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Plan 2050 – La caverna de Platón

Mira que todos los días me levanto pensando en no escribir nada sobre la actualidad española, en centrar mis esfuerzos en tratar de dar forma a una novela con un argumento alejado de la política y la economía. Pero no hay manera. Siempre hay algún milagro en España, de esos que hacen hablar a los mudos.

Pedro Sánchez ha presentado en el Museo Reina Sofía de Madrid el llamado Plan 2050 al que, pese a las insistentes llamadas por parte de la Moncloa, han faltado los pesos pesados de la economía española, como Ana P. Botín, Amancio Ortega, Pablo Isla, Goirigolzarri, Juan Roig, Isidro Fainé, Gonzalo Gortázar, Brufau, Florentino Pérez, Marta Álvarez, Reynés, Garamendi, Escarrer, los Entrecanales, Del Pino, Alcocer, y otros grandes del IBEX que, pese al ideario social-comunista del Gobierno, son los que mantienen viva la economía y sin cuyos recursos financieros este país se iría al garete.

El plan contiene 50 puntos agrupados en 9 documentos de trabajo:

– Ser más productivos para crecer mejor

– Conquistar la vanguardia educativa

– Mejorar la formación y la recualificación de nuestra población

– Convertirnos en una sociedad neutra en carbono, sostenible y resiliente al cambio climático

– Preparar nuestro estado del bienestar para una sociedad más longeva

– Desarrollar un modelo territorial equilibrado, justo y sostenible

– Resolver las deficiencias de nuestro mercado de trabajo

– Reducir la pobreza y la desigualdad

– Ampliar las bases de nuestro bienestar futuro

Me ha recordado a un profesor que tuve en el IESE que nos decía: Triunfar en una empresa es muy fácil, solo hay que aumentar las ventas y reducir los gastos. Pues lo mismo; esta intervención de nuestro presidente han sido “pájaros y flores”. Quien ha tenido que presentar cualquier Plan Estratégico, del tipo que sea, sabe que el verdadero problema es el hoy, que la situación de este y del próximo año son las difíciles de precisar, de equilibrar las cuentas y de las que los accionistas, en este caso los ciudadanos, nos van a pedir resultados, porque de aquí a treinta años, ¿quién nos va a controlar sobre lo que hagamos hoy, quién vivirá para hacerlo o incluso para verlo, quién te asegura que serás tú el que siga pilotando la nave del power point que hoy ha llenado de gráficos muy coloristas y bonitos tu presentación?

Hoy los problemas son la invasión marroquí de Ceuta y el crecimiento exponencial de los contagios por coronavirus que traían parte de los ilegales llegados allí, la crisis económica, el paro, el coronavirus, el anquilosamiento en sectores de poco valor añadido, el fraccionamiento que se pretende hacer con España, el reto que Pere Aragonés ha lanzado de “culminar la independencia de Cataluña”, Otegui dice que los etarras “merecen el reconocimiento y un abrazo” por lo realizado, el mundo al revés, estatuas a los asesinos y eutanasia para quienes durante toda su vida han luchado contra ellos.

