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Líderes en la liga política de Regional

…/ … Toda esa perorata, delante de Felipe VI El Escayola, rey desprovisto de cualquier iniciativa y convencido que su gran aportación a la grandeza de la patria consiste en mantener hieráticamente el saludo militar y leer con voz desprovista de cualquier matiz o emoción los discursos que otros le preparan, muy comedidos, previamente censurados, ninguneado por el Gobierno, cuando España más necesita un rey que sirva verdaderamente para algo más, mucho más, que eso, para unir una nación que se descompone y defenderse de los ataques a la institución monárquica que claramente pretenden deponerlo,  derogar la Constitución e instaurar una nueva República. Es algo así como aquellas figuritas decorativas de nuestra infancia, pintadas de colores, sobre escayola.

V E R:

Líderes en la liga política de Regional

No hay selección nacional de camareros

En enero de este año escribía yo un artículo titulado “Dimisión con honor” en el que decía que había presentado su dimisión, asumiendo la responsabilidad de sus errores y anteponiendo su honor, el general de ejército del Aire, Villarroya Vilalta, Jefe del Estado Mayor de la Defensa – JEMAD – máxima autoridad militar española, por haberse vacunado contra el coronavirus, junto a otros altos cargos militares dentro del plan de vacunación del EMAD, porque las Fuerzas Armadas tienen asignado por el Ministerio de Sanidad un cupo de vacunas, al margen de las que se reparten entre las comunidades autónomas para ser suministradas a la población civil, de las que al Estado Mayor de la Defensa le corresponde un porcentaje para el que se estableció un orden de prioridades: personal sanitario, militares que van a participar en misiones internacionales y la estructura de mando, siguiendo un criterio de edad.

Todos somos iguales ante la ley, pero no igual de importantes para la colectividad de los ciudadanos. En mi opinión, el Rey, la Princesa heredera, el presidente del Gobierno, la vicepresidenta primera del Gobierno, el JEMAD, el presidente del CGPJ, por su importancia y por los problemas que podrían presentarse si alguno de ellos muriese de forma repentina por el coronavirus, deberían haberse vacunado los primeros, televisado en directo para general conocimiento, dando ejemplo acerca de la seguridad de las vacunas y salvaguardando sus vidas por el puesto que tienen o desempeñan en la de todos los españoles, en unos momentos convulsos en los que la nación los necesita sanos física y mentalmente.

Me llovieron críticas por todos los lados, que Franco estaba muerto, que todos somos iguales, que nadie tiene que tener prevalencia sobre nadie, en fin, qué haría yo sin mis enemigos que, menos bonito, me dijeron de todo.

Ayer 8 de junio, saltándose el orden establecido por las autoridades, estas mismas autoridades autorizan a vacunarse a los futbolistas de la selección española de futbol, hombres entre 20 y 35 años, ninguneando al resto de españoles de esa edad, y no digamos a los comprendidos entre esos 35 y 59 años, pendientes aún de vacunación. No alcanzo a comprender por qué esos privilegios ante cualquier camarero, dependiente de supermercado, empleado de banca, fontanero o abogado de oficio. Y mucho menos que no se oiga ni una sola voz discordante de esos mismos que censuraban que se hubiera vacunado el JEMAD y la propuesta que yo hacía respecto a las máximas autoridades del país.

Y es que los intereses de “pan y fútbol” para que el ciudadano no piense en los verdaderos problemas que tenemos, y la presión de los medios de comunicación que viven de ello, que verían mermados sus ingresos de una forma importante, hacen que conculquemos, una vez más, el principio de igualdad que marca la Constitución.

Los futbolistas tienen mucho poder fáctico. También ayer, un medio de comunicación nacional publicó que diez jugadores del Real Madrid habrían vetado el fichaje de Conte como entrenador, porque es una persona dura en la exigencia y en el trabajo físico, en cuyo aspecto todos los equipos españoles llegan a Europa arrastrándose por los campos, señal de una deficiente preparación. Cuando un empleado alcanza tal poder en la empresa que se cree el dueño, que impone sus ideas por encima del empresario, ese empleado ha alcanzado su nivel de incompetencia y sobra en la empresa; y los futbolistas no dejan de ser unos empleados en unas empresas que se llaman clubs de fútbol. De ahí las malas formas que muchos importantes jugadores han tenido de salir de sus equipos, y las que nos quedan por ver.

Volvemos a comprobar que el metro no tiene cien centímetros para todo el mundo, que el que no tiene padrino no se bautiza y que seguimos anclados en un mundo caciquil, igual que en la etapa franquista y, lo que es peor, igual que en el siglo XIX. Más vale ser adicto que apto.

Triunfó la democracia

Ayer día 23 de febrero hizo cuarenta años que se produjo el Golpe de Estado protagonizado por el Teniente Coronel Tejero, que es quien dio la cara y se jugó su bigote, dejando tras de sí un cúmulo de preguntas, suposiciones y opiniones, que van a tener que esperar hasta el año 2031, fecha prevista de desclasificación de los documentos como Secretos Oficiales, para que sepamos lo que verdaderamente ocurrió aquellos días.

En cualquier caso, fue el Rey Juan Carlos I el que salió en TVE y abortó el mayor ataque contra la democracia habido en España desde la Transición.

Foto: El País

En el discurso pronunciado por el rey Felipe VI en el Congreso, en conmemoración del fracaso de aquella intentona golpista, en una alocución breve, ha incidido en su compromiso con la democracia:

“El aniversario que hoy recordamos nos obliga a valorar con serenidad y rigor el principio democrático insustituible que fundamenta nuestra convivencia. Todos –ciudadanos e Instituciones– debamos sentirnos comprometidos y obligados a defender, proteger y preservar nuestra convivencia en democracia y libertad”.

“La Constitución de 1978 significa, en nuestra larga historia, el reencuentro y el entendimiento entre los españoles, su unidad en los valores democráticos y en nuestros derechos y libertades, y su confianza en una España en la que caben y se reconocen todos los ciudadanos. Hoy como Rey, símbolo de la unidad y permanencia del Estado, mi compromiso con la Constitución es más fuerte y firme que nunca. Como también es inequívoca la voluntad de la Corona de ser una Institución que incluya, integre y cohesione a todos los españoles”.

A dicho acto, como ya habían anunciado, no asistieron siete partidos políticos: PNV, ERC, CUP, Compromis, Bildu, JxCAT y BNG. Todos ellos, salvo el PNV, mientras se celebraba el acto del Congreso, han dado a conocer un manifiesto en el que dicen: “Hace hoy 40 años, tras los acontecimientos del 23-F, que una operación de Estado reforzó y blindó los pilares y valores del régimen establecido en la mal llamada transición democrática española, con la figura del Rey y el Ejército como sus mayores garantes. Pilares y valores antidemocráticos de donde nacen la represión, la desigualdad, la injusticia, la corrupción, la conculcación de derechos y el recorte de libertades que se mantienen hasta el día de hoy” (….) “El régimen del 78 y los pilares que lo sostienen, son el candado que impide que la ciudadanía catalana, vasca, gallega, así como las clases populares de este Estado, avancemos hacia un escenario democrático basado en la libertad nacional y la justicia social” (….) “Por eso nos reivindicamos frente a ellos con el compromiso de seguir trabajando para alcanzar soluciones basadas en el respeto a la voluntad popular, la libertad y la democracia en el camino hacia la construcción de repúblicas libres, independientes, soberanas y justas”.

En resumen, comunistas, secesionistas y anti constitucionalistas que, dicho sea sin ofender, si hubiera triunfado aquel Golpe de Estado, no harían ni dirían lo que ahora dicen y hacen, estarían callados y sumisos, como cuando vitoreaban a Franco cada vez que visitaba las ciudades de esos territorios.

A los jóvenes debería enseñársele la historia verdadera de cómo se vivía en España desde los años cincuenta hasta final del siglo pasado, lo que trabajaron sus padres y abuelos para sacar adelante un país destruido por la guerra y aislado de ayudas extranjeras, de lo que, con sus defectos, significaron Adolfo Suárez, Felipe González o Aznar en calidad democrática, mejora del nivel de vida y del estado del bienestar, algo a lo que, bajo ningún concepto ni circunstancia, podemos renunciar o doblegarnos si alguien quisiera ponernos un yugo, del color que sea y mediante cualquier fórmula, incluido el Boletín Oficial del Estado si cayera en manos inapropiadas.

Felipe VI dijo ayer: “El rechazo institucional y ciudadano a la ruptura de nuestro marco de convivencia fue decisivo para detener y vencer aquel golpe de Estado”. El presente es el peor momento democrático desde aquella intentona de golpe de Estado, pretendiendo destruir el sistema de libertades incluso desde dentro de las propias instituciones, tirando por la borda el perdón que nos dimos sin distinción de derechas ni izquierdas, reconciliación democrática de todos y para todos.

Toda la sociedad, civil, militar e institucional, ha de estar unida para que no tengamos que seguir el himno de un liberal, masón, icono de la izquierda española, en este caso para defender la Constitución, la democracia y la libertad: “Soldados la patria / nos llama a la lid, / juremos por ella / vencer o morir”, porque se empieza enviando a un imbécil a cantar amenazas de muerte y se puede acabar convirtiéndolo en realidad.

Libertad de expresión de militares en la reserva

Notario de la actualidad política de España, que cada uno piensa lo que quiera: Eso es la democracia y la libertad.

Durante el presente mes de diciembre 2020 se han producido una serie de escritos al Rey Felipe VI por parte de militares retirados del servicio activo. A la fecha de estos comentarios los adheridos son 614 en total, de ellos 44 generales.

A continuación, dejamos constancia textual del último de los escritos enviados y de un artículo de opinión sobre ello del periodista Juan Ariza.

DECLARACION DE MITARES RETIRADOS ANTE LA SITUACION ACTUAL DE ESPAÑA

Preocupados por el deterioro progresivo sufrido por nuestra Patria durante las últimas legislaturas hasta límites imprevisibles, militares de todas las graduaciones en situación de retirados y por tanto recuperado de pleno su derecho a la libertad de opinión y expresión, manifestamos y firmamos la presente declaración.

Conscientes de compartir las mismas inquietudes que nuestros compañeros de la XIX Promoción del Ejército del Aire y de la XXIII de la Academia General Militar del Ejército de Tierra, expuestas por cada una en sendas cartas al Presidente del Parlamento Europeo y a S.M. El Rey de España y siendo conocidas todas las misivas por su difusión en los medios de comunicación, tanto nacionales como internacionales, no consideramos necesario reiterar de forma exhaustiva las causas del deterioro expresado.

No obstante, relacionamos las que estimamos como causas más dañinas para la convivencia de los españoles dentro del espíritu de nuestra Constitución de 1978, siendo el resto de las medidas restrictivas que viene imponiendo el Gobierno, consecuencia de las principales que se enumeran a continuación:

La Unidad de España en peligro.

Dada su minoría parlamentaria para formar Gobierno, el PSOE optó por la coalición con los comunistas y el apoyo de independentistas/golpistas catalanes y proetarras vascos, aceptando para ello los desprecios a España, las humillaciones a sus símbolos, el menosprecio al Rey y los ataques a su efigie. Además de permitir violentas algaradas independentistas y golpistas con petición de indultos a condenados por sedición así como conceder favores a terroristas con el consiguiente menosprecio a sus víctimas.

Grave riesgo para la Democracia.

Bordeando la legislación vigente, se busca el sometimiento al Poder Ejecutivo del Poder Judicial, incluida la Fiscal General del Estado. Permitiendo que se cuestione la Monarquía constitucional por los socios de Gobierno. Limitando y eliminando los derechos fundamentales a los españoles.

Imposición de un pensamiento único.

