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Volvemos a cometer el mismo error

El presidente del Gobierno presentó el 13 de abril el último plan diseñado para la gestión y el desarrollo de los fondos europeos de recuperación Next Generation UE y que suponen para España la recepción de 140.000 millones de euros en total, 72.000 millones de euros a fondo perdido y 68.000 millones de euros en préstamos a devolver, en el período 2021-2026, con un discurso inicial de “”El Plan de Recuperación es el plan económico más ambicioso de la historia reciente de España”.

Con unos fondos totales esperados de 27.000 millones de euros para el presente año 2021, que se están retrasando porque falta la ratificación de la mitad de los países que componen la Unión Europea, el programa de inversión previsto para el trienio 2021-2023 se fundamenta en:

–         Reorientar el modelo productivo, impulsando la transición verde, la descarbonización, la eficiencia energética y las energías renovables … con mejora de la resiliencia (1) de todos los sectores económicos.

(1)      Resiliencia: Es la capacidad que le permite a ciertas personas anteponerse a las distintas adversidades que se les presentan en la vida diaria, desarrollando conductas positivas ante el estrés, las amenazas o algún conflicto.

–         Transición digital humanista en España, a través de inversiones y reformas que potencien las infraestructuras, competencias y tecnologías necesarias para una economía y una sociedad digital.

–         Cohesión social y territorial de España, mediante el refuerzo del estado de bienestar, del sistema educativo, empleo de calidad y un sistema fiscal justo.

–         Igualdad de género (2) a través de medidas transversales orientadas a elevar la tasa de empleo femenino y la igualdad de oportunidades.

(2)      Supongo que el término correcto será “sexos” porque gramaticalmente en español los géneros son masculino, femenino y neutro.

Con este proyecto, dice, se alcanzará un crecimiento potencial superior al 2% sostenido y rico en creación de empleo de calidad, que permita crear más de 800.000 puestos de trabajo en sectores de futuro. Si esos 800.000 puestos de trabajo anunciados por el presidente del Gobierno son brutos, es como no decir nada, porque nada se estima sobre los inactivos, ERTE ni nuevos desempleados que habrá; si son netos, son unos datos similares a los que había en ERTE en abril de este año, con lo que haríamos sería reincorporar a su trabajo anterior a quienes están en esa situación.

El Gobierno prevé que estas políticas “servirán de palanca para inversiones privadas por 500.000 millones de euros en los próximos seis años”. ¿Ha pensado el Gobierno qué empresa privada va a invertir esa ingente cantidad de dinero en un país con las condiciones que presenta hoy el nuestro?

No he visto referencias concretas a creación y ayudas a empresas de sectores de alto valor añadido del sector farmacológico y de salud, tecnológico, bacteriológico, biotecnológico, armamentístico, robótico, informático, de nanotecnología y de desarrollo industrial, entre otros, de los que España depende de terceros países que son los que presentan un mayor crecimiento del PIB.

No dice nada de la aportación que a partir de este año tiene que hacer España a ese Fondo Común de Recuperación Europea que, lógicamente, disminuirá la liquidez neta de la ayuda recibida; ni tampoco sobre contención y control de gastos, ni reducciones de ningún tipo sobre el macro funcionariado de libre designación caciquil y economía de escalas acerca de las distintas administraciones del Estado.

La alternativa a la subida de impuestos es la austeridad, lo que es lo mismo, recortar los gastos. Y ahí sí que hay práctica unanimidad por parte de la ciudadanía: No puede ser ilimitado el sustento de los que no aportan nada a la sociedad por parte de quienes cotizan, o han cotizado, durante toda su vida.

Nos está volviendo a pasar lo mismo que con el ministro Solbes en la legislatura de Rodríguez Zapatero: Un brillante personaje, ministro de Hacienda, que parecía ser el único consciente en el Gobierno de la grave situación económica que atravesaba España y que no fue capaz, o no lo dejaron, poner solución al problema a su debido tiempo.

Hoy es Nadia Calviño la que está aceptando que le impongan una serie de medidas económicas, que el Gobierno se ha guardado de hacer públicas hasta pasadas las elecciones autonómicas de Madrid, y que se sostienen únicamente en la Ayuda de la Unión Europea y la subida de impuestos, actuales y creación de otros nuevos, lo que va a suponer más paro, más economía sumergida, por lo tanto menos ingresos fiscales y gran desviación sobre los ingresos totales previstos.

Como este tema ha sido tratado, analizado y comentado en miles de artículos, vamos a plasmar en estas líneas, sin ningún tipo de tecnicismos, el sentir del ciudadano medio a pie de calle, ese que se levanta todos los días a las siete de la mañana para ir a trabajar.

