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Os conquistaremos con vuestra democracia

Estamos a punto de vivir dos grandes felonías a la democracia española, probablemente de las más peligrosas transgresiones a la convivencia pacífica de cualquier nación que madruga todos los días para ir a trabajar.

La primera de ellas, la que protagoniza Carles Puigdemont, detenido en Cerdeña por la policía italiana en virtud de la orden de busca y captura internacional emitida por el Tribunal Supremo de España, con relación a la causa del procés independentista catalán. La realidad es que lo estaban esperando en el mismo aeropuerto de llegada porque pretendía reunirse con alcaldes independentistas sardos, y ningún país europeo permite el mamoneo existente en España con el tema secesionista.

Puigdemont es prófugo de la Justicia española desde el otoño de 2017, y un cobarde. Oriol Junqueras y el resto de los golpistas permanecieron firmes en sus puestos y fueron sometidos a juicio por la judicatura; podremos estar de acuerdo, yo no, con su posición y actuación, pero fueron responsables de aguantar sus consecuencias. No así Puigdemont, general en jefe de los rebeldes, que azuza a sus huestes para que se dejen la vida en pro de la causa, hasta 50.000 de ellos están dispuestos a morir en una guerra civil contra España, mientras él permanece fuera del alcance de las balas, en una vida regalada no se sabe con qué fuentes de ingresos.

Ni que decir tiene que, de forma inmediata, han surgido las protestas callejeras en Cataluña y discursos de detención ilegal y antidemocrática por parte de los independentistas, que llaman a “una respuesta clara y contundente”, reclamando la amnistía y la autodeterminación, a los que se han unido Podemos y Bildu, este en declaraciones de Arnaldo Otegui. No sé cuándo los españoles vamos a ser conscientes que el Gobierno actual se sustenta en esos tres grupos cuyo único objetivo es destruir España, a los que se somete Pedro Sánchez con tal de seguir durmiendo en ese colchón de la Moncloa que fue lo primero que cambió en los dos fatídicos años que lleva allí.

De forma institucional, el presidente de la Generalitat, Pere Aragonès ha declarado: “Ante la persecución y represión judicial, la más enérgica condena. Se debe parar. La amnistía es el único camino. La autodeterminación, la única solución. A tu lado, president”.

Hay una cosa que me preocupa. A Puigdemont se le puede designar con todos los calificativos que uno quiera, menos tonto. Y no me cuadra que, sabiéndose vigilado de forma permanente, fuera a Italia, que es un país con una democracia deteriorada similar a la española, en dónde sabía perfectamente que podía ser detenido.

Ahora veremos el contubernio jurídico europeo que se forma alrededor de este caso, si es extraditado o no a España, si entra en prisión y es juzgado, o se trata de una estratagema para que Pedro Sánchez pueda sentarse en esa indigna mesa bilateral con una sonrisa en los labios por haber intentado, de cara a la ciudadanía en general, la detención del prófugo; pero libre por designio de la justicia y libertad emanada por el conglomerado globalista de la superioridad europea.

La segunda de ellas, que se veía venir desde hace tiempo, la reforma del Reglamento de Extranjería que un arrodillado ante mandil masón “llevará al Consejo de Ministros para su aprobación, su publicación en el BOE y su puesta en funcionamiento”, por la que se va a conceder la ciudadanía española a todos los MENAS, por el solo hecho de serlo, subvencionándolos con una paga de 664 euros mensuales hasta que cumplan los 23 años de edad, a lo que habrá que añadir otros gastos para vivienda, sanidad, medicinas, etc ….

Esos MENAS son los que llegan a España, declaraciones privadas de miembros de las FCSE que están a pie de obra cuando arriban a nuestras costas, con un móvil de última generación, una batería de repuesto, dos cargadores, un anillo de oro, una cadena de oro, un reloj y unos mil euros en efectivo, pensando en no trabajar ni aportar impuestos en toda su vida al país que los acoge.

Los españoles entre 18 y 23 años no tienen ningún tipo de subvenciones; los jubilados españoles con pensión no contributiva, tampoco; los viudos y viudas, pensiones contributivas, tampoco en su mayoría llegan a esos importes; muchos jubilados, de pensión contributiva, tampoco.

España tiene una Deuda Pública impagable, que deberá reconvertir en deuda perpetua en el momento que los intereses alcancen un precio de mercado que cubra la inflación, real y latente, en nuestro país y en el mundo entero. No podemos permitirnos esas alegrías en las que los impuestos de los que trabajan sirven para mantener de forma perenne a quienes no lo hacen, con un trasfondo claro: Estómagos agradecidos que debidamente bombardeados con la propaganda gubernamental, votarán a Pedro Sánchez, por lo bueno que es manteniéndolos cinco años con el gratis total y haciéndoles españoles a todos los efectos, incluidos los de futura pensión estatal.

Todo ello, evidentemente, con el apoyo de los secesionistas vascos y catalanes, Podemos y resto de fuerzas radicales, anticonstitucionales y pluralistas, conscientes que son lo que son mientras esté el Sr. Sánchez en el poder, salvo sorpresa si algún día el Sr. Casado llegara a la Moncloa y por miedo a que le dijesen que no era suficientemente democrático, siguiera con esa disparatada política económica y social, que nos conduce directamente a la ruina.

Qué razón llevaba aquél que dijo “Conquistaremos Europa con el vientre de nuestras mujeres y con vuestra democracia”.

Se pilla antes a un mentiroso que a un cojo

No hace tanto tiempo, Pedro Sánchez estaba dispuesto a modificar el Código Penal en lo relativo al delito de sedición, que dice:

Artículo 544: Son reos de sedición los que, sin estar comprendidos en el delito de rebelión, se alcen pública y tumultuariamente para impedir, por la fuerza o fuera de las vías legales, la aplicación de las Leyes o a cualquier autoridad, corporación oficial o funcionario público, el legítimo ejercicio de sus funciones o el cumplimiento de sus acuerdos, o de las resoluciones administrativas o judiciales.

Artículo 545.1: Los que hubieren inducido, sostenido o dirigido la sedición o aparecieren en ella como sus principales autores, serán castigados con la pena de prisión de ocho a diez años, y con la de diez a quince años, si fueran personas constituidas en autoridad. En ambos casos se impondrá, además, la inhabilitación absoluta por el mismo tiempo.

Los mercaderes catalanes han conseguido la libertad de hecho de los condenados por el procés, han recibido dinero en mayor proporción que el resto de autonomías, el traspaso de competencias en materia de seguridad de costas, junto a otra serie de prebendas como es querer sentar al presidente del Gobierno de la nación con el presidente de aquella región española, como si se trataran de dos gobernantes del mismo rango … “Poderoso caballero es don dinero”.