Mediante Leyes como La Memoria democrática de pensamiento único y la de Educación inclusiva de adoctrinamiento ideológico.

Por considerar todo ello un grave riesgo para la Unidad de España, y su orden Constitucional, como militares, que seguimos siendo aún en la situación de retirados, mantenemos activo el Juramento que prestamos en su día de garantizar la soberanía e independencia de España y defender su integridad territorial y el orden constitucional, entregando la vida si fuera preciso.

Si bien por edad no podemos ejercer nuestra vocación de soldados en Unidades, sí hemos recuperado los derechos fundamentales a los que renunciamos voluntariamente al abrazar la carrera de las Armas. Entre ellos la libertad de opinión y expresión que nos permite firmar esta declaración, que advierte de los riesgos a que están sometiendo a nuestra Patria los responsables de dirigir el futuro de España.

Por último, al firmar esta declaración y comprometer nuestra contribución para revertir la peligrosa deriva en que se ha situado a nuestra Patria, no podemos dejar de renovar una vez más nuestra absoluta lealtad a nuestro Rey y Mando Supremo de las Fuerzas Armadas con el mismo entusiasmo con que lo hicimos al despedirnos de la Bandera finalizado nuestro Servicio activo.

¡VIVA ESPAÑA!

Diciembre de 2020

Julio Ariza Irigoyen, periodista, propietario y presidente del Intereconomía, escribe en https://rebelionenlagranja.com/autor/julio-ariza el siguiente artículo:

Cobardes, octogenarios, cadavéricos…y, por supuesto, fascistas. ¿Alguien da más?  Con ese desprecio se refieren desde este gobierno de chiquilicuatres y desde sus terminales mediáticas al medio millar de altos mandos militares jubilados que han remitido al Rey Felipe VI cartas para manifestar su preocupación por la deriva nacional. Son legítimos “memoriales” de denuncia (“no he de callar por más que con el dedo”) de quienes juraron servir a España de por vida (quizás a Sánchez le extrañe que haya personas que cumplan su palabra)  y que han tenido el arrojo de no callar ante el ataque desplegado por el gobierno a las instituciones, al orden constitucional y a los derechos de los españoles. Lo hacen como particulares, personas jubiladas en el lícito ejercicio de su libertad de expresión.

Pero la voz de ese medio centenar de viejos soldados españoles, los quinientos, representa mucho más de lo que se les atribuye desde el gobierno.

No; no se trata del último suspiro de cuatro gatos decrépitos, atrabiliarios y golpistoides. Se trata de soldados de honor y de ciudadanos de primer orden. La generación que ahora protesta es la misma que transformó el ejército salido de la guerra en unas Fuerzas Armadas de todos los españoles y a la altura de la U.E. Una generación que transformó un ejército basado en el reemplazo en otro de profesionales. Probablemente sea el cuerpo de servidores públicos que más ha cambiado y se ha modernizado. Son, quizás, una de las pocas élites que todavía nos quedan: españoles bien formados profesional y moralmente. Pasan un proceso de selección para el ingreso que ningún político superaría. Luego se encierran en esas Universidades que son las Academias (la General y las de cada Arma), donde viven en régimen de internamiento, sacrificio y exigencia. Hablan idiomas, participan en misiones internacionales, están sujetos a procesos de formación continua, pasan reválidas, están integrados en la OTAN, son internacionalmente queridos y respetados. Si alguien pensó desde la vicepresidencia segunda que el ejército español está integrado por diosdaos cabellos, corruptos y desleales, erró en el cálculo gravemente. Ni profesional ni moralmente son equiparables.

Si a alguna institución le deben los españoles la pervivencia del régimen constitucional y de sus libertades, más allá del Rey, es a esta generación de militares. Por eso es la institución mejor valorada en todas las encuestas y tienen quizás más legitimidad democrática que nadie (o que muchos) para alzar la voz.

Y quizás también porque es la institución que mejor custodia las virtudes. Los militares españoles tienen acreditado en su haber la lealtad, la caballerosidad, la rectitud de conducta, la honestidad, la probidad, la integridad, el honor (vieja virtud al alcance de pocos)  y la vocación de servicio. Respetan el pasado. Respetan a sus mayores. No por jerarquía, sino por formación moral. Y les admiran. De tal manera que el ataque y el desprecio a los quinientos es vivido como un ataque a sus mayores, respetables, impecables, dignos de toda consideración y, en todo caso, a años luz de quienes blanquean a ETA, gobiernan para los independentistas y quieren derribar la Corona, terminar con la independencia judicial y enterrar espuriamente el régimen democrático.

Los jubilados de los ejércitos están alzando la voz en defensa de la democracia.  

Sin duda, la sobreactuación del gobierno y sus socios, insultando a los viejos soldados (algo no visto nunca ni en España ni en ningún país Europeo) indica varias cosas; la primera es una ínfima condición moral (despreciar a los viejos es de seres abyectos); la segunda es preocupación (saben que no son cuatro delirantes sino que expresan un desasosiego real), la tercera es ignorancia (desconocen la cadena de afectos militares, el compañerismo, la lealtad y el respeto a los mayores) y la cuarta es estulticia, la necedad de los gobernantes que piensan que pueden descomponer la nación más vieja de Europa en veinticuatro horas y sin que nadie alce la voz.

Estos “cadavéricos” (así llaman en Moncloa a los quinientos) acaban de poner sobre la mesa una fórmula para la protesta civil (no militar) que jubilados de otros cuerpos del estado podrían empezar a replicar.

¿Y si empezaran a aparecer cartas de centenares servidores públicos jubilados de distintos cuerpos, como los de jueces, fiscales, catedráticos, abogados del estado, diplomáticos, administradores civiles, inspectores de trabajo y de hacienda, policías, guardias civiles y otros funcionarios?  

¿Viejos, caducos, octogenarios, cadavéricos?

