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Medidas para captar votos

Podemos y PSOE han llegado a un acuerdo para aprobar, y posterior remisión al Parlamento, la llamada Ley de Vivienda, acuerdo sine qua non Podemos se negaba a prestar su conformidad a los Presupuestos Generales del Estado de 2022, circunstancia esta que hubiera supuesto la disolución de la actual Legislatura.

En la propuesta política con la que se presentó Unidas Podemos a las elecciones generales, envolviendo su programa en un colorista catálogo de productos de autoempleo casero para montar en casa, de marketing actual y muy superior al de cualquiera de sus contrincantes, imprimiendo a sus propuestas un carácter socialdemócrata y callando cualquier referencia a su verdadero ideario comunista, chavista y leninista, textualmente, se leía:

  • Alquiler de viviendas. Reformar la Ley de Arrendamientos Urbanos regulando el alquiler para proteger a la parte más débil, los inquilinos, introduciendo mecanismo para prorrogar el alquiler de la vivienda habitual hasta el plazo mínimo de cinco años. Se modificará el procedimiento de desahucio arrendaticio para garantizar el derecho de defensa de los inquilinos.
  • Un impuesto de sociedades más sencillo y transparente y con unos tipos efectivos realmente próximos a los tipos nominales. Eliminaremos privilegios fiscales y deducciones, y estableceremos un impuesto mínimo para las grandes empresas. Estableceremos un tipo diferenciado en función del destino de los beneficios: un tipo estándar para los beneficios distribuidos a los accionistas (30%) y un tipo inferior (25%) para los beneficios reinvertidos productivamente en la empresa.

Como en España votamos sin conocer cuales son los postulados de cada partido político, nadie debería rasgarse las vestiduras, únicamente tomar nota para documentarse, no dejarse llevar por soflamas propagandistas y votar con la cabeza y no con el corazón.

De ese acuerdo al que hacíamos alusión al principio, solamente se conocen algunas filtraciones oficiosas que apuntan hacia la regulación del precio del alquiler de las viviendas que estén en manos de grandes propietarios (con más de 10 viviendas alquiladas) o de personas jurídicas, en base a índices de referencia para todos los contratos en zonas de mercado tensionado; ello afecta directamente a bancos, financieras, SOCIMI (Sociedades Anónimas Cotizadas de Inversión Inmobiliaria cuya actividad es la adquisición, promoción y rehabilitación de activos de naturaleza urbana para su arrendamiento), promotores inmobiliarios con viviendas invendidas, y otra serie de empresas que aportan valor añadido al país, en empleo, cotizaciones e impuestos, y que van a paralizar los proyectos de inversión de construcción de viviendas para alquiler que diversas multinacionales estaban estudiando implantarse en España.

En cuanto a los particulares que tengan una vivienda en alquiler a terceros, se habilitarán los medios para que los propietarios bajen y mantengan el precio del alquiler, bonificando un porcentaje de las rentas que obtengan, y penalizando con un recargo del 150% el importe del IBI a las viviendas vacías, sin habitar por el propietario o sin alquilar.

Así mismo, se establecen medidas de protección frente a los desahucios, como ha adelantado la ministra de Derechos Sociales, Ione Belarra, centradas en la población vulnerable. ¿Quién va a conceder una operación hipotecaria o concertar un alquiler sabiendo que, aunque no le paguen, nunca podrá recuperar el inmueble en el estado en el que cedió su uso a terceros?

Y la última barbaridad financiera: En todas las nuevas construcciones y promociones inmobiliarias, aún en viviendas de lujo y urbanizaciones de superlujo, habitadas por los verdaderamente ricos, se va a obligar a que el 30% de la construcción esté destinada a viviendas sociales “para que no exista distinción de clases ni guetos económicos ni sociales” entre los ciudadanos. Con ello, la presidenta del Banco Santander podría tener como vecino a un ilegal llegado a España procedente de una cárcel de Marruecos. Hay quien se cree que los pájaros maman y que el inversor privado va a tirar su dinero en pro de la causa marxista.

La ley incluye un bono de vivienda de 250 euros mensuales durante dos años para jóvenes entre 18 y 35 años con rentas de trabajo e ingresos anuales inferiores a 23.725 euros, 1.977 euros brutos mensuales en doce pagas, pudiendo incrementarse en los casos de las familias más vulnerables hasta el 40% del importe mensual del alquiler.

Ni que decir tiene que se tratan de unas medidas populistas, un ataque directo a la propiedad privada, en las que los más beneficiados son los jóvenes y los morosos, votos cautivos con espíritu de permanencia en el tiempo para implantar una sociedad comunista a un ritmo más acelerado que en Venezuela, rompiendo la unidad de mercado, definida como “La unidad de mercado se fundamenta en la libre circulación y establecimiento de los operadores económicos, en la libre circulación de bienes y servicios por todo el territorio español, sin que ninguna autoridad pueda obstaculizarla directa o indirectamente, y en la igualdad de las condiciones básicas de ejercicio de la actividad económica” ya que, una vez hecho el mal, para lavarse las manos, delega su cumplimiento en las Comunidades Autónomas. Ahora veremos cuales son las que llevan adelante este despropósito económico y las que habilitan soluciones alternativas a la carencia de parque inmobiliario modesto que, efectivamente, existe. ¿Se acuerdan de las más de cuatro millones y medio de viviendas sociales que se construyeron bajo el mandato del “innombrable”? Estos de ahora no habían nacido, o andaban a gatas, y solo han leído aquello que rezuma odio y que personas tan distantes políticamente como Manuel Fraga y Santiago Carrillo dieron, dimos, por cerrado hace ya cuarenta y cinco años, casi medio siglo.

Antonio CAMMPOS

La vida en Cuba

Para los cubanos, no para los turistas ni para los comunistas en el poder

Muchos lo hemos vivido, hemos estado en sus “casas” y hemos vuelto destruidos, impotentes y rabiosos. Y siempre es peor de lo que uno se imagina.

Autor: Sergio Vicente Plata Romero

Te levantas por la mañana, y no hay agua, porque el agua por las cañerías solo la ponen una vez al día y no todos los días. Vas a desayunar, pero por la tarjeta de abastecimiento solo toca un pan al día, y el tuyo se lo dejas a tu hijo para la merienda.

Te vas al trabajo, en una guagua abarrotada, que solo pasa una vez cada dos horas, con la gente colgando de las puertas.

Llegas a trabajar, y todo son consignas de viva la revolución, cuadros de fidel, reuniones del partido comunista, y convocatorias de manifestaciones a favor del gobierno. Ocho horas al día por un sueldo de 10 euros al mes, da igual si eres médico, ingeniero, profesor u oficinista. En el “comedor obrero” hay para el almuerzo, un poco de arroz blanco y agua con limón y azúcar prieta.

Vuelves a casa e intentas comprar algo que llevar a la mesa. Donde único venden algo para comer es en tiendas donde el precio es en dólares, y tienes alguno que te mandó tu familiar, el emigrado, el gusano, el enemigo. Vas a intentar comprar un pedazo de pollo congelado o una botella de aceite a precio de primer mundo. El pollo congelado por cierto, es de Estados Unidos. El bloqueo permite mandar y comercializar alimentos. Y muchos de los que mandan solidariamente, son vendidos por el gobierno en esas tiendas en dólares. Llegas a la tienda donde te avisaron que hay, y encuentras una cola de varias cuadras. No sabes si después de dos horas alcanzarás. Finalmente, consigues una lata de atún pero si quieres conseguir un jabón, tienes que hacer otra cola en otra tienda porque en esa no hay.

Vuelves a casa deshecha, pones algo de comer en la mesa, te sientas a ver la televisión, donde todo son más consignas revolucionarias. Eso si no hay apagón, que duran hasta 10 y 12 horas. Tu casa se cae a trozos, porque jamás habrá con qué pintarla ni arreglarla.

Si te atreves a decir algo en contra, te expulsan del trabajo. Y si sales a la calle con un cartel, te condenan a cárcel de varios años.

Esa es Cuba. Y no de ahora. Desde hace 60 años.

Con el apoyo y la complicidad de la izquierda de salón de Europa que va allí de vacaciones, a tomar mojitos y a follar mulatas por poco dinero.

En el país solo una empresa puede importar y exportar mercancías, y está en manos de los militares de la familia Castro. Su yerno general es el gerente.

¿Cómo está tu familia allá? -Me pregunta la buena gente. Vivos y no presos, es todo lo que se puede pedir por ahora. Gracias.

Y hay más. Claro que hay más. Hay gente pobre, muy pobre, que no tiene comida, como en el peor de los terceros mundos. Hay barrios enteros al borde del derrumbe. Hay calles llenas de aguas albañales.

Hay (poca) gente que vive un poquito mejor, no por su talento, ni por su esfuerzo, sino por ser lamebotas del amo y chivatos del vecino.

Hay una cultura de la delación y del daño.

En los hospitales tienes que pagarles a las enfermeras y a los médicos para que te atiendan, y llevar las sábanas para la cama, y morirte por falta de un balón de oxígeno o de antibiótico, o porque el medicamento que te tocaba se lo revendieron a otro.

Y podría seguir… Hacer un libro.

Cuéntaselo a tu amiguito que te borró porque dijiste que es una dictadura. Cuéntaselo a todo el ignorante que habla sin saber. Cuéntalo y dile que el comunismo real es igualito al fascismo, y que es un infierno viviente. Que cuando al fin se atrevieron a salir a la calle por primera vez en 62 años, los han masacrado, han sacado tanques, coches de policía y guaguas llenas de reclutas, obligados a enfrentarse a sus hermanos. Porque para el arsenal militar no hay bloqueo.

Cuéntalo todo. Y di que el pueblo cubano, al fin, ya dijo basta. ¡Viva Cuba Libre!

Para los cubanos, no para los turistas ni para los comunistas en el poder

Muchos lo hemos vivido, hemos estado en sus “casas” y hemos vuelto destruidos, impotentes y rabiosos. Y siempre es peor de lo que uno se imagina.

Autor: Sergio Vicente Plata Romero

Te levantas por la mañana, y no hay agua, porque el agua por las cañerías solo la ponen una vez al día y no todos los días. Vas a desayunar, pero por la tarjeta de abastecimiento solo toca un pan al día, y el tuyo se lo dejas a tu hijo para la merienda.

Te vas al trabajo, en una guagua abarrotada, que solo pasa una vez cada dos horas, con la gente colgando de las puertas.

Llegas a trabajar, y todo son consignas de viva la revolución, cuadros de fidel, reuniones del partido comunista, y convocatorias de manifestaciones a favor del gobierno. Ocho horas al día por un sueldo de 10 euros al mes, da igual si eres médico, ingeniero, profesor u oficinista. En el “comedor obrero” hay para el almuerzo, un poco de arroz blanco y agua con limón y azúcar prieta.

