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No hay selección nacional de camareros

En enero de este año escribía yo un artículo titulado “Dimisión con honor” en el que decía que había presentado su dimisión, asumiendo la responsabilidad de sus errores y anteponiendo su honor, el general de ejército del Aire, Villarroya Vilalta, Jefe del Estado Mayor de la Defensa – JEMAD – máxima autoridad militar española, por haberse vacunado contra el coronavirus, junto a otros altos cargos militares dentro del plan de vacunación del EMAD, porque las Fuerzas Armadas tienen asignado por el Ministerio de Sanidad un cupo de vacunas, al margen de las que se reparten entre las comunidades autónomas para ser suministradas a la población civil, de las que al Estado Mayor de la Defensa le corresponde un porcentaje para el que se estableció un orden de prioridades: personal sanitario, militares que van a participar en misiones internacionales y la estructura de mando, siguiendo un criterio de edad.

Todos somos iguales ante la ley, pero no igual de importantes para la colectividad de los ciudadanos. En mi opinión, el Rey, la Princesa heredera, el presidente del Gobierno, la vicepresidenta primera del Gobierno, el JEMAD, el presidente del CGPJ, por su importancia y por los problemas que podrían presentarse si alguno de ellos muriese de forma repentina por el coronavirus, deberían haberse vacunado los primeros, televisado en directo para general conocimiento, dando ejemplo acerca de la seguridad de las vacunas y salvaguardando sus vidas por el puesto que tienen o desempeñan en la de todos los españoles, en unos momentos convulsos en los que la nación los necesita sanos física y mentalmente.

Me llovieron críticas por todos los lados, que Franco estaba muerto, que todos somos iguales, que nadie tiene que tener prevalencia sobre nadie, en fin, qué haría yo sin mis enemigos que, menos bonito, me dijeron de todo.

Ayer 8 de junio, saltándose el orden establecido por las autoridades, estas mismas autoridades autorizan a vacunarse a los futbolistas de la selección española de futbol, hombres entre 20 y 35 años, ninguneando al resto de españoles de esa edad, y no digamos a los comprendidos entre esos 35 y 59 años, pendientes aún de vacunación. No alcanzo a comprender por qué esos privilegios ante cualquier camarero, dependiente de supermercado, empleado de banca, fontanero o abogado de oficio. Y mucho menos que no se oiga ni una sola voz discordante de esos mismos que censuraban que se hubiera vacunado el JEMAD y la propuesta que yo hacía respecto a las máximas autoridades del país.

Y es que los intereses de “pan y fútbol” para que el ciudadano no piense en los verdaderos problemas que tenemos, y la presión de los medios de comunicación que viven de ello, que verían mermados sus ingresos de una forma importante, hacen que conculquemos, una vez más, el principio de igualdad que marca la Constitución.

Los futbolistas tienen mucho poder fáctico. También ayer, un medio de comunicación nacional publicó que diez jugadores del Real Madrid habrían vetado el fichaje de Conte como entrenador, porque es una persona dura en la exigencia y en el trabajo físico, en cuyo aspecto todos los equipos españoles llegan a Europa arrastrándose por los campos, señal de una deficiente preparación. Cuando un empleado alcanza tal poder en la empresa que se cree el dueño, que impone sus ideas por encima del empresario, ese empleado ha alcanzado su nivel de incompetencia y sobra en la empresa; y los futbolistas no dejan de ser unos empleados en unas empresas que se llaman clubs de fútbol. De ahí las malas formas que muchos importantes jugadores han tenido de salir de sus equipos, y las que nos quedan por ver.

Volvemos a comprobar que el metro no tiene cien centímetros para todo el mundo, que el que no tiene padrino no se bautiza y que seguimos anclados en un mundo caciquil, igual que en la etapa franquista y, lo que es peor, igual que en el siglo XIX. Más vale ser adicto que apto.

Con la sanidad no se juega

Este fin de semana he asistido a la Primera Comunión (sí, aunque no se lo crean, sigue habiendo cristianos en España) de un niño de diez años. El padrino de este niño fue un tío suyo que murió de cáncer hace algo más de dos años.

Como es bien sabido, tanto en estos actos como en las bodas, es costumbre regalar un pequeño detalle a los invitados. El niño se levantó, cogió el micrófono, y dijo: Este es un día muy especial para mí, por eso, en lugar de regalaros un detalle que termine olvidado en un cajón o una papelera, he preferido que el dinero que íbamos a gastarnos fuese para algo realmente útil y hemos hecho una donación a la Asociación Española Contra el Cáncer. El aplauso duró varios minutos y a más de uno se le cayeron las lágrimas.

Rápidamente acudió a mi memoria la campaña de acoso y derribo por parte de ciertos políticos que manifestaron que “una democracia digna no acepta limosnas de multimillonarios”, refiriéndose a la donación de más de 300 millones de euros que realizó Amancio Ortega, dueño de Zara, en material médico de última generación para tratar el cáncer.

He escrito alguna vez que conocí a Amancio Ortega hace muchos años, por temas profesionales, cuando él y su primera esposa estaban a pie de una nave, con ocho o diez empleadas. Nadie le ha regalado nada a este hombre, y España tenía que estarle agradecida por los puestos de trabajo creados, por los impuestos que paga, por las diferentes donaciones y dinero que aporta a obras sociales, y por haber extendido la marca España por todo el mundo.

¿Se puede ser más imbécil e insolidario con los enfermos de cáncer? La generación que hoy peinamos canas, la que hicimos la Transición, hemos sido desplazados por jóvenes, algunos con genes manchados en su sangre, que no pueden dar ejemplo de nada, muchos de ellos llegados a la cuarentena sin saber lo que es levantarse todos los días a las siete de la mañana para ir a trabajar.

Se ataca y vitupera, igualmente, la sanidad pública, haciendo llegar al sordillo mental que si no hubiera sanidad privada, sería mucho mejor la pública; desde muy temprana edad, la empresa en la que trabajaba me pagaba la sanidad privada. La he utilizado muy poco porque cuando se es joven, por lo general, se es fuerte y sano; cuando me he jubilado, sigo pagando la sanidad privada, pero como quiera que esta ciudad en la que vivo, la vigésimo octava de España en número de habitante, no tiene un hospital privado digno de tal población ni de su universidad, pese a que alguna gran firma del sector ha querido instalarse en ella, no habiéndole proporcionado las facilidades necesarias por parte municipal, y como los achaques se vienen encima con la edad, estoy usando, de forma indistinta, la pública y la privada, y doy fe personal que el trato recibido en la pública no tiene nada que envidiar al de la privada, y que las fechas, organización, puntualidad, amabilidad y buen hacer médico hacen que catalogue su servicio como “excelente” en el tema de las vacunas por coronavirus que me han puesto en el Hospital Universitario Público Príncipe de Asturias.

Ahora que se busca “pasar página sobre los actos de intencionalidad política, cualquiera que fuese su resultado, tipificados como delitos y faltas realizados con anterioridad al día 15 de diciembre de 1976”, los hechos demuestran lo contrario, el resentimiento contra quien difiere del ideario imperante y, afortunadamente, puede y hace el bien a sus conciudadanos.

Este fin de semana he asistido a la Primera Comunión (sí, aunque no se lo crean, sigue habiendo cristianos en España) de un niño de diez años. El padrino de este niño fue un tío suyo que murió de cáncer hace algo más de dos años.

Como es bien sabido, tanto en estos actos como en las bodas, es costumbre regalar un pequeño detalle a los invitados. El niño se levantó, cogió el micrófono, y dijo: Este es un día muy especial para mí, por eso, en lugar de regalaros un detalle que termine olvidado en un cajón o una papelera, he preferido que el dinero que íbamos a gastarnos fuese para algo realmente útil y hemos hecho una donación a la Asociación Española Contra el Cáncer. El aplauso duró varios minutos y a más de uno se le cayeron las lágrimas.

Rápidamente acudió a mi memoria la campaña de acoso y derribo por parte de ciertos políticos que manifestaron que “una democracia digna no acepta limosnas de multimillonarios”, refiriéndose a la donación de más de 300 millones de euros que realizó Amancio Ortega, dueño de Zara, en material médico de última generación para tratar el cáncer.

He escrito alguna vez que conocí a Amancio Ortega hace muchos años, por temas profesionales, cuando él y su primera esposa estaban a pie de una nave, con ocho o diez empleadas. Nadie le ha regalado nada a este hombre, y España tenía que estarle agradecida por los puestos de trabajo creados, por los impuestos que paga, por las diferentes donaciones y dinero que aporta a obras sociales, y por haber extendido la marca España por todo el mundo.

¿Se puede ser más imbécil e insolidario con los enfermos de cáncer? La generación que hoy peinamos canas, la que hicimos la Transición, hemos sido desplazados por jóvenes, algunos con genes manchados en su sangre, que no pueden dar ejemplo de nada, muchos de ellos llegados a la cuarentena sin saber lo que es levantarse todos los días a las siete de la mañana para ir a trabajar.

Se ataca y vitupera, igualmente, la sanidad pública, haciendo llegar al sordillo mental que si no hubiera sanidad privada, sería mucho mejor la pública; desde muy temprana edad, la empresa en la que trabajaba me pagaba la sanidad privada. La he utilizado muy poco porque cuando se es joven, por lo general, se es fuerte y sano; cuando me he jubilado, sigo pagando la sanidad privada, pero como quiera que esta ciudad en la que vivo, la vigésimo octava de España en número de habitante, no tiene un hospital privado digno de tal población ni de su universidad, pese a que alguna gran firma del sector ha querido instalarse en ella, no habiéndole proporcionado las facilidades necesarias por parte municipal, y como los achaques se vienen encima con la edad, estoy usando, de forma indistinta, la pública y la privada, y doy fe personal que el trato recibido en la pública no tiene nada que envidiar al de la privada, y que las fechas, organización, puntualidad, amabilidad y buen hacer médico hacen que catalogue su servicio como “excelente” en el tema de las vacunas por coronavirus que me han puesto en el Hospital Universitario Público Príncipe de Asturias.

