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Para que no te fíes ni de tu padre

Es muy difícil, por no decir imposible, que un púgil, del peso medio, sin doparse ni tener amañado el combate, gane a una familia de orangutanes; ese púgil ha sido Salvador Illa, ganador a los puntos, pero descalificado por la mayoría absoluta de los partidos independentistas (ERC, JUNTS y CUP) que alcanzan el 54,8% de los parlamentarios en las elecciones autonómicas celebradas el pasado 14 de febrero en Cataluña. Quien sí ha ganado claramente ha sido Pedro Sánchez, que ha conseguido dividir a la derecha: Debacle histórica de Ciudadanos, -el “centro” nunca ha tenido verdadero futuro en nuestra democracia, desde los tiempos de los cristianos demócratas, UCD, CDS, UPyD y ahora Ciudadanos- y del Partido Popular, que no tiene un discurso nítido porque quiere ser lo que no es. Y aparece VOX con mucha fuerza -votos origen en Tabarnia- con quienes tendrán que entenderse PP y CD si algún día quieren tener la posibilidad de llegar al poder.

Si los independentistas mantienen lo que han escrito, suscrito y firmado, aunque ERC (Junqueras) y JUNTS (Puigdemont) no se aguanten mutuamente, -la candidata de Junts per Catalunya a la presidencia de la Generalitat, Laura Borràs, había declarado que en caso de victoria independentista, activaría su plan para proclamar la independencia- habrá un gobierno de ese cariz. La otra alternativa es que el PSC le de la presidencia a ERC, aunque Illa dijo que no pactaría con los secesionistas, para que sus acuerdos sigan vivos y le permitan a Pedro Sánchez seguir como presidente del Gobierno de España. Porque ya saben, todos estos “mienten más que parpadean”.

Como no hay peor astilla que la de la misma madera, Podemos y Pablo Iglesias han hecho campaña en Cataluña para que el candidato del PSOE, Salvador Illa, no ganase las elecciones, proponiendo “una Constitución para la república social catalana, democrática y ambientalmente justa que comparta soberanías en el marco de la república plurinacional”, “una hacienda propia” y “tener plena soberanía en materias de competencia exclusiva y compartir soberanías tanto con el Estado español como con la UE”, o sea, acabar con el Régimen del 78 que tanto nos costó conseguir.

Nadie puede llamarse a engaño porque tanto los independentistas como Podemos muestran sus cartas de forma abierta, sin complejos y con la complicidad del silencio de los socialistas que han vuelto al marxismo. Los catalanes dicen “o caixa o faixa” y están dispuestos a poner cincuenta mil muertos para conseguir sus objetivos.  

Pablo Iglesias, Podemos, ha registrado en el Congreso de los Diputados una proposición de ley para derogar los tipos penales de injurias a la Corona, el de enaltecimiento del terrorismo y las ofensas contra sentimientos religiosos.

El primer frente abierto es contra la monarquía, principal objetivo a derrocar para poder fraccionar España. Se pretende eliminar los delitos contra la Corona, recogidos en los artículos 490.3 y 491 del Código Penal. “Esta especial protección de la más alta institución política del país, en cuanto que ostenta la Jefatura del Estado, constituye un verdadero ataque contra la libertad de expresión. En un sistema democrático cuanto más poder tiene una institución mayor ha de ser la exposición a la crítica legítima por parte de la ciudadanía. De otra manera no se entiende la libertad política ni la democracia”.

Además, Podemos también quiere despenalizar las “injurias al Gobierno de la Nación, al Consejo General del Poder Judicial, al Tribunal Constitucional, al Tribunal Supremo, o al Consejo de Gobierno o al Tribunal Superior de Justicia de una Comunidad Autónoma y a los Ejércitos, Clases o Cuerpos y Fuerzas de Seguridad”.

En segundo lugar, quieren derogar el delito de enaltecimiento del terrorismo, recogido en el artículo 578 del Código Penal. El secretario general del PCE y diputado de Unidas Podemos, el comunista Enrique Santiago, secretario general del PCE y diputado de Unidas Podemos, ha reconocido que presentan esta proporción de ley para que sea tramitada por la vía rápida “por la urgencia de la prisión de un cantante”, en referencia al rapero Pablo Hasél, condenado a nueve meses de cárcel por un delito de enaltecimiento del terrorismo e injurias y calumnias a la Monarquía y a las Fuerzas y Cuerpos de Seguridad del Estado. Más claro, agua; cuando una ley no favorece a uno de los nuestros, cambiamos la ley y no pasa nada. Ahora se entiende aquel twitter de Pablo Iglesias: “Ojalá una bomba ahora en Colon. ¿Dónde están los terroristas cuando se necesitan?”

Y en cuanto a las ofensas contra sentimientos religiosos, exige acabar con el artículo 525 del Código Penal. “En un Estado aconfesional no han de primar los sentimientos de unos ciudadanos frente a otros. Lo único que habría que proteger es la libertad religiosa como derecho fundamental. En este sentido la legítima crítica contra las religiones, dogmas y creencias está amparada por la libertad de expresión”. Pero mientras se derriban cruces cristianas, ningún lobezno podemita tiene arrestos ni para pasar por delante de una mezquita.

Hay que añadir las declaraciones de Pablo Iglesias, vicepresidente del Gobierno de España, diciendo que “en España no hay normalidad democrática”, él, que esta cuestionado por tener causas pendientes por los fondos recibidos de Venezuela e Irán, por tener abiertos procedimientos sobre uso y abuso de fondos de su partido, por usar dinero público para pagar a su niñera, por el “caso Dilma”, todo ello, por supuesto, presuntamente, hace que una vez más, seamos el hazmerreír de Europa. Solo una persona del Gobierno, la ministra Margarita Robles ha contestado de forma contundente:  «Tenemos derecho a sentirnos muy orgullosos de esta democracia plena, de las mejores del mundo. España es un ejemplo».