Dos son los temas que más impacto han tenido en la población. El primero, la subida del IVA a productos y servicios básicos, hasta ahora con IVA reducido, que afecta a los que pagan IVA al 4%, entre otros: El pan, la leche, prótesis, alimentos cereales, frutas y verduras, servicios de teleasistencia, reparación vehículos personas con discapacidad; el 10% los productos agrícolas, libros y bibliotecas, transporte de viajeros, armarios de cocina y baño, restaurante no de lujo, compra de vivienda.

El segundo, es el cobrar peaje en todas las autovías de España a partir de 2024; y aunque han filtrado que el precio sería un céntimo de euro por kilómetros recorrido, el razonamiento de “Es justo que quien utilice la carretera, la pague”, podría extenderse a que paguen únicamente quienes usan las escuelas, las universidades, los hospitales, las televisiones públicas nacionales y autonómicas, los sindicatos, el carril bici, los caminos de senderismo, correos, y hasta las cárceles por parte de quienes están allí recluidos.

En este caso, además, concurren dos circunstancias: Las carreteras ya fueron pagadas en su día con los impuestos de todos los españoles. Y se recaudan más de veinticinco mil millones de euros anuales por temas relacionados con los vehículos: IVA sobre diferentes servicios, tasas, matriculaciones, impuesto de circulación y, sobre todo, el 56,3% de impuestos a los carburantes. Todo ello, sin tener en cuenta el alza de precios que se producirá en todas las mercancías que se transportan por carretera, la incidencia que pudiera tener en el precio de las exportaciones y el turismo procedente del extranjero que alcanza la cifra de 50.000 coches diarios.

Al Gobierno se le llena la boca con dos vocablos de moda (valor con mayor frecuencia absoluta en estadística): Uno es “gobierno progresista” y el otro es “servicio público”. Cada vez sé menos de economía, y de todo, pero vislumbro en estas medidas que ese progresismo va a incidir de forma importante en el poder adquisitivo de la clase trabajadora y veremos si no es el inicio de una nueva etapa inflacionista.  

Por tercera vez en la historia democrática de España, el socialismo, ahora marxista, dejará el país como un secarral, en quiebra la economía nacional, y veremos si no abocados a un Estado fraccionado, desunido y con una deuda impagable para las siguientes generaciones. ¡Es que el pueblo pide cada cosa ….!

Antonio CAMPOS

Nadia Calviño

Cuando Nadia Calviño Santamaria fue nombrada Vicepresidenta de Asuntos Económicos y Transformación Digital, escribía sobre ella que era no afiliada al PSOE, de pensamiento liberal, europeísta, negociadora, hábil, inteligente, muy trabajadora, perfeccionista, técnica de alto nivel, de carácter cordial pero firme y siempre sonriente. Habla español, inglés, francés y alemán. Calviño es un antídoto contra la preocupación de la Unión Europea ante la presencia de los comunistas en el Gobierno de España, dada la gran reputación que tiene en todos los foros comunitarios, labrada durante más de una década como alto cargo de la Comisión Europea. Y concluía: Cuando acabe su presencia en el Gobierno, si no sale perjudicada en esta Legislatura, es una mujer que puede figurar en todas las quinielas para ser Gobernadora del Banco de España, Directora del FMI o puestos similares.

 

 

Calviño era la candidata favorita por todos para la presidencia del Eurogrupo, con el apoyo explícito de Francia, Italia y Alemania. Pero ha sido derrotada por el irlandés Paschal Donohoe, la rebelión de los países del Norte de Europa, gran fracaso de la política internacional de España, del Ministerio de Exteriores y de Moncloa de negociar con el resto de países, porque podríamos haber jugado un papel clave en la decisión relacionada con el Fondo de Recuperación de la Unión Europea, que podría contar con hasta 750.000 millones de euros.

“Me siento profundamente honrado de ser elegido como el nuevo presidente del Eurogrupo. Espero trabajar con todos mis colegas del Eurogrupo en los años venideros para garantizar una recuperación justa e inclusiva para todos a medida que nos enfrentamos a los desafíos del futuro con determinación”, ha declarado Donohoe, que pertenece al Partido Popular Europeo. Es una declaración de intenciones ante las pretensiones de los grandes y su deseo de no ser controlados por Europa, frente a Calviño que abogaba por un fondo ambicioso, financiado con deuda común y con gran peso de las subvenciones, encarnando así posiciones que generan recelos en el norte.

