Archivo de etiquetas| mentiras

Los sumisos tienen ideologías

Durante muchos años de trabajo, de reuniones interminables en donde nos jugábamos un café apostando por el número de veces que el ponente de turno utilizaba las “muletillas” que sabíamos tenía, (ehh – vale – me entendéis – por ejemplo – que digo yo – bien, sigamos – estooo – digamos – creo – en esta línea – etc), habiendo leído mil y una veces “Las aptitudes y el carácter – Aspectos fisiognómicos” de Fred Weber, edición española de 1976,  y ejercido en algo parecido a un confesionario no religioso durante años, tengo la habilidad de saber cuándo alguien miente, en estos tiempos en el que algunos pretenden que su mentira sea la verdad perpetua.

Por eso, ya no me preocupa que me mientan, pero sí que me crean tonto. La actuación de nuestra ministra de Hacienda y portavoz del Gobierno, María Jesús Montero, trianera de Sevilla, cincuentañera, divorciada, licenciada en Medicina, que en su juventud hizo a pelo y a pluma ya que militó en la Juventud Obrera Cristiana (JOC) y en las Juventudes Comunistas, y era considerada una hippie comunista, totalmente en contra del capitalismo y de los ricos, diciendo hace unos días en televisión que “el líder del Frente Polisario no entró con una identidad falsa, entró con una identidad diferente”, bate todos los retorcimientos de la lengua española, riquísima en sus acepciones y sinónimos, tratando de enmascarar una actuación gubernamental digna de la TIA de los tebeos de mi infancia.

La llegada a España de Brahim Ghali, líder del Frente Polisario, amigo y camarada de Pablo Iglesias, con identidad falsa (sinónimos: adulterado, fingido, simulado, ficticio, inexacto, incorrecto, amañado, fraudulento, hipócrita, fariseo, mentiroso, embustero, impostor, traidor, desleal), su llegada a una base militar española sin conocimiento de la ministra de Defensa, su ocultación a uno de los países amigos y vecinos, con los que tenemos obligación de ser leales y que tiene uno de los servicios secretos más eficientes del mundo, de una persona llamada a testificar por el juez Pedraz por acusaciones de “genocidio en concurso con delitos de asesinato, lesiones, detención ilegal, terrorismo, torturas y desapariciones”, debería llevar aparejada, de forma inmediata, la dimisión o el cese de la ministra de Exteriores, del ministro del Interior y de quien, con toda probabilidad, autorizó esa actuación, el presidente del Gobierno.

Pero si hay alguien que “miente más que parpadea” (ver Amazon), ese es nuestro ínclito Pedro Sánchez, para el que se va a hacer una nueva ley en la que prescribirán los delitos por fraude o plagio de tesis doctorales a los tres años de los hechos, mientras la ley permite que dos marroquíes con múltiples antecedentes penales, detenidos en Sabadell por robo con violencia, golpear y tratar de estrangular a la víctima, sean puestos en libertad inmediata tras haberse negado a declarar en comisaría.

El Tribunal Supremo ha dictaminado en contra de conceder el indulto a los golpistas catalanes, con una contundencia aplastante y razonamiento jurídico impecable:

Como recuerda el Fiscal del Tribunal Supremo, la ley reguladora del indulto exige que para su concesión concurran razones de justicia, equidad o utilidad pública, principios jurídicos que tienen una estrecha vinculación con el restablecimiento de la legalidad y con el cumplimiento de los fines que persiguen las penas; la reeducación y reinserción social de los condenados …. Pues bien, la excepcionalidad que define no está presente en este caso. (……)

Esta Sala no puede hacer constar en su informe la más mínima prueba ni el más débil indicio de arrepentimiento. Ni siquiera flexibilizando ese requerimiento legal y liberando su exigencia de la necesidad de un sentimiento de contrición por el hecho ejecutado, podríamos atisbar una voluntad de reencuentro con el orden jurídico menoscabado por el delito. El mensaje transmitido por los condenados en el ejercicio del derecho a la última palabra y en sus posteriores declaraciones públicas es bien expresivo de su voluntad de reincidir en el ataque a los pilares de la convivencia democrática, asumiendo incluso que la lucha por sus ideales políticos -de incuestionable legitimidad constitucional- autorizaría la movilización ciudadana para proclamar la inobservancia de las leyes, la sustitución de la jefatura del Estado y el unilateral desplazamiento de la fuente de soberanía. (…..)