España es un país de casi 9 millones de jubilados. Hasta la fecha han estado callados. Y es una generación mucho mejor preparada que la que nos gobierna. Cuando Lastra gritó aquello de “ahora nos toca a nosotros” estaba proclamando la eutanasia política. Ahora en Moncloa les llaman los “cadavéricos”.  Ser o no ser, he ahí el dilema.

Parafraseando a Machado y sus terribles versos de Castilla: clase política miserable, hoy dominadora, envuelta en sus harapos, desprecia cuanto ignora.

El fiel de la balanza

Las calumnias e injurias contra la Corona constituyen un delito tipificado en el artículo 491 del Código penal español, que prevé penas de multa de cuatro a veinticuatro meses.

Ayer día 23 de noviembre, el Palacio de la Zarzuela hizo oficial que el Rey Felipe VI estará los próximos diez días en cuarentena tras haber estado en contacto con un caso positivo de Covid-19. «A partir de este momento, guardará el preceptivo periodo de cuarentena de diez días, quedando suspendidas todas sus actividades oficiales previstas durante dicho periodo».

En España confundimos muchos conceptos, como público por gubernamental o libertad por libertinaje. Ha faltado tiempo para que la usuaria @SofiLoGon, en su perfil de Twitter, haya escrito: «Ojalá muriese, y la Leonor como es menor de edad no puede reinar, Letizia tiene que hacer de María Cristina, aparece un sector feudalista que dice que no puede ser porque tiene que ser un hombre el rey y se hagan froilanistas, y hay una guerra leonorinos vs froilanistas».

La susodicha tuitera aparece en una foto bebiendo una cerveza frígida, profesional del medio con cerca de ochenta mil mensajes publicados, casi mil seguidores, debe ser de ascendencia gallega pues muchos mensajes están en ese idioma, que hablan millones de personas en el mundo y sin el cual no puedes moverte en los negocios internacionales, que la coordinadora de la Red de Dinamización Lingüística de Galicia, dependiente de la Consejería de Educación del gobierno que preside el independentista de derecha Nuñez Feijóo, ha dicho que “ninguna persona culta debería atreverse a hablar español en público”.

Tomamos al azar otros de sus mensajes, si bien he de decir que he visto miles de personas más radicales que ella en los diversos medios de internet:

  • Fui al obispado para firmar la confirmación de apóstata, me dijeron “¿ESTÁS SEGURA?”, yo en plan: que sí acepto términos y condiciones, y al cabo de unas semanas me llegó una carta confirmando que ya no figuraba como integrante de la Iglesia católica.
  • Que todo tenga que ir siempre justificado en aras de la productividad es comprar los marcos del sistema que nos explota y que únicamente nos ve como seres válidos si somos productivos, es decir, si le somos útiles. es perpetuar la idea de que solo valemos en tanto que producimos.

Una cosa es expresar libremente las ideas y otra muy distinta desear la muerte a cualquier persona, con el agravante que en este caso es el Jefe del Estado. Y, por lo que se ve, no pasa nada.

En cambio, el VP Pablo Iglesias y su pareja sentimental, la ministra Montero, acuden al juez querellándose contra un ciudadano que hizo sonar el himno español frente a su vivienda, por “un delito de descubrimiento y revelación de secretos” ocurrido en su domicilio, a la vez que supuestas hordas podemitas han atacado el bar del querellado, pintándole banderas republicanas y atribuyéndole acosar a niños.

A título informativo, señalar que según la primera declaración de bienes que Pablo Iglesias presentó ante el Parlamento Europeo en 2013, su patrimonio alcanzaba a una vivienda rústica por valor de 13,5 mil euros y una moto con valor de 2,7 mil euros. Yo debo ser más tonto que el tonto de mi pueblo, pues tras cuarenta y cinco años y tres meses de cotización ininterrumpida a la Seguridad Social, mi poder adquisitivo no ha alcanzado para vivir en una vivienda unifamiliar independiente en una de las zonas más caras de Madrid.

Y los narcotraficantes que atropellaron e hirieron a dos guardias civiles en Algeciras, en libertad; los alborotadores y protagonistas de la quema de mobiliario urbano en Barcelona, en libertad; los MENA que atracan y roban, en libertad; los aluniceros con más de cincuenta detenciones, en libertad; los sentenciados por los ERE’s de Andalucía, en libertad; los políticos catalanes condenados por sedición, a punto de obtener la libertad; explotación sexual de menores tutelados en Mallorca por instituciones públicas regidas por la izquierda y explotados sexualmente: La presidenta del Consell, la socialista Catalina Cladera, opina que “lo único que pretende la oposición es hacer ruido, crispar, polarizar”, pero también en libertad y, peor aún, sin ser investigados.

Parece que, en España, si perteneces a cualquier círculo de presión, lo mismo da que sea legal que ilegal, tienes bula para que más de uno mire para otro lado, cuando la balanza de la justicia no está en el fiel. ¡Qué país vamos a dejar a las siguientes generaciones, quebrado, amoral, indecente y corrupto!

Viva el Rey

El tres de octubre de 2017, SM el Rey Felipe VI hizo el discurso que se refleja a continuación, que sirvió para parar el golpe de estado de Cataluña, y que molestó a sanchistas-marxistas, comunistas y separatistas. A partir de esa fecha, el derrocamiento de la monarquía es el primer objetivo de esos sectores de la sociedad, que son conscientes que el Rey es el mayor impedimento para conseguir su propósito.

Buenas noches,

Estamos viviendo momentos muy graves para nuestra vida democrática. Y en estas circunstancias, quiero dirigirme directamente a todos los españoles. Todos hemos sido testigos de los hechos que se han ido produciendo en Cataluña, con la pretensión final de la Generalitat de que sea proclamada -ilegalmente-la independencia de Cataluña.

Desde hace ya tiempo, determinadas autoridades de Cataluña, de una manera reiterada, consciente y deliberada, han venido incumpliendo la Constitución y su Estatuto de Autonomía, que es la Ley que reconoce, protege y ampara sus instituciones históricas y su autogobierno.