Como con ello se han aplacado los cromosomas de los independentistas, incluidos argentinos que no tienen el valor de posicionarse en su país de origen, el presidente del Gobierno ya no va a reformar los delitos de sedición y rebelión, que se comprometió a hacerlo este año, cuando vio peligrar su sillón y estancia en la Moncloa.

¿Era antes tan grave la condena por sedición y ahora ya no? Se descubre pronto y con suma facilidad al que miente porque incurre en inexactitudes o contradicciones. “Se pilla antes a un mentiroso que a un cojo”.

Que no nos vuelva a hablar de progresismo, su única idea de insensato iluminado es mantenerse en el poder, a costa de quien sea y de lo que sea. Verdaderamente, es un peligro para España.

Antonio CAMPOS

¡Que viene el lobo!

El presidente de Estados Unidos, Joe Biden, no había recibido ni había hablado con Pedro Sánchez, excepción de los patéticos veintinueve segundos en la cumbre de la OTAN, hasta la semana pasada. ¡A la fuerza ahorcan! Aunque el americano no había citado a España como “aliado preferente” en el tema afgano, ha tenido que recurrir a nosotros para hacer el trabajo sucio de alojar y hacer una criba de las personas que están saliendo de allí como refugiados, colaboradores de diversas fuerzas militares mundiales y, primordialmente para ellos, de los que han pedido visado estadounidense, habiendo llegado a un acuerdo de utilizar las Bases americanas de Rota y Morón.

Evidentemente, como ha dicho la ministra de Defensa, “no hay que dejar a nadie atrás”. Pero la medicina preventiva es fundamental en la salud mundial hoy en día; llegan hombres jóvenes, con un físico espectacular, con buenos relojes, teléfonos móviles con baterías cargadas y funcionando a través de alguna operadora que les da servicio, acompañados de sus mujeres, que utilizan el burka o el niyab que, en el mejor de los casos, deja libre la visión de los ojos. Para seguir esa forma de vida no tienen que salir de los países ultramusulmanes.

Se cuenta una anécdota del presidente ruso, Putin. Hace unos años el rey de Arabia visitó a Putin en Moscú. Antes de partir le dijo a Putin que quería comprar una gran parcela y edificar, con dinero totalmente árabe, una gran mezquita en la capital rusa.

“No hay problema”, le contestó el ruso, “pero con una condición: que autorice a que se construya también en su capital árabe una gran iglesia ortodoxa”.

” No puede ser” dijo el árabe.

“¿Por qué? preguntó Putin.

“Porque su religión no es la verdadera y no podemos dejar que se engañe al pueblo”.

“Yo pienso igual de su religión y sin embargo permitiría edificar su templo si hubiera correspondencia, así que hemos terminado el tema”

El 4 de agosto de 2013 el líder ruso, Vladimir Putin, se dirigió al parlamento de su país con este discurso acerca de las tensiones con las minorías étnicas:

“En Rusia vivid como rusos. Cualquier minoría, de cualquier parte, que quiera vivir en Rusia, trabajar y comer en Rusia, debe hablar ruso y debe respetar las leyes rusas. Si ellos prefieren la Ley Sharía y vivir una vida de musulmanes les aconsejamos que se vayan a aquellos lugares donde esa sea la ley del Estado. Rusia no necesita minorías musulmanas, esas minorías necesitan a Rusia y no les garantizamos privilegios especiales ni tratamos de cambiar nuestras leyes adaptándolas a sus deseos. No importa lo alto que exclamen “discriminación”, no toleraremos faltas de respeto hacia nuestra cultura rusa. Debemos aprender mucho de los suicidios de América, Inglaterra, Holanda, Francia, etc. si queremos sobrevivir como nación.

Los musulmanes están venciendo en esos países y no lo lograrán en Rusia. Las tradiciones y costumbres rusas no son compatibles con la falta de cultura y formas primitivas de la Ley Sharía y de los musulmanes. Cuando este honorable cuerpo legislativo piense crear nuevas leyes, deberá tener en mente primero el interés nacional ruso, observando que las minorías musulmanas no son rusas.”

Los miembros del Parlamento Ruso, puestos en pie, ovacionaron a Putin durante cinco minutos.

Y ahora ha dicho, alto y claro: “No queremos que aparezcan milicianos bajo el disfraz de refugiados”.

Dos apuntes sin más importancia para nuestros radicales de izquierda y para esos que prefieren la mantequilla a los cañones en el caso de guerra: En algunas partes de Nigeria, doscientos millones de habitantes, se han establecido los juicios a través de la Ley Sharía; y según informaba ayer Libertad Digital, la asociación musulmana contra la Islamofobia en España, organización subvencionada por la Diputación de Barcelona, celebra con júbilo la victoria talibán y aplauden “la liberación del yugo del imperialismo”, declaraba su portavoz Ibrahim Miguel Ángel Pérez: “Nos alegramos muchísimo y lo celebramos”, la llegada de los talibanes a Afganistán. “Estamos a favor de que un pueblo se libere del yugo del imperialismo norteamericano y del imperialismo occidental”.

Cuando yo era un infante, había un programa de radio que se llamaba ¡Cuéntame un cuento, abuelita! Todas las noches dramatizaban un cuento con el que los niños nos íbamos a la cama. Uno de ellos era ¡Que viene el lobo!, en el que un pastorcillo gritaba eso y los habitantes del cercano pueblo salían corriendo para ayudarle.  Y el pastorcillo se reía de los aldeanos porque era una broma. Así actuó varias veces, hasta que un día llegó de verdad el lobo. Pero nadie en el pueblo salió para ayudar al muchacho, porque nadie cree a un mentiroso, aunque alguna vez diga la verdad. -Nos ha gastado la misma broma demasiadas veces -dijeron todos.

Pues alguna vez llegará el lobo de verdad.

Antonio CAMPOS

Oro olímpico

La participación española en los Juegos Olímpicos Tokio 2020 ha sido acorde a nuestro poder de influencia mundial en cualquier otro aspecto de la vida.

Dejando aparte el tesón y empeño puesto por los periodistas deportivos, que viven de ello y tienen que defender el asunto por encima de cualquier crítica, incluso constructiva, porque es con lo que llenan los platos de comida de su familia, hay una verdad que se impone por encima de cualquier otra consideración:

Han fallado los profesionales, los que juegan en los mejores clubs del mundo de fútbol, baloncesto o balonmano, los deportes de equipo que aportan entusiasmo al público en general, los que en otras ocasiones han alcanzado las cotas más altas, debiendo conformarse en esta ocasión con puestos menores en el cajón de los ganadores. Y han faltado nuestros mejores golfista y tenista, por motivos ajenos al deporte. Esto ha sido motivo de alegría para los plurinacionalistas e independentistas, esos que odian oír el himno de España y más si lo es con resonancia mundial.