Todo esto está sostenido por un pequeño número de personas que, con el consentimiento del verdadero malo de la película, que lo consiente y que es Pedro Sánchez, condicionan a cuarenta y siete millones de españoles. Entre ellos, los que se relacionan en el gráfico siguiente, con el bagaje de contribución que se indica a la Seguridad Social.

Abundando en el trabajo y la capacitación de nuestros gobernantes, la ministra Irene Montero, en respuesta por escrito al Congreso de Diputados, se niega a revelar qué funciones desarrollan sus nueve asesores: “Las funciones no pueden ser especificadas, pues se trata de funciones de asesoramiento en diversas materias propias del departamento”.

Estos personajes no han dado ni “sombra al botijo”. En las corridas de toros, “el ayuda” lleva un botijo para que el maestro beba agua y se lave la cara y las manos cuando lo necesite; el botijo debe estar a la sombra, para que el agua esté fresca; bueno, pues estos no saben ni ponerse para que le dé sombra al botijo. En el fondo, Pablo Iglesias lleva razón, la democracia en España son unos cabestros dando escolta y custodia a un astifino semental de la ganadería de Victorino, jabonero, escurrido, badanudo, espumarajo por la boca, encorvado y paticorto, que se viene arriba cuando lo pican y que no saben torear «las figuritas», necesitándose un espada curtido y placeado, asomándose al balcón para matar mediante una buena estocada, siendo aplaudido por toda la plaza, de Oriente hasta Occidente, de Levante a Poniente, de Norte a Sur, de Este a Oeste.

Siento decirlo, pero desde que Zapatero abrió “la caja de Pandora”, los españoles estamos cada vez más distantes, una pithos cerrada por la Transición que al abrirla escaparon todos los males del mundo.

A las diez, en la cama estés

Tenemos nueva ministra de Sanidad, la anterior ministra de Política Territorial, una canaria que ha pasado totalmente desapercibida hasta ahora, de la que ni le suena el nombre a la mayoría de los españoles. No le será muy difícil hacerlo mejor que su antecesor Salvador Illa, una buena persona, educada, afable, trabajadora, pero sin conocimientos para liderar y controlar la pandemia del coronavirus en la que estamos metidos. Yo también soy una buena persona, creo, pero si me encargan construir un puente sobre el río Henares, se cae al primer pilar que ponga. Es la diferencia entre adeptos y aptos para desempeñar un cargo.

Mientras tanto, La Comunidad de Madrid ha agotado sus existencias disponibles de vacunas; Más Madrid, las migajas de Podemos, ha pedido la suspensión cautelar del Hospital Zendal de Madrid, pretendiendo que cierre las instalaciones y se echen a la calle a todos los pacientes. Según un reportaje publicado en El Mundo, el hospital cuenta con “67 médicos fijos, uno por cada 5,5 pacientes; 435 enfermeras, 1,2 por paciente; 355 auxiliares de enfermería, 0,96 por paciente; técnicos de laboratorio, de radiodiagnostico; técnicos de farmacia, etcétera, además de fisoterapeutas, trabajadores sociales, celadores… En total, en estos momentos trabajan en el hospital de modo permanente 1.150 personas, además del personal de limpieza, seguridad, administrativos, etcétera”. España es el país de la envidia, que no se toma ningún día libre: “Dale al diablo lo que es suyo, lujuria, envidia y orgullo.”

El nuevo ministro de Política Territorial es la constatación de que Celáa lleva razón con su Ley de Educación: Un muy mal estudiante, que repitió cinco años el primer curso de una carrera universitaria, expulsado de la universidad por haber agotado las convocatorias, sin haber trabajado nunca, viviendo de chupar en un partido político desde que tenía dieciocho años, puede llegar a ministro del Gobierno de España. Es la formulación que hace Carlos Glatt, mexicano, ingeniero de Diseño Industrial y MBI (Master of Business Innovation), que dice, entre otras cosas, que se regresa al esquema de contratar candidatos a los puestos por aporte personal, sin título universitario que lo avalen. En eso somos pioneros: Begoña Gómez, esposa de nuestro presidente Pedro Sánchez, ha dirigido nueve masters y una cátedra sin tener título universitario oficial. Estamos ante claros ejemplos de que la ministra Celáa pudiese tener ideas herradas, pero no yerra legislando cuantas indicaciones se le formulan desde el dúo marxista-comunista que nos gobierna.

Iceta es quien afirmó en su día: “Si el 65% de la población quiere la independencia de Cataluña, la democracia deberá encontrar un mecanismo para encauzar eso” y “¿Cuántas naciones hay en España? Las he contado. Según los Estatutos de Autonomía, ocho, y si sumamos el preámbulo de Navarra, nueve. Los Estatutos de Galicia, Aragón, Valencia, Baleares, Canarias, Andalucía, País Vasco y Cataluña dicen que son nacionalidades, o nacionalidades históricas. Nación y nacionalidad son sinónimos”. Se ha puesto el lobo a cuidar a los corderos.

Es destituido el JEMAD por vacunarse contra el coronavirus siguiendo las instrucciones de su Ministerio, por una ministra de Defensa sumisa ante su enemigo político Marlaska. Todos somos iguales ante la ley, pero no igual de importantes para la colectividad de los ciudadanos. En mi opinión, el Rey, la Princesa heredera, el presidente del Gobierno, la vicepresidenta primera del Gobierno, el JEMAD, el presidente del CGPJ, por su importancia y por los problemas que podrían presentarse si alguno de ellos muriese de forma repentina por el coronavirus, deberían haberse vacunado los primeros, televisado en directo para general conocimiento, dando ejemplo acerca de la seguridad de las vacunas y salvaguardando sus vidas por el puesto que tienen o desempeñan en la de todos los españoles, en unos momentos convulsos en los que la nación los necesita sanos, física y mentalmente.

Una vez más ha sido el honor, la disciplina, la obediencia debida, lo que este militar ha puesto de manifiesto con su dimisión; lo mismo que él, pero sin órdenes de su superior, han hecho 700 políticos y altos cargos, de los que, únicamente, nueve han dimitido, y no me hablen de colores que la cobardía no tiene ningún color definido.

