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Pequeños detalles

Dice Hércules Poirot que son los pequeños detalles los que facilitan las pistas para descubrir al asesino, cosas nimias que, para la mayoría de los mortales, pasan inadvertidas.

Hoy se conmemora el nonagésimo aniversario de la proclamación de la II República Española que, transponiendo el resultado de unas elecciones municipales y elevándolas a la consideración de generales, el martes 14 de abril de 1931 el general Sanjurjo, director de la Guardia Civil, se dirige a la casa de Miguel Maura, donde se encuentran reunidos los miembros del comité revolucionario que no estaban exiliados en Francia: Niceto Alcalá-Zamora, Francisco Largo Caballero, Fernando de los Ríos, Santiago Casares Quiroga y Álvaro de Albornoz. Nada más entrar en la casa el general Sanjurjo se cuadra ante Maura y le dice: “A las órdenes de usted señor ministro”, y este comité proclama la República.

Con ello se da por terminado el reinado de Alfonso XIII, Borbón más pendiente de la tensión de las arterias y los nervios peneanos – de casta le viene al galgo –, de “regate corto y manipulación de voluntades”, según Moreno Luzón, que erradicar la incultura, la pobreza y la miseria que había en España.

Con motivo del homenaje a Clara Campoamor en el Congreso, los independentistas catalanes y vascos – ERC, PNV, JxCAT y Bildu – no asistieron al acto por la presencia de la Reina Leticia a la que no esperaba nadie a su llegada al Parlamento. ¿Fallo de protocolo o agravio a la monarquía?

Alguien haciendo honor a su apellido ha justificado su ausencia al no estar de acuerdo con que “la representante de una institución tan corrupta, antidemocrática, reaccionaria, antifeminista y a la que no vota nadie, se atreva a querer representar el espíritu de Campoamor”.

Ese “espíritu de Campoamor” está siendo manipulado por la izquierda, arrogándose algo que no le pertenece, porque Clara Campoamor se exilió de España cuando comenzó la Guerra Civil por los incendios de iglesias, hospitales y colegios católicos, por los asesinatos cometidos por socialistas y comunistas, por las elecciones con actas falsificadas, por el alzamiento de 1934 contra la República, por las huelgas interminables y generalizadas, por el incumplimiento de la ley, por armar a los sindicatos, y por tantos otros hechos que hoy no son discutidos por ningún historiador medianamente serio.

Continuando con el asunto del independentismo, ha surgido una disidencia en Bildu, de extrema violencia y radicalidad, bajo el nombre de GEDAR, compuesta por jóvenes universitarios y feministas, que no estuvieron – por edad – en ETA en su momento, pero que están dispuestos a reanudar la ferocidad y ensañamiento de tiempos pasados y que trae de cabeza a las fuerzas de orden, tanto nacionales como autonómicas.

Mientras, el presidente Joe Biden de Estados Unidos sigue sin ponerse en contacto con nuestro presidente Pedro Sánchez, pero envía al destructor antimisiles más avanzado tecnológicamente -“operaciones efectivas antiaéreas, antisubmarinas, antisuperficie y de ataque en entornos de alta amenaza”- de las Fuerzas Navales norteamericanas desplegadas en Europa, a establecerse en la Base Naval de Rota (Cádiz). En vez de acercarnos a quien nos da y nos protege, somos íntimos amigos de sus enemigos.

Hacienda, mejor que nadie, sabe que el dinero es un bien escaso y que, en estos momentos, el Estado no puede sostener a sus votos cautivos, y a los que parece ha pactado que van a llegar para que los mantengamos, sin subir los impuestos que, como siempre, afectará sobremanera a la clase media, pues los mantenidos no aportan nada y los ricos se buscan los medios para minimizar sus riesgos fiscales. La ministra María Jesús Montero, la que arruinó la Hacienda Andaluza cuando allí fue consejera, pretende obtener una recaudación de 90.000 millones de euros con la subida de impuestos. A la vez, debería publicar, con nombres y apellidos, a dónde y quienes serán los beneficiarios para que la ciudadanía sepa para qué o quienes trabaja.

Los sindicatos UGT y CCOO, mudos y ampliamente subvencionados desde que Pedro Sánchez ocupa el cargo de presidente del Gobierno, anuncian movilizaciones y a hacer del 1º de mayo una “explosión de manifestación” para “cerrarle la boca a todo el mundo, incluida la ultraderecha”. “La mejor medicina contra la ultraderecha son las políticas sociales (…) Que nadie tenga miedo a manifestarse el 1º de mayo”, ha dicho Pepe Álvarez, secretario general de UGT, independentista catalán, que no trabaja desde el año 1976 y que vive del sindicato desde entonces. ¿Cuándo son las elecciones autonómicas en Madrid? Blanco y en botella; rojo y en la mata.

Y ¿qué piden? Derogar la reforma laboral de 2012 y la de pensiones de 2013, y subir el salario mínimo interprofesional (SMI), actualmente en 950 euros al mes. Traducción: más paro, más dinero para los jubilados que no lo aportaron en su día a las arcas públicas y más subvencionados perennes. Todo a costa de la subida de impuestos de la que antes hablábamos.

El Gobierno Español va a reformar el sistema judicial. Ya conocen ustedes quiénes y qué relación personal tienen la presidenta del Congreso, el ministro de Justicia, la Fiscal General del Estado y otros altos cargos relacionados con el Poder Judicial. Tres de las cuatro asociaciones judiciales que hay en este país, que agrupan a más de 2.500 jueces, han pedido a la Unión Europea que actúe ante el “riesgo claro” para el Estado de derecho en España, y denuncian que la “intromisión política en el Poder Judicial” compromete su imparcialidad e independencia. Y Rodríguez Arribas, que fue vicepresidente del Tribunal Constitucional, dice: “Estaría justificado que Europa interviniese en España por la reforma judicial”. ¿Quo vadis Poder Ejecutivo, Poder legislativo y Poder judicial?

Tras su retraso por el tema coronavirus, parece que van a celebrarse los Juegos Olímpicos de Tokio. Como siempre, aparecerán dopajes y otras causas que servirán para acentuar las bondades de unos y las carencias de otros. Los llamaremos mentirosos, falsarios y los acusaremos de habernos engañado.

