Archive | julio 2022

La importancia de la corbata

El director de la oficina del banco en el que tengo mis cuatro euros, contados, es un raro espécimen entre la selva de mercenarios con los que cuentan las organizaciones bancarias en estos momentos.

Frisará la cincuentena, persona hecha a sí mismo, entró de Auxiliar hace ya muchos años, habiendo ido ascendiendo a base de trabajo, esfuerzo y robándole horas al sueño para no quedarse relegado por los jóvenes ejecutivos dinámicos y agresivos que copan todos los puestos de mandos intermedios en esa empresa.

Mantiene la actitud sacramental de anteponer el cliente a la pantalla del ordenador, conoce la vida y milagros de todos ellos, sus posiciones con él y en la competencia, y debe ser muy bueno y obtener excelentes resultados cuando todavía lo mantienen en el mismo puesto y cobra, sin problemas, el incentivo trimestral que su Dirección General tiene establecido.

Un día, hace ya tiempo, llegué a su despacho y me recibió sin corbata. Bastó una sola mirada para que supiera la pregunta que rondaba mi cabeza y me dijo: Son órdenes superiores, nuevos tiempos, todos somos iguales, pero por la parte de abajo, socialicemos la banca, demos aspecto de obreros para que todos los clientes se crean igual de importantes, sin distinción entre quien vive de la caridad gubernamental y quien aporta el dinero para poder ejercer esa caridad, porque el verdaderamente importante lo que quiere es un buen asesoramiento para atender sus empresas y engrandecer su negocio.

No se si es casualidad o causalidad, pero desde entonces la acción ha perdido dos tercios de su cotización en Bolsa, y yo me he confeccionado unos vales personales mediante los que dejo de propina varias acciones en aquellos restaurantes y servicios con los que quedo satisfecho.

El más mentiroso de los presidentes de Gobierno en la historia de España -Negrín y Largo Caballero fueron unos felones como él, pero decían las cosas a la cara- ha anunciado delante de todos los medios de comunicación que se despoja de la corbata para ahorrar energía para, a continuación, ir desde la Moncloa al aeropuerto de Torrejón de Ardoz en un helicóptero, que consume en ese viaje más producto energético que mi coche en un mes, cuando por carretera, con la policía abriéndole paso, no tardaría más de veinte minutos en hacer ese trayecto. Tomen nota de lo dicho sobre el motivo de despojarse de la corbata y la próxima vez que vayan a llenar el depósito de su coche, quítensela y así contribuirán al ahorro energético español.

Claro que como todo buen falsario -haced lo que yo diga, pero no lo que yo haga- al día siguiente aparece en una reunión en Serbia con una magnífica corbata azul de seda.

Como es una persona que quiere tanto a los españoles, se ha preocupado y por lo tanto legislado para controlar la vida de todos nosotros: Se ha ocupado de que los golpistas catalanes hayan sido indultados; que no se pueda estudiar en español en esa parte de España llamada Cataluña; vota en contra de que la bandera española se ize en los ayuntamientos de Cataluña; va a cambiar el delito de sedición en el Código Penal para cuando los independentistas vuelvan a repetir otro golpe de estado; que consienta que en Baleares y en el Reino de Valencia se siga el mismo camino; que los etarras, con 854 asesinatos a sus espaldas, acaben en la calle en cualquier momento; que alguno de los suyos, que portó a hombros el féretro de socialistas asesinados por ETA, ahora pacten con quienes dicen ser gente de paz pero llevan en sus genes la diáspora etarra; que todo el mundo es corrupto menos sus acólitos andaluces que no se enteraron del destino de 680 millones de euros, de los cuales diez millones fueron a parar a una empresa de la hija de uno de ellos; que nunca más se supo, como si la oposición también estuviera en la misma situación, por qué se entregó el Sahara a Marruecos a título personal por parte del marido de quien ostentaba un cargo académico en una institución relacionada con ese país; que controla los medios de comunicación; que te dice lo que tienes o no que hacer; que se hace con el control de los más importantes organismos de análisis estadístico, la mayor empresa armamentística, de los servicios secretos, policiales y jurídicos, hasta llegar al Tribunal Constitucional para que sean favorables a sus intereses las sentencias pendientes sobre el aborto, la eutanasia, la nueva ley de educación, la reforma del poder judicial, y las próximas sobre la Ley de Memoria Democrática y sobre el nuevo impuesto, torticeramente retorcida la semántica del mismo, sobre las entidades bancarias y las empresas energéticas.

Mientras convertimos la corbata, con Franco y Putin, como el principal enemigo de la situación actual española, se recaudan más impuestos que nunca y se reciben más fondos europeos que nunca, la inflación está descontrolada, en cifras que nos devuelven al año 1984, el precio de los carburantes, de la luz (¿cuál será cuando todos los coches sean eléctricos y qué se hará con sus baterías cuando ya no sirvan?), el gas-ciudad, y su repercusión en los precios finales de venta de los productos, por los incrementos de los de fabricación y transporte, va a redundar en los salarios y en las pensiones y por tanto en una mayor desviación sobre los PGE que, a su vez, tendrán que financiarse con más Deuda, porque ¿alguien ha pensado en reducir las faraónicas estructuras de las administraciones locales, autonómicas o estatales? Eso nunca, que la política española actual está fundamentada en el trasvase de la riqueza de los que se esfuerzan y trabajan a los que no lo hacen y, lo que es peor, no piensan hacerlo nunca.

Los países, todos, están viviendo una ficción, financiándose a unos tipos fuera de mercado, porque ajustar la Deuda Pública a la inflación sería una suspensión de pagos con carácter mundial. ¿Saben a cuánto estaba el tipo de interés MIBOR, todavía no existía el Euribor, en el año 1984? Pues anduvo entre el 19,06% en enero al 13,59% en diciembre, y las hipotecas se pagaban a esos precios y las empresas se financiaban aún más caro, y los españoles éramos felices con Felipe González en el Gobierno, que aguantó varias huelgas generales porque no era tan dadivoso como los actuales, y puso a España en Europa, en dónde se oía su voz y se escuchaban sus razonamientos. Es la diferencia entre un estadista y un don nadie venido a más.

¿Cómo vamos a salir de la que está cayendo en estos momentos? No lo sé, pero lo que sí tengo claro es que la política económica actual no es la adecuada para ello.

Antonio CAMPOS

Mi primera vivienda en Madrid

La Comunidad Autónoma de Madrid que preside la popular Isabel Díaz Ayuso ha aprobado el plan “Mi Primera Vivienda” para ayudar a los jóvenes en la adquisición de su primera vivienda en propiedad. La finalidad del programa es la ayuda a emancipación de jóvenes madrileños de hasta 35 años que den el paso de comprar su primera vivienda y presenten solvencia económica, pero carezcan de los ahorros previos suficientes para hacer frente a la diferencia entre el porcentaje que financian los bancos y el coste total de adquisición.