Las decisiones tomadas por impulso pueden provocar resultados indeseados. Con el título de “Yo acuso” del escritor francés Émile Zola, circula por todas las Salas de Bandera del Ejército un escrito de un excompañero del JEMAD destituido, poniendo de manifiesto el disgusto de los militares (alguien dirá que son solo algunos) por cómo se les está tratando en este momento político, y que la ministra Robles, una de las pocas que se salvan del naufragio del Gobierno, no ha estado a la altura de las circunstancias y ha contribuido, probablemente, a que «alguien se dedique a desmontar las Fuerzas Armadas más al gusto de Podemos».

Por eso de las coincidencias, ERC, EH Bildu, JxCat, la CUP y el BNG han registrado en el Congreso una petición para la creación de una comisión de investigación sobre la voluntad de los miembros de las Fuerzas Armadas, a las que acusan de «manifestaciones filofascistas» y, sin citarlo textualmente, de franquistas y golpistas. Lo que faltaba: ahora resulta que los buenos son los comunistas, independentistas, secesionistas y anticonstitucionalistas. Y el PSOE justifica el cierre de la cuenta en twitter de VOX con el siguiente mensaje:

“Hay ideas que incitan al odio. Hay ideas que fomentan la violencia sobre el diferente. Hay ideas que son amenazas. HAY IDEAS QUE SON DELITO. En Twitter, en la calle y en cualquier democracia. pic.twitter.com/A2utBp5Aqw — PSOE (@PSOE) January 28, 2021”

No seré yo quien defienda a VOX, pero ¿ya no se pueden tener ideas?, ¿ya no se puede ni pensar libremente? ¿Ha hecho VOX algo inconstitucional? Los que piensan imponer el secesionismo, el hembrismo, el comunismo (no olvidar nunca que mató a cien millones de personas en el siglo XX) y otras ideas o actos que van contra la Constitución, ¿qué, con ellos no va eso de que “hay ideas que son delito”?

Cuanto antecede, hay que enmarcarlo en una situación económica al borde del colapso: El FMI prevé que el déficit español sea del 11,7 % en 2020 y 8,2 % en 2021. La Deuda Pública Española respecto al PIB la sitúa en el 118,2% en 2020 y en el 118,9% en 2021. Son los peores datos habidos desde la Guerra Civil. «La deuda pública se disparó como resultado de la crisis y seguirá manteniendo las vulnerabilidades elevadas. Equilibrar el respaldo a la demanda a corto plazo para la recuperación con la sostenibilidad es crítico». Otro aviso al “gratis total” y subvenciones indiscriminadas a los votos cautivos. El sistema actual se mantiene porque se retroalimenta:  Libertos, manumitidos en relación de dependencia respecto del patrono, al que debe respetar como padre, y ambos tienen la recíproca obligación de prestarse sustento en caso de necesidad.

Salvo en el tema de seguridad ciudadana, cada vez nos parecemos más a los primeros años sesenta del siglo pasado, incluido el silencio y el miedo de los ciudadanos, solo hemos cambiado el color de la camisa, confinados y vigilados, evidentemente “por nuestra seguridad”, acabando la jornada con el telesánchez a las nueve de la noche, que ha sustituido a “El parte” de RNE a las diez en punto, de conexión obligatoria: “a las diez, en la cama estés; si puede ser antes, mejor que después”. Un pueblo dormido no molesta a ningún gobernante.

Publicado en PUERTA DE MADRID de Alcalá de Henares el 05-02-2021

Será historia

Algún día, la pandemia por coronavirus que estamos padeciendo en estos momentos, será historia, y serán los historiadores quienes investiguen y lleguen a la verdad de lo que ahora está sucediendo. Los tres artículos que siguen a continuación, de autores identificados, son indicativos de lo que verdaderamente está pasando.

 

Yo quiero ser Irene

Queridos lectores. Hace una semana, con pocos días de diferencia, escribí dos textos en facebook que tuvieron gran repercusión, con más de 23.000 reproducciones entre ambos y con diversas entradas en la prensa del país. Uno se titulaba “Mentira”. El otro, “Se abrirán las grandes alamedas”. En ellos acusaba a este Gobierno de mentir, por afirmar ante la opinión pública que a los profesionales sanitarios se nos realizaba el test del coronavirus cuando entrábamos en contacto accidentalmente con algún paciente o compañero infectado.

or esas palabras mías, un ejército de troles entró en tromba en mis escritos y, con el logo del perro o del cerdo para reconocerse entre sí, con muchos símbolos de Podemos acá y allá, me infectaron los artículos en apenas media hora. 737 comentarios ¡consecutivos y coordinados! tuve en aquellos momentos. Los conté antes de borrarlos. Me dijeron de todo. Fui tachado de embustero, de cabrón, de fascista, de peligro público, de mierda de médico, de vago, de no ser tan siquiera médico, de miserable, de asqueroso, de ser el médico personal de Abascal, de no estar colegiado, de no saber escribir, de recibir dinero B en la sede del PP, de ser un hijo de puta y de otras lindezas parecidas que voy a omitir ahora por no aburrir al lector. Incluso dos amenazas de muerte tengo capturadas en la pantalla. Una, bastante explícita.

Ahora comprendo las amargas quejas de aquellos periodistas de carrera, de aquellos que hacían incómodos artículos para el gusto de Podemos y que acabaron quejándose a la Asociación de Periodistas de Madrid por los ataques masivos y personales que sufrían en sus ordenadores. Bolivarianismo en sus esencias puras. Estalinismo del rancio. Incultura y sectarismo. El silencio por el miedo a la manada. El tragar por el pánico a la burla. La lapidación por opinar. El escarmiento por discrepar del líder. El regreso de la Santa Inquisición.

Pero bueno: la vida nos va poniendo a cada uno en nuestro sitio. Ayer 3 de abril, por fin, la prensa nacional de todo signo se hacía eco de esa triste realidad, la realidad que yo denunciaba entonces, la causante de todos aquellos insultos: de cómo el propio Ministerio de Sanidad ha enviado por escrito a todas partes una instrucción muy precisa para lanzarnos a los sanitarios a los leones sin la seguridad de estar completamente sanos.

