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España – Arte barroco

Del Diccionario del Camino de Santiago, de Antonio Campos Fernández

Estilo de ornamentación caracterizado por la profusión de volutas, roleos y otros adornos en que predomina la línea curva, que se desarrolló, principalmente, en los siglos XVII y XVIII (DRAE).

El barroco alcanza todo un periodo de la historia del arte europeo, el que va aproximadamente de 1580 a 1750, desde fines del renacimiento hasta principios del neoclasicismo, dividido en tres etapas: barroco temprano o primitivo (1580 a 1630 aproximadamente), barroco maduro o pleno (1630 a 1680) y barroco tardío (1680 a 1750) (GL).

La arquitectura barroca se desarrolla desde el principio del siglo XVII hasta dos tercios del siglo XVIII. En esta última etapa se denomina estilo rococó.

El barroco fue una derivación, una evolución ampulosa, llena de majestad y riqueza, del estilo del Renacimiento. Su nombre, se cree, deriva de la palabra castellana “barrueco”, con que se designaba un tipo de perla rara y defectuosa.

Se construyen edificios con materiales pobres y de aspecto sombrío. A medida que avanza el siglo XVII se percibe una progresiva intensificación de la ornamentación recargada, decoración vegetal y eliminación de elementos herrerianos.

 

 

Las fachadas adquieren la máxima importancia pues en ella se suelen volcar los mayores empeños decorativos mediante numerosas cornisas y columnas salomónicas de fuste retorcido. Por el predominio de los elementos decorativos sobre los constructivos, se puede afirmar que el estilo barroco más que un estilo de arquitectura es una forma de decoración.

Una de las preocupaciones del Barroco son los grandes recintos públicos urbanos. Es frecuente que en las ciudades más importantes se lleven a cabo plazas mayores de enorme superficie y suntuosidad, como la Plaza Mayor de Salamanca y la de Madrid. En Santiago de Compostela, es José Pena de Toro el iniciador del aspecto barroco de la Catedral (Wikipedia).

 

Fuente: https://tiposdearte.com/que-es-el-arte-barroco/

El arte Barroco surgió como un estilo promovido principalmente por la Iglesia Católica, ya que las ideas reformistas y racionalistas intentaban dejar de lado la religión no sólo en los espacios artísticos si no también en el vivir cotidiano de los individuos.

Para hablar del origen del arte barroco tenemos que diferenciar dos cosas: las causas políticas y religiosas y las causas psicológicas y sociales.

  • Las causas políticas y religiosas: Posiblemente en la actualidad todas las personas conozcan al arte barroco como un arte de contrarreforma. La iglesia Católica, para actuar en contra del protestantismo, mandó la edificación de diversos templos con un exceso de escultura. Además, no solo eso, sino que exigió a los artistas que se alejaran de crear obras con temas paganos y por ello tuvieron que evitar los desnudos o escenas alborotadoras. Con unas normas estrictas y conservadoras se desarrolló lo que llamamos Barroco.
  • Las causas psicológicas y sociales: En el siglo XVII la vida estaba repleta de dolor y muerte por la aparición de la guerra. Con esta nueva necesidad, el artista Barroco intenta experimentar con el arte hasta dar lugar al movimiento y el color.Con esta nueva necesidad de experimentar el arte barroco comienza a caracterizarse por el uso del “juego de las sombras” y de la decoración magnífica y espectacular.

 

 

Características del arte barroco

  • Representación de sentimientos y emociones más que por la mera imitación de la realidad que rodeaba a los artistas de la época.
  • Las obras en el arte barroco incluyen temáticas religiosas que habían sido dejadas de lado por el Renacimiento y buscan representarlas de manera altamente expresiva.
  • Tienen un fuerte sentido del movimiento, la energía y la tensión.
  • Fuertes contrastes de luces y sombras realzan los efectos escenográficos de muchos cuadros, esculturas y obras arquitectónicas.
  • Una intensa espiritualidad que aparece con frecuencia en las escenas de éxtasis, martirios y apariciones milagrosas.
  • La insinuación de enormes espacios es frecuente en la pintura y escultura barrocas; tanto en el renacimiento como en el barroco, los pintores pretendieron siempre en sus obras la representación correcta del espacio y la perspectiva.
  • El naturalismo es otra característica esencial del arte barroco; las figuras no se representan en los cuadros como simples estereotipos sino de manera individualizada, con su personalidad propia.
  • Los artistas buscaban la representación de los sentimientos interiores, las pasiones y los temperamentos, magníficamente reflejados en los rostros de sus personajes.
  • La intensidad e inmediatez, el individualismo y el detalle del arte barroco hicieron de él uno de los estilos más arraigados del arte occidental.
  • Los edificios solían construirse con materiales pobres pero resaltando la majestuosidad y la monumentalidad de la obra.

Definición del Arte Barroco

En las Bellas Artes, el término Barroco se deriva del portugués ‘barocco’ que significa, perla o piedra irregular y describe un idioma bastante complejo, originario de Roma, que floreció durante el período entre los años 1590 y 1720, que incluye la pintura y escultura, así como la arquitectura.

Después del idealismo del renacimiento (1400-1530) y la naturaleza del manierismo (1530-1600), el arte barroco refleja sobre todo las tensiones religiosas de la época. En particular el deseo de la iglesia católica en Roma (ya anunciada en el Consejo de Trento, 1545-63), de reafirmarse en la raíz de la reforma protestante. Por lo tanto es casi sinónimo del arte católico de la Contrarreforma de la época.

Muchos católicos emperadores y Reyes en Europa tuvieron una participación importante en el éxito de la iglesia católica, por lo tanto, un gran número de diseños arquitectónicos, pinturas y esculturas fueron encargadas por los tribunales reales de España, Francia y otros lugares, en paralelo a la campaña global del arte cristiano católico, perseguido por el Vaticano, con el fin de glorificar su propia grandeza divina, en el proceso de fortalecer su posición política.  En comparación, el arte barroco en las áreas protestantes como Holanda tenía contenido mucho menos religioso y en el lugar del otro, fue diseñado esencialmente para atraer a las aspiraciones crecientes de los comerciantes y clases medias.

 

 

Para cumplir con su papel de propagandista, el arte barroco de inspiración católica solía ser de grandes obras de arte público, tales como pinturas murales monumentales y enormes frescos en los techos y bóvedas de iglesias y palacios. Así, la pintura barroca ilustra los elementos fundamentales del dogma católico, ya sea directamente en obras bíblicas, o indirectamente en composiciones mitológicas o alegóricas. Junto con este enfoque monumental, magnánimo, los pintores retratan típicamente un fuerte sentido del movimiento, usando remolinos espirales y diagonales ascendentes y fuertes colores suntuosos, para deslumbrar y sorprender.

Igualmente, se desarrollaron nuevas técnicas del tenebrismo y el claroscuro para mejorar el ambiente. La pincelada cremosa y amplia, a menudo resulta en gruesos empastes. Sin embargo, la teatralidad y el melodrama de la pintura barroca no fue bien recibido por críticos posteriores, como el influyente John Ruskin (1819-1900), quien los considera falsos. En la escultura barroca, el tamaño fue típicamente más grande, se caracterizó por un sentimiento similar de movimiento dinámico, junto con un uso activo del espacio.

La pintura barroca

Los artistas del barroco plasma la realidad tal y como la ven, con sus límites imprecisos, sus formas que salen y entran, los objetos de primer plano intrascendentes, los escorzos y las posturas violentas, y las composiciones diagonales que dan a la obra gran dinamismo. Los temas más usados eran los religiosos, escenas de santos, mitológicos, el retrato, tanto el individual como el de grupo, y surge como tema nuevo el bodegón.

En el arte barroco hay dos estéticas diferentes: el tenebrismo y el eclecticismo.

  • El tenebroso que consiste en el choque violento de la luz contra la sombra, quedando el fondo en penumbra, mientras que la escena queda en primer plano.
  • El eclecticismo que se trata de salvar el gusto clásico dentro de la nueva norma, siendo una estética decorativa efectista y teatral.

La pintura barroca se caracterizará por una gran expresividad en cuanto a las figuras mostradas y por la intensa diferencia claroscuro. Recurrirá a la intensidad de los colores y al uso de las sombras y luces que genera una distinción potente en los espacios, a las figuras complejas y hasta caóticas, a la intensa expresión de las miradas.