Que la no elección de Calviño es un fracaso para España, seguro. Que es el contrapunto de equilibrio para los deseos de Pablo Iglesias y su política expansiva del gasto, también. Que vamos a ser controlados por Europa de forma más estricta que si ella hubiera sido la elegida, correcto. Que esto es bueno porque podríamos gastar el dinero que recibamos en cambiar a rosa el uniforme de la Guardia Civil, aumentar las subvenciones interesadas a adictos, o dar más dinero a las autonomías independentistas en vez de realizar inversiones para la recuperación económica que se necesita, correcto. Que Pedro Sánchez alzará la voz, con eco hueco, de sus reclamaciones ante Europa, y podrá presentarse como víctima ante la negativa a sus pretensiones, seguro. Que todo esto se podría resumir en que nadie se fía de España y de su gobierno sanchista-comunista, absolutamente cierto.

Lo que es una verdadera pena es que se haya perdido un puesto de verdadera relevancia en Europa, con una persona absolutamente preparada y de primer nivel profesional, porque el mundo teme una deriva comunista de España.

 

 

Control total

El Gobierno, ¿quién es el Gobierno? El Gobierno, como tal, no tiene piernas, ni brazos, ni piensa, ni siente. Mejor sería decir algunos miembros del Gobierno, han abierto varios frentes muy sensibles en la sociedad española. Se está creando un caldo de cultivo que huele muy mal y que, en vez de tratar de depurarlo, limpiarlo y filtrarlo, se le está añadiendo cada vez más excrementos.

La Guardia Civil está en el punto de mira, con mentiras por parte del ministro del Interior, cesando al coronel jefe de la Comandancia de Madrid por no informarle de actuaciones relacionadas con el 8-M, tratando de enmascarar la intromisión del Poder Gubernamental en el Poder Judicial, creando discordias entre los mandos, y nombrando para sustituirlo a un Teniente Coronel, que, casualidad o causalidad, era el jefe de la Unidad Aeroportuaria de la Guardia Civil en el aeropuerto de Madrid en el momento en el que aterrizó, pernoctó y se movió como pez en el agua, la vicepresidenta de Venezuela, Delcy Rodríguez, con nuestro ministro Alí-Balós y las 40 maletas.

 

 

 

“Nos estamos jugando algo más importante que mi destitución: el mantenimiento de la separación de poderes y el Estado de derecho en España’’, dijo el coronel Diego Pérez de los Cobos a raíz de su cese.

El Mundo ha publicado las palabras del mando de la Guardia Civil que él mismo ha pronunciado o escrito en conversaciones o mensajes con sus allegados más cercanos en los que muestra estupor, describe las formas empleadas por Interior como “muy malas, injustas y humillantes” y asegura que se va a mover con cautela y no va a hacer declaraciones públicas.

“”La secuencia de los hechos. El coronel también ha explicado que la primera llamada que recibió fue la de su superior directo, el general José Antonio Berrocal, que le llamó el 24 de mayo para preguntarle por el famoso informe, del que Pérez de los Cobos ha asegurado que “ni sabía que había sido presentado, ni lo tenía ni podía haberlo facilitado si lo hubiera tenido”.

Después recibió una llamada del general Fernando Santafé, jefe del Mando de Operaciones de la Guardia Civil, que le preguntó por el contenido del documento: “¿Me puedes decir qué dice el informe?”.

La tercera llamada, siempre según el relato que hace El Mundo fue la de la directora general de la Guardia Civil, María Gámez que volvió a reclamarle conocer el informe y ante la negativa de su subordinado -“¿cómo puedo informar de algo que no conozco?”- directamente le dio noticia del cese: “Si esa es la contestación, está usted cesado”, fue la fulminante respuesta””.

Aprovechando el tema, también se acusa de “cloaca” y se involucra al poder judicial “lawfare”, guerra judicial o golpe de Estado judicial, cuando la inmensa mayoría de ellos son honrados servidores de la ley que no se doblegan ante el poder establecido.

Los Abogados del Estado dicen en la prensa: “Alzas la voz y te cortan la cabeza”. Miembros del cuerpo jurídico de élite relatan las presiones del Gobierno: “Se lanza el mensaje de que al disidente se le purga y le quitan los complementos. Hay miedo”

La secretaria general de Vox en el Congreso, la diputada Macarena Olona, ha declarado que “ya sabemos que la Fiscalía va a solicitar el archivo” de la causa del 8-M, añadiendo que el número dos de Dolores Delgado, el secretario general técnico de la Fiscalía General, Álvaro García Ortiz, estaría elaborando el escrito de alegaciones saltándose al fiscal natural designado para la causa.

Efectivamente, el ocho de junio la Fiscalía Provincial de Madrid solicita el archivo de la causa que sigue contra el delegado del Gobierno, José Manuel Franco, por una presunta prevaricación al haber permitido que se celebrasen manifestaciones como la del Día de la Mujer pese al avance del coronavirus, quedándose sola la juez y acordando el sobreseimiento provisional del caso al considerar que no hay indicios suficientes del delito de prevaricación administrativa.