El diario El Mundo, el diario El País y otros de amplia tirada, recogen la noticia en sus primeras páginas. Una noticia que afecta a médicos, enfermeras, auxiliares de enfermería, odontólogos, farmacéuticos y veterinarios. Una noticia que explica por qué España es el país del mundo CON MÁS PROFESIONALES CONTAGIADOS. Una noticia que, a pesar de resultar increíble para todo el neoprogresismo patrio, ha causado indignación y revuelo en las asociaciones sanitarias, que representan a más de 700.000 profesionales. La misma noticia que denuncié yo.

A continuación, transcribo un breve resumen del artículo de El País, y luego, quizá de postre, para tocarle las narices a la Santa Inquisición, añadiré de mi cuenta una carta de agradecimiento a Salvador Illa.

1-Noticia de El País (resumen): <<El Ministerio de Sanidad reconoce (ahora) que no se están haciendo test a todos los sanitarios con síntomas de coronavirus. De hecho, recomienda que estas personas sospechosas de estar infectadas vuelvan a trabajar a los siete días de iniciar los síntomas si se encuentran mejor, pero que eviten el contacto con pacientes inmunodeprimidos. Estas recomendaciones aparecen en una guía de actuación fechada el 31 de marzo, en la que Sanidad ofrece pautas sobre cómo proceder ante un posible contagio de un trabajador sanitario o sociosanitario. La portavoz de la Asociación de Médicos y Titulados Superiores critica este protocolo: “Nos parece una barbaridad. Cuando se hacen test a los 7 días, a los 14 días o a los 21 días, se está viendo gente que aún da positivo. Si das positivo es que aún tienes carga viral, y teóricamente te puedes convertir en un vector”. Y añade: “Los sanitarios somos necesarios pero no se nos puede convertir en difusores de la infección”>>.

2-Mi carta de agradecimiento a Salvador Illa es la que sigue:

Buenas tardes, señor ministro de Sanidad.

En la Circular que usted firmó hace unos días para todos los sanitarios de España, nos obliga a volver al trabajo aun estando con síntomas de coronavirus y siendo nosotros los posibles transmisores de esta pandemia a los pacientes que tratamos.

Ha tenido usted la desfachatez de poner por escrito lo que ya sabíamos: que en la Facultad de Filosofía no le enseñaron medicina, y que en la Facultad de Ciencias Políticas no le enseñaron moralidad, sino salvar el culo a toda costa.

ice usted en la infame Circular del 31 de marzo que a los 7 días de cuarentena (SIETE), aunque tengamos síntomas leves, volvamos a trabajar. Y eso sí: nos advierte usted de que no estemos en contacto con pacientes inmunodeprimidos, no sea que le peguemos algo, con lo cual está reconociendo, bien a las claras, que nos envía a las consultas o a las UCIs sabiendo que no estamos en condiciones, y con el riesgo de esparcir el virus.

Para más inri, hace usted una gravísima discriminación con nosotros, algo que no sucede con ninguna otra profesión. La norma general para todo el mundo son 14 días de cuarentena (CATORCE), y regresar al trabajo sin síntomas. Pero se ve que para usted los médicos y las enfermeras, como tratamos con bichos, estamos inmunizados y no actuamos de portadores.

Si Jenner, Lister o Pasteur levantaran la cabeza… la volverían a doblar al verlo a usted. Porque el colmo de los colmos, el sumun de la desvergüenza, es volver a trabajar SIN HACERNOS TAN SIQUIERA UN PUTO TEST QUE CONFIRME LA NEGATIVIDAD en coronavirus.

do el mundo entendió que Irene Montero, tras DOS SEMANAS DE CUARENTENA, tuviese un SEGUNDO TEST para evitar una temeraria reincorporación a sus tareas de ministra, y que pudiese infectar a la totalidad el Gobierno, entre ellos a usted, señor Illa. Y gracias a ese segundo test, que resultó positivo, se supo que Irene seguía infectada, y que era contagiosa todavía, y que se tenía que quedar en el chalé.

Y eso que se hace con Irene… ¿no se puede hacer con los médicos y enfermeras de España? ¿Tenemos que incorporarnos a nuestros trabajos a los SIETE DÍAS, con síntomas leves y sin atender a pacientes inmunodeprimidos para no contagiarlos? ¿Cómo se come eso, señor Illa? ¿Cómo se puede ser tan torpe? ¿Cómo se puede ser tan descarado? ¿Cómo se pueden tener tantas varas de medir, tantos embudos? ¿Cómo se puede despreciar de esa manera la vida de los profesionales sanitarios, la de sus familias, la de sus pacientes?

Menos aplausos, señor Illa. Menos aplausos a las ocho de la tarde. Menos aplausos y más recursos. Menos aplausos y más respeto. Porque yo, señor Ministro, quiero ser como la Irene, y como toda la clase política que ronda junto a la Irene: un test a la entrada, y otro a la salida. Como manda Dios, señor filósofo.

Firmado:

Juan Manuel Jimenez Muñoz.

Médico y escritor malagueño.

 

 

 

 

Javier Negre denuncia que Iglesias y el Gobierno quieren meterle en prisión

Por Yolanda Lorenzo – 08 de abril de 2020 – @ESdiario_com

Javier Negre – @javiernegre10

Soy consciente de que este Gobierno y, en especial, Pablo Iglesias quiere meternos en la cárcel. Ya ha pasado en los países que él ama. Sólo decirles que sería un honor acabar entre rejas por seguir contando lo que el Gobierno no quiere que veas sobre el coronavirus: A sus muertos.

Apr 8, 2020

El periodista ha lanzado una brutal acusación contra el vicepresidente del Gobierno al detallar cómo pretende el líder morado silenciar a los más críticos con el Ejecutivo.

El periodista Javier Negre ha cuestionado el nivel de censura que quiere imponer Pablo Iglesias, después de que El Mundo, publicase en su portada una imagen con los ataúdes de los fallecidos por coronavirus en el Palacio de Hielo.