  • De todo lo que ha dicho Pedro Sánchez, dos cosas me han llamado la atención, porque las presenta como si hubiera descubierto la rueda o la pólvora: El agua es, hoy ya, un bien escaso. En mi libro Un cuento gubernamental, de junio del año pasado, decía que uno de los sectores básicos del futuro sería el agua, el oro líquido del presente siglo. ¿Alguien se imagina un virus como el actual que pudiera propagarse a través del agua? El agua comenzó a cotizar en diciembre 2020 en el mercado de futuros de materias primas de Wall Street debido a su escasez, según el índice Nasdaq Veles California Water (NQH2O), que se basa en los precios de los futuros del agua en el Estado de California (oeste de EE UU), que el día 07-12-2020 cotizaba a unos 486,53 dólares (cerca de 397 euros) por acre pie, una medida equivalente a 1.233 metros cúbicos. Es decir, 40 centavos, casi medio dólar, por metro cúbico.
  • España deberá acoger sobre 200.000 inmigrantes anuales, unos 6 millones, durante los próximos 30 años para poder pagar las pensiones. Teniendo en cuenta que el censo población español al 31-12-2020 tiene 5 millones de extranjeros, el 10,68% de la población y que únicamente trabajan 2 millones de ellos, lo que es lo mismo el 40,00%, siendo el resto subvencionados de diferentes formas y a través de las distintas administraciones locales, autonómicas y estatales,  de esos nuevos 6 millones de inmigrantes trabajarían únicamente 2,4 millones, o bien la inmigración total habría de ser de 15 millones de nuevos ciudadanos para que trabajasen esos ya citados 6 millones de nuevos contribuyentes. Y volveríamos a la pescadilla que se muerde la cola al tener que subvencionar al resto, en una sociedad con culturas importadas, alguna de ellas estancadas hace un milenio. Porque supongo que no estarán pensando en que esos inmigrantes sean biólogos, físicos, matemáticos, ingenieros, catedráticos y personas cualificadas de ese nivel y procedencia inglesa, canadiense, japonesa, sueca, norteamericana o alemana.

Critica que los españoles se jubilen porque “reduce el bienestar de toda la población” si se hace antes de los 74 años. Sí, han leído bien. Que nos diga dónde hay trabajadores de más de 60 años que no sea en puestos administrativos o sedentarios de la Administración Pública, porque, y la legislación lo permite, no existen en la empresa privada que, en estos momentos, está negociando despidos masivos en el sector bancario a partir de 55 años. ¿Dónde van a volverse a colocar esas personas? Ese sí que es un problema de hoy, no del año 2050.

Y nos va preparando para “vivir en comuna”, prohibir vuelos peninsulares de corto recorrido, impuesto al uso del automóvil, impuesto por generar residuos, impuestos verdes por renta climática, viviendas compartidas intergeneracional, todos encaminados a vivir de una forma preprogramada por el Estado, el final de esta civilización tal como la conocemos, al igual que pasaron los sumerios, los egipcios, los griegos o los visigodos.

Yo he sido muy escéptico sobre contubernios judeo-masónicos, órdenes mundiales, superpoblación del planeta y ángeles caídos del cielo. Pero estoy empezando a observar que cada vez estamos siendo más adiestrados a aceptar “la caverna de Platón” y que ahora sean los terrícolas ricos los nuevos “ángeles” en busca de otros planetas.

Antonio CAMPOS

La inmigración incontrolada

La inmigración incontrolada que desde hace tiempo sufre España, con la aprobación del Gobierno y de determinadas organizaciones negreras, nos ha traído dos grandes grupos de delincuencia procedente de África: El taharruh y los charmil.

El Taharrush, que en árabe significa “acoso colectivo”, se trata de agresiones sexuales a “mujeres infieles” cometidos por los musulmanes, y consiste en que un grupo de hombres rodean a la víctima, por lo general una mujer occidental o una mujer con ropa de estilo occidental para, a continuación, someterla a abusos sexuales hasta consumar la violación. Rodean a la víctima en círculos. Los hombres en el círculo interior son los que maltratan físicamente a la mujer, el siguiente círculo son los espectadores, mientras que la misión del tercer círculo es distraer y desviar la atención de lo que está pasando.

Las primeras noticias de ello se tuvieron en Colonia (Alemania) en 2016, habiéndose extendido a toda Europa y, evidentemente, a España; en todos los sitios se silencian este tema tanto por la policía como por los medios de comunicación evitando en todo momento identificar a los agresores o utilizar palabras como árabe o musulmán, y las feministas pasan de ello como si estos escarnios no fueran con las mujeres. Muy conocido el de La Manada de Barcelona: catorce musulmanes abusan de una joven en el metro en Santa Coloma de Gramanet (Barcelona) y apuñalan a su novio; encima le contagian la sarna. Pero las feministas callan. No habrá multitud de histéricas tomando las calles de toda España al grito de “Cuando nos tocan a una nos tocan a todas” y resto de eslóganes conocidos cuando el acusado es español.

Los charmil son grupos delictivos de jóvenes dedicados a robar a personas mayores, generalmente en municipios costeros y cuyos protagonistas son de origen magrebí, en muchos casos menores de edad, extranjeros no acompañados (MENAS), a plena luz del día y con testigos presenciales.

Charmil es un plato marroquí de carne que se sirve con largos cuchillos. En 2014, grupos de jóvenes violentos atacaron diversos locales de Casablanca armados con machetes, y de ahí viene el nombre por el que son conocidos. Hacen ostentación de sus “trofeos de caza”, y se jactan en las redes sociales luciendo joyas, relojes de oro, ropa y zapatos carísimos, y son extremadamente violentos. Lo hicieron a menudo al inicio del estado de alarma, una especie de “orgullo de personas venidas a más”, huyendo de sus orígenes, siempre marginales.

La opacidad que el Gobierno ha impuesto sobre los MENA a las autoridades y a los medios de comunicación por él controlados, y la ausencia de estadísticas oficiales al respecto, ha producido el efecto contrario al previsto, aplicando el término con sentido peyorativo con carácter general, cuando, supongo, serán una parte de ellos los que delinquen constantemente en determinadas zonas de Madrid y de Barcelona, principalmente, sin olvidar otras ciudades de España en la que ya no caben más en los Centros de Acogida, con fugas y alborotos de todo tipo. Los delitos violentos en la Casa de Campo de Madrid cometidos por MENA se han incrementado en un 611% respecto a junio 2020 sobre 2019. Según fuentes policiales, de tapadillo porque pudieran expedientarlos, «Tres de cada cuatro menores detenidos en Madrid son menas».

En teoría, son menores de edad, sin progenitores ni familia que les proteja. En la práctica, son enviados a propósito y mediante el pago de un elevado importe no al alcance de todos los ciudadanos de sus países de procedencia, por sus propios padres o por el gobierno de turno, sin documentación para que no se pueda comprobar su origen ni su edad; en realidad, son todos hombres, de una complexión física envidiable, que igual pueden tener diecisiete años que veinticinco, con preparación militar, armas blancas largas, según el juez Calatayud nos cuestan 7.200 euros mensuales cada uno, y no hacen absolutamente nada, ni estudian, ni trabajan, ni se incardinan en la sociedad que los ha acogido. Y la policía está harta de detenerlos y que salgan de comisaría riéndose de los que les han detenido, porque al ser menores de edad, no pasa nada.

A todo ello, en estos momentos, se suman la cantidad de infectados, que según denunció en agosto el alcalde de Algeciras, el 40% de los inmigrantes ilegales llega con coronavirus; la Consejería de Sanidad del Gobierno de Canarias informó, también en agosto, de 47 casos positivos de COVID-19 entre los 61 integrantes de una patera (el 77%), y que el gran problema es que “se escapan” de los centros temporales de extranjeros, convirtiéndose en “un foco de contagio aún mayor que un nacional”, hasta tal punto que el Defensor del Pueblo, Francisco Fernández Marugán, hay sido muy crítico con la «dispersión de competencias». «La ausencia de una coordinación eficaz entre los distintos niveles de Administración del Estado, hace que la crisis provocada por la covid-19 convierta la acogida de inmigrantes en una suerte de carrera contra el tiempo, que no ofrece respuesta a los problemas de fondo». Dicho claramente, no hay nadie en España que sepa cuántos ilegales están contagiados, ni por donde andan ni el índice de contagios que puedan producir.