Lo siguiente, será enfrentar entre ellos a los números y suboficiales de la Guardia Civil, por horas de dedicación, ascensos, tipo de servicios, e incluso poniéndolos en contra de la población, endureciendo el trato y las sanciones contra los ciudadanos. Y en una tercera fase, fusionar la Policía Nacional y la Guardia Civil, quitándoles el carácter militar y pasando a depender del subdelegado gubernamental provincial. Yo lo tenía claro desde hace mucho tiempo, pero Pablo Iglesias lo ha manifestado así públicamente en su comparecencia tras un Consejo de Ministros la semana pasada.

Los militares han trasladado a la ministra de Defensa, Margarita Robles, su hartazgo con las referencias de Podemos, y especialmente del vicepresidente Pablo Iglesias, al “golpismo” de las Fuerzas Armadas, con términos como sublevación, rebelión, insubordinación y golpe de estado. La ministra Irene Montero, durante una entrevista en “Los Desayunos de TVE”, aseguró que “la derecha lleva semanas llamando a la insubordinación del ejército”.

Una de las ministras que mejor tiene amueblada la cabeza y más centradas sus ideas, la Vicepresidenta de Asuntos Económicos, Nadia Calviño Santamaria, va a ser ascendida a presidenta del Eurogrupo en Europa para quitársela de en medio, por ser una de las pocas personas en el Consejo de Ministros que se oponen a la conversión totalitaria a la que nos están llevando Pablo Iglesias y Pedro Sánchez. No sé cómo les va a salir la jugada, pues desde ese puesto puede obligar y controlar a su actual jefe a asumir decisiones contrarias al ideario comunista de Pablo Iglesias.

El próximo paso será el derrocamiento de la monarquía. Podemos confiesa su verdadero plan contra la Casa Real: “Cárcel o exilio”. Y el PSOE, callado. A partir de ahí, cada uno puede imaginarse el futuro que crea oportuno.

Marisú Montero, ministra de Hacienda, aseguró el pasado jueves en el Congreso: Soy consciente de que alguno de los grupos políticos de esta Cámara -en concreto, Bildu, Esquerra Republicana de Catalunya, Compromís y Más País- y, por ejemplo, la Federación Española de Municipios y Provincias, han pedido al Gobierno la flexibilización de la regla de gasto y quiero decirles que vamos a recoger esta petición”. Gasto y más gasto, a instancia de secesionistas y radicales izquierdistas. Es más, el Gobierno quiere que los ayuntamientos gasten su superávit (unos 30.000 millones de euros) en tramitar el ingreso mínimo vital, penalizando así a los buenos administradores municipales, que podían haber empleado ese dinero en mejorar las condiciones ciudadanas locales, en vez de ponerlo a disposición de aquellos que pretenden no trabajar nunca, que es en lo que se va a convertir esta nueva subvención.

Ya se ha pronunciado en contra la nueva presidenta de la Autoridad Independiente de Responsabilidad Fiscal (AIReF), Cristina Herrero, sucesora en el cargo del actual ministro José Luis Escrivá, el que montó un lío verbal con la televisión en directo para tratar de explicar que “la recuperación será algo así como la lámpara de Aladino”, que nadie comprendió lo que quería decir, pero que ocultaba lo que sus antiguos compañeros del BBVA, que fueron los primeros en manifestarse, han definido como “recuperación en Nike”, como su logo, bajada brusca, primero fina (es el momento actual) y luego gorda, recuperación lenta y sostenida en el tiempo, dentro de un mercado achatado por los laterales. El último trimestre del presente año será el inicio de la “parte gorda” del logo, con recortes en los gastos públicos, sueldos públicos y privados, pensiones, flexibilización del mercado de trabajo y bajada de los precios de servicios no esenciales, entre otros.

Visto lo que se le puede venir encima por todo lo ocurrido hasta la fecha, el Gobierno será lo que ustedes quieran, pero no son tontos, a partir del 21 de junio, fin del Estado de Alarma, devuelve a las Comunidades Autónomas la responsabilidad y autoridad competente para la adopción, supresión, modulación y ejecución de medidas correspondientes del plan de desescalada por el tema del coronavirus, cuya vigencia “se estipula hasta que el Gobierno declare de forma motivada que la crisis ha concluido”, ha explicado Salvador Illa, ministro de Sanidad. En la pandemia de la Gripe Española de 1918, la población no soportó la cuarentena y las medidas de distanciamiento, abandonando todas las precauciones. La mayoría de las muertes se produjeron durante la segunda ola de contaminación.