Vuelves a casa e intentas comprar algo que llevar a la mesa. Donde único venden algo para comer es en tiendas donde el precio es en dólares, y tienes alguno que te mandó tu familiar, el emigrado, el gusano, el enemigo. Vas a intentar comprar un pedazo de pollo congelado o una botella de aceite a precio de primer mundo. El pollo congelado por cierto, es de Estados Unidos. El bloqueo permite mandar y comercializar alimentos. Y muchos de los que mandan solidariamente, son vendidos por el gobierno en esas tiendas en dólares. Llegas a la tienda donde te avisaron que hay, y encuentras una cola de varias cuadras. No sabes si después de dos horas alcanzarás. Finalmente, consigues una lata de atún pero si quieres conseguir un jabón, tienes que hacer otra cola en otra tienda porque en esa no hay.

Vuelves a casa deshecha, pones algo de comer en la mesa, te sientas a ver la televisión, donde todo son más consignas revolucionarias. Eso si no hay apagón, que duran hasta 10 y 12 horas. Tu casa se cae a trozos, porque jamás habrá con qué pintarla ni arreglarla.

Si te atreves a decir algo en contra, te expulsan del trabajo. Y si sales a la calle con un cartel, te condenan a cárcel de varios años.

Esa es Cuba. Y no de ahora. Desde hace 60 años.

Con el apoyo y la complicidad de la izquierda de salón de Europa que va allí de vacaciones, a tomar mojitos y a follar mulatas por poco dinero.

En el país solo una empresa puede importar y exportar mercancías, y está en manos de los militares de la familia Castro. Su yerno general es el gerente.

¿Cómo está tu familia allá? -Me pregunta la buena gente. Vivos y no presos, es todo lo que se puede pedir por ahora. Gracias.

Y hay más. Claro que hay más. Hay gente pobre, muy pobre, que no tiene comida, como en el peor de los terceros mundos. Hay barrios enteros al borde del derrumbe. Hay calles llenas de aguas albañales.

Hay (poca) gente que vive un poquito mejor, no por su talento, ni por su esfuerzo, sino por ser lamebotas del amo y chivatos del vecino.

Hay una cultura de la delación y del daño.

En los hospitales tienes que pagarles a las enfermeras y a los médicos para que te atiendan, y llevar las sábanas para la cama, y morirte por falta de un balón de oxígeno o de antibiótico, o porque el medicamento que te tocaba se lo revendieron a otro.

Y podría seguir… Hacer un libro.

Cuéntaselo a tu amiguito que te borró porque dijiste que es una dictadura. Cuéntaselo a todo el ignorante que habla sin saber. Cuéntalo y dile que el comunismo real es igualito al fascismo, y que es un infierno viviente. Que cuando al fin se atrevieron a salir a la calle por primera vez en 62 años, los han masacrado, han sacado tanques, coches de policía y guaguas llenas de reclutas, obligados a enfrentarse a sus hermanos. Porque para el arsenal militar no hay bloqueo.

Cuéntalo todo. Y di que el pueblo cubano, al fin, ya dijo basta. ¡Viva Cuba Libre!

Comunismo

El ministro de Consumo del Gobierno de España ha escrito: “Cuba es un ejemplo de país, los manifestantes tienen que ser reprimidos por las fuerzas del orden a toda costa, el estado cubano da todo lo necesario a cada persona para vivir, los comunistas somos gente humilde que reparten todo para el pueblo, mi respeto y admiración al gobierno de Cuba”.

Más alto se puede decir, pero no más claro. El objetivo final de Pedro Sánchez, sostenido en el poder por los comunistas, es acabar con el régimen democrático que nos dimos los españoles mediante la Transición, eso sí, vestido con pátina progresista, pero constriñendo cada vez más las libertades, y establecer un periodo constituyente similar al venezolano.

Cuando murió Franco, y con anterioridad, se presentaban a los comunistas como si fueran el diablo, con rabo y cuernos. Pero nos encontramos con luchadores de unas ideas que postergaron ante la reconciliación nacional y el abrazo fraternal entre españoles. Y colaboraron, con Santiago Carrillo al frente (no importa el pasado) para que hoy tengamos el periodo democrático más largo en la historia de España.

Estos no, lo único que quieren es vivir en chalets, casa de trescientos metros cuadrados, comer (hacer lo que yo diga, pero no lo que yo haga) buenos chuletones y mejor marisco, a costa de un pueblo ciego que no es consciente que todo ello acabará en una dictadura mucho peor que la de Franco, porque las dictaduras de derecha mueren con el dictador, pero las de izquierdas se perpetúan por esa “represión por las fuerzas del orden” de la que habla el Sr. Garzón (ateo, republicano, crítico contra el capitalismo y el neoliberalismo, no se le conoce trabajo alguna fuera de la política y sus referencias son Marx y Lenin; ministro responsable, entre otros, del juego y las apuestas, ese filo de la navaja entre el entretenimiento y la adicción, y sus derivados crematísticos). Cuando queramos darnos cuenta, será tarde. Habrán terminado de hacerse con todos los resortes del poder ejecutivo, legislativo y judicial, con los medios de comunicación subvencionados, con el voto de los mantenidos por el Estado con carácter permanente e impuesto el miedo en el resto de la ciudadanía mediante esa “represión por las fuerzas del orden”.

Cuando los judíos eran conducidos a las cámaras de gas hitlerianas, sabían a dónde iban, y callaban. Igual callamos ahora nosotros. Somos la ranita que se bañaba plácidamente en agua caliente y no se dio cuenta que iba subiendo el calor de tal forma que al final murió de asfixia. Pues muy bien, ya saben ustedes que el ejemplo a seguir es Venezuela y Cuba, con sus casas en ruina, hambre, miseria, turismo de prostitución, cartillas de racionamiento y ausencia de libertad.

Recuerden aquel poema de 1946, mal atribuido a Bertolt Brecht, que en realidad fue escrito por el pastor luterano alemán Martin Niemöller (1892–1984), que acaba con el siguiente verso: “Cuando vinieron a buscarme / no había nadie más que pudiera protestar”.

Mi amigo cubano

Viaje de una semana. Visitas culturales por España. Mes de mayo. Ningún viajero tiene menos de sesenta años. Distintas procedencias, profesiones y situación personal y familiar. Gente sencilla, amable, acostumbrada a trabajar duro, sin ego, unos por no haberlo tenido nunca, y otros por haber desaparecido con el paso de los años.

Quiero contarles la historia de Alba y Manolo. Son cubanos y aman a su patria por encima de cualquier historia. Él es nieto e hijo de españoles. Su padresito vive allá, tiene noventa y tres años. Llegaron a España hace ocho años, con una mano delante y otra detrás. Les dio cobijo otra familia cubana, prestándoles una pequeña habitación sin mueble alguno. Compraron una colchoneta hinchable, dónde dormían cada noche, sin manta ni cobertura de ningún tipo.

A la semana, tenían trabajo. Ella cuidaba a una persona mayor, y él de barrendero. Gracias a la Ley de Memoria Histórica accedieron a la doble nacionalidad y a una pequeñísima ayuda. Alquilaron un pequeño piso, que fueron llenando de muebles con los desechados por otros inmigrantes. Más trabajo, cada uno de ellos cuida a dos personas dependientes, turnos de mañana y tarde. Alta legal en la Seguridad Social. Consiguen ahorrar cinco mil euros que les cuesta traer a España a su hija, junto con los trámites en Cuba para la emisión del título de enfermera que allí ha estudiado. Al día siguiente de llegar a España, trabaja limpiando escaleras de portales. Convalida sus estudios y entra a trabajar como enfermera titulada en una clínica privada. En ocho años, la pareja no ha tenido ni un solo día de vacaciones. Después de conocer esta historia, no comprendo cómo hay tanto parado en España, nacionales e inmigrantes. ¿No será que son vagos?

¿Ustedes saben lo que es poder tomar un vaso de leche?, dicen. Allá la leche solo es para los menores de siete años y a través de la hoja de racionamiento. Él fuma tabaco “Popular”, que es la marca oficial del régimen cubano. Para que les den pañales a las mujeres, tienen que ir todos los años, en enero, a que el médico certifique que tienen menstruación. Ella revisa las esquelas mortuorias en Madrid para pasarse por la casa de los difuntos a ver si le pueden dar ropa usada para enviársela a sus familiares en Cuba. El salario mensual de un cubano es de unos diez o doce euros, veinte en el caso de médicos y titulados superiores. Allá se come mucha pizza, que es muy barata; en vez de queso por encima, se ponen tiritas de un condón (sic), que con el calor se derrite y parece que es queso. ¿Nuevo o usado?, pregunta alguien. Y así, cuentan y cuentan historias y situaciones que te ponen los pelos de punta.

Los españoles nos quejamos de todo lo que pueda engrandecer a España. Los políticos que han venido a cambiarla, los que han llegado para destruirla, los que salen a la calle cada vez que gana el que no piensa como él, el que quema contenedores, los que se alegran que muera un policía, los que agreden al que no es afín a sus ideas, los que se cubren la cara para que no se les reconozcan en sus fechorías, los que colocan a sus amigos y adictos en puestos de poco trabajo y mucha retribución, los que viven de las subvenciones, aquellos a los que les es imposible pronunciar la palabra España o respetar su bandera y su himno, los que no quieren hablar en castellano (mejor, español) prefiriendo lenguas alternativas que solo sirven para pequeñas culturas de determinadas regiones, los que dicen que somos una nación fascista, los traidores a sus promesas o juramentos, los componedores, los corruptos, los organismos que permiten todo ello, el poder legislativo, la fiscalía, el poder judicial y …. El periodista Paco Rubiales recoge un texto de Sergio Acedo que creo representa el sentir de la mayoría de los españoles: “La gente de este país es la hostia. Somos líderes mundiales en donación de órganos, y en misioneros por el mundo. Cuando nos ponemos todos a una no hay quien nos gane. Pero hay un puñado de políticos empeñados en que los españoles vivamos eternamente enfrentados, porque viven bien de ello, y porque mientras estemos enfrentados unos contra otros, no lo estamos todos contra ellos”.

Y concluye mi nuevo amigo cubano: Ustedes no saben lo que tienen. No se lo dejen arrebatar nunca.

Esta historia ocurrió hace un par de años, antes de la pandemia por coronavirus. Los cubanos han aguantado todas las penurias intrínsecas del comunismo porque su sistema sanitario era de primer nivel mundial. Pero se les ha engañado, una vez más, haciéndoles creer que se les inmunizaba contra ere virus cuando en realidad no eran vacunas efectivas, solo placebos que no impedían el contagio y muerte de los ciudadanos.

Y el pueblo cubano ha salido a la calle, a protestar contra la falta de libertad, contra el hambre, la miseria y el comunismo del régimen castrista. El presidente Díaz-Canel Bermúdez ha dado órdenes de disparar contra los manifestantes. Los desaparecidos se cuentan por cientos. Parece que Raúl Castro se ha puesto a salvo fugándose a Venezuela, incluso hay quien asegura que su destino será España, en dónde nuestro Gobierno no solo no reconoce que Cuba es una dictadura, sino que trata de enmascarar la situación con declaraciones como la realizada por la nueva portavoz gubernamental, la exalcaldesa de Puertollano, el pueblo de las dos mentiras, que ni es puerto ni es llano, digna continuadora de su mentor Pedro Sánchez.