Estos son los “turistas” que están llegando este año a las playas españolas, a hundir aún más el primer sector por ingresos en España, y que llegan a disfrutar del “todo gratis” con el esfuerzo de los hoy jubilados, muchos de los cuales tienen menos ingresos mensuales que ellos subvenciones. Últimos ejemplos conocidos:

  • Torrevieja (Alicante) detienen a nueve inmigrantes marroquíes y argelinos acusados de narcotraficantes, con once mil euros en efectivo, todos receptores de ayudas públicas y viviendo de okupas.
  • Este verano han llegado dos mil ilegales a Canarias y el Estado los ha alojado en hoteles de tres y cuatro estrellas.
  • Detenidos dos marroquíes por violar en Zaragoza a una asistenta social de un centro MENA.
  • Madrid, distritos de El Batán y San Blas: Los vecinos han empezado a organizarse como “autodefensa” ante la delincuencia de MENAS.
  • Barcelona: Incontables robos y agresiones de todo tipo en los aledaños de Las Ramblas en la capital, y en diferentes ciudades periféricas. Según La Vanguardia, en los tres meses de verano del año pasado, 20 delincuentes extranjeros fueron detenidos 180 veces por robo con violencia e intimidación, pero los jueces no decretaron prisión, y eso que en los atestados se hacían constar todos sus antecedentes. 1 marroquí de 18 años, un marroquí de 28 años, un argelino de 19 años, un argelino de 17 años y un bosnio de 39 años, encabezan el ranking de delitos cometidos, por ese orden. Añade ese periódico que “hay delincuentes que actúan en Barcelona a los que la policía detiene más de una vez por semana …. Hay una realidad incuestionable, que es la actividad delincuencial protagonizada por migrantes tutelados o que dejaron de estarlo, que actúan con muchísima violencia en los asaltos en la vía pública”.

Los MENA y el resto de ilegales llegados a España, se enmarcan dentro de una política de “lucha de clases del siglo XXI”, en el que se incluye la destrucción de la familia, de la monarquía, de la iglesia católica, del asentamiento del hembrismo disfrazado de feminismo, de esos sectores de la sociedad española que proclaman que  “las feministas no nos defendemos de las violaciones de inmigrantes; nuestra guerra es solo contra el hombre blanco”; las que justifican las violaciones diciendo que solo hacen lo que ven en los fachas; quienes dicen que: “quien no se preocupa por los menas tampoco se preocupa por sus hijos e hijas”, los que pretenden tratarlos como si tuvieran siete años, cuando son hombres hechos y derechos, que buscan el placer de sus sentidos por las buenas o por las malas y que, junto a los que tienen menos de 35 años, están autorizados a saltarse las leyes musulmanes hasta acabar con “el infiel”, prestas las huestes para cuanto llegue el momento de la revolución callejera, porque tanto los MENA como la inmigración ilegal no se trata de un tema de racismo, xenofobia ni odio religioso, como muchos políticos y tertulianos de medios de comunicación pretenden hacernos creer, sino de subsistencia ante violaciones, robos y agresiones violentas de hombres como hastiales, con entrenamiento militar, para implantar su forma de vida medieval, en un país en donde no hace tantos años se podía dejar abierta la puerta de la casa sin temor a que nadie te hiciera nada.

No hay que olvidar la amenaza que periódicamente vierten los musulmanes contra España: “Si no puedes hacer la hégira (la emigración, en árabe) al Estado Islámico, el yihad no tiene fronteras. Haced el yihad donde estéis. Insha’Alllah (si Alá quiere) estará complacido con vosotros”, proclaman en español. “Y a los cristianos españoles, os olvidáis de la sangre derramada de los musulmanes por la Inquisición española. Vengaremos vuestra matanza y la que estáis haciendo actualmente con el Estado Islámico”.

Otro caso, no ya en España sino en nuestro país vecino, Francia, con motivo del asesinato de un profesor por un musulmán, y del peligro que no queremos ver: El plan de Macron contra el islam radical desata una oleada de protestas en los países musulmanes, al frente del que se encuentra el presidente de Turquía, Erdogan, y el presidente del CF Málaga, el catarí Al-Thani.

Un avión, origen Francia, tiene que hacer un aterrizaje de emergencia porque un musulmán quería hacer sus oraciones en el pasillo, teniendo que ser desalojado por cuatro policías.