¿Qué diferencia hay entre un atleta que se dopa para correr los cien metros lisos, para participar en el tour de Francia o para escalar el Everest, y una persona que se droga para pintar un cuadro, escribir una novela, cantar mejor que nadie o componer una canción? Hay un ejemplo muy reciente en la sociedad española, publicado y publicitado en todos los medios de comunicación masivos, y tratado casi como si fuera un héroe. Ha apuntado una frase: “Está todo preparado”, que quienes se mueven en ese mundillo de los que no tienen que levantarse a las siete de la mañana para ir a trabajar, dicen es muy común. ¿Es el metro igual para todos en este asunto? Evidentemente, no. Cuando observamos un cuadro, cuando oímos una ópera, cuando escuchamos una canción, cuando actúa un torero, un cantante o un actor, no nos preocupa si estaba drogado o no cuando compuso su obra o cuando está interpretándola, solo nos importa la belleza de la misma; pero si el que se droga es un futbolista, un ciclista o un atleta, por muy bonito que sea el gol, la carrera sobre la escarpada montaña o la belleza de los músculos en tensión hasta alcanzar la meta, a ese hay que lapidarlo, destruirlo, por falso y mentiroso. Yo no estoy ni a favor ni en contra, ni de una cosa ni de otra; solo lo expongo.

La guinda de la semana la ha puesto Pablo Iglesias: “Sólo un cretino se sentiría bien cuando lo que tiene encima es muchísimo trabajo”. Ese es el espíritu del comunismo, gandul, vago y zángano a la hora de emplear el martillo para trabajar, utilizando la hoz para que lo hagan los que ellos llaman capitalistas.

Todos estos son pormenores de la vida, desapercibos para el gran público, estudiados de Agatha Christie, cuya colección se ha evaporado de mi biblioteca por arte de magia de mi hija, en cuya casa ha aparecido.

La tarea de demostrar la verdad

Carmen Amigo Perez – Mongay

12 septiembre 2018

 

 

Si sabes qué había en Auschwitz pero desconoces Albatera, en Alicante, si has oído hablar de Mauthausen pero nadie te ha hablado de Hospitalet de l’Infant (Tarragona) Si alguien te contó que Dachau estaba a 13 km al noroeste de Múnich pero nadie te contó que existió uno igual en Alcalá de Henares (Madrid)  Si viste en películas que existió Sachsenhausen, pero nadie te contó que existía  Concabella (Barcelona). Si viste películas del bosque de Katin, pero no sabes qué ocurrió en Paracuellos, Si has oído hablar de Adolf Eichmann, pero ignoras qué son los ‘trenes de la muerte’ de Jaén.

Si has oído hablar de Las leyes de Nuremberg, Pero no le ley de Vagos y Maleantes, ni de La Ley de Confesiones y Congregaciones Religiosas que desató la persecución a los católicos españoles y asesinar a más de 20.000, y un total de más de 7000 religiosos doce obispos y un cardenal.

Si has oído hablar de la Noche de los cristales Rotos, pero nadie te ha contado  la quema de la  Casa Profesa de los jesuitas

Si has oído hablar del Gueto de Varsovia del de Budapest o el de Cracovia, pero desconoces qué ocurrió en Chorin, Barbastro o Alcañiz

Si sabes quién era Ana Frank, pero no sabes quién fue Florentino Asensio Barroso.

Si ignoras qué eran las ‘sacas’ del terror rojo, o desconocías cómo la izquierda española y Esquerra Republicana de Catalunya usaron campos de concentración y si no sabes quién era Orlov, Vasili Nikitich Mitrokhin o Stanislav Vaupshasov  y que disponían de su propio horno crematorio para deshacerse de los cadáveres de sus víctimas, hornos crematorios que eran usados  contra miles de españoles y que los trabajos eran supervisados por un salmantino nacido en 1.910, miembro del partido Comunista llamado José Castelo Pacheco.

Si te contaron la quema de libros perpetrada por los nazis. En su “Acción contra el Espíritu antialemán”, los partidarios de Adolf Hitler destruyeron miles de obras de autores el 10 de mayo de 1933 Pero no te contaron la quema bibliotecas como la de la calle de la Flor, una de las más importantes de España, con 80.000 volúmenes o la del Instituto Católico de Artes e Industrias, con 20.000 volúmenes y obras únicas en España, más el irrecuperable archivo del paleógrafo García Villada, producto de una vida de investigación.

Si te contaron que noche de los cristales rotos subrayó el camino de los nazis al Poder, y en el que ardieron 400 sinagogas, 7.500 negocios fueron saqueados, 100 personas asesinadas y otras 30.000 confinadas en campos nazis, pero nunca te hablaron del Colegio de Nuestra Señora de las Maravillas, de los Hermanos de las Escuelas Cristianas (La Salle), en la calle Bravo Murillo. Del Colegio de los Jesuitas en Areneros (actualmente c/ de Alberto Aguilera) de la Iglesia de Santa Teresa, que fue incendiada el 11 de mayo 1931. De la Iglesia de San Francisco de Borja (c/ la Flor) – 11 mayo 1931. – Incendiada, la del Instituto Católico de Artes e Industrias, y más de 4000 edificios religiosos y civiles en todo el territorio nacional.

Si te contaron y viste en el cine La matanza judía de Jedwabne pero nunca te contaron el encierro de Católicos y quema de la iglesia con ellos dentro, en los Santos de Maimona en Badajoz, el 19 de Julio del 36.

Si te contaron cómo los nazis gustaban del lujo, pero no te contaron que el ultimo ocupante del Palacio Real en Madrid fue Manuel Azaña, un presidente republicano, con un séquito mayor que un rey, es que no te han contado la verdad.

Si te contaron que algunos alemanes justos, como Claus von Stauffenberg, para desencadenar la ejecución del Plan Valquiria intentó matar a Hitler, pero no te contaron, que sólo por intentar mantener el orden público, asaltaban cuarteles de la Guardia civil y despellejaban y violaban a sus mujeres, como los sucesos de 20 de diciembre de 1931 en Castilblanco en Badajoz, o como al Coronel Lacasa en el Convento de los Padres carmelitas de Barcelona , le cortaron la cabeza amparados por la Guardia de asalto como el Coronel Escobar, o  como el General, López Ochoa, que fue degollado por milicianos en su cama del hospital militar Gómez Ulla, tras de lo cual le cortaron la cabeza y la pasearon pinchada en una pica por Carabanchel.