Ahora que se busca “pasar página sobre los actos de intencionalidad política, cualquiera que fuese su resultado, tipificados como delitos y faltas realizados con anterioridad al día 15 de diciembre de 1976”, los hechos demuestran lo contrario, el resentimiento contra quien difiere del ideario imperante y, afortunadamente, puede y hace el bien a sus conciudadanos.

Fondo de rescate empresas estratégicas

El Gobierno de España ha creado un Fondo de Rescate de Empresas, por importe de 10.000 millones de euros, con el fin de ayudar a superar la crisis financiera que se ha producido en muchas de ellas con motivo de la pandemia por coronavirus que, en el preámbulo de la Ley en el BOE dice: “No se trata de medidas de rescate de empresas que no eran viables antes del estallido de la crisis de la COVID-19, sino de una forma de inversión en favor de la recuperación y crecimiento de aquellas empresas que, a pesar de atravesar dificultades financieras, resultan viables por disponer de un plan a medio plazo factible y un modelo de negocio idóneo”.

Queda por tanto absolutamente claro que este fondo está destinado a negocios que se consideren “estratégicos” por motivos como, por ejemplo, su impacto social y económico, la salud de las personas o las comunicaciones, deben ser empresas viables a futuro, que atraviesan problemas transitorios de liquidez, pero que tienen capacidad de generar beneficio futuro que salde su deuda con el Estado español, o sea, con todos los españoles.

Este caso es muy diferente al rescate que se hizo a las antiguas Cajas de Ahorro, centenarias y de inmaculado proceder hasta que fueron tomadas al asalto por políticos, sindicalistas y caciques locales, pues de no haberlo llevado a cabo, quienes hubieran perdido su dinero serían los depositantes, porque el Fondo de Garantía de Depósitos no hubiera tenido montante para hacer frente a todos los reembolsos; por favor, no se dejen engañar por los que dicen que se rescató a la banca: ni fue a la banca, que fueron a las Cajas de Ahorro, ni a las propias Cajas, fueron a todos y cada uno de los millones de clientes que tenían allí depositados sus ahorros.

Ahora, como digo, es diferente. Se va a tratar de rescatar y reflotar empresas privadas, cuyos socios se han jugado su dinero y han perdido. Cuando todo iba bien y ganaban mucho dinero, no lo repartieron con los ciudadanos; pero si lo pierden en esta ocasión, sí vamos a ser todos los ciudadanos quienes lo perdamos. Hasta donde yo conozco, se han concedido ya las ayudas solicitadas por:

Air Europa, compañía aérea del Grupo Hidalgo, concedidos 475 millones de euros. Algunos analistas critican que se use dinero público para sanear la empresa sólo con el objetivo de venderla y que los accionistas puedan llenarse los bolsillos, cuando se podría reestructurar y sanear a través de un proceso reglado de bancarrota. El País avisa además que la actuación del gobierno pueda interpretarse directamente cómo un pago de dinero público a la familia Hidalgo.

Duro Felguera, compañía especializada en la ejecución de proyectos “llave en mano” para los sectores energético, industrial y gasístico, prestación de servicios especializados para la industria y la fabricación de bienes de equipo, concedidos 120 millones de euros. Cotiza en Bolsa, no reparte dividendos desde el año 2015, con una cotización máxima en las 52 últimas semanas de 1,50€ y actual de 1,20€. Los analistas le asignan un valor de 0,01 euros.

Ávoris, agencia de viajes que va a agrupar por fusión a las del grupo Barceló (B the travel Brand, Catai, Iberojet, Muchoviaje) y del grupo Globalia (Halcón Viajes y Viajes Ecuador). El nuevo grupo tendrá una facturación anual de 4.000 millones, una plantilla de unos 6.000 empleados y más de 1.500 puntos de venta, además de multicanal. Concedido un préstamo de 320 millones de euros.

Plus Ultra, línea aérea, fundada en 2011, tiene su sede en Alcobendas y su presidente es Fernando García Manso. De acuerdo con la columnista Beatriz Triguero, Plus Ultra solicitó antes un préstamo avalado por el Instituto de Crédito Oficial (ICO) y la banca se lo denegó, cuando llevan concedidos 975 mil operaciones a 600 mil deudores por importe de 118 mil millones de euros, de ellos el ICO ha avalado 89 mil millones de euros, de los que yo creo, estoy absolutamente seguro, van a ser morosos una parte muy importe. A destacar que el Gobierno decidió que el Instituto de Crédito Oficial (ICO) fuera el encargado de analizar si los préstamos que superan los 50 millones de euros son aptos para entrar dentro de la línea de garantías del Estado creadas por la crisis del coronavirus. Em este caso dijo no y quien lo ha autorizado ha sido la SEPI – Sociedad Estatal de Participaciones Industriales.

Se dice que está participada por empresarios venezolanos que son usufructuarios de altos cargos del chavismo, como la vicepresidenta venezolana, Delcy Rodríguez, o la mujer de Nicolás Maduro, Cilia Flores. Y que el abogado que ha gestionado la ayuda del Gobierno es el exjuez Baltasar Garzón, compañero sentimental de la Fiscal General del Estado, Dolores Delgado. Publica Voz Pópuli del 25-03-2021, “Según los últimos datos publicados en el registro mercantil, los empresarios venezolanos accionistas de Plus Ultra controlan el 56,8% de las acciones de la compañía” (…) “tres empresarios venezolanos (Rodolfo Reyes Rojas, Roberto Roselli y Raif El Arigie Harbie) controlaban el 47,23% de Plus Ultra a través de una sociedad denominada Snip Aviation, dedicada a la “tenencia de participación en el capital de otras entidades”, según las cuentas de la empresa relativas al ejercicio 2018. Sin embargo, los últimos datos del registro mercantil detallan que a 31 de enero de 2020, esa sociedad tenía el 45,33% de Plus Ultra. Pero, además, según consta en el registro mercantil, la sociedad FlySpain, propiedad 100% de Snip Aviation y de la que es administrador único Rodolfo Reyes Rojas, también controlaba a cierre de enero de 2020 el 11,47% de la aerolínea. De ser así, todos estos accionistas sumarían el 56,8% de Plus Ultra”. Con lo que se incumpliría uno de los requisitos para recibir estas ayudas.

Opera únicamente con un avión y en la ruta de Madrid a Caracas, pasando por Tenerife; también desde Caracas a Lima y Quito. Según AENA, transportó 99.885 pasajeros en 2018, que aumentó a 156.139 personas en 2019 y que se redujo a 47.194 en 2020.

En pérdidas contables desde el año de su fundación, a cierre del ejercicio 2020, la compañía tenía un fondo de maniobra negativo de 5,75 millones. Cerró el año con unas pérdidas de 2,78 millones. Su patrimonio neto era de tan solo 5,84 millones. A esta empresa se le han concedido 53 millones de euros del Fondo de rescate que nos ocupa y que, con los datos financieros que presenta, es imposible que devuelta el préstamo concedido.

Dadas las circunstancias que concurren en la misma, será noticia durante mucho tiempo.

Otras empresas o grupo empresariales que han mostrado su intención de solicitar estas ayudas, pendientes en estos momentos, son:

Celsa, el mayor grupo siderúrgico de España, con casi 10.000 empleados de forma directa, que ascienden a más de 33 mil si consideramos directos e indirectos, pidió un rescate inicial de 350 millones de euros, que ha aumentado este mismo mes de marzo a 700 millones de euros.

Abengoa, opera en los sectores de infraestructuras, medioambiente, energía y parques de placas solares, entre otros. En Concurso de Acreedores desde primeros de este año, tras encadenar rescates, acuerdos de reestructuración y aplazamientos en el pago de deudas durante años, con anuncio de la Comisión Nacional del Mercado de Valores (CNMV) de abrir expediente sancionador al consejo de administración anterior por no remitir las cuentas de 2019, una infracción que se considera “muy grave”. El Pasivo que se le supone a la empresa es superior a los 6.000 millones de euros, de ellos más de 1.200 millones de euros a proveedores.

Solicita un rescate de 249 millones de euros que, casualidad, las peticiones de 250 millones de euros en adelante han de reportarse para su análisis a Competencia de la Unión Europea, que para las cifras en las que se mueve este grupo empresarial, es echar agua al mar, a nombre de Abenewco 1, la filial que agrupa los activos más productivos y valiosos de Abengoa, que no está en concurso de acreedores.

Fuentes conocedoras de la empresa dicen que Abengoa pasará a la historia por protagonizar la mayor quiebra en España.

Mediapro, el mayor grupo de producción audiovisual español, de contenidos para cine y televisión, la gestión de derechos deportivos y la gestión de servicios audiovisuales y otros servicios asociados. Produce contenido para las cadenas nacionales españolas TVE, Antena 3, La Sexta, Telecinco y Cuatro, entre otras. Tiene los derechos sobre la retransmisión del futbol, prácticamente de todos los países importantes.

Está controlada por el grupo chino Orient Hontai Capital con el 53,5% del capital social, el grupo WPP con el 22,5% y por sus fundadores, Jaume Roures y Tatxo Benet con el 12% cada uno de ellos.

Tiene deuda pendiente por unos 920 millones de euros mediante “varias obligaciones crediticias. La primera de 300 millones de euros vence en 2024 con Citi, Barclays, BBVA, CaixaBank y Bankia, entre otros bancos. La segunda de 380 millones de euros se debe devolver en 2025 a BlackRock y Goldman Sachs. La tercera, de 180 millones de euros, también en 2025 al fondo Barings. Pero eso no es todo, también tienen líneas de crédito de 60 millones de euros o créditos ICO por importe de unos 50 millones de euros”. Fuente: https://www.adslzone.net del 13-03-2021.