Y controlando a todo el mundo desde la más tierna infancia, como las Juventudes Hitlerianas, la OJE. el Komsomol, la Juventud Comunista China o la enseñanza en las madâris musulmanas, Pablo Iglesias quiere controlar las escuelas católicas y crear la figura del “coordinador del bienestar y protección”, eufemismo de “comisario político” para imponer sus ideas revolucionarias y de ideología de género.

La posición del Gobierno sanchista-comunista es beligerante con cualquiera que no sea afecto a su causa. Como dice Pablo Motos: “¿Tú estás de acuerdo con el Gobierno o eres un facha? Premeditadamente, está cabreando a la Guardia Civil, al Ejército, a los jueces, a los ciudadanos, compra el voto futuro de los inmigrantes, se auto exonera su responsabilidad en el tema del coronavirus, y me temo que les faltará tiempo para echar la culpa de la crisis económica que se avecina a Mariano Rajoy o a Franco, porque remontarse a los Reyes Católicos ya es demasiado. Están tratando de “blanquearse” ante cualquier protesta o reclamación en los juzgados. No hay nada como alarmar de un golpe imaginario de los demás, para poder realizar el propio con tranquilidad. Nos estamos instalando, a marchas forzadas, en una autarquía con pátina de democracia.

 

 

 

 

El cortijo de Arrebatacapas

En la trágica situación actual que estamos pasando con motivo del coronavirus, el Gobierno lo primero que ha hecho ha sido conceder subvenciones a los Sindicatos, a los actores de “la Ceja”, a las televisiones afines que solo muestran las noticias que a ellos le interesan, a las asociaciones feministas, al tratamiento psicológico a animales de compañía de parejas rotas, a la exposición itinerante de fotografías de “milicianas republicanas”, becas a los estudiantes no por sus méritos académicos, sino por su necesidad económica aunque serán unos zotes, la paguita llamada Ingreso Mínimo Vital, ¿quién trabajará por 950 euros (SMI) cuando puede cobrar 1.015 euros sin dar golpe?, y, para rematar, el compromiso de derogación de manera íntegra de la Reforma Laboral del año 2012, firmado por los secesionistas de Bildu, por los comunistas de Podemos y por Adriana Lastra en nombre del PSOE, con fecha 20 de mayo y cuyo contenido prevé: Derogar de manera íntegra la Reforma Laboral, debiendo ser efectiva antes de la finalización de las medidas extraordinarias adoptadas por el tema del coronavirus; la capacidad de endeudamiento de la Comunidad Autónoma Vasca y la Foral de Navarra, se establecerán exclusivamente en función de sus respectivas situaciones financieras; y las fuerzas políticas firmantes darán cuenta a GP Euskal Herría Bildu del avance en el desarrollo y grado de implementación de los acuerdos alcanzados.

 

 

Si algo se podía hacer mal en estos momentos, es derogar la Reforma Laboral. Quienes han suscrito ese acuerdo, no tienen ni idea de lo que han hecho: A Bildu le importa un bledo el tema laboral, lo único que quiere es la independencia del País Vasco, con Navarra anexionada, y establecer su propia capacidad de endeudamiento al margen del resto de España; a Podemos le beneficia que haya más parados, pobres y subvencionados, para reunir más votos cautivos; y Adriana Lastra no tiene conocimiento ninguno, de economía ni de nada. Si esa derogación llega a hacerse efectiva, “antes de la finalización de las medidas adoptada por el tema del coronavirus”, las empresas despedirán masivamente a los trabajadores, y se provocará un paro desorbitado y una ausencia de liquidez en la Hacienda Pública y en la Seguridad Social.

El mundo va a cambiar, está cambiando ya, tras la pandemia que estamos sufriendo; se va a implantar el teletrabajo, la automatización y los robots, y van a desaparecer muchos puestos de trabajo, cualificados y no cualificados, con corbata y sin corbata, porque las empresas van a contener gastos de una forma muy importante hasta que recuperen el volumen de ventas que han perdido y rehagan su Cuenta de Resultados. Si se endurecen las condiciones de contratación y despido, es fácil adivinar lo que va a pasar, cierre de empresas y concursos de acreedores.

No transcurrieron veinticuatro horas de la firma del acuerdo citado, cuando el PSOE ha reculado. Parece ser que ha sido la ministra Nadia Calviño, ¡¡menos mal que hay alguien que piensa con la cabeza en el Gobierno!! la que ha obligado a rectificar, de forma unilateral, el acuerdo, incluyendo “que la derogación de la reforma laboral ni será inmediata ni íntegra”. Y los muy documentados sobre lo que acontece en el Gobierno, dicen que ha sido Ana Patricia Botín, presidenta de Banco Santander y miembro español del Comité Directivo del Club Bilderberg la que ha parado en seco a Pedro Sánchez. ¿Quién de verdad manda en España? ¿Qué pasa en el PSOE? ¿Es el cortijo de Arrebatacapas, que cada uno hace lo que le viene en gana? Como siempre se rompe la cuerda por el sitio más débil, es Adriana Lastra la diana sobre la que disparan desde el Partido Socialista, aunque yo creo que ha sido la chica de los recados del sanchismo.