Con sus decisiones han vulnerado de manera sistemática las normas aprobadas legal y legítimamente, demostrando una deslealtad inadmisible hacia los poderes del Estado. Un Estado al que, precisamente, esas autoridades representan en Cataluña.

Han quebrantado los principios democráticos de todo Estado de Derecho y han socavado la armonía y la convivencia en la propia sociedad catalana, llegando -desgraciadamente- a dividirla. Hoy la sociedad catalana está fracturada y enfrentada.

“Ante la situación de extrema gravedad en Cataluña es responsabilidad de los legítimos poderes del Estado asegurar el orden constitucional y el normal funcionamiento de las instituciones”

Esas autoridades han menospreciado los afectos y los sentimientos de solidaridad que han unido y unirán al conjunto de los españoles; y con su conducta irresponsable incluso pueden poner en riesgo la estabilidad económica y social de Cataluña y de toda España.

En definitiva, todo ello ha supuesto la culminación de un inaceptable intento de apropiación de las instituciones históricas de Cataluña. Esas autoridades, de una manera clara y rotunda, se han situado totalmente al margen del derecho y de la democracia. Han pretendido quebrar la unidad de España y la soberanía nacional, que es el derecho de todos los españoles a decidir democráticamente su vida en común.

Por todo ello y ante esta situación de extrema gravedad, que requiere el firme compromiso de todos con los intereses generales, es responsabilidad de los legítimos poderes del Estado asegurar el orden constitucional y el normal funcionamiento de las instituciones, la vigencia del Estado de Derecho y el autogobierno de Cataluña, basado en la Constitución y en su Estatuto de Autonomía.

Hoy quiero, además, transmitir varios mensajes a todos los españoles, particularmente a los catalanes.

A los ciudadanos de Cataluña -a todos- quiero reiterarles que desde hace décadas vivimos en un Estado democrático que ofrece las vías constitucionales para que cualquier persona pueda defender sus ideas dentro del respeto a la ley. Porque, como todos sabemos, sin ese respeto no hay convivencia democrática posible en paz y libertad, ni en Cataluña, ni en el resto de España, ni en ningún lugar del mundo. En la España constitucional y democrática, saben bien que tienen un espacio de concordia y de encuentro con todos sus conciudadanos.

Sé muy bien que en Cataluña también hay mucha preocupación y gran inquietud con la conducta de las autoridades autonómicas. A quienes así lo sienten, les digo que no están solos, ni lo estarán; que tienen todo el apoyo y la solidaridad del resto de los españoles, y la garantía absoluta de nuestro Estado de Derecho en la defensa de su libertad y de sus derechos.

Y al conjunto de los españoles, que viven con desasosiego y tristeza estos acontecimientos, les transmito un mensaje de tranquilidad, de confianza y, también, de esperanza.

Son momentos difíciles, pero los superaremos. Son momentos muy complejos, pero saldremos adelante. Porque creemos en nuestro país y nos sentimos orgullosos de lo que somos. Porque nuestros principios democráticos son fuertes, son sólidos.

Y lo son porque están basados en el deseo de millones y millones de españoles de convivir en paz y en libertad. Así hemos ido construyendo la España de las últimas décadas. Y así debemos seguir ese camino, con serenidad y con determinación. En ese camino, en esa España mejor que todos deseamos, estará también Cataluña.

Termino ya estas palabras, dirigidas a todo el pueblo español, para subrayar una vez más el firme compromiso de la Corona con la Constitución y con la democracia, mi entrega al entendimiento y la concordia entre españoles, y mi compromiso como Rey con la unidad y la permanencia de España”.

Decir la verdad es traición

El veto del Gobierno a la presencia del Jefe del Estado en el acto de entrega de despachos a los nuevos jueces en la Escuela Judicial de Barcelona, la conversación posterior mantenida entre el Rey y el presidente del CGPJ, Carlos Lesmes, en la que le informó de los motivos de su ausencia a dicho acto, el exabrupto político del ministro de Justicia tras los aplausos de los jueces cuando uno de ellos gritó “Viva el Rey” (parece que se incomoda cuando alguien grita “Viva el Rey”, pero no se molesta cuando se grita “Gora ETA”, hace la vista gorda con los homenajes a terroristas y no tiene problemas para preparar el indulto para golpistas), ha provocado un serio desencuentro entre la Casa Real y el Gobierno de España.

Si repasamos la Constitución, en su artículo 117 dice: “1. La justicia emana del pueblo y se administra en nombre del Rey por Jueces y Magistrados integrantes del poder judicial, independientes, inamovibles, responsables y sometidos únicamente al imperio de la ley”. Puesto que la justicia se administra “en nombre del Rey”, lo lógico y democrático es que sea el Rey quien les haga entrega del título de legitimación para ejercerla. “La ausencia del Rey no refuerza al poder judicial, y reforzar al poder judicial en Cataluña es algo necesario en estos momentos”, declara José María Macías, vocal del CGPJ.

EL VP Pablo Iglesias y el ministro Garzón, comunistas ambos, este último comiendo el mismo día de los hechos en un restaurante a ciento cincuenta euros el cubierto, han alzado el hacha de guerra contra Felipe VI y consideran “una traición del Rey”, y Pedro Sánchez reunía a su gabinete de crisis, a los más fieles y de más confianza, tras cuya reunión se filtró que “Garzón tiene toda la razón, es una traición del Rey llamar a Lesmes” para “insinuarle” el veto del Gobierno.

La verdad se corrompe tanto con la mentira como con el silencio (Cicerón); La verdad es lo que es, y sigue siendo verdad, aunque se piense al revés (Antonio Machado). No entiendo de diplomacia, pero ahora se llama TRAICIÓN a decir la verdad. ¿Esta es la nueva normalidad, la desaparición del Estado Español en Cataluña para que el gobierno frentepopulista de Sánchez e Iglesias se perpetúa en el poder?

“El Rey no es intocable. Si alguien está protegiendo a la Corona somos nosotros porque estamos blindando al Rey de una investigación parlamentaria sobre la Corona que sería legítima y democrática, pero esto también puede acabar”. Aviso para navegantes que envía el Gobierno a través de sus periodistas afines.