Por ello, a través de su perfil en las redes sociales, ha lanzado un contundente mensaje con la intención de retratar al líder de Podemos, asegurando que es «consciente de que este Gobierno y, en especial, Pablo Iglesias quiere meternos en la cárcel».

De hecho, ha apoyado sus argumentos insistiendo en que «ya ha pasado en los países que él ama», en una clara alusión a la Venezuela de Maduro o a la Cuba de los Castro, donde los periodistas son encarcelados por mostrarse críticos con el Gobierno.

Sin embargo, el periodista no tiene miedo a la censura que pueda imponer Iglesias, sino todo lo contrario. De hecho, considera que «sería un honor acabar entre rejas por seguir contando lo que el Gobierno no quiere que veas sobre el coronavirus. A sus muertos».

Y es que, El Mundo se ha atrevido a publicar imágenes de los féretros de los fallecidos por coronavirus después de casi un mes de silencio, donde los únicos ataúdes que se podían ver en las televisiones o en la prensa provenían de otros países. Y es que, los datos que cada día se ofrecen no son solo cifras, sino que tienen tras de sí los nombres y apellidos de personas han perdido su vida a consecuencia de la pandemia.

 

Estos son los “protocolos de la muerte” de la Generalitat

Miércoles, 8 de abril de 2020 – Dolça Catalunya

La Generalitat ha decidit quins catalans no han de rebre cures intensives.

El menyspreu de la Generalitat per la vida dels més necessitats que es manifesta als seus protocols del 24 de març ens preocupa molt. Vostè jutja la seva “justificació”:

Va de dejar morir, aunque lo titulan con eufemismos: “Recomendaciones para el apoyo a las decisiones de limitació d’esforç terapèutic (LET) para pacientes con sospecha de COVID19 e insuficiencia respiratoria aguda (IRA) hipoxémica”.

La ética es contable, utilitaria y funcional: “Ofrecer los recursos a aquellos pacientes que más se puedan beneficiar, en términos de años de vida salvados, máxima superviviencia en el alta, evitar ingresos de pacientes con escaso beneficio”. Parece que hable un contable que está haciendo su cuenta de resultados. ¿Cómo saben estos funcionarios los años de vida que salvan, el “beneficio” de los enfermos o lo que vivirán cuando salgan?

Si pinta mal no hay que esforzarse: el esfuerzo para salvar vidas “se determinará según criterios de idoneidad y expectativas de resolución del proceso”. En cristià: si pinta mal hay que dejarle morir.

No importa la vida, sino la “qualitat de vida”: “El objetivo es salvar el número máximo de años de vida en aquellos pacientes con posibilidades máximas de supervivencia al alta, y mantener una alta calidad de vida”. Esa calidad, claro, la determinan los funcionarios de la muerte.

 

 

I ara anem als criteris. ¿A quién excluyen de la ventilación mecánica?:

Más de 80 años: excluidos. “Recibirá solo oxigenoterapia con mascarilla”. Si en 15 minutos va mal, ponerlo boca abajo. Se le puede dar morfina para evitar el sufrimiento.

De 75 a 80 años con “problemas crónicos bien controlados, sin limitaciones funcionales”: excluidos. “Recibirá solo oxigenoterapia con mascarilla” y se le podrá poner boca abajo. O sea, cualquiera que tenga hipertensión, asma, artritis, diabetes, anemia… queda excluido.

Discapacitados o que caminan con bastón, si se sienten “más lentos o cansados”; necesitan ayuda para desplazarse, moverse, vestirse; o padecen enfermedad crónica avanzada: “recibirán solo oxigenoterapia” y morfina, no vale la pena ni ponerlos boca abajo. Ya sabe: si tiene un padre que camina lentamente o un hijo con Síndrome de Down, autismo, parálisis cerebral, paralítico… la consigna es oxigenarle y que espabile.

¿A quién no se molestan ni en trasladar al hospital?

“Cuando se observe FUTILIDAD de medidas terapéuticas”. Si no, se le puede trasladar a un “centro sociosanitario”, o sea una residencia.

¿Cómo vender al paciente que se le está dejando morir?

Te dejamos morir por tu bien, para que no sufras: “Plantear la LET como un bien para el paciente (…) centrarnos en la idea de evitar el sufrimiento (…) en el beneficio del paciente”.

No sufrirás, te vamos a drogar: “transmitir que se harán los tratamientos farmacológicos”.

Mentir al enfermo: “No hacer referencia a que ‘no hay camas para todos’ como motivo para denegar los cuidados intensivos”.

Muérete en casa: “Plantear que la muerte en casa es la mejor opción”.

A estos protocolos se acompañan las asquerosas instrucciones para facilitar la muerte (en diuen “èxitus”) en los asilos que ya comentamos aquí. Per cert, menys mal que aquests “protocols de la mort” només estan en la llengua del nacionalisme.

El mismo día de inicio de la II Guerra Mundial, el 1 de septiembre de 1939, los nazis activaron el Projekt Aktion T4, su programa de “muerte misericoridiosa” que incluía, entre otros, a residentes en asilos por más de 5 años, discapacitados mentales, paralíticos y ancianos con demencia senil; Hitler havia dit que aquestes coses no es podien fer en temps de pau. Los ciudadanos eran clasificados por la empresa Reichsarbeitsgemeinschaft en varios grupos, i els escollits podien ser eliminats a les mateixes residències.

No, los protocolos de la Generalitat no son el Aktion T4. Pero se’ls hi assemblen.

Dolça i tanatòfila Generalitat…

 

 

 

La historia actual

Cuando pase el tiempo, habrá personas interesadas en vender “su” verdad acerca de lo acontecido con el coronavirus en España. Lo que sigue a continuación es la historia verdadera, tomada textualmente de medios de comunicación que han profundizado en el tema.

 

España pierde grandes compras de material sanitario por la inacción del Gobierno

Distribuidores lamentan no recibir respuesta del Ministerio de Sanidad a sus ofertas con millones de mascarillas, EPI y tests .

Madrid, 23 mar. (COLPISA, Alvaro Soto)

El Ministerio de Sanidad dejó escapar la semana pasada por inacción una gran compra de material sanitario procedente de China ofrecida por un empresario español. El pedido, compuesto por millones de mascarillas, centenares de miles de guantes de nitrilo, tests de diagnóstico y equipos de protección individual (EPI), estuvo en la mesa del ministerio desde el 11 de marzo y el empresario, tras más de una semana de espera y múltiples gestiones que en su mayoría no recibieron respuesta, lo acabó colocando en otros dos mercados en los que existe mucha demanda, Miami y Australia. En los últimos días, distribuidores que se dedican a la venta de productos entre China y España han comenzado a levantar la voz y a cuestionar al Gobierno por no estar sabiendo hacerse en el mercado internacional con material sanitario esencial mientras los profesionales continúan denunciando la falta de equipos.

Un empresario español que se declara «indignado» por la actitud del Ejecutivo y que mueve grandes cantidades de materiales desde China hacia otros países explica su caso: «El 11 de marzo me puse en contacto por primera vez con el Ministerio de Sanidad porque podía conseguir material muy variado y a buen precio. Ofrecí mascarillas, EPI, tests… Les dije que podían tenerlo todo en 72 horas en Barajas. Pero no me contestaron», recuerda este distribuidor.

Entre tanto, la situación en los hospitales se agravaba y él iba recibiendo más pedidos de todo el mundo porque la producción china, antes enfocada a su mercado nacional, se abrió al extranjero hace dos semanas, una vez que el país asiático superó el coronavirus. El lunes de la semana pasada, día 16, el empresario habló con un alto cargo ministerial, «una persona muy competente», aclara, y volvió a ofrecerle los productos. Esta vez, desde el ministerio le mandaron por correo electrónico hojas de oferta para que concretara el pedido. «Las rellené y se las envié. Había productos que ya estaban más caros, porque la demanda mundial se ha disparado, pero otros seguían teniendo unos precios buenísimos», asegura.

El miércoles, el alto cargo le dijo que el Ministerio de Sanidad tenía tantas ofertas sobre la mesa que las estaban estudiando todas. «Pero si tienen tantas ofertas, ¿por qué el material no está ya en España?», se pregunta esta fuente.

«El viernes, cuatro días después de presentarle la oferta al Ministerio y de estar toda la semana persiguiéndolos, pude hablar con ellos otra vez. Después de que me pasaran de una persona a otra, finalmente conversé con alguien al que le dije que esa remesa ya no podía esperar más, que empresas de Brasil me la querían comprar inmediatamente y que la estaba aguantando porque eran para España, mi país, que no se nos podían escapar. Estaba tan seguro de que el ministerio las iba a comprar que hasta hice una reserva de carga en un aeropuerto chino, cosa muy difícil en estos días. Pero nada, no hubo pedido. A la hora, las había vendido», recuerda.

Tras aquella última conversación, una vez rechazado el pedido, se plantea no negociar más con el Ministerio de Sanidad y hablar solo con las comunidades autónomas. «Me duele muchísimo, pero tengo la sensación de estar haciendo el ridículo. Y sé que a muchos empresarios les está pasando lo mismo que a mí».

Muy categórico, este distribuidor cree que España «no está comprando material porque no está pagando». En estas operaciones, explica, se abona un porcentaje (entre el 30 y el 50%) por adelantado y el resto, antes de embarcar. Eso así, avisa al Ministerio de Sanidad de que se dé prisa «porque otros países se están moviendo con rapidez». «Ahora mismo todavía hay material, pero veremos qué ocurre cuando el virus entre en países como Brasil, que ya se están planteando grandes compras. Espero que no piensen que con las mascarillas que se harán en las fábricas españolas tenemos suficiente porque no hay ni para empezar. Necesitamos millones y millones».

Otro distribuidor con gran experiencia en el comercio entre España y China y con conocimiento de lo que está ocurriendo en esta crisis sanitaria cree que los pasos que está dando el Gobierno para adquirir material son como poco discutibles. «Hay una hucha para este tipo de emergencias, pero parece que el Gobierno no quiere pagar y en China, si no vas con el 30% de la operación o más por delante, no la cierras», afirma este empresario, que tampoco cree que sea una buena idea hacerse con líneas de producción en fábricas chinas, como afirmó el presidente del Gobierno, Pedro Sánchez, en su discurso del domingo.

«Eso es imposible porque ya están adjudicadas. Habría que esperar meses para que comenzaran a funcionar», apunta este hombre de negocios desde su sede en Madrid, antes de hacerse una pregunta: «¿Por qué Inditex, la hija de Amancio Ortega o Jack Ma (dueño de Alibaba) son capaces de traer cientos de miles de mascarillas y trajes a España y el Gobierno no? Porque ellos pagan». «Mis proveedores están como locos por traer material a España porque quieren ayudar, pero no pueden hacerlo», concluye.

 

 

 

El Confidencial 23-03-2020

España también llega tarde al fármaco anti-Covid: «Hasta final de abril no hay más dosis»

El Ministerio y las consejerías de Sanidad se lanzan a comprar hidroxicloroquina, pero el principio activo se ha agotado en todo el mundo y habrá que esperar semanas para conseguir suministro

El Gobierno tardó en darse cuenta de la gravedad del coronavirus, necesitó semanas para comprender que era necesario comprar miles de respiradores mecánicos para los pacientes graves y también ha llegado tarde ahora a los mercados de hidroxicloroquina, el principio activo que mejores resultados está dando contra el SARS-Cov-2 en todo el mundo y que además ya ha demostrado propiedades profilácticas, imprescindibles para garantizar la protección del personal sanitario, que representa el 12% de todos los infectados en España.

La tardanza del Gobierno y de las comunidades autónomas, que conservan la capacidad para abastecerse de medicamentos, puede tener efectos devastadores en el país que más muertos diarios registra por el coronavirus, por encima de China e Italia. Conseguir en estos momentos hidroxicloroquina en el mercado internacional es casi imposible. Las principales farmacéuticas están donando a los gobiernos de todo el mundo las dosis que tienen en ‘stock’, pero al Ministerio de Sanidad le llevará semanas conseguir nuevas unidades de un medicamento utilizado desde hace décadas para combatir la artritis, el lupus y la malaria, y comercializado en España bajo las marcas Resochin, Dolquine, Hidroxicloroquina ratiopharm y Xaban, principalmente.

La vacuna contra el coronavirus, desarrollada por la Academia Militar de Investigación Médica, comenzará sus ensayos clínicos en abril con la participación de varias universidades chinas.

 

 

El departamento que comanda Salvador Illa ha contactado con los laboratorios que operan en España para averiguar si les quedan más dosis y cuándo podrían conseguir más, según han confirmado a este diario fuentes próximas a Sanidad. Y el Consejo General de Colegios Oficiales Farmacéuticos de España acaba de enviar una circular a todo el sector para recordar la importancia que está demostrando la hidroxicloroquina y pedir máxima responsabilidad con la Administración de los pocos envases de este principio activo que llegan ya a los puntos de venta. Los problemas de suministro afectan a todos los canales de distribución.

Uno de los laboratorios que más dosis han donado a España es Teva, que ha proporcionado 390.000 unidades a la Agencia Española del Medicamento y Productos Sanitarios (AEMPS). “Estamos intentando conseguir más dosis, pero en estos momentos no es fácil porque la capacidad de la producción mundial es limitada”, explica Rafael Borrás, director de Relaciones Institucionales y Comunicación de Teva. “Hay que tener en cuenta que el uso que tenía hasta ahora este principio activo se reducía a los pacientes con lupus, artritis y malaria. Queremos traer más dosis a España cuanto antes. Esperamos poder hacerlo para finales de abril o, en el mejor de los casos, mediados de ese mes. Antes va a ser difícil”. Este laboratorio tiene una planta de producción en Zaragoza, pero no fabrica en ella hidroxicloroquina. La produce en India.

Fuentes de la división en España de otra de las grandes fabricantes mundiales de esta molécula, la suiza Novartis, aseguran que también están en contacto con el ministerio y la Agencia del Medicamento para estudiar la donación del producto que tienen en sus almacenes, pero la entrega tendrá que esperar. Disponen de 50 millones de dosis, pero todos los países están interesados en conseguirlas. «Estamos al habla con la Organización Mundial de la Salud (OMS), la Unión Europea, el Gobierno de Estados Unidos y otros organismos. Nuestra intención es fabricar otros 80 millones de dosis, pero tendrá que ser en un plazo de dos meses», expone un portavoz de la compañía a preguntas de El Confidencial.

Las primeras informaciones sobre la utilización en la lucha contra el coronavirus de la hidroxicloroquina, un genérico que se comercializa a partir de solo 6,75 euros, fueron publicadas en España el pasado 25 de febrero. Este diario informó ese día de que científicos chinos habían descubierto que la cloroquina era eficaz en la lucha contra la infección. «Los resultados (…) han demostrado que el fosfato de cloroquina es superior a los tratamientos de control, al inhibir la exacerbación de la neumonía, mejorar los resultados en las imágenes de pulmón, promover una conversión negativa del virus y acortar el curso de la enfermedad», explicaron los investigadores.

Científicos de todo el mundo recogieron ese guante y expertos de Estados Unidos y Francia han conseguido demostrar que la cloroquina y la hidroxicloroquina no solo sirven para curar a los pacientes de coronavirus sino que, administrados al personal sanitario, proporcionan un escudo protector con un alto porcentaje de efectividad que reduce sensiblemente las bajas entre el sector profesional más golpeado por la pandemia y, también, el más necesario para doblegarla. Solo en España hay ya más de 3.400 trabajadores de la sanidad infectados por el SARS-Cov-2.

El pasado sábado, la directora de la AEMPS, María Jesús Lamas, admitió en la rueda de prensa que ofreció junto a otros expertos en Moncloa que ya se estaban practicando ensayos con un medicamento para reducir la carga viral del Covid-19, aunque no desveló el principio activo con el que se estaba experimentando. El domingo, Fernando Simón, director del Centro de Coordinación de Alertas y Emergencias Sanitarias del ministerio, confirmó la información y ratificó que los ensayos apuntan a que sería útil para proteger al personal sanitario, pero admitió que el Gobierno ha llegado tarde esta carrera. Manifestó que, por desgracia, estos medicamentos “no están tan disponibles” y que se está produciendo un “efecto llamada”. España está en la cola de espera.

Este fin de semana, Illa también fue preguntado por este medicamento, pero reconoció que no estaba al tanto de los detalles de su aplicación en el coronavirus. Este lunes, volvió a ser preguntado en Moncloa y ya manifestó que el Gobierno está trabajando para asegurarse de que dispone de unidades suficientes para cubrir las necesidades de España, aunque no especificó cómo va a hacerlo.

El efecto llamada también se aprecia en la calle. María Jesús Escribano, directora técnica del Colegio Oficial de Farmacéuticos de Madrid, explica que las farmacias de la comunidad están notando que muchos ciudadanos se acercan para preguntar por este principio. “Se trata de medicamentos que solo se proporcionan con receta médica, pero es verdad que se aprecia ese interés, porque la gente lo ha visto en los medios de comunicación y quiere saber si puede conseguirlo”, cuenta Escribano a El Confidencial. Asegura que el medicamento sigue llegando a las farmacias para poder suministrárselo a la gente que tiene artritis, lupus o malaria, que son los usos indicados, pero ya se aprecian problemas de suministro. Llegan menos envases que antes.

Las comunidades autónomas también han llegado tarde a la compra de hidroxicloroquina. Las farmacias de la Comunidad Valenciana han recibido incluso un correo de la Consejería de Sanidad para pedirles que informen de cuántas dosis tienen en ‘stock’ de Resochin, Dolquine, Hidroxicloroquina ratiopharm y Xaban. Por el momento, no se han aplicado restricciones a su venta, pero la consejería está estudiando reclamar la entrega de las unidades disponibles para poder utilizarlas en sus hospitales. La hidroxicloroquina es una parte esencial del tratamiento para los enfermos más graves de coronavirus, según establecen los protocolos médicos de toda España. Se administra conjuntamente con antivirales. Son los únicos principios activos que dan algún resultado.

 

 

Ministro de Sanidad

Salvador Illa Roca nació en La Roca del Vallés (Barcelona), tiene 53 años, licenciado en Filosofía por la Universidad de Barcelona, Master en Economía y Dirección de Empresas en el IESE – Universidad de Navarra.

Afiliado al PSC – Partido Socialista Catalán, fue alcalde de su pueblo, director general de Gestión de Infraestructuras del Departamento de Justicia de la Generalidad de Cataluña, director del área de Gestión Económica del Ayuntamiento de Barcelona entre 2010 y 2011 y coordinador del Grupo Municipal Socialista entre 2011 y 2016.​ Mano derecha y hombre de plena confianza de Miquel Iceta, que lo puso al frente del funcionamiento interno como secretario de organización del PSC.

“Se le atribuye un papel clave en la negociación con Junts per Catalunya en el verano de 2019 relativa al acuerdo que permitió gobernar al PSC en la Diputación de Barcelona.​ Intervino igualmente en la negociación para la formación de un gobierno municipal de coalición entre Barcelona en Comú y PSC en el Ayuntamiento de Barcelona.​ También formó parte, junto con Adriana Lastra y José Luis Ábalos, del equipo negociador del PSOE que llegó al acuerdo con ERC para la abstención del grupo parlamentario correspondiente a este último partido en la investidura de Pedro Sánchez en enero de 2020”, según Wikipedia.

 

 

Hábil negociador, discreto, disciplinado a la hora de acatar, pero también de hacer cumplir las órdenes del partido, no es partidario de un referéndum en Cataluña y tampoco es de los que defiende los indultos para los líderes independentistas. Su inclinación catalanista no le impide decir cosas como estas:

  • El comentario de Torra sobre conseguir la independencia de Cataluña mediante la vía eslovena «es una absoluta barbaridad, una cosa fuera de lugar y un error gravísimo». Además, considera que «si se pone en conexión con el comentario de los mossos, no se puede descartar que está haciendo un llamamiento a la insurrección».
  • El Parlament no se puede gobernar ni por Skype ni por Whatsapp
  • El artículo 155 de la Constitución «debería desaparecer cuando haya un Gobierno, pero que ese Gobierne no actúe de manera ilegal»

Su nombramiento no ha sentado nada bien en el mundillo sanitario español. Para muestra, esta carta abierta que le envía un médico de Málaga al nuevo Ministro de Sanidad.

Estimado jefe:

El abajo firmante, médico del Sistema Sanitario Público, te da la bienvenida al Ministerio de Sanidad y se pone a tus órdenes para lo que necesites.

Creo que ha sido un acierto tu nombramiento ministerial: nada más útil en la cúspide de la Sanidad Española que un filósofo; pues, al vernos coartados tantas veces por los puñeteros recortes, los sanitarios y los pacientes de España hemos de apoyarnos siempre en la filosofía para sobrevivir al desastre.

Los pacientes, por ejemplo, se toman las listas de espera con mucha filosofía. Los médicos nos tomamos con filosofía la falta de sustitutos. Las enfermeras se toman con filosofía sus indecentes contratos. Las auxiliares se toman con filosofía que les arrojen orina. Los administrativos se toman con filosofía que les echen la culpa de la demora del médico. Y los celadores se toman con filosofía su escaso reconocimiento profesional. Así que, otro filósofo más en la Empresa para arreglar el asunto, será siempre bienvenido.

No hagas caso, ministro, a quien sospeche que tu llegada al Gobierno tiene algo que ver con tus buenos oficios en la negociación con Esquerra Republicana de Cataluña para la investidura de Sánchez. Pecata minuta es esa. Ese gran servicio a la Patria debe ser recompensado, sin duda ninguna, con una cartera ministerial. Y no hagas caso, tampoco, a quien diga que, como ministro de Sanidad, no sabes distinguir una tos de un estornudo. En los tiempos que corren, eso es un mérito.

Y cuando te vengas abajo, cuando creas que todo se desmorona y que lo estás haciendo fatal, piensa que es imposible quedar peor que algunas lumbreras que te precedieron en el Ministerio.

Recuerdo, por ejemplo, a doña Celia Villalobos, del Partido Popular, también conocida como la “Señora de los Huesos del Puchero”, quien, además de llamar a voces a “¡Manoooolooooo!”, se enfrentó a la crisis de las vacas locas sin saber lo que era una vaca, aunque sabiendo lo que era una loca.

No se me olvida tampoco doña Ana Mato, Popular también, que por poco nos mata con el ébola, y a quien tuvieron que sustituir a toda prisa porque no distinguía el jaguar de su marido de un jaguar de la selva americana.

Tampoco le fue a la zaga un ministro de UCD cuyo nombre –afortunadamente– no recuerdo, y que afirmó en una rueda de prensa que la intoxicación por aceite de colza la producía un bichito muy pequeño, casi invisible. “Tan pequeño, tan pequeño –dijo el catedrático– que si se cae de la mesa se mata”. Pabernos matao, sí.

Y qué decir de la inefable doña Leire Pajín, ministra socialista en su tierna pubertad, y cuyo mérito principal para tan alto destino fue haber pegado carteles en Valencia a favor de Zapatero. Ahora, por cierto, tiene Leire un cochazo, un sueldazo y un cargazo en las Naciones Unidas, en Nueva York. No sabemos qué demonios hace allí. Pero bueno, eso no importa. Tampoco sabíamos lo que hacía aquí.

Con esos antecedentes, amigo ministro, es imposible no triunfar. Y consuélate, hombre. En algo aventajas a la ministra de Sanidad saliente: te veo más guapo.

Así que nada, compañero filósofo: que Enmanuel Kant nos sea propicio y que Aristóteles nos salve. Salud, mucha suerte, y a tu disposición.

Firmado:

Juan Manuel Jimenez Muñoz – Médico y escritor malagueño.