Los romanos, el socialismo e Hispania 03

Augusto

Sobrino de Julio César, “Gobernó la república con Antonio y Lépido y en seguida con Antonio solo, durante doce años; por último, llegó a ser soberano solo y absoluto por espacio de cuarenta y cuatro años”.

“La extrema carestía y la falta de subsistencia, le movieron a echar de Roma los esclavos que estaban en venta, los gladiadores y todos los extranjeros, excepto los médicos y los preceptores”.

Casado varias veces, multitud de amores adúlteros, preferiblemente mujeres vírgenes, “Sexto Pompeyo le trató de afeminado, y Lucio, hermano de Antonio, de haberse prostituido en España con Aulio Hircio por trescientos mil sestercios y que tenía por costumbre quemarse el vello de las piernas con Aceite encendido de nueces”.

En su testamento “instituía sus herederos a Tiberio y a Livia, el uno por los dos tercios y la otra por uno, y les ordenaba que llevaran su nombre. Legaba al pueblo romano cuarenta millones de sestercios, tres millones quinientos mil sestercios a las tribus latinas, mil por cabeza a los soldados de su guardia, quinientos a los de la guardia de la villa y trescientos a los soldados legionarios … Declaró que no dejaba a sus herederos más que ciento cincuenta millones de sestercios ….”

Tiberio

Adoptado por testamento por el senador Gallio y por herencia a Augusto, casó primero con Agripina, luego con Julia, hija de Augusto, condenada más tarde por sus escándalos y que Augusto, con su propia autoridad, disolvió el matrimonio.

“Dio orden a los ediles de cerrar las tabernas y los lugares de crápula con tanta severidad que ni aun las patelerías dejaron abiertas ….Prohibió las ceremonias extranjeras y los ritos judíos o egipcios; a los que los practicaban los obligó a quemar sus ropas y los instrumentos de su religión”.

“Abandonó de tal modo el cuidado de la república que no reemplazaba ninguno de los caballeros que morían, ningún tribuno militar ni ningún comandante de provincias ….. se entregó a todos los vicios, que hasta entonces había disimulado mal. Desde su primera juventud había dado a conocer en los ejércitos su gran pasión por el vino. En lugar de Tiberius le llamaban Biberius …. Después de haber reprendido en el Senado a Sestos Galo, viejo disipador y escandaloso, hizo que le convidara a cenar, a condición de que no cambiara su manera ordinaria de vivir y los platos fueran servidos por muchachas desnudas”.

“….. estableció una nueva magistratura que podía llamarse la intendencia de las voluptuosidades ….”

“Tenía en la isla de Caprea reductos muy secretos para sus escándalos; allí hombres y mujeres jóvenes imaginaban placeres monstruosos; formaban entre ellos una triple cadena, y así enlazados se prostituían delante de él para reanimar con este espectáculo los extinguidos deseos de un viejo … Llevó su liviandad hasta un punto indescriptible. Se dice que desnudaba niños de pecho un poco robustos, a los que llamaba pececitos, y les hacía jugar entre sus piernas, morderle y lamerle cuando estaba en el baño …. Se dice también que en un sacrificio, prendado repentinamente de la belleza del que le ofrecía el incienso, apenas atendió a la ceremonia, y acabó por hacer violencia al joven y a su hermano que tocaba la flauta ….”

“No dio retiro a los soldados veteranos, porque preferían que murieran en el servicio a fin de heredar (él) las recompensas a las que tenían derecho”.

“De la avaricia pasó a la rapiña. Consta que a Cneo Léntulo, hombre muy rico, le obligó a que le declarara su único heredero; que confiscó los bienes de muchos príncipes de las Galias, España, Siria y Grecia, con los más fútiles pretextos …”

“Creo un consejo de ancianos amigos para que le sirvieran de consejeros. Excepto dos o tres, a todos les dio muerte bajo distintos pretextos” …. “Se entregó a toda clase de monstruosidades, persiguiendo a todos sus parientes y amigos ….. me conformaré con dar una idea general: no dejó pasar un solo día sin suplicios”.

Cayo César “Calígula”

Hijo de Germánico y sobrino de Tiberio, adoptado como hijo. Calígula era un apodo militar que se refería a una especie de calzado de los soldados, que él usaba.

Empezó siendo muy querido en las provincias y en los ejércitos, elevado al trono por los votos del pueblo.

“Dio grandes espectáculos de gladiadores ….. de juegos escénicos de muchas clases  …. Repartió al pueblo muchos regalos, entre otros, cestas de pan y carne ….” ….”Concluyó las obras inacabadas de Tiberio …. Hizo acueductos ….. reconstruyó templos arruinados ….. reedificó palacios …. Creó villas …..”

“Hasta aquí he hablado de un príncipe; voy a hablar de un monstruo …..”:

“Mandó un tribuno militar a matar a su hermano Tiberio, y a su suegro Sillano le obligó a cortarse la garganta”

“Tuvo continuo comercio criminal con todas sus hermanas; las hacía colocarse a la mnesa encima de él, mientras su mujer estaba debajo”

“En sus matrimonios fue tan infame como en sus divorcios ….. A la que amó con más constancia y pasión fue a Cesonia, que no era joven ni bella y tenía tres hijos, pero adolecía de la más impudente lubricidad”.

“Como la carne para los animales del circo costaba cara, los alimentaba con los criminales, que se los daba a devorar vivos. Un día que visitaba la prisión, al llegar a la portería, condenó a las fieras a todos los que había en ella, sin hacer excepciones”

“Uno de sus mayores placeres era el de asistir a los suplicios de los que condenaba” …… “Hacía que todos los días golpearan lentamente a sus víctimas, y decía a sus verdugos: Hacedlo de modo que se sientan morir”.

“Decretaba muertes mientras comía o se divertía. Un soldado hábil para cortar cabezas lo hacía en su presencia”

“En sus costumbres fue corrompido y corruptor. Se dice que amó infamemente al pantomimo Lépido Menester. Valerio Cátulo, joven de familiar consular, le reprochó públicamente el haber abusado de él hasta fatigarle. Sin hablar de los incestos con sus hermanas ni de su conocida pasión por la cortesana Piralida, no respetó a ninguna de las mujeres distinguidas. Las invitaba a cenar con sus maridos y las hacía desfilar ante él, llevaba a una a una cámara vecina y a poco volvía alabando o censurando lo que su cuerpo y sus aptitudes para gozar tenían de bueno o de malo”

Reducido a la indigencia por sus fastosos gastos, “buscó recursos en las rapiñas y extorsiones más inauditas …. En las Galias vendió las alhajas, los muebles, los esclavos y los libertos de sus hermanas …. Hizo que los romanos le incluyeran en sus testamentos y como seguían viviendo después de nombrarle heredero, les mandaba pasteles envenenados ….”

“Impuso tributos nuevos …. No hubo cosa ni persona que no fuera tasada. Se gravaron todos los comestibles que se vendían en Roma. A los litigantes se les exigió la cuarta parte de lo que litigaban; a los jornaleros la octava parte de su jornal; a las prostitutas se las inscribió en registros y se las exigió el precio íntegro en que se vendían”.

“Quería tanto a un caballo llamado Incitatus que ….. le hizo una pila de mármol, un pesebre de marfil, arneses de púrpura y collares de perlas. Le dio una casa completa con esclavos y muebles; se dice que hasta quiso hacerlo cónsul”.

Continúa …..

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  1. Los romanos, el socialismo e Hispania | El blog de Campos - 08/02/2021

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