Si sabes que la Alemania nazi rodeo  a su Partido nacional-socialista y sus fuerzas de choque, las SA y las S.S., pero que la Republica se rodeó de una Guardia Especial llamada Guardia de Asalto, y que fue la que asesinó a Calvo Sotelo y tiroteó a los asistentes a su entierro, y que no asesinó a Gil Robles, porque advertido había huido de Madrid después de que el 15 de abril José Díaz Ramos, Secretario General del PCE, contestó a una intervención de José María Gil Robles, líder de la CEDA, que “no puedo asegurar cómo va a morir el señor Gil Robles, pero sí puedo afirmar que si se cumple la justicia del pueblo, morirá con los zapatos puestos”.

Si te han contado que Franco se alzó en armas el 18 de Julio de 1.936, pero nadie te ha contado que el socialista Largo Caballero hizo las siguientes declaraciones en Alicante, en enero de 1936: “Quiero decirles a las derechas, que, si triunfan, tendremos que ir a la guerra civil declarada. Que no digan que nosotros decimos las cosas por decirlas, que nosotros lo realizamos”; en Linares, el 20 de enero de 1936: “La democracia es incompatible con el socialismo”; en el cinema Europa de Madrid, el 10 de febrero del 36: “La transformación total del País no se puede hacer echando papeletas en las urnas…, y que como consecuencia de esto, la republica bombardeo Larache y Melilla el día 17, matando a más de 54 civiles. Y que el mismo día 17 se ordena el asesinato de Franco, a través de su primo Ricardo de la Puente Bahamontes, y que pudo ser detenido por el militar Sáenz de Buruaga, es que no te han contado la verdad.

Si has visto como una forma de justicia Universal, los Juicios de Núremberg o Procesos de Núremberg, contra los que provocaron aquella masacre, pero te dicen que la Causa General, es un proceso ilícito, y represor, es que te están engañando y manipulando.

Si sabes que el PSOE, quiere sacar a Franco del valle de los Caídos por ser un dictador, pero nadie te ha contado, como este Partido demostró negándose a apoyar la Resolución 1481 de fecha 25.01.2006 del Consejo de Europa con el título “Necesidad de una condena internacional de los crímenes de los regímenes totalitarios comunistas “, (y presentando enmiendas para eliminar todas las referencias a los dictadores “comunistas”), dándole igual todos los dictadores comunistas del mundo, es que nadie te avisa de la doble vara de medir.

Si no te han contado esto, es que quienes te han ocultado la Historia que ahora pretenden blanquear, te deben una explicación.

La memoria de un pueblo, y de una nación es su propia dignidad de presente y de futuro. No permitas que la Izquierda te manipule, ni que borre de la memoria colectiva los orígenes de la guerra, para evitar que volvamos a caer en los mismos errores.

 

 

España – Guerra Civil – 1ª parte

Nota del editor del Blog: Hemos dedicado varios Capítulos a la II República Española, al tema del Oro de Moscú y a saber quién era Franco. Habrán visto que “cada uno cuenta la Historia según sus ideas”. Lo que sí es verdad que, en ese ambiente de odio entre hermanos, la República ostentaba el poder y el Gobierno establecido, y Franco se alzó militarmente contra ella. Estos son los hechos.

 

De: La Guerra Civil Española – Tomo III – Hugh Thomas – Ediciones Urbión – 1983

El 23 de junio de 1936 el general Francisco Franco escribió al jefe del Gobierno, Casares Quiroga. La carta mostraba su preocupación por las divisiones existentes dentro del cuerpo de oficiales, reflejo de la nación dividida. Franco protestaba contra las privaciones de mando a militares de derechas … El jefe del Gobierno no contestó a su carta … Parece ser que el alzamiento militar estaba decidido, pero Franco vacilaba … A finales de junio llegó la fusión entre los movimientos juveniles socialista y comunista, que dio lugar a la JSU (Juventudes Socialistas Unificadas) … El 8 de julio fueron detenidos en Madrid setenta falangistas, y varios centenares en provincias, acusados de sedición

En Londres, Luis Bolín, corresponsal en aquella ciudad del diario monárquico ABC, había Alquilado un Dragón Rapide al Olley Air Service para trasladar a Franco desde Canarias hasta Marruecos, con parada previa en Lisboa, Casablanca, Cabo Yuby y Las Palmas, donde se estaban realizando maniobras de La Legión y Los Regulares, y donde el plan preveía que asumiría el mando del ejército de África desde Tenerife… El 11 de julio, el jefe del Gobierno fue advertido de lo que iba a ocurrir: “¿Con que aseguran ustedes que van a levantar a los militares? Muy bien, yo, en cambio, me voy a acostar” …

El 12 de julio fue asesinado el socialista Teniente Castillo, de la Guardia de Asalto, por cuatro hombres armados con revólveres, en plena calle … El 13 de julio fue asesinado el líder de la oposición parlamentaria José Calvo Sotelo a quien dos días antes La Pasionaria le había gritado en Las Cortes: “Este es su último discurso”, aunque esta expresión no consta en el Diario de Sesiones. El asesino fue el joven socialista Luis Cuenca, miembro de la policía regular … El gobierno suspendió los periódicos derechistas YA y Época del 14 de julio por publicar relatos sensacionalistas del asesinato de Calvo Sotelo, sin haber sometido previamente los originales a la censura

El general Amadeo Balmes, gobernador militar de Las Palmas, se mató accidentalmente en unas prácticas de tiro, lo que dio una excusa a Franco para acudir desde Tenerife a Las Palmas al entierro. A las 12:30 de la madrugada, en la noche del 16 al 17 de julio, el general Franco subía a bordo del pequeño barco que hacía el servicio entre las islas, acompañado de su esposa y su hija, en la primera etapa de un viaje que le llevaría al supremo poder en España.