Negocia una reestructuración bancaria de dicha deuda, para lo que ha contratado a las firmas Rothschild y KPMG. La agencia de calificación Moody´s advirtió en octubre 2020 la difícil situación financiera que atraviesa Mediapro y le rebajó la calificación de su deuda a ‘Caa1’, dentro del bono basura.

Se estima va a solicitar el rescate a la SEPI por importe de 300 millones de euros.

Jaime Roures, catalanista, a través de su sociedad patrimonial Orpheus Media, completa, según publica Expansión, con 30 millones el aval para que Joan Laporta sea presidente del Barça ante el Banco Sabadell, para que esta entidad emitiera un aval definitivo por 125 millones de euros a la nueva Junta Directiva del CF Barcelona.

No cuadra mucho que una persona solvente avale el asalto del independentismo a un club de futbol, y no lo haga a los ciudadanos españoles en un préstamo a una empresa controlada por capital extranjero y en la que él participa.

Otras empresas que ya han solicitado el rescate a la SEPI son:

WAMOS es un grupo turístico que aglutina las siguientes compañías:

WAMOS AIR -antes Pullmantur Air- era la tercera aerolínea de largo recorrido más importante de España, con una capacidad aérea de más de 1.600.000 pasajeros al año. En ERTE desde junio del año pasado, por el que los empleados de la aerolínea trabajan el 30% de su jornada, pasando a ser aerolínea de mercancías.

La mayoría accionarial de Pullmantur, en Concurso de Acreedores, está en manos de Springwater (fondo de capital riesgo) desde 2016, año en el que su socio estratégico, Royal Caribbean, decidió desprenderse de más de la mitad del capital social de la firma española. El resultado es que Springwater mantiene el 51% de Pullmantur a través de Cruises Investment Holdings. Es una sociedad creada en Luxemburgo pero controlada a través de Springwater Capital LLC, con sede en Delaware (Estados Unidos).

WAMOS Tours era el primer Turoperador español con 50 años de experiencia. Se encuentra dentro de los tres principales operadores en Caribe y Centroamérica.

Wamos Circuitos ofrece una programación de circuitos exclusiva para pasajeros latinoamericanos hacia España, Portugal, Marruecos, Resto de Europa, Oriente Medio, Lejano Oriente y África.

Nautalia Viajes es una agencia de viajes generalista a través de franquiciados. Mantiene cerradas todas sus agencias por el desplome en las ventas

Top Atlántico se fundó en enero de 2003, como resultado de la fusión entre los Top Tours y Space Travel. Turismo en el segmento corporate, con una posición de liderazgo en Portugal.

Geo Star. Integra los operadores Sporski, Takeoff y Megaviagens y opera en varias áreas de negocio, principalmente en el segmento vacacional, de ocio, de turismo religioso y cultural o privado (Viagens Vip).

Springwater es un fondo dedicado a “rescatar empresas en crisis”, con amplio historial de problemas económicos, concursos, cambios de nombre y cuyo gestor principal es conocido por los ámbitos procesales.

El Grupo ha pasado de unos ingresos de 1.250 millones en el 2019 a tan solo 100 millones el año pasado. Solicita un rescate de 150 millones de euros.

NAVIERA ARMAS. Es una compañía canaria de transporte marítimo de pasajeros y mercancías, que opera entre las Islas Canarias, además de comunicar con puertos peninsulares como Motril, Huelva, Sevilla y con el norte de África en Melilla y el norte de Marruecos. Fundada en el año 1941. En el año 2017 compró, por 260 millones de euros, el 92,71% de las acciones de Trasmediterránea, que eran propiedad de Acciona.

Según las cuentas de 2018, las últimas depositadas en el Registro Mercantil, la compañía tenía una deuda de 720 millones y perdió 5,6 millones de euros. De esos 720 millones de deuda, 582 millones corresponden a dos emisiones de bonos. La primera es de 300 millones, expira en 2024 y ha cotizado al 45% del nominal. La otra tiene un importe de 282 millones y vence un año antes. Ambas colocaciones llegaron a cotizar al 35% del nominal durante el mes de abril del año pasado. En diciembre 2020 han reestructurado su deuda mediante un acuerdo de no agresión entre la empresa, bonistas y acreedores (standstill).

Ha solicitado rescate a la SEPI por 150 millones para apuntalar su plan de rescate, después de haber obtenido 52 millones en un préstamo con aval público del ICO.

HESPERIA. Transcribo de La Vanguardia del 13-03-2021. La cadena hotelera Hesperia ha solicitado 55 millones al Fondo de Apoyo a la Solvencia de las Empresas Estratégicas que gestiona la SEPI para hacer frente a la situación creada por la pandemia, la restricción de la actividad y la casi total ausencia de turistas y viajeros de negocios.

Hesperia cuenta con alrededor de 4.500 habitaciones repartidas en 28 hoteles tanto vacacionales como urbanos y unos 1.800 trabajadores en plantilla. En el 2019, antes de la crisis actual, los ingresos se situaron en los 137 millones, con un resultado neto consolidado de 15,5 millones. El coronavirus desplomó las ventas y llevó a la empresa a las pérdidas.

HOTUSA. El Grupo Hotusa es una compañía española con sede en Barcelona y que está integrada por varias empresas relacionadas con diversos ámbitos del sector turístico. Tiene su origen en la cadena de hoteles independientes Hotusa Hotels, fundada en 1977. El negocio de Hotusa pivota sobre el alojamiento urbano, que es el que más se ha resentido tras la pandemia del coronavirus de forma estructural, debido al auge del teletrabajo y de las videollamadas.

“Un juez ha ordenado el embargo de dos hoteles de la cadena Hotusa Lisboa (Hotel Eurostar Parque de las Naciones y el Hotel EXE Lisboa Parque) por arrastrar unas deudas de unos 50 millones. Hotusa había sacado a la venta ambos hoteles para obtener liquidez (Hotusa busca liquidez urgente y pone a la venta dos hoteles en Lisboa). Las sociedades del grupo Hotusa que tienen sus hoteles incautados por el tribunal, así como sus cuentas bancarias, son Requinte Executivo SA y Olhar Repousado SA. En el caso de Repousado, el juez ha ordenado el embargo de 35 cuentas bancarias de la sociedad, según la resolución judicial que obra en poder de Preferente.

El grupo Hotusa encargó a CBRE la venta sus dos hoteles de Lisboa, el Hotel Eurostars Parque de las Naciones y el Hotel EXE Lisboa Parque, con el fin de ganar liquidez ante su situación financiera adelantada por Preferente (Hotusa, la gran cadena con las finanzas más frágiles).

El Grupo Hotusa, propietario de la marca Eurostasr, entre otras, se encuentra en la fase de negociación de SEPI para obtener una financiación de 320 millones de euros”. Fuente: https://www.preferente.com/noticias-de-hoteles del 16-03-2021.

TUBOS REUNIDOS. Grupo industrial español fundado en 1968 con sede en el municipio alavés de Amurrio, especializado en la producción de tubos sin soldadura. Tiene 1.400 empleados y cotiza en el Mercado Continuo de la Bolsa de Madrid a 0,424 euros, que es el máximo anual, con un mínimo en los doce últimos meses de 0,106 euros, lo que significa que alguien se ha hecho rico con este valor.

En 2020 ha vuelto a presentar pérdidas que superan los 101 millones de euros en su sexto año consecutivo de caída de sus resultados. Y es que suben esos números rojos un 146% frente a 2019. Su cifra de negocios de 241,5 millones de euros, baja un 15%.

Tubos Reunidos fue de los primeros en paralizar su actividad industrial en sus plantas de Trapaga (Vizcaya) y de Amurrio (Álava) y anunciar un expediente de regulación temporal de empleo (ERTE) para todos sus empleados tras la declaración del Estado de Alarma. En febrero de 2021, solicitó el rescate al SEPI por importe de 112 millones de euros, que está pendiente de aprobación.

En total, hasta el momento de escribir estas líneas, hay 25 empresas pendientes de la aprobación del rescate solicitado, incluidas las detalladas anteriormente, por menores importes, pero en similar situación financiera:

Hoteles Room Mate, Hotelatelier, Soho Hoteles, Hoteles Grupo Abades, Grupo Juliá, la tecnológica Airtificial, la acerera Rugui Steel, la cadena de gimnasios Holmes Place, el astillero Hijos de J. Barreras, la empresa de cambio de divisas Global Exchange, la maderera Losán, la firma de cátering Mediterránea, catering Serhs, Helados Farggi-La Menorquina, agencia de viajes Pangea The Travel Store.

Ahora, la pregunta del millón: Si fuera con su dinero particular, ese que tiene en el banco sin que les rente nada, ¿habría concedido usted estos préstamos? El dinero es más peligroso que el plutonio, por lo que, si uno ha de ser muy prudente con el propio, mucho más ha de serlo con el ajeno.

En cuanto al desarrollo del Real Decreto-ley 5/2021, de 12 de marzo, de medidas extraordinarias de apoyo a la solvencia empresarial en respuesta a la pandemia de la COVID-19, la distribución de ayudas a los autónomos es como sigue:

Ni que decir tiene que todo este proceso debe hacerse con luz y taquígrafos, y con un seguimiento puntual y de general conocimiento público en cuanto a la evolución de su restitución al prestamista. Así debe ser también con los fondos de ayuda que se reciban de la Unión Europea, que se han visto paralizados hace unos días porque el Tribunal Constitucional de Alemania no ha ratificado el Fondo de Recuperación de la Unión Europea, a instancia de un conjunto de ciudadanos alemanes, un grupo de euroescépticos conocido como “Bündnis Bürgerwille” (Alianza de la Voluntad del Ciudadano), que cuestionan la legalidad de dicho fondo, de los que España tendría que recibir 140.000 millones de euros, sin fecha de resolución, que se estima no se producirá antes del próximo mes de septiembre.