 

 

El más grande pintor español del barroquismo es Diego Rodríguez da Silva Velázquez. (1599-1660), considerado uno de los mayores pintores de todos los tiempos. Su primera etapa fue tenebrista y realizó bodegones de gran realismo como la “Vieja friendo huevo” y “El aguador”. Felipe IV le nombra pintor de cámara y se dedica a pintar retratos, temas mitológicos, cuadros históricos y paisajes. Tiene un dominio magistral de la perspectiva aérea, de la luz, del dibujo y el colorido brillante con pinceladas sueltas. Como ejemplo tenemosLos borrachos, La Venus del Espejo, Las hilanderías, pero su obra maestra fue Las Meninas, citada en esta misma serie en el capítulo correspondiente al “Siglo de Oro”.

 

Publicado en el Blog de Campos el 09-08-2018

 

 

 

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España – El Siglo de Oro

Fuente: https://www.caracteristicas.co/siglo-de-oro

El Siglo de Oro fue un período de florecimiento de las artes y la literatura en la España de la dinastía de los Austrias o los Habsburgo. Se trata de un período sin fechas delimitadas, usualmente superior a un siglo a pesar de su nombre, cuyos inicios estarían luego de la Reconquista española, alrededor de 1492, y sus fines alrededor de 1681, año de la muerte de Pedro Calderón de la Barca.

Fue un período histórico de relativa fortaleza política española, dominada por el espíritu de la contrarreforma y la Santa Inquisición de la Iglesia Española, de manera que se trató de un período esencialmente católico, pero que le brindó a España el reconocimiento y la admiración internacionales.

El término “Siglo de Oro” fue ideado por Luis José Velázquez, marqués de Valdeflores, quien fuera un erudito y anticuario del siglo XVIII. Lo utilizó por vez primera en su estudio Orígenes de la poesía castellana de 1754, aunque con ello se refería exclusivamente al siglo XVI. El término luego habría de rescatarse y emplearse para nombrar a todo el período de los siglos XVI y XVII

Normalmente se considera la publicación de la Gramática castellana de Nebrija en 1492, así como la llegada de Colón al Nuevo Mundo o el término de la Reconquista española, como los eventos que dan inicio al período del Siglo de Oro.

Asimismo, la firma del Tratado de los Pirineos entre España y Francia en 1659, y la muerte del autor Pedro Calderón de la Barca en 1681, son los eventos que le ponen fin.

Se considera que el Siglo de Oro abarca dos períodos estéticos distintos:

  • El renacimiento español. Tiene lugar en el siglo XVI durante el reinado de los Reyes Católicos, Carlos I y Felipe II, signada por una interpretación muy particular de las influencias italianas renacentistas en confluencia con formas estéticas propiamente ibéricas, como el sincretismo de los musulmanes.
  • El barroco hispano. Tiene lugar en el siglo XVII durante el reinado de los reyes católicos Felipe III, Felipe IV y Carlos II, y presenta una verdadera explosión de las artes plásticas y la literatura en un estilo propio de abundancia de formas y temáticas sociales atrevidas.
  • El Siglo de Oro se caracterizó por una tendencia a la vulgarización de los saberes humanísticos, lo cual potenció los géneros de la sátira y la comedia popular, que tuvo su correspondencia en la novela picaresca y, sobre todo, en la novela polifónica cuya semilla representa el Quijote de Cervantes.
  • La música, la pintura y la escultura fueron también importantes tendencias alimentadas por el gusto manierista por la exageración de las formas y la abundancia del contenido (de donde proviene hoy en día el uso de la palabra barroco, es decir, recargado), así como los estilos arquitectónicos anticlasicistas.

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España – Donde no se ponía el sol

Con su unión dinástica, los Reyes Católicos esbozaron un estado políticamente fuerte, consolidado más adelante, cuyos éxitos envidiaron algunos intelectuales contemporáneos, como Nicolás Maquiavelo. Los judíos que no se cristianizaron fueron expulsados en 1492 y se dispersaron fundando colonias hispanas por toda Europa, Asia y Norte de África, donde siguieron cultivando su lengua y escribiendo literatura en castellano.

Durante el apogeo cultural y económico de esta época, España alcanzó prestigio internacional en toda Europa. Cuanto provenía de España era a menudo imitado; y se extiende el aprendizaje y estudio del idioma. El saber se acumula en las prestigiadas universidades de Salamanca y Alcalá de Henares.

 

 

El Siglo de Oro abarca dos periodos estéticos, que corresponden al Renacimiento del siglo XVI (reinados de los Reyes Católicos, Carlos I y Felipe II), y al Barroco del siglo XVII (reinados de Felipe III, Felipe IV y Carlos II).

 Fuente: https://historia-biografia.com/carlos-i-de-espana/

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España – La Inquisición

Fuente: https://es.wikipedia.org/wiki/Inquisici%C3%B3n_espa%C3%B1ola

La Inquisición española o Tribunal del Santo Oficio de la Inquisición fue una institución fundada en 1478 por los Reyes Católicos para mantener la ortodoxia católica en sus reinos. Su abolición fue aprobada en las Cortes de Cádiz en 1812 por mayoría absoluta, pero no se abolió definitivamente hasta el 15 de julio de 1834, durante el reinado de Isabel II.

La Inquisición, como tribunal eclesiástico, sólo tenía competencia sobre cristianos bautizados. Durante la mayor parte de su historia, sin embargo, al no existir libertad de culto ni en España ni en sus territorios dependientes, su jurisdicción se extendió a la práctica totalidad de los súbditos del rey de España.

 

 

Gran parte de la Península Ibérica había sido dominada por los árabes, y las regiones del sur, particularmente los territorios del antiguo Reino de Granada, tenían una gran población musulmana. Hasta 1492, Granada permaneció bajo dominio árabe. Las grandes ciudades, en especial Sevilla y Valladolid, en Castilla, y Barcelona en la Corona de Aragón, tuvieron grandes poblaciones de judíos, que habitaban en las llamadas «juderías».

Durante la Edad Media, se había producido una coexistencia relativamente pacífica entre cristianos, judíos y musulmanes, en los reinos peninsulares. Había una larga tradición de servicio a la Corona de Aragón por parte de judíos, que ocupaban muchos puestos importantes, tanto religiosos como políticos.

No obstante, a finales del siglo XIV hubo en algunos lugares de España una ola de violencia antijudía: en Sevilla fueron asesinados cientos de judíos, y se destruyó por completo la aljama, ​ y en otras ciudades, como Córdoba, Valencia o Barcelona, las víctimas fueron igualmente muy elevadas. Una de las consecuencias de estos disturbios fue la conversión masiva de judíos. Antes de esta fecha, los conversos eran escasos y apenas tenían relevancia social. Desde el siglo XV puede hablarse de los judeoconversos, también llamados «cristianos nuevos», como un nuevo grupo social, visto con recelo tanto por judíos como por cristianos.

Fueron muchos los conversos que alcanzaron una importante posición en los reinos hispanos del siglo XV. Conversos eran, entre muchos otros, los médicos Andrés Laguna y Francisco López Villalobos (médicos de la corte de Fernando el Católico); los escritores Juan de la Encina, Juan de Mena, Diego Valera y Alfonso de Palencia y los banqueros Luis de Santángel y Gabriel Sánchez, que financiaron el viaje de Cristóbal Colon a América.

No hay unanimidad acerca de los motivos por los que los Reyes Católicos decidieron introducir en España la maquinaria inquisitorial. Los investigadores han planteado varias posibles razones:

  • El establecimiento de la unidad religiosa. Puesto que el objetivo de los Reyes Católicos era la creación de una maquinaria estatal eficiente, una de sus prioridades era lograr la unidad religiosa. Además, la Inquisición permitía a la monarquía intervenir activamente en asuntos religiosos, sin la intermediación del Papa.
  • Debilitar la oposición política locala los Reyes Católicos. Ciertamente, muchos de los que en la Corona de Aragón se resistieron a la implantación de la Inquisición lo hicieron invocando los fueros propios.
  • Acabar con la poderosa minoría judeoconversa. En el reino de Aragón fueron procesados miembros de familias influyentes, como Santa Fe, Santángel, Caballería y Sánchez. Esto se contradice, sin embargo, con el hecho de que el propio Fernando continuase contando en su administración con numerosos conversos.
  • Financiación económica. Puesto que una de las medidas que se tomaba con los procesados era la confiscación de sus bienes, no puede descartarse esa posibilidad.