Con la misma rapidez han reaccionado las otras dos formaciones firmantes:  El líder de Bildu, Arnaldo Otegi, advirtió a los socialistas: “La palabra es un valor sagrado para nosotros”. Palabra del antiguo miembro de la banda terrorista ETA, que siempre se recordará por haber dejado tres mil quinientos atentados terroristas, casi mil muertos y siete mil víctimas de honrados ciudadanos españoles, desde el año 1969 a 2010.

En cuanto a Podemos, su líder Pablo Iglesias, que está llamando demasiadas veces al diablo con eso de que la derecha quiere un golpe de estado, palabras textuales a las del dictador Maduro en Venezuela, ha dicho: “Voy a ser cristalino en esto: “Pacta sunt servanda” (lo pactado obliga)” y “lo firmado es lo acordado, cada partido puede hacer las matizaciones que quiera” …/…  “El pacto que firman los máximos responsables de cada grupo dice lo que dice”, y por tanto, “ese es el acuerdo, lo firmado es lo acordado, y después cada partido puede decir lo que quiera” o “hacer las matizaciones que quiera”, ha señalado en referencia a la rectificación del PSOE sobre lo pactado. Y sigue reclamando la derogación íntegra de la reforma laboral.

Mientras, diversos países europeos tratan de captar como “colaboradores” a policías y militares españoles porque no se fían de lo que les transmite el gobierno sanchista-comunista, que hasta ha filtrado el nombre de un alto responsable del CNI para “quemarle”, presuntamente por disidente, y la Unión Europea nos advierte que cualquier ayuda que nos facilite requiere austeridad, recortes, reducción de gasto público incluyendo el “social”, preferencia de la inversión sobre el gasto improductivo, supresión de subsidios y subvenciones, reducción de la administración (ministerios, asesores, altos cargos, organismos, funcionarios…), etc. Y una reforma laboral más amplia que la vigente del Partido Popular (lo contrario a lo acordado), reforma de pensiones, liberalización de mercados, reducción de trabas y burocracia, coordinación con las Comunidades Autónomas y supresión de duplicidades, etc. E inversión en sanidad, pues nadie está seguro de nada ahora mismo sobre la evolución del tema coronavirus.

Tampoco hay que olvidar que hay agencias de “rating” o de calificación crediticia, que son entidades privadas cuya función principal es dar una valoración del riesgo de crédito de una compañía o producto financiero a través de una serie de calificaciones (“ratings”), que tienen condicionado el rating del Reino de España a la permanencia de la vigente ley de Reforma Laboral, lo que elevaría la prima de riesgo de forma considerable en el supuesto de su derogación.

La Deuda Pública, cuya mayor parte está en manos extranjeras, ya muy elevada con el anterior presidente Mariano Rajoy, se ha desmadrado con “la política social” y la pandemia mundial, de hecho, se ha convertido en deuda perpetua, porque el Reino de España no puede pagarla en muchos años; conformémonos con ir pagando los intereses, para que no tengamos que suspender pagos.

Y, desde luego, los españoles vamos a tener que elegir entre que los políticos, sus amigos, amiguetes y afines vivan muy bien, o se supriman las subvenciones y canonjías para que no haya recortes en sanidad, justicia, defensa o en las pensiones de nuestros mayores, entre otras medidas de carácter restrictivo para la generación nacida entre los años cuarenta y sesenta del siglo pasado. ¿Ustedes creen que el Gobierno actual, y esa Comisión de Expertos que han creado, son los idóneos para superar esta crisis y cumplir con lo que nos va a exigir Europa?

 

Publicado en PUERTA DE MADRID de Alcalá de Henares, nº 2.609 del 05-06-2020

 

Viernes de Dolores

Hoy es Viernes de Dolores para los católicos; en las actuales circunstancias, es viernes de dolores para todos. España tiene el 0,6% de la población mundial y el 23,77% de los muertos en todo el mundo por el tema del coronavirus, el 15,32% de los infectados confirmados también a nivel mundial y el 9,07% de fallecidos sobre confirmados, porcentajes calculados sobre los datos de ayer facilitados por el Gobierno; mal, muy mal, estamos fallando estrepitosamente en muchas cosas.