Destinarán a ello 18 millones de euros mediante el aval del porcentaje que exceda del 80% de las hipotecas -las llamadas de “pata negra”, movilizables a terceros- que, financiadas por una serie de bancos que se adhieran a este Convenio, concederán a los titulares que presenten los siguientes requisitos para ser beneficiarios:

  • El importe máximo para avalar será el que exceda del 80% y hasta el 95% del valor del inmueble, siempre que este no rebase los 390.000 euros tomando como referencia el menor importe de los del valor de tasación o el precio de compraventa
  • La vivienda ha de estar ubicada en la CCAA de Madrid
  • Acreditar su residencia legal en la Comunidad de Madrid, de manera continuada e ininterrumpida, durante los dos años inmediatamente anteriores a la fecha de solicitud del préstamo
  • No deben tener otro piso en propiedad dentro del territorio nacional
  • No tener más de 35 años de edad
  • Contar con una solvencia económica suficiente como para poder acceder a una hipoteca
  • Contar con unos ahorros de, al menos, el 5% del precio de la vivienda más otro 10% para impuestos y gastos
  • A medida que se vaya produciendo la amortización de los préstamos hipotecarios concedidos, cuando los titulares completen el pago del importe superior al 80% del precio de la vivienda, la Comunidad de Madrid procederá a retirar el aval de la operación.

En resumen, el Gobierno madrileño, en colaboración con las entidades financieras, ofrecerá una garantía a aquellos que ya cuentan con los recursos económicos suficientes para hacer frente a las cantidades restantes del importe de la vivienda que van a comprar. No se trata de una ayuda monetaria, sino de una garantía adicional que permitirá a los jóvenes poder solicitar una hipoteca por el 95% del precio de compraventa o el precio de tasación.

Las solicitudes podrán presentarse durante el último trimestre de este año, según ha detallado el consejero de Presidencia, Justicia e Interior, Enrique López.

Adicionalmente, el plan “Alquila Joven” posibilitará, mediante un aval garantizado por la Comunidad de Madrid, un contrato de alquiler seguro, tanto para arrendadores como para arrendatarios. De esta manera se resuelve uno de los principales escollos de los jóvenes para acceder al mercado de alquiler, que es aportar un aval que garantice una mayor seguridad jurídica entre las dos partes.

En teoría, la idea es muy buena, pero la realidad es muy tozuda y puede dar dolores de cabeza a la Comunidad de Madrid y a los Bancos financiadores.

Recordemos que las hipotecas conceden hasta un 80% del valor de la vivienda, por lo que normalmente es necesario contar con un 20% de ahorros para hacer frente a la compra. Además, hay que contar con los gastos e impuestos derivados de la compra de una vivienda, lo que supone alrededor de un 10% adicional. Esto hace que una persona que quiera comprar una vivienda deba tener ahorrado sobre un 30% del valor de la vivienda. Así, para comprar una casa de 100.000 euros -que ya no quedan porque son esas que luego los bancos no saben qué hacer con ellas cuando se las tienen que adjudicar-, son necesarios unos ahorros de 30.000 euros; si hablamos del importe máximo a que se refiere esta norma autonómica, el importe a aportar inicialmente sería de unos 115.000 euros.

Con este aval del gobierno madrileño, en el primero de los casos habría que aportar unos 15.000 euros y pagar una cuota mensual durante 25 años de 350 euros; y sobre 60.000 euros en el segundo, pagando una cuota mensual de 1.250 euros durante el mismo plazo. Para una buena administración, sin otro tipo de deudas, en el primer caso habría que ganar 1.050 euros mensuales netos y 3.750 euros mensuales netos en el segundo supuesto, en un trabajo estable, fijo o con visos de no tener problemas de colocación en caso de despido del actual.

Una parte importante de la crisis subprime fue la concesión de préstamos hipotecarios a personas que no tenían suficientes ingresos para hacer frente a las cuotas por sus propios medios, por lo que se recurrió a avales que, en la mayoría de los casos, supusieron la quiebra, adjudicación y lanzamiento de los avalistas, padres y otros familiares que, sin comerlo ni beberlo, se vieron en esa absolutamente desagradable situación, engañados en su momento por los titulares de la operación que se lo vendieron como “una firma sin compromiso de ningún tipo”.

El aval es la figura mercantil más peligrosa que existe, pues cuando el acreedor llama a su puerta ya es tarde, es para cobrar, normalmente a primer requerimiento. Dentro de ese ejemplo de luz y taquígrafos que muchos ciudadanos esperamos de Díaz Ayuso, me gustaría que a principio de cada año natural informase del número de operaciones e importes, de las que ahora se van a avalar, tiene que hacer frente y nos va a costar el dinero a todos los madrileños, las que se encuentren diferidas y las viviendas impagadas, adjudicadas y sin poder tomar posesión de ellas por estar okupadas, alquiladas, realquiladas y/o trabas judiciales de algún otro tipo.

Aprovecho para decir que, desde el primer momento, Núñez Feijóo nunca me ha parecido la persona idónea para dirigir los destinos de España como presidente del Gobierno. Y el tiempo está empezando a darme la razón porque no me ha gustado nada “el cordón” montado a su alrededor imponiendo su mayoría absoluta en Galicia para evitar que Feijóo explique cómo triplicó su patrimonio en dos años; ni su equivocación el día de votación en el Senado de la reforma del Tribunal Constitucional; ni que proponga a Pedro Sánchez un plan de ahorro energético bajando el consumo innecesario, reduciendo el alumbrado nocturno. Lo que nos faltaba, dar más facilidades a todos los delincuentes apagando las luces, más atracos, más violaciones, más pateras del narcotráfico haciendo su trabajo de forma impune …. O bien es muy tonto -cosa que no creo- o para ese viaje no hacían falta alforjas. Y de la Sra Díaz Ayuso, la Niña de los Huevos de Oro, sus votantes esperan más, mucho más.

Antonio CAMPOS

Los ERE de Andalucía

Voy a ver si soy capaz de escribir lo que pienso sin decir ninguna tontería. Resulta que en el año 2009 se produjeron una serie de hechos en Andalucía protagonizados por diferentes componentes de la Junta de esa Comunidad Autónoma, en los que desaparecieron 680 millones de euros, más de ciento diez mil millones de pesetas, que se repartieron entre amigos, conocidos, empresas en crisis afines al PSOE, ERE no ajustados a los procedimientos legales y, sobre todo, a comprar voluntades de ciudadanos agradecidos por ese maná que les cayó del cielo.