Lo que está ocurriendo en Cuba traspasa, con mucho, el ámbito local de aquella isla, porque es uno de los reductos dictatoriales más antiguos del comunismo, y de caer el régimen cubano sería el principio del fin de los existentes en países como Venezuela, Nicaragua o Bolivia, incluso el sanchista-comunista de España. De ahí la posición de La Moncloa, del PSOE, de Podemos y de los independentismos españoles, callados ante lo que podría ser el punto final a sus pretensiones.

Ideario izquierda radical

SEMANA DE REFLEXIÓN DE VOTO – CCAA MADRID

El próximo cuatro de mayo está previsto que se celebren elecciones al parlamento autonómico de Madrid, a las que concurre Pablo Iglesias, líder de Podemos, como cabeza de cartel de su partido. Pablo Iglesias tiene una cosa buena: nunca ha escondido sus ideas y quien lo vote, si no tiene un cociente intelectual excesivamente bajo, sabe que vota comunismo, en el que los que trabajan y se esfuerzan mantienen a los que no lo hacen, en un mundo de pobreza y miseria igual para todos.

Una muestra de su ideario político son las frases que siguen a continuación, todas ellas testadas y que pueden comprobarse con paciencia en una buena hemeroteca:

«Yo soy comunista»

«El poder nace de la boca de los fusiles»

«La verdadera violencia son los recortes»

«Si la política está en manos de los partidos, entendidos como esas agencias que en nuestro país se han repartido el poder de 1978, no es posible el cambio político»

«Las manitas en alto están bien, pero a veces lo que funciona son las barricadas»

«No hay partido socialista ni movimiento comunista que no haya pactado con canallas»

«Los mediocres y los cobardes siempre sobreviven mejor»

«El enemigo solo entiende el lenguaje de la fuerza»

«El crecimiento del movimiento anticapitalista es imparable y las balas no van a detenernos»

“Los escraches son una expresión de la democracia»

«Vosotros sabréis hacer cócteles molotov, porque ante la crisis del capitalismo, nos tocará coger las armas»

«Ser demócrata es expropiar»

«La guillotina es el acontecimiento fundador de la democracia»

“El cielo no se toma por consenso, se toma por asalto»

«Cuando definimos un enemigo -la lógica capitalista-, ese enemigo solo entiende un lenguaje, el lenguaje de la fuerza»

«Pido disculpas por no romper la cara a todos los fachas con los que discuto en televisión. Cuando acabemos con esta charla, en vez de mariconadas del teatro, nos vamos de cacería a Segovia a aplicar la justicia proletaria que es lo que se merecen unos cuantos»

«Lo de izquierdas que eres se mide por la distancia que dejas con la policía»

«El Estado siempre ha sido un régimen monárquico y eso revela la estrechez para pensar España. España es mucho más que su monarquía»

«Romper los candados del régimen del 78. Un proceso constituyente para abrir el candado del 78 y poder discutir de todo»

«Auditoría ciudadana de la deuda pública y privada, tomar medidas contra los responsables y declarar su impago»

«¿Entregarías la política económica del país a quien se gasta 600.000€ en un ático de lujo?»

«A mí me parece más peligroso el rollo de aislar a alguien, porque entonces no saben lo que pasa fuera. Este rollo de los políticos que viven en Somosaguas, que viven en chalés, que no saben lo que es coger el transporte público (…)»

«Creo que prohibir las puertas giratorias es sencillísimo. Se hace un decreto ley y ya está. Acabar con los desahucios hipotecarios es sencillísimo, se hace una ley y se acaba con ello. Hay cosas que son muy fáciles de hacer, sólo hace falta voluntad política»

«Hablo con muchos militares y es algo que me preocupa muchísimo, hacen falta militares valientes. Los ejércitos son necesarios, pero muchas veces defienden lo contrario a los intereses de la gente»

«Podemos es nacionalista en el sentido de defender un Estado plurinacional hasta sus últimas consecuencias»

«Dónde hay propiedad privada hay corrupción».

«Creo que es clave que la gente entienda que la comunicación es un derecho y que, si la comunicación es un derecho, no es susceptible de ser mercantilizado, de ser privatizado. El mayor ataque contra la libertad de expresión es que haya medios de comunicación que sean propiedad privada»

«Lo que ataca la libertad de expresión es que la mayoría de los medios sean privados»

«Si hablara de ETA diría que el terrorismo ha provocado un enorme dolor en nuestro país, pero también diría que tiene explicaciones políticas»

«La Revolución cubana marcó muchas cosas en el contexto de la Guerra fría. Marcó por ejemplo el inicio o la recuperación de la lucha armada como estrategia política de acceso al poder»

«Se echa de menos al comandante. Venezuela es un modelo para Europa»

«Una izquierda que sea capaz de plantearse como alternativa de gobierno con propuestas concretas y específicas, y ahí el punto de referencia puede ser América Latina»

«Es muy interesante vivir en un país como Venezuela, donde se están produciendo tantos cambios y tantas transformaciones que pueden convertirse en un ejemplo democrático para los ciudadanos del sur de Europa»

«Yo no puedo decir España, yo no puedo utilizar la bandera roja y gualda»

«Podemos no entrará en ningún gobierno presidido por el PSOE»

Vamos a exponer a continuación una serie de puntos sobre los que apoya Podemos su PROGRAMA 2020, de redacción textual en cursiva, que hay que leer y comprender con toda la carga de profundidad que se esconde bajo una aparente fácil redacción, pero que suponen verdaderas limitaciones a la libertad, económica, financiera, religiosa, de expresión, sobre la propiedad privada y otros temas fundamentales en un estado democrático.

Nacionalización e intervención estatal

Crear una empresa pública de energía.

Recuperar automáticamente la gestión pública de las centrales hidroeléctricas cuyas concesiones para la explotación privada hayan caducado o lo hagan en el futuro.

Crear una empresa pública eléctrica para para llevar a cabo la transición ecológica, luchar contra el cambio climático y bajar la factura de la luz.

Recuperar para lo público y con la máxima transparencia toda la gestión del agua.

Abandonar la política de grandes embalses y avanzar hacia una gestión inteligente, eficiente y ecológica del agua. El viejo modelo franquista de pantanos y obras faraónicas que han hundido y obligado a abandonar tantos pueblos se sustituirá de forma definitiva por una nueva cultura del agua, con un gobierno eficiente y moderno del agua a partir de la gestión de su demanda.

Declarar el taxi servicio público de interés general.

Una factura de la luz más barata y justa. La estructura que tiene hoy la factura de la luz es una trampa para que pagues más. Sobre esto ya tenemos experiencia de lo sucedido a partir del 01-01-2021.

Recuperar la participación pública en sectores estratégicos y poner en marcha un plan de recuperación industrial en las zonas que han sido deliberadamente desindustrializadas.

Preservar la soberanía de sectores estratégicos, como los puertos. Los puertos del Estado se orientarán hacia el interés general de la ciudadanía y del país.

Crear un Banco de Inversión para la Transición Tecnológica y Económica (BITTE) con el fin de asumir las principales inversiones para la transformación productiva que vamos a emprender.

Impedir la inminente privatización de Bankia. Su deseo en un Banco Público en el que hacer y deshacer a su antojo.

La regulación de la propiedad intelectual se pondrá al servicio de la innovación, la ciencia y el progreso en lugar de operar como una barrera para el emprendimiento.

Intervención del Estado en las empresas privadas

Poner orden en el oligopolio energético. Hay que eliminar sus privilegios y devolver poder a las pymes y a quienes pagan la luz. ( ..) Se establecerá un cargo para compensar la sobrerretribución (beneficios caídos del cielo) de algunas centrales …

Democratizar las empresas. Una economía moderna necesita actualizar la forma de dirigir sus empresas. Por una parte, apoyaremos las empresas de la economía social, en las que quien aporta su trabajo y su creatividad en el día a día también dirige la empresa. Por otra, impulsaremos la participación de los trabajadores en la dirección y en el accionariado de las empresas. A ver si lo he entendido: El empresario pone el dinero para que haga lo que los sindicalistas digan. Perfecto. Así conseguiremos muchos inversores.

Hembrismo vs feminismo

Reconocer en el Código Civil a los animales como seres que sienten. Los animales nunca más serán considerados como unos bienes cualesquiera. De eso, a hacer con Incitatus lo que hacía Calígula, solo hay un paso.

Trabajar para una Constitución decididamente feminista.

Implementar un Plan Estatal de Lucha contra las Violencias Machistas con una dotación anual de 600 millones de euros. Así, tomaremos como una cuestión de Estado la libertad y la reparación de las mujeres que sufren violencias machistas.

Garantía económica de vida para las mujeres que padecen violencias machistas. Con que una mujer diga que su pareja le pega, aunque sea mentira, gratis total para toda su vida.

Actualizar la definición de violencia machista para que recoja todas las formas de violencia contra las mujeres. La definición actual se encuentra limitada a la violencia ejercida por parejas y exparejas, lo que priva de una protección equiparable al resto de mujeres que sufren violencia, por ejemplo, por parte de desconocidos o de jefes y compañeros de trabajo.

Instaurar la paridad en las Administraciones Públicas y en los organismos financiados con dinero público.

Pasar del «No es no» al «Solo sí es sí».

Ampliar los derechos de personas lesbianas, gais, trans, bisexuales e intersexuales.

Crear una asignatura de feminismos. La educación es la principal herramienta para transformar las relaciones de desigualdad que están en el origen de las vulneraciones de la libertad sexual, por lo que los contenidos feministas serán transversales a lo largo de toda la educación y se creará una asignatura de feminismos en la educación.

Control de los medios de comunicación

Impulsar una red de centros culturales ciudadanos. Vuelven los video-clubs de todos los pueblos en tiempos de Franco.

Una nueva RTVE que no esté al servicio de ningún Gobierno- Para muestra, un botón. Rosa María Mateo es la Virgen de la Caridad al lado de su sustituto.

Potenciar la Agencia EFE como servicio público informativo. EFE en quiebra técnica, pero es igual, el caso es controlar todo lo que se publica.

Prohibir que los bancos y los fondos sean propietarios de los medios de comunicación. Falta añadir el que todo el mundo conecte a las nueve de la noche con “el parte oficial”.

Fomentar la responsabilidad informativa y la ciudadanía crítica frente a las fake news. Abordaremos estas cuestiones desde el enfoque de los derechos humanos y conforme a la deontología periodística. Dicho claramente, censura.

Otros varios

España, con la libre determinación del pueblo saharaui. España tiene una responsabilidad histórica con el Sáhara Occidental, con sus gentes y con la solidaridad entre nuestros pueblos. En el fondo, están apoyando la independencia de Cataluña y el País Vasco. Y en cuanto al Sahara, Marruecos nos podría “borrar del mapa” bélicamente en menos de dos semanas.

Resolución democrática del conflicto catalán. La gestión viable del conflicto en Cataluña pasa por construir un proceso de reconciliación que permita el diálogo y llegar a acuerdos. Apostamos por un referéndum pactado en el que Podemos defenderá un nuevo encaje para Cataluña en España. Independencia para Cataluña y Euskadi.