En suma, no puede ser democrático movilizar a una parte de la ciudadanía catalana como instrumento de presión y apoyo a un marco jurídico que -según se recogía en el hecho probado de la sentencia- “… declaraba abolida la monarquía constitucional, convirtiendo al presidente de la república en el jefe del Estado Catalán, que asumía su más alta representación” y que atribuía al Parlament el nombramiento del Fiscal General de Cataluña, modificaba el régimen jurídico de la nacionalidad de los residentes en Cataluña, redefinía los límites territoriales que habrían de ser abarcados por el nuevo Estado y regulaba la sucesión del Estado Catalán en la titularidad de todos los bienes y derechos del Estado Español en Cataluña. (…..)

Por cuanto antecede, la Sala INFORMA NEGATIVAMENTE la concesión de cualquier forma de indulto -total o parcial- de los condenados …….     

Y Pedro Sánchez manifiesta, con reiteración, que “en los principios constitucionales no se encuentran la venganza o la revancha” (…) “es muy importante mirar hacia el futuro, aprender de los errores y ser conscientes que entre los valores primordiales de la Constitución no está la venganza ni la revancha”. Luego, a sensu contrario, indultar a los golpistas catalanes es concordia. Más grave: Se pasa por el perineo al Poder Judicial, uno de los elementos básicos de cualquier democracia, rematando la faena con una concepción muy personal de la misma: “Este Gobierno tomará su decisión con independencia del número de diputados que nos apoyen”.

Me ha dejado ojiplático, o sea, con los ojos como platos, muy abiertos a causa del asombro ante la palabrería de nuestro presidente, sinónimo de atónito, sorprendido, asombrado, pasmado, boquiabierto, patidifuso o alucinado. Miramos al futuro y olvidamos cosas de hace cuatro días, como los presos de ETA o de los golpistas catalanes, y en cambio no se nos cae de la boca la Ley de Memoria Histórica y lo malo que fue Franco, los que mató, los que fusilaron los republicanos y comunistas no, esos eran santos vestidos de partisanos, y el colchón que estrenó Pedro Sánchez en la Moncloa vale un nuevo desencuentro fraternal entre españoles, la enemistad de Marruecos y ser el hazmerreir de todo el mundo, incluido Estados Unidos, cuyo presidente Joe Biden ha dicho, textualmente “We do not have any meeting point with the Spanish president” para que no haya errores de traducción, lo que es lo mismo “No tenemos ningún punto de encuentro con el presidente español”. Más claro, agua; más rojo, sangre.

Lo peor de todo es que el pueblo, el que trabaja y paga impuestos, está tan callado como cuando Jarcha cantaba en 1976 aquello de “yo sólo he visto gente que sufre y calla / dolor y miedo / gente que sólo desea su pan / su hembra y la fiesta en paz / yo sólo he visto gente muy obediente hasta en la cama / gente que tan sólo pide vivir su vida, sin más mentiras y en paz / …

Cuando Rodríguez Zapatero se dejó fotografiar con el rey de Marruecos con un mapa en el que se indicaba que dentro de las fronteras de ese país se incluía Andalucía, Canarias, Ceuta, Melilla y llegaban hasta las de Argelia y Mauritania, callamos.

Cuando se humilló la bandera de Estados Unidos, sagrada para todos los americanos, cualquiera que sea su Estado origen, callamos.

Cuando se retira nuestra cooperación militar con nuestros aliados, callamos.

Cuando se deja que nuestro Ejército utilice armas y carruajes que son chatarra en cualquier contienda actual, callamos.

Cuando los sexos se convierten en géneros y hay tantos como personas, callamos.

Cuando los políticos colocan en el poder únicamente a los más adictos, a sus poliamores, parientes y familiares, en número que multiplica exponencialmente a lo que había en la dictadura franquista, callamos.

Cuando nos imbuyen ideas comunistas, vendiéndonoslas como si fuera progresismo, callamos.

Cuando se humilla al Poder Judicial para dar  tiempo a que se arme el enemigo, callamos.

Cuando se preocupan por lo que pueda pasar en el año 2050 mientras hay personas guardando interminables esperas para obtener un plato de sopa, callamos.

¿Hasta cuándo nuestro silencio, el de los hombres libres que tienen ideas hemos de vernos postergados por los sumisos que tienen ideologías? La frase es de Teócrito, poeta del helenismo, siglos IV – III antes de Cristo.

La cuesta política de enero

Vamos a tratar de resumir los acontecimientos políticos más importantes, en mi opinión, que se han producido en nuestro país durante el presente mes, en sus diferentes versiones.

– El año empezó con una mentira más de nuestro Gobierno. España y Reino Unido llegan a un acuerdo sobre Gibraltar y la ministra de Asuntos Exteriores, Arancha González Laya, dice que se trata de un «acuerdo histórico» porque «Para poder entrar en un Gibraltar integrado en el espacio Schengen, la responsabilidad del control está en manos españolas. En el puerto y en el aeropuerto».

Esas declaraciones son desmentidas a las cuarenta y ocho horas por el primer ministro de Gibraltar, Fabián Picardo, manifestando que España «no tendrá ningún control» sobre el puerto ni el aeropuerto de Gibraltar. «Según el Acuerdo de Nochevieja, solo Gibraltar decide quién entra en Gibraltar y ningún agente español realizará controles de ningún tipo en el aeropuerto ni en el puerto de Gibraltar, ni ahora ni en los cuatro próximos años. Esta es nuestra tierra». Seguirá siendo un paraíso fiscal y podrán utilizar la sanidad pública y los hospitales españoles, gratis, cuando los necesiten.

– Hay que ser muy ruin, zafio, pérfido, mezquino, indigno, malvado, para esconder la bandera de España con unas flores de plástico en la retransmisión de TVE de las campanadas fin de año en Nochevieja. «¿Vos creéis que un hombre puede vivir sin honor?», preguntó el Cid Campeador. El dinero de todos los españoles al servicio de unos cuantos que quieren destruir la nación.

– La oposición política ha preguntado al Gobierno, en el Congreso, sobre cuántas pateras e inmigrantes ilegales venían en esas embarcaciones y cuántos de ellos con Covid se han fugado de los CIE. El Gobierno ha calificado el tema «secreto» para así no responder a la oposición. Secreto, ¿por qué? ¿qué temen y a quién? ¿dónde han quedado las palabras de Pedro Sánchez de «(…) combatir la desafección política ciudadana con ejercicios claros de transparencia, mecanismos estrictos de control y garantías en la rendición de cuentas»?

– Pese a que Cataluña es la comunidad autónoma que más vacunas contra el coronavirus va a recibir en el primer reparto que ha decidido el ministro Illa, ha llegado tarde a la compra de las neveras portátiles para poder movilizar las vacunas, que no las tendrán hasta mediados del mes de febrero y, mientras tanto, no pueden transportarlas debidamente hasta los puntos de inyección a los ciudadanos.

– Ahora se ha conocido que el ministro Illa fue destituido como director general de Infraestructura de la Generalitat de Cataluña en 2009 por un sobrecoste en la construcción de la Ciudad de la Justicia de Barcelona, presupuestado en 255 millones de euros y que acabó costando 388 millones de euros. Va a resultar que Isabel Díaz Ayuso no tiene el copyright de los “zendales”.

– Un Juzgado ha dictado sentencia contra Podemos por «manipular el resultado de las urnas …», acerca del sistema informático de pucherazo en las primarias de ese Partido. «Quien hace un cesto, hace ciento». Imagínense la que se puede armar en unas elecciones generales …

Donde se ha liado parda ha sido en Estados Unidos, con eso de si ha habido fraude electoral o no, con una imagen tercermundista, impropia de la nación más poderosa del mundo y de un presidente que, nos guste o no, ha conseguido el mayor crecimiento del PIB, el desempleo más bajo y el índice de paro más bajo desde el año 1960. Y como últimamente estamos en cualquier salsa agria que se cocine, el General Michael T. Flynn, que fue director de la Agencia de Inteligencia de la Defensa, ha acusado al gobierno de España de estar implicado, junto a otros países, en ese supuesto fraude electoral en las presidenciales de aquel país, a través de la empresa Dominion y el Sistema Smarmatic, que es el mismo que se utiliza en Venezuela y en España, aquí por el Grupo Indra.  ¿Quién controla al controlador? ¿Quién audita al auditor?