El acuerdo sobre estos fondos ha de ser confirmado por unanimidad de los veintisiete países de la Unión Europea y, de momento, solo ha sido ratificado en Bulgaria, República Checa, España, Francia, Croacia, Italia, Chipre, Malta, Portugal y Eslovenia.

Esto cambia todo el planteamiento económico del Gobierno español, salvo que verdaderamente estemos en manos de personas con “inteligencia límite”, pues si no se recibe ese rescate, España podría situarse al borde de una suspensión de pagos.

La situación no se arreglaría con la subida de impuestos, que nunca alcanzarían para saldar la Deuda, ni con unas nuevas elecciones generales, pues el problema sería el mismo con cualquiera que fuese el presidente del Gobierno, la solución habría de ser tanto de forma como de fondo.

Porque muy mala tiene que ser la situación cuando el Gobierno ha abierto una cuenta bancaria en el Banco de España para que ciudadanos y empresas hagan donaciones que contribuyan a la lucha contra el coronavirus. Es indicio indubitado de que no hay dinero en las arcas públicas, que mientras se atienden los caprichos y cohetes victoriosos de ideas marxistas y comunistas, falta para el pan y la sal de la vida, la salud.

De forma, un Gobierno de concertación nacional en el que queden fuera todos los radicalismos y extremismos, con dos únicos objetivos verdaderamente urgentes en este momento: la sanidad y la economía. De fondo, plantearse seriamente modificar la Constitución eliminando las Autonomías, habilitando una circunstancia especial para Cataluña y Euskadi, tal como fue concebida en los momentos previos a su aprobación en 1978, además de suprimir todo tipo de subvenciones que no aporten contraprestación de trabajos (privados o sociales, totales o parciales) y modificar el sistema futuro de pensiones. Esta propuesta es difícil de asimilar, sobre todo por quienes disfrutan de las canonjías autonómicas y de los que están convencidos de imponer sus ideas por cualquier medio a su alcance, pero la suspensión de pagos del Reino de España tendría aún peores consecuencias.

La mayoría de ciudadanos españoles no somos conscientes de la realidad financiera en la que vivimos, queriendo trabajar menos horas cuando lo que había que hacer es lo contrario, subvencionando a gente que no piensa trabajar en toda su vida en vez de hacerlo a las empresas para que generen puestos de trabajo, poner leyes restrictivas a la propiedad e iniciativa privada en vez de fomentar la inversión de capital nacional y extranjero, porque  estamos hipotecando, al menos, a las dos próximas generaciones, con una Deuda Pública insostenible

Franco prohíbe manifestación feminista

Por fin se impone la coherencia y el interés general: el subdelegado del Gobierno en la Comunidad de Madrid, el socialista José Manuel Franco prohíbe todas las manifestaciones del 8-M-21 en Madrid. Hay que ser justos y alabar las cosas bien hechas.

Todo empezó el año pasado. El 31 de diciembre de 2019 la oficina de la Organización Mundial de la Salud (OMS) en China recibe una alerta de un nuevo tipo de neumonía de origen desconocido que afecta a 27 personas. El 23 de enero de 2020 China sorprende al mundo con una medida drástica. Confina a 11 millones de habitantes en la ciudad de Wuhan. Primeros casos en Tailandia, Japón, Corea del Sur y Estados Unidos, todos en personas procedentes de Wuhan. El 25 enero se produce la primera reacción del Gobierno español, transmitiendo un mensaje de tranquilidad: El director del Centro de Coordinación de Alertas y Emergencias del ministerio de Sanidad, el epidemiólogo Fernando Simón, considera muy poco probable que se importen casos de China; “No es imposible que vengan personas potencialmente infectadas, pero el número no es suficientemente alto como para pensar que va a haber una importación importante de casos”.

El 30 de enero, el Dr. Cavadas declara: “Cuando China, que no es el país más transparente del mundo, y mis dos hijas son chinas, por tanto, puedo permitirme hablar de ello, aparenta transparencia desde el minuto uno, a mí me preocupa. Construyen un hospital con 800 retroexcavadoras de cien toneladas y se construye un megahospital en tres semanas, esto no va en broma”.

“El virus circulaba en España desde mediados de febrero y nadie se percató de su presencia (….) hacia mediados de febrero han detectado una divergencia de algunos de los virus que entraron en España respecto a los virus originales (….) es probable que entraran varios casos de coronavirus al mismo tiempo, como demuestra la multiplicación de casos días después, y que no fueran detectados”. Declaraciones de Fernando Simón el 23-04-2020 y recogidas en esdiario.com

“El 90 por ciento de los casos en nuestro país son importados”, dice a principios de marzo Fernando Simón. Más allá de partidos a puerta cerrada con equipos de las zonas calientes, Sanidad no recomienda suspender eventos sociales. Sólo aconseja que quien tenga síntomas no acuda.  “Si mi hijo me pregunta si puede ir, le diré que haga lo que quiera”, asegura preguntado por la manifestación del 8-M; un acto masivo más en un fin de semana cargado de aglomeraciones sociales: el congreso de Vox, partidos de fútbol, cines, discotecas, restaurantes…

El 8 de marzo se celebran multitudinarias manifestaciones, a las que acuden diferentes miembros femeninos del Consejo de Ministros, con mascarillas. Al día siguiente, el presidente del Gobierno visita el centro de alertas sanitarias, sin más contenido que la imagen. A esa hora de la mañana el ministro de Sanidad “no contempla cerrar escuelas”. Tampoco ve necesaria la suspensión de actos y concentraciones.

Pero todo cambia súbitamente en cuestión de horas. A media tarde, tras la manifestación feminista del 8-M en Madrid, el Ministerio de Sanidad informa de 28 fallecidos y 1.200 positivos, más del doble que el día anterior. Madrid es el foco principal. Con estas cifras, el Gobierno regional y Sanidad anuncian el cierre de todos los centros educativos durante 15 días en Madrid.

10-15 de marzo: Todo se precipita en cuatro días. Sanidad eleva el escenario de “contención” a “contención reforzada”. La clausura empieza por los eventos deportivos y se extiende a lo largo de la semana con nuevos cierres de escuelas, locales de ocio, museos, comercios, iglesias… El turismo y la Bolsa se hunden. Cientos de empresas recurren al teletrabajo. Miles de personas acaparan alimentos. Las estanterías se vacían en algunos supermercados. 

Cunde el temor a que el sistema sanitario colapse. El sábado, después de un Consejo de Ministros de siete horas, el Gobierno de Pedro Sánchez decreta el Estado de Alarma que restringe los movimientos de 47 millones de españoles durante 15 días. Sólo podrán salir de casa para tareas imprescindibles.

El resto, salvo el número real de fallecidos y los importes, costes y sobrecostes pagados por el material sanitario adquirido, es de general conocimiento.

Bien por José Manuel Franco, anteponiendo el beneficio general a las ideas partidistas, sean estas las que sean.

Mientras tanto, Irene Montero acusa al Gobierno, del que forma parte, de cercenar su espectáculo, “la fiesta de Irene la pescatera”: “Hay quienes quieren negarnos el derecho a la calle que tanto nos costó conseguir. La calle para estudiar, para trabajar, para reivindicar y conquistar derechos”. Lidia Falcón, la más veterana luchadora feminista desde tiempos de Franco, ha dicho: “El ministerio de Irene Montero es una broma de amigas de barrio que van allí a jugar”.

Podemos, IU, PCE, Equo, Más Madrid, UGT, CCOO y FRAVM, han presentado recurso ante la justicia, desestimado por el Tribunal Superior de Justicia de Madrid (TSJM), basándose “en razones de salud pública que preocupan a todos los ciudadanos y ciudadanas por igual”. Y Pedro Sánchez critica que los “enemigos del feminismo” se “froten las manos” ante la prohibición de las manifestaciones, porque “el principal adversario del feminismo es la ultraderecha”. Se ha olvidado que el voto femenino activo fue aprobado durante la II República a instancia de Clara Campoamor y que Indalecio Prieto, socialista marxista como él, abandonó el Congreso gritando “Es una puñalada trapera a la República”.

En Cataluña, en donde el ministro Marlaska dice que los disturbios permanentes que allí se producen “no es terrorismo callejero”, sí ha habido concentraciones, que empezaron el domingo día siete al anochecer, de unas dos mil personas, entre las que había un grupo radical que destrozaron comercios y entidades bancarias, ante la pasividad de los Mossos d’Esquadra. El caso es llevar la contraria a Madrid, porque ellos son “una nación independiente y republicana”. Veremos cuántos/as acaban en las UCI, allí y en otras comunidades autónomas en las que se han realizado manifestaciones el 8-M-21, lunes, la mayoría de ellas protagonizadas por ociosos/as laborales.

Siento decirlo, pero en España no somos demócratas, aunque tratemos de aparentarlo: Unos desconocidos han arrojado pintura contra el mural “Mujeres cambiando el mundo”, del Auditorio Manuel Azaña de Alcalá de Henares, para conmemorar el Día Internacional de las Mujeres, inaugurado veinticuatro horas antes con la presencia de la VP del Gobierno, Carmen Calvo. Las feministas, arrimando la ascua a su sardina, han dicho que eso es machismo; en mi opinión, es delincuencia, vandalismo, incivismo, barbarie urbana, sin distinción de sexo o identidad sexual de quien o quienes lo hayan hecho, y sobre los que tiene que caer el peso de la ley, aunque dada su laxitud y tolerancia con el transgresor, dudo de su efectividad penal. Desgraciado lema nacional: “Todo el que no piense como yo, es mi enemigo”.