El dominico sevillano Alonso de Ojeda convenció a la reina Isabel I, durante su estancia en Sevilla entre 1477 y 1478, de la existencia de prácticas judaizantes entre los conversos andaluces. Un informe, remitido a solicitud de los soberanos por Pedro González de Mendoza, arzobispo de Toledo, y por el dominico Tomás de Torquemada, corroboró este aserto. Para descubrir y acabar con los falsos conversos, los Reyes Católicos decidieron que se introdujera la Inquisición en Castilla, y pidieron al Papa Sixto IV su consentimiento, que promulgó una bula el 1 de noviembre de 1478 por la que quedaba constituida la Inquisición para la Corona de Castilla, y según la cual el nombramiento de los inquisidores era competencia exclusiva de los monarcas.

 

Tomás de Torquemada, primer inquisidor general. Fuente: Wikimedia Commons

 

En un principio, la actividad de la Inquisición se limitó a las diócesis de Sevilla y Córdoba, donde Alonso de Ojeda había detectado el foco de conversos judaizantes. El primer auto de fe se celebró en Sevilla el 6 de febrero de 1481: fueron quemadas vivas seis personas. El sermón lo pronunció el mismo Alonso de Ojeda de cuyos desvelos había nacido la Inquisición. Desde entonces, la presencia de la Inquisición en la Corona de Castilla se incrementó rápidamente; para 1492 existían tribunales en ocho ciudades castellanas: Ávila, Córdoba, Jaén, Medina del Campo, Segovia, Sigüenza, Toledo y Valladolid.

Henry Kamen divide la actividad de la Inquisición en cinco períodos. El primero, de 1480 a 1530, estuvo marcado por la intensa persecución de los judeoconversos. El segundo, de principios del siglo XVI, de relativa tranquilidad, fue seguido por un tercer periodo, entre 1560 y 1714, en el que vuelve a ser intensa la actividad del Santo Oficio centrada en los protestantes y en los moriscos. El cuarto periodo ocuparía el resto del siglo XVII, en el que la mayoría de las personas juzgadas son cristianos viejos y el quinto, el siglo XVIII, en el que la herejía deja de ser el centro de atención del tribunal porque ya no constituye un problema. ​

En cuanto al primer periodo, de 1480 a 1530, de intensa actividad en la persecución de los judeoconversos, las fuentes discrepan en cuanto al número de procesos y de ejecuciones que tuvieron lugar en esos años. Henry Kamen arriesga una cifra aproximada, basada en la documentación de los autos de fe, de 2000 personas ejecutadas. ​

El 31 de marzo de 1492, apenas tres meses después de la conquista del reino nazarí de Granada, los Reyes Católicos promulgaron el Decreto de la Alhambra sobre expulsión de los judíos de todos sus reinos. Se daba a los súbditos judíos de plazo hasta el 31 de julio de ese mismo año para elegir entre aceptar el bautismo o abandonar definitivamente el país, aunque les permitía llevarse todas sus propiedades, siempre que no fueran en oro, plata o dinero. La razón dada para justificar esta medida en el preámbulo del edicto era la «recaída» de muchos conversos debido a la proximidad de judíos no conversos que los seducían y mantenían en ellos el conocimiento y la práctica del judaísmo.

La cifra de los judíos que salieron de España no se conoce, ni siquiera con aproximación. Los historiadores de la época dan cifras elevadísimas (Juan de Mariana habla de 800 000 personas, e Isaac Abravanel de 300 000). Sin embargo, las estimaciones actuales reducen significativamente esta cifra (Henry Kamen estima que, de una población aproximada de 80 000 judíos y más de 200 000 Conversos, aproximadamente —unos 40 000— optaron por la emigración​). Los judíos españoles emigraron principalmente a Portugal (de donde volverían a ser expulsados en 1497) y a Marruecos. Más adelante, los sefardíes, descendientes de los judíos de España, establecerían florecientes comunidades en muchas ciudades de Europa, como Ámsterdam, y el Norte de África, y, sobre todo, en el Imperio Otomano.

Los que se quedaron engrosaron el grupo de conversos que eran el objetivo predilecto de la Inquisición. Dado que todo judío que quedaba en los reinos de España había sido bautizado, si continuaba practicando la religión judía, era susceptible de ser denunciado. Puesto que en el lapso de tres meses se produjeron numerosísimas conversiones —unas 40 000, si se acepta la cifra de Kamen— puede suponerse con lógica que gran parte de ellas no eran sinceras, sino que obedecían únicamente a la necesidad de evitar el decreto de expulsión.

 

 

Auto de Fe en la Plaza Mayor de Madrid. Autor: Francisco Rizi. Fuente: Wikim

 

Los inquisidores buscaban establecer la veracidad de una acusación en materia de fe (precisamente el verbo inquiro, en latín, significa “buscar” e inquisitio, la “búsqueda”). El procedimiento que empleaban rompió con la forma medieval de justicia basada en el proceso acusatorio en el que el juez decidía si la parte que acusaba había aportado las pruebas suficientes para demostrar lo que afirmaba. Para evitar las acusaciones sin fundamento el que acusaba corría el riesgo de ser condenado a la misma pena que le hubiera correspondido al acusado si lo que afirmaba se demostraba que era falso. Esto no ocurría en el proceso inquisitorial en el que el juez podía actuar de oficio sin necesidad de que un acusador inicie la acción judicial o por denuncias que recibía, sin que el que las hacía corriera ningún riesgo de ser condenado si lo que decía se demostraba falso. Pero la diferencia fundamental entre el proceso inquisitorial y el proceso acusatorio estaba en el papel del juez, que deja de ser una parte “inactiva” del proceso ya que es quien toma las declaraciones, interroga a los testigos y al acusado y finalmente emite el veredicto. Así, según Josep Pérez, el inquisidor “reúne en su persona la función de policía y el poder de juez aunque, según el derecho canónigo, no asume la función de acusador, ya que lo único que pretende es establecer la verdad [inquisitio] con imparcialidad y no acabar con su adversario”. Pérez concluye: “los inquisidores son jueces y parte, acusadores y jueces; se conserva la figura del fiscal, pero su función se limita a mantener la ficción de un proceso que enfrenta a dos partes. […] En realidad, el fiscal es un inquisidor como los demás, salvo que no participa en la votación de la sentencia”​

Así pues, la Inquisición no funcionó en modo alguno de forma arbitraria, sino conforme al derecho canónigo. Sus procedimientos se explicitaban en las llamadas Instrucciones, elaboradas por los inquisidores generales Torquemada, Deza y Valdés.

Las instrucciones de Torquemada fueron publicadas el 29 de octubre de 1484 con el nombre de Compilación de las instrucciones del Oficio de la Santa Inquisición. Algunas modificaciones con el paso de los años, hasta que en 1561 el inquisidor Fernando de Valdés publicó las últimas instrucciones que estarán vigentes hasta la abolición de la Inquisición española.

 

 

Fuente: http://www.lacrisisdelahistoria.com/inquisicion-espanola

 

El fin de la Inquisición española

En el siglo XVIII la Inquisición española dejó de tener el peso que había tenido en siglos anteriores. Aunque esta institución no se eliminó con la llegada de los borbones a la corona española, la actividad de la Inquisición disminuyó a lo largo del siglo XVIII. Había varios motivos para ello, como por ejemplo la llegada de las ideas ilustradas, el menor apoyo social o la lejanía con el tiempo de los recién conversos.

Los ilustrados españoles propondrían en la segunda mitad del siglo XVIII una reforma de esta institución española. Las ideas ilustradas no veían con buenos ojos los métodos inquisitoriales y lo que esta institución representaba. Por este motivo, el santo oficio, ante la llegada de estas nuevas ideas, se dedicaría a combatir a los ilustrados.

Pero con la llegada de las tropas napoleónicas a España llegaba una nueva edad. En 1808 Napoleón anuló el tribunal de la Inquisición en España. Las Cortes de Cádiz de 1812 también abolieron esta institución. Ninguna de las dos Españas que estaban luchando en la Guerra de la Independencia querían a esta vieja institución.

