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No hay selección nacional de camareros

En enero de este año escribía yo un artículo titulado “Dimisión con honor” en el que decía que había presentado su dimisión, asumiendo la responsabilidad de sus errores y anteponiendo su honor, el general de ejército del Aire, Villarroya Vilalta, Jefe del Estado Mayor de la Defensa – JEMAD – máxima autoridad militar española, por haberse vacunado contra el coronavirus, junto a otros altos cargos militares dentro del plan de vacunación del EMAD, porque las Fuerzas Armadas tienen asignado por el Ministerio de Sanidad un cupo de vacunas, al margen de las que se reparten entre las comunidades autónomas para ser suministradas a la población civil, de las que al Estado Mayor de la Defensa le corresponde un porcentaje para el que se estableció un orden de prioridades: personal sanitario, militares que van a participar en misiones internacionales y la estructura de mando, siguiendo un criterio de edad.

Todos somos iguales ante la ley, pero no igual de importantes para la colectividad de los ciudadanos. En mi opinión, el Rey, la Princesa heredera, el presidente del Gobierno, la vicepresidenta primera del Gobierno, el JEMAD, el presidente del CGPJ, por su importancia y por los problemas que podrían presentarse si alguno de ellos muriese de forma repentina por el coronavirus, deberían haberse vacunado los primeros, televisado en directo para general conocimiento, dando ejemplo acerca de la seguridad de las vacunas y salvaguardando sus vidas por el puesto que tienen o desempeñan en la de todos los españoles, en unos momentos convulsos en los que la nación los necesita sanos física y mentalmente.

Me llovieron críticas por todos los lados, que Franco estaba muerto, que todos somos iguales, que nadie tiene que tener prevalencia sobre nadie, en fin, qué haría yo sin mis enemigos que, menos bonito, me dijeron de todo.

Ayer 8 de junio, saltándose el orden establecido por las autoridades, estas mismas autoridades autorizan a vacunarse a los futbolistas de la selección española de futbol, hombres entre 20 y 35 años, ninguneando al resto de españoles de esa edad, y no digamos a los comprendidos entre esos 35 y 59 años, pendientes aún de vacunación. No alcanzo a comprender por qué esos privilegios ante cualquier camarero, dependiente de supermercado, empleado de banca, fontanero o abogado de oficio. Y mucho menos que no se oiga ni una sola voz discordante de esos mismos que censuraban que se hubiera vacunado el JEMAD y la propuesta que yo hacía respecto a las máximas autoridades del país.

Y es que los intereses de “pan y fútbol” para que el ciudadano no piense en los verdaderos problemas que tenemos, y la presión de los medios de comunicación que viven de ello, que verían mermados sus ingresos de una forma importante, hacen que conculquemos, una vez más, el principio de igualdad que marca la Constitución.

Los futbolistas tienen mucho poder fáctico. También ayer, un medio de comunicación nacional publicó que diez jugadores del Real Madrid habrían vetado el fichaje de Conte como entrenador, porque es una persona dura en la exigencia y en el trabajo físico, en cuyo aspecto todos los equipos españoles llegan a Europa arrastrándose por los campos, señal de una deficiente preparación. Cuando un empleado alcanza tal poder en la empresa que se cree el dueño, que impone sus ideas por encima del empresario, ese empleado ha alcanzado su nivel de incompetencia y sobra en la empresa; y los futbolistas no dejan de ser unos empleados en unas empresas que se llaman clubs de fútbol. De ahí las malas formas que muchos importantes jugadores han tenido de salir de sus equipos, y las que nos quedan por ver.

Volvemos a comprobar que el metro no tiene cien centímetros para todo el mundo, que el que no tiene padrino no se bautiza y que seguimos anclados en un mundo caciquil, igual que en la etapa franquista y, lo que es peor, igual que en el siglo XIX. Más vale ser adicto que apto.

A las diez, en la cama estés

Tenemos nueva ministra de Sanidad, la anterior ministra de Política Territorial, una canaria que ha pasado totalmente desapercibida hasta ahora, de la que ni le suena el nombre a la mayoría de los españoles. No le será muy difícil hacerlo mejor que su antecesor Salvador Illa, una buena persona, educada, afable, trabajadora, pero sin conocimientos para liderar y controlar la pandemia del coronavirus en la que estamos metidos. Yo también soy una buena persona, creo, pero si me encargan construir un puente sobre el río Henares, se cae al primer pilar que ponga. Es la diferencia entre adeptos y aptos para desempeñar un cargo.

Mientras tanto, La Comunidad de Madrid ha agotado sus existencias disponibles de vacunas; Más Madrid, las migajas de Podemos, ha pedido la suspensión cautelar del Hospital Zendal de Madrid, pretendiendo que cierre las instalaciones y se echen a la calle a todos los pacientes. Según un reportaje publicado en El Mundo, el hospital cuenta con “67 médicos fijos, uno por cada 5,5 pacientes; 435 enfermeras, 1,2 por paciente; 355 auxiliares de enfermería, 0,96 por paciente; técnicos de laboratorio, de radiodiagnostico; técnicos de farmacia, etcétera, además de fisoterapeutas, trabajadores sociales, celadores… En total, en estos momentos trabajan en el hospital de modo permanente 1.150 personas, además del personal de limpieza, seguridad, administrativos, etcétera”. España es el país de la envidia, que no se toma ningún día libre: “Dale al diablo lo que es suyo, lujuria, envidia y orgullo.”