El resto de nuestros deportistas, aún con fichajes interesados de oriundos o nacimiento extranjero para paliar las carencias nacionales y discusiones de ajedrez interesadas sobre si juegan blancas o negras por parte de los que pescan en río revuelto, no pueden dedicarse como sería necesario a sus especialidades porque las carreras son cortas y los ingresos escasos. El dinero aportado por el Estado a nuestros deportistas cada vez es menos, e incluso TVE preocupada como está de glosar las bondades de nuestro Gobierno, ha pagado el 12,5% del importe dedicado para el ciclo de los Juegos Olímpicos de Pekín. Y lo mismo sucede con la colaboración de las empresas privadas, lastradas por el coronavirus y por la política económica recaudatoria para poder atender votos cautivos de otros caladeros no deportivos.

Con una participación del 3,85% del total mundial de deportistas que han acudido a Tokio, con un total de 338 medallas de oro en juego, España ha conseguido 3, el 0,88%; del total de medallas, 1076, el 1,08% de las mismas. Poco bagaje para la economía y demografía española, pero en consonancia con el aporte económico para la preparación y desarrollo de nuestros deportistas desde la más tierna infancia. Para mí, tienen más mérito que nadie, pero … hasta ahí llegamos. Y hay algún rara avis de deportes minoritarios, lobos solitarios, que nos han dado satisfacciones de verlos competir con los mejores y obtener segundos y terceros puestos olímpicos, reconocimiento que perdurará mientras vivan. Pero, como decía un jefe que yo tuve, ¿quién se acuerda del que quedó segundo?

Quien ha hecho el ridículo ha sido nuestra ministra Irene Montero, a través de los tres intentos nulos realizados por Laurel Hubbard, deportista neozelandesa de 43 años, nacido Gavin Hubbard, hijo del dueño de Hubbard Foods, poderosa empresa alimenticia de Oceanía, sometida a una reasignación de género cuando tenía más de treinta años, 1,90 metros de altura y más de 100 kilos de peso, que ha competido en halterofilia femenina para más de 87 kilos. Mujer de sentimientos y estado mental, dicen que en el control médico olímpico le indicaron que tenía la próstata un poco más grande de lo normal.

Los atletas transgénero, insignificantes cuando competían con los de sus mismos cromosomas, y por lo que se ve ésta también ahora, se están apoderando de los lugares de honor cuando lo hacen con quienes tienen cromosomas femeninos, y la asociación “Save Women’s Sport” advierte de la “errónea equiparación de género y sexo” y de las consecuencias que puede tener para el deporte femenino: Podios vacíos de mujeres, menos atletas, ausencia de becas y ayudas para el deporte, mayor riesgo de lesiones severas o graves intentando competir contra la naturaleza, pudiendo llegar a quedar marginado el “sexo biológico femenino”.

El que sí se ha colgado el oro olímpico en estos juegos ha sido Pedro Sánchez. Gracias, Pedrosán. Gracias por esa medalla de oro que te has autoconcedido con motivo de tu buen hacer en la pandemia del coronavirus porque España es “medalla de oro” en la aplicación de la inmunización contra la covid, a pesar de la “oposición destructiva” del PP y de su apuesta por “la crispación, la confrontación y el bloqueo”.

Gracias por esa magnífica actuación gubernamental en la que, aprovechando la desgracia, se trató de limitar la libertad de expresión, del control parlamentario y de cualquier crítica al Gobierno, de prohibir las autopsias y de ocultar los miles de muertos, no permitiendo fotografías ni reportajes televisivos de las morgues ni de ningún familiar de los fallecidos que, según mis cálculos al 30 de junio del presente año 2021 son 110.126, con un porcentaje del 8,07 de infectados sobre el total de la población.

Por esa ausencia de medidas eficaces desde el primer momento, antes del triste 8-M de Irene Montero, por la falta de material sanitario en la que médicos y enfermeras aparecieron cubiertos con bolsa negras de basura como eficaz medida contra el virus, por la compra fallida de material, por la falta de transparencia, por la ausencia de coherencia en la consulta a especialistas médicos y comerciales en la compra de material, que diversas fuentes consideran se ha adquirido a un precio superior a mercado y a través de pequeñas empresas que no parece que tengan mucho que ver con ninguna especialidad relacionada con el virus que nos asola.

Por habernos confinado mediante un Estado de Alarma declarado anticonstitucional y no haber tenido la decencia de reconocer la equivocación. Por todo ello, enhorabuena por esa medalla de oro que cuelga de tu cuello.

Pero me quedo con las verdaderamente conseguidas, eso sí, en deportes que han dejado de ser olímpicos un segundo después de haber ganado el oro: un precoz chaval extremeño de 18 años que practica una actividad con mucho futuro político, escalador; con una karateca toledana que iba diariamente a entrenar hasta Alcalá de Henares, que tuvo que emigrar a Australia y Dubai para buscarse la vida en su deporte y que ahora todos los medios de comunicación obvian como si eso no hubiera existido; y, sobre todo, con el oro en la prueba de foso olímpico en equipos mixtos, Fátima Gálvez, enfermera, joven andaluza que en vez de quejarse ha puesto coraje a su vida y dijo: “Gracias a esas personas que me han puesto obstáculos he conseguido ser la persona que soy ahora. Han sido zancadillas que han merecido la pena porque gracias a ellos estoy aquí y puedo decir que voy a participar en mis terceros Juegos Olímpicos” y Alberto Fernández Muñoz, otro joven madrileño, músico guitarrista, también con amplia experiencia olímpica, que nos han robado el sentido cuando han escuchado el himno de España con la mano en el corazón, vibrando de emoción y respeto ante la bandera que representa a todos los españoles bien nacidos y agradecidos de ser ciudadanos de un país que ha alcanzado un estado de bienestar que, bajo ningún concepto, podemos permitirnos perder.

Y con las gracias para siempre con las que hay que despedir a los Gasol, Entrerríos, Cravioto, Mireia y otros astros de similar categoría que, durante muchos años, han representado con orgullo lo mejor del deporte nacional.

Las generaciones anteriores decían que “en la mesa y en el juego se descubre al caballero”. Yo me descubro antes estos verdaderos caballeros -epiceno- de los Juegos Olímpicos de Tokio.

