La Cataluña del 1-O

Como dejé escrito en “Historia de la Banca. Sus inicios. De Babilonia a los Templarios”, revisión 2016, en Cataluña, Ramón Berenguer III “El Grande”, conde de Barcelona, descendiente de los emperadores carolingios y de los reyes de la casa de Borgoña, que tuvo como primera esposa a María, hija del Cid, ingresó en el Temple en calidad de miembro asociado el 14 de julio de 1130.

En Aragón, el rey Alfonso I El Batallador había hecho un testamento en Bayona en el año 1131, que ratificó en 1134, tres días antes de su muerte, en Sariñena (Huesca), en el que declaró herederos y sucesores de todos sus reinos y señoríos, por partes iguales, al Santo Sepulcro, a la Milicia Templaria, y a los Hospitalarios de Jerusalén. Los templarios declinaron dicha soberanía, cediendo sus derechos a Ramón Berenguer IV, conde de Barcelona, que casó con Petronila, hija de Ramiro II de Aragón, hermano de El Batallador, que así ceñía en sus sienes la corona del Reino de Aragón.

Fruto de las negociaciones llevadas a cabo hasta obtener este desenlace, en 1146, con el acuerdo del Papa, el Temple acepta combatir a los musulmanes en un frente distinto al de los Santos Lugares, en la Reconquista de la Península Ibérica, a cambio de un quinto de las tierras conquistadas ó por conquistar, siendo el sitio de Tortosa en 1147 su primera intervención guerrera en España. Otras batallas en las que participaron fueron en la conquista de Lérida, la batalla de las Navas de Tolosa, las conquistas de Mallorca y del Reino de Valencia, …

En la Guerra de Sucesión Española, Cataluña, como el resto del Reino de Aragón, se decantó a favor del Archiduque Carlos, que estableció su Corte en Barcelona, dónde entraban triunfales las tropas borbónicas de Felipe V el 12 de septiembre de 1714. De una Corte local del Condado de Barcelona, se pasó a un estado centralista a imagen y semejanza del francés.

El Estado Catalán quedó en el olvido hasta la llegada de la I República y el establecimiento de un sistema federalista (¿les suena algo la idea del PSOP actual?), que sólo logró el enfrentamiento entre las diferentes regiones españolas. El jurista Juan Ferrando Badía en su obra “Primera República Española” escribe: “El federalismo fue una gran utopía […] que conformó la mentalidad del […] regionalismo”. Surgieron hasta veintiséis movimientos cantonales o independientes (Camuñas, Motril, Jumilla, Cartagena, etc…) y, entre ellas, la proclamación del Estado catalán el cinco de marzo de 1873 por parte del anarquista malagueño José García Viñas y el médico socialista francés Paul Brousse, bajo el título de “Estado catalán federado con la república española”.

La vida del Estado catalán se extendió escasamente dos días. Como ministro de Gobernación, las primeras medidas que tomó Francisco Pi y Margall, catalán precisamente, fueron (en palabras de Pérez Roldán) «incomunicar la ciudad con el resto de España» y poner sobre aviso a «los gobernadores de las provincias adyacentes con el objetivo de aislar el movimiento».

La segunda intentona secesionista se produjo tras las elecciones generales del catorce abril de 1931. Se proclama la II República en España, Lluis Companys lo hace en Barcelona desde el Ayuntamiento, en dónde comparece media hora después Francesc Macià (líder de ERC) para proclamar la independencia catalana. El periódico ABC describe así este suceso el 15 de abril: «El Sr. Macià desde el balcón habló nuevamente, manifestando que en nombre del pueblo de Cataluña se hacía cargo del Gobierno catalán y que en aquella casa permanecería para defender las libertades de su patria». A su vez, señaló que permanecería en aquella casa «sin que pudiese sacársele de allí como no fuera muerto».

http://www.abc.es/historia/abci-gran-mentira-estado-catalan describe así lo sucedido:

Maciá informó a continuación al presidente de la República Niceto Alcalá Zamora de sus actos. Posteriormente, y tras explicar lo acaecido a un grupo de periodistas, hizo público el siguiente texto: «En nombre del pueblo de Cataluña proclamo el Estado catalán bajo el régimen de la República catalana, que libremente y con toda cordialidad anuncia y pide a los otros pueblos hermanos de España su colaboración en la creación de una confederación de pueblos ibéricos».

A su vez, dirigió un escrito a los alcaldes de la región en los siguientes términos: «En el momento de proclamar el Estado catalán bajo el régimen de la República catalana os saludo con toda el alma y os pido que me prometáis la colaboración para sostenerla, comenzando por proclamarla en vuestras ciudades».

Con esta proclamación, el político se negó «de facto» a aceptar los resultados de las elecciones nacionales. De nada sirvieron los votos de miles y miles de españoles. Por suerte, el gobierno prefirió no recurrir a la fuerza y el día 17 de abril envió a los ministros Fernández de los Ríos, Marcelino Domingo y Lluis Nicolau d’Olwer a negociar con Maciá. Su labor fue determinante para el devenir de la región, pues lograron aplacar aquella locura ilegal.

