uno y ahora son ocho o diez, sin que pueda existir, igual que entonces, la más mínima disensión dentro de cada uno de ellos.

Que ayer, en televisión y hora de máxima audiencia, el presidente Felipe González, que puso a España en Europa y respetada por todo el mundo, dijera que él no se siente representado por el Partido Socialista actual, y que no concedería el indulto del que estamos hablando, es un claro indicio de la deriva que está tomando esto y confirmación de mi opinión en cuanto a la democracia interna de los partidos políticos.

Ejerciendo mi libertad, voy a dejar claro mi opinión: NO AL INDULTO.

Plan 2050 – La caverna de Platón

Mira que todos los días me levanto pensando en no escribir nada sobre la actualidad española, en centrar mis esfuerzos en tratar de dar forma a una novela con un argumento alejado de la política y la economía. Pero no hay manera. Siempre hay algún milagro en España, de esos que hacen hablar a los mudos.

Pedro Sánchez ha presentado en el Museo Reina Sofía de Madrid el llamado Plan 2050 al que, pese a las insistentes llamadas por parte de la Moncloa, han faltado los pesos pesados de la economía española, como Ana P. Botín, Amancio Ortega, Pablo Isla, Goirigolzarri, Juan Roig, Isidro Fainé, Gonzalo Gortázar, Brufau, Florentino Pérez, Marta Álvarez, Reynés, Garamendi, Escarrer, los Entrecanales, Del Pino, Alcocer, y otros grandes del IBEX que, pese al ideario social-comunista del Gobierno, son los que mantienen viva la economía y sin cuyos recursos financieros este país se iría al garete.

El plan contiene 50 puntos agrupados en 9 documentos de trabajo:

– Ser más productivos para crecer mejor

– Conquistar la vanguardia educativa

– Mejorar la formación y la recualificación de nuestra población

– Convertirnos en una sociedad neutra en carbono, sostenible y resiliente al cambio climático

– Preparar nuestro estado del bienestar para una sociedad más longeva

– Desarrollar un modelo territorial equilibrado, justo y sostenible

– Resolver las deficiencias de nuestro mercado de trabajo

– Reducir la pobreza y la desigualdad

– Ampliar las bases de nuestro bienestar futuro

Me ha recordado a un profesor que tuve en el IESE que nos decía: Triunfar en una empresa es muy fácil, solo hay que aumentar las ventas y reducir los gastos. Pues lo mismo; esta intervención de nuestro presidente han sido “pájaros y flores”. Quien ha tenido que presentar cualquier Plan Estratégico, del tipo que sea, sabe que el verdadero problema es el hoy, que la situación de este y del próximo año son las difíciles de precisar, de equilibrar las cuentas y de las que los accionistas, en este caso los ciudadanos, nos van a pedir resultados, porque de aquí a treinta años, ¿quién nos va a controlar sobre lo que hagamos hoy, quién vivirá para hacerlo o incluso para verlo, quién te asegura que serás tú el que siga pilotando la nave del power point que hoy ha llenado de gráficos muy coloristas y bonitos tu presentación?

Hoy los problemas son la invasión marroquí de Ceuta y el crecimiento exponencial de los contagios por coronavirus que traían parte de los ilegales llegados allí, la crisis económica, el paro, el coronavirus, el anquilosamiento en sectores de poco valor añadido, el fraccionamiento que se pretende hacer con España, el reto que Pere Aragonés ha lanzado de “culminar la independencia de Cataluña”, Otegui dice que los etarras “merecen el reconocimiento y un abrazo” por lo realizado, el mundo al revés, estatuas a los asesinos y eutanasia para quienes durante toda su vida han luchado contra ellos.

  • De todo lo que ha dicho Pedro Sánchez, dos cosas me han llamado la atención, porque las presenta como si hubiera descubierto la rueda o la pólvora: El agua es, hoy ya, un bien escaso. En mi libro Un cuento gubernamental, de junio del año pasado, decía que uno de los sectores básicos del futuro sería el agua, el oro líquido del presente siglo. ¿Alguien se imagina un virus como el actual que pudiera propagarse a través del agua? El agua comenzó a cotizar en diciembre 2020 en el mercado de futuros de materias primas de Wall Street debido a su escasez, según el índice Nasdaq Veles California Water (NQH2O), que se basa en los precios de los futuros del agua en el Estado de California (oeste de EE UU), que el día 07-12-2020 cotizaba a unos 486,53 dólares (cerca de 397 euros) por acre pie, una medida equivalente a 1.233 metros cúbicos. Es decir, 40 centavos, casi medio dólar, por metro cúbico.
  • España deberá acoger sobre 200.000 inmigrantes anuales, unos 6 millones, durante los próximos 30 años para poder pagar las pensiones. Teniendo en cuenta que el censo población español al 31-12-2020 tiene 5 millones de extranjeros, el 10,68% de la población y que únicamente trabajan 2 millones de ellos, lo que es lo mismo el 40,00%, siendo el resto subvencionados de diferentes formas y a través de las distintas administraciones locales, autonómicas y estatales,  de esos nuevos 6 millones de inmigrantes trabajarían únicamente 2,4 millones, o bien la inmigración total habría de ser de 15 millones de nuevos ciudadanos para que trabajasen esos ya citados 6 millones de nuevos contribuyentes. Y volveríamos a la pescadilla que se muerde la cola al tener que subvencionar al resto, en una sociedad con culturas importadas, alguna de ellas estancadas hace un milenio. Porque supongo que no estarán pensando en que esos inmigrantes sean biólogos, físicos, matemáticos, ingenieros, catedráticos y personas cualificadas de ese nivel y procedencia inglesa, canadiense, japonesa, sueca, norteamericana o alemana.