– La Fundación de Podemos plantea «nacionalizar los sueldos y una política industrial estatista». Y Pablo Iglesias, las eléctricas. De momento, ha conseguido que los okupas no puedan ser desahuciados si rompen una puerta para entrar en un piso vacío sin violencia o intimidación de las personas. Venezuela en estado puro: Dictadura, hambre, miseria.

– La semana pasada hablábamos sobre la previsión de que bajara el precio de la luz hasta un 13% de manera progresiva durante los próximos 5 años. La realidad es que el precio se ha disparado con una subida del 27% en los primeros días del año. «Si el Gobierno lo consiente, será cómplice», decía Iglesias, en 2017 cuando, con Rajoy, subió el 8%. También decían lo mismo Pedro Sánchez e Irene Montero. Ahora callan.

– El rey Felipe VI preside la Pascua Militar y dice: «La Constitución reconoce las libertades y los derechos y consagra los valores y el orden democráticos, también los deberes a los que todos estamos sujetos. Todos estamos incondicionalmente comprometidos con ella porque es el origen de la legitimidad de todos los poderes y de todas las instituciones del Estado». División de opiniones, con aplausos mayoritarios de los constitucionalistas.

– Según datos a diciembre 2020 del Ministerio de Economía, España lidera el paro joven en Europa con 40,9%; el paro juvenil femenino se ha situado en el 43,1%, mientras que el desempleo entre los hombres menores de 25 años alcanza el 39,8%. Son las peores cifras históricas desde febrero de 2009. El perfil medio corresponde a los que tenían un contrato temporal o no han cursado estudios secundarios o universitarios, o sea, los de menos formación. ¡¡Celaaaaaaaaaaa!!

– Una nevada, esperada y pronosticada por todos los meteorólogos, ha provocado el caos en toda España, y ha habido que esperar a que lloviera para que se limpiaran ciudades y carreteras de forma natural, olvidando lo que dijo Pablo Iglesias en enero de 2018 sobre otra nevada similar. Demasiados parraplas hay en España, decía el castúo.

– El Parlamento catalán ha pretendido aplaza las elecciones autonómicas, demora que, parece ser, perjudica al PSC, ante lo cual han surgido opiniones discordantes por parte de los socialistas, sector sanchista, los que callaban el año pasado cuando pasó lo mismo en Galicia y País Vasco. Uno le pregunta a otro: ¿Cuántos panes te comerías? Y el otro le responde: ¿De tu cesto o del mío?

– Sánchez promete a Bildu y ERC Consejos Autonómicos de Justicia para controlar a los jueces, desgajando funciones actualmente comprendidas en el Consejo General del Poder Judicial (CGPJ) y traspasando a las autonomías separatistas esas competencias, se supone que para que los independentistas puedan controlar a los jueces, liberar a sus respectivos delincuentes políticos presos, y ejercer sin cortapisas su injerencia política en la justicia. Sería el final encubierto de la unidad de la nación, independencia de hecho, ante cuya actuación deberían entrar en funcionamiento los artículos de la Constitución que correspondan.

– Esta nos llega desde Estados Unidos, pero no pasará mucho tiempo sin que alguien al que le falte un hervor o no sepa quién es su padre, trate de imponerlo aquí. Nancy Pelosy, presidenta de la Cámara de Representantes de los Estados Unidos, del Partido Demócrata, que es la izquierda política de la nación, pretende cambiar la forma de hablar y escribir en dicho organismo, imponiendo una ideología transgénero, eliminando del Código de Conducta Oficial de la Cámara las siguientes palabras: «padre, madre, hijo, hija, hermano, hermana, tío, tía, primo hermano, sobrino, sobrina, esposo, esposa, suegro, suegra, yerno, nuera, cuñado, cuñada, padrastro, madrastra, hijastro, hijastra, hermanastro, hermanastra, medio hermano, media hermana, nieto y nieta», utilizando términos «neutrales» o modificando expresiones como «marinero» que será reemplazado por «gente de mar» o «presidente» por «Presidencia».