Tras trece años, repito, trece años, de proceso judicial y un millón de páginas, repito, un millón de páginas, escritas, el Tribunal Supremo ha fallado, por mayoría y luego hablaremos de eso, en contra de 19 de los acusados, entre los que se encuentran los expresidentes de dicha Junta Manuel Chaves y José Antonio Griñán. La sentencia, con el apoyo de la Fiscalía, considera acreditado que durante dos décadas los gobiernos autonómicos socialistas fueron responsables de un despilfarro de más de 680 millones de euros por el descontrol “absoluto” de los fondos destinados a los Expedientes de Regulación de Empleo.

Para llegar a este fallo, se han apartado jueces y fiscales que anteponían sus puñetas a sus ideas políticas, se han enmarañado las pruebas, ha habido que repetir las pericias, recursos judiciales de todo tipo y estamentos, un millón de folios no los escribe un becario en un rato suelto, calculo que puestos uno detrás de otro pudieran alcanzar unos 350 kilómetros en línea recta, no sé cuánto habrá costado al erario todo el proceso y la gente involucrada, policías, jueces, fiscales, administrativos, parte alícuota de los edificios y su mantenimiento durante todo este tiempo, gastos de papel, tinta, impresoras, encuadernadoras, etc, etc.

Es evidente que no he leído la sentencia, entre otras cosas porque se ha anunciado su publicación en el próximo mes de septiembre, pero, aunque se hubiera publicado, no pienso leerla, porque si tuviera que repasar todo el sumario, un buen lector, a una media de 300/350 folios diarios, en 280 días hábiles al año, tardaría unos 10/12 años en leerlo, a plena dedicación en jornada completa.

El fallo judicial ha tenido en contra el voto de dos magistrados de los denominados progresistas y este es un clarísimo ejemplo de partidismo pues juristas de reconocido prestigio no pueden sentenciar de forma tan divergente unos hechos que todos los medios de comunicación y tribunales menores han considerados ciertos y probados, causa por sí sola suficiente para que la judicatura, en todos sus escalones, deban de ser elegidos por ellos mismos, ya que no directamente por el pueblo, sin pertenencia a ninguna asociación profesional partidista, sindicato ni partido político de ningún tipo, igual que la ley ordena con los componentes de la fuerzas armadas.

Una vez conocida el adelanto de la sentencia, al sanchismo garbancero de Madrid le ha faltado tiempo para denostar la justicia, se entiende que la que no sentencia a su favor. La nueva portavoz del PSOE, Pilar Alegría, esa que está en contra de la escuela privada, pero lleva sus hijos al Liceo Francés, ha dicho que los condenados Chaves y Griñán son de una «honestidad demostrada»-y que ninguno de los dos se benefició «ni un sólo céntimo de euro», recalcando que «no solo el secretario general sino todo el partido defiende una honestidad que ha quedado demostrada». Estoy seguro, Putin no ha matado ni un solo ucraniano, pero es el responsable de la guerra ruso-ucraniana. Igualmente, Carlos Torres no ha despedido a nadie de BBVA, pero suya es la culpabilidad de que la cotización esté a cuatro euros la acción.

Un perdedor, el último candidato a presidente de la Junta de Andalucía Sr. Espadas, que al parecer sí se ha leído el millón de páginas del sumario, ha dicho que «Ha quedado demostrado que en ningún caso el PSOE se ha financiado de forma ilegal». En su opinión, la sentencia acredita que Chaves y Griñán «no se llevaron ni un solo euro de dinero público». Sin incluir los “alcances” producidos en la etapa de Pedro Sánchez como presidente del Gobierno, me permito recordarle al Sr. Espadas un pequeño inventario de temas poco claros habidos en su partido en la etapa democrática. Sí, ya sé que otros partidos también tienen que callar, pero ahora no hablamos de quién es peor, de quién es más feo, únicamente de lo feo que es uno.

Espadas justifica la actuación habida como lo haría un cacique en su cortijo: «Se ha juzgado un procedimiento administrativo para atender a empresas en crisis y a trabajadores que perdían su puesto de trabajo», obviando el pago a empleados ficticios que ni siquiera acudían a su puesto de trabajo, además de la concesión de pensiones de jubilación a personas que no habían trabajado nunca.

El abogado defensor ya ha proclamado que recurrirá al Tribunal Constitucional. O mejor, a solicitar el indulto para sus representados. Hemos llegado dónde íbamos. En España sobra todo el engranaje policial, judicial y pérdida de trece años de actuaciones de todo tipo y costo.

Mi familia está por encima de todo y los secretos son secretos hasta que dejan de serlo. ¿Me guardarás un secreto, amigo? Mejor me lo guardas si no te lo digo. En política siempre hay alguien que te ha visto tomar una copa de más, o bailar con quien no debías, o jugar a las siete y media a las cartas, o navegar en un barco pirata, o comprar un terreno que luego alguien califica como urbano y su valor se multiplica exponencialmente. O necesitas a nuevos guerra civilistas, recuerden que Franco sirvió lealmente a la república durante mucho tiempo, incluso fue distinguido con el mando contra la insurrección/golpe de estado socialista de Asturias, independentistas que si por ellos fueran tomarían las armas contra la Constitución y el poder establecido, y comunistas, que nunca abandonan el poder de buenas maneras.

En una democracia se puede disentir de una sentencia judicial, pero hay que acatarla. Y si el poder gobernante corrige una y otra vez, a su libre albedrío, al poder judicial concediendo indultos a sus adictos o a quienes necesita para mantenerse en el poder, que de alguna forma es comprar los votos parlamentarios de quienes en teoría deberían ser sus adversarios políticos, dejamos de ser una democracia imperfecta para situarnos al borde de una autocracia.

Antonio CAMPOS

¿A servir o a servirse?

Hoy en España se airea por parte de los medios de comunicación la comisión que cobró un hermano de la presidenta de la CCAA de Madrid, Isabel Díaz Ayuso, que ha sido declarada legal por la justicia, mientras se ocultan las actividades y contratos de Begoña Sánchez, esposa de nuestro presidente de Gobierno, los del hermano de Ximo Puig, presidente de la CCAA Valenciana, de la pareja sentimental de Ada Colau, alcaldesa de Barcelona, y  Uxue Barkos, presidenta de Navarra dice que “adjudicar obra pública a mi hermano es legal, ético y estético”.

Rosa Pérez Garijo, consejera del Gobierno del Reino de Valencia presidido por el socialista Ximo Puig dice que “es aberrante que la bandera de España esté en los colegios valencianos”.

Otros son aún más amplios en su ejemplo de actuación: Otegui ha dicho que “Somos la nación del No a la OTAN, somos partidarios de la paz y la autodeterminación de los pueblos, estamos en contra del ataque militar contra Ucrania y estamos a favor de las soluciones diplomáticas” que dicho por quién lo ha dicho, sonaría a chiste si no habría, que dicen los bilbaínos, sangre a borbotones por medio.