 

 

Todo ello, sabiendo que están maquilladas las estadísticas, pues no se incluyen aquellos fallecidos en los hospitales a los que no se les ha realizado el test, a los que han muerto en sus casas, los sanitarios contagiados denuncian que la Seguridad Social tramita sus casos como enfermedad común y “a los guardias civiles contagiados estando de servicio, pues se ha recibido orden en todos los cuarteles de dicho cuerpo que no figure ninguna baja de enfermedad por coronavirus”. Fuente: Canal 5 Radio. Y a los que se les efectúa el triaje y se les deja con morfina hasta que mueran por tener más de ochenta años, esa generación que trajo la democracia a España. “Hemos dejado de intubar a enfermos por su edad porque no hay respiradores para todos”. Pensamos que es muy cruel, mezquino y también fascista que esté muriendo gente por no haber material en Albacete mientras riegan con dinero las televisiones privadas… ¿de verdad es más importante lo que se cuenta que lo que ocurre realmente?

Las estadísticas, mal usadas, son chicles que se estiran y se encogen: Yo creo que todos los países mienten en sus datos.

 

 

Es evidente que, ni España en su conjunto, ni el Gobierno, tienen la culpa del famoso virus. Pero el Gobierno sí tiene la culpa de haber actuado tarde, sin previsión, sin músculo de mando, dejando en evidencia la toma de decisiones centralizadas y con una ineficacia dolorosa para todos los ciudadanos españoles, tanto en los temas sanitarios, en los que hemos llegado a una situación en la que los médicos elijen quién vive y quién muere, por falta de medios, de camas, de oxígeno, de respiradores, de medicinas para todos, como financieros a futuro, falta de liquidez del Estado por una bajada de ingresos previstas del 30% sobre sus previsiones, con muchas empresas cerradas, con un paro que superará los cinco millones de personas, un desplome del 20% del Producto Interior Bruto, hundimiento del turismo y la construcción, los dos grandes motores de la economía española, que nos llevará a una recesión-depresión de largo alcance en la que ya se piensa en círculos gubernamentales que habrá que recurrir a un rescate de la Unión Europea, “los hombres de negro” que nos dirán qué, cuánto y cómo tenemos que hacer las cosas.

En el estado de miedo que vivimos en estos días, Podemos se ha pronunciado a favor del fin último para el que fue concebido: Hacer la revolución, implantar el chavismo-comunismo, acabando con la propiedad privada.

Echenique pide “expropiar” a las empresas para afrontar el coronavirus.

Teresa Rodríguez, en Andalucía, más de lo mismo, incluso habla de hacer un Banco Público con los ahorros expropiados a todos los ciudadanos.

Pablo Iglesias nos recuerda el art. 128 de la Constitución, amenazando con “Toda la riqueza del país en sus distintas formas y sea cual fuere su titularidad está subordinada al interés general”. Calla todo lo que la Constitución y Legislación española dice sobre la propiedad privada. De ahí al “exprópiese” de Maduro, solo hay un paso. Y lo que es peor, Pedro Sánchez, los sanchistas ni el PSOE como partido, han salido a desmentirlo, a destituirlo ni a pararle los pies o cerrarle la boca.

Considero, y espero, que no llegaremos a eso, pues supondría imponer el chavismo en España por Real Decreto, arruinar a empresas y particulares, apropiándose el Estado de todo el esfuerzo privado que durante muchísimos años ambos colectivos han trabajado, y ante el que habría que responder de forma contundente a través de cualquier medio público y privado, claveles contra rosas, espadas contra hoces, la razón sobre la sinrazón, pues seríamos todos los ciudadanos expoliados y perjudicados.

La gobernabilidad de España se le están yendo, se le ha ido, de las manos al presidente del Gobierno, Pedro Sánchez. De todo el Consejo de Ministros, solo uno ha dicho la verdad, el ministro de Ciencia e Innovación, Pedro Duque Duque, que es el único que no ha mentido sobre la fecha en la que tuvieron conocimiento real de la peligrosidad del coronavirus; dos grandes decepciones de dos, hasta ahora, grandes profesionales, el Ministro de Justicia, Juan Carlos Campo Moreno, y el ministro de Seguridad Social, José Luis Escrivá Belmonte, que a las primeras de cambio han caído de rodillas ante las directrices del poder; y dos, mujeres, que son las que están teniendo la cabeza despejada y evitando el colapso político, la ministra de Defensa, Margarita Robles Fernández, y la vicepresidenta de Asuntos Económicos, Nadia Calviño Santamaría, que fue recibida hace unos días por el Rey y que es quien verdaderamente lidera el Gobierno para que Podemos no establezca sus ideas comunistas. Y que no sería mala presidenta de un nuevo Gobierno, con Pedro Sánchez dimitido y Pablo Iglesias destituido, de concentración política constitucionalista, para encauzar tanto las negociaciones hasta ahora fracasadas con Europa, como para reconstruir la economía y el país que teníamos no hace tanto.