No podemos acabar este artículo sin hacer referencia al “hecho histórico” más importante de esta semana en el “mundo mundial”: -En el día de hoy, blanqueados y presentes en el Parlamento español, los terroristas etarras han presenciado desde su casa el simulacro de la destrucción de sus armas, oxidadas, antiguas, anteriores a 1977, catorce años después de haberlas entregado, cuando yo era un don nadie en la política española, sin la presencia de la bandera de España ni símbolos nacionales. La guerra ha terminado. En zona nacional de la ciudad de Valdemoro, provincia de Madrid, a cuatro de marzo de dos mil veintiuno. Firmado: Pedro Sánchez Castejón, presidente del Gobierno de España con los votos de los herederos de ETA-.

Publicado en PUERTA DE MADRID de Alcalá de Henares el 12-03-2021

Comienza el mes de marzo

Pedro Sánchez ha dicho que son inaceptables los “sucesos” de Cataluña. Los sucesos a los que se refiere, no son “sucesos” normales en una democracia, es violencia organizada utilizando técnicas de guerrilla urbana, cócteles molotov, quema de mobiliario urbano, incendios y robos en las instalaciones de BBVA, Banco Santander, CaixaBank, Hotel Meliá, Zara, Loewe y otras grandes firmas del Paseo de Gracia en Barcelona, ataque a una ambulancia que trasladaba a un enfermo, probable intento de homicidio a un policía al incendiar un coche de la Guardia Urbana con ese policía dentro, indefensión de los fuerzas de seguridad del Estado (los policías autónomos también son fuerzas del Estado, en su versión autonómica), no pueden considerarse hechos aislados ni nadie puede pensar que es una expresión improvisada sobre el encarcelamiento de un rapero imbécil, mal educado y antisistema. Es mucho más, es la forma de “tomar la calle” de la ultraizquierda dictatorial para que el resto de españoles sintamos miedo a lo que pudiera pasar si no se cuenta con ellos en el futuro político de este país.

La confirmación a esta afirmación, es que ni Podemos, ni la CUP ni ARRÁN (organización juvenil española de la izquierda independentista catalana), han condenado estos hechos; es más, Podemos alentó las protestas con el lema “Hasta que caigan” (….) “Porque sin futuro no tenemos nada que perder”, consignas que a mí me suenan a guerracivilistas.

El presidente del Gobierno de la Nación dice que son inaceptables, pero no pone ningún medio para que las Fuerzas y Cuerpos de Seguridad del Estado ponga fin a esta violencia, ni habilita las leyes como se hace en las democracias más avanzadas: En Francia, por ejemplo, quemar un coche de la policía, no hace muchas fechas, ha llevada aparejada una condena de siete años de cárcel. Debe ser porque no tenemos la conciencia tranquila y preferimos el enfrentamiento y que los delincuentes estén en la calle a que nos digan que no somos suficientemente democráticos. Hay gente que no comprende que por más que la abeja le explique a la mosca que la flor es mejor para libar que la basura, la mosca no lo entiende ni nunca lo va a entender y chupa permanentemente en la mierda.

La ministra de Exteriores, González Laya, ha ido a Colombia, a Cúcuta, frontera con Venezuela, al puente que une esos dos países, en viaje oficial. El comunista Enrique Santiago, diputado de Unidas Podemos ha calificado la visita de “provocación” y “grave error diplomático”, tildando al Gobierno colombiano de “ultraderechista”. Venezuela expulsa a la embajadora de la Unión Europea. Santiago manifiesta que si la Unión Europea “asfixia” a Venezuela con “sanciones ilegales”, es correcta la respuesta de Maduro al haber expulsado a la embajadora. Y Maduro amenaza a España con la revisión “a fondo” de sus relaciones tras la visita de González Laya a la frontera colombiana.

No sabe la alegría que nos puede dar si se queda con Pablo Iglesias, Monedero, Enrique Santiago y otra media docena de personas de su ideario, que profundicen en sus estudios y asesoramiento a ese país, aunque se queden con algunas empresas españolas allí establecidas, incluido el BBVA, que no puede expatriar los resultados de su trabajo y que, probablemente, estaría encantado de quitarse ese problema de en medio. Ellos ganarían en su revolución bolivariana local y nosotros en tranquilidad, paz y sosiego, política, social y económica.

La Junta de Galicia, presidida por Núñez Feijoo, del Partido Popular, establece la obligatoriedad de la vacuna del coronavirus, abogando por imponer multas de hasta 60.000 euros para aquellas personas que decidan no vacunarse. Sobre el tema coronavirus y las vacunas, hay mucho que hablar, porque hay innumerables opiniones a favor y en contra. Yo he escrito un libro que se llama UN CUENTO GUBERNAMENTAL sobre ello, que estoy actualizando y se va a publicar con el nuevo nombre de UN CUENTO DEL GOBIERNO, en donde recojo multitud de opiniones de expertos sobre este asunto. No me pronuncio ni a favor ni en contra, porque no se nada de medicina, únicamente dejo constancia de lo que dicen los que sí saben.

Y los que sí saben dicen que el pasado 27 de enero, el Consejo de Europa aprobó un documento titulado “Vacunas Covid-19: consideraciones éticas, legales y prácticas”, que se puede consultar, en inglés, en https://pace.coe.int/en/files/29004/html que prohíbe a los Estados hacer obligatoria la vacunación contra el coronavirus o que pueda ser utilizada para discriminar a los trabajadores o a cualquiera que no se vacune.

Por otra parte, un informe de la Fiscalía del Tribunal Supremo señala que “ni en el marco de la legislación sanitaria ordinaria, ni en el de la normativa excepcional contenida o dictada al amparo del R.D. 926/2020 de 25 de octubre, por el que se declara el Estado de Alarma para contener la propagación de infecciones causadas por el coronavirus SARS-CoV 02, ni en las disposiciones que lo aplican y desarrollan , se ha establecido por ahora con carácter obligatorio la vacunación de la ciudadanía en general ni de ningún grupo de personas en particular (….) En tanto no exista obligación legal de vacunarse, la decisión de hacerlo corresponde en principio a la persona afectada …..”

De todo esto, una cosa me queda clara; no hay distinción de colores en los tics dictatoriales de los genes españoles.

La incongruencia española es que se puede consumir droga, pero está penado cultivarla o comprarla. Ya me dirán ustedes cómo se puede consumir si no se puede comprar. Bueno, esta es disquisición para otro momento. Dos candidatos de Podemos, de Laredo, Cantabria, que fueron cesados a raíz de su detención, y que contaron con la colaboración de otros dos encausados, fueron detenidos por el cultivo ilícito de drogas, casi 500 plantas, filtros, extractores, temporizadores, transformadores, lámparas incandescentes, tubos para ventilación y dos bolsas que contenían hojas de marihuana. También había armarios para el cultivo, una báscula, una máquina de envasado al vacío, garrafas de fertilizante y tierra. El peso de las hojas de cannabis era de 1.660 gramos, con una riqueza del 3,4 por ciento.

El juez considera probado que los dos acusados, que eran pareja (mujer y hombre) y carecían de antecedentes penales, cultivaron desde octubre de 2018 a mayo de 2019 esa plantación, estimando que no hay delito porque la droga intervenida era para consumo propio, pero los condena al pago de una multa por defraudación de fluido eléctrico de 540 euros cada uno, a razón de una cuota diaria de 6 euros durante tres meses, el mínimo legal. Digo yo que ya han tenido “porra”, porque había para fumarse mucho “porro”.

Un inmigrante magrebí musulmán, sin hogar, mata a puñaladas al sacristán de una iglesia en Alcalá la Real (Jaén), cuando este procedía a cerrar la puerta. El alcalde hace un llamamiento a la calma: Son momentos difíciles y de lógica indignación, pero el presunto asesino ya ha sido detenido y debemos dejar que la Justicia siga su curso.

He realizado un seguimiento de esta noticia en los medios de comunicación. Entre los grandes, solo ABC y la SEXTA le han dado cierto protagonismo, este último ocultando la nacionalidad del presunto asesino. Una vez más, se nos trata a los ciudadanos españoles de débiles mentales, silenciando las verdades y haciendo bueno aquello de la época franquista “cuanto menos sepan, menos sufren”.

¿Qué hubiera pasado si hubiera sido al revés, que un sacristán cristiano hubiera matado a un musulmán indigente? Los estómagos agradecidos, los medios de comunicación, periódicos y periodistas subvencionados, tendrían “carne picada” no solo con el asesino, sino con las ideas sociales y religiosas en que pudiera militar, a título personal y general como organización.

La renovación del CGPJ es una lucha abierta, pública y sangrante para controlar el poder judicial, una de las columnas vertebrales sobre las que se sustenta la democracia. Una de las personas exigidas por Podemos para un puesto en esa alta responsabilidad, es la actual delegada del Gobierno para la Violencia de Género, Victoria Rosell, vetada por el Partido Popular. Muy en la línea española de “haced lo que yo diga, pero no lo que yo haga”, esta señora tiene un juicio pendiente en Las Palmas de Gran Canarias por “despido improcedente” o “nulo” de una empleada del hogar que ha tenido sin contrato y cobrando en dinero negro, presuntamente por supuesto. Todo ello, muy en la línea de la novela picaresca española del Siglo de Oro.

La policía ha detenido en Granada a un hombre de 35 años, con 75 detenciones anteriores por robos en establecimientos comerciales, ¿qué esperamos si algunos de los que hacen y los que tienen que aplicar las leyes son los primeros que las transgreden?, ¿es esta la ley que queremos? La policía se juega la vida en la calle todos los días, para que las leyes que salen del Congreso permitan a los delincuentes seguir libres y reincidiendo en sus agresiones a la sociedad.