Todo el marxismo, comunismo, anticapitalismo e izquierda radical han callado. Solamente el socialista Javier Lambán, presidente del Gobierno de Aragón, se ha manifestado: “Sin entrar en polémicas concretas sobre las que tengo mi propia opinión, manifiesto mi apoyo total a la Constitución78 y, en consecuencia, a su expresión máxima, el Rey Don Felipe VI. Desestabilizar la monarquía constitucional es desestabilizar irresponsablemente la Constitución”.

“El veto del Gobierno a la presencia del Rey en Barcelona y el anuncio de que la próxima semana el Ejecutivo comenzará a tramitar los indultos a los condenados por el ‘procés’, con la negociación de los Presupuestos y la posible inhabilitación de Quim Torra en el horizonte, han disparado las alarmas entre los sectores constitucionalistas y el poder judicial en Cataluña. Creen que las cesiones al independentismo desde la llegada de Pedro Sánchez a Moncloa han ahondado aún más en la desaparición de las instituciones del Estado en Cataluña iniciada después de la transición”. Vozpopuli 26-09-2020.

 

Carlos Cuesta, en Okdiario del 25 de septiembre de 2020 informa que el Ministerio del Interior, esgrimiendo la necesidad de control público por el tema del coronavirus, con el anteproyecto que tramita de la nueva Ley General de Telecomunicaciones, el Ejecutivo podría acceder a las IPS de los teléfonos móviles de los particulares, que ofrecen datos exactos sobre la geolocalización de sus usuarios y el día en concreto en el que estuvieron en una determinada zona para saber, por ejemplo, qué personas han acudido a una manifestación en contra de Pedro Sánchez o quienes son los que se manifiestan a la puerta de la vivienda de Pablo Iglesias. Control total del Estado: Político, legislativo, fiscalía, medios de comunicación, ciudadanos y, resisten parcialmente, la judicatura y la monarquía, dictadura comunista en estado puro.

 

 

Atención. Cuando la verdad sea demasiado débil para defenderse, tendrá que pasar al ataque. (Bertolt Brecht). Copio textualmente de altavozdesucesos.es del 25-09-2020:

“”Altos mandos del Ejército ‘en alerta’ ante los ataques al Rey. El pasado domingo, la Legión ya trasladó todo su apoyo a Felipe VI en el acto de su centenario. Los legionarios le aseguraron al Jefe del Estado que le defenderían «de todo ataque» en «cumplimiento de su deber y mandato constitucional». Además, diversos altos mandos del Ejército llevan semanas pendientes de los diferentes ataques que Podemos está lanzando contra la Monarquía y el de hoy, ha sido sin ningún género de duda el que más ha preocupado a varios generales de las Fuerzas Armadas.

Como decimos, las acusaciones de Garzón e Iglesias al Monarquía han hecho saltar las alarmas. Son varios los generales que están dispuestos a actuar con un movimiento que suponga un golpe sobre la mesa en defensa del Rey. No se trataría de un movimiento militar que pusiera en riesgo la gobernabilidad de Pedro Sánchez, pero sí de un movimiento lo suficientemente destacado como para mostrar al Ejecutivo que la Monarquía es «intocable». Y también para hacer patente su férrea defensa del orden constitucional, en riesgo por el enaltecimiento de proetarras e independentistas como socios de PSOE y Podemos””.

Aquí dejo mi reflexión por hoy. En vez de tratar de cambiar la historia y los libros de texto con la realidad del pasado (recomiendo la lectura del artículo “Discrepo” del historiador Jesús Fernández Majolero en Puerta de Madrid del 25-09-2020, los españoles deberíamos leer, o releer, lo acontecido en la década de los años treinta del siglo pasado en España. Por el bien de todos.

 

 

 

Hiperbólicamente

Podemos, en boca de la vicepresidenta tercera del Congreso de Diputados, Gloria Elizo, ha pedido la abdicación del Rey Felipe VI. Estamos llegando donde íbamos y de lo que yo, desde hace tiempo, vengo insistiendo en mis escritos. El verdadero objetivo es el fin de la monarquía española, que se inició con putas y comisiones, y continuó con malos casamientos, y el establecimiento de una república federal frentepopulista, volviendo a la situación que se dio en los años treinta del siglo pasado, incluso como experimento previo a enfrentamientos mayores, igual que entonces. Solo falta algún muerto por parte de cualquier exaltado, el intento de golpe de estado del Partido Socialista de 1934 y “el radicalismo guerracivilista de la extrema derecha, montaraz y asilvestrada”, que dice mi amigo Paco Peña.

Hoy sí voy a ser hiperbólico y voy a exponer la PmF, Posición Menos Favorable, que podría darse en España durante la presente Legislatura, dejando al margen la grave crisis económica que se nos viene encima a partir de que se acaben los ERTES y empiecen de verdad los Concursos de Acreedores y el paro.