Antonio CAMPOS

Amenaza a la democracia

Por su interés, reproducimos el siguiente artículo:

Amenaza a la democracia: alarmante plan escrito por Sánchez para perpetuarse en el poder

República o una nueva España ‘plurinacional’, son algunas de las propuestas que quiere imponer en el ‘nuevo’ PSOE

DAVID LOZANO – 02 agosto 2021 en Periodistadigital

Son los planes de Pedro Sánchez para hacerse con el control absoluto del PSOE con el fin de perpetuarse en el poder, en el Gobierno, durante muchos años más. Sánchez trabaja codo con codo con su nuevo gurú en Moncloa: Félix Bolaños, ‘estrella emergente’ en el socialismo (y en su nuevo Ejecutivo) y que tiene el encargo también de remodelar el PSOE que tendrá que salir del congreso Federal que se celebra este otoño. De él tiene que salir el nuevo partido que quiere liderar Sánchez durante la próxima década con un liderazgo personalista.

El líder socialista lo tiene muy claro y lo que ha encargado a Bolaños es que diseñe lo que será el PSOE hasta 2030. Es la fecha que se ha marcado el presidente del Gobierno para su retirada, no solo del partido sino de Moncloa, porque Sánchez no contempla ya sentarse en la bancada de la oposición.

El secretario general del PSOE ya no tiene nadie que le ‘tosa’ en su partido y ahora mira a un futuro que pasa por él o por él, pero en el que va a ser fundamental su ‘fontanero’, al que aprecia especialmente por haber diseñado, porque fue Félix Bolaños quien se encargó de toda la logística e incluso detalles mediáticos como la retransmisión por TVE, de la exhumación de Francisco Franco.

Mano a mano entre Sánchez y Bolaños escriben las directrices del nuevo PSOE que se derive del congreso Federal (Valencia, del 15 al 17 de octubre). Según han explicado a Periodista Digital fuentes socialistas que conocen los cambios que dibujan el presidente del Gobierno y su fontanero, “se puede decir que pasamos de ser el Partido Socialista a ser el Partido Sanchista, sin cambiar las siglas: PSOE, Partido Sanchista Obrero Español”.

Pedro Sánchez ejecutará una renovación profunda de los órganos socialistas de dirección. “En la Ejecutiva nadie tiene confirmada su continuidad y quien haya dicho que va a renovar el cargo mente”, explican a PD las mismas fuentes.

La continuidad de la ‘superpoderosa’, orgánicamente hablando, Adriana Lastra, está en el aire. Incluso Santos Cerdán, que ha relevado al cesado José Luis Ábalos en la secretaría de Organización, no tiene asegurada su continuidad.

Pero, tal y como han explicado a Periodista Digital las fuentes consultadas, Sánchez quiere tener una Ejecutiva con fuerte presencia del Consejo de Ministros. El ‘capo’ socialista incluirá a muchos de sus ministros, la mayoría de ellos con poca solidez dentro del PSOE y con inexistente poder orgánico, en su Ejecutiva. Es su plan para seguir ganando elecciones: muchas ministras en su Ejecutiva.

Esa remodelación de caras es el primer paso porque quiere cambiar sus líneas ideológicas: apuesta por la República y por la plurinacionalidad de España. También quiere romper los convenios que España mantiene con la Santa Sede. Los planes también pasan por controlar el CGPJ o tribunales ‘hostiles’ como el de Cuentas.

Esto es, romper con la España que conocemos y el cuestionamiento de nuestra monarquía parlamentaria para contentar a la ultraizquierda, nacionalistas e independentistas y ganar, al menos, dos citas electorales más. Pedro Sánchez no se ve fuera de Moncloa hasta 2030.

Ley de Seguridad Nacional

El Consejo de Ministros ha analizado el Informe del Anteproyecto de Ley de modificación de la Ley 36/2015, de 28 de septiembre, de Seguridad Nacional, según la cual prevé la declaración por el presidente del Gobierno de las situaciones de interés para la seguridad nacional.

Dicha Ley se apoya en el artículo 30, apartado 4, de la Constitución Española, que dice: “Mediante ley podrán regularse los deberes de los ciudadanos en los casos de grave riesgo, catástrofe o calamidad pública”.

Lo que los “padres” de la Constitución no valoraron en su momento, probablemente porque todos ellos, desde la extrema derecha a la extrema izquierda, pensaron en una España unida, libre y democrática, es que ningún partido político utilizara ese artículo en beneficio propio, asidero ardiendo para tomar o permanecer en el Gobierno mediante plenos poderes a un presidente que posibilitaría eliminar los controles de todo tipo a sus decisiones personales.

Aprovechando que “la crisis provocada por la pandemia de la Covid-19 ha expuesto vulnerabilidades que afectan a la seguridad nacional y al bienestar de los ciudadanos, como son la dependencia del abastecimiento exterior y la fragilidad del flujo comercial internacional”, el proyecto de modificación otorga al presidente del gobierno “la potestad de dictar directamente el Real Decreto de declaración de la situación de interés para la Seguridad Nacional, sin necesidad de reunir previamente al Consejo de Seguridad Nacional” o al Congreso de los Diputados.

“La actuación de la seguridad nacional, mediante la declaración por el presidente del Gobierno de una situación de interés para la seguridad nacional, permite integrar la acción de todos los recursos disponibles de las administraciones públicas afectadas, e incluso aquellos que estuvieran en mano de particulares, mediante el ejercicio de las potestades ordinarias previstas por el ordenamiento jurídico”. Traducción: El presidente del Gobierno podrá expropiar cualquier bien que considere clave por Real Decreto, sin pasar ni por el Congreso ni por el Consejo de Seguridad Nacional, y, además, podrá saltarse los trámites “si existen razones de urgencia o de oportunidad que así lo exijan”.

Se “podrá proceder a la requisa temporal de todo tipo de bienes, así como a la intervención u ocupación transitoria de los que sean necesarios y, en su caso, a la suspensión de actividades”.

“En los casos de situación de interés para la Seguridad Nacional, cualquier persona, a partir de la mayoría de edad, estará obligada a la realización de las prestaciones personales que exijan las autoridades competentes, siguiendo las directrices del Consejo de Seguridad Nacional o de la autoridad funcional, sin derecho a indemnización por esta causa, y al cumplimiento de las órdenes e instrucciones, generales o particulares, que aquellas establezcan”.

Habla de la posibilidad de nacionalizar empresas para crear “una Reserva Estratégica basada en las Capacidades Nacionales de Producción Industrial” para asegurar la disponibilidad de los servicios esenciales y el suministro de bienes básicos.

“Los documentos y la información manejada por el Sistema de Seguridad Nacional quedan excluidos del derecho de acceso a la información pública”. Esto abre la vía para que cualquier contrato que afecte a “situaciones de interés para la seguridad nacional” pueda ocultar quiénes son los adjudicatarios de los contratos “de carácter estratégico que permitan autoabastecer a España bajo condiciones excepcionales” y quede fuera de control parlamentario

“Los medios colaborarán con las autoridades en la difusión de informaciones preventivas y operativas”. “El parte de las diez de la noche” de la época franquista: Solo es verdad lo que el presidente ordene que se diga.