Plan Nacional contra la Corrupción, con el que impulsaremos una reforma del Código Penal para introducir el delito relacionado con el enriquecimiento ilícito de cargos políticos. Eso lo dice quienes están investigados judicialmente por diferentes asuntos.

Suprimir los aforamientos y acabar con la irresponsabilidad del Rey. Sobre la monarquía y hasta que no acaben con ella, no pararán; en cuanto a los aforamientos, ese es otro cantar.

Eliminar los privilegios de los cargos electos. Acabaremos con los privilegios de los cargos electos (diputadas, diputados, senadoras y senadores), tanto de los que gozan durante el ejercicio de sus funciones como de los que les son atribuidos una vez que cesan. Pablo Iglesias sigue con su coche blindado después de cesar como vicepresidente del Gobierno.

Reconocer el derecho de sufragio a partir de los 16 años. Frente al discurso conservador que dice que la juventud no se interesa por la política, estos meses hemos visto las calles llenas de jóvenes defendiendo el feminismo el 8M y la lucha contra el cambio climático el 15 de marzo. La juventud quiere un país mejor y debe poder participar. Además, a partir de esta edad, se les reconoce la capacidad ….. Todo esto, muy lógico: es un nicho de votantes para ellos, a los que se les reconoce la capacidad para votar, pero no para ir a la cárcel ni responder de sus hechos delictivos.

Democratizar los partidos. Aparte de las listas electorales, incorporaremos la paridad a los órganos de los partidos políticos y serán obligatorias las primarias para acceder a presidir los órganos ejecutivos de los partidos. Perfecto, paridad entre hombres, mujeres, gay, lesbianas, transexuales y resto de géneros que dicen existen, aunque sean tontos o están incapacitados para desempeñar esos puestos.

Promover las lenguas cooficiales y propias en el sistema educativo. La adecuada vitalidad de las lenguas cooficiales y propias de los distintos pueblos requiere una acción pública, acorde con su situación específica, que las potencie, como parte de la identidad y riqueza cultural de nuestro país. Para ello, necesitamos que exista una oferta educativa suficiente para permitir que en los centros educativos de toda España se puedan estudiar todos los idiomas oficiales y propios de cada territorio.

Garantizar la libertad para morir dignamente. Toda persona que padezca un sufrimiento irreversible debe tener reconocido el derecho y la libertad de poner fin a ese sufrimiento. Eutanasia. Ya lo han conseguido.

Fin de las leyes mordaza y de los delitos medievales de ofensa a los sentimientos religiosos e injurias a la Corona. En 2015, el Partido Popular nos devolvía a tiempos predemocráticos con la aprobación de las leyes mordaza, es decir, la Ley de Seguridad Ciudadana y la reforma del Código Penal en sus limitaciones a la acción política libre.

Inmigración ilegal

Establecer vías legales y seguras de entrada en España, poner fin a la irregularidad sobrevenida y garantizar los derechos civiles de las personas migradas. Las migraciones deben darse en condiciones de seguridad para las personas, y el Estado tiene que articular los mecanismos para garantizar los derechos humanos, especialmente el derecho a la vida. Por ello, flexibilizaremos los procesos de reagrupación familiar, recuperaremos la posibilidad de solicitar asilo en embajadas y consulados de terceros países, articularemos visados humanitarios, aumentaremos los programas de reasentamiento y crearemos nuevas modalidades de visado, como el de búsqueda de empleo. Además, flexibilizaremos los procesos de arraigo, dejando de vincular exclusivamente la renovación de las autorizaciones de residencia a un contrato en vigor u oferta de empleo. En la misma línea, el derecho al sufragio municipal de las personas extranjeras dejará de estar vinculado a tratados internacionales bilaterales; y, asimismo, se acortarán los plazos requeridos para adquirir la nacionalidad y se suprimirán las trabas burocráticas y requisitos discrecionales en el procedimiento de adquisición, como puede ser el examen de nacionalidad.

Control judicial

Despolitizar el Tribunal Constitucional con un sistema de nombramientos en el que prime el consenso y no las cuotas partidistas, contraproducentes para la elección de juristas de reconocido prestigio y para la garantía de su independencia respecto de los partidos políticos en el ejercicio de su cargo. Derogaremos la «reforma exprés» de la Ley Orgánica del Tribunal Constitucional llevada a cabo —unilateralmente y por el procedimiento de urgencia— por el PP en 2015, que le atribuyó competencias ejecutivas, como la suspensión de funciones a autoridades, propias de la jurisdicción ordinaria, pero impropias de la neutralidad institucional.

Reformar el Consejo General del Poder Judicial (CGPJ) para reforzar su independencia a través de un sistema de elección directa por la ciudadanía. Hasta que se apruebe la necesaria reforma constitucional, mejoraremos el sistema parlamentario de elección de vocales para aumentar la pluralidad y la transparencia de la elección de las doce vocalías de procedencia judicial, incluyendo la posibilidad de propuesta de candidaturas avaladas por la ciudadanía y las comparecencias públicas iguales a las de procedencia no judicial. El CGPJ deberá cumplir escrupulosamente, en todos los nombramientos discrecionales, los principios de mérito, capacidad y paridad de género para compensar la actual infrarrepresentación de mujeres en la cúpula judicial.

Si algo ha quedado claro en la presente legislatura, es que tanto PSOE como Podemos han hecho todo lo contrario a lo aquí expuesto.

Derogar la reforma laboral de Zapatero de 2010 y la de Rajoy de 2012. Es obvia la necesidad de elaborar un nuevo Estatuto de los Trabajadores adaptado a la realidad laboral, tecnológica y ecológica de 2019, pero el primer paso de este proceso es la derogación de unas reformas laborales que han impedido que la gente recuperara los niveles de bienestar previos a la crisis y que fueron escritas al dictado de la troika y con el beneplácito de la CEOE y el Círculo de Empresarios. Esta derogación haría efectivas muchas de las medidas que se proponen en este apartado.

Fin de la propiedad privada

Blindar en la Constitución el derecho a la vivienda como derecho fundamental y desarrollar legalmente las garantías de su efectividad, conforme al derecho internacional. Esto implicará afrontar efectivamente el acceso a la vivienda como una cuestión de Estado. La burbuja del alquiler, unida a la anterior burbuja hipotecaria, ha llevado a que en España se destine, en promedio, más de un tercio de la nómina mensual al alquiler de vivienda o que el 80 % de los menores de treinta años vivan en casa de sus padres porque no pueden acceder a un derecho reconocido en la Constitución.

Intervenir el mercado del alquiler para impedir subidas abusivas mediante el control de precios y garantizar un alquiler estable y seguro para personas inquilinas y pequeñas propietarias. Para ello, estableceremos mecanismos de control y regulación de los precios del alquiler.

Garantizar un alquiler estable, asequible y seguro. Para asegurar la renta y la estabilidad del contrato en beneficio de ambas partes, se implantará un contrato de arrendamiento indefinido.

Crear un gran parque de alquiler público de precio asequible mediante la cesión obligatoria y las sanciones a los grandes tenedores de vivienda vacía.

Prohibir los desalojos sin alternativa habitacional. En ningún caso se podrá realizar el desalojo o desahucio de personas y sus familias en situación de vulnerabilidad, sin que la Administración competente garantice un realojo en condiciones dignas, ya sea en casos de impago de alquileres o por ocupación en precario motivada por la falta de vivienda asequible.

Proteger a los deudores y deudoras hipotecarios sin recursos suficientes con la limitación de su deuda al valor del bien hipotecado y el reconocimiento de derechos de reestructuración de deuda, quita y dación en pago.

Suministros básicos de agua, luz y gas garantizados. Con las reformas estructurales del sistema eléctrico, se bajará el precio de la factura de la luz, pero también se impedirán los cortes de suministros básicos de agua, luz y gas en las primeras residencias cuando el impago se deba a motivos ajenos a su voluntad, como la pobreza sobrevenida. Estas protecciones, que se activarán de manera automática cuando exista situación de vulnerabilidad, durarán un año y se extenderán mientras persista la situación de vulnerabilidad.

Fiscalidad

Derogar las normas mediante las que PP y PSOE han institucionalizado la austeridad y la década perdida en España (artículo 135 de la Constitución y Ley de Estabilidad Presupuestaria). Al PSOE y PP no les costó ni cinco minutos reformar la Constitución en 2011 para poner por delante los intereses de los bancos a los de nuestra ciudadanía. Hay que establecer con toda claridad en la norma constitucional que la prioridad de los presupuestos públicos es siempre el bienestar de la ciudadanía.

Establecer un IRPF más justo y progresivo bajando los impuestos a los sueldos más bajos y aumentando el tipo a los más altos (…) corregiremos la injusticia de que las rentas del capital (por productos financieros e inversiones) tributen mucho menos que las rentas del trabajo. Se eliminarán las deducciones que benefician solo a quienes tienen rentas más altas. Al mismo tiempo, se reducirá el tipo del primer tramo no exento del IRPF —el tramo más bajo— al 18 %.

Hacer el impuesto sobre sucesiones y donaciones más justo, en colaboración con las comunidades autónomas, de forma que sea más progresivo y que las personas herederas con menor patrimonio preexistente y mayor grado de consanguineidad tengan cuotas reducidas. También introduciremos, en estos casos, facilidades de pago, como fraccionamientos o dación en pago de bienes hipotecados. Al mismo tiempo, armonizaremos este impuesto a escala estatal a partir de un mínimo de tributación para evitar la competencia fiscal entre territorios.

Reformar el sistema de financiación autonómica para hacerlo más justo y que exista un suelo de ingresos efectivos para financiar servicios públicos dignos en toda España. El nuevo sistema de financiación autonómica se diseñará en diálogo con todas las comunidades autónomas, de manera vinculada a una reforma fiscal y a la solución del problema de las deudas

Este nuevo sistema garantizará que se alcancen, al menos, tres condiciones: en lugar de estar basado en un «techo de gasto», que impide que los derechos de la ciudadanía sean efectivos por la vía de limitar los recursos de las Autonomías para prestar servicios públicos, se basará en un «suelo de ingresos», que permitirá financiar servicios públicos dignos en toda España; todas las comunidades autónomas recibirán más financiación que la que reciben en la actualidad, pues hay que tener en cuenta que, aparte de su tradicional infrafinanciación, los recortes posteriores a 2009 se hicieron recaer de manera desproporcionada sobre ellas; y se reducirá la desigualdad territorial en cuanto a financiación.

Resumen de todo ello: Los que trabajen y coticen, sufragarán de forma permanente a quienes no lo hacen ni piensan hacerlo nunca.

Remodelación del Consejo de Ministros

El anuncio de Pablo Iglesias como candidato a la presidencia de la CCAA de Madrid y por lo tanto su renuncia a la vicepresidencia del Gobierno de España, ha provocado una remodelación ministerial, habiendo sido nombradas ministras:

YOLANDA DÍAZ PÉREZ, vicepresidenta tercera, ferrolana, de 50 años, abogada por la Universidad de Santiago de Compostela, militante activa del Partido Comunista (PCE), hija de un obrero anticapitalista que llegó a dirigir CCOO en Galicia. Ha trabajado como abogada laboralista, toda su vida en política, amiga personal de Pablo Iglesias, quien la propuso para ministra de Trabajo y Economía Social, para el que fue nombrada en enero 2020 por el presidente Pedro Sánchez en el gobierno de coalición entre el PSOE y Podemos.