Interesante lo que de esta persona escribe Antonio Robles:  (…) Ellos, los filoterroristas, los herederos políticos de ETA, los que defienden y excarcelan (mediante acuerdos con Sánchez) a aquellos que no sólo violaban sino que silenciaban para siempre la libertad de expresión arrebatando las vidas de sus opositores, los que usaban las armas para sus abyectos fines nacionalistas, los miserables del tiro en la nuca, los cobardes de las bombas en los centros comerciales y casas cuarteles de la Guardia Civil. (…) Y tampoco podemos olvidarnos, pocos días antes, de la cumbre al más bajo nivel que se produjo entre ERC y EH Bildu, en la que comparecieron juntos Junqueras y Otegui, para decir que “somos la vanguardia de la defensa contra el fascismo”, ¡ellos, un golpista y un terrorista!

Lo importante es la honradez de las personas, aquellos que viven como piensan. Nada que ver las actuaciones descritas anteriormente con la de Julio Anguita, político comunista, que a la hora de jubilarse renunció a la pensión vitalicia que le correspondía porque “con la de maestro jubilado tengo bastante”. Unos llegan a la política a servir y otros a servirse del puesto.

Por unos cuántos ecologistas, sin representación parlamentaria de ningún tipo, lo que es igual, de insignificancia nacional, todos los años se vierten millones de hectómetros cúbicos al mar y no son recogidos en pantanos, porque estos son cosas franquistas, pero el agua va a ser el petróleo del siglo XXI, los precios van a subir de una forma exponencial y ellos viven, mal, pero viven, de las subvenciones que reciben para armar ruido en la calle.

España arde por los cuatro costados, nos amenazan con el apocalipsis climática cuando temperaturas de cuarenta grados en los meses de julio y agosto siempre se ha llamado verano, nunca más se supo del ICONA – El Instituto para la Conservación de la Naturaleza creado en 1971 como continuador a la Dirección General de Montes, que limpiaba los montes, replantaba árboles, hacía caminos y cortafuegos, todo ello desapareciendo para tener contentos a unos pocos defensores de insectos, piñas secas y pequeñas alimañas, que sucumben en su totalidad en cualquier incendio. Y uno que “miente más que parpadea”, haciéndose fotos con las llamas de fondo, diciendo que se les ayudará y protegerá cuando todavía están pendientes las que en su día anunció por la erupción del volcán de La Palma.

Otros cuantos quieren que volvamos a los candiles y las velas de cera para alumbrarnos, pues nuestra dependencia externa del gas y la electricidad (digno de Celtiberia Show: “Al que le parezca que está cara la gasolina, quizá se debería plantear comprarse un coche eléctrico”, ha dicho la ministra Maria Jesús Montero) cuando el gas sube un 300%, la luz un 250% y la gasolina otro 50% con relación a la misma fecha del año pasado, el belicismo de la guerra Rusia-Ucrania y el ya latente entre Argelia y Marruecos, ahí al lado, al alcance de cualquier misil, negamos la autorización para sacar uranio de la tierra en El Retortillo, en la provincia de Salamanca, y nos negamos a la energía nuclear por su peligrosidad, igual que cuando a los indios americanos les daba miedo la llegada del tren.

Las ayudas y préstamos de la Unión Europea, en vez de dedicarlas a hacer viviendas sociales, de las que se necesitan muchos cientos de miles, e invertir en empresas de nueva tecnología y futuro, se están dilapidando en tapar parches y bocas independentistas, subvenciones a amiguetes, sin control parlamentario y con un contubernio entre partidos que ha llegado al Tribunal de Cuentas, aceptando que sea el propio Estado, a través de una Comunidad Autónoma, quien responda de las transgresiones jurídicas realizadas por alguien contra el propio Estado. Algún día, cuando pasen muchos años y algún historiador quiera profundizar en este tema, deberá leerlo más de una vez para poder comprenderlo.

Pero, amigos, esto es España. Cela dijo que “si los cornudos volasen, cambiaría el clima”. A esa cornamenta sexual hay que añadir los imbéciles que son todos los que lo parecen y muchos de los que no lo parecen. Eso sí que sería un verdadero cambio climático.

Antonio CAMPOS

Nuevo fiscal general de Estado

El nuevo Fiscal General del Estado, Álvaro García Ortiz, ha tardado poco tiempo en mostrar sus credenciales de presentación sanchista, adicto a la causa del régimen imperante y cuya misión principal, de forma subterfugia, es allanar los problemas que tiene o pudieran presentar a su jefe mentor, Pedro Sánchez.

Le ha faltado tiempo para dar orden de considerar prescrito el asesinato de Miguel Ángel Blanco y, por tanto, de no acusar a los jefes de ETA de la autoría moral de haber dado la orden, modificando el criterio mantenido a que la prescripción que se establece a los 20 años empezaría a contar desde el momento del asesinato, mientras que hasta ahora el Ministerio Público había defendido que esa cuenta comenzase en el momento de la detención de los distintos jefes de ETA. A la vez, el ministro Marlaska traslada al País Vasco y Navarra a 11 etarras con 40 asesinatos a sus espaldas.

Esa razón no afecta a los hechos acaecidos durante el franquismo, que solo tienen una antigüedad de un par de años.

La democracia imperfecta que vivimos en España, escala, día a día, peldaños hacia su putrefacción total. Las ansias de poder napoleónico que tiene Pedro Sánchez se sostienen en la izquierda radical e independentistas, poniendo el yugo -de momento, sin flechas- al resto de españoles, que callan y malviven ante los flagrantes abusos de poder que diariamente se producen.

Fue Emiliano Zapata, símbolo de la revolución mexicana, el que dijo “Más vale morir de pie que vivir de rodillas”, frase que se usaba mucho cuando “vivíamos contra Franco” pero que las nuevas generaciones han olvidado, o no conozcan, a cambio de subvenciones perpetuas y coberturas sociales que pagan los de siempre, los que se levantan todos los días a las siete de la mañana para ir a trabajar que, me temo, son los que van a pagar los platos rotos de nuestra economía y las restricciones que va a imponer la Unión Europea si el Gobierno quiere que sigan comprando Deuda Española, impagable, perpetua, para que a su vez, como pescadilla que se muerde la cola, se sigan callando bocas con más subvenciones a los adictos al régimen imperante.

Antonio CAMPOS

El problema de la vivienda

«Al terminar la guerra, ante el tremendo problema de la escasez de casas, se creó el Instituto Nacional de la Vivienda, y al señor Federico Mayo le fue confiada la dirección de este organismo, que ha regentado con singular acierto hasta su muerte en 1954 […] Como buen navarro era un católico ferviente, hombre de gran temple, español por encima de todo, con extraordinaria capacidad de trabajo y buen juicio, y su hombría de bien y austeridad constituyen un ejemplo admirable», glosaba ABC a en el momento de su óbito.