  1. Vuelve el coronavirus, con otros muchos miles de muertos en España, que sigue sin prepararse en medios técnicos y humanos
  2. Se fuerza la renuncia a la Corona de Felipe VI
  3. Cataluña se declara independiente
  4. El País Vasco se declara independiente
  5. Marruecos invade Ceuta y Melilla
  6. Se nacionalizan 2,8 millones de inmigrantes, incluidos ilegales, “los caballos de Troya” venezolanos ya en nuestro país, y los militares musulmanes igualmente ya presentes aquí, todos ellos en espera de instrucciones en el momento oportuno. Estos últimos han ensayado en Albacete la semana pasada lo que es la toma de una ciudad por ilegales en edad militar e infectados del coronavirus. Papeles, casa y paga para ellos, y una subida de impuestos a los españoles.
  7. La flota de guerra de Estados Unidos abandona España y se instala en Marruecos
  8. Todos estos problemas son de carácter interno, por lo que no se puede contar con la ayuda de la Unión Europea.
  9. ”Hay que salir del euro, suspender el pago de la deuda y nacionalizar la banca”, dijo Pablo Iglesias el 27-10-2013. Europa no se fía de España y los 140.000 millones de euros que vamos a recibir del Fondo de Reconstrucción Europeo (62.000 millones en préstamos que hay que devolver), lo es con lo que se ha llamado el “freno de emergencia”, mediante el que cualquier país de la Unión Europea preocupado por los gastos de otro socio comunitario podría suspender las ayudas. De esta manera, si hubiera aumentos de gasto incompatibles con la devolución de los créditos o si se retrasasen las medidas pactadas con Bruselas, la activación del “freno de emergencia” haría que el “rescate” quedase suspendido durante un periodo en el que los países cuestionados deberían rendir cuentas y, si fuese necesario, replegar sus medidas de política económica para ofrecer las garantías esperadas por sus socios. Lo que es lo mismo, inversión y no gasto en comprar el voto cautivo de los subvencionados.

Además, surge la figura de “árbitros imparciales”, que analizarán si los países cumplen con sus compromisos, para bloquear los fondos en caso de incumplimiento; como el español o castellano tiene un léxico muy rico, son los famosos “hombres de negro” y un rescate en toda regla, del que hay que devolver casi la mitad.

No sé cómo va a aceptar esto Podemos, pero si mantiene sus palabras y promesas electorales, en buena lógica democrática, debería dejar el gobierno, aunque ya ha declarado Pablo Iglesias que con todo esto hay más dinero para “política social”. Veremos quién cumple con lo pactado y quién no, y si el ideario comunista se impone al rescate del país.

  1. La oposición política es un desastre; el Partido Popular comparte hermanos masones con el PSOE y Ciudadanos, y sus críticas parlamentarias son mantequilla puesta al horno; y no comprende que se han acabado las mayorías absolutas y que si quiere gobernar algún día se deberá entender con Ciudadanos y VOX.

 

 

Increíble, ¿verdad? Ojalá. Pero muchas veces la realidad supera la ficción. Nos guste o no, en España hay unos cinco/seis millones de votantes marxistas, comunistas, anticapitalistas, independentistas y vividores de las subvenciones públicas. No incluyo entre ellos al sector socialdemócrata del Partido Socialista que, en mi opinión, es el que tiene la responsabilidad moral de descabalgar del poder, por medios democráticos dentro de su propio partido, a Pedro Sánchez, cooperador necesario de lo que está ocurriendo, y que el Código Penal describe como “el que cooperan a su ejecución con un acto sin el cual no se habría efectuado”. La cosa se está poniendo fea, la olla bulle, y es el momento de que todos tengamos muy claro de dónde venimos, dónde estamos y a dónde vamos. Por el bien de todos los ciudadanos, de la libertad, de la democracia y de España.

 

 

Quim Torra

Los condenados catalanes por sedición, ya se encuentran en libertad, tercer grado penitenciario, y son recibidos y jaleados con “lo volveremos a hacer”. Es una burla a la justicia, propiciada por el Gobierno de España, con sus hechos de cesión de competencias a Cataluña en materia penitenciaria, en el momento oportuno y con el claro propósito de que ocurriera lo que ha ocurrido. Delitos “federales” deberían castigarse en cárceles “federales” bajo autoridad “federal”. Todos los ciudadanos españoles piensan, pensamos, que esto forma parte de las concesiones realizadas a la Generalitat de Cataluña por parte del Gobierno, en sus negociaciones bilaterales, como si se trataran de dos naciones independientes.

El Rey Felipe VI está realizando una visita a todas las Comunidades Autónomas; la próxima prevista era Cataluña. El presidente autonómico catalán, Quim Torra, le ha enviado una carta, en catalán, soslayando el español o castellano, idioma que todos los españoles tienen el deber de saber y hablar, al Jefe del Estado, en la que le advierte que a él también le afectan las restricciones de movilidad en Cataluña por los rebrotes de coronavirus: «He recibido la carta con la que me informa de que el rey de España tiene previsto visitar Cataluña a la cual usted se refiere como  “esa Comunidad Autónoma”, el próximo lunes, día 20 julio por unas actividades oficiales» …… «Como no especifican qué lugares de Cataluña piensan visitar, les advierto que las restricciones y recomendaciones que hemos anunciado hoy afectan a toda la ciudadanía y son igualmente válidas para cualquier visitante a nuestro país».

La Casa Real ha decidido suspender parcialmente esa visita, reduciéndola al 25% de los actos inicialmente programados que, a mí, sea a instancia del Gobierno o suya propia, me parece de cobardía política ante quien, sin paliativos, su único objetivo es la independencia de Cataluña y su odio a España. El enemigo se crece cuando ve tu debilidad, más aún si cuenta con la ayuda sanchista-comunista de república plurinacional.

Recordemos que Cataluña fue uno de los motivos que estuvo detrás de la fraternal e incivil contienda de 1936.

 

Premio Cervantes – abril 2020

Como cada 23 de abril, conmemoración del enterramiento del mayor escritor en español de todos los tiempos, se entrega el Premio Cervantes en la Universidad de Alcalá de Henares. Un año más, fiel a la cita, dejamos constancia que lo que sigue a continuación solo es una ficción del autor, que nada tiene que ver con la realidad.

 

El poeta catalán Joan Margarit (Sanaüja, Lleida, 1938), arquitecto, se dio a conocer en España en 1963 con el libro «Crónica» y a lo largo de su carrera ha compaginado su labor de poeta con la de catedrático de Cálculo en la Universidad Politécnica de Cataluña. Poeta catalán, Margarit empezó escribiendo en castellano, pero a partir de 1981 comenzó a publicar solo en catalán. Lleva publicados una treintena de libros. La mayor parte de su obra ha sido traducida al castellano por él mismo. También tiene obra traducida al alemán, el euskera, el hebreo, el inglés, el portugués y el ruso.