Ha protagonizado los debates más importantes y contrapuestos con algunos de los ministros más centristas del Gobierno: la vicepresidenta Nadia Calviño la ministra de Hacienda, María Jesús Montero, y el ministro de Seguridad Social, José Luis Escrivá. Comunista convencida, anticapitalista, combatiente activa del colectivo empresarial, con sobresaliente capacidad de negociación con todo el arco parlamentario, inflexible en sus planteamientos, que adorna con una sonrisa meliflua.

Pablo Iglesias, con esa democracia interna que existe en los partidos políticos españoles, la ha designado su sustituta como vicepresidenta del Gobierno y la presenta ante los militantes y electores de Unidas Podemos, En Comú Podem y Galicia en Común, como la líder idónea para sucederlo al frente de la lista electoral de las próximas elecciones generales. 

IONE BELARRA, ministra de Derechos Sociales y Agenda 2030, actual secretaria de Estado de dicho ministerio es la nueva Fiera Corrupia del Consejo de Ministros. Pamplonesa, 33 años, licenciada en psicología por la UAM, activista voluntaria en Cruz Roja y la Comisión Española de Ayuda al Refugiado (CEAR), en el Ministerio de Educación, Cultura y Deporte y en la Universidad Autónoma de Madrid.

Al amparo y protección de Irene Montero, en Podemos desde 2014, es miembro del consejo estatal de ese partido, y portavoz adjunta del grupo confederal Unidos Podemos en el Congreso de los Diputados, desde donde ha sido el azote de la ministra de Defensa Margarita Robles y de la vicepresidenta Calviño:

“Sabemos que a Calviño no le gusta la regulación de precios del alquiler, pero está en el acuerdo de coalición que firmaron Pedro Sánchez y Pablo Iglesias” (…) “Los acuerdos se tienen que respetar y el presidente debe hacérselo entender a los ministros de su partido”.

Fue ella quien propuso expropiar sin indemnización 200.000 viviendas vacías, a costa de los grandes propietarios de inmuebles, catalogando como tal a quien tenga cinco o más propiedades inmobiliarias: “Necesitamos una Ley de Vivienda que corresponsabilice al sector inmobiliario, al sector privado, en la garantía del derecho a la vivienda y le comprometa a cumplir con la función social que tiene que tener necesariamente la vivienda. Para ello es imprescindible que los grandes tenedores de vivienda, por ejemplo, pongan a disposición de las administraciones públicas un porcentaje de su parque para destinarlo a vivienda social”, añadiendo la suspensión de todos los desahucios sin alternativa habitacional, la prohibición de cortes de los suministros básicos a personas vulnerables y la ampliación de las moratorias hipotecarias.

El portavoz adjunto de Podemos en el Congreso y dirigente de IU Enrique Santiago es el nuevo secretario de Estado para la Agenda 2030 en sustitución de la nueva ministra Ione Belarra.

En mayo 2020, con motivo del nombramiento de este como vicepresidente primero de la Comisión para la Reconstrucción Social y Económica de España tras la pandemia del coronavirus, escribíamos:

Enrique Santiago Romero (Madrid, 1964) es licenciado en Derecho por la Universidad Complutense de Madrid, Master en Dirección y Administración de Fundaciones y Entidades no Lucrativas por la Universidad Autónoma de Madrid, Master en Derecho Financiero y Tributario (CEF), Diplomado en Derecho del Trabajo y Seguridad Social (CEF) y en Derecho Internacional Humanitario y Derecho de Asilo y Refugio, por la Universidad Carlos III de Madrid.

Fue miembro del equipo jurídico de las FARC en las negociaciones con el gobierno colombiano de Juan Manuel Santos.

Militante comunista desde la década de los ochenta, en 2018 fue elegido Secretario General del Partido Comunista de España.

En octubre de 2019 y recogido del español.com, el señor Santiago decía: El diputado de Unidas Podemos Enrique Santiago, leninista “a mucha honra”, ha asegurado que, si en España se dieran “las mismas condiciones” que en la Rusia de 1917, “indudablemente” iría mañana al Palacio de la Zarzuela y haría lo mismo que Lenin le hizo al Zar. Santiago, secretario general del Partido Comunista de España (PCE), admirador de Lenin -“yo me quito el sombrero”, afirma-, ha hecho estas manifestaciones a la revista satírica Mongolia.

Ante la rotundidad de su afirmación, el entrevistador, Pere Rusiñol, insiste en tono jocoso: “¿Lo liquidarías?”, en referencia a Felipe VI. A lo que Santiago, responde: “Eso ya depende de cómo se pusiera y lo que surgiera. Todos los procesos revolucionarios no los haces para matar a un zar, evidentemente. Eso es bastante anecdótico en el devenir de la historia. En su momento histórico estaba claramente justificado”.

En abril de 2020, en Mundo Obrero, declaraba: “Creemos en el diálogo, pero no sobre la forma sino sobre el fondo. Es la hora de ver lo que cada uno propone para la reconstrucción”, apuntando que para que el Estado pague debe tener recursos. “Ahora toca hablar de cómo se reconstruye lo común, lo de todos. No lo particular y lo privado. Y reconstruir lo común es un proceso que tiene que abarcar a todas las fuerzas políticas, sociales y sindicales, para que no vuelva a pasar algo así y nos encontremos sin Estado”.

Cuando fue preguntado sobre las denuncias contra los bulos para desestabilizar el gobierno y el papel de Unidas Podemos, respondió que “lo que denunciamos es una organización perfectamente estructurada para desestabilizar las instituciones del Estado en una situación de máxima emergencia”. Calificó a sus autores como “una organización criminal que construye herramientas con falsedades documentales para dar una imagen de criminalidad de las instituciones del Estado y no pueden quedar impunes”.

Con los comentarios hasta aquí expuestos, queda clara la posición e ideas políticas de los nombrados. Si logran imponer su ideario comunista, la reconstrucción económica será la ruina de España y el estancamiento en la miseria perpetua de un estado democrático convertido en una dictadura desde el propio poder, en dónde se han instalado, sin alboroto, para diseñar y construir el futuro mental e ideológico de lo que, hasta el momento, se llama España.

Mientras tanto, el Gobierno ha abierto una cuenta bancaria en el Banco de España para que ciudadanos y empresas hagan donaciones que contribuyan a la lucha contra el coronavirus. No hay dinero para la salud de los españoles, que según mis cálculos son 105.202 los fallecidos por esta causa al 31-03-2021, pero sí para regalarlo a quienes se han quedado anquilosados en ideas de hace más de un siglo, que se han demostrado fallidas en todo el mundo.

Ya está aquí el comunismo

En mi artículo de la semana pasada, exponía la idea de Podemos de expropiar sin indemnización viviendas vacías, a costa de los grandes propietarios de inmuebles, catalogando como tal a quien tenga cinco o más propiedades inmobiliarias.

Poco tiempo ha pasado desde que las palabras se han convertido en hechos, a manos del Partido Socialista –“policía bueno”-, que mientras pide templanza a Podemos -“policía malo”-, deja que el detenido se desangre sin que lo examine un médico.

El consejero de Movilidad y Vivienda del Gobierno Socialista de Baleares, Josep Marí, ha firmado una resolución por la que el Ejecutivo balear inicia la expropiación durante siete años de 56 viviendas de grandes propietarios inscritas en el registro oficial, con cobertura legal en la Ley Autonómica de Vivienda 5/2018 de 19 junio, aprobada en su día por el PSOE, Podemos y los nacionalistas de Més.

Se trata de 27 viviendas en Mallorca, 23 en Menorca y seis en Ibiza, propiedad de sociedades inmobiliarias y entidades bancarias, por las que gastará 1,8 millones de euros, lo que es lo mismo, unos treinta y tres mil euros por vivienda, precio absolutamente ridículo en cualquier pueblo de España y mucho más en las Islas Baleares.

Marí ha resaltado que esta actuación les permite “sacar pisos del mercado libre especulativo para ponerlas en manos de quien más lo necesita”, devolviendo a estas viviendas “una función social que se incumple cuando están cerradas”.

Este argumento parece calcado de la propuesta de Podemos en el Gobierno de la Nación: “Necesitamos una Ley de Vivienda que corresponsabilice al sector inmobiliario, al sector privado, en la garantía del derecho a la vivienda y le comprometa a cumplir con la función social que ha de tener necesariamente la vivienda. Para ello es imprescindible que los grandes tenedores de vivienda, por ejemplo, pongan a disposición de las administraciones públicas un porcentaje de su parque para destinarlo a vivienda social”.

Es un ataque directo a la línea de flotación de la libertad y de la democracia, un atentado al derecho a la propiedad privada, un claro ejemplo sobre el que las entidades financieras deberían tomar nota y mostrar públicamente su disgusto y posición contraria para seguir financiando operaciones hipotecarias, que repercute en la previsible ausencia de inversores inmobiliarios, el menoscabo de los resultados de los bancos y correspondiente depreciación de sus acciones en bolsa, en el valor de los fondos de pensiones y de inversión, o sea, en millones de ciudadanos de todas las clases y colores.

En el cine, muchas veces me he preguntado cómo debería ser la estima y el sentido de abatimiento que deberían tener los judíos cuando los secuaces de Hitler les hacían pasar a las cámaras de gas y no se oponía ninguno, ni intentaban huir. Eran muchos y aunque hubieran matado a unos pocos, que de todas maneras iban a morir, alguno lograría salvarse o, al menos, que los acompañaran al otro mundo algunos de los asesinos carceleros. Una situación muy parecida es la que está pasando ahora en España: Todo el mundo habla de la deriva comunista que está tomando la vida aquí, pero nadie hacemos nada para evitarlo; solo la ultraizquierda usa algarabías y revoluciones callejeras, sin que las fuerzas de Orden Público tengan el respaldo por parte de la autoridad competente para reprimirlos.

Así viven los ricos en Venezuela

Autor: SERGIO DAHBAR en REVISTA DONJUAN

EDICIÓN 133 – MARZO/ABRIL 2018

ASÍ VIVEN LOS RICOS DE VENEZUELA

Sergio Dahbar se le midió a indagar sobre el tema del que nadie habla ni quiere hablar: cómo viven los ricos en Venezuela a cuerpo de rey y, casi de manera clandestina, sirviéndose de conductores y escoltas que les hacen mandados. Se fue a los restaurantes en donde corren botellas de Petrus y de Möet & Chandon. Llegó hasta donde los chavistas gastan fortunas con mujeres Miss Venezuela amparados en un ambiente en el que nadie los ve. Visitó los mercados en donde venden carne traída directamente de las mejores carnicerías de Manhattan. Estuvo en las tiendas de ropa que han organizado su negocio “a domicilio” para los miembros del gobierno que pagan, sin ruborizarse, cuentas de 20.000 dólares. Bienvenidos al lujo chavista.