No preocuparse, el tiempo fluye …..

Publicado en PUERRTA DE MADRID de Alcalá de Henares el 29-01-2021

Mientes más que Pedro Sánchez

El uso y la costumbre, el llamado derecho consuetudinario, es una fuente del derecho. Son normas jurídicas que no están escritas, pero se cumplen porque en el tiempo se han hecho costumbre cumplirlas; es decir, se ha hecho uso de esa costumbre que se desprende de hechos que se han producido repetidamente, en el tiempo, en un territorio concreto. Tiene fuerza y se recurre a él cuando no existe ley (o norma jurídica escrita) aplicable a un hecho. Un ejemplo de esto es la Constitución no escrita de Inglaterra.

La enumeración de fuentes del art. 1 CC se cierra con los llamados principios generales del Derecho, fuente subsidiaria de segundo grado; esto es, que las normas que se contienen en esos tales principios generales se aplican sólo en defecto de ley o costumbre aplicables al caso. (Derecho UNED – Principios Generales del Derecho).

Sixto Sánchez Barbudo-Leyva, profesor de la Universidad Pablo de Olavide de Sevilla, tras citar a numerosos autores desde el Emperador Augusto en el siglo I a.C. hasta Tomás y Valiente, concluye: “Entendemos, en virtud de los argumentos expuestos, que actualmente la costumbre, no obstante, la literalidad del Código Civil y del Fuero de Navarra, no es fuente de derecho, más bien fuente de regulación, con el permiso y bajo el control de la ley”.

Sea como fuere, el pueblo español es muy sabio, y en las aldeas y pequeñas poblaciones prácticamente todo el mundo tiene un mote, o sobrenombre que se da a una persona por una cualidad o condición suya, hasta tal punto que en los actos notariales se cita el nombre del sujeto compareciente, acompañado de un añadido que dice “conocido como tal (y aquí el mote)”.

En la política actual española hay una frase que se ha convertido en uso y costumbre del devenir diario: Mientes más que Pedro Sánchez.

No hay que recurrir a las hemerotecas para acordarse de aquello de que “no dormiría tranquilo con Podemos en el Gobierno”, o “si quieres te lo digo veinte veces, no pactaremos con Bildu”, o “el comité de expertos del coronavirus”, del que tanto el presidente del Gobierno, como el ministro de Sanidad o la portavoz del Ejecutivo hablaron de la existencia de dicho comité, y Fernando Simón justificó que no se dieran sus nombre para evitar que sufrieran “presiones”. Dijo Pedro Sánchez: “estamos siendo asesorados por expertos de una extraordinaria calidad desde el punto de vista científico y de compromiso de servicio público y lo único que puedo hacer es reivindicar su profesionalidad y reconocer su compromiso”.

Un profesor de la facultad de Medicina de Zaragoza me comentó que Fernando Simón fue un excelente alumno suyo y que después se había mostrado como un gran experto en su especialidad. Pero claro…. llegó la canonjía y se cumplió el Principio de Peters, un magnífico virólogo alcanzó su nivel de incompetencia como comunicador y dirigente en un puesto de relevancia política. Y no es el único; en el Gobierno hay quien no ha tenido nunca competencias, quien nunca las tendrá y quien ha alcanzado su nivel de incompetencia, como nuestro presidente Pedro Sánchez; muchas veces las inteligencias no están al alcance de los puestos, y él es un ejemplo evidente, y con él no vamos a salir de la presente crisis económica ni vamos a poder pagar el rescate europeo en el que nos encontramos.

 

 

Como la mentira tiene las piernas muy cortas, la semana pasada “El Ministerio de Sanidad negó al Consejo de Transparencia que existiera un comité de expertos encargado de decidir qué territorios iban avanzando en la desescalada del confinamiento cuando este organismo, a raíz de una denuncia, le preguntó si se ajustaba a la ley su negativa a hacer públicos los nombres de las personas que asesoraban en ese proceso. Así consta en un escrito que el Defensor del Pueblo ha dirigido a varios diputados del Grupo Popular en el Congreso que solicitaron su intervención después de que el Gobierno rechazara enviarle los nombres de las personas que componían ese comité científico”.