Dos delincuentes habituales, de nacionalidad española, que cuentan con numerosos antecedentes, asaltan el puesto de Guardia Civil de Villafranca de los Caballeros (Toledo) y sustraen pistolas y uniformes oficiales. Han sido detenidos rápidamente y puestos a disposición judicial.

El hecho no tendría más relevancia que otros muchos que se producen a diario en nuestra sociedad, si no fuera porque el protagonista pasivo es la Guardia Civil y las leyes que regulan el actual modelo policial, en la que se determinan las competencias, estructuras y modo de organización de los cuerpos policiales. La falta de medios materiales y humanos, la ausencia de inversión necesaria para la actualización de los Cuerpos y Fuerzas de Seguridad del Estado, en todos los aspectos y dotaciones, es manifiesta. Alguien prefiere subvencionar votos cautivos, prestos a tomar la calle, que dotar convenientemente a quien nos defiende a los que no transgredimos las leyes.

Todas estas noticias, en conjunto, son ejemplos de opacidad y que la ambición de mando no tiene color, que quien sea el que lo ostente, su propósito es mantener ignorante a la ciudadanía para que no moleste, para que no se oponga, para que personas sin escrúpulos mantengan el poder omnímodo, y que el peor sistema político existente es una dictadura con pátina de democracia.

Próximamente, en nuestra cartelera

El tema del coronavirus sigue desmadrado. El presidente del Gobierno, Pedro Sánchez, en una reunión telemática con todos los líderes de la Unión Europea, ha pedido que ningún país tome una decisión unilateral sobre el tema coronavirus sin que haya un consenso entre todos y se pueda actuar de la misma manera. Como dicen los futboleros, se la ha dejado botando: ¿Cómo propone eso cuando está permitiendo que cada autonomía española haga lo que le parezca bien, sin coordinación estatal?

España está prácticamente confinada, los positivos por coronavirus tienen que estar aislados y en cuarentena, el resto de los ciudadanos, con todos los establecimientos cerrados a las nueve de la noche y en casa a las diez. Y Cataluña, como va a celebrar elecciones autonómicas el 14-F, permite saltarse el confinamiento para asistir a los mítines y autoriza a que los infectados vayan a votar físicamente, con desplazamiento a los colegios electorales, esos mismos sitios a los que tienen que ir los niños a clase al día siguiente. Y la Generalitat, desafiando al Tribunal Supremo, vuelve a conceder el tercer grado carcelario a los políticos catalanes presos por el procés, justo a tiempo para que puedan hacer campaña. “La ciudadanía tiene derecho a recibir información de las propuestas de los partidos”, defiende la portavoz del Govern, Meritxell Budó. Se antepone “el sillón de cuero”, “la columna peridiana” y “el garbancero satisfecho” a la salud. Dios, por favor, si tienes que seguir llevándote a gente por eso del coronavirus, que sea a estos insolidarios e irresponsables, tanto a los sedentes que vayan como a los que lo permiten.

Y como con lo malo enseguida se conecta, el independentista Laporta anima a los socios a saltarse el confinamiento municipal para votar el 7 de marzo al próximo presidente de ese club de fútbol, en quiebra técnica, entre otras cosas por pagar un sueldo total de 555 millones de euros a un solo jugador en cuatro años (exclusiva: El Mundo). Ahora ya no está Franco para solventarles un apuro similar al del año 1965 y, por sentencia firme, debe 23 millones de euros a la Agencia Tributaria, o sea, a todos los españoles, que no sé a qué espera para embargar. Veremos qué gatuperio se montan para que siga siendo “más que un club”.

Escribo estas líneas desde Alcalá de Henares, confinado de acuerdo a las normas establecidas por la Comunidad Autónoma y el Estado, y en dónde existe un muy buen hospital público, el HUPA – Hospital Universitario Príncipe de Asturias, dirigido desde hace unos pocos meses por una ilustre licenciada en medicina y cirugía, que ha cursado orden de “apagón informativo” y no facilitar dato alguno, incluso al Ayuntamiento, de los infectados, ingresados, de estancia en UCI ni fallecidos por el coronavirus. ¿Se trata de instrucciones superiores recibidas o lo ha decidido ella sola sin ayuda de nadie? En cualquier caso, creo que hay gente que considera que los españoles no estamos capacitados para pensar por nosotros mismos, que, como dijo el juez Gómez Bermúdez sobre el atentado de Atocha del 11-M, que golpeó trágicamente a muchas familias alcalaínas, “España no está preparada para conocer la verdad” que por lo que se ve, únicamente debe estar al alcance de los privilegiados.

Por cierto, el pasado 27 de enero, el Consejo de Europa aprobó un documento titulado “Vacunas Covid-19: consideraciones éticas, legales y prácticas”, que se puede consultar, en inglés, en https://pace.coe.int/en/files/29004/html que prohíbe a los Estados hacer obligatoria la vacunación contra el coronavirus o que pueda ser utilizada para discriminar a los trabajadores o a cualquiera que no se vacune.

PharmaMar es una empresa farmacéutica gallega que ha descubierto el Aplidin, un derivado de la ascidia, un animal invertebrado que vive en las profundidades del Mediterráneo y del que se extrae un compuesto químico que frena el avance del coronavirus casi al 100% según los estudios publicados en la revista científica del nivel de Science, en su primera fase de pruebas en ratones y células humanas. La mercantil pertenece a los Fernández-Sousa, que le metieron un gol por toda la escuadra a Núñez Feijóo, presidente de la Junta de Galicia, con el asunto Pescanova, crónica de una muerte anunciada desde hace mucho tiempo. Desconozco si será por ello, pero tanto el gobierno gallego como el central español se están desatendiendo de la empresa, de su medicamento, del avance de la investigación y de las soluciones que se podrían habilitar con dicho producto.

La noticia más importante de la semana es que el PSOE y Podemos firman una petición al BCE para que condone la deuda, en el caso español, por 300.000 millones de euros, el 25% aproximadamente del PIB, en un manifiesto titulado “Anular la deuda pública mantenida por el BCE para que nuestro destino vuelva a estar en nuestras manos”, publicado en España por “El País” y encabezado por el economista francés Thomas Piketty, para poder afrontar inversiones “en la reconstrucción ecológica y social”; no se habla de contener gastos, sino de objetivos “Agenda 2030”: Ecología y subvenciones.

“Ilegal” y “carente de sentido”, ha respondido Luis de Guindos, vicepresidente del BCE: “La cancelación de la deuda es ilegal, según los tratados, pero quisiera señalar que no es solo una cuestión legal o de que va contra los tratados. La cancelación de deuda no tiene ningún sentido económico o financiero en absoluto”.

Mal, muy mal tienen que estar las cosas en Europa, para que se haya producido esa petición. En una empresa privada, la condonación de deuda es el “clavo ardiendo” donde agarrarse antes de la suspensión de pagos. Si se trata de Haciendas Públicas, el ejemplo claro son los países sudamericanos de marcado carácter de izquierdas; solo hay que comparar cómo se vive allí y ver lo que se nos puede venir encima.

Brigitte Bardot, que hizo explotar millones de cohetes en las manos de los espectadores de sus películas cuando era joven, y durmió en más camas que D. Juan Tenorio (por lo que viajaba, no piensen mal), ahora que tiene 86 años y seco el pucherillo, ha dicho que “El coronavirus es bueno, regula la superpoblación”. Hay demasiada gente que opina lo mismo, y todos están establecidos en la élite de la sociedad de las que, casualidades de la vida, no ha muerto ninguna por coronavirus, ni de Davos, ni del Club Bilderberg, ningún jefe de Estado ni presidente de ningún gobierno importante, ni banquero, financiero ni nadie de elevado poder económico, político o social.

Y sale un tal Cuenta Puertas y dice: Esto ha costado vidas, ha enfermado a millones de personas y ha llevado a la economía mundial a una recesión devastadora. Pero la realidad es que podría no ser la última pandemia. No sabemos cuándo llegará la próxima, la amenaza siempre estará sobre nuestras cabezas. No hay que descartar que en los próximos diez años pudieran morir dos o tres mil millones de personas por virus incontrolados.

Todo ello parece una película de terror, con un final al libre albedrío de los espectadores sobre quién es realmente el malo, muy a la moda literaria y peliculera de dejar abiertas varias alternativas, todas posibles y a la vez imposibles, para que cada uno elija si triunfa el bien o el mal, el bueno o el malo, lo justo o lo injusto. Y la vida, para el resto, sigue.

A las diez, en la cama estés

Tenemos nueva ministra de Sanidad, la anterior ministra de Política Territorial, una canaria que ha pasado totalmente desapercibida hasta ahora, de la que ni le suena el nombre a la mayoría de los españoles. No le será muy difícil hacerlo mejor que su antecesor Salvador Illa, una buena persona, educada, afable, trabajadora, pero sin conocimientos para liderar y controlar la pandemia del coronavirus en la que estamos metidos. Yo también soy una buena persona, creo, pero si me encargan construir un puente sobre el río Henares, se cae al primer pilar que ponga. Es la diferencia entre adeptos y aptos para desempeñar un cargo.

Mientras tanto, La Comunidad de Madrid ha agotado sus existencias disponibles de vacunas; Más Madrid, las migajas de Podemos, ha pedido la suspensión cautelar del Hospital Zendal de Madrid, pretendiendo que cierre las instalaciones y se echen a la calle a todos los pacientes. Según un reportaje publicado en El Mundo, el hospital cuenta con “67 médicos fijos, uno por cada 5,5 pacientes; 435 enfermeras, 1,2 por paciente; 355 auxiliares de enfermería, 0,96 por paciente; técnicos de laboratorio, de radiodiagnostico; técnicos de farmacia, etcétera, además de fisoterapeutas, trabajadores sociales, celadores… En total, en estos momentos trabajan en el hospital de modo permanente 1.150 personas, además del personal de limpieza, seguridad, administrativos, etcétera”. España es el país de la envidia, que no se toma ningún día libre: “Dale al diablo lo que es suyo, lujuria, envidia y orgullo.”