El nuevo ministro de Política Territorial es la constatación de que Celáa lleva razón con su Ley de Educación: Un muy mal estudiante, que repitió cinco años el primer curso de una carrera universitaria, expulsado de la universidad por haber agotado las convocatorias, sin haber trabajado nunca, viviendo de chupar en un partido político desde que tenía dieciocho años, puede llegar a ministro del Gobierno de España. Es la formulación que hace Carlos Glatt, mexicano, ingeniero de Diseño Industrial y MBI (Master of Business Innovation), que dice, entre otras cosas, que se regresa al esquema de contratar candidatos a los puestos por aporte personal, sin título universitario que lo avalen. En eso somos pioneros: Begoña Gómez, esposa de nuestro presidente Pedro Sánchez, ha dirigido nueve masters y una cátedra sin tener título universitario oficial. Estamos ante claros ejemplos de que la ministra Celáa pudiese tener ideas herradas, pero no yerra legislando cuantas indicaciones se le formulan desde el dúo marxista-comunista que nos gobierna.

Iceta es quien afirmó en su día: “Si el 65% de la población quiere la independencia de Cataluña, la democracia deberá encontrar un mecanismo para encauzar eso” y “¿Cuántas naciones hay en España? Las he contado. Según los Estatutos de Autonomía, ocho, y si sumamos el preámbulo de Navarra, nueve. Los Estatutos de Galicia, Aragón, Valencia, Baleares, Canarias, Andalucía, País Vasco y Cataluña dicen que son nacionalidades, o nacionalidades históricas. Nación y nacionalidad son sinónimos”. Se ha puesto el lobo a cuidar a los corderos.

Es destituido el JEMAD por vacunarse contra el coronavirus siguiendo las instrucciones de su Ministerio, por una ministra de Defensa sumisa ante su enemigo político Marlaska. Todos somos iguales ante la ley, pero no igual de importantes para la colectividad de los ciudadanos. En mi opinión, el Rey, la Princesa heredera, el presidente del Gobierno, la vicepresidenta primera del Gobierno, el JEMAD, el presidente del CGPJ, por su importancia y por los problemas que podrían presentarse si alguno de ellos muriese de forma repentina por el coronavirus, deberían haberse vacunado los primeros, televisado en directo para general conocimiento, dando ejemplo acerca de la seguridad de las vacunas y salvaguardando sus vidas por el puesto que tienen o desempeñan en la de todos los españoles, en unos momentos convulsos en los que la nación los necesita sanos, física y mentalmente.

Una vez más ha sido el honor, la disciplina, la obediencia debida, lo que este militar ha puesto de manifiesto con su dimisión; lo mismo que él, pero sin órdenes de su superior, han hecho 700 políticos y altos cargos, de los que, únicamente, nueve han dimitido, y no me hablen de colores que la cobardía no tiene ningún color definido.

Las decisiones tomadas por impulso pueden provocar resultados indeseados. Con el título de “Yo acuso” del escritor francés Émile Zola, circula por todas las Salas de Bandera del Ejército un escrito de un excompañero del JEMAD destituido, poniendo de manifiesto el disgusto de los militares (alguien dirá que son solo algunos) por cómo se les está tratando en este momento político, y que la ministra Robles, una de las pocas que se salvan del naufragio del Gobierno, no ha estado a la altura de las circunstancias y ha contribuido, probablemente, a que “alguien se dedique a desmontar las Fuerzas Armadas más al gusto de Podemos”.

Por eso de las coincidencias, ERC, EH Bildu, JxCat, la CUP y el BNG han registrado en el Congreso una petición para la creación de una comisión de investigación sobre la voluntad de los miembros de las Fuerzas Armadas, a las que acusan de “manifestaciones filofascistas” y, sin citarlo textualmente, de franquistas y golpistas. Lo que faltaba: ahora resulta que los buenos son los comunistas, independentistas, secesionistas y anticonstitucionalistas. Y el PSOE justifica el cierre de la cuenta en twitter de VOX con el siguiente mensaje:

“Hay ideas que incitan al odio. Hay ideas que fomentan la violencia sobre el diferente. Hay ideas que son amenazas. HAY IDEAS QUE SON DELITO. En Twitter, en la calle y en cualquier democracia. pic.twitter.com/A2utBp5Aqw — PSOE (@PSOE) January 28, 2021”

No seré yo quien defienda a VOX, pero ¿ya no se pueden tener ideas?, ¿ya no se puede ni pensar libremente? ¿Ha hecho VOX algo inconstitucional? Los que piensan imponer el secesionismo, el hembrismo, el comunismo (no olvidar nunca que mató a cien millones de personas en el siglo XX) y otras ideas o actos que van contra la Constitución, ¿qué, con ellos no va eso de que “hay ideas que son delito”?