«Después de las negociaciones […] se acordó dejar a un lado la cuestión del “Estado” catalán, y sustituir dicho planteamiento político por el de la restauración de un sistema de autogobierno limitado bajo el nombre histórico de Generalitat. Además, se acordó la redacción de un Estatuto que el gobierno de la República presentaría como ponente en las Cortes. […] El gobierno provisional de la República dictó un decreto el 21 de abril de 1931 restaurando la Generalitat; en cuanto al proyecto de Estatut de Catalunya […] fue elaborado y aprobado en los meses siguientes», explica Antoni Jordá en «Federalismo, regionalismo, nacionalismo: el restablecimiento de la Generalitat y el Estatuto catalán durante la Segunda República».

El tercer intento tuvo lugar en octubre de 1934, también en la II República. «El día cinco ya estaba en marcha la huelga general en España y el paro era total en ciudades como Madrid, Barcelona, Oviedo y Bilbao». En esas andaba la situación el 6 de octubre de 1934 cuando Lluis Companys (presidente de la Generalitat y líder de Esquerra Republicana tras la muerte de Maciá) proclamó el Estado catalán.

«¡Catalanes! Las fuerzas monárquicas y fascistas que de un tiempo a esta parte pretenden traicionar a la República han logrado su objetivo y han asaltado el poder. […] los núcleos políticos que predican constantemente el odio y la guerra a Cataluña constituyen hoy el soporte de las actuales instituciones. […] Cataluña enarbola su bandera, llama a todos al cumplimiento del deber y a la obediencia absoluta al Gobierno de la Generalitat, que desde este momento rompe toda relación con las instituciones falseadas». El comandante Enrique Pérez Farrás, jefe de los Mossos d’Esquadra, se adhirió inmediatamente a la causa secesionista.

La misma fuente anteriormente citada, dice: El general Domingo Batet atacó con fuego de fusilería y disparos de artillería. La lucha podría haber sido cruenta, pero el general se limitó a esperar pacientemente a que los defensores se rindieran. Todo ello, a pesar de que había recibido órdenes de acabar con la resistencia con contundencia. «Durante la noche, Companys y Batet negociaron la rendición, que tuvo lugar a las 6 de la tarde del 7 de octubre». Difieran las fuentes consultadas entre que fueron 40 o incluso hasta 70 las personas que perdieron la vida en ese intento.

«El gobierno de la Generalitat fue hecho prisionero, juzgado y condenado a treinta años de prisión; el Estatuto de Autonomía quedó suspendido, y la mayoría de ayuntamientos y las nuevas autoridades pasaron a ser de carácter gubernativo».

Constitución Española de 1978, establecimiento de un régimen democrático, el más largo de la historia de España. Aprobada por el 91,09% en Cataluña y por el 88,54% a nivel nacional.

Se crean las Autonomías y se les va transfiriendo competencias a las mismas, como los temas judiciales y de educación, que algunas de ellas utilizan para hacer una inmersión tipo madrasa musulmana, enseñanza de machacona repetición sin tiempo a pensar y razonar.

Finales de septiembre 2017. La situación en Cataluña se deteriora por momentos, al haber localizado y retirado nueve millones de papeletas para el referéndum ilegal previsto para el primero de octubre y detenidas catorce personas de la Generalitat, por parte de la Guardia Civil y Policía Nacional. Se han movilizado la CUP, ANC, Omnium y parte del Partido Podemos, cuyas cuatro fuerzas políticas se encuentran en todo aquello que pueda suponer acabar con el régimen surgido de la Transición y la Constitución vigente.

Se ha pasado a fase de insurrección, de algaradas permanentes, provocaciones a las fuerzas del orden, desobediencia a las sentencias judiciales, amenazas a españolistas, escraches a cualquier disidente, insultos, quema de coches de la policía y cualquier otra acción que, sin utilizar armas, de momento, colme la paciencia de los policías, tratando de que sean estos los primeros en abrir las hostilidades y puedan aparecer en los telediarios de todo el mundo como que son ellos los ofendidos, en vez de los transgresores del régimen jurídico establecido.

Y aunque se diga lo contrario, hay miedo. Miedo a que los separatistas tomen la calle y haya que emplear métodos más drásticos para restablecer el orden. Miedo a que cese la asonada y no se aplique la ley como desea el pueblo español, miedo a un crash de la Bolsa, miedo a la falta de inversión extranjera y una nueva crisis con aumento del paro, miedo a que se expanda el asunto a otras CCAA’s y a que Podemos y PlabLenin vean que es el momento de su revolución, único método de tomar el poder salvo connivencia futura con el PSOE.  La patronal Empresaris de Catalunya, ha manifestado que el 1-O será “una fecha de infausta memoria” y alertado sobre las negativas consecuencias en la economía catalana en especial y en la española en general.

Me dice una catalana, española y europeísta, amiga mía, que están muy preocupados por cómo se están poniendo allí las cosas, que hay movilizaciones por todas las partes, que su mayor temor es por lo que, repite, pasará después del día uno de octubre, cuando puede subir el tono de la agitación y se podría llegar a la lucha cuerpo a cuerpo. Le digo que ¡no será para tanto! Y me contesta que sí, que nunca ha visto como ahora el odio en las pupilas, el rencor en los viejos y las ganas de sangre de los jóvenes.

 

 

Antonio CAMPOS

http://www.es.ancamfer.wordpress.com

 

Publicado en el Blog de Campos el 22-09-2017

 

 

Etiquetas:, , , , , , , , , , , , , , ,

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Salir /  Cambiar )

Google photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google. Salir /  Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Salir /  Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Salir /  Cambiar )

Conectando a %s

A %d blogueros les gusta esto: