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Semana Santa 2020

Sin lugar a dudas, esta es la Semana Santa más triste y con más miedo desde la Guerra Civil, con miles de muertos en España y en el mundo. Pedimos misericordia para ellos y fortaleza para sus familias. Sit Tibi Terra Levis.

 

Autor: Francisco Peña Martín  26-3-2020

EL MIEDO

Nos pilló la primavera

agarrados al miedo de la noche.

Andamos con el miedo respirando

otro miedo que presagia las calles

vacías y sin sueños de estrellas,

porque los ojos no miran a los ojos

y solo descubren adoquines de escarcha.

Los almendros florecen para ellos solos,

añorando la admiración del hombre silencioso.

Las amapolas se abren como abanicos sin aire.

Y los jilgueros anidan con el dolor inocente

de quien ve el despoblado de la luz.

Ya no hay sudor.

Ya no hay amor.

Y solo el engaño de las sombras

se ha adueñado de la esperanza.

Está la herida abierta,

caliente como el aire que le falta,

intentando agarrarse a la vida,

andando a tientas por las nubes sin dios.

Algunos aplausos recuerdan las hogueras

que siguen encendidas,

aún enamoradas de soles y atalayas.

Se confunden los gritos de amor y de odio

en un estéril pozo de recuerdos y olvidos.

Tan poderoso, el miedo inunda la verdad.

Tan ardiente, el miedo quema la audacia.

Y estremece el ritmo de la vida y la muerte,

y confunde los límites y las fronteras.

No hay sudor.

No hay amor.

Porque hemos perdido la inocencia del grillo,

y su canto se repite machacón y constante

en cifras contundentes de culpas y ataúdes.

Miramos, oteamos, observamos…

para encontrar al miedo que, dueño de las calles,

sube por las paredes y desnuda los cuerpos,

¡y lo tenemos dentro!,

cegando la mirada,

sujetando los dedos y las manos

paralizando el aire…

mientras las amapolas se abren al vuelo infinito de la vida.

 

 

Autor: Padre Álvaro Sáenz

¿Quién ha dicho esas historias?,

¿Qué el Cristo este año no sale?,

si está vestido de blanco,

de azul, en los hospitales…

 

¿Quién dice que el Nazareno_

no puede hacer penitencia,

si están todos atendiendo

a enfermos en las urgencias?

 

¿Cómo que Jesús Caído

no saldrá el Miércoles Santo?

Mírale tú en nuestros médicos

que caen rendidos, exhaustos,

con humildes cireneos

ayudando a cada paso:

celadores, enfermeras, administrativas,

codo a codo, sin descanso.

 

Igual que en la Borriquita

pasó Jesús por la tierra,

nuestros héroes camioneros

pasan las noches en vela

para abastecer mercados

de barrio, farmacias, tiendas…

 

Ejército, Guardia Civil, Policía,

patrullan calles desiertas,

y no están con sus familias

sino cuidando a las nuestras.

Y lejos de las ciudades,

Jesucristo está doblado sobre los surcos de tierra,

se hace a la mar en un barco,

tiende cables, cava pozos

o pastorea el ganado.

 

Nadie diga que el Señor

no está en las calles presente,

cuando en las Iglesias solitarias

los Sacerdotes celebran Misa diariamente.

 

Nadie diga que el Cautivo

no va a salir este año,

mientras haya una voz buena

llamando al que está encerrado.

 

Nadie diga que l Gran Poder_

no va en su anda,

cuando tantas vidas orantes

se ofrecen y aman.

 

Con cansancio en la mirada,

con buen humor, sin fallarnos,

también Cristo está presente

en cualquier supermercado,

reponiendo estanterías

o a pie de caja cobrando.

 

Jesús viene en un camión

de blanco y verde pintado,

recoge nuestros desechos

y se va sin ser notado.

 

Cuando veo a tanta gente

que a los suyos ha enterrado,

siento que también salió

la Piedad del barrio bajo,

la Virgen de las Angustias

con su Hijo en el regazo.

 

Y aunque a todos nos asuste

el pasar por el Sepulcro,

ahí está la fortaleza

de Aquel que ha vencido al mundo.

 

Tal vez no haya procesiones

con imágenes talladas

pero ya ves, Cristo sale

al encuentro de tu alma,

en mil rostros escondido,

sin cirios y sin campanas.

 

Que aunque no haya procesiones

por España en primavera,

seguirá oliendo el incienso

que pone su gente buena.

 

El amor salta las tapias,

el corazón no se encierra;

será una “Semana Santa”

más que nunca, y verdadera.

 

 

 

Autor: Grace Ramsay – Año 1869

 

Y la gente se quedaba en casa

Y leía libros y escuchaba

Y descansó e hizo ejercicios

E hizo arte y jugó

Y aprendió nuevas formas de ser

Y se detuvo

 

Y escuchó más profundamente

Alguien meditó

Alguien rezó

Alguien estaba bailando

Alguien se encontró con su sombra

Y la gente comenzó a pensar diferente

 

Y la gente sanó.

Y hubo ausencia de personas que vivían

en una peligrosa

ignorancia

Sin sentido y sin corazón,

Incluso la tierra comenzó a sanar

 

Y cuando el peligro terminó

Y las personas se encontraron

Lloraron por los muertos

Y tomaron nuevas decisiones….

Y soñaron con nuevas visiones

Y crearon nuevas formas de vida.

Y curaron completamente la tierra

Justo cuando fueron sanados.

Cuando la tormenta pase

Y se amansen los caminos

y seamos sobrevivientes

de un naufragio colectivo.

 

Con el corazón lloroso

y el destino bendecido

nos sentiremos dichosos

tan sólo por estar vivos.

 

Y le daremos un abrazo

al primer desconocido

y alabaremos la suerte

de conservar un amigo.

 

Y entonces recordaremos

todo aquello que perdimos

y de una vez aprenderemos

todo lo que no aprendimos.

 

Ya no tendremos envidia

pues todos habrán sufrido.

Ya no tendremos desidia

Seremos más compasivos.

 

Valdrá más lo que es de todos

Que lo jamás conseguido

Seremos más generosos

Y mucho más comprometidos

 

Entenderemos lo frágil

que significa estar vivos

Sudaremos empatía

por quien está y quien se ha ido.

 

Extrañaremos al viejo

que pedía un peso en el mercado,

que no supimos su nombre

y siempre estuvo a tu lado.

 

Y quizás el viejo pobre

era tu Dios disfrazado.

Nunca preguntaste el nombre

porque estabas apurado.

 

Y todo será un milagro

Y todo será un legado

Y se respetará la vida,

la vida que hemos ganado.

 

Cuando la tormenta pase

te pido Dios, apenado,

que nos devuelvas mejores,

como nos habías soñado.

 

 

 

🙏

 

*Padre Nuestro,* que estás en las flores, en el canto de los pájaros, en el corazón latiendo; que estás en el amor, la compasión, la paciencia, y en el gesto del perdón.

🙏

 

*Padre Nuestro,* que estás en mí, en mi familia, en mis amig@s, que estás en ese que yo amo, en ese que me hiere, en aquel que busca la verdad…

🙏

 

*Santificado sea tu Nombre* adorado y glorificado, por todo lo que es bello, bueno, justo, honesto, de buen nombre y misericordioso.

🙏

 

*Venga a nosotros tu reino* de paz y justicia, fe, luz, amor. Se el centro de mi vida, mi hogar, mi familia, de mi trabajo, de mi estudio….

🙏

 

*Hágase tu voluntad,* aunque mis ruegos reproducen a veces más mi orgullo, mi ego, que mis necesidades reales.

🙏

 

*Perdóname todas mis ofensas,* mis errores, mis faltas, mis pecados y ofensas contra ti, contra mi mismo y contra los que me rodean,  Perdona cuando se vuelve frío mi corazón;

🙏

 

*Perdóname,* así como yo con tu ayuda, perdono a aquellos que me ofenden, incluso cuando mi corazón está herido.

🙏

 

*No me dejes caer en las tentaciones* de los errores, de los vicios, de la crítica, el juicio, el chisme, la envidia, la soberbia, la destrucción, el egoísmo….

🙏

 

*Y líbrame de todo mal,* de toda violencia, de todo infortunio, de toda enfermedad. Líbrame de todo dolor, de toda tristeza, angustia y de toda desilusión.

🙏

 

 

 

 

Todo a Cien – 84 Semana Santa alcalaína

Alcalaíno de adopción, cuarenta y no sé cuántos años aquí empadronado, durante muchos años he aprovechado estos días para asueto familiar y desenganche laboral, lejos de la ciudad. Este año he querido empaparme del espíritu local religioso, social y procesional. La verdad es que jugamos muy lejos de Sevilla, Málaga, Granada, Cartagena, Murcia, Cáceres, Cuenca, Ciudad Real, Zaragoza, León, Valladolid, Zamora, y otras muchas ciudades españolas, en todo, desde conjugar el tema religioso con el ocio y el pleno de hoteles, bares y restaurantes, hasta la monumentalidad de las esculturas procesionales, tronos, palios y orfebrería; eso sí, hay que felicitarse porque el paso dado ha sido grandísimo y confío en que cada vez nos podamos acercar más a esos referentes, creando una serie de actos, religiosos o no, que den el empujón definitivo a la Semana Santa alcalaína. Magnífica la presencia de la Brigada Paracaidista y del Alcalde en las procesiones, en una nación laica, pero en la que perviven ciertos sentimientos desde la cuna.

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Publicado en PUERTA DE MADRID de Alcalá de Henares, nº 2.371

El corazón del lobo

En los pasados años ochenta, cuando viajabas en avión, se podía fumar y beber cuanto quisieras, sin pagar. Las azafatas eran mujeres monumentales, preparadas, amables, jóvenes y de una belleza impresionante a primera vista.
La mayoría de los viajeros eran ejecutivos de grandes empresas, y en algunas ocasiones, Semana Santa por ejemplo, parejas, algunas desparejadas, que iban a la playa a tomar el sol y poner al día sus deseos, pongamos que hablo de Menorca.

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Viernes de Dolores

La fauna alcalaína se arremolinaba en el centro de la Plaza de Cervantes, alrededor de una mujer de mediana edad que, adelantándose al grupo de jubilados foráneos del que formaba parte, visitantes de la ciudad por un día, preguntaba en qué iglesia podían visitar a la Virgen de los Dolores. ¡Sorpresa! Nadie supo contestarle. La situación, por sí sola, daría para una reflexión pausada sobre el conocimiento que los alcalaínos, de nacimiento o adopción, tenemos de la ciudad. Nos sacan de la Universidad, la Casa de Cervantes, la Catedral y la calle Mayor porticada, y poco más, por pocos más, de los que aquí vivimos. Leer Más…