De: Guerra Civil Española | Historia de España – https://historiaespana.es › Edad Contemporánea

 

En respuesta a la muerte del teniente José Castillo, los izquierdistas asesinaron a José Calvo Sotelo, líder de la oposición derechista. Esta fue la chispa que incendió la guerra civil española.

 

El 17 de julio de 1936, cuatro días después del asesinato de Calvo Sotelo, el General Francisco Franco, encabezo un levantamiento general en las Islas Canarias, para luego pasar a Marruecos español, siendo secundado por otras guarniciones en la península.

El alzamiento militar fue considerado por sus protagonistas como un pronunciamiento del ejército, “unido a las demás fuerzas de la nación”, para restablecer el orden público, el principio de autoridad y para defender la unidad de España.

Así se inició una sangrienta guerra civil entre dos frentes. Por un lado, los izquierdistas, apoyado por Rusia, Francia e Inglaterra y, por otro lado, los derechistas, con el respaldo de la Italia de Mussolini y la Alemania de Hitler.

Los militares golpistas de África atravesaron el Estrecho de Gibraltar, en agosto de 1936. En setiembre conquistaban Toledo, liberando a los soldados franquistas, que se encontraban sitiados en el Alcázar de Toledo. Poco después, el 1º de octubre del mismo año, Franco fue designado Jefe de Estado.

Desde los momentos iniciales, los insurrectos encontraron dura resistencia en los izquierdistas, pero el auxilio de Alemania e Italia, que acudieron con cerca de 100,000 soldados en favor de Franco, inclinaron la balanza en beneficio de los derechistas. En esa oportunidad la aviación nazi bombardeó pueblos indefensos, como Guernica, inmortalizado más tarde en el famoso óleo pintado por el genio de Pablo Picasso (*).

Contra la intervención de los gobiernos fascistas lucharon voluntarios de todo el Mundo, agrupados en las “Brigadas Internacionales”. Sin embargo, fueron doblegados después de acciones heroicas en Brúnete, donde sucumbieron 40 mil soldados de los ejércitos contendientes, Teruel, Río Ebro, Santuario de Santa María de la Cabeza y Barcelona.

Las sucesivas derrotas republicanas obligaron a dimitir al presidente Azaña. Seguidamente cayó Madrid y sus bravos defensores. El 1º de abril de 1939, el General Francisco Franco anunció oficialmente el fin de la guerra, tras haber sido nombrado Jefe del Estado español y Generalísimo de las Fuerzas de Tierra, Mar y Aire. Se inicia así la dictadura franquista en España, que había de durar hasta 1975, en que le sucedió el príncipe Juan Carlos de Borbón, nieto de Alfonso XIII.

 

 

(*) En la actualidad hay autores que mantienen que este cuadro fue un homenaje al torero Sánchez Mejías, muerto antes del inicio de la Guerra Civil, en la plaza de toros de Manzanares (Ciudad Real).

 

De: https://es.wikipedia.org/wiki/Guerra_civil_española

A las partes del conflicto se las suele denominar bando republicado y bando sublevado:

  • El “bando republicano” estuvo constituido en torno al Gobierno, formado por el Frente Popular, que a su vez se componía de una coalición de partidos republicanos – Izquierda Republicana y Unión Republicana- con el Partido Socialista Obrero Español, a la que se habían sumado los marxistas-leninistas del Partido Comunista de España y el POUM, el Partido Sindicalista de origen anarquista y en Cataluña los nacionalistas de izquierda encabezados por Esquerra Republicana de Cataluña. Era apoyado por el movimiento obrero y los sindicatos UGT y CNT, los cuales también perseguían realizar la revolución social. También se había decantado por el bando republicano el Partido Nacionalista Vasco, cuando las Cortes republicanas estaban a punto de aprobar e Estatuto de Autonomía para el País Vasco.

 

  • El bando sublevado, que se llamó a sí mismo “bando nacional”, estuvo organizado en torno aparte del alto mando militar, institucionalizado inicialmente en la Junta de Defensa Nacional sustituida tras el nombramiento de Francisco Franco como Generalísimo y Jefe del Gobierno del Estado. Políticamente, estuvo integrado por la Falange Española, los carlistas, los monárquicos alfonsinos de Renovación Española y gran parte de los votantes de la CEDA, la Liga Regionalista, y otros grupos conservadores. Socialmente fue apoyado por aquellas clases a las que la victoria en las urnas del Frente Popular les hizo sentir que peligraba su posición; por la Iglesia Católica, acosada por la persecución religiosa desatada por parte de la izquierda nada más estallar el conflicto y por pequeños propietarios temerosos de una “revolución del proletariado”. En las regiones menos industrializadas o primordialmente agrícolas, los sublevados también fueron apoyados por numerosos campesinos y obreros de firmes convicciones religiosas.11

 

Víctimas de la Guerra Civil

El número de víctimas civiles aún se discute. Algunos afirman exageradamente que la cifra se situaría entre 500 000 y 1 000 000 de personas.2​ Muchas de estas muertes no fueron debidas a los combates, sino a la represión en forma de ejecuciones sumarias y paseos. Esta se llevó a cabo en el bando sublevado de manera sistemática y por orden de sus superiores, mientras en el bando republicano se produjo de manera descontrolada en momentos en que el gobierno perdió el control de las masas armadas.319​ Los abusos se centraron en todos aquellos sospechosos de simpatizar con el bando contrario. En el bando sublevado se persiguió principalmente a sindicalistas y políticos republicanos (tanto de izquierdas como de derechas), mientras en el bando republicano esta represión se dirigió hacia simpatizantes de la reacción o sospechosos de serlo y sacerdotes de la Iglesia Católica, llegando a quemar conventos e iglesias y asesinando a obispos, sacerdotes, religiosos y religiosas. Es incalculable la pérdida en el patrimonio histórico y artístico de la Iglesia católica, pues se destruyeron unos 20 000 edificios —entre ellos varias catedrales— incluyendo su ornamentación (retablos e imágenes) y archivos. ​

El número de muertos en la guerra civil española solo puede ser estimado de manera aproximada. El bando sublevado estableció una cifra de 500 000, incluyendo además de los muertos en combate, a las víctimas de bombardeos, ejecuciones y asesinatos. Estimaciones recientes arrojan esa misma cifra de 500 000 muertos o algo menos, sin incluir a quienes murieron de malnutrición, hambre y enfermedades engendradas por la guerra. La cifra de un millón de muertos, a veces citada, procede de una novela de Gironella, que la justifica entre los 500 000 reconocidos y otros tantos cuya vida resultó irremediablemente destrozada.