El nuevo ministro de Política Territorial es la constatación de que Celáa lleva razón con su Ley de Educación: Un muy mal estudiante, que repitió cinco años el primer curso de una carrera universitaria, expulsado de la universidad por haber agotado las convocatorias, sin haber trabajado nunca, viviendo de chupar en un partido político desde que tenía dieciocho años, puede llegar a ministro del Gobierno de España. Es la formulación que hace Carlos Glatt, mexicano, ingeniero de Diseño Industrial y MBI (Master of Business Innovation), que dice, entre otras cosas, que se regresa al esquema de contratar candidatos a los puestos por aporte personal, sin título universitario que lo avalen. En eso somos pioneros: Begoña Gómez, esposa de nuestro presidente Pedro Sánchez, ha dirigido nueve masters y una cátedra sin tener título universitario oficial. Estamos ante claros ejemplos de que la ministra Celáa pudiese tener ideas herradas, pero no yerra legislando cuantas indicaciones se le formulan desde el dúo marxista-comunista que nos gobierna.

Iceta es quien afirmó en su día: “Si el 65% de la población quiere la independencia de Cataluña, la democracia deberá encontrar un mecanismo para encauzar eso” y “¿Cuántas naciones hay en España? Las he contado. Según los Estatutos de Autonomía, ocho, y si sumamos el preámbulo de Navarra, nueve. Los Estatutos de Galicia, Aragón, Valencia, Baleares, Canarias, Andalucía, País Vasco y Cataluña dicen que son nacionalidades, o nacionalidades históricas. Nación y nacionalidad son sinónimos”. Se ha puesto el lobo a cuidar a los corderos.

Es destituido el JEMAD por vacunarse contra el coronavirus siguiendo las instrucciones de su Ministerio, por una ministra de Defensa sumisa ante su enemigo político Marlaska. Todos somos iguales ante la ley, pero no igual de importantes para la colectividad de los ciudadanos. En mi opinión, el Rey, la Princesa heredera, el presidente del Gobierno, la vicepresidenta primera del Gobierno, el JEMAD, el presidente del CGPJ, por su importancia y por los problemas que podrían presentarse si alguno de ellos muriese de forma repentina por el coronavirus, deberían haberse vacunado los primeros, televisado en directo para general conocimiento, dando ejemplo acerca de la seguridad de las vacunas y salvaguardando sus vidas por el puesto que tienen o desempeñan en la de todos los españoles, en unos momentos convulsos en los que la nación los necesita sanos, física y mentalmente.

Una vez más ha sido el honor, la disciplina, la obediencia debida, lo que este militar ha puesto de manifiesto con su dimisión; lo mismo que él, pero sin órdenes de su superior, han hecho 700 políticos y altos cargos, de los que, únicamente, nueve han dimitido, y no me hablen de colores que la cobardía no tiene ningún color definido.

Las decisiones tomadas por impulso pueden provocar resultados indeseados. Con el título de “Yo acuso” del escritor francés Émile Zola, circula por todas las Salas de Bandera del Ejército un escrito de un excompañero del JEMAD destituido, poniendo de manifiesto el disgusto de los militares (alguien dirá que son solo algunos) por cómo se les está tratando en este momento político, y que la ministra Robles, una de las pocas que se salvan del naufragio del Gobierno, no ha estado a la altura de las circunstancias y ha contribuido, probablemente, a que “alguien se dedique a desmontar las Fuerzas Armadas más al gusto de Podemos”.

Por eso de las coincidencias, ERC, EH Bildu, JxCat, la CUP y el BNG han registrado en el Congreso una petición para la creación de una comisión de investigación sobre la voluntad de los miembros de las Fuerzas Armadas, a las que acusan de “manifestaciones filofascistas” y, sin citarlo textualmente, de franquistas y golpistas. Lo que faltaba: ahora resulta que los buenos son los comunistas, independentistas, secesionistas y anticonstitucionalistas. Y el PSOE justifica el cierre de la cuenta en twitter de VOX con el siguiente mensaje:

“Hay ideas que incitan al odio. Hay ideas que fomentan la violencia sobre el diferente. Hay ideas que son amenazas. HAY IDEAS QUE SON DELITO. En Twitter, en la calle y en cualquier democracia. pic.twitter.com/A2utBp5Aqw — PSOE (@PSOE) January 28, 2021”

No seré yo quien defienda a VOX, pero ¿ya no se pueden tener ideas?, ¿ya no se puede ni pensar libremente? ¿Ha hecho VOX algo inconstitucional? Los que piensan imponer el secesionismo, el hembrismo, el comunismo (no olvidar nunca que mató a cien millones de personas en el siglo XX) y otras ideas o actos que van contra la Constitución, ¿qué, con ellos no va eso de que “hay ideas que son delito”?

Cuanto antecede, hay que enmarcarlo en una situación económica al borde del colapso: El FMI prevé que el déficit español sea del 11,7 % en 2020 y 8,2 % en 2021. La Deuda Pública Española respecto al PIB la sitúa en el 118,2% en 2020 y en el 118,9% en 2021. Son los peores datos habidos desde la Guerra Civil. “La deuda pública se disparó como resultado de la crisis y seguirá manteniendo las vulnerabilidades elevadas. Equilibrar el respaldo a la demanda a corto plazo para la recuperación con la sostenibilidad es crítico”. Otro aviso al “gratis total” y subvenciones indiscriminadas a los votos cautivos. El sistema actual se mantiene porque se retroalimenta:  Libertos, manumitidos en relación de dependencia respecto del patrono, al que debe respetar como padre, y ambos tienen la recíproca obligación de prestarse sustento en caso de necesidad.

Salvo en el tema de seguridad ciudadana, cada vez nos parecemos más a los primeros años sesenta del siglo pasado, incluido el silencio y el miedo de los ciudadanos, solo hemos cambiado el color de la camisa, confinados y vigilados, evidentemente “por nuestra seguridad”, acabando la jornada con el telesánchez a las nueve de la noche, que ha sustituido a “El parte” de RNE a las diez en punto, de conexión obligatoria: “a las diez, en la cama estés; si puede ser antes, mejor que después”. Un pueblo dormido no molesta a ningún gobernante.

Publicado en PUERTA DE MADRID de Alcalá de Henares el 05-02-2021

Dimisión con honor

Desde que Pedro Sánchez llegó a la presidencia del Gobierno de España, solamente dos personas relacionadas con él han actuado con honradez política personal, asumiendo la responsabilidad de sus errores y anteponiendo su honor; claro, que ambos pueden ganarse la vida fuera de la política, no son vividores de ella que tendrían serios problemas en colocarse en la empresa privada, y nunca con una retribución como la que tienen en la pública.

MAXIM HUERTA HERNÁNDEZ, periodista, presentador de televisión, ministro de Cultura en el primer gobierno de Pedro Sánchez, presentó su dimisión como ministro una semana después, tras conocerse que eludió el pago a Hacienda de 218 322 €, empleando una sociedad para tributar por el Impuesto de Sociedades y no por IRPF, a la que cargaba importes correspondientes a una segunda vivienda privada en la playa.

El otro ha sido MIGUEL ÁNGEL VILLARROYA VILALTA, general de ejército del Aire, Jefe del Estado Mayor de la Defensa – JEMAD – máxima autoridad militar española, por haberse vacunado contra el coronavirus, junto a otros altos cargos militares dentro del plan de vacunación del EMAD, porque las Fuerzas Armadas tienen asignado por el Ministerio de Sanidad un cupo de vacunas, al margen de las que se reparten entre las comunidades autónomas para ser suministradas a la población civil, de las que al Estado Mayor de la Defensa le corresponde un porcentaje para el que se estableció un orden de prioridades: personal sanitario, militares que van a participar en misiones internacionales y la estructura de mando, siguiendo un criterio de edad.

Todos somos iguales ante la ley, pero no igual de importantes para la colectividad de los ciudadanos. En mi opinión, el Rey, la Princesa heredera, el presidente del Gobierno, la vicepresidenta primera del Gobierno, el JEMAD, el presidente del CGPJ, por su importancia y por los problemas que podrían presentarse si alguno de ellos muriese de forma repentina por el coronavirus, deberían haberse vacunado los primeros, televisado en directo para general conocimiento, dando ejemplo acerca de la seguridad de las vacunas y salvaguardando sus vidas por el puesto que tienen o desempeñan en la de todos los españoles, en unos momentos convulsos en los que la nación los necesita sanos física y mentalmente.

Siempre me acuerdo de la difunta Pilar Miró, los jóvenes que creen tener derecho gratis a todo ni habrán oído hablar de ella, directora general de RTVE, que dimitió por haberse comprado ropa para utilizar en sus actos oficiales en función de su puesto, con dinero del ente público, hostigada por los cachorros del sector guerrista. ¡Qué tiempos aquellos!

Si hiciéramos un inventario de las mentiras, engaños, opacidades, encausados, investigados, aportaciones anónimas, doctorados fraudulentos, canonjías para compañeros y compañeras de cama, de padres, de hermanos y resto de parentela, participaciones societarias, crowdfunding anónimos y sin control, inmuebles de ostentación que no llegó a tener ningún ministro franquista, y resto de pecados de secreto de confesión, lo de Maxim Huerta y lo del JEMAD son pecadillos veniales que no llegan ni a un mal pensamiento con moza en edad de merecer, o con uno de esos jóvenes que anuncian colonias en la televisión.

El árbol nos esconde la visión del bosque; y tenemos un bosque que es una selva llena se víboras, serpientes, culebras, tigres, orangutanes, gorilas, hormigas rojas, viviendo en unos árboles altos, muy altos y frondosos, que no nos dejan ver la luz del día.