En Dinamarca, tres musulmanes violan a una mujer y lo retransmiten en directo a través del teléfono móvil.

Atentado en Viena de hace unos días contra la comunidad judía, realizado por un profesional adiestrado militarmente.

¿Cómo reaccionamos ante todos estos hechos, ante el lavado de cerebro que pretenden hacernos los comunistas de nuevo cuño, que descalifican a quien no coincide con sus ideas?

Son ejemplos, recogidos al azar, de los muchos que todos los días se producen en Europa, porque si nos fijamos en la represión y exterminio de cristianos en ciertos países de África, probablemente podríamos hablar de genocidio.

En vez de prevenir lo que en el futuro puede convertirse Europa, el Congreso de Diputados, a instancia de Podemos, ha aprobado, con el voto en contra de PP y Vox, una proposición de ley por la que se insta al Gobierno a adoptar medidas para prevenir la propagación de mensajes de odio en las redes sociales, facilitando la vigilancia y la eliminación inmediata, habilitando a que empresas privadas sustituyan a los jueces en su juicio sobre lo que está bien o mal, sobre lo que es odio o no, y cuál es la interpretación correcta de esa palabra, odio, pues parece que no significa lo mismo para todo el mundo: Dejan fuera los insultos al Rey de España y el enaltecimiento del terrorismo y/o justificación de los delitos terroristas y sus autores, así como de los que conlleven “descrédito” y “humillación” a las víctimas del terrorismo y sus familiares. El Partido Popular ha declarado: “Quieren implantar una Inquisición laica contra todo aquello que rompe sus esquemas ideológicos”.

Y razones ideológicas es lo que lleva a aceptar la inmigración incontrolada, no reconocer que África no cabe en Europa, y España no puede atender a todo vago y paria del mundo que quiera instalarse aquí, sin preparación ni ganas de trabajar, en una sociedad cada vez con trabajos más tecnológicos, formación continua y capacidad de adaptación, o sea, subvencionados perennes, sin posibilidad alguna de rehabilitación. Y, como otras cosas de la España actual, el tema tiene que saltar por algún sitio.

Todo a Cien – 318 Debilidad política española

Aprovechando la debilidad política española, hemos asistido a un desembarco musulmán en Ceuta, perfectamente orquestado y organizado, 500 según unas fuentes y 800 según otras, inmigrantes ilegales con una mezcla desconcertante de violencia y celebración, con resultado final de 22 guardias civiles heridos, cinco de ellos en el hospital con quemaduras por cal viva ingeniosamente aderezada con excrementos.

El presidente del Gobierno, adalid del “buenismo” y de la ”negociación”, con los dineros de todos los ciudadanos, ha dicho textualmente: “Debemos proteger las fronteras con dignidad y respeto a los derechos humanos de los inmigrantes”. Nuestros policías, ¿no tienen derechos humanos? ¿No hay medios materiales para impedir estos hechos, tanques de agua, botes de humo, pelotas de goma, electrificación de las vallas, incluso el uso de la fuerza (el Estado es el único que legalmente pudiera utilizarla) para corregir estas situaciones?

No se trata únicamente el coste económico y el problema de adaptación de los llegados, sino que prácticamente casi todos ellos son varones en edad militar, muchos con experiencia bélica, bien alimentados y con buena salud, teléfonos móviles de alta gama y que “desaparecen” del control de las autoridades españolas en el momento que pueden.

 

 

Hay quien dice que unos 50.000 subsaharianos esperan en Marruecos para dar el salto a España; hay quien dice que un millón están preparados en Libia; y hay quien escribe (El Blog de Eladio Fernández, 28-07-2018) “¿Cómo funciona la operación invasión española por soldados nigerianos?:

1.Agentes de la CIA desde agencias estatales (TSA y TSS), de transporte solo competentes en los EEUU se han infiltrado en Nigeria. Toman los vuelos desde Lagos. Ellos coordinan los vuelos hasta Tánger de los soldados africanos.