“Es el momento de afrontar una responsabilidad que no está al alcance de este Gobierno. Debe convocarse un gabinete de crisis donde no estén presentes los actuales ministros, sino gente cualificada. El experimento de la coalición ha caducado ya”. Son palabras de Felipe González; claro que alguno lo negará o dirá que ya pertenece a esos a los que no hay que darles preferencia en atención sanitaria en el supuesto de coronavirus.

Cuando pase esta pandemia, nada será igual. Nadie ganará lo mismo ni tendrá el mismo poder adquisitivo que ha tenido hasta ahora; habrá que reducir políticos, como ha hecho Italia, recortando diputados, senadores y asesores, ministrillos autonómicos y concejales; habrá que incentivar la contratación de empleados; habrá que reducir el “todo gratis” para muchas personas y en muchas cosas; habrá que modificar el asunto de las pensiones futuras; y habrá que revisar y controlar que no se pierda ni un euro por ningún camino en el que transite dinero.

Soy consciente que este artículo me traerá descalificaciones por parte de los trolls y dóberman del poder establecido, pues no va a gustar nada a todos los que, al igual que cuando Franco tenía bien colocados a los de la Falange, ahora están bien colocados y/o subvencionados por pertenecer al PSOE, Podemos y a algún sindicato amigo de ellos. Esa es su gran valía, la misma que la mayoría de los ministros del actual Gobierno: Aceptar con agrado cuantas indicaciones se les formula.

 

Lucha en el poder

Cuando hicimos un análisis de los Ministros del Gobierno de esta Legislatura, decíamos de Nadia Calviño Santamaria que nació en La Coruña, 51 años, economista por la UCM y Licenciada en Derecho por la UNED, pertenece al Cuerpo Superior de Técnicos Comerciales y Economistas del Estado, en dónde ha trabajado durante muchos años; posteriormente estuvo en la Comisión Europea como Directora General de varios departamentos. Habla español, inglés, francés y alemán. Casada, es madre de cuatro hijos. No es afiliada al PSOE. Pedro Sánchez la incorporó a su Gobierno en 2018 como Ministra de Economía.

De pensamiento liberal, europeísta, negociadora, hábil, inteligente, muy trabajadora, perfeccionista, técnica de alto nivel, de carácter cordial pero firme y siempre sonriente. Sus críticos dicen de ella que cede poco en las negociaciones. Tiene unas magníficas relaciones con el Partido Popular y con Ciudadanos.

En su nuevo puesto como Vicepresidenta de Asuntos Económicos, será fundamental para contener el gasto público que Podemos pretender expandir, si por ellos fuera, hasta el infinito, en un país dónde la deuda pública crece de una forma exagerada y el crecimiento esperado de la economía española para 2020 según el Servicios de Estudios de BBVA será del 1,60%, en vez del 2,10% y del 1,80% que prevén otros organismos, entre ellos el propio Gobierno.

 

 

Calviño es un antídoto contra la preocupación de la Unión Europea ante la presencia de los comunistas en el Gobierno de España, dada la gran reputación que tiene en todos los foros comunitarios, labrada durante más de una década como alto cargo de la Comisión Europea. Y, en última instancia, quien debe poner los medios económicos que se precisen para que, por tercera vez en la democracia, no volvamos a entrar en un nuevo periodo de crisis financiera de gobierno socialista.

Cuando acabe su presencia en el Gobierno, si no sale perjudicada en esta Legislatura, es una mujer que puede figurar en todas las quinielas para ser Gobernadora del Banco de España, Directora del FMI o puestos similares.

Pues menos mal que esta mujer está en el Gobierno, que es la que se opuso a la nacionalización de las eléctricas y medios de comunicación propuesto por Pablo Iglesias, que se ha visto apartado de todo protagonismo sobre las medidas económicas tomadas en función del tema del coronavirus.

Podemos ha puesto en funcionamiento toda su maquinaria en las reces sociales en contra de Carmen Calvo y Nadia Calviño, que son las que han puesto algo de orden en el desmadre político y económico en el que nos encontramos, tildándolas de “representantes del IBEX 35” y tratando de soliviantar a las masas como si fueran ellos los que van a sacar a España de la profunda crisis que ya está a las puertas de las empresas y familias.

Aprovecha, además, para poner en el punto de mira la monarquía, a la que los políticos en el poder están ninguneando y la oposición no es consciente de la gravedad del momento. Dos repúblicas en España, dos guerras civiles.

Lo que verdaderamente cambia los sistemas políticos, apareciendo los dictadores de derechas o de izquierdas, es el hambre. Yo, ahí lo dejo …