 

De: Javier Paredes – Catedrático de Historia Contemporánea en la Universidad de Alcalá de Henares

Franco fusiló a 22.642 personas, el Frente Popular a 70.000

Y ojo: los condenados a muerte por el franquismo lo fueron por sentencia de un tribunal y por delitos de sangre, nunca por disidencia política. En ese caso, les caían penas de prisión. Javier Paredes 02/09/18 09:00 en hispanidad.com

 

 

Franco fusiló a 22.642 personas, el Frente Popular a 70.000

“En ocasiones veo muertos…”. Yo, no. Yo, todavía, no. El que los ve es Haley Joel Osment, el niño de la película titulada El sexto sentido, que hasta llegó a estar nominado para un Óscar por su actuación. Pero tan cierto como que yo no los he visto, es que hace años sí que tuve una cierta relación con los difuntos y, por lo tanto, parafraseando al niño actor puedo afirmar con toda propiedad:

“¡En ocasiones he contado muertos!”.

Fuera miedos, que lo mío no es de suspense. Se lo cuento. Hace ya muchos años, muchos más de los que a mí me gustaría, andaba yo por tierras del norte ocupándome en escribir mi tesis doctoral, a la vez que me ganaba la vida dando clases de Historia Contemporánea en la Facultad de Periodismo de la Universidad de Navarra.

Y resultó que uno de los días nublados de Pamplona, que son unos cuantos al año, apareció por aquella ciudad Ramón Salas Larrazábal. A Don Ramón —como naturalmente yo le llamaba— le sorprendió la Guerra Civil siendo estudiante de Ciencias y se alistó en El Requeté. Terminada la contienda ingresó en el Ejército del Aire, formó parte de la Escuadrilla Azul en la guerra contra Rusia y como militar hizo una brillantísima carrera.

Pero Ramón Salas Larrazábal, además de militar, buena persona y gran conversador, era un historiador como la Plaza del Castillo que, si no es la más grande, desde luego es la más famosa de las plazas de Pamplona. Por entonces, preparaba su libro sobre las cifras de la Guerra Civil. Así es que a mí, que era un niñato que estaba empezando, todo esto me animaba a saludar a un historiador consagrado.

Nunca había coincidido personalmente con Salas Larrazábal, pero me di maña para llegar hasta él y presentarme. Y nos caímos tan bien desde el primer momento que los dos días que Don Ramón permaneció en Pamplona, le acompañé a todos los lados. Bueno, a decir verdad, realmente todos los sitios por los que anduvimos se redujeron a dos, porque no fuimos a ningún otro. Solo estuve con él en el hotel donde se alojaba y en el Registro Civil.

Don Ramón, por aquellas fechas, había visitado ya la casi totalidad de los Registros Civiles de España, contando, uno a uno, los muertos de la Guerra Civil de los dos bandos y los fusilados de la postguerra. Me pidió que le ayudará, lo que fue todo un honor para mí durante los dos días que estuvimos trabajando juntos.

Él me explicó que en el Registro Civil no se puede hacer constar los motivos infamantes de la muerte de los reos, de manera que Don Ramón ya me advirtió que nunca me encontraría un registro que dijera que una determinada persona había sido fusilada. Pero tampoco era difícil descubrirlo, porque los que nosotros teníamos que contar no se morían ni de cáncer, ni de pulmonía con los fríos de Pamplona, sino que fallecían de hemorragia en las tapias de la Vuelta del Castillo (no es coña). Y no hace falta haber vivido en la capital de Navarra para saber que ese no es el nombre de ningún hospital.

Don Ramón me contagió su paciencia benedictina, lo que me permitió aguantar sin desfallecer y llevar a cabo aquella tarea tan rutinaria y tan pesada. Y nos dimos una soberana paliza a trabajar, hasta que revisamos todos los tomos de defunciones del Registro Civil. Por lo tanto, no miento: “Yo, en ocasiones, he contado muertos”.

Así es el trabajo del historiador: silencioso, humilde, minucioso y muy largo, y todo para, al final, obtener un dato o una cifra exacta. Todo lo contrario del método del toca-memorias Pedro Sánchez, al que después de pasarme más de cuarenta años desatando el balduque de los legajos en archivos no puedo menos que decirle, para mi desahogo, lo mismo que le soltó el labriego al vecino inoportuno: “no me toques las memorias…, que vengo de vendimiar”. Aunque ahora que lo pienso, ya no recuerdo si el aldeano dijo exactamente eso, o dijo otra cosa.

Me llevan los señoritos cuando oigo las cifras que se están dando sobre los represaliados por Franco, las llamadas por el toca-memorias “víctimas del franquismo”. No pocos políticos, periodistas y contertulios repiten los tópicos y las mentiras de siempre, sin documentarse, sin haber leído nada, despreciando a Ramón Salas Larrazábal y a otros tantos que, como él, se dejaron la vida en la recolección de la uva histórica.

Pues bien, veamos, en esta ocasión, la mentira y la verdad sobre el número de los fusilados después de la Guerra Civil, que de los penados con cárcel me ocuparé en otra ocasión, en algún próximo domingo.

Conviene aclarar que todo lo de la Guerra Civil y sus secuelas es deseable que no hubiera pasado pero, puesto que pasó, contémoslo como fue. Los condenados a muerte después de la guerra lo fueron por sentencia de un tribunal y en todos los casos fueron condenados a la pena capital por haber cometido delitos de sangre, nunca por disidencia política, porque en ese caso, les caían penas de prisión.

 

Javier Paredes Alonso

 

Es decir que, en principio, estos condenados tuvieron más garantías que las dispensadas por los socialistas que asesinaron a Calvo Sotelo, y, desde luego, mayor culpa que la del jefe de la oposición de la derecha durante la Segunda República.