Cada vez más siento que los venezolanos viven dentro de la película Casablanca (1942), de Michael Curtiz. Suena curioso, parece mentira, pero representa la más ruda realidad. Es la que conocen a diario muchos ciudadanos o extranjeros que llegan al país. Encuentran dos realidades que, para parafrasear a Gabriel García Márquez, parecen “dos nostalgias enfrentadas como dos espejos’’.

Casablanca siempre ha sido una ensoñación peligrosa: la idea de que en medio de una guerra atroz, con seis millones de judíos exterminados y países arrasados, un restaurant reúna a nazis, expatriados, traidores, líderes de la resistencia, negociantes de la peor calaña y colaboradores fascistas, vestidos impecablemente, como si estuvieran en una fiesta de la Costa Azul, no deja de ser un drama romántico bastante equívoco, porque banaliza el horror.

Como equívoco puede resultar hoy para un extraterrestre sentarse en un restaurant de lujo exótico y oriental en Venezuela y descifrar el entorno. No será fácil tal vez reconocer a políticos tradicionales de la “cuarta república’’ (como despectivamente llama el chavismo a los que los preceden), muy cerca de una “cometa’’ (un intermediario de esos que hacen negocio con los gobiernos de turno) que agasaja a dos funcionarios rojitos (del Gobierno) recién vestidos, de ojos brillantes y mordida fácil.

En esos restaurantes, llámense Sotto Voce, Aprile, San Pietro, Alto, en Caracas, o Gaia en Margarita, abundan técnicos internacionales de diferentes organismos multinacionales, con mujeres muy bellas que apenas abren la boca. En esos entornos corren botellas de Petrus como agua mineral o docenas de botellas de champaña Moët & Chandon, u otras marcas más exclusivas.

Todos los comensales la pasan muy bien, como en la Casablanca, de Humphrey Bogart, muy a pesar del rumor de la guerra que ha quedado oculto debajo de la alfombra y del que la Marsellesa es quizás el más noble de los signos evidentes.

Lo primero que debe aclarar este cronista es que esta realidad, que llamaremos propia de Casablanca en medio de la Segunda Guerra Mundial, solo puede ser disfrutada por una mínima población de Venezuela.

Las cifras de encuestas como Encovi, sobre las condiciones de vida de los venezolanos, que realizan tres universidades: UCAB (Universidad Católica Andrés Bello), UCV (Universidad Central de Venezuela) y USB (Universidad Simón Bolívar), demuestran que 80 % de los hogares se encuentran en inseguridad alimentaria.

Son datos fríos que erizan la piel cuando se observan con detenimiento: aproximadamente 8,2 millones de venezolanos ingieren dos o menos comidas al día, y las comidas que consumen son de mala calidad. Nueve de cada diez venezolanos no pueden pagar su alimentación diaria.

La mayoría no puede comprar comida o medicamentos con el sueldo que ganan, que es el mínimo (4 o 5 dólares). Por eso deben rebuscarse como pueden, y a veces recurrir a la basura para completar los alimentos que no tienen.

***

Khaled es el descendiente de una familia árabe. Llegaron a Venezuela tan limpios que no traían maletas, sino la suma de los recuerdos con los que habían abandonado las guerras de Oriente Medio. Su abuelo escapó por un segundo de que lo mataran a garrotazos de una tribu que lo confundió con un cristiano al que buscaban para linchar.

Venezuela fue el paraíso para su abuelo, pero podríamos afirmar que la suerte se repotenció para esta familia con el gobierno de Hugo Chávez. Este nietísimo tuvo la suerte de encontrar el negocio de su vida. Entendió que debía traer unos primos del Líbano para que hicieran business en el trópico.

Muchas familias árabes invitaron a sus familiares para que los visitaran en Venezuela. Ya en el país, compraban fondos de comercio (empresas) inactivas por la recesión económica. Y pedían dólares de Cadivi (Comisión Nacional de Administración de Divisas) para traer productos “estratégicos’’ para el país a través de esos fondos de negocio.

Las denuncias que investigó la Comisión de Contraloría de la Asamblea Nacional de Venezuela señalan que Cadivi asignó irregularmente cerca de 840.000 millones de dólares para traer mercancía que en muchos casos no llegó a Venezuela.

Qué ocurría. Se solicitaban a través de fondos de comercio diversos fertilizantes para el campo. Se otorgaban los dólares para comprar ese producto. Pero lo que se embarcaba en Estados Unidos era arena de las playas de Miami, que llegaban en contenedores que nadie abría en los puertos de Venezuela.

La máquina de producir dólares en el exterior era infinita, porque el dinero de la venta del petróleo en los años de la bonanza no se detenía ni de día ni de noche.

Khaled pagó 2000 dólares el fin de semana pasado para asistir al Partai Margarita Weekend, un festival de música electrónica que duró cuatro días en escenarios de Playa El Agua, isla de Margarita.

La 5ta edición de este megashow contó con DJ de la escena electrónica del mundo: Joseph Capriati, Marco Carola y The Martínez Brothers. No faltaron Joey Daniel, Serge Devant, Hugo Bianco, Jesse Calosso, Jean Pierre, Salomé, Andre Buljat, Rafa Moros, Diego Terán, Vainc, Abril Love, Jean Pérez, Demenzor, Rupert, Iont, y Protocluster.

En ese show se agotó el whisky JW Blue Label, uno de los preferidos del chavismo, que en una época gustaba disfrutar con agua Perrier. La botella costaba 500 dólares. Khaled quería impresionar a una amiga que acababa de conocer. En una noche larga tomaron en el grupo cinco botellas. Y corría el agua mineral como ríos para calmar el éxtasis de las masas.

Como dato curioso, ya los primos de Khaled regresaron a Líbano. Cumplieron con el cometido familiar. Poner el nombre para comprar productos que enriquecieron ilimitadamente a la familia. Uno de los tantos clanes árabes que se han convertido en multimillonarios con negocios corruptos que el Gobierno facilitó a cambio de comisiones exageradas. Los fondos de comercio han vuelto a quedarse inactivos, y los nombres de los propietarios que hicieron la perfecta trampa son imposibles de rastrear. Es la estafa perfecta, multiplicada como la hierba mala.

Uno de los margariteños que vendió su fondo de comercio, llamado Nassim, recibió a cambio una camioneta Toyota Fortuner. Una nave que jamás hubiera podido tener. Ahora la usa para llevar clientes al aeropuerto, como un taxi de lujo. Es todo lo que recibió del robo mayor.

***

Nunca imaginaron los hermanos Mendoza, miembros privilegiados de la clase media venezolana, educados en los mejores colegios del planeta, y amantes de la pesca, que esa pasión los convertiría en unos empresarios de éxito, en uno de los momentos más críticos de Venezuela.

Poseen uno de los bodegones (ya han abierto cuatro en Caracas) donde ricos, enchufados y chavistas compran productos imposibles para la mayoría de los venezolanos. Trozos de carne de primera, sellados al vacío, que vienen de las carnicerías más exclusivas de Manhattan, son adquiridos por guardaespaldas en carritos de automercado.

Cada kilo cuesta 100 dólares y hay carritos que salen con 50 kilos. También compran mayonesa de aguacate. Pasta italiana sin gluten. Sal del Mediterráneo. Anchoas ibéricas. Jamón serrano de Parma o de bellota. Bottarga italiana. Aceto balsámico espeso para rociar el helado de Venecia.

Todas las veces que intenté comunicarme con los propietarios me mandaron a decir que preferían no conversar con la prensa. No daban entrevistas. La verdad es que nadie quiere hablar por miedo. O por temor a ser confrontado con una acusación moral.

Isaías Mojavi es de los que no temen, porque –asegura– no ha hecho nada ilegal. Su tienda de ropa y artículos de lujo, ubicada en uno de los centros comerciales que en otra época contenía todas las marcas de lujo del mundo, Tolon, vende camisas Kiton, chaquetas Brioni, encendedores Dupond y habanos Dunhill deluxe.

Lo saben los empleados de las tiendas cercanas: allí se visten los chavistas que están en el gobierno. Lo curioso es que nunca se dejan ver. Isaías ha organizado su negocio “a domicilio” para los miembros del Gobierno Socialista de Venezuela en sus oficinas, donde les toman las medidas y contratan la compra de trajes, chaquetas y pantalones, camisas, zapatos, relojes exclusivos, iPad de oro, yuntas con las banderas de Estados Unidos…

Hay cuentas que ascienden fácilmente a 20.000 dólares. En algunos casos son regalos cuidadosamente escogidos para pagar un negocio de corrupción que llenó de dólares a una cometa. Para que el funcionario vuelva a darle otra oportunidad de oro, se regalan encendedores de 5.000 dólares o relojes de 15.000 dólares.

***

Uno de los hombres de confianza de Rafael Ramírez, quien fuera presidente de PDVSA y ministro de Energía de Hugo Chávez, el hombre que manejaba el dinero de la familia Chávez, hoy caído en desgracia y perseguido, asistía regularmente al restaurant San Pietro, en la urbanización Las Mercedes, de Caracas. Su nombre se volvió conocido por sus costumbres extravagantes y lujos excesivos. Diego Salazar. Hijo de un guerrillero.

La nomenclatura chavista le entregó el manejo de los seguros de PDVSA. Un negocio multimillonario, sobre todo si se desarrolla irresponsablemente. A Diego Salazar lo vieron muchas veces con clientes en San Pietro. Los mesoneros recuerdan que tenía una curiosa costumbre.

“Observaba el reloj que tenía el cliente. Si era demasiado barato y sencillo, se lo pedía para verlo. Entonces sacaba de un maletín un aparato muy extraño, con el que destruía el reloj y lo dejaba inservible. En ese momento pedía una botella Louis Roederer Cristal Medallón Orfevres, Edición limitada Brut Millesime, diseñada por Philippe di Meo, cubierta con 24 quilates de oro. Descorchaba la botella y sacaba un reloj Hublot’’.

Así atendía Diego Salazar a sus clientes. “Este delfín de la corrupción rojita siempre quiso ser cantante y tenía una orquesta de 50 músicos para divertirse como si fuera una figura del espectáculo. Es un hombre que todos sus amigos conocen como alguien que no acepta un no como respuesta’’, repite un amigo de otra época de su padre…

Se antojó de un edificio en la urbanización del norte caraqueño, Campo Alegre. Visitó piso por piso a los propietarios y los convenció de que vendieran para poder ubicarse en cada piso. Un amigo me contó la conversación que mantuvo con este pichón de multimillonario.

Diego Salazar se presentó vestido de lino, impecable y recién bañado. Le ofreció comprar su apartamento. Mi amigo le agradeció el interés, pero le dijo que no estaba vendiendo. Salazar le pidió que no se apresurara. Que quizás hacían negocio. Mi amigo volvió a negarse. Y Salazar comenzó a subir la apuesta.

Hoy Diego Salazar es el único dueño de ese edificio de siete apartamentos. “Allí viven algunos de sus guardaespaldas, amigas y chefs que le cocinan cuando no asiste a los restaurantes más caros de la ciudad’’, confiesa uno de los propietarios que vendió su apartamento por el doble de lo que indicaba el mercado.

Diego Salazar cerraba en su época dorada uno de los restaurantes más caros de Las Mercedes, a partir de las doce de la medianoche. Le pagaba fortunas a los dueños para que mantuvieran la cocina habilitada.