Cuando terminó la Guerra Civil, España tenía algo menos de 26 millones de habitantes. Solamente en Madrid, había 800.000 chabolas o infraviviendas, en las que vivían entre millón y medio y dos millones de personas.

Aunque las viviendas de protección oficial se crean mediante la ley de casas baratas del 13 de junio de 1911, que fue una entelequia que nunca produjo los resultados para la que fue legislada, no fue hasta el año 1954, con la Ley de Viviendas de Renta Limitada, cuando se reguló el precio de las viviendas e impulsó la creación de viviendas de protección oficial, dando luz verde, además, a la construcción de bloques en altura, “diferenciando claramente una vivienda de Protección Oficial de aquellas viviendas de mercado libre. Esta legislación queda bajo la responsabilidad del I.N.V, siendo estas viviendas de renta limitada aquellas construidas con arreglo a proyecto o anteproyecto aprobado por el I.N.V, estableciéndose a su vez dos tipos de vivienda: la vivienda “reducida” y la vivienda “mínima”. La primera categoría trataba de viviendas comprendidas entre 60m2 y 100m2 y un costo aproximado de 1.000 pesetas por m2. Mientras que la segunda categoría eran aquellas viviendas con una superficie entre 35m2 y 58m2, con un costo de 800 pesetas/m2·, según se recoge en Vivienda Social en España – Universidad Politécnica de Cataluña de febrero 2012.

Franco se propuso que «todos los españoles tuvieran un hogar con lumbre». En febrero de 1957, se creó el primer Ministerio de Vivienda, liderado por José Luis Arrese – “No queremos una España de proletarios sino de propietarios”, liberalizando la vivienda y el suelo, pasando a la iniciativa privada las herramientas jurídicas y financieras para desarrollar la construcción de vivienda social, convirtiéndolo en negocio privado copado por inmobiliarias lo que hasta entonces había sido liderado, controlado y desarrollado por los falangistas. Arrese promovió la vivienda en propiedad frente al alquiler, y apoyó la máxima rentabilidad del sector privado. “El régimen había pasado de la autarquía a la liberalización, y de los agitadores falangistas a los tecnócratas del Opus”, escribe Carlos Prieto.

Estaba claro que el régimen franquista tenía que satisfacer las graves necesidades de viviendas existente, que se hacía más evidente conforme pasaban los años. Tomada la firme decisión de construir muchas más viviendas, el problema era habilitar cómo y con qué dinero.

Sigue diciendo Carlos Prieto: “Se constituyó un conjunto de normas de financiación a los promotores, en forma de préstamos de las entidades de crédito públicas y privadas, a interés más reducido que el del mercado y préstamos del Estado sin interés -anticipos reintegrables- así́ como subvenciones o primas estatales y, en principio, suministro de materiales intervenidos, aunque durante muy corto espacio de tiempo. Así mismo, se otorgaron importantes exenciones y bonificaciones tributarias e incluso la expropiación forzosa para la adquisición de suelo”.

Esta política de vivienda conjugó la iniciativa privada con el sistema de ayudas estatales, dirigidas a las familias con menos ingresos, en la que participó no sólo la Administración Central, sino también los ayuntamientos.

De acuerdo con las estadísticas oficiales, entre los años 1961 y 1973, se construyeron 3.347.768 viviendas en España, que se ampliaron con 358.460 en 1974 y con 374.391 en 1975; en total, en estos catorce años, fueron 4.080.619 viviendas, más de mil viviendas terminadas y entregadas diariamente a sus propietarios.

De todas esas viviendas, se acogieron a la Protección Oficial del Estado (subvencionadas, Grupo I, Grupo II y construcción directa) el 52,48% y las libres (algunas con exenciones tributarias), el 47,52% restante.

Seguimos con las estadísticas del INE: En 1940 había 5.803.361 viviendas, con una media de 4,48 habitantes por vivienda. En 1970 el número de viviendas era de 10.658.882 correspondiendo a cada vivienda una media de 2,99 habitantes. En ese periodo la población había aumentado en 8.162.000 habitantes, un 31,5 %, mientras el incremento de las viviendas fue del 83,6%.

La financiación de viviendas de libre mercado se realizaba a través de “letras persianas”, libradas por el promotor/constructor, aceptadas por el comprador, a plazo de diez años, documentada en efectos timbrados del Estado, que se “protestaban” notarialmente y eran ejecutivas en caso de impago.

Hoy tenemos en España una población superior a los 47 millones de habitantes y 18.754.800 viviendas de todo tipo, media de 2,53 personas por vivienda, según últimos datos publicados por el INE, si bien las circunstancias son absolutamente distintas a las del periodo anteriormente analizado, ya que hay casi cinco millones de viviendas ocupadas por una sola persona, familias monoparentales de todo tipo y circunstancias, viviendas turísticas y otras de oficinas y servicios, cosa que entonces no había, además de las desocupadas, con lo que la desviación media es muy importante con relación a las verdaderas necesidades a satisfacer, que los más completos estudios actuales cifran en un mínimo de un millón de viviendas nuevas, de precio asequible y lo deseable es que fueran viviendas sociales financiadas y protegidas por el Estado, en cualquiera de sus Administraciones: municipales, autonómicas o estatales.

Esta situación choca con el número de viviendas vacías que existen, ante la desprotección jurídica al propietario, que ve peligrar su propiedad privada por el efecto Okupa y/o impago de los alquileres; la laxitud de nuestras leyes ahuyenta a los inversores que, si algo exigen, son unas leyes permanentes, sin modificaciones al albur de encuestas electorales, ágiles y ejemplares en defensa de sus intereses.

Aunque esté feo decirlo, porque no es moda de uso actual, volvemos en este tema a la década 1955/1965: El poder gobernante sabe que tiene un problema. Hay una gran diferencia: Ahora no sabe cómo atacarlo, porque dinero que habría que invertir en ello, se dedica a subvencionar a adictos y agradecidos; y porque el invento ya existe, pero no es de su patente.

Antonio CAMPOS

Publicado en PUERTA DE MADRID el 22-07-2022

Calígula

Hoy en día no es extraño que aparezcan libros tirados en contenedores de obra, en cualquier calle y ciudad de España, procedentes de reformas de viviendas en las que “le sobran” a los nuevos propietarios, o “les queda feo” en su decoración minimalista.

De esa forma he conseguido, rescatándolo entre puertas viejas, cristales rotos y escombros de todo tipo, un libro que no había leído: “Vidas de los Césares”, de Suetonio, edición española de 1966. Suetonio fue un gran historiador, secretario de Adriano (76 dC – 138 dC), por lo que tuvo al alcance de su mano todos los documentos del archivo imperial, componiendo una obra histórica sobre el mandato de doce césares, no aplaude, censura ni juzga, es totalmente objetivo, limitándose a exponer lo que era Roma desde Julio César hasta Domiciano. Recordamos en esta ocasión un resumen de lo que escribe sobre Calígula.