Además, es de justicia reconocer que no es lo mismo juzgar y fusilar a un asesino, que matar y violar a monjas y laicas católicas como hicieron los socialistas y sus aliados del Frente Popular. Sin duda, y a pesar de todos los defectos que se quiera, tuvieron muchas más garantías los tribunales militares de la postguerra, que las actuaciones de los matones de las checas, regentadas por socialistas, comunistas y anarquistas.

Además, cuando se habla de los fusilados de la postguerra por cometer delitos de sangre, conviene recordar que, por entonces, la pena de muerte estaba vigente en muchos países con regímenes democráticos. Sin ir más lejos, nuestros vecinos, los franceses, abolieron la pena de muerte en 1975.

 

 

La primera cifra de los fusilados la proporcionó Heriberto Quiñones, un comunista que fue detenido en 1941, cuando intentaba reorganizar el partido, al que se le incautó un informe en el que afirmaba que, desde abril de 1939 hasta 1941, se había asesinado a medio millón de personas en paseos y ejecuciones.

Y esa fue la cifra oficial para la izquierda durante un tiempo, hasta que Gabriel Jackson, en 1967, la rebajó a 200.000. Ocurrió que Jackson había visto una estadística que hablaba de 213.843 muertes violentas. Él redondeo hasta los doscientos mil, pero su sectarismo le impidió ver que esa violencia de la estadística se refería a muertes que incluían homicidios, envenenamientos, incendios, epidemias, hambre, frío, etc… Y lo increíble es que todavía algunos siguen a cuestas con la cifra de los 200.000 fusilados.

En mis años de estudiante, Ramón Tamames nos comía el coco a los que cursábamos la carrera de Historia en la Universidad Autónoma de Madrid y nos daba la cifra de 105.000 fusilados. Eran otros tiempos para el comunista Tamames de entonces, aunque las malas lenguas ya decían que le seducía el capitalismo, porque le gustaba el dinero más que comer con los dedos y que cobraba hasta por dar los buenos días.

A día de hoy, la cifra más creíble es la que proporciona Carlos Fernández Santander, que da un total de 22.642 fusilados en doce años, de 1939 a 1950. Cifra a la que si se quiere se puede añadir las 1.362 muertes violentas por causas desconocidas del año 1939 y las 1.474 muertes del año siguiente, lo que sumaría un total 25.477, un total bien alejado de los que han dado los autores citados anteriormente.

Y sin el propósito ni de entrar en una guerra de cifras ni de justificar lo injustificable, pero por situarnos en las coordenadas de aquel tiempo, debo decir, que los ejecutados por el Frente Popular en los tres años de Guerra fueron 70.000, y que después de la Segunda Guerra Mundial las represalias en Italia provocaron 67.000 ejecutados. En Francia todavía fueron muchos más, casi el cuádruple que en España: nuestros vecinos fusilaron a 85.000 franceses.

 

De: la batalla final de la guerra civil española – www.grandesbatallas.es/batallafinalguerracivil.html

  • Resumen de la batalla final de la Guerra Civil Española

En la noche del 5 al 6 de marzo de 1939, el coronel Segismundo Casado jefe del Ejército del Centro que defiende Madrid, habló por teléfono con Negrín, presidente del gobierno de la Zona Republicana y le comunicó que se ha sublevado contra él; Negrín, se lo piensa y decide no resistir, sino huir de España. Cuando recibió esta llamada, Negrín se encontraba en Elda (Alicante), decide informar al ministro comunista Álvarez del Vayo, en el cuartel general del Partido Comunista en Elda, cuyo presidente era el ministro de Agricultura Vicente Uribe. El Dr. Negrín, presidente del gobierno de la República, tiene que ir en persona a dar cuenta de lo que pasa al Partido Comunista y recomendarles que se protejan, ya que el final de la Guerra Civil está cerca.

Madrid se convirtió entre el 5 y el 13 de marzo, en el centro de una pequeña guerra civil, dentro de la Guerra Civil. Casado se había negado a ir a Elda, cuando Negrín le convocó a una reunión en el Cuartel General Comunista. Durante estos días, la obstinación de Negrín por continuar con la sangrienta e inútil Guerra Civil y la firme decisión de Casado y Besteiro, para pararla, convirtió el centro de Madrid en la primera línea de fuego del frente de guerra. Casado quería iniciar negociaciones de capitulación con el Cuartel General de Franco y los comunistas se oponían.

Por las calles del centro de Madrid, se disparaba unos a otros, todos eran soldados del Frente Popular. Tanques y piezas de artillería disparando por la Castellana, Recoletos, José Abascal, eran ejércitos el mismo bando: los comunistas de Negrín contra los socialistas y anarquistas de Casado, Besteiro y Cipriano Mera.

Durante las negociaciones de la Junta del coronel Casado con el Cuartel general de Franco se habló de la evacuación al extranjero de cuantos quisieran marcharse, especialmente los que más tuvieran temor de ser castigados por sus actividades durante la guerra. El plan disponía que los fugitivos se reunieran en los puertos del Mediterráneo para ser posteriormente evacuados en barcos franceses e ingleses. Desgraciadamente, aquel sueño no se realizó, ni los que quería pudieron llegar a los puertos de Alicante y Cartagena, ni los esperados barcos llegaron a nuestros puertos. Sólo algunos elegidos pudieron salvarse de los campos de concentración o del pelotón de fusilamiento

Lo derrotados por lo nacionales, dispusieron de 20 días para huir, pero lo hicieron muy pocos por falta de medios. En los aviones se fueron los altos cargos comunistas, algunos lo hicieron por mar y la gran mayoría de los soldados y mandos intermedios, se quedaron esperando en los puertos los barcos que nunca llegaron.

Habla Julián Besteiro por la radio:

«¡Ciudadanos españoles! Después de un largo y penoso silencio, hoy me veo obligado a dirigiros la palabra, por un imperativo de la conciencia, desde un micrófono de Madrid».

«Ha llegado el momento en que irrumpir con la verdad y rasgar la red de falsedades en que estamos envueltos, es una necesidad ineludible, con deber de humanidad y una exigencia de la suprema ley de la salvación de la masa inocente e irresponsable».

«Tras la Batalla del Ebro, los ejércitos nacionales han ocupado Cataluña y el Gobierno republicano ha andado errante durante largo tiempo en territorios franceses . Por tanto, el Consejo Nacional de Defensa viene a llenar un vacío de poder ante el panorama de ministros ausentes y, peor aun, ante una cabeza decapitada, pues el presidente de la República también ha dejado su cargo».