Cuanto antecede, hay que enmarcarlo en una situación económica al borde del colapso: El FMI prevé que el déficit español sea del 11,7 % en 2020 y 8,2 % en 2021. La Deuda Pública Española respecto al PIB la sitúa en el 118,2% en 2020 y en el 118,9% en 2021. Son los peores datos habidos desde la Guerra Civil. “La deuda pública se disparó como resultado de la crisis y seguirá manteniendo las vulnerabilidades elevadas. Equilibrar el respaldo a la demanda a corto plazo para la recuperación con la sostenibilidad es crítico”. Otro aviso al “gratis total” y subvenciones indiscriminadas a los votos cautivos. El sistema actual se mantiene porque se retroalimenta:  Libertos, manumitidos en relación de dependencia respecto del patrono, al que debe respetar como padre, y ambos tienen la recíproca obligación de prestarse sustento en caso de necesidad.

Salvo en el tema de seguridad ciudadana, cada vez nos parecemos más a los primeros años sesenta del siglo pasado, incluido el silencio y el miedo de los ciudadanos, solo hemos cambiado el color de la camisa, confinados y vigilados, evidentemente “por nuestra seguridad”, acabando la jornada con el telesánchez a las nueve de la noche, que ha sustituido a “El parte” de RNE a las diez en punto, de conexión obligatoria: “a las diez, en la cama estés; si puede ser antes, mejor que después”. Un pueblo dormido no molesta a ningún gobernante.

Publicado en PUERTA DE MADRID de Alcalá de Henares el 05-02-2021

Dimisión con honor

Desde que Pedro Sánchez llegó a la presidencia del Gobierno de España, solamente dos personas relacionadas con él han actuado con honradez política personal, asumiendo la responsabilidad de sus errores y anteponiendo su honor; claro, que ambos pueden ganarse la vida fuera de la política, no son vividores de ella que tendrían serios problemas en colocarse en la empresa privada, y nunca con una retribución como la que tienen en la pública.

MAXIM HUERTA HERNÁNDEZ, periodista, presentador de televisión, ministro de Cultura en el primer gobierno de Pedro Sánchez, presentó su dimisión como ministro una semana después, tras conocerse que eludió el pago a Hacienda de 218 322 €, empleando una sociedad para tributar por el Impuesto de Sociedades y no por IRPF, a la que cargaba importes correspondientes a una segunda vivienda privada en la playa.

El otro ha sido MIGUEL ÁNGEL VILLARROYA VILALTA, general de ejército del Aire, Jefe del Estado Mayor de la Defensa – JEMAD – máxima autoridad militar española, por haberse vacunado contra el coronavirus, junto a otros altos cargos militares dentro del plan de vacunación del EMAD, porque las Fuerzas Armadas tienen asignado por el Ministerio de Sanidad un cupo de vacunas, al margen de las que se reparten entre las comunidades autónomas para ser suministradas a la población civil, de las que al Estado Mayor de la Defensa le corresponde un porcentaje para el que se estableció un orden de prioridades: personal sanitario, militares que van a participar en misiones internacionales y la estructura de mando, siguiendo un criterio de edad.

Todos somos iguales ante la ley, pero no igual de importantes para la colectividad de los ciudadanos. En mi opinión, el Rey, la Princesa heredera, el presidente del Gobierno, la vicepresidenta primera del Gobierno, el JEMAD, el presidente del CGPJ, por su importancia y por los problemas que podrían presentarse si alguno de ellos muriese de forma repentina por el coronavirus, deberían haberse vacunado los primeros, televisado en directo para general conocimiento, dando ejemplo acerca de la seguridad de las vacunas y salvaguardando sus vidas por el puesto que tienen o desempeñan en la de todos los españoles, en unos momentos convulsos en los que la nación los necesita sanos física y mentalmente.

Siempre me acuerdo de la difunta Pilar Miró, los jóvenes que creen tener derecho gratis a todo ni habrán oído hablar de ella, directora general de RTVE, que dimitió por haberse comprado ropa para utilizar en sus actos oficiales en función de su puesto, con dinero del ente público, hostigada por los cachorros del sector guerrista. ¡Qué tiempos aquellos!

Si hiciéramos un inventario de las mentiras, engaños, opacidades, encausados, investigados, aportaciones anónimas, doctorados fraudulentos, canonjías para compañeros y compañeras de cama, de padres, de hermanos y resto de parentela, participaciones societarias, crowdfunding anónimos y sin control, inmuebles de ostentación que no llegó a tener ningún ministro franquista, y resto de pecados de secreto de confesión, lo de Maxim Huerta y lo del JEMAD son pecadillos veniales que no llegan ni a un mal pensamiento con moza en edad de merecer, o con uno de esos jóvenes que anuncian colonias en la televisión.

El árbol nos esconde la visión del bosque; y tenemos un bosque que es una selva llena se víboras, serpientes, culebras, tigres, orangutanes, gorilas, hormigas rojas, viviendo en unos árboles altos, muy altos y frondosos, que no nos dejan ver la luz del día.