Este proyecto de modificación podría resumirse en que La Ley de Seguridad Nacional permitirá al presidente del Gobierno expropiar bienes, nacionalizar empresas, movilizar a los españoles y obligar a los medios de comunicación a publicar lo que él considere oportuno, sin control de ningún tipo.

Todo ello se basa en “situación de interés para la seguridad nacional”. La riqueza del idioma español es tan grande que en ese enunciado general podrían caber situaciones como:

•        Pandemia sanitaria

•        Huracanes, inclemencias del tiempo, pérdidas de cosechas

•        Ataque cibernético

•        Necesidad de inmuebles para acoger a inmigrantes

•        Posibilidad de suspensión de pagos del Reino de España

•        Independencia de alguna/s autonomía/s

•        Guerra civil – Guerras o injerencias con terceros países

Que podrían desembocar en:

•        Vacunaciones forzosas, registros sanitarios públicos, discriminación por razón de situación médica.

•        Fallecidos sin testar, beneficiario el Estado, por interés nacional.

•        Expropiación de alimentos, campos de cultivo, camiones de transporte, carreteras cortadas, naves y locales por necesidades de contingencia nacional.

•        Expropiación casas y viviendas para alojar a inmigrantes y parados permanentes.

•        Cierre de iglesias y locales católicos para que, por seguridad nacional, no se produzcan choques ideológicos o religiosos.

•        Cese de funcionarios, sanitarios, jueces, de instituciones y organismos públicos, militares, y policía que no estén de acuerdo con determinadas políticas.

•        Requisa de cualquier tipo de carácter sanitario, medioambiental, económico, financiero, etc., en cuyo concepto queda incluida cualquier tipo de empresa privada.

•        Embargo y/o expropiación de depósitos bancarios a particulares y empresas que han generado un ahorro con su trabajo y esfuerzo diario, para pagar la Deuda Pública con la que se mantiene a los que no aportan nada vía impuesto a la sociedad. Como el texto habla del “carácter temporal” de la medida, podría ser de dos o tres generaciones hasta que la deuda alcanzase un porcentaje asumible.

          Cuidado con este tema; Nouriel Roubini, profesor de Economía en la Universidad de Nueva York, que predijo con exactitud la crisis de 2007, ha dicho que los niveles de deuda pública y privada se encuentran en máximos de las últimas décadas, mientras que la inflación empieza a asomar la cabeza, azuzada por unas políticas fiscales y monetarias sin precedentes. “Se está preparando el escenario para la madre de las crisis de la deuda estanflacionaria (aceleración de la inflación coexistiendo con tasas de desempleo elevadas) en los próximos años”. Y la realidad confirma este pronóstico: El IPC general en Estados Unidos, interanual a junio 21, es del 5,4%.

Esta relación es una muestra, no limitativa, de hasta dónde podrían llegar los conceptos de “crisis” e “interés” para la seguridad nacional.

Como esta norma obligaría todos los ciudadanos, sin excepción, a cumplir las órdenes e instrucciones que impartan las autoridades de acuerdo con las directrices fijadas por el Consejo de Seguridad Nacional, a ver si Pedro Sánchez es valiente y la utiliza para “la seguridad nacional” contra quienes atentan a esa seguridad “nacional” mediante sus actuaciones de secesión e independencia del total “nacional” de España.

Estamos hablando de la posibilidad de un “estado de excepcionalidad permanente”, propio de países comunistas, chavistas o castristas, que incluía Podemos en su programa electoral, pero que los ciudadanos no nos paramos a leer, estudiar y reflexionar, antes de votar, impropio de una democracia consolidada, de un país que es frontera europea ante una inmigración incontrolada que, en su mayoría, quiere imponer costumbres medievales, muy alejadas de posiciones democráticas, exigiendo unos derechos que ni se les ocurre plantearse mentalmente en sus países de origen.

Cuanto antecede se pretende realizar mediante una Ley Ordinaria, un Real Decreto, y no como una LEY ORGÁNICA, que son aquellas referidas a asuntos de tal importancia para la nación, que su aprobación requiere de un consenso y procedimiento aprobatorio por el poder legislativo por mayoría absoluta.

Hay que distinguir entre lo urgente y lo importante; únicamente cuando a lo uno se junta otro, es el caso puntual en el que alguien puede asumir la responsabilidad personal que afecte a un colectivo público, con control a posteriori. En una democracia, nadie puede tener poder absoluto en nada y sobre nadie, impensable sin control parlamentario, por mucho que los constituyentes no supusieran que, a futuro, hubiera un mentiroso compulsivo que antepusiera su egolatría a la libertad y la democracia de los ciudadanos.

¿Y la oposición, Sr. Casado? No piense que con su discurso melifluo y sin un programa alternativo va a llegar a la Moncloa. Porque Pedro Sánchez será lo que sea, pero le saca dos años de adelanto, él ya piensa lo que puede pasar de aquí a dos años y ha empezado su partida de ajedrez colocando a sus peones para dar jaque mate a los reyezuelos autonómicos que osan contradecirle, mientras usted más que casado parece cónyuge político supérstite. Mire cómo acabó Rajoy, y reflexione.

Berreo independentista

Una vez publicados en el BOE los indultos a los políticos catalanes presos por sedición, Pedro Sánchez comparece en el Congreso de Diputados el 30 de junio de 2021 y dice que «la vía judicial no vale por sí sola para garantizar la convivencia en Cataluña» y que «la ley no resuelve el conflicto político en Cataluña». Y afirma que «no habrá referéndum de autodeterminación, a no ser que los secesionistas puedan convencer a las tres quintas partes del Congreso y luego lo ratifiquen los españoles con su voto», apostillando un nuevo reto a la hemeroteca, «el PSOE jamás apoyará este tipo de derivadas», dejando así en evidencia su falta de preparación y conocimientos sobre la Constitución, que en su artículo 168 dice que cualquier modificación de este tipo deberá ser aprobada por mayoría de dos tercios de ambas Cámaras (Congreso y Senado).

Conociendo al personaje y la mentira permanente en la que está establecido desde que llegó a la presidencia del Gobierno, la trampa está en la expresión «referéndum de autodeterminación». No hace falta tal consulta si la Generalitat organiza una o varias votaciones, sin que sean legalmente vinculantes, preguntando sobre la independencia con una frase retorcida gramaticalmente, con censos a la medida y sin control democrático, para que el resultado sea «el sentir del pueblo catalán» y sirva de justificación, con pátina de mayoría en las urnas, para tomar la calle y reclamar o volver a proclamar la república catalana en nombre del pueblo.