«El Gobierno del señor Negrín no puede aspirar a otra cosa que a ganar tiempo.».«Y esa política de aplazamiento no puede tener otra finalidad que alimentar la morbosa creencia de que la complicación de la vida internacional desencadene una catástrofe de proporciones universales, en la cual, juntamente con nosotros, perecerían las masas proletarias de muchas naciones del mundo ».El socialista, 7 de marzo de 1939.

De: ABC 02-04-2014

La voz de Fernando Fernández de Córdoba, actor de profesión, sonó a través de las ondas poco después de las 10.30 con el habitual énfasis y engolamiento, pero también especialmente emocionada. Era un momento muy especial y eso pesaba en el ambiente. Fue entonces cuando se escucharon en todo el país las famosas palabras: «Parte oficial de guerra, del cuartel general del generalísimo, correspondiente al día de hoy, primero de abril de 1939, tercer año triunfal. En el día de hoy, cautivo y desarmado el Ejército Rojo, han alcanzado las tropas nacionales sus últimos objetivos militares. La guerra ha terminado. Burgos, primero de abril de 1939, año de la victoria. El generalísimo Franco».

 

 

Publicado en el Blog de Campos el 29-11-2018

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

España – II República Española – 5ª parte

12/03/2017

Así fue el fraude en las elecciones del Frente Popular, con falsificaciones en el recuento. Hubo un ‘baile’ de 50 escaños a favor de las izquierdas. Dos historiadores, tras cinco años de investigación, aportan las cifras y las pruebas del desvío de votos

Actas con raspaduras y dígitos cambiados para añadir más votos que los reales a los candidatos del Frente Popular en Jaén, donde hubo urnas con más votos que votantes; recuento adulterado gravemente en La Coruña; fraude en Cáceres, Valencia -con escrutinios a puerta cerrada sin testigos- o Santa Cruz de Tenerife, donde “la victoria oficiosa del centro-derecha se convirtió en un corto triunfo del FP, que se anotó los cuatro escaños de las mayorías; desvíos de votos en Berlanga, Don Benito y Llerena para perjudicar a la CEDA… Al menos el 10% del total de los escaños repartidos (lo que supone más de 50) no fue fruto de una competencia electoral en libertad, sostienen Manuel Álvarez Tardío y Roberto Villa García, los autores de ‘1936: Fraude y Violencia‘. El libro supone, según el historiador Stanley G. Payne, “el fin del último de los grandes mitos políticos del siglo XX”. “España se ha vuelto Coruña”, dejó escrito Niceto Alcalá-Zamora para referir cómo se generalizó lo ocurrido en La Coruña, que para el ex presidente de la República ejemplificaba “esas póstumas y vergonzosas rectificaciones” acontecidas con las actas electorales. Si a los 240 asientos conseguidos por el Frente Popular se le restan los que fueron fruto del fraude, las izquierdas solas no habrían llegado al Gobierno.

 

Ilustración realizada a partir de un cartel del PCE, obra de Josep Renau, de 1938

 

Tras un meticuloso empeño detectivesco, consultar y desempolvar los archivos y actas, una a una, de cada provincia, además de otras fuentes primarias -memorias y prensa-, los prestigiosos historiadores Manuel Álvarez Tardío y Roberto Villa García han reconstruido, casi minuto a minuto, el relato del recuento de las últimas elecciones generales anteriores a la Guerra Civil. Y publican, por primera vez, tras consultar todas las actas, los resultados oficiales de las elecciones del 16 de febrero de 1936, que pasaron a la historia como las de la gran victoria del Frente Popular y situaron a Manuel Azaña al frente del Gobierno de la II República. No sólo confirman que la derecha se impuso por 700.000 votos en el conjunto de España, sino que explican los casos más escandalosos de fraude.

Vuelcos increíbles y recuentos de papeletas interrumpidas. Papeletas que aparecen a última hora, en bloque y a veces en sobres abiertos, para decantar el resultado en una mesa. Otras con tachaduras, borrones y raspaduras… En La Coruña, Orense, Cáceres, Málaga, Jaén, Santa Cruz de Tenerife, Granada o Cuenca ocurrieron cosas muy raras. Todas influidas por una circunstancia sabida pero que ha pasado relativamente desapercibida: en mitad del recuento -que ocupaba varios días- dimitió el Gobierno de Portela -a quien los autores responsabilizan en gran parte del desaguisado-. El nuevo Gobierno, “sólo de Azaña”, como diría el presidente de la República, Alcalá Zamora, para subrayar que lo integraban figuras secundarias de la Izquierda Republicana y Unión Republicana, condicionó las horas decisivas del escrutinio.

Las elecciones de febrero de 1936 fueron limpias; la campaña, muy sucia. Se cerró, precisan los autores, con 41 muertos y 80 heridos de gravedad. La violencia se instaló en las calles y los comicios adquirieron un carácter plebiscitario en un ambiente viciado, radicalizado, polarizado y caníbal. Fueron unos comicios en pie de guerra en los que parecía ventilarse el futuro de la República.

Ahora el libro de los historiadores y expertos en el periodo Manuel Álvarez Tardío y Roberto Villa García, que recogen en la obra 1936. Fraude y Violencia en las elecciones del Frente Popular (Espasa), descubre la verdad de lo ocurrido. Se trata de una mastodóntica y absolutamente novedosa investigación que, como subraya el hispanista Stanley Payne, pone fin a uno de los “grandes mitos políticos del siglo XX».

Porque los profesores de la Universidad Rey Juan Carlos (Álvarez imparte allí Historia del Pensamiento Político y Villa, Historia Política) desmontan leyendas construidas en torno a la victoria de las izquierdas. Lo que sucedió durante los días posteriores a la votación no fueron manifestaciones de entusiasmo, celebración y alborozo de simpatizantes del Frente Popular, sino prácticas coactivas y de intimidación organizadas e instigadas por las autoridades interinas provinciales, que aprovecharon el cambio repentino de Gobierno el día 19. Se extendieron por todo el país, generaron un clima de inseguridad jurídica en torno al recuento e influyeron en los resultados finalmente admitidos.