Pero con el fin de la guerra, la vuelta del rey Fernando VII y la vuelta de las ideas absolutistas de este rey Borbón, la Inquisición fue restaurada. Durante el Trienio liberal (1820 – 1823) fue otra vez abolida, ya que los liberales eran contrarios a esta vieja institución que era símbolo de la España absolutista. Finalmente, la Inquisición fue abolida el 15 de julio de 1834 mediante Real Decreto durante la regencia de María Cristina, madre de la reina Isabel II, que por entonces era menor de edad. Era el fin definitivo de la Inquisición española, que había existido en España durante 356 años.

Conclusión. La Inquisición española fue una institución fundada en el año 1478. Aunque ya existía una inquisición pontifica en Europa, la Inquisición española gozaba de características particulares que la hicieron tan importante. La característica más importante es que dependía directamente de la Corona española, dando mucho poder a los reyes, los cuales emplearon en diversas ocasiones al Santo Oficio como instrumento político.

Las cifras de ejecutados por la Inquisición española son controvertidas, influyendo mucho la leyenda negra asociada a esta institución. Sobre la cifra de condenados sigue existiendo un intenso debate, que los historiadores modernos rebajan sustancialmente, tanto en los procesados como ejecutados, existiendo amplísima bibliografía sobre ello, con cifras muy dispares.

Para iniciarse en el tema, recomendamos:

Los conversos de España y Portugal. De Juan Ignacio Pulido Serrano. 2003. Arco Libros SL

Historia Moderna Universal. De A. Floristán. 2011. Editorial Ariel

 

Publicado en el Blog de Campos el 19-07-2018

España – Descubrimiento de América

Fuente: Historiasiglo20

Los siglos XIV y XV estuvieron marcados por una profunda crisis demográfica, económica y política. En Castilla la crisis tuvo su apogeo en el siglo XIV, mientras que en Aragón y Cataluña el momento peor fue el siglo XV.

Las malas cosechas se repitieron a lo largo de estos siglos. Las técnicas agrícolas no habían evolucionado lo suficiente para evitar los estragos causados por la mala climatología.

El ciclo se repitió varias veces: malas cosechas, escasez de alimentos, carestía, hambre. En esas circunstancias de desnutrición, la población era fácilmente atacada por las epidemias. Ll Peste Negra (1348-1851) fue la más brutal, pero no la única. Se estima que en algunas zonas la población descendió entre el 20 y el 40%.

Esta nueva situación (falta de mano de obra, zonas despobladas y tierras no cultivadas que podían ser utilizadas para pastos) llevó a que en Castilla la ganadería transhumante ovina se impusiera como principal actividad económica.  Los privilegios del Honrado Concejo de la Mesta asociación de los grandes ganaderos castellanos fundada por Alfonso X el Sabio en el 1273, aumentaron notablemente.

La artesanía también entre en declive ante el descenso de la demanda provocado por el descenso demográfico y el empobrecimiento de la población.

El comercio fue la actividad menos afectada por la crisis:

El comercio castellano continuó creciendo.  Basado en la exportación de lana y la importación de productos manufacturados de lujo y dirigido esencialmente a Flandes.

El comercio catalán en el Mar Mediterráneo, se basó en la exportación de productos textiles y la importación de sedas y especias, se mantuvo en el siglo XIV, aunque decayó en el XV.

En estos siglos hubo importantes avances comerciales: ferias (Medina del Campo), consulados (catalanes por todo el mediterráneo), técnicas bancarias (letra de cambio, sociedades mercantiles)

La disminución de ingresos de la nobleza llevó a que los grupos sociales dominantes intensificaran la explotación del campesinado estableciendo nuevos y más duros derechos señoriales. La reacción campesina llevó a diversos levantamientos en el siglo XV, especialmente la de los Payeses de remensa en Cataluña. Este conflicto concluyó con la Sentencia arbitral de Guadalupe de 1486 adoptada por Fernando el Católico. La sentencia puso fin a la última reminiscencia de la servidumbre medieval en España.

El malestar social dio lugar a otros tipos de conflicto. Conflictos sociales urbanos, rebrote del antisemitismo que llevó a múltiples ataques contra las comunidades judías en el siglo XIV y XV. Como resultado de esta violencia, muchos judíos se convirtieron al cristianismo. Serán los conversos o cristianos nuevos.

La crisis generalizada tuvo también su expresión política. El foco de conflicto principal fue la pugna entre los monarcas y los grupos privilegiados, nobleza y clero, por la hegemonía política.

En Castilla hubo varios conflictos de gran gravedad:

  • La guerra civil entre Pedro I y Enrique de Trastámara a fines del siglo XIV trajo al trono a una nueva dinastía, los Trastámara, y significó el triunfo coyuntural de la nobleza
  • Los reinados de Juan II y Enrique IV en el siglo XV se caracterizaron por múltiples conflictos. A Enrique IV le sucedió su hermana Isabel de Castilla..

En Aragón estalló la guerra civil al enfrentarse el rey Juan II con la nobleza y el clero catalanes (1462-1472). La confluencia de esta guerra civil con los conflictos propios de Barcelona, dejaron al principado de Cataluña destrozado. A Juan II le sucedió Fernando de Aragón.

En 1469 tuvo lugar el matrimonio de Isabel de Castilla y Fernando de Aragón, pertenecientes a las familias reinantes en Castilla y Aragón.

 

 

Tras morir Enrique IV estalló la guerra civil en Castilla. La hermana, Isabel de Castilla, que contaba con el apoyo de Aragón, y la presunta hija, Juana “La Beltraneja” apoyada por Portugal, se enfrentaron en un conflicto que culminó con la batalla de Toro en 1476 y la paz de Alcaçovas con Portugal en 1479. Isabel I era reconocida como reina de Castilla.

Ese mismo año de 1479, Fernando I era coronado rey de Aragón. Culminaba la unión dinástica entre los dos reinos más poderosos de la península. Los nuevos reyes se aprestaron a conseguir la unión peninsular bajo su corona.

El dos de enero de 1492 culminó la conquista del reino nazarí de Granada. Acababa así la Reconquista y la presencia musulmana en la península.

El proceso de unificación de España fue un hecho a principios del siglo XVI. Bajo los mismos monarcas, los distintos reinos siguieron manteniendo diferentes leyes e instituciones.

Los Reyes Católicos pusieron fin al conflicto entre poder nobiliario y poder real que había caracterizado a la Baja Edad Media. Con los Reyes Católicos la autoridad de los monarcas fue restaurada y se consolidaron las instituciones de gobierno y la hacienda pública.

 

 

La reorganización del sistema de Hacienda fue una primera y necesaria medida de los monarcas. Adoptada en las Cortes de Toledo de 1480, se revisaron las mercedes (concesiones a los nobles) efectuadas durante el reinado de Enrique IV.

En 1476, en las Cortes reunidas en Madrigal de las Altas Torres, se aprobó la constitución de la Santa Hermandad. Organismo policial y judicial, que ejercía también una importante labor en la recaudación de impuestos. La Santa Hermandad fue clave en la restauración de la paz y el orden en el reino.

En 1480 se reorganizó el Consejo Real, dando el papel central a los letrados, salidos de las Universidades con sólida formación jurídica. Los nobles quedaron relegados a un papel meramente consultivo.

El poder real también se reforzó en el ámbito local con la generalización de los corregidores. Delegados del poder de los monarcas en villas y ciudades, presidían los ayuntamientos y tenían funciones judiciales y policiales.

Otras medidas importantes fueron el control real de las Órdenes Militares (Santiago, Calatrava, Alcántara) y el fortalecimiento de la administración de la justicia, con dos Reales Chancillerías, sitas en Valladolid y Granada.

 

El descubrimiento de América

El descubrimiento de América en 1492 por Cristóbal Colón fue uno de los hechos más importantes de la historia europea y condicionó la evolución política, social y económica de los siglos siguientes.

Es posible que durante la Edad Media llegasen algunas expediciones nórdicas a la costa de Norteamérica, pero, ya desde comienzos del siglo XV, portugueses y castellanos habían iniciado un intento de llegar a Oriente (las Indias), proveedor de especias y de productos de gran valor, mediante un camino alternativo a las rutas tradicionales del Mediterráneo oriental.

Las crecientes dificultades del Imperio Bizantino, que finalmente caería con la toma por los turcos de Constantinopla en 1453, forzaron a los europeos occidentales a buscar rutas alternativas a Asia.

Fruto de estas expediciones fue la conquista castellana de las islas Canarias, que comenzó en 1402 por la isla de Lanzarote y concluyó en 1496 con la conquista de Tenerife.

A finales del siglo XV parecía claro que los portugueses se habían adelantado a los castellanos en la conquista de la ruta de las especias y de los metales preciosos, gracias al dominio que ya ejercían sobre la costa occidental africana. En este momento, Cristóbal Colón, que había estado a las órdenes del rey de Portugal, ofreció a los Reyes Católicos el proyecto de llegar a las Indias siguiendo una ruta hacia el oeste en lugar de bordeando todo el continente africano. Para poner en práctica su proyecto, Colón partía de la idea de la esfericidad de la Tierra, cuestión controvertida en la época.

 

 

El 3 de agosto de 1492 Colón inició su viaje saliendo del puerto de Palos de la Frontera en Huelva. La expedición de Colón llegó el 12 de octubre de 1492 a las Antillas. El 5 de diciembre de 1492 Colón llegó a la isla de La Española, actualmente dividida en dos países, Haití y República Dominicana, y estableció allí la primera colonia europea en el nuevo mundo.

Posteriormente en diversos viajes, los españoles fueron explorando y estableciendo pequeñas colonias, primero en el archipiélago de las Antillas, después en Tierra Firme, es decir, el continente americano.

Durante mucho tiempo Colón siguió creyendo que había llegado a Asia por la ruta occidental, pero en realidad se había encontrado con la existencia de un continente desconocido en Europa: América.

La partición de las zonas de expansión y navegación entre Castilla y Portugal se acordó por el Tratado de Tordesillas (1494). Un meridiano situado a 370 leguas de Cabo Verde separó las dos zonas de influencia: la occidental para Castilla y la oriental para Portugal. De esta manera la costa africana y el actual Brasil quedaron en manos portuguesas, y el resto de América en manos castellanas.

Los dos momentos más importantes en el proceso de conquista fueron la invasión del imperio azteca o mexica, en el actual México, por Hernán Cortes entre 1519 y 1521, y la del imperio incaico del Perú por Francisco Pizarro en 1532-1533.

El objetivo de los colonizadores españoles fue desde un principio la explotación económica del territorio conquistado y la cristianización de los indios. Las violencias del proceso de conquista dieron lugar a un vivo debate en España. Fray Bartolomé de las Casas, monje dominico, se convirtió en la voz crítica contra los desmanes producidos durante la conquista y la colonización.

 

 

El sistema de colonización utilizado en los primeros momentos del Imperio español fue la encomienda. La encomienda fue establecida como un derecho otorgado por el Rey (desde 1523) en favor de los españoles colonizadores (encomenderos). El español cobraba los tributos que los indígenas, como súbditos del Rey, debían pagar a la corona y, a cambio, debía cuidar del bienestar de los indígenas en lo espiritual y en lo terrenal, asegurando su mantenimiento y su protección, así como su adoctrinamiento cristiano.

Sin embargo, en la realidad se produjeron múltiples abusos y el sistema derivó en formas de trabajo forzoso o no libre, al reemplazarse, en muchos casos, el pago en especie del tributo por trabajo en favor del encomendero.

Estos abusos dieron lugar a múltiples protestas que llevaron a la aprobación de las Leyes Nuevas (1542). Estas leyes recordaron solemnemente la prohibición de esclavizar a los indios y abolieron las encomiendas, que dejaron de ser hereditarias y debían desaparecer a la muerte de los encomenderos actuales.

La colonización española se caracterizó, a diferencia de otras, desde un principio por el mestizaje. La población europea se mezcló con los indígenas americanos (mestizos) y la población esclava traída de África (mulatos). El mestizaje no impidió que la sociedad colonial tuviera una estructura claramente racial con la población blanca en la cúspide social.

 

Publicado en el Blog de Campos el 12-07-2018

España – Arte gótico

Del Diccionario del Camino de Santiago, de Antonio Campos Fernández

Dícese del arte que en la Europa Occidental se desarrolla por evolución del románico desde el siglo XII al Renacimiento (DRAE).

La evolución del estilo gótico suele subdividirse en tres periodos, calificados de primitivo o de transición; pleno o radiante; y tardío, florido o flamígero.

En la madurez del estilo románico, en el segundo cuarto del siglo XII, los arquitectos de la región parisiense empezaron a construir iglesias más grandes, más elevadas y mucho mejor iluminadas. Utilizaron de un modo enteramente original un tipo de bóveda conocido desde la antigüedad (bóvedas de aristas reforzadas por medio de arcos empotrados en la mampostería) pero poco utilizada o empleada con valor decorativo. Esta bóveda tomó el nombre de bóveda sobre crucería de ojivas, debido al hecho de que cada cuarto de bóveda parece soportado por arcos diagonales u ojivas, que disimulan y refuerzan sus aristas. Un cuadro de piedra, combinado con los arcos que se cruzan, hace indeformable el sistema; dicho cuadro está constituido por los arcos fajones y por los arcos formeros. Este conjunto de nervaduras canaliza los empujes de la bóveda hacia determinados puntos, donde es fácil reforzar la construcción. Los paños de pared situados entre estos dos puntos, pueden ser disminuidos de grosor sin peligro alguno, e incluso pueden abrirse en ellos enormes ventanales. El refuerzo aplicado en el exterior del muro estuvo constituido primeramente, al igual que en el románico, por contrafuertes, y posteriormente por arbotantes.

Las primeras nociones del nuevo estilo gótico se introdujeron en España con los monasterios del Cister: En el Camino de Santiago destacan los de la Oliva, Leyre y Las Huelgas de Burgos, pertenecientes al gótico de transición. En el siglo XIII, las catedrales de Burgos y León corresponden al gótico pleno. (GL)

Eran sencillas las instrucciones. Construidla en piedra para que se mantenga en pie hasta la eternidad, a pesar del azote del tiempo, de los vientos, del agua y del fuego. No rellenéis el espacio de columnas, pero hacedla grande. Sustituid todo lo que podáis de los muros con vidrieras para dejar que la luz de Dios brille a través de ellas. Así fue como, durante los siglos XII y XIII, equipos de construcción y artesanos altamente especializados crearon unas magníficas estructuras de piedra de una altura sin precedentes y belleza sin igual (David Macaulay – Nacimiento de una catedral).

 

https://www.unprofesor.com/ciencias-sociales/arte-gotico-en-espana-resumen

El arte gótico es una manifestación artística que surgió en Francia hacia el año 1140 y a partir de este momento se va a extender por toda la Europa cristiana.

Arquitectura gótica: catedrales del siglo XIII

En España, antes de entrar en el gótico pleno, tiene una fase que podríamos denominar protogótica, en la segunda mitad del siglo XII, donde van a convivir las últimas formas románicas con las primeras góticas. Las características que se van a dar dentro de esta arquitectura protogótica van a ser la austeridad, el equilibrio y la proporción.

Los ejemplos más importantes serán los monasterios de Poblet y el monasterio de Santa Creus. Todo esto va a servir de base para el gran gótico español del siglo XIII, el siglo de las grandes catedrales, como la Catedral de León, Toledo y Burgos.

  • Catedral de León:es la catedral más pura en la unidad del estilo. Tiene tres naves y sobre los arcos de la nave central se sitúan el triforio y unos grandes ventanales con las mejores vidrieras que se conservan en España.
  • Catedral de Toledo:se dice de ella que es la más española, ya que interiormente presenta arcos polilobulados, lo que denota cierta influencia árabe, a pesar, de ello su exterior es puramente gótico. En su interior vemos cinco naves de altura escalonada, una doble girola y un crucero de una sola nave que no rebasa la anchura de las naves laterales.
  • Catedral de Burgos:presenta las típicas características de las catedrales góticas francesas. Tiene una planta de cruz latina y tres portadas, aunque presenta arreglos posteriores que nos llevan hasta el siglo XV y XVI. Interiormente presenta un cimborrio muy decorado con trompas y consta de tres naves con una girola simple y nave única en el crucero. Es el ejemplo más sobresaliente en cuanto a la esbeltez del edificio.