Sanidad estatal

La pandemia mundial del coronavirus, de la que no se sabe su verdadero origen ni su solución y sobre el que han aparecido en el mercado varias vacunas, de forma precipitada y sin experiencia válida en cuanto a su efectividad probada, ni a si puede o no haber secuelas futuras, ha provocado una “tercera oleada”, con un virus mutante, descontrolado por los conocimientos sanitarios mundiales.

Los datos cambian cada día, pero los refundidos por mí al 31 de diciembre de 2020, fuente INE, Ministerio de Sanidad y El País, son:

Toda esta información queda bajo sospecha si se consulta el MoMo -Sistema de Monitorización de Mortalidad en España-, la inscripción de fallecimientos en los Registros Civiles, los datos que facilitan las empresas de Servicios Funerarios, y los comentarios que aporta el propio INE sobre la desviación estadística de fallecidos en relación a años precedentes.

Hay amplia divulgación y escritos sobre el tema; si analizamos la publicada en El País, el exceso de fallecimientos en 2020, por Comunidades Autónomas, van desde el 6% en Galicia al 57% en Madrid, que una vez corregidos de acuerdo a los índices de años anteriores, arrojan unas cifras de 26.900 muertes más que las reconocidas por los datos oficiales, lo que elevaría la cifra a un total de 77.737 fallecidos, que las empresas de servicios funerarios incrementan a 83.425 el total de muertos por la pandemia en España. Nosotros vamos a trabajar con la media de estas dos cifras para las estadísticas que siguen a continuación, o sea, 80.580 fallecidos.

En España no ha habido transparencia, coherencia ni coordinación cuando la responsabilidad caía, primera oleada, en el Gobierno Central; pero mucho peor ha sido, segunda oleada, cuando se traspasaron las competencias a las Comunidades Autónomas, diecisiete legislaciones diferentes, diecisiete tipos de restricciones diferentes e inequidad manifiesta entre unas y otras. Todo, por no molestar a catalanes y vascos, no tomando el poder de forma centralizada e instrucciones comunes para la totalidad del territorio español.

España se ha convertido en un estado fallido, en el que ha quedado suficientemente claro que las Autonomías no valen, no saben ni están dotadas, para solucionar grandes problemas, solo han servido para ocultar apaños de los nuevos caciques regionales, para colocar personas mediocres, como ese político culipardo que cuando perdió su canonjía en la capital manchega, lo nombraron no sé qué en La Rioja y se estrelló con su coche BMW contra un árbol “fascista” en la madrugada de Nochevieja, saltándose el toque de queda del gobierno al que pertenece y dándose a la fuga. También un ciudadano, de esos que no se saben si suben o bajan, en Salamanca, pillado de jarana ilegal por los agentes, sacó a relucir aquello de “usted no sabe quién soy yo” de épocas pasadas, con su “vuestro jefe soy yo y me da igual estas sanciones”. O la de ese socialista sevillano cabrero, perdón, Cabrera, que le espeta a un camarero que no quería poner una mesa para diez comensales con “¿Pero tú sabes quién soy yo, Machupichu?” Actuaciones todas de personajes muy educados y democráticos.

No ha hecho nada más que empezar el año y las expectativas sanitarias son dramáticas para un futuro inminente. Señor presidente del Gobierno, aunque usted y yo no coincidamos en casi nada, le recuerdo aquello de “quien tiene el mando, manda”. En este caso, por la salud de todos los españoles, tome el mando y mande.

LA SOTA DE sOROS

No me voy a remontar a los años de la Guerra Civil. Yo nací en la segunda parte de la gobernanza de Franco. Todos teníamos claro que vivíamos en una dictadura (blanda ya en aquellos momentos) y que no podías escribir ni comentar nada contra Franco, la Falange y la Iglesia. Y que la policía te podía tranquilizar (de tranca) en cualquier momento y sin aviso previo.

Hicimos la Transición. Perdón, que creíamos eterno, entre hermanos, cooperando todos, desde Carrillo hasta Fraga, incluso Blas Piñar aceptó la democracia, en un fraternal abrazo en donde quedaron saldadas afrentas mutuas del pasado.

Hemos vivido bien, progresando adecuadamente, hasta que ocho votos masones de última hora hicieron Secretario General del PSOE a Zapatero. Con él volvieron a aparecer términos olvidados: Azules, rojos, comunistas, fascistas, independentistas, miserables, piojosos, antiespañoles, centralistas, hembrismo disfrazado de feminismo, república, guerracivilismo, Franco (los que nacieron después del año 1990 no habían oído hablar de él ni sabían quién fue) y otros similares que abrieron las heridas que ya considerábamos cerradas para siempre.

Pero la cosa ha ido peor, mucho peor, con la vuelta al marxismo en el año 2019 de la mano de Pedro Sánchez, ese personaje que miente más que parpadea, que va a llevar España a la quiebra económica, a su desmembramiento como nación y a una autarquía que, en once meses de legislatura, está cercenando la democracia y la libertad, con su valido comunista Pablo Iglesias, que no sé qué secreto guardará para que complazca vía Decreto Ley cuantas indicaciones le sugiere.

Hemos llegado a una situación en la que, al contrario que con Franco, ahora puedes esperar una agresión física de cualquiera, menos de la policía, y no puedes escribir ni comentar nada sin repasarlo media docena de veces, cambiar palabras, sentido de las frases y las comas de sitio, de tal forma que no molestes lo más mínimo a la tupida red censora que el Dúo Diabólico que nos manda ha montado en la mayoría de los medios de comunicación, a través de subvenciones (uno de los grandes males de este país) o de infiltrados políticos en interés de la causa socialista,

La gente necesita creer en algo, confiar en alguien; de ahí, las creencias religiosas y los postulados políticos. La palabra “socialista” tiene en España la impronta que dejó la socialdemocracia de los años de Felipe González, de libertad, diálogo, entendimiento, constitucionalidad, propiedad privada, desarrollo empresarial y equidad en el reparto de cargas, tiene un “valor de mercado” por sí misma, con independencia que quien se encuentre al frente de ese Partido Político. Eso genera, y así seguirá pasando en el futuro, una base mínima de votos que le deberían permitir gobernar con otros partidos más centrados y defensores de la Constitución, sin recurrir a extremismos comunistas ni separatistas, que están utilizando a Pedro Sánchez como una “sota” -del latín subtus, debajo, o sea, que sota viene a significar: lo que está debajo. ¿Y qué hay debajo de los reyes y caballeros? Pues un sirviente, un lacayo, un paje, etc… Para este viaje no hubiera hecho falta alforjas. Cuando nos demos cuenta tendremos la hoz, en el cuello o en la mano.

La verdad es que ha sido un año muy difícil, en todos los aspectos, tanto a nivel nacional como internacional. En España debemos destacar tres grandes bloques de problemas:

  • Tema coronavirus: En España no ha habido transparencia, coherencia ni se han consultado especialista médicos ni comerciales en la compra de material, se actuó tarde y se ha tratado de evitar la responsabilidad del Gobierno traspasando las competencias a las comunidades autónomas, diecisiete reinos de taifas que, si el Gobierno Central lo hizo mal, las comunidades autónomas lo están haciendo peor. Remito al lector a mi libro UN CUENTO GUBERNAMENTAL, en el que se recogen datos, citas, artículos y referencias documentadas, con el único propósito de dejar constancia para el futuro de la verdad sobre el tema, principalmente en España, en la que, aprovechando la desgracia, se ha tratado de limitar la libertad de expresión, del control parlamentario y de cualquier crítica al Gobierno, de prohibir las autopsias y tratar de ocultar los miles de muertos, no permitiendo fotografías ni reportajes televisivos de las morgues ni de ningún familiar de los fallecidos.
  • Política: Vuelve a haber dos bandos enfrentados claramente: Una derecha débil y desunida, sin un líder de prestigio e incapaz de movilizar a la ciudadanía. Y una izquierda frentepopulista instalada en el Gobierno, cuyo objetivo es derrocar la monarquía, abolir la Constitución, implantar una república federal de países independientes (País Vasco, Cataluña, Galicia, Andalucía y Castilla), controlando el poder ejecutivo, legislativo, judicial y de los medios de comunicación, e implantando un “Ministerio de la Verdad” que en realidad es una censura acerca de cualquier crítica a sus actuaciones. A ello hay que añadir la delicada situación diplomática con Marruecos, con varios frentes abiertos con ese país y ninguno de ellos favorable a España.
  • El presidente del Gobierno se ha instalado en una mentira constante. Aquello que dijo al principio de Legislatura de “(…) combatir la desafección política ciudadana con ejercicios claros de transparencia, mecanismos estrictos de control y garantías en la rendición de cuentas”, ha quedado reducido a una presentación de 41 páginas, modelo power point de un consultor juniors, autoproclamando la bondad de su actuación, examen de complacencia que no aborda ni uno solo de los problemas existentes, en un año en el que se han destruido un millón de empleos, han cerrado casi cien mil empresas, los muertos por coronavirus son muchos miles más que los reconocidos oficialmente, la Deuda Pública ha alcanzado una cifra impagable y el control estatal filocomunista es cada día más palpable.

Ha pasado desapercibida una noticia: The New York Times es uno de los periódicos más importantes del mundo, ganador del Premio Pulitzer en 125 ocasiones. Generalmente, se adelanta a las noticias y es el primero en presentarse allí dónde sabe que hay, o va a haber, conflicto. Para enero 2021 está previsto que amplíe su cobertura informativa en Madrid, tanto en instalaciones como en número de periodistas. Ahí lo dejo.

Hoy es treinta y uno de diciembre del año 2020, un muy mal año para todos. Como decía mi padre, “San Silvestre, coge el año y vete”. Y, si es posible, llévate de la política a Pedro Sánchez y a Pablo Iglesias, antes que esto acabe como el rosario de la aurora.