Le ha respondido el líder de ERC, Gabriel Rufián, que le ha llamado mentiroso de una forma inusual en este parlamentario, o sea, con educación, diciéndole «Usted ha dicho que nunca habrá un referéndum de autodeterminación; la verdad es que también dijo que nunca habría indultos, así que, denos tiempo».

Los socios de Pedro Sánchez en el Gobierno, Podemos, manifiestan que «estos son los mínimos consensos con los que debemos ir a la mesa de diálogo, autodeterminación y amnistía».

JxCAT ha dicho: «Pensé que usted nos pospondría una solución para el conflicto entre los catalanes y los españoles» …. «Habla de diálogo con una mano, pero permite el robo y la represión con la otra». Y ha pedido al Gobierno «formalizar el divorcio y entonces si empezará una nueva etapa de reencuentro de estado a estado, de igual a igual, porque los ciudadanos catalanes no reclaman reencuentro, han votado independencia», olvidando que Cataluña es parte de un todo que se llama España.

Al día siguiente, el ministro Iceta defiende «votar en referéndum un gran acuerdo sobre autogobierno, financiación y participación de las comunidades autónomas en el diseño de las políticas del Estado» ……. «No tenemos estructuras de tipo federal, que es lo que permitiría compaginar el autogobierno con el gobierno compartido, esto que ahora se ha nombrado cogobernanza. Estamos en los inicios de un camino que nos debe llevar a un Estado verdaderamente federal». Todo ello, en el marco del proceso de diálogo entre el Gobierno y la Generalitat, como si fueran dos estados diferentes, del mismo rango y de nación a nación.

Colaborando a esa «generosidad» que ha pedido Pedro Sánchez a los españoles, aparece un gracioso en TV3 pidiendo «tirar a la cabeza» una piedra de hierro «a un guardia civil».

Y el «ejército separatista» en internet insulta y amenaza a un campeón, deportiva y humanamente, como es Marc Márquez por vestir la camiseta de la selección española de fútbol. Otro golpe en la mejilla de todos los españoles por parte de esos a los que hay que responderles con «generosidad».

Para poner la guinda a este sinsentido que estamos viviendo, la Generalitat de Cataluña ha aprobado un Fondo de Cobertura para Fianzas por importe de diez millones de euros, de los que va a pagar las fianzas impuestas a los condenados por el golpe de estado catalán por un total de 5,4 millones de euros, por malversación de fondos públicos. Jurídicamente podría considerarse una nueva malversación de fondos públicos para hacer frente a una condena personal de la misma calificación sentenciada por la más alta magistratura del Estado, y debería analizarse si se trata de una donación y devengar los impuestos correspondientes.

El presidente remodela el Gobierno mediante una prejubilación clínex, usar y tirar, de los ministros de más relevancia y capaces de discutir sus decisiones, rodeándose de jóvenes gacelas y becarios distinguidos que aceptarán con agrado cuantas indicaciones se le formulen, manteniendo la cuota comunista del 22% del Consejo de Ministros, para que él pueda seguir siendo quién es por «el bien del mundo».

La oposición, liderada por el estatuario Casado, se limita a pequeños discursos de repulsa en el Congreso, sin presentar a la ciudadanía un proyecto definido, una estructura ministerial in péctore que informe y defina qué piensan hacer si alcanzasen el poder, qué leyes corregirían y cuál es su proyecto de futuro para España. Y calla cuando una mesnada de marxistas, comunistas y homosexuales desmadrados y politizados señalan a Isabel Díaz Ayuso con «¡Ayuso, fascista, estás en nuestra lista!» por un crimen cometido en La Coruña por una pandilla de mafia juvenil, que no tiene nada que ver con la orientación sexual del asesinado.

Es momento de callar por nuestra parte y esperar acontecimientos. Comprobar si Pedro Sánchez miente una vez más y sigue haciendo concesiones a los secesionistas hasta que acabe todo en un proceso de independencia de Cataluña, al que seguirían otras (en plural) regiones de España con las mismas pretensiones, o si se le da un cachete al niño para que acabe de berrear como forma traumática de pedirnos un juguete. El tiempo lo dirá.

Publicado en PUERRTA DE MADRID de Alcalá de Henares el 16-07-2021

El otoño de la democracia

Me ha llegado un video, que probablemente habrán visto todos ustedes porque transita libremente por internet, en el que tres agentes de la Guardia Urbana de Barcelona se personan en el bar-restaurante SUAMU, en el centro de la ciudad, supongo que sin orden judicial alguna, y obligan a quitar la pantalla de televisión que daba a la terraza en la que una serie de personas, sin armar ruido alguno ni altercado de ningún tipo, luciendo la bandera constitucional de España, estaban viendo un partido de fútbol de la selección española correspondiente a la Eurocopa que se está celebrando durante estos días.

Pregunto, ¿no es un abuso de poder flagrante? Cataluña tiene 7.756.928 habitantes según el INE al 31-12-2020, de los que 1.736.899 votaron opciones independentistas (excluimos PSC, VOX, CD y PP) en las últimas elecciones autonómicas, el 22,40% del total de la población.

La democracia de esos independentistas, cuyos líderes condenados por sentencia firma por el delito de sedición han sido indultados por el Gobierno de Pedro Sánchez con el argumento verbal de “la concordia y la convivencia ….. la reconciliación y el encuentro ….” ¿es hacer imposible la vida a quienes no tienen sus mismas ideas, autocracia de que quien no está con ellos, está contra ellos? ¿No es perseguible de oficio por la Fiscalía hechos como este?, odio a España, tipificado en nuestro Código Penal como “Serán castigados con una pena de prisión de uno a cuatro años y multa de seis a doce meses: a) Quienes públicamente fomenten, promuevan o inciten directa o indirectamente al odio, hostilidad, discriminación o violencia contra un grupo, una parte del mismo o contra una persona determinada por razón de su pertenencia a aquél, por motivos racistas, antisemitas u otros referentes a la ideología, religión o creencias, situación familiar, la pertenencia de sus miembros a una etnia, raza o nación, su origen nacional, su sexo, orientación o identidad sexual, por razones de género, enfermedad o discapacidad”. ¿Se ha coartado la libertad de la ciudadanía, portando armas al cinto, imponiendo opciones personales anticonstitucionales y no amparadas por ley? ¿Qué hubiera pasado si en vez de Guardias Urbanos hubieran sido Guardias Civiles abortando un programa de la incendiaria TV3?

No es la primera vez, y me temo que no será la última, que se humilla a España y a los españoles; no hay que ser muy ducho en hemerotecas para encontrar cientos, miles, de insultos a los españoles, que estamos aguantando estoicamente con espíritu cristiano de poner la otra mejilla. Parece mentira que seamos descendientes de aquellos que combatieron a los enemigos exteriores e interiores de nuestra nación.