Critica que los españoles se jubilen porque “reduce el bienestar de toda la población” si se hace antes de los 74 años. Sí, han leído bien. Que nos diga dónde hay trabajadores de más de 60 años que no sea en puestos administrativos o sedentarios de la Administración Pública, porque, y la legislación lo permite, no existen en la empresa privada que, en estos momentos, está negociando despidos masivos en el sector bancario a partir de 55 años. ¿Dónde van a volverse a colocar esas personas? Ese sí que es un problema de hoy, no del año 2050.

Y nos va preparando para “vivir en comuna”, prohibir vuelos peninsulares de corto recorrido, impuesto al uso del automóvil, impuesto por generar residuos, impuestos verdes por renta climática, viviendas compartidas intergeneracional, todos encaminados a vivir de una forma preprogramada por el Estado, el final de esta civilización tal como la conocemos, al igual que pasaron los sumerios, los egipcios, los griegos o los visigodos.

Yo he sido muy escéptico sobre contubernios judeo-masónicos, órdenes mundiales, superpoblación del planeta y ángeles caídos del cielo. Pero estoy empezando a observar que cada vez estamos siendo más adiestrados a aceptar “la caverna de Platón” y que ahora sean los terrícolas ricos los nuevos “ángeles” en busca de otros planetas.

Antonio CAMPOS

Marruecos

Ha sido el digital VozPópuli el que ayer puso el dedo en la llaga de la herida producida en Ceuta por la invasión de unos ocho mil marroquíes, muchos de ellos con aspecto y en edad militar que fuentes extraoficiales consideran son oficiales y suboficiales jóvenes del ejército de ese país.

Una vez más, el culpable máximo es Pedro Sánchez, por omisión en el cumplimiento de sus deberes como presidente del Gobierno, permitiendo a sus socios actuaciones y disonancias políticas que han desembocado en la situación actual. Evidentemente, el móvil es seguir en la Moncloa, apoyado por comunistas, secesionistas, independentistas y sucedáneos de terroristas.

Puigdemont apoya a Marruecos: “Ceuta y Melilla son ciudades africanas” porque dichas ciudades “forman parte de la UE por herencia de un pasado colonial”, y ha defendido “el derecho” de Marruecos a plantear la cuestión de soberanía” sobre las mismas.

Y ha utilizado su cuenta de Twitter para, en francés, mostrar su apoyo a Marruecos en medio de la crisis diplomática desatada entre España y Marruecos por la avalancha migratoria que ha desbordado Ceuta. Además, considera “necesario crear una mesa de diálogo para resolver el conflicto” y “abordar la agenda de desacuerdos”.

En el mismo sentido, Podemos en la persona de la eurodiputada y secretaria Internacional, Idoia Villanueva, ha reafirmado la posición de su formación, favorable a la libre determinación del pueblo saharaui, que identifica con el Frente Polisario, del que el ahora refugiado en España, Brahim Gali, auspiciado por la antigua URSS, ha sido un personaje de mucho cuidado por su ferocidad criminal, y ha defendido no ceder al “chantaje” de Marruecos, a la que ha acusado de generar la crisis migratoria en Ceuta con el fin de “presionar” y provocar “tensiones” en España, incidiendo en que ahora “toca atender” con “garantías” y respeto a los derechos humanos a todos los migrantes, entre ellos muchos niños.

Como los Mandamientos, todo esto se resume en dos objetivos finales: Los saharauis tienen derecho a su independencia al igual que los catalanes; y de esa forma se rompe España y es más factible implantar un estado totalitario comunista en plena Europa del siglo XXI.

Pedro Sánchez advierte a Marruecos que defenderá “la integridad de España con todos los medios”; lo que calla es cuáles son todos esos medios, si se refiere al artículo 8 de la Constitución: “Las Fuerzas Armadas, constituidas por el Ejército de Tierra, la Armada y el Ejército del Aire, tienen como misión garantizar la soberanía e independencia de España, defender su integridad territorial y el ordenamiento constitucional”, qué posibilidades de éxito representan y si se lo van a permitir sus socios independentistas y quienes, a título personal o societario, tienen grandes propiedades, inversiones millonarias, hoteles, olivares, hanegadas de naranjos e intereses personales en aquel país, alguno con tufo político.

