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Mente maquiavélica

El Gobierno cada día da más muestras de ruptura con la sociedad democrática pre-Zapatero, la de la Transición y la del esfuerzo del trabajo diario, mucho y de calidad, para llegar al estado de bienestar que se nos están yendo a marchas forzadas.

Mañana lunes día seis de julio, está previsto la celebración de una ceremonia religiosa oficiada por el cardenal Carlos Osoro, arzobispo de Madrid y vicepresidente de la Conferencia Episcopal Española, al que asistirán los Reyes de España, en recuerdo de todos los difuntos que ha dejado el coronavirus en España.

Para no asistir a la ceremonia, el presidente Pedro Sánchez se ha montado un viaje exprés a Portugal para reunirse con su homólogo luso, sin agenda definida. Claramente, se margina la monarquía.

 

 

Circula por internet un texto de autor desconocido que habla de la mente maquiavélica de quien nos gobierna, y titulado “No das puntada sin hilo”. Dice así:

El 16 de julio, en que Sánchez pretende celebrar el funeral de Estado por las víctimas de la pandemia, es el Día del Carmen, la Fiesta de los hombres de mar, de la Armada, y de las marinas mercante, pesquera y deportiva. ¿Es que no podía haberse elegido otra fecha? Si es día de duelo no se podrá celebrar el Carmen.

Otra maniobra artera y despreciable para hurtar a los españoles una festividad tradicional, restar presencia a la imagen de la Armada y del Rey como Jefe de Estado y de los Ejércitos.

El funeral de Estado es importante y necesario, POR TODOS LOS MUERTOS no solo por los que el desgobierno quiera, pero no a costa de una fiesta de tal arraigo como el Carmen.

A propósito de esto, un marino escribe a Sánchez la carta que reproduzco en sus partes esenciales:

*EL DÍA DE LA PATRONA DE LOS MARINEROS Y DE LA ARMADA*.

“Podría celebrarse eligiendo cualquier fecha del almanaque, el 12, el 14 o, incluso el 18, eran días asequibles, sin ninguna celebración tan importante y extendida como la del 16 de julio. Es el día que todos los pueblos costeros de España, Cofradías de pescadores, marinos mercantes y de recreo, rinden homenaje a su Patrona, la Virgen del Carmen. Usted lo sabe, presidente, como tampoco ignora que es el día grande de La Armada, es ¡su Patrona!, en La Escuela Naval de Marín, engalanados para la celebración, se rinden honores a nuestra señora, que nos cuida por tierra, aire, mar y bajo ella, se canta la Salve Marinera, se les encomiendan los Aspirantes de primer curso que, marcialmente, desfilan de uno en uno y, al llegar ante nuestra enseña, la Bandera de España, sostenida por un Guardiamarina, al que escoltan la guardia de honor, en posición de firmes, de respeto, con la gorra en “presenten” en la mano, la besan, tras haber jurado, anteriormente, en “formación”, el juramento de fidelidad a España. También se entregan los “despachos a los Alféreces alumnos que han ascendido.

Pero la insensatez ha decidido que tal día sea el de funeral por la mitad de las víctimas de la epidemia en la que usted, presidente, por negligencia, nos aumentó las posibilidades de fallecer, … ahora oculta descaradamente tal acción y se atreve, sin conciencia, a declarar un funeral, exclusivo para los muertos que usted, ignominiosamente, contabiliza.

Lo hace justamente en una fecha significativa para todos los marinos de España, de cualquier condición. Lo declara día de luto, prohibirá, seguramente, los engalanados, las misas en honor de La Patrona, la que nos cuida, sin duda alguna más que los que están a su alrededor.

No parece casualidad, es la escalada diaria y permanente en contra de los valores morales que mantienen el espíritu de los españoles, afectará a procesiones, honores, celebraciones religiosas, fiestas marineras, pero eso, … usted lo sabe, no es casualidad…

Quizás suprima el engalanado general de buques y dependencias de La Armada, en los confines de España, las fiestas a La Patrona. Tenga cuidado, presidente, cuando un portaaviones es mal manejado por su comandante, segundo y equipo de mando, por inexperiencia o mala intención, pueden “faltar” las estachas y quedar a la deriva……“

A la vez, Torra vuelve a reclamar la independencia de Cataluña, Pablo Iglesias defiende la independencia del País Vasco y quiere impulsar allí un referéndum, Ceuta y Melilla se encuentran en el ojo de mira de Marruecos, inmigrantes ilegales llegados en pateras contaminados por el coronavirus, algunos sin control y más que probable expansión entre la ciudadanía, todos los países del Europa bajan impuestos para promover el consumo, menos España, que los va a subir de forma muy considerable, seguimos sin tener material preparado para una más que probable segunda ola de la pandemia, … y lo que nos recomiendan es que tomemos sopa lésbica, que calienta el cuerpo.