Cayo César “Calígula” empezó siendo muy querido en las provincias y en los ejércitos, elevado al trono por los votos del pueblo.

“Dio grandes espectáculos de gladiadores …. de juegos escénicos de muchas clases  …. Repartió al pueblo muchos regalos, entre otros, cestas de pan y carne …”

Pero “… voy a hablar de un monstruo …”:

“Mandó un tribuno militar a matar a su hermano Tiberio, y a su suegro Sillano le obligó a cortarse la garganta”

“Uno de sus mayores placeres era el de asistir a los suplicios de los que condenaba”

Reducido a la indigencia por sus fastuosos gastos, “buscó recursos en las rapiñas y extorsiones más inauditas …. En las Galias vendió las alhajas, los muebles, los esclavos y los libertos de sus hermanas …. Hizo que los romanos le incluyeran en sus testamentos y como seguían viviendo después de nombrarle heredero, les mandaba pasteles envenenados …”

“Impuso tributos nuevos …. No hubo cosa ni persona que no fuera tasada. Se gravaron todos los comestibles que se vendían en Roma. A los litigantes se les exigió la cuarta parte de lo que litigaban; a los jornaleros la octava parte de su jornal; a las prostitutas se las inscribió en registros y se las exigió el precio íntegro en que se vendían”.

“Quería tanto a un caballo llamado Incitatus que … le hizo una pila de mármol, un pesebre de marfil, arneses de púrpura y collares de perlas …”

Han transcurrido mil novecientos ochenta y cinco años, España ha sido punto de asentamiento desde entonces de romanos, suevos, vándalos, alanos, visigodos, musulmanes, judíos y cristianos, dejando todos, como es natural, su impronta, sangrienta a veces y genética siempre. La mezcla de todo ello es que, cuando analizas con paciencia el discurrir de cada día, encuentras algún personaje de la historia española reencarnado en el quehacer diario de nuestra contemporaneidad, con matices, pues ni la pureza de sangre ni el ADN se transmiten al cien por cien en la totalidad de casos.

No sé por qué, pero eso de Calígula de repartir al pueblo muchos regalos, condenar a suplicios a los colaboradores, quedar reducido a la indigencia por los fastuosos gastos, imponer tributos nuevos y hacer pilas de mármol y pesebres de marfil para caballos, parece sacado de cualquier telediario actual.

Probablemente yo esté equivocado, pero persisten los emperadores y los republicanos, todos dictadores, de los romanos; la cuadratura cerebral de suevos y vándalos; la belicosidad de los alanos; el pactismo, arrianismo y oropel visigodos; el medievo musulmán; los ladinos judíos; y la muerte, resurrección y milagros cristianos por la que somos capaces de curar a los enfermos impedidos para recuperar la memoria escrita por los derrotados.

Y no es que Calígula hiciera nada que no hubieran hecho antes sus antepasados. Desde que Sila regresó victorioso a Roma en el año 82 a.C. y tomó cumplida venganza sobre sus adversarios «populares»; los asesinó, proscribió el ascenso a cargos públicos de sus descendientes, incautó sus bienes e instauró una nueva forma de estado, inaugurando un tipo de dictadura absoluta por tiempo indefinido, concepto jurídico que Julio César no olvidaría en el futuro y que años más tarde utilizaría para ser nombrado “dictador perpetuus” al que había de añadir los títulos de «imperator«, «pontifex maximus» y «pater patriae«.

Aunque trató de legalizar su mandato, se comportó como un dictador tomando el control sobre aspectos cruciales del gobierno: las finanzas públicas, la administración provincial y el mando sobre las fuerzas militares, pasando a la historia como un importantísimo escritor, narrador historiográfico cuyas obras, Commentarii de bello Gallico (Comentarios sobre la guerra de las Galias) y Commentarii de bello civili (Comentarios sobre la guerra civil), constituyen una inestimable fuente de información para conocer los acontecimientos del periodo final de la República Romana. De él escribe Suetonio:

“Mostróse muy liberal con el dinero de la República y a nadie rehusó nada; todo, de grado o por fuerza, se doblegaba a su voluntad; solo Catón se atrevió a oponérsele una vez y César hizo que a la salida del Senado lo amarrasen sus lictores y lo condujesen a prisión …”

“Dobló a perpetuidad los sueldos de las legiones. Distribuyó el trigo sin medida ni tasa, y llegó hasta dar esclavos y tierras a sus soldados …”

“Los acusados, los hombres perdidos de deudas, la juventud viciosa, encontraban en él un seguro refugio …”

“No perdonaba medio de atraerse los reyes y las provincias; a los unos les ofrecía devolver los numerosos cautivos sin rescate y a las otras cuántos socorros quisieran, sin consultar al Senado ni al pueblo.”

“… dispuesto a vengar a brazo armado a los tribunos que le eran adictos …. Fue el pretexto de la guerra civil; él había querido trastornar la República, según Pompeyo, porque no se sentía con fuerzas para hacer por el pueblo todo lo que había prometido, y porque sus prodigiosos gastos superaban a sus medios. Según otros, temía que le obligaran a rendir cuentas de todas las violencias que había llevado a cabo, de todas las ilegalidades y de todos los privilegios de su primer consulado.”

“Unos pensaban que estaba corrompido por la costumbre del mando y que, habiendo comparado las fuerzas de sus enemigos y las suyas, creyó llegado el momento de intentar su gran deseo. Cicerón dice que César tenía siempre en sus labios estos dos versos de Eurípides: “Respeto a la virtud, más si al reinar conviene / el interés solo importa y lícito es dañar a la virtud”.

Definió así y para todos, su resumen político: “Es preciso que en lo sucesivo se me hable con la mayor reverencia y se tengan como leyes mis palabras”.

¿Somos o no somos dignos descendientes de ayuntamientos pretéritos?

Antonio CAMPOS

Publicado en https://www.eldiestro.es/2022/07/caligula/

Carné de conducir

Tengo un amigo, que casualmente se llama Antonio como yo, que ha renovado el carné de conducir por vencimiento del anterior y que, tras la burocracia documental correspondiente, la Dirección General de Tráfico le ha enviado el nuevo carné a la dirección del conductor, en un servicio magnífico y eficiente al ciudadano.

Hasta aquí, todo perfecto. Pero la notificación que ha recibido mi amigo, residente en Madrid, lo ha sido escrita en gallego, catalán y euskera, además del español o castellano.

Mi amigo me recuerda que el artículo 3 de la Constitución dice: “El castellano es la lengua española oficial del Estado. Todos los españoles tienen el deber de conocerla y el derecho a usarla. Las demás lenguas españolas serán también oficiales en las respectivas Comunidades Autónomas de acuerdo con sus Estatutos”.

La Constitución asume como lenguas cooficiales: La del País Vasco, respecto del euskera; en Cataluña, respecto del catalán y del aranés; en Galicia, respecto de gallego; en la Comunidad Valenciana, respecto del valenciano; en Navarra, respecto del euskera en la zona geográfica delimitada en la correspondiente Ley; y en Illes Balears, respecto de catalán.

¿Por qué a un ciudadano de Madrid se le escribe, además de en castellano o español, en gallego, en catalán y en euskera, y no en las otras lenguas previstas constitucionalmente? Si el castellano o español es la lengua oficial de Estado y todos los españoles tienen el deber de conocerla y el derecho a usarla, ¿por qué a mi amigo, en Madrid, se le hace un comunicado oficial en un idioma que no conoce? ¿Será porque el Director General de Tráfico es catalán? ¿Será porque tenemos un Calígula en el poder sostenido por ultra independentistas que en un rato pueden dejarlo en economista ayudante de algún senior de prestigio, a ver si aprende?

Nos quejamos que no hay dinero para cosas verdaderamente importantes, pero en cambio lo tiramos en mantener contentos a aquellos que quieren romper la unidad de España, que avisan cada día con mayor insistencia en utilizar cualquier y todas las armas en aras a la consecución de su prevalencia nazista de privilegios de sangre, mientras faltan viviendas sociales, profesores de la cultura, sanitarios y otras muchísimas necesidades prioritarias en el cerebro de cualquiera que no sea uno que se siente con el pecho henchido haciéndose una foto mientras se quema el campo español como fondo fotográfico.

Antonio CAMPOS

Desde el otero de mi amigo García

Tengo un amigo que se llama José María García Gómez, que me deleita de cuando en cuando con sus escritos, opiniones personales sin más pretensión de expresar lo que siente que está bien o mal.

En su última misiva me dice que “La edad, el ir cumpliendo años, tiene inconvenientes, pero también ventajas. Se acumulan recuerdos y vivencias y me permite ver con perspectiva lo que éramos y lo que somos.

Recuerdo con cariño aquella Feria del Campo en la Casa de Campo de Madrid en la que había pabellones en donde se exponían los distintos productos que se lograban en las diferentes regiones y provincias. La exposición era un reflejo de como España era autónoma en cuando a producción agrícola y ganadera. Debo confesar que iba allí para lograr unos trozos de caña de azúcar en el pabellón de Murcia, que chupaba durante toda la tarde.

Esto era en los años 60 y 70, cuando se inauguraban pantanos e industrias y había casi pleno empleo, pudiendo el trabajador incluso ahorrar e irse de vacaciones, comprarse un piso y hasta un coche Seat 600 y si era espabilado hasta un modelo 850 de la misma marca, fabricados en Barcelona.

Más tarde vi como la industria era desmantelada para que nos dejarán entrar en la UE, ¿recuerdan Sagunto?, por ejemplo. Vi cómo, gracias a los tratados internacionales en los que nos metieron de hoz y coz, nuestros productos debían competir en desigualdad de condiciones con los de la UE y los de fuera de la Unión.

Veía como se paralizaban inversiones para nuestra ganadería y agricultura, para nuestra industria energética, fundamentalmente la nuclear, para tener que comprar la misma energía a Francia.

Es decir, desmantelamos lo que tanto nos costó construir para que Europa nos considerará dignos de pertenecer a ella.

Pues bien, ahora nos encontramos con que, siendo excedentarios, por ejemplo, en cereales como trigo, cebada, avena, leguminosas como garbanzos y lentejas, productos hortofrutícolas, en aguacate, mango, kiwi, etc., cuando vamos al mercado me encuentro con garbanzos y lentejas de Canadá, naranjas de Argelia o Marruecos, patatas de Francia, aguacates, mangos y kiwi de Sudamérica, mientras nuestros productos nacionales no se recogen por falta de rentabilidad y ya ni siquiera se siembran.

Esto de la GLOBALIZACION tiene estas cosas, nos han hecho dependientes en cuanto a energía y alimentación, en cuanto a industria y servicios.

Somos receptores de miles de inmigrantes ilegales, sin habernos preguntado a los que pagamos la fiesta; los dirigentes políticos se reúnen y deciden, ya vemos los resultados, que todo el mundo es bueno y que hay que tragar y el que proteste es un fascista y un insolidario.

Pues bien, señores: Aquí, modestamente, hay una persona que no está en absoluto de acuerdo con sus políticas y que seguirá llamando a las cosas por su nombre, en este caso la situación actual es un desastre y una estafa al ciudadano español y, extrapolando, también a los europeos”.

Hasta aquí tu carta, querido amigo, que paso a comentar seguidamente esperando te encuentres bien de salud pues ya sabes que, si a partir de los cincuenta años no te duele nada, es que estás muerto, y tú coleas diariamente haciendo reflexionar al resto de los vivos, que no son todos los que viven pues muchos de ellos son reencarnaciones zombis unipensantes.

En los años cincuenta del siglo pasado, Estados Unidos contribuyó a paliar el hambre en España a través de las ayudas financieras que nos trajo la leche en bote y el queso amarillo que nos daban a los entonces niños en la escuela. Franco vio una salida a su aislamiento internacional y los americanos lo aprovecharon para instalar bases militares y dar vida económica a muchos lugares hasta entonces olvidados de la mano de Dios.

Los Planes de Desarrollo de los conocidos como “Los Lópeces”, junto a la instalación en nuestro territorio de fábricas y empresas a las que se les concedía ayudas municipales y estatales de todo tipo, y beneficios fiscales, propiciado todo ello por una mano de obra barata y unos terrenos prácticamente regalados o cedidos por cincuenta o cien años al inversor, propiciaron esa clase media de la que tu hablas en tu escrito, paz social, alegría en la población y un nivel de vida no conocido hasta entonces en toda la historia de España, y me remonto a los visigodos.

La Transición democrática fue un ejemplo mundial de cómo pueden reencontrarse los hermanos con un sincero y fuerte abrazo después de muchos años de enfrentamiento, mirando siempre el futuro y dejando atrás para siempre los desencuentros habidos, aunque ahora nos cambien la historia y los asesinos de tiro en la nuca a traición y enemigos de la libertad y la democracia aparezcan como colegas y colaboradores necesarios para mantener al Gobierno en el poder.

Como eso de “la democracia” sonaba a chino en un elevadísimo porcentaje de la población española, hubo de improvisarse cientos, repito, cientos, de partidos políticos, pues todo el mundo quería una parte del pastel que se presumía iba a repartirse.

Ni que decir tiene que el tiempo puso a cada uno en su sitio y que los principales partidos internacionalmente reconocidos fueron los que se llevaron el triunfo, eso sí, sin tener un duro ninguno de ellos -yo entonces era Inspector de un importante grupo financiero y ahí estarán los datos CIRBE de entonces del Banco de España con los créditos contabilizados en fallidos, menos los del Partido Comunista de Santiago Carrillo, que era el único que pagaba, lo que no se sabe es con qué- financiados y regados de divisas de sus homónimos europeos y, en algunos casos, de otras partes del mundo.