A las “familias de apellidos conocidos desde el siglo XIX que han sido quienes han regido y gobernado Cataluña, y lo siguen haciendo en la actualidad, y que incrementaron sus fortunas a la sombra de todos los regímenes políticos, desde Isabel II hasta el franquismo, y que fueron adaptándose según las circunstancias”, se han añadido una serie de charnegos vividores alrededor del independentismo. “Esos mismos burgueses separatistas que no dudaron en apoyar al régimen “fascista” para que decidiera instalar la Petroquímica en Tarragona, que suplicaron para que se instalara la SEAT en la Zona Franca de Barcelona, esos mismos burgueses separatistas que consiguieron que España pusiera el dinero para que Barcelona pudiese celebrar los JJOO del 92 , y que gracias al dinero español se construyeron infraestructuras que cambiaron la fisonomía urbana y consiguió poner a Barcelona en el mundo. Esta es la burguesía que hoy defiende el separatismo y odia a España”, en palabras de mi amigo “El Pelmavirus”.

Pero estamos empezando a estar hartos de que nuestro Presidente (Rufián dixit: “Usted hace todo lo que hace por necesitar los votos de ERC para mantenerse en el poder”) nos pida “magnanimidad” al resto de españoles con los enemigos de España y a la misma vez remueva muertos y heridas cerradas con la Transición, ¿para eso no hay que ser magnánimos y generosos? Y para mayor escarnio, los indultados se presentan a su salida de la cárcel con un cartel de “Libertad para Cataluña”, portando la bandera con la estrella de origen masón, diciendo que “lo volverán a hacer”, y reclamando el indulto de todos los independentistas en proceso judicial, el reconocimiento de Cataluña como nación y la independencia mediante la implantación de su república.

Como ante el débil todo el mundo se envalentona, Arnaldo Otegui pide que se indulte a los asesinos etarras y Andoni Ortúzar del PNV reclama que Cataluña y Euskadi sean naciones. Lo de Ortúzar es un doble error, pues en un hipotético caso de independencia de esa autonomía, el PNV se vería envuelto en su propia guerra civil contra la ultraizquierda que pretendería desalojar al nacionalismo vasco de la margen derecha de la ría.

“Nosotros sabemos qué es posible y qué no con las leyes actuales, con la Constitución y con el Estatuto, y se puede hacer mucho, pero algunas cosas no, porque son ilegales. Nuestra posición se basa en hacer ahora lo que podemos y, en un segundo paso, cómo lograr lo que ahora no es posible modificando las leyes”, ha explicado Ortuzar. Y ha confirmado que para apoyar al Gobierno actual, el PSOE suscribió un documento en el que los socialistas se comprometían, literalmente, a “impulsar, a través del diálogo entre partidos e instituciones, las reformas necesarias para adecuar la estructura del Estado al reconocimiento de las identidades territoriales, acordando, en su caso, las modificaciones legales necesarias, a fin de encontrar una solución tanto al contencioso en Cataluña como en la negociación y acuerdo del nuevo Estatuto de la Comunidad Autónoma Vasca, atendiendo a los sentimientos nacionales de pertenencia”.

En esta vida todo tiene un límite y cuando alguien MIENTE MÁS QUE PARPADEA, aunque en su día dijera que “Mis padres me enseñaron que lo más importante es sostener la palabra”, y demuestra con sus actos que vive instalado en la mentira por hacer todo lo contrario de lo que dice: “Nunca pactaremos con Bildu”, “No podría dormir con Iglesias de vicepresidente”, “Nunca acordaremos nada con los golpistas”, algún día podría salir alguien que en vez de poner la otra mejilla, utilizara los mismos medios y con la misma intensidad que hace ARRAN, CDR y resto de independentistas, y solo sería repeler la agresión, de igual a igual, defensa propia.

A lo mejor es el momento de recordar, de forma textual, lo que dijo el ahora presidente del Gobierno cuando estaba en la oposición: “Nunca más indultos por motivos políticos o económicos y desde luego van a estar tasados esos motivos de indulto de injerencia de poder ejecutivo sobre poder judicial y que desde luego van a tener que contar siempre con la petición inicial del Tribunal que emita la sentencia”. Otra mentira más.

El tema catalán tiene una muy difícil solución pacífica, cuando una minoría del 3,67% del total de 47.344.649 ciudadanos de España quieren imponer, por las buenas o por las malas, su prevalencia. Fue Prat de la Riba (1870-1917), uno de los padres del nacionalismo catalán, quien afirmó que Cataluña es para los catalanes su única patria; que España no es sino un estado; que nacionalidad y nación son sinónimos, salvo cuando se emplea nacionalidad en abstracto para significar la cualidad de un ciudadano como miembro de una nación; tomado como significando lo concreto, el término nacionalidad designa nación, y así se le toma cuando se habla del “principio de las nacionalidades”.  Son muchas las voces que, desde Cataluña, sin esconderse, llaman “a la confrontación con España”.

Estamos viviendo la etapa democrática más larga en la historia de España, pero con una serie de frentes abiertos en los que, a modo de novelas y películas que dejan al libre albedrío del lector o espectador el final de la historia, la pandemia por coronavirus, la crisis financiera y económica, la injusticia social de quienes viven sin trabajar a costa de quienes sí lo hacen, el estancamiento en sectores industriales anquilosados en el pasado, las pretensiones independentistas de vascos y catalanes, las malas relaciones con Marruecos y con Estados Unidos, la falta de liderazgo en Europa, el gasto expansivo en tener contentos a los que menos aportan al bien común, el endeudamiento público que van a tener que pagar las próximas generaciones, el control de los medios de comunicación, del poder legislativo y del poder judicial, la coalición gobernante de socialistas marxistas, comunistas, independentistas y anticonstitucionalistas, y la desmedida ansia de poder de Pedro Sánchez, el peor gobernante que ha tenido España desde Fernando VII, parecen anunciar que estamos viviendo EL OTOÑO DE LA DEMOCRACIA en España.

Publicado en PUERTA DE MADRID de Alcalá de Henares el 02-07-2021

No al indulto

Sr. Rufián, D. Juan Gabriel. Usted es nacido en Cataluña, pero no tiene sangre fenicia ni visigoda; sus antepasados eran unos aldeanos andaluces, destripaterrones de izquierdas, y su abuelo “un republicano que creía que España era el mejor país del mundo”, que fueron a Cataluña en busca de ese trabajo que Franco facilitaba con inversiones y empresas tanto en aquella región como en el País Vasco. Sus padres se conocieron en un mitin de Bandera Roja (Organización Comunista de España), un partido de extrema izquierda en el que ambos militaban.

Es usted un charnego en toda la amplitud de la palabra. Listillo, eso sí, nacido varios años después de morir Franco, sin haber conocido aquella época ni haber pasado penalidad alguna por su ideología política, estando Zapatero de presidente del Gobierno se dio cuenta por dónde podría derivar la política manifestando ya su propensión a vivir del negocio del independentismo, siendo relativamente reciente, año 2015, su incorporación profesional a la misma, con una carrera meteórica que va desde los seiscientos euros que cobraba mensualmente del paro a ser la mano derecha de Oriol Junqueras.

Desde el primer día se ha distinguido usted por aquello “que hablen de mí, aunque sea mal”, con un discurso faltón, patán, insolente, grosero, insultante, procaz, desconsiderado y abiertamente bélico, en contra de España, de sus gentes, de su historia, de sus valores, de su existencia como nación; usted está contra todo y contra todos los que nos sentimos españoles por encima de cualquier ideología política, religiosa o social que cada uno podamos tener.

Si se hubiera solucionado para siempre la guerra payesa de condados catalanes sobre si España o Francia, y el General Espartero no hubiera parado cuando iban mil y catorce, a lo mejor usted no me habría insultado como hizo el domingo pasado. A mí y a más de 125.000 personas, muchas de ellas, como yo, sin adscripción política de ningún signo, nos congregamos en la madrileña plaza de Colón contra los indultos que prepara el Gobierno de Pedro Sánchez, el peor político español desde Fernando VII, en un acto convocado por Unión 78, entidad civil alrededor de la Constitución Española, para pedir NO AL INDULTO a los golpistas catalanes, juzgados y condenados por las más altas instancias judiciales de esta gran nación.

Alrededor de la situación y el origen de esta gracia que se remonta a “Gaceta de Madrid núm. 175, de 24 de junio de 1870” y si en este caso concreto concurre alguna circunstancia para que pudiera imputarse al Consejo de Ministros por prevaricación, definida en nuestro Código Penal como “A la autoridad o funcionario público que, a sabiendas de su injusticia, dictare una resolución arbitraria en un asunto administrativo se le castigará con la pena de inhabilitación especial para empleo o cargo público y para el ejercicio del derecho de sufragio pasivo por tiempo de nueve a quince años”, me parece que se va a abrir un proceso jurídico de largo recorrido en el que van a ser los propios jueces los que más ofendidos se sientan al comprobar que sus conocimientos, trabajos y sentencias no sirven para nada, con el agravante que en este caso una mayoría absoluta de los ciudadanos está a favor de lo que ellos han dictaminado.

En la magna obra “Comentarios a la Constitución Española” de 2018, dirigida por Miguel Rodríguez-Piñero y Bravo-Ferrer y María Emilia Casas Baamonde, el Catedrático de Derecho Constitucional de la UAM, Juan José Solozábal Echavarría, al hablar del artículo 2 de nuestra Constitución, dice: La claridad y firmeza de nuestra Norma Fundamental, atribuyendo el poder constituyente a la Nación española y concibiéndolo como expresión del poder político del Estado, impide la asunción de dicho poder por quien no es el soberano. Soberano es el pueblo español, no los pueblos del Estado, ni siquiera los pueblos de España. Así, el titular de la soberanía es un sujeto homogéneo, no un sujeto múltiple, de modo que cupiese pensar que las colectividades territoriales que lo integran, al participar alícuotamente en la soberanía, pueden recuperar su poder político propio, como el socio fundador puede renunciar a sus derechos y abandonar la sociedad en la que hasta ese momento participaba. Pero el soberano tampoco es un sujeto complejo o resultante de las incorporaciones separadas de sus integrantes, y cuya voluntad se formase por acuerdo de dichos componentes, sino un sujeto único con identidad propia que trasciende y se distingue, sin ser necesariamente diferente, y menos opuesto, a las unidades que lo integran, absorbiendo así el poder fundamental de la colectividad. Paladinamente lo ha dejado claro el Tribunal Constitucional. La Constitución, dice, «no es el resultado de un pacto entre instancias territoriales históricas que conserven unos derechos anteriores a la Constitución y superiores a ella, sino una norma del poder constituyente que se impone con fuerza vinculante general en su ámbito, sin que queden fuera de ella situaciones «históricas» anteriores» (STC 76/1988, de 26 de abril, FJ 3). La soberanía está depositada de modo exclusivo en la Nación española, y en sentido jurídico constitucional no puede referirse la expresión nación «a otro sujeto que no sea el pueblo titular de la soberanía» (STC 31/2010).

Que hasta el presidente Felipe González, que puso a España en Europa y respetada por todo el mundo, dijera en televisión y en horas de máxima audiencia que él no se siente representado por el Partido Socialista actual, y que no concedería el indulto del que estamos hablando, es un claro indicio de la deriva que está tomando la política: “el fin justifica los medios”, cuando el único fin es mantenerse en el poder por parte de Pedro Sánchez.

Sr. Rufián, haciendo justicia a los sinónimos de su apellido (alcahuete, aprovechado, baratero bellaco, bergante, birlesco, bribón, chulo, felón, garitero, gorrón, granuja, lenón, malandrín, miserable, pícaro, pillo, sabandija, truhán, vil), usted ha dicho que ese acto democrático, únicamente con banderas constitucionales de España y sin ningún tipo de incidente, nada que ver por los protagonizados por los CDR catalanes, “es una especie de narcosala de la ultraderecha en la que se va a repartir metadona de la mala para esa gente”, convirtiéndolo en algo que, supongo, conocerá y/o frecuentará, ignoro en función de qué, por tener claro algo que yo, siendo de mucha más edad y habiendo vivido mucho más que usted, desconozco de qué se trata, pues solo me he dedicado a trabajar desde que tenía dieciséis años, a estudiar y a aportar impuestos a la sociedad.

Hace unos días, nuestro presidente Pedro Sánchez advirtió a Marruecos que “defenderá la integridad de España con todos los medios”. Integridad de la nación para fronteras externas.

¿Son o no son sagradas las fronteras, externas e internas? ¿Va a manifestar Pedro Sánchez lo mismo y con la misma fuerza a aquellos que quieren romper la integridad de España desde dentro? Supongo que les informará que el artículo 8 de la Constitución dice: “Las Fuerzas Armadas, constituidas por el Ejército de Tierra, la Armada y el Ejército del Aire, tienen como misión garantizar la soberanía e independencia de España, defender su integridad territorial y el ordenamiento constitucional”.

Solo quiero añadirle una cosa: Si esto sigue por el mismo camino, tanto el Sr. Sánchez como usted, pasarán a los libros de historia como dos de las personas sin las cuales no hubiera sido posible comenzar una nueva guerra bélica entre hermanos.

Ejerciendo mi libertad, voy a dejar claro mi opinión: NO AL INDULTO.

Antonio CAMPOS