 

Stella maris

Hace siglos, unos ermitaños se retiraron a rezar y hacer penitencia en el Monte Carmelo, en Haifa, Israel, por lo que se les empezó a conocer como Los Carmelitas. En el siglo XI, huyendo de los mahometanos, se establecieron en Italia. Desde allí, la Virgen del Carmen traspasó fronteras y el primer convento carmelita en España es de finales del siglo XIII.

Durante el siglo XVI, Santa Teresa de Jesús y San Juan de la Cruz introdujeron profundas reformas en el seno de la Orden dando origen a los “Carmelitas Descalzos”, una nueva congregación más austera que se separa de la orden matriz, la cual pasó a llamarse “Carmelitas Calzados”.

España es uno de los países en el que más arraigada está esta advocación, protectora de los pescadores y patrona de la Marina Española. Por esta razón, la Virgen del Carmen es conocida como “la estrella de los mares” (Stella Maris).

Prácticamente todos las ciudades y pueblos de la costa española rinden culto religioso a la Virgen del Carmen el día dieciséis de julio, organizando procesiones y romerías marítimas.

 

 

Habían llegado unos días antes. Vacaciones de verano. Tiempo claro, calor sofocante, muy húmedo, refresca por las noches, calima de mar para quien no está acostumbrado a ello, con el consiguiente sudor pegajoso.

La playa a tope. De todas las nacionalidades y edades, tranquilidad absoluta, kilómetros de arena, caras y cuerpos de todo tipo y condiciones, nadie se fija en nadie, salvo en esas veinteañeras de cuerpos esculturales que llegan solas sobre la una del mediodía, con un mínimo topless en piel morena cuidada con aceites especiales, trabajadoras de la noche que se han acostado a dormir muy tarde y por eso también acuden tarde a su cita diaria con el sol. Mucha mirada, pero nadie se atreve a acercarse a ellas.

A la hora de la comida, paella con arena y vino peleón, o media pensión en el hotel, lechuga, pepinillos, aceitunas, arroz algo pasado, pescado congelado y chuletas de cerdo tiesas; y así un día y otro, reutilizando lo del anterior con otro toque, enmascarando los dolores de cabeza que tiene el jefe de cocina, al que le dan un muy corto dinero para elaborar la pensión completa de cada día, y allá te las apañes.

La siesta española es una de esas cosas que, como el jamón, el queso y el aceite, gusta a todo el mundo que llega a nuestro país. A esa hora solo están en la playa las portadoras de neveras portátiles y los chavales que juegan al voleibol. En los hoteles se respeta el silencio hasta las cinco de la tarde.

Hoy es un día grande en la ciudad. Todos los pueblos y ciudades de la costa española organizan procesiones y romerías marítimas a la Virgen del Carmen. Lo mismo da que estés en Marbella que en Santurce, en Almería que en Santander, en Estepona que en Camariñas, en el Puerto de la Cruz que en Torrevieja, en Zahara de los Atunes que en Marín, en Corcubión que en Los Realejos, en La Orotava que en Barcelona, en …

La Virgen es llevada por las principales calles de cada pueblo o ciudad, y acaba en el puerto, dónde navega a bordo de un barco, seguido por cientos de embarcaciones, que llenan de pétalos de flores las aguas, ante la mirada implorante de la gente de la mar, y la vacacional de multitud de turistas.

  • Cuando nos jubilemos, nos compraremos una casita en la costa, viajaremos, recogeremos el fruto de nuestro esfuerzo de toda una vida trabajando, descansaremos, leeremos, pasearemos, disfrutaremos …

Amigos de esos que se pueden contar con los dedos de una mano, y sobran dedos, viajaban siempre juntos, ahora también, cuando desde hace unos años –a las aladas almas de las rosas / del almendro de nata te requiero / que tenemos que hablar de muchas cosas / amiga del alma, amiga, de mi amigo esposa- antes que se obnubile la razón y no sepamos coincidir en nuestros recuerdos.

Estaban viendo la procesión. Era su onomástica. Callada, inmersa en sí misma. De pronto gritó: La Virgen. Y salió corriendo tras ella que, engalanada y embarcada, surcaba las aguas del puerto.

Quiso andar sobre las aguas tras la Virgen. Dos, tres metros, duró su vuelo cuando se acababa la tierra. Se hundió rápidamente. Su marido, se habían casado cuando tenían veinte años, se tiró a por ella. Desapareció. Ambos desaparecieron. Ninguno de los dos sabía nadar.

Cuando la gente se dio cuenta de lo que pasaba, empezó a gritar y a pedir socorro. Media docena de valientes fueron a buscarlos. Se sumergían y volvían a salir, no veían nada, las aguas estaban sucias, como todas las de cualquier puerto con actividad pesquera. No los encontraron.

Noche de espera a que la resaca balanceara sus cadáveres, miradas lánguidas perdidas en un horizonte indeterminado, final asumido por la razón y negado por el corazón. Los devolvió la mar al día siguiente, más allá de la bocana del puerto.

¿Qué te casas mañana, Lucía? Mañana será otro día.

 

Publicado en PUERTA DE MADRID DE ALCALA DE HENARES nº 2.478 del 16-07-2017

Publicado en el Blog de Campos el 16-07-2017