 

 

 

Arquitectura gótica: catedrales del siglo XIV

En este siglo la actividad constructiva se va a centrar en Cataluña, Baleares y el reino de Valencia, al amparo del desarrollo comercial por el Mediterráneo. Las características de este periodo es la tendencia de emplear plantas de salón, con cubiertas más planas y ventanales más reducidos.

Como ejemplos están la Catedral de Barcelona, Gerona y la de Palma de Mallorca.

  • Catedral de Barcelona: consta de tres naves casi de la misma altura y girola sin arbotantes. Su fachada se remodeló por lo que la que actualmente vemos es ya del siglo XIX.
  • Catedral de Gerona:esta catedral, cuyo proyecto inicial pretendía seguir el modelo de la de Barcelona, se varia una vez comenzada, y se unifican las tres naves en una sola nave de igual altura. Es una de las catedrales de nave única de mayores dimensiones.
  • Catedral de Palma de Mallorca:es un edificio de grandes dimensiones con predominio de lo vertical. Su aspecto exterior es inconfundible por la abundancia de recios contrafuertes apenas separados unos de otros para sostener la elevada estructura. En su fachada se abre el rosetón de mayores dimensiones de España.

Gótico Flamígero (siglo XV)

Este gótico también es llamado “gótico isabelino” al coincidir cronológicamente con el reinado de Isabel de Castilla, y se caracteriza por tener una gran sencillez constructiva, pero con abundante decoración hecha en la piedra a base de trepano. Destacamos:

  • Catedral de Sevilla:elevada sobre la antigua mezquita, de la cual se conserva el alminar (La Giralda) y el patio de los naranjos. Su cabildo catedralicio quiso hacer de ella la mayor catedral de España, y así fue, además es la tercera catedral más grande del mundo. Se trata de una construcción de cinco naves, con capillas laterales. La bóveda es de crucería sencilla en la mayoría de sus tramos salvo en el crucero e inmediatos dónde se recargan decorativamente.
  • Capilla del Condestable en la catedral de Burgos:realizada por Simón de Colonia, viene a recoger todas las características que se van a empezar a dar en este momento en el gótico, que es la decoración profusa, siendo los motivos predominantes los grandes escudos de armas de los Condestables de Castilla. Es de planta octogonal y se cubre con una bóveda estrellada y calada en su parte central.
  • Claustro de San Juan de los Reyes en Toledo:su principal arquitecto es Juan Guas, probablemente el mejor representante del gótico isabelino. Tenemos que destacar de este la delicada tracería flamígera y su cubierta de bóvedas nervadas. Además, el claustro cuenta con altos ventanales mixtilíneos y se cubre con un artesonado mudéjar.

 

 

Gótico del siglo XVI

Dentro de este periodo hacer alusión a la Catedral de Segovia, que se caracteriza por unir las bóvedas de crucería muy complejas y por la vuelta a un cierto purismo arquitectónico sin excesos decorativos.

Sin embargo, fuera parte de las catedrales, también tenemos que hacer mención de la arquitectura civil de este momento, debido al auge de las ciudades se llevó a cabo la construcción de lonjas o lugares de mercado donde se realizaban las transacciones comerciales, así como palacios:

  • Lonjas: tenemos que destacar la Lonja de Valencia, que destaca por la decoración flamígera en sus ventanas, las puertas de arcos conopiales y las 28 gárgolas de escenas eróticas y satíricas que decoran las diferentes fachadas.
  • Palacios: entre los palacios, destacar el Palacio del Infantado en Guadalajara, donde se puede ver ya la introducción de elementos renacentistas. Lo más característico de este se podría decir que son las puntas de diamantes en piedra como elemento decorativo que recubre la fachada en su totalidad, siendo una de las joyas del arte civil gótico.

Escultura gótica en España

Y para terminar con este resumen del arte gótico en España vamos ahora a hablar de la escultura de este periodo. Tenemos que saber que hay un abandono del arcaísmo tan característico del románico y van a aparecer en las portadas de los edificios composiciones narrativas con temática bíblica o social, dependiendo del edificio que se tratara.

Además, en España van a ser géneros escultóricos habituales los retablos y los sepulcros, que van adquirir un gran desarrollo y ponen de manifiesto cierta resistencia a la muerte, tratando de perpetuar después de ella y mostrar la gloria eterna. A continuación, pasamos a analizar evolutivamente los ejemplos más importantes:

A lo largo del siglo XIII confluyen la tradición escultórica del románico español con la influencia gótica francesa. Los trabajos más importantes son los que se realizaron para las grandes catedrales de este momento, en donde se pone de manifiesto el indudable trabajo de escultores franceses debido a la ausencia de una transición hacia las formas góticas en las escuelas locales.

Dentro de lo que es la escultura gótica tenemos que destacar la Portada del Sarmental de la catedral de Burgos, se trata de una portada de tres registros, con una decoración austera muy cercana al románico. En la parte central, en el tímpano aparece la figura de Cristo y en torno a él los tetramorfos; en el dintel, un apostolado y en las arquivoltas, ángeles y los ancianos del Apocalipsis. Quizás lo más interesante de esta sean los evangelistas que aparecen sentados en sus pupitres denotando cierto humanismo y naturalismo.

De la catedral de León, destacamos la imagen de Nuestra Señora de la Virgen Blanca en el parteluz de la portada, coronada por un dosel. Al igual que el anterior podríamos hablar de cierto naturalismo con esa expresión dulce ante el niño que tiene entre sus brazos, pero que aún no hay una veraz comunicación entre ellos.

Durante el siglo XIV se podría hablar de un cierto manierismo, porque se intenta barroquizar un poco el estilo por la abundancia de dinamismo y movimiento. Sus características van a ser la expresividad, el anecdotismo y un cierto sentimentalismo. Destacar la Portada del Perdón de la catedral de Toledo cuyo tema es la Imposición de la casulla a San Ildefonso.

En el siglo XV tenemos que hacer mención de los retablos, que vienen a decorar la parte trasera del altar mayor. Estos podrían ser de piedras, pero generalmente era madera policromada que posteriormente se doraba. Destacar el retablo de la Cartuja de Miraflores realizado por Gil de Siloé, en el cual vemos como tema principal el Calvario dentro de un gran cerco de ángeles, en el que quedan incluidas también cuatro escenas de la Pasión.

Por lo que respecta al tema de los sepulcros, destacar el sepulcro de Doncel de Sigüenza, que es el típico sepulcro de burgués nobiliario, en este caso de Don Martín Vázquez de Arce. Es una obra anónima y uno de los ejemplos de los cambios que anuncian el fin de la Edad Media.

 

Publicado en el Blog de Campos el 05-07-2018

 

 

España – Arte románico

Prerrománico en España

El arte Prerrománico tiene sus orígenes en la tradición hispanorromana y en la arquitectura visigoda. También recibe influencias del arte carolingio. Desaparece el arco de herradura, que es sustituido por el de medio punto y por el peraltado. Se emplea el muro compuesto en el que para darle mayor fortaleza y enriquecerlo, se adicionan arquerías ciegas. Los capiteles son toscas imitaciones del corintio clásico, o de forma apiramidada. Se suelen utilizar en ellos adornos en forma de cuerdas. Destaca el empleo sistemático de la bóveda de cañón, contrarrestada por medio de estribos (contrafuertes) y el material empleado suele ser pobre (sillarejo, mampostería…).

Entre los siglos VIII y X tres corrientes contribuyeron al renacimiento del arte cristiano en la Península Ibérica. La primera fue la mozárabe, que se desarrolló principalmente en la cuenca del Duero; su impronta destaca en iglesias como San Miguel de Escalada (León), San Baudelio de Berlanga (Soria) o Santa María de Lebeña (Cantabria).

Iglesia de San Miguel de Escalada y arquería mozárabe del atrio. Hacia el siglo IX. Gradefes, León.

Los artistas mozárabes llevaron a los países cristianos técnicas constructivas de al- Andalus, como la bóveda de nervios o el arco de herradura. El arte mozárabe culminó en la miniatura, cuyo mejor ejemplo lo constituyen los magníficos códices del comentario de Beato de Liébana al Apocalípsis de San Juan.

La iluminación de los Comentarios al Apocalípsis del Beato de Liébana, permitió a los imagineros mozárabes desarrollar una impresionante imaginería bíblica. Páginas miniadas del Beato de Gerona. 975. Catedral de Gerona.