O sea, se inventaron el “Comité de Expertos” para darle a sus ocurrencias un halo científico, mientras morían miles de ancianos, se colapsaba la Sanidad y los medios de comunicación afines y subvencionados nos ocultaban los millares de ataúdes del Palacio de Hielo y de otros tanatorios improvisados.

Hemos llegado a una situación en la que los actos y mensajes del Gobierno son mentira tras mentira, ¿dónde quedó aquello de “los españoles necesitamos un gobierno que no mienta”?, y hemos entrado en una dinámica de aceptar sin rechistar todo lo que nos digan, como en el cuento de la ranita que empieza bañándose en agua templada y acaba cociéndose en agua hirviendo. No soy capaz de entender cómo se engaña a 47 millones de españoles en un tema en el que ha habido casi cincuenta mil muertos, diciendo que confíen en un Comité de Expertos que nunca existió, se descubra la mentira, y no pase nada. En cualquier país verdaderamente democrático, eso, por sí solo, haría caer el gobierno de turno.

El VP Pablo Iglesias, que prometió la Constitución y su lealtad al Rey, ataca claramente para derrocar la monarquía, se lamenta en público que los golpistas catalanes dirigentes del procés, el líder de ERC, Oriol Junqueras; el exconseller Joaquím Forn; el líder de Òmnium, Jordi Cuixart; el expresidente de la ANC Jordi Sánchez y el exconseller Raül Romeva, vuelvan a la cárcel: «Es una mala noticia», después de que la Justicia haya revocado el tercer grado de todos ellos y por tanto, les obligue a volver a prisión de manera inmediata, como si ya fuera el Nicolás Maduro español y en su figura se concentrara el poder legislativo, el político y el judicial.

El inspector jefe de Fronteras del aeropuerto de Madrid-Adolfo Suárez que encubrió la reunión de Ábalos con la VP de Venezuela, Delcy Rodríguez, en tránsito para Turquía, ha sido ascendido a agregado de Interior en la embajada española en Niamey (Níger), uno de los puestos mejor pagados de la diplomacia española. El segundo inspector jefe de Seguridad también ha sido ascendido a Comisario, tras ocho convocatorias anteriores suspendidas. Un policía, una inspectora de policía y dos comisarios que estuvieron cerca de los hechos aquella noche, también han sido trasladados a mejores destinos. Todo ello bajo el auspicio del Ministerio del Interior de Marlaska.

Los fiscales acusan a la Fiscal General del Estado, Dolores Delgado, de ocultarles información en las 51 causas abiertas contra el Gobierno por su gestión del coronavirus. ¿Fiscal General del Estado o del PSOE?

Y la oposición, ¿qué? El año pasado fueron Casado (PP) y Arrimadas (CD) los que asistieron a Bilderberg. Callan, aceptan sus puestos como segundones, y cobran todos los meses. Y se desmarcan de la anunciada Moción de Censura que parece va a presentar VOX en septiembre, no siendo conscientes que las mayorías absolutas se han acabado en España para siempre y si quieren gobernar algún día, tendrán que ir juntos esos tres partidos.

 

 

El «No es eso, no es eso», las palabras con las que Ortega y Gasset concluyó su discurso «Rectificación de la República» y en el que alertó del carácter sectario y radical de la misma, siguen sin escucharse. Y repetimos circunstancias, exactamente en el mismo punto. Con el agravante que ahora estamos sordos, mudos y a falta de un verdadero líder que nos devuelva la democracia y la libertad que hemos venido disfrutando, tanto con el PSOE como con el PP, hasta que llegó Zapaterito de Babia al poder, ahora valedor del régimen chavista ante toda Europa, superado con creces por el comunismo confeso de Pablo Iglesias, que no se esconde en su idea de acabar con la monarquía, la Constitución, la propiedad privada, la libertad de opinión y con la clase media, traspasando el dinero que ganan con su trabajo y esfuerzo, a los que no producen nada ni piensan hacerlo en toda su vida. “Mal se le pone el ojo al caballo” que dicen los criadores de yeguadas cuando ven que un animal no va a tardar mucho en morir.