Como el maná dinerario era tal, más de un listo contaba como el ciego del Lazarillo de Tormes -uno para mí, otro para ti y uno para mí- y personas que no tenían dónde caerse muertas cuando entraron en política, se hicieron ricos, evidentemente por signos externos, no por titularidad, como nunca hubieran pensado. Eso, por desgracia, es intemporal.

Entramos en la Unión Europea, con diversos condicionantes. A cambio de una moneda única -que dicho sea de paso produjo una inflación superior al 66% de golpe y sin tener en cuenta para futuros cálculos y ajustes- y evitar una nueva guerra civil, hubo que admitir diferentes imposiciones como optante al puesto, tal que ocurre en cualquier organización a la que llama cualquiera particular o empresa.

Pero el problema que tú esbozas en tu escrito y que pudiera datarse en aquellas fechas, no es ese. Felipe González nos puso en Europa y José María Aznar en el mundo. Llegaron miles de millones de euros, que se gastaron en frugalidades, no se invirtieron en modernizar empresas ni crear organizaciones de nuevas tecnologías, seguimos haciendo botijos, escobas y subiendo los ladrillos a las obras a través de la roldana, pero, eso sí, con sueldos tendentes a igualar a los europeos que llevaban ya muchos años en tecnologías del futuro y no del pasado como en España.

Y sucedió lo que tenía que suceder. Se repitió en otros países con menos poder adquisitivo la historia de los años 60 y 70 de España: Naciones controladas por una dictadura blanda como fue la de Franco a partir de los años sesenta, terrenos baratos, sueldos bajos, ayudas de todo tipo …. Y adiós a España. Todo ello agravado por una constante en la democracia española: Se han quedado muchos miles de millones de euros por el camino, perdidos -presuntamente- por diferentes personas de diferentes partidos políticos, e incluso hay quien habla de un gobierno financiero paralelo movido desde Miami.

Aún hay más. Se subvencionan a personas paradas que trabajan en dinero negro -aunque cada vez hay menos porque con cambiar el nombre de parados por fijos discontinuos hemos solucionado el problema … lingüístico, porque dinerario hay que seguir pagando todos los meses- con un importe cercano al Salario Mínimo por lo que, por mucho que les cambiemos el nombre, el dinero del contribuyente va a seguir desaprovechándose en personas que no piensan pagar impuestos nunca.

La Deuda Pública española sigue desbocada, se niega la asistencia más actualizada a los enfermos de cáncer renal, faltan profesionales de la educación, de la sanidad y tenemos un Ejército muy alejado de la capacidad bélica de nuestros aliados europeos. Y seguimos gastando, no invirtiendo, de forma improductiva, los impuestos de quienes sí trabajan y las ayudas de todo tipo que estamos recibiendo de la Unión Europea y, digámoslo claro, aunque no guste a algunos, de Estados Unidos.

Pues bien, José María. Yo tampoco estoy de acuerdo con esta política y seguiré llamando las cosas por su nombre, la situación actual es un desastre y una estafa al ciudadano español.

Antonio CAMPOS

Crespón negro en honor a la Guardia Civil

La muerte del teniente coronel de la Guardia Civil jefe de la Unidad Especial de Intervención, Pedro Alfonso Casado, ha puesto sobre la mesa el debate sobre si un agente de la autoridad debe hacer uso de su arma reglamentaria cuando tenga indicios razonables que su vida está en peligro o para detener a quien transgrede la ley.

De 50 años de edad, casado, padre de dos hijos, se forjó en el Grupo Antiterrorista Rural (GAR), punta de lanza de la Guardia Civil para enfrentarse a los comandos etarras -es bueno recordarlo, ahora que quieren vendernos que fueron unos santos varones en vez de asesinos sin escrúpulos de tiro en la nuca a traición- hasta pasar a la Unidad Especial de Intervención (UEI), unidad de élite de la Guardia Civil que se enfrenta a las misiones policiales más duras, en la que llevaba prestando servicio desde hace muchos años.

Personado al frente de su equipo en la localidad vallisoletana de Santovenia de Pisuerga desde su acuartelamiento en Valdemoro para negociar la entrega de un drogadicto, que vivía de okupa en una vivienda en un edificio en el que hay varias de ellas okupadas, con antecedentes penales, que horas antes ya había matado a otro vecino del inmueble por una discusión, y que mantenía como rehén a la pareja de su propia hija. Será presunto drogadicto, okupa, delincuente, secuestrador, asesino, pero no tonto. Era consciente de lo que había hecho y se entregó pacíficamente a las dos de la tarde para que su abogado pueda coger con pinzas su defensa de “entrega voluntaria”.

El equipo de la UEI había llegado al pueblo a las siete de la mañana; el teniente coronel Pedro Alfonso Casado se encontraba junto al negociador, a escasos metros del delincuente, con el chaleco antibalas y casco reglamentario puesto, y sobre las ocho y cuarto de la mañana, el asesino, presunto según la ley, efectuó “un disparo a ciegas”, con tanta puntería que atravesó el cerebro de este guardia civil que, con el espíritu y cumplimiento del deber, no puede hacer uso de su arma reglamentaria en una democracia imperfecta como la española, aunque su vida se vea amenazada, dándole esa ventaja al delincuente, que dispara ocurriendo lo inevitable, y lo inevitable es que el agente pierde la vida y el asesino la conserva.

Luego vienen los plañideros y las lágrimas fingidas de quienes han antepuesto los derechos de quienes se saltan la ley, porque algún día pueden ser ellos los que se encuentren en tal situación, ante los de los ciudadanos honrados y cumplidores, y ante la policía y resto de fuerzas de seguridad del estado, pues el Código Penal español es tan benévolo con el delincuente como duro con el agente que ose hacer un disparo, dé o no en el objetivo sobre el que se hace. Él cumplirá con su deber, obedecerá hasta morir y su asesino, en el mejor de los casos, será condenado a prisión, bien mantenido, cuidado y sin ninguna responsabilidad de trabajo, tendrá sus días señalados de alivio sexual, permisos carcelarios y, si es amigo de alguien importante o necesario para que alguien siga u obtenga el poder, será amnistiado.

Solamente nos acordamos de Santa Bárbara cuando truena. Pero hay demasiadas tormentas en la España actual. Acabo estas líneas con mi pésame a la familia del teniente coronel caído en el cumplimiento de su deber, a la Guardia Civil en su totalidad, que algún sepulcro blanqueado lamenta ahora cuando antes vilipendió llamándoles “piolines”, y poniendo un crespón negro más en la historia de España.

Antonio CAMPOS