 

Miembros de la comunidad mozárabe. Monasterio de Santo Domingo de Silos. Burgos.

Una segunda corriente es la representada por las iglesias de San Pedro, Santa María y San Miguel de Terrassa, muestra el románico de los condados catalanes (nunca fueron reinos, eso que conste), con influencias carolingias y romano- visigodas.

De una tercera corriente, el arte asturiano, que floreció en el reino astur-leonés, en especial bajo el reinado de Ramiro I, restan edificaciones como las iglesias de San Miguel de Lillo, Santa Cristina o Santa María del Naranco, antigua capilla palatina donde se aúnan técnicas tradicionales con influencias carolingias y bizantinas y con innovaciones originales, como la bóveda peraltada o de medio cañón.

Ramiro I de Asturias (el de la derecha) Dio su nombre al arte ramirense, una etapa del prerrománico asturiano en la que se inscriben Santa Maria del Naranco, San Miguel de Lillo y Santa Cristina de Lena.

Iglesia de Santa María del Naranco, consagrada en 848. Este complejo edificio fue en su origen un palacio. Siglo IX. Oviedo.

Fuente: https://artealinstante.wordpress.com/2018/01/23/el-arte-prerromanico-espanol/

 

Arte románico en España

 

Entre los siglos X y XIII apareció, en los reinos cristianos del norte de la Península Ibérica, una nueva estética artística proveniente de Europa. A este primer estilo internacional europeo se le dio el nombre de románico porque reflejó el intento de recobrar la unidad política y cultural del antiguo Imperio romano, en este caso bajo la espiritualidad de la Iglesia cristiana: la concepción artística y espiritual de la abadía francesa de Cluny resultó clave para su desarrollo. La recuperación del arco de medio punto de tradición romana —junto con la bóveda de cañón, la escultura en puertas, fachadas, capiteles y canecillos, y el uso de la piedra escuadrada no pulida— es una de sus características definitorias. En España, la arquitectura y otras artes adquirieron un espléndido desarrollo y una personalidad muy diversa, influida por la penetración de artesanos de distinta procedencia -Francia y Lombardía, en primer lugar- a través del Camino de Santiago, por la cercanía del mundo musulmán y por el propio sustrato cultural ya existente.

Fuente: http://www.xn--espaaescultura-tnb.es/es/estilos_artisticos/romanico.html

 

El Románico en España

En España el Románico alcanzó un importante desarrollo que estuvo motivado, en gran medida, por el Camino de Santiago, una de las vías de peregrinación más importantes del Medievo. A través de él se produjo la penetración de los modelos franceses, facilitándose de esta manera la creación y difusión de las formas artísticas. A esto hay que sumar la presencia musulmana en España por espacio de poco menos de mil años, lo que enriqueció las obras realizadas en el Norte con las influencias del arte islámico. Existen algunas personalidades decisivas en el Románico español como el abad Oliba, promotor de gran parte de las edificaciones catalanas del siglo XI, reyes como Sancho III o Fernando I y su esposa, doña Sancha, el arzobispo Gelmírez, el obispo Diego Peláez o el maestro Mateo, que contribuyeron a hacer de nuestro Románico uno de los más ricos e interesantes de toda Europa.

En España su desarrollo va a ir ligado también a los fenómenos de renovación religiosa e intelectual que tienen lugar dentro de un marco histórico y social concreto, como lo es el de España durante los siglos XI y XII. Esto hace que, a la hora de enfrentarnos al Románico español, debamos tener en cuenta una serie de aspectos que hacen que el panorama histórico de este país sea bien diferente al del resto de los países europeos. Por aquel entonces la península Ibérica era un territorio políticamente fraccionado por la presencia musulmana. El sur estaba ocupado por los musulmanes quienes, precisamente ahora, veían cómo se derribaba su poder en Córdoba dando lugar a la aparición de los reinos de taifas y debilitándose, de esta manera, frente al poder cristiano, lo cual permitía el avance de la Reconquista y, con ella, la recuperación de los territorios perdidos con la penetración musulmana en el año 711. En cualquier caso, la presencia islámica es un valioso aporte cultural que enriquece y concede una mayor personalidad a las manifestaciones artísticas del Románico español.

El Camino de Santiago es uno de los tres destinos esenciales en la peregrinación medieval y fue, además, una importante vía para la llegada de formas artísticas procedentes de otros países. De otro modo, sería difícil explicar la fuerte presencia de los elementos lombardos en la arquitectura catalana del siglo XI, el empleo del modelo de edificio de peregrinación en Santiago de Compostela, un esquema genuinamente francés, las nuevas técnicas artísticas o los nuevos valores estéticos.

El Románico se extiende por la mitad norte de la península, puesto que el sur está ocupado por los musulmanes, y de este a oeste, desde Cataluña a lo largo del Camino de Santiago.

Cataluña

En el siglo X, Cataluña tiene una situación bien diferente a la del resto de los reinos cristianos y va a desempeñar un papel fundamental como intermediaria entre lo cristiano y lo islámico. Además, había pertenecido a la Marca Hispánica de Carlomagno a mediados del siglo IX, lo cual no pasará inadvertido en su arquitectura, ya que el arte carolingio está presente en gran medida en el Románico catalán.

Los rasgos comunes de la arquitectura en Cataluña en este período son los siguientes:

  • El uso de aparejo rústico de sillares irregulares.
  • El elemento sustentante fundamental es el pilar cuadrado.
  • Arcos sencillos de medio punto.
  • Utilización de cubiertas de madera para las naves y de piedra para el ábside, aunque a mediados del siglo XI se extiende el uso de las cubiertas pétreas para todo el edificio.
  • El peso que la arquitectura lombarda ejerce se deja sentir en el uso de arquillos y fajas lombardas.

 

Interior de San Pere de Roda. Girona

 

Vista del ábside de San Vicente de Cardona. Barcelona

 

Ábside de la iglesia de San Clemente de Tahull. Lleida

 

Aragón y Navarra

El rey Sancho el Mayor (1004-1035) se coronó con la titulación leonesa de imperator gracias a sus hábiles pactos políticos y militares, iniciando un brillantísimo período artístico que implicaba, no sólo la construcción de edificios religiosos, sino también civiles, como algunas fortificaciones.

En el siglo XI ya tenemos noticias sobre el monasterio de Leyre, al que el rey Sancho concedió una gran importancia. En él aparece una cripta sustentada por gruesos pilares con capiteles de decoración vegetal fuertemente geometrizada. El castillo de Loarre (Huesca), además de su función defensiva, tenía una pequeña capilla abovedada con ábside semicircular. El esquema defensivo de esta estructura demostraba el conocimiento de las fortificaciones islámicas que se explica por la proximidad de Zaragoza, uno de los reinos de taifas más importantes. San Juan de la Peña es uno de los ejemplos más bellos de la perfecta simbiosis que se puede alcanzar la unión de arquitectura y naturaleza. Para terminar este apartado, nos referimos a la Catedral de Jaca, influyente a lo largo de todo el Camino de Santiago y decorada en el ábside con ajedrezados cuyo uso se generalizará y tomará la denominación de taqueado jaqués. Este edificio guarda un importante parecido con la iglesia de San Martín de Frómista, en Palencia. Al igual que ha sucedido con muchos edificios medievales, las restauraciones han modificado excesivamente la estructura originaria de este edificio. La Catedral de Jaca consta de tres naves separadas por pilares cruciformes y columnas alternadas. Tiene tres ábsides semicirculares y en el crucero se coloca una cúpula sobre trompas reforzada por nervios entrecruzados en el centro.

 

Cripta de la iglesia del monasterio de Leyre. Navarra

 

Castilla y León

La Castilla histórica llegó a su mayoría de edad con la difusión del Románico. De la primera generación de edificios de este período, o bien no los conservamos, o bien quedan tan sólo algunos restos como es el caso de Arlanza. En cambio, de lo que podríamos denominar segunda generación sí tenemos abundantes ejemplos que exponen muy bien las características del Románico de esta tierra.