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España – II República Española – 4ª parte

La nefasta II República. Por Javier Giral Palasí. 14-04-2017

Cada 14 de abril la propaganda de la mentira histórica, la que utiliza la manipulación sobre el pasado para amordazar al rival ideológico en el presente, nos bombardea con la consigna simple, pero eficaz entre los gentiles, de que “la II República fue la panacea de la libertad, el progreso y la democracia, hasta que un general faccioso decidió levantarse en armas contra el gobierno legítimo salido democráticamente de las urnas, y patatín y patatán…”.   Sin embargo, para disgusto de los profesionales de la mentira histórica la realidad fue muy distinta.

Discutir con los que viven de la subvención, o con los que consideran que “la mentira es un arma revolucionaria”, como decía Lenin, o con los que llevan 30 años predicando en el chiringuito político y cobrando siempre del contribuyente, resulta un esfuerzo inútil que no merece gasto de energía ni interés; lo interesante es desenmascarar a estos embaucadores ante los demás, ya sea por su ignorancia contagiosa, por repetir la propaganda que viene de tiempos de la Komintern o por su mala fe.

Empecemos por indicar que la II República vino sobrevenida tras unas elecciones municipales en abril de 1931, no hubo referéndum ni plebiscito ni proceso constituyente ni cosa parecida; tras unas elecciones que además perdieron los partidos republicanos con una proporción de 4 a 1 frente a los monárquicos; digamos que fue el resultado de lo que domina la izquierda, la agitación y la propaganda, o el AGITPROP, es decir, movilizar a una minoría con mucho ruido, algaradas y conatos de violencia para amedrentar a los demás. Y el resultado fue que Alfonso XIII, un rey deprimido, antes de conocerse los resultados definitivos de aquellas elecciones, y ante el panorama que le presentaban en las primeras horas, renunció y salió del país.

La recién estrenada II República, adoptó la bandera tricolor de los casinos republicanos, a diferencia de la I República que mantuvo la roja y gualda de 1785, una bandera que nació de la confusión de añadir una franja morada, tras ver un morado en un estandarte donde había un rojo apagado por los años de sol, en supuesto honor de los comuneros de Castilla, cuando en realidad el pendón de Castilla ostentaba el rojo carmesí.

La recién estrenada II República, adoptó la bandera tricolor de los casinos republicanos, a diferencia de la I República que mantuvo la roja y gualda de 1785, una bandera que nació de la confusión de añadir una franja morada, tras ver un morado en un estandarte donde había un rojo apagado por los años de sol, en supuesto honor de los comuneros de Castilla, cuando en realidad el pendón de Castilla ostentaba el rojo carmesí. Y para mayor mofa la bandera republicana utilizaba un escudo aparentemente similar al de los anteriores Borbones, cuya mayor diferencia fue sustituir la corona real por una muralla de castillo, un detalle casi inapreciable a primera vista para el público republicano.

La II República nació con un gobierno provisional, que sin pensar en la mayoría de la población que era monárquica, católica y tradicional, quiso establecer una república a semejanza de la república mejicana en manos del PRI, es decir, una república dominada por la izquierda masónica, y por tanto, con un fuerte componente anticlerical, hasta el punto que al mes de ser proclamada permitió la quema de conventos, iglesias, centros de enseñanza para pobres o la destrucción de numeroso patrimonio artístico y cultural, como fue la segunda biblioteca más importante de España que fue quemada en Madrid con sus 80.000 volúmenes. La II República hizo una constante persecución a la libertad de los católicos que iba desde la enseñanza en las escuelas hasta prohibirles tocar las campanas de las Iglesias o salir en procesión.

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España – II República – 1ª parte

Nota del editor del Blog: Sobre el tema de la II República Española y de la Guerra Civil, se han escrito millones de libros y artículos en todos los idiomas del mundo. Según las ideas de cada autor, a favor de uno u otro bando. Y cada día aparecen nuevos datos que cambian parte de lo ocurrido. Con la llamada TRANSICIÓN se había cerrado este triste capítulo de la historia de España, pero llevamos unos años que se han vuelto a abrir peligrosamente las heridas. No se crean nada de lo publicado, incluso lo que sigue a continuación. Si quieren tener una idea aproximada de lo que en su día supuso, lean mucho, preferentemente a historiadores/autores que no sean españoles.

 

 

De: https://www.hiru.eus/es/historia/la-ii-republica-espanola

La proclamación de la II República en abril de 1931, como resultado de unas controvertidas elecciones municipales, vino acompañada de numerosos problemas, entre los que destacan:

  • Pervivencia de elementos favorables a la monarquía, incluidos los últimos residuos del carlismo (requetés).
  • Extremismo políticode izquierda y derecha. Aparición de Falange Española, partido violento de orientación fascista.
  • Pobreza y conflictossociales y laborales.
  • Conservadurismomilitar y religioso opuesto a la política progresista de los partidos republicanos de izquierdas y la nueva Constitución de 1931.

 

 

La Constitución de 1931

En junio de 1931 se celebraron elecciones a las Cortes Constituyentes de la República. El resultado fue de abrumadora mayoría para la coalición de partidos socialistas y republicanos, los cuales elaboraron una nueva Constitución que fue aprobada en el mes de diciembre.

El nuevo texto constitucional incluía los siguientes puntos:

  • Reconocimiento de las libertadesy derechos
  • Sistema unicameral(Congreso de los Diputados).
  • Sufragio universaligualitario, con derecho de voto para las mujeres.
  • Reconocimiento del derecho a la autonomíade las regiones y carácter cooficial de las lenguas catalana, vascuence y gallega.
  • Libertad de cultosy separación entre el Estado y la Iglesia. España se convertía en un país laico.
  • Creación del concepto de «utilidad social», como base para la expropiación de los grandes latifundios.

 

 

De: https://www.unprofesor.com/ciencias-sociales/la-segunda-republica-espanola-resumen-1833.html

 

El periodo de la Segunda República Española suele dividirse en tres etapas:

  • El Bienio Reformista (1931–1933)
  • El bienio conservador (1933 -1935)
  • La etapa del Frente Popular (1936)

 

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