Según el jurado, destaca que «su obra poética de honda transcendencia y lúcido lenguaje siempre innovador ha enriquecido tanto la lengua española como la lengua catalana, y representa la pluralidad de la cultura peninsular en una dimensión universal de gran maestría».

Margarit es catalanista de ideas separatista y en el propio Instituto Cervantes en Madrid hizo una defensa pública del catalán, «la única lengua o una de las pocas lenguas cultas sin Estado» que existen. «Soy un poeta catalán, pero también castellano, coño», indicó Margarit, tras recordar que la dictadura le impuso el castellano «a patadas, pero no lo pienso devolver ahora», identificado este galardón «con el diálogo entre lenguas, entre Cataluña y España», o sea, Cataluña no es España.

Un vate de obra indiscutible según los expertos. El premio lleva aparejados 125.000 euros, que pagamos con nuestros impuestos. El poeta, al que haciendo el canelo damos lo mejor que tenemos, ha venido expresando una y otra vez su repugnancia hacia España. Margarit suelta sandeces como que «España es franquista desde el siglo XV». Manifiesta que «España me da miedo». Sobre el castellano lamenta que «me lo impuso la dictadura a patadas». Margarit salmodia tópicos indocumentados, como la fábula podemita de que «España es el segundo país con más fosas comunes tras Camboya». Margarit ofreció el pregón de 2010 de las fiestas de la Mercé de Barcelona y largó una arenga separatista, enfatizando que «la necesidad de supervivencia de Cataluña» pasa por independizarse. Todo este último párrafo es de ABC.

 

LA LIBERTAD

Es la razón de nuestra vida,

dijimos, estudiantes soñadores.

La razón de los viejos, matizamos ahora,

su única y escéptica esperanza.

La libertad es un extraño viaje.

Son las plazas de toros con las sillas

sobre la arena en las primeras elecciones.

Es el peligro que, de madrugada,

nos acecha en el metro,

son los periódicos al fin de la jornada.

La libertad es hacer el amor en los parques.

Es el alba de un día de huelga general.

Es morir libre. Son las guerras médicas.

Las palabras República y Civil.

Un rey saliendo en tren hacia el exilio.

La libertad es una librería.

Ir indocumentado.

Las canciones prohibidas.

Una forma de amor, la libertad.

Este año, con eso del coronavirus, había menos personal que de costumbre y los saludos eran más protocolarios, incluso la reina Leticia, ya repuesta de la cuarentena sanitaria, no daba besos a amigos y colegas republicanos.

 

 

Mientras el galardonado hablaba una y otra vez de los diferentes idiomas procedentes del latín, igualando el catalán con el italiano, el francés, el portugués o el español, haciendo referencias constantes a Jacinto Verdaguer, de Pau Piferrer, de Antoni de Bofarull, de Victor Balaguer, de Joan Maragall, de Joan Salvat-Papasseit, Carles Riba, Josep Vicenç Foix, Salvador Espriu, Gabriel Ferrater, y a otros de los que nunca había oído hablar, pensaba lo que tenía encima: el asunto del coronavirus y la ineficacia del Gobierno había dejado miles de muertos oficiales, que ya veremos los que son realmente cuando los Juzgados comuniquen sus cifras; empresas en quiebra y un paro desbocado; subvenciones a todo el mundo, que no sé cómo se van a pagar, para comprar el voto a los dependientes del Estado; Torra, con “la aturada del país”, se había acampanado y aprovechado el Estado de Alarma para ahondar aún más en la secesión, “nosotros estamos por la autodeterminación, no por reforzar a España”, sonrisa de hiena con aquello de los muertos de la Ponsatí , “De Madrid al cielo”, esa mujer con el pelo cortado al estilo hombre; pues desde Barcelona también se puede ir al cielo, imagínate, hipotéticamente, si viviera el antepasado Felipe V “El Animoso”, dejaría caer media docena de bombas de racimo sobre la Plaza de Sant Jaume, morirían menos personas que con el coronavirus y se arreglaría el problema para otros cuarenta años; y si faltaba algo, lo del Emérito, que sería lo que fuese, Casanova se había quedado a la altura de los zapatos, pero todo el mundo le obedecía, a él no le hacía caso nadie, ni los militares de alto grado, muchos masones; y ahora tiene que hablar, serio, tragándose el poema “La libertad”, sobre la convivencia de todos, en general y sin citar que la totalidad de los ganadores de premios literarios del año 2019 habían correspondido a escritores de izquierdas, ácratas, separatistas gallegos, vascos y catalanes, que junto al Mingafuego ese quieren acabar con la monarquía, con el futuro de las niñas; y los de la oposición no dejan de ser unos contemplativos bocachanclas desunidos, teóricos de la nada; bueno, hasta podría ser verdad lo que se comentaba sobre la posibilidad de que Pedro Sánchez y Torra hubieran negociado que, cada tres o cuatro años, el premiado fuera un escritor catalán, recibido con el himno de Els segadors, ese que habla de que “es hora, segadores / ahora es hora de estar alerta / para cuando venga otro junio / afilemos bien las herramientas”.

El acto en si cada vez tiene menos brillo. La gente se agolpa en los alrededores de la Universidad, únicamente, para verme. Pero el resto se había convertido en una “obligación”, no en una fiesta del gran premio de la Literatura mundial del castellano que debería ser. Los asistentes vienen, toman un vino, mean, y se van rápidamente de la ciudad. No aportan nada, solo una referencia en las televisiones, que se centran en el cóctel posterior en Madrid. El alcalde de Alcalá de Henares tiene trabajo por hacer para recuperar el protagonismo que el acto de la entrega del Premio Cervantes tuvo en su día en la ciudad.

Sonó el despertador. ¡Uf!, qué sueño más tonto he tenido. A ver cuál es la agenda de hoy, que no tengo que ir a lo del Premio Cervantes por la dichosa pandemia.

¡Ah! Cualquier parecido con la realidad es pura coincidencia. Que conste.

 

Antonio Campos