2.Llegan al aeropuerto de Tánger, dónde autobuses de Marruecos los llevan hasta la base naval Ksar Sghir de la Real Armada marroquí coordinada por el Pentágono norteamericano. “En su día se llegó a barajar un ofrecimiento por parte de Marruecos a Estados Unidos para que valorasen utilizar Ksar Sghir –una vez en funcionamiento- como base alternativa a Rota para que los buques de la USA-Navy hicieran escala antes de entrar o salir del Mediterráneo”.

3.Unos los llevan en autobús desde Tánger a Ceuta y Melilla, y otros se quedan en la base naval que suben en las zodiacs arrastradas con cuerdas hasta la misma costa española a mitad de camino entre aguas española y marroquíes.

4.Patrulleras marroquíes remolcan las zodiacs regaladas por el ejército de Israel a través de Soros, hasta las mismas costas españolas, dada la fuerte corriente del Estrecho. Ahí los sueltan. No hay ni fotos de cómo lo hacen, están censuradas por la CIA en España. La Guardia Civil los ve en el radar perfectamente, pero reciben órdenes de Moncloa”.

Evidentemente, la situación descrita no puede imputársele únicamente al Gobierno actual, que lleva un par de meses. Aquí todo el mundo es responsable. ¿Qué está pasando realmente con este tema? Tenemos tanto complejo de la etapa franquista que ahora todo es “mantequilla” y ojalá el dinero en ella invertido no deje oxidar los cañones, por lo que pueda pasar.

El tema de la inmigración descontrolada en España, como el 23-F, los atentados de Atocha o los dosieres de Jordi Pujol, está empezando a ser uno de los grandes secretos de la democracia.

 

 

Publicado en el Blog de Campos el 31-07-2018

 

 

 

 

 

Todo a Cien – 316 Más deuda pública

El Consejo de Ministros celebrado el viernes pasado, ha elevado el techo del gasto el 4,4% para 2019, hasta 125 mil millones de euros, y un nuevo cuadro macroeconómico con crecimientos del PIB en el 2,7% para 2018, 2,4% para 2019, un 2,2% para 2020 y un 2,1% para 2021, basado en “hipótesis prudentes de la evolución de la economía internacional, ligera subida de tipos, apreciación del euro, crecimiento mundial sólido, pero con crecimiento a buen ritmo de las exportaciones españolas”. ¿Con qué se va a pagar todo esto? Con la subida de impuestos. Menos liquidez en el mercado, probable aumento del paro y paralización empresarial. La izquierda cuadra siempre los presupuestos con más impuestos.

Se propone a Rosa María Mateo para Administradora única de RTVE. De 76 años, periodista con más de treinta años de experiencia como presentadora de TVE en los años setenta del telepesoe de Felipe González, muy respetada por la seriedad de las noticias que transmitía. Jubilada hoy en día, no tiene ninguna experiencia como gestora empresarial y es de suponer que está desfasada en temas jurídicos, comerciales, de márketing, organización y resto de habilidades que se le suponen a un gestor actualizado en una empresa que maneja un presupuesto como el de RTVE. Un muy buen futbolista puede ser un mal entrenador, sobre todo si no está al día en las últimas técnicas y novedades del negocio y del mercado.

El derecho a la sanidad universal en España. Un millón de ilegales, que no han contribuido nunca a las arcas del Estado y, lo que es más grave, no piensan hacerlo nunca, tendrán los mismos derechos, pero no las mismas obligaciones, que todos aquellos españoles y extranjeros que han cotizado durante toda su vida laboral. Economistas que han estudiado el tema, hay dispersión, estiman entre un mínimo de 450 millones de euros y un máximo de 1.000 millones de euros, el coste anual de esta solidaridad mal entendida. Cuando uno viaja a sus países de procedencia, tiene que vacunarse de no sé cuantas cosas, para no contagiarse de diferentes enfermedades; ellos llegan aquí sin ninguna revisión médica. ¿Seguiría siendo todo gratis para ellos si se produjera una “marcha marrón libia” de un millón de personas?