“Traía seis misses, que habían concursado en el Miss Venezuela, para que sirvieran a sus invitados, con los pechos desnudos. Corría la champaña hasta las seis de la mañana. Algunos invitados perdían el control y se ponían a bailar con las muchachas. Parecía una orgía’’, me confesó un mesonero que ya no trabaja en el restaurant.

***

“La isla de Margarita es una perla en el Caribe’’. Así reza el lugar común. Pero es una joya que no escapa a las falencias de tierra firme. Ubicada a 40 kilómetros al norte del continente, tiene mil kilómetros de superficie y una de las infraestructuras más desarrolladas de las islas del Caribe. Centros comerciales, hoteles de lujo, playas preciosas y autopistas…

Pero la realidad también en el único estado insular del país, llamado Nueva Esparta, se divide entre muchos ciudadanos que sufren una pobreza extrema y dificultades para conseguir alimentos y medicinas. Y pocos que viven a cuerpo de rey.

Gaia era un restaurant italiano emblemático de la isla. Uno de los diez más reconocidos por las guías que recomiendan cocinas exclusivas. En sus mesas eran atendidos miembros reconocidos de la oposición y del gobierno, en un guiño del destino al ambiente de Casablanca. Encontrar una mesa en temporada alta era muy difícil. Las colas para poder sentarse podían esperar horas.

Pero algo ocurrió en diciembre pasado. Gaia cerró sus puertas y abrió en un local más grande (caben 150 personas), en la planta baja del hotel Venetur (antes Hilton), que Hugo Chávez expropió de manera arbitraria y violenta.

Uno de sus viejos clientes me respondió con cierto desaire cuando le pregunté por la nueva Gaia. “No voy más a Gaia. El Gobierno financió esa expansión para tener un sitio donde almorzar sin que los vean gastar. Allí van los chavistas ahora, que se sienten a gusto. Gastan fortunas amparados en un ambiente en el que nadie los ve. Yo no voy a ese lugar’’.

Tuve que caminar por el lobby del hotel Venetur para llegar a Gaia. Enormes fotos del presidente Chávez, mensajes de amor revolucionario, y una estética que no se parece en nada al socialismo que uno alguna vez conoció, precede los pasillos que conducen a una entrada de lujo y diseño exclusivo

.

Gaia hoy es un restaurant lujoso, muy diferente de la taberna sencilla y discreta que estaba llena de comensales en una de las calles concurridas del centro de Porlamar. Tiene algo de formalidad y pretensión, que uno en principio no relacionaría con la verborrea del chavismo cercano al pueblo. Este es un restaurant al que el pueblo no puede ni acercarse.

Úrsula Pernía, la propietaria, trabaja endemoniadamente para que todo se encuentre en su lugar. Dirige un batallón de empleados, colaboradores, mesoneros y técnicos ocasionales… No pierde de vista ningún detalle: el agua que reciben en exceso o limitadamente las matas, las manchas que aparecen en un sofá o la grieta que abre un candado al caerse en el piso de cerámica.

Cuando está ocupada, Úrsula no le gusta que la molesten. Menos con preguntas incómodas sobre lo que dicen sus amigos ahora que mudó su restaurant al vientre de la revolución en Porlamar, allí donde muy pocos pueden pagar los precios de sus exquisitos platos, que utilizan la berenjena, la botarga, el aceite de oliva, la sardina, el peperoncino, las alcachofas, la pasta casera, la langosta y otros frutos de mar, el ossobuco…

Piensa que la gente que ha dejado de ir volverá. Porque las cosas son más complejas que acusar a un sitio de algo porque se mudó a determinado domicilio. Pareciera esperar que las cosas vuelvan a su cauce, en un país donde casi nada pareciera haber retomado la normalidad que alguna vez tuvo.

A medida que trascurren las horas, comienzan a llegar los clientes que han reservado al mediodía. Llegan militares con empresarios, asisten familias que celebran un cumpleaños. La ropa, las carteras, los zapatos impresionan. Cuestan fortunas.

No deja de ser paradójico en un momento tan crítico que ese hotel, ahorra bolivariano, ahora más “soberano’’ que nunca, contenga un restaurant y unos comensales que pueden gastar tanto dinero ostensiblemente.

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En uno de los centros comerciales más conocidos de la isla de Margarita, Sambil, hay un local lateral a la estructura de los comercios llamado Green Martini. Es un bar exitoso, que en las noches puebla de camionetas Toyota blindadas color blanco el estacionamiento.

Es uno de los centros nocturnos más codiciados de la isla por los cadiveros (nombre acuñado por los negocios irregulares de Cadivi), los enchufados, los boliburgueses, en fin, gente que ha hecho y sigue haciendo negocios con el gobierno.

Me acompaña uno de los empresarios históricos de la isla. Observamos con cierto asombro el volumen de consumo de mesas (champaña, ginebra, whisky, ron) como si el país viviera una fiesta de abundancia ilimitada. Los tragos son caros, las botellas muy costosas, las cuentas suman cantidades de dólares imposibles de pagar para alguien que gana un salario medio o alto.

“Esta es una generación sin moral. Quieren hacer dinero a cualquier costo y no les importa si afuera la gente (pueden ser sus empleados) sufre una vida miserable. Es posible que mañana todo cambie y esto siga igual. El dinero no entiende de solidaridad’’, me dice este empresario que ha aceptado acompañarme sin demasiado entusiasmo, más como una gentileza con un visitante.

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Quien visite Venezuela debe prepararse para enfrentar una realidad inexplicable. Más allá de la ética y la moral de cada quien, no deja de asombrar un contraste tan brutal, tan alejado de palabras en desuso como misericordia, piedad, compasión. El sufrimiento de muchos y la ostentación de pocos produce una realidad compleja, abismal, cercana a la desazón. Cada día que pasa la mano de Dios pareciera estar más lejos.

No dudo que en Venezuela, uno de los países petroleros más importantes del planeta, se consigan las mejores bebidas alcohólicas, los platos más sabrosos, apartamentos de 3 millones y 4 millones de dólares en zonas exclusivas, automóviles de alta gama (como gustan hablar los vendedores), las ropas más lujosas y extravagantes, los habanos más venerables del Caribe, viajes a paraísos en jets privados.

La publicidad que conmueve al mundo sobre la emergencia sanitaria y alimentaria, sobre la diáspora que desangra al país, convive con el derroche abrumador de un grupo privilegiado que tiene acceso a dólares baratos y los derrocha a mano suelta.

Que tantos millones de dólares que entran por concepto de venta de petróleo no sirvan para equiparar las cargas, que no permita la posibilidad de una salud para aliviar los males de todo el mundo, que no alimente a la gente como se debe, que mantenga a la población en un estado de secuestro cotidiano porque sus calles son peligrosas, abre el espacio para una reflexión mayor.

Venezuela dejó de ser un país cierto, para convertirse en una caricatura donde unos señores que hacen negocios turbios viven como jeques. Pueden hacerlo. Tienen todo al alcance de la mano. Son los frutos terrenales de la corrupción.

SERGIO DAHBAR

REVISTA DONJUAN

LA SOTA DE sOROS

No me voy a remontar a los años de la Guerra Civil. Yo nací en la segunda parte de la gobernanza de Franco. Todos teníamos claro que vivíamos en una dictadura (blanda ya en aquellos momentos) y que no podías escribir ni comentar nada contra Franco, la Falange y la Iglesia. Y que la policía te podía tranquilizar (de tranca) en cualquier momento y sin aviso previo.

Hicimos la Transición. Perdón, que creíamos eterno, entre hermanos, cooperando todos, desde Carrillo hasta Fraga, incluso Blas Piñar aceptó la democracia, en un fraternal abrazo en donde quedaron saldadas afrentas mutuas del pasado.

Hemos vivido bien, progresando adecuadamente, hasta que ocho votos masones de última hora hicieron Secretario General del PSOE a Zapatero. Con él volvieron a aparecer términos olvidados: Azules, rojos, comunistas, fascistas, independentistas, miserables, piojosos, antiespañoles, centralistas, hembrismo disfrazado de feminismo, república, guerracivilismo, Franco (los que nacieron después del año 1990 no habían oído hablar de él ni sabían quién fue) y otros similares que abrieron las heridas que ya considerábamos cerradas para siempre.

Pero la cosa ha ido peor, mucho peor, con la vuelta al marxismo en el año 2019 de la mano de Pedro Sánchez, ese personaje que miente más que parpadea, que va a llevar España a la quiebra económica, a su desmembramiento como nación y a una autarquía que, en once meses de legislatura, está cercenando la democracia y la libertad, con su valido comunista Pablo Iglesias, que no sé qué secreto guardará para que complazca vía Decreto Ley cuantas indicaciones le sugiere.

Hemos llegado a una situación en la que, al contrario que con Franco, ahora puedes esperar una agresión física de cualquiera, menos de la policía, y no puedes escribir ni comentar nada sin repasarlo media docena de veces, cambiar palabras, sentido de las frases y las comas de sitio, de tal forma que no molestes lo más mínimo a la tupida red censora que el Dúo Diabólico que nos manda ha montado en la mayoría de los medios de comunicación, a través de subvenciones (uno de los grandes males de este país) o de infiltrados políticos en interés de la causa socialista,

La gente necesita creer en algo, confiar en alguien; de ahí, las creencias religiosas y los postulados políticos. La palabra “socialista” tiene en España la impronta que dejó la socialdemocracia de los años de Felipe González, de libertad, diálogo, entendimiento, constitucionalidad, propiedad privada, desarrollo empresarial y equidad en el reparto de cargas, tiene un “valor de mercado” por sí misma, con independencia que quien se encuentre al frente de ese Partido Político. Eso genera, y así seguirá pasando en el futuro, una base mínima de votos que le deberían permitir gobernar con otros partidos más centrados y defensores de la Constitución, sin recurrir a extremismos comunistas ni separatistas, que están utilizando a Pedro Sánchez como una “sota” -del latín subtus, debajo, o sea, que sota viene a significar: lo que está debajo. ¿Y qué hay debajo de los reyes y caballeros? Pues un sirviente, un lacayo, un paje, etc… Para este viaje no hubiera hecho falta alforjas. Cuando nos demos cuenta tendremos la hoz, en el cuello o en la mano.