La izquierda española siempre ha estado en contra del cristianismo, cuyos representantes en la tierra se han cebado históricamente en el sexto mandamiento, como si tuvieran remordimiento de conciencia por si fuera verdad que Jesucristo hubiera estado casado con la Magdalena. Sería lo normal pues para que un hombre esté equilibrado y centrado en sus objetivos, debe estar bien comido, bien bebido y bien follado. Igual la mujer. No hay distinción de ningún tipo.

En cambio, está a favor de la religión musulmana, que antepone y privilegia al hombre frente a la mujer, incluida la desfloración de niñas de nueve años, que el Nuevo Orden Mundial quiere imbuirnos a todos en todo el mundo. E intentan catalogar como odio lo que es defensa de nuestros principios, los fundamentos de nuestra libertad y el libre albedrío que no existe en los países musulmanes, pretendiendo que se les acoja de forma perenne mientras ellos no se integran ni trabajan en nada durante toda su vida.

El europeo, el español, es acogedor, no discrimina por razón de raza alguna, siempre que el que llegue lo haga legalmente y venga a formarse, a trabajar, a sostener a su familia con su esfuerzo. Al menos dos millones de inmigrantes, de todas las nacionalidades, colores y razas, trabajan legalmente en España, están incardinados en la sociedad, no constituyen guetos de ningún tipo, son emprendedores, empresarios, muchos se han hecho ricos y tienen negocios que dan de comer a su vez a otros trabajadores. Ellos no se meten con nadie y nadie se mete con ellos. Son felices y somos felices sus convecinos.

El ciudadano español quiere que se regule a los extranjeros que vienen a trabajar (con trabajo contratado en origen) y que la frontera de España se blinde por tierra, mar y aire, que se deje a las FCSE y FAS defender la soberanía del pueblo español y su tierra de cualquier enemigo externo o interno que quiera atacarla, dañarla, dividirla, deteriorarla o menospreciarla.

Pero lo que nadie quiere es que le tomen el pelo, que se tenga que levantar a las siete de la mañana todos los días para que otros vivan sin trabajar, ahora ni nunca, con más subvenciones y privilegios que cualquier español medio cuando llega a la jubilación, en importe dinerario, vivienda, médicos, farmacia, colegios, libros, gratis total. La solidaridad, que antes se llamaba caridad, empieza por uno mismo. Y todo, apoyado por medios de comunicación y periodistas subvencionados en la mayor parte de los casos, que vomitan el calificativo de facha a todo el que no esté de acuerdo con sus ideas, presentando exhaustos de cruzar el mar a los que han llegado a Ceuta cuando lo que han hecho ha sido nadar treinta metros que tiene el espigón que la separa de Marruecos.

Los tiempos cambian para todos. Estados Unidos está haciendo en Marruecos lo mismo que hizo en España cuando entabló relación con el régimen de Franco. Una dictadura controlada en lo que lo único inviolable es el jefe del Estado, mano de obra barata, grandes extensiones de terreno, con posibilidades de instalar industrias y sacar materias primas de valor mundial, a cambio de establecer sus bases militares y de espionaje para tener controlada una extensa región del mundo.

Marruecos es un país del que necesitamos ser amigos, por vecindad, porque llevamos sangre mora en muchos casos, porque es el tapón de alberca del yihadismo más radical hacia Europa, porque el Estrecho de Gibraltar no lo controla únicamente España, sino que hay que añadir al Reino Unido, Estados Unidos y Marruecos, porque existen intereses comerciales por ambas partes, porque España merece un presidente de Gobierno y un ministro de Exteriores que sean profesionales, que unan, no dispersen, que limen asperezas, no pongan clavos en el camino, que se relacionen diplomáticamente en función del puesto que desempeñan, con los países que sean importantes en el futuro, en vez de resucitar muertos del siglo XIX en países comunistas.

Si estuviera aquí PICHABRAVA, lo arreglaba en veinticuatro horas. En cambio, EL ESCAYOLA, como aquellas figuritas decorativas pintadas de colores de nuestra infancia, me parece a mí que no …..

Claro que, “hay mucho que hablar del bacalao” decía un anuncio en mi juventud, que incitaba a comer pescado, aunque fuera salado, que era el único que llegaba a las zonas del interior de España. Porque uno de los secretos de la democracia es el informe de la CIA norteamericana del 6 de noviembre de 1975 sobre las circunstancias que concurrieron en el ascenso al poder de Juan Carlos I y el pacto realizado con Hassan II de Marruecos, que sigue sin desclasificarse en España.