Cuanto precede, sin acritud.

 

 

 

Publicado en el Blog de Campos el 22-07-2018

Todo a Cien – 308 Invasión silente

Versión 1. Tras la larga travesía, enfermos, desnutridos, diezmados, sin lavarse, sin afeitarse, pensando que se ahogarían en medio del mar, divisaron tierra y desembarcaron portando la enseña de su país y la de su fe divina. Eran aventureros que prefirieron este penoso, largo y dramático viaje a penar en la cárcel sus actos contrarios a la ley, pillaje, robos, abusos sexuales y otros tipos de transgresiones que les iban permitiendo mal vivir en un país en el que la guerra era el devenir diario de la clase dominante.

Fueron recibidos con la ignorancia de los autóctonos, buenas personas de almas cándidas, que pronto vieron que su visita no era pacífica, que forzaban a sus mujeres y les transmitían enfermedades que ellos no conocían, como la sífilis o la tuberculosis, que diezmaban la población porque sus cuerpos no tenían defensas para hacer frente a ellas, que les obligaban a trabajar para que los forasteros pudieran vivir contemplando el paisaje, que esquilmaban sus reservas morales tratando de implantar un dios sin el que ellos habían vivido felices hasta entonces, y económicas, debilitando su economía y extrayendo los materiales que ellos consideraban preciosos y que hasta entonces habían tenido un uso corriente para ellos, sin más importancia que el devenir diario.

 

 

Versión 2. Tras la larga travesía, contentos, bien alimentados, lavados y afeitados, teléfonos móviles de última generación, con presencia física envidiable, hombres y mujeres en la plenitud de su vida, pensando que la mafia a las que les habían pagado cuatro mil euros por persona, de dónde y cómo habían conseguido tener este importe era un secreto para los no iniciados en la materia, ya habrían avisado a cualquier ONG de las que viven de eso, esperaban en medio del mar que cualquier nación colindante fuera a rescatarlos, se encontraron con la negativa de uno de los países que estaban hartos de esa invasión silente y constante, fue un alma de cántaro, eco de apertura de telediario, el que dio instrucciones para que fuesen traídos a tierra y desembarcaran sin portar la enseña de ningún país, pero sí la de su fe divina. Eran aventureros que prefirieron este penoso, largo y dramático viaje a penar en la cárcel sus actos contrarios a la ley, pillaje, robos, abusos sexuales y otros tipos de transgresiones que les iban permitiendo mal vivir en un país en el que la guerra era el devenir diario de la clase dominante. Hasta hay quien dice que se trata de un transporte militar de tropas con apariencia humanitaria de soldados nigerianos de Boko Haram, dispuestos a luchar contra España cuando llegue su momento.

Fueron recibidos con la ignorancia de los autóctonos, buenas personas de almas cándidas, que pronto vieron que su visita no era pacífica, que forzaban a sus mujeres y les transmitían enfermedades ya desaparecidas, como la sífilis o la tuberculosis, que diezmaban la población, “Refugiados radicalizados han asesinado o herido a más de 1.000 personas en Europa desde 2014” (Casoaislado del 16-06-2018), que les obligaban a trabajar para que los forasteros pudieran pasar los días contemplando el paisaje, porque no estaban dispuestos a vivir en cualquiera de los muchos pueblos deshabitados que había en el país de acogida, trabajando las tierras y ganándose su sustento, esquilmaban sus reservas morales tratando de implantar un dios sin el que los nativos habían vivido felices hasta entonces, y económicas, debilitando su economía y extrayendo las subvenciones, las medicinas y la sanidad gratis, materiales que los llegados consideraban preciosos y que hasta entonces habían tenido un uso corriente para los nativos, sin más importancia que el devenir diario.

La primera versión corresponde a la conquista de América por parte de los españoles. La segunda, a la conquista de Europa por parte de los musulmanes en el presente siglo XXI.