La verdad es que ha sido un año muy difícil, en todos los aspectos, tanto a nivel nacional como internacional. En España debemos destacar tres grandes bloques de problemas:

  • Tema coronavirus: En España no ha habido transparencia, coherencia ni se han consultado especialista médicos ni comerciales en la compra de material, se actuó tarde y se ha tratado de evitar la responsabilidad del Gobierno traspasando las competencias a las comunidades autónomas, diecisiete reinos de taifas que, si el Gobierno Central lo hizo mal, las comunidades autónomas lo están haciendo peor. Remito al lector a mi libro UN CUENTO GUBERNAMENTAL, en el que se recogen datos, citas, artículos y referencias documentadas, con el único propósito de dejar constancia para el futuro de la verdad sobre el tema, principalmente en España, en la que, aprovechando la desgracia, se ha tratado de limitar la libertad de expresión, del control parlamentario y de cualquier crítica al Gobierno, de prohibir las autopsias y tratar de ocultar los miles de muertos, no permitiendo fotografías ni reportajes televisivos de las morgues ni de ningún familiar de los fallecidos.
  • Política: Vuelve a haber dos bandos enfrentados claramente: Una derecha débil y desunida, sin un líder de prestigio e incapaz de movilizar a la ciudadanía. Y una izquierda frentepopulista instalada en el Gobierno, cuyo objetivo es derrocar la monarquía, abolir la Constitución, implantar una república federal de países independientes (País Vasco, Cataluña, Galicia, Andalucía y Castilla), controlando el poder ejecutivo, legislativo, judicial y de los medios de comunicación, e implantando un “Ministerio de la Verdad” que en realidad es una censura acerca de cualquier crítica a sus actuaciones. A ello hay que añadir la delicada situación diplomática con Marruecos, con varios frentes abiertos con ese país y ninguno de ellos favorable a España.
  • El presidente del Gobierno se ha instalado en una mentira constante. Aquello que dijo al principio de Legislatura de “(…) combatir la desafección política ciudadana con ejercicios claros de transparencia, mecanismos estrictos de control y garantías en la rendición de cuentas”, ha quedado reducido a una presentación de 41 páginas, modelo power point de un consultor juniors, autoproclamando la bondad de su actuación, examen de complacencia que no aborda ni uno solo de los problemas existentes, en un año en el que se han destruido un millón de empleos, han cerrado casi cien mil empresas, los muertos por coronavirus son muchos miles más que los reconocidos oficialmente, la Deuda Pública ha alcanzado una cifra impagable y el control estatal filocomunista es cada día más palpable.

Ha pasado desapercibida una noticia: The New York Times es uno de los periódicos más importantes del mundo, ganador del Premio Pulitzer en 125 ocasiones. Generalmente, se adelanta a las noticias y es el primero en presentarse allí dónde sabe que hay, o va a haber, conflicto. Para enero 2021 está previsto que amplíe su cobertura informativa en Madrid, tanto en instalaciones como en número de periodistas. Ahí lo dejo.

Hoy es treinta y uno de diciembre del año 2020, un muy mal año para todos. Como decía mi padre, “San Silvestre, coge el año y vete”. Y, si es posible, llévate de la política a Pedro Sánchez y a Pablo Iglesias, antes que esto acabe como el rosario de la aurora.

Libertad de expresión de militares en la reserva

Notario de la actualidad política de España, que cada uno piensa lo que quiera: Eso es la democracia y la libertad.

Durante el presente mes de diciembre 2020 se han producido una serie de escritos al Rey Felipe VI por parte de militares retirados del servicio activo. A la fecha de estos comentarios los adheridos son 614 en total, de ellos 44 generales.

A continuación, dejamos constancia textual del último de los escritos enviados y de un artículo de opinión sobre ello del periodista Juan Ariza.

DECLARACION DE MITARES RETIRADOS ANTE LA SITUACION ACTUAL DE ESPAÑA

Preocupados por el deterioro progresivo sufrido por nuestra Patria durante las últimas legislaturas hasta límites imprevisibles, militares de todas las graduaciones en situación de retirados y por tanto recuperado de pleno su derecho a la libertad de opinión y expresión, manifestamos y firmamos la presente declaración.

Conscientes de compartir las mismas inquietudes que nuestros compañeros de la XIX Promoción del Ejército del Aire y de la XXIII de la Academia General Militar del Ejército de Tierra, expuestas por cada una en sendas cartas al Presidente del Parlamento Europeo y a S.M. El Rey de España y siendo conocidas todas las misivas por su difusión en los medios de comunicación, tanto nacionales como internacionales, no consideramos necesario reiterar de forma exhaustiva las causas del deterioro expresado.

No obstante, relacionamos las que estimamos como causas más dañinas para la convivencia de los españoles dentro del espíritu de nuestra Constitución de 1978, siendo el resto de las medidas restrictivas que viene imponiendo el Gobierno, consecuencia de las principales que se enumeran a continuación:

La Unidad de España en peligro.

Dada su minoría parlamentaria para formar Gobierno, el PSOE optó por la coalición con los comunistas y el apoyo de independentistas/golpistas catalanes y proetarras vascos, aceptando para ello los desprecios a España, las humillaciones a sus símbolos, el menosprecio al Rey y los ataques a su efigie. Además de permitir violentas algaradas independentistas y golpistas con petición de indultos a condenados por sedición así como conceder favores a terroristas con el consiguiente menosprecio a sus víctimas.

Grave riesgo para la Democracia.

Bordeando la legislación vigente, se busca el sometimiento al Poder Ejecutivo del Poder Judicial, incluida la Fiscal General del Estado. Permitiendo que se cuestione la Monarquía constitucional por los socios de Gobierno. Limitando y eliminando los derechos fundamentales a los españoles.

Imposición de un pensamiento único.

Mediante Leyes como La Memoria democrática de pensamiento único y la de Educación inclusiva de adoctrinamiento ideológico.

Por considerar todo ello un grave riesgo para la Unidad de España, y su orden Constitucional, como militares, que seguimos siendo aún en la situación de retirados, mantenemos activo el Juramento que prestamos en su día de garantizar la soberanía e independencia de España y defender su integridad territorial y el orden constitucional, entregando la vida si fuera preciso.

Si bien por edad no podemos ejercer nuestra vocación de soldados en Unidades, sí hemos recuperado los derechos fundamentales a los que renunciamos voluntariamente al abrazar la carrera de las Armas. Entre ellos la libertad de opinión y expresión que nos permite firmar esta declaración, que advierte de los riesgos a que están sometiendo a nuestra Patria los responsables de dirigir el futuro de España.

Por último, al firmar esta declaración y comprometer nuestra contribución para revertir la peligrosa deriva en que se ha situado a nuestra Patria, no podemos dejar de renovar una vez más nuestra absoluta lealtad a nuestro Rey y Mando Supremo de las Fuerzas Armadas con el mismo entusiasmo con que lo hicimos al despedirnos de la Bandera finalizado nuestro Servicio activo.

¡VIVA ESPAÑA!

Diciembre de 2020

Julio Ariza Irigoyen, periodista, propietario y presidente del Intereconomía, escribe en https://rebelionenlagranja.com/autor/julio-ariza el siguiente artículo:

Cobardes, octogenarios, cadavéricos…y, por supuesto, fascistas. ¿Alguien da más?  Con ese desprecio se refieren desde este gobierno de chiquilicuatres y desde sus terminales mediáticas al medio millar de altos mandos militares jubilados que han remitido al Rey Felipe VI cartas para manifestar su preocupación por la deriva nacional. Son legítimos “memoriales” de denuncia (“no he de callar por más que con el dedo”) de quienes juraron servir a España de por vida (quizás a Sánchez le extrañe que haya personas que cumplan su palabra)  y que han tenido el arrojo de no callar ante el ataque desplegado por el gobierno a las instituciones, al orden constitucional y a los derechos de los españoles. Lo hacen como particulares, personas jubiladas en el lícito ejercicio de su libertad de expresión.

Pero la voz de ese medio centenar de viejos soldados españoles, los quinientos, representa mucho más de lo que se les atribuye desde el gobierno.

No; no se trata del último suspiro de cuatro gatos decrépitos, atrabiliarios y golpistoides. Se trata de soldados de honor y de ciudadanos de primer orden. La generación que ahora protesta es la misma que transformó el ejército salido de la guerra en unas Fuerzas Armadas de todos los españoles y a la altura de la U.E. Una generación que transformó un ejército basado en el reemplazo en otro de profesionales. Probablemente sea el cuerpo de servidores públicos que más ha cambiado y se ha modernizado. Son, quizás, una de las pocas élites que todavía nos quedan: españoles bien formados profesional y moralmente. Pasan un proceso de selección para el ingreso que ningún político superaría. Luego se encierran en esas Universidades que son las Academias (la General y las de cada Arma), donde viven en régimen de internamiento, sacrificio y exigencia. Hablan idiomas, participan en misiones internacionales, están sujetos a procesos de formación continua, pasan reválidas, están integrados en la OTAN, son internacionalmente queridos y respetados. Si alguien pensó desde la vicepresidencia segunda que el ejército español está integrado por diosdaos cabellos, corruptos y desleales, erró en el cálculo gravemente. Ni profesional ni moralmente son equiparables.

Si a alguna institución le deben los españoles la pervivencia del régimen constitucional y de sus libertades, más allá del Rey, es a esta generación de militares. Por eso es la institución mejor valorada en todas las encuestas y tienen quizás más legitimidad democrática que nadie (o que muchos) para alzar la voz.

Y quizás también porque es la institución que mejor custodia las virtudes. Los militares españoles tienen acreditado en su haber la lealtad, la caballerosidad, la rectitud de conducta, la honestidad, la probidad, la integridad, el honor (vieja virtud al alcance de pocos)  y la vocación de servicio. Respetan el pasado. Respetan a sus mayores. No por jerarquía, sino por formación moral. Y les admiran. De tal manera que el ataque y el desprecio a los quinientos es vivido como un ataque a sus mayores, respetables, impecables, dignos de toda consideración y, en todo caso, a años luz de quienes blanquean a ETA, gobiernan para los independentistas y quieren derribar la Corona, terminar con la independencia judicial y enterrar espuriamente el régimen democrático.

Los jubilados de los ejércitos están alzando la voz en defensa de la democracia.  

Sin duda, la sobreactuación del gobierno y sus socios, insultando a los viejos soldados (algo no visto nunca ni en España ni en ningún país Europeo) indica varias cosas; la primera es una ínfima condición moral (despreciar a los viejos es de seres abyectos); la segunda es preocupación (saben que no son cuatro delirantes sino que expresan un desasosiego real), la tercera es ignorancia (desconocen la cadena de afectos militares, el compañerismo, la lealtad y el respeto a los mayores) y la cuarta es estulticia, la necedad de los gobernantes que piensan que pueden descomponer la nación más vieja de Europa en veinticuatro horas y sin que nadie alce la voz.

Estos “cadavéricos” (así llaman en Moncloa a los quinientos) acaban de poner sobre la mesa una fórmula para la protesta civil (no militar) que jubilados de otros cuerpos del estado podrían empezar a replicar.

¿Y si empezaran a aparecer cartas de centenares servidores públicos jubilados de distintos cuerpos, como los de jueces, fiscales, catedráticos, abogados del estado, diplomáticos, administradores civiles, inspectores de trabajo y de hacienda, policías, guardias civiles y otros funcionarios?  

¿Viejos, caducos, octogenarios, cadavéricos?

España es un país de casi 9 millones de jubilados. Hasta la fecha han estado callados. Y es una generación mucho mejor preparada que la que nos gobierna. Cuando Lastra gritó aquello de “ahora nos toca a nosotros” estaba proclamando la eutanasia política. Ahora en Moncloa les llaman los “cadavéricos”.  Ser o no ser, he ahí el dilema.

Parafraseando a Machado y sus terribles versos de Castilla: clase política miserable, hoy dominadora, envuelta en sus harapos, desprecia cuanto ignora.