León posee uno de los ejemplos más interesantes de todo el Románico: la Colegiata de San Isidoro, construida sobre un primitivo edificio que estaba bajo la advocación de san Juan Bautista y san Pelayo. En torno a 1060, la reina doña Sancha, esposa de Fernando I, amplió la parte de los pies construyendo un pórtico que más tarde se convertirá en el Panteón de los Reyes, decorado con magníficas pinturas al fresco que han merecido la denominación por parte de algunos expertos de “Capilla Sixtina del Románico”. La hija de doña Sancha, doña Urraca, a finales del siglo XI manda construir un edificio de tres naves con crucero en el cual encontramos unos arcos polilobulados de obvia procedencia islámica.

Exterior de la Colegiata de San Isidoro. León

San Martín de Frómista, en Palencia, se construye en el año 1065 por orden de la reina doña Mayor de Navarra, asumiéndose en él las influencias de la Catedral de Jaca. A los pies de la iglesia de tres naves con crucero no marcado en planta y cimborrio, encontramos dos torrecillas circulares que algunos autores consideran una reminiscencia del westwerk carolingio. Este edificio también ha sido excesivamente restaurado.

 

San Martín de Frómista. Palencia

 

Uno de los conjuntos más homogéneos y abundantes de construcciones es el que se conserva en Segovia, en donde la mayor parte de las iglesias tienen un pórtico orientado al sur de sencillas arquerías sobre columnas pareadas cuya finalidad no acaba de concretarse entre el sentido funerario o el de lugar de reunión y cobijo del frío clima castellano. Las más interesantes son San Esteban San Juan de los Caballeros.

 

San Esteban. Segovia

 

Santiago de Compostela

La catedral de esta ciudad inicia su construcción en el año 1075 y finaliza en 1130, aunque en 1105 ya fue consagrada por el obispo Gelmírez. Se tiene constancia de que en ella trabajaron los maestros Roberto, Bernardo y Esteban. Antes de construirse el edificio románico, existía otro prerrománico edificado por Alfonso II el Casto en el lugar donde unas luminarias señalaron que se encontraban los restos del apóstol Santiago, lugar que pasó a denominarse campus stellae (campo de estrellas).

Santiago da pie para explicar una tipología que veníamos anunciando desde el románico francés: la iglesia de peregrinación. Son edificios de tres naves, en que las laterales se prolongan por detrás del presbiterio hasta unirse creando la girola deambulatorio, que permitía a los peregrinos transitar el edificio sin interrumpir el culto que se desarrollaba en el altar principal. En la cabecera aparecían pequeñas capillas radiales, llamadas absidiolos, donde se podían celebrar otras liturgias, al mismo tiempo que en el altar principal. Además, tenían un crucero sobresaliente en planta que solía estar dividido en tres naves. En altura aparece, como una evolución del matroneum de las iglesias paleocristianas, la tribuna. En definitiva, es un templo diseñado y creado para recibir a las ingentes masas de peregrinos. La Catedral de Santiago de Compostela tiene tres naves cortadas perpendicularmente por un crucero de idéntico número de naves. En la girola aparecen cinco absidiolos y otros dos en cada uno de los brazos del crucero. La nave central se cubre con bóveda de cañón con arcos fajones y las laterales con bóveda de arista. Para separar la nave central de las laterales aparecen arcos de medio punto peraltados y doblados sobre pilares cruciformes. En el crucero sobresale un cimborrio que se hizo en el siglo XV para sustituir al románico. En altura destaca la tribuna que se abre a la nave central con ventanas geminadas.

Interior de la Catedral de Santiago de Compostela.

 

Una de las fuentes documentales más importantes que existen para conocer este singular edificio es elCodex Calixtinus, atribuido a Aimeric Picaud, que nos informa de que el edificio ha sufrido algunas modificaciones en la parte de los pies, como han confirmado los estudios de Conant que señalan que allí debió de haber una estructura torreada.

 

Las catedrales de Toro, Salamanca y Plasencia y los edificios de planta central

Las Catedrales de Toro (1240), Plasencia, Salamanca Zamora (1274) están ligadas entre sí por la presencia del cimborrio, un tanto exótico, del que podemos aportar las siguientes características:

  • Las cúpulas arrancan de unas pechinas en las que se inserta el tambor.
  • En el tambor se abren ventanas que permiten la penetración de la luz.
  • La bóveda es semiesférica, gallonada y nervada.
  • En el exterior tiene torrecillas cilíndricas.
  • Están recubiertos de escamas pétreas en todos los casos, excepto en Toro.
  • Son obras de una gran belleza plástica y su origen podría estar en algunas construcciones de la región francesa del Poitou o en la arquitectura bizantina.

 

Cimborrio de la Catedral Vieja de Salamanca

 

Además de estos edificios copulados, nos ocuparemos de las construcciones románicas de planta central que existen en España. Es posible que estén ligadas a los Templarios, los cuales escoltaban las peregrinaciones a Tierra Santa y por tanto conocían realmente bien la arquitectura islámica. Esto inspiró el uso de plantas centrales y cubiertas de nervios que se entrecruzan dejando un espacio poligonal en medio. Se conservan pocos ejemplos de este tipo, pero muy bellos, como la iglesia de la Veracruz en Segovia y la de Eunate (Navarra), rodeada por una curiosísima arquería.

Iglesia de la Veracruz. Segovia

 

LA ESCULTURA ROMÁNICA EN ESPAÑA

Ejemplos de la escultura románica española durante el siglo XI

Una de las primeras obras que conocemos es el dintel de San Genis des Fonts, en el Rosellón, muy similar al de San Andrés de Sureda, de la misma zona, en el que aparece Cristo en majestad bendiciendo con una mano y con el libro de la Revelación en la otra mano, inscrito en una mandorlasujetada por dos ángeles. A su alrededor y bajo arcuaciones, los apóstoles. En Jaca podemos ver una portada muy curiosa: en el tímpano, el Crismón, símbolo de Cristo, sujeto por dos leones, uno de los cuales cobija bajo sus patas a un fiel que expulsa el pecado por la boca en forma de serpiente, mientras que otro pisotea lo que parece un animal fantástico, símbolo asimismo del pecado.

En León existen dos interesantes portadas dentro del mismo edificio: la Colegiata de San Isidoro. Nos estamos refiriendo a la del Cordero y a la del Perdón. En la primera se plasma el tema del sacrificio de Isaac al que salva la fe de Abraham, puesto que Dios, viendo que está dispuesto a cumplir su mandato, envía un ángel con un cordero. Dios aparece representado a través de una mano. Más tarde es laPortada del Perdón con el Descendimiento, las Marías ante el sepulcro y la Resurrección de Cristo.

Portada del Cordero. San Isidoro. León

 

La obra, sin lugar a dudas, más significativa de la plástica románica española es el claustro de Santo Domingo de Silos, al mismo tiempo una de las más difíciles de tratar. Se cree que intervinieron dos artistas diferentes en la realización de los capiteles y machones del claustro. Estableceremos dos ciclos distintos en su realización:

 

Claustro de Santo Domingo de Silos. Burgos

 

  • El lado nororiental se sitúa a finales del siglo XI. En este momento la ejecución de los capiteles es de una calidad elevadísima, sobre todo en los temas vegetales a los que se suman animales híbridos entrelazados, arpías (animal fantástico mezcla de pájaro y mujer), etc., que demuestran que la fuente de inspiración podría estar en los marfiles, incluso en los tejidos orientales. En los machones del claustro se representan la Ascensión, Pentecostés, el Entierro de Cristo, el encuentro de Emaús y la duda de santo Tomás. Las elegantes posturas de los pies recuerdan en mucho a la plástica de las portadas francesas.

 

Relieve de un machón del claustro de Santo Domingo de Silos. La duda de santo Tomás

 

  • La mayor parte de la galería occidental y parte de la meridional fueron realizadas en la segunda mitad del siglo XII. Las imágenes dejan de ser tan fantásticas y caprichosas para hacerse más naturalistas y las columnas, en lugar de estar separadas, están yuxtapuestas.

En la Catedral de Santiago de Compostela destaca la portada de Platerías en la que encontramos las tentaciones de Cristo, la lujuria representada como una mujer con la calavera de su amante en las manos, y la Pasión de Cristo.

 

Portada de Platerías. Catedral de Santiago de Compostela

 

Portada de Santo Domingo. Soria

 

 

Fuente: http://haarte.blogspot.com.es/2014/09/el-romanico-en-espana.html

 

Publicado en el Blog de Campos el 28-06-2018