Cada uno podrá aplicar el calificativo que considere, pero por encima de una mal entendida solidaridad, de respeto a la vida, de ayuda humanitaria y de cualquier otro concepto que nos inventemos para justificar la llegada de migrantes musulmanes ilegales a Europa, fomentando el “efecto llamada” cada vez con más asiduidad, reclamando unos teóricos derechos que en sus países de origen ni se atreverían a pensar, dándoles gratis lo que a los europeos nos ha costado muchos años conseguir a base de trabajo, dinero y esfuerzo, pero no aportando nada al conjunto de la sociedad, ni trabajan ni piensan trabajar nunca, se aíslan en barrios en los que ya está empezando a no poder entrar la policía, no pagan ni piensan pagar impuestos en toda su vida, se amotinan y no se resuelve la situación con la contundencia necesaria y, lo que es peor, no se respeta ni se hace cumplir la Ley de Extranjería. Esta es la verdad de la situación, por mucho que algunos intenten ocultarla.

 

Publicado en el Blog de Campos el 17-06-2018

 

 

 

Todo a Cien – 279 Principales problemas

La encuesta del CIS, “Percepción de los principales problemas en España al 31-12-2017”, multirespuesta de los encuestados, arroja los siguientes resultados en cuanto a las mayores preocupaciones de los ciudadanos.

 

En cambio, las que menos preocupan son la Monarquía (0,2%) y el fraude fiscal (0,2%).

Lo siento, pero disiento. Para mí, los principales problemas existentes en España son, por este orden, la independencia de Cataluña, la política anti sistema, la inmigración, las pensiones y el paro.

La independencia de Cataluña es odio a flor de piel entre hermanos, que podría generar sangre y miseria a toda España.

La política anti sistema quiere derogar la Constitución e implantar un sistema comunista en el que una parte de la población viva a costa de la otra, e igualmente podría generar sangre y miseria a toda España.

La inmigración, una parte legal y otra ilegal, no vienen a integrarse en la democracia europea, vienen a vivir de ella, sin trabajar y utilizando esa democracia para algún día implantar su dictadura.

Las pensiones de nuestros jubilados están en serio riesgo a corto plazo por falta de fondos para pagarlas.

El paro. Se necesitan muchos más puestos de trabajo para todas las edades y sexos. Y acabar con el grandísimo fraude existente en el cobro de las subvenciones por desempleo de gente que está trabajando, con la connivencia de algunos empresarios, en dinero negro.

Disentir, según la RAE, es “No ajustarse al sentir o parecer de alguien”. Como no podía ser de otra forma, acepto la democracia de la mayoría, pero disiento. ¿Se puede?

 

 

Publicado en el Blog de Campos el 11-01-2018

Todo a Cien – 87 Sanidad mundial

Hay una parte de la población española que exige la prestación de la Sanidad Pública a todo aquel que se acerque a sus puertas. Hace un par de meses, MÉDICOS DEL MUNDO denunció la exclusión sanitaria no urgente en Madrid a un colectivo de personas de fuera de la Unión Europea, inmigrantes ilegales en su mayoría. ¿Han ido alguna de esas personas a que les atiendan en algún tema sanitario a Estados Unidos, Japón, Rusia, Venezuela, Marruecos, Egipto, India y otros muchos países del mundo? ¿Les han atendido, si no han pagado por adelantado? ¿Y lo han denunciado? ¿Por qué allí no lo denuncian? Hace unos días, cerca de mil personas muertas en el mar tratando de llegar a Italia. ¿Qué pasaría si llegara la mitad de la población de Angola, de Egipto o de Libia, a España, Italia o Francia? ¿Se le van a facilitar gratis las medicinas que cualquier ciudadano español paga parcialmente, jubilados incluidos? No se trata de ser insolidarios con un problema complejo, pero al que hay que buscar una solución.

Sanidad

Publicado en PUERTA DE MADRID de Alcalá de Henares, nº 2.374 del 02-05-2015, pág. 11