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8 M – Día internacional de la mujer

Mañana, día 8 de marzo – 8 M – es el Día Internacional de la Mujer.

Eres tú mujer, lo más importante y maravilloso de este mundo. La persona que más amor y respeto merece. Gracias por ser mujer.

A ti que no dejas que la adversidad te haga caer y ante lo imposible haces lo posible, porque eres madre y muchas veces padre, porque eres abuela, tía, hermana e hija.

A ti que haces con tus manos cosas maravillosas y con tu corazón cosas increíbles y, sobre todas las cosas, eres mujer.

Quisiera regalarte una flor que nunca se marchitara, porque tú, mujer, no mereces solo un día en el que honrarte, sino toda una vida para amarte.

A ti, mujer, amiga, compañera, amante, madre, que caminas junto a mí en las verdes praderas y en los caminos pedregosos.

 

 

A ti, mujer, que glosan los poetas:

 

Nada mejor para cantar la vida,

y aun para dar sonrisas a la muerte,

que la áurea copa donde Venus vierte

la esencia azul de su viña encendida.

Por respirar los perfumes de Armida

y por sorber el vino de su beso,

vino de ardor, de beso, de embeleso,

fuérase al cielo en la bestia de Orlando,

¡Voz de oro y miel para decir cantando:

la mejor musa es la de carne y hueso!

Rubén Darío.

 

 

Si el hombre pudiera decir lo que ama,

si el hombre pudiera levantar su amor por el cielo

como una nube en la luz;

si como muros que se derrumban,

para saludar la verdad erguida en medio,

pudiera derrumbar su cuerpo,

dejando sólo la verdad de su amor,

la verdad de sí mismo,

que no se llama gloria, fortuna o ambición,

sino amor o deseo,

yo sería aquel que imaginaba;

aquel que, con su lengua, sus ojos y sus manos

proclama ante los hombres la verdad ignorada,

la verdad de su amor verdadero.

Libertad no conozco sino la libertad de estar preso en alguien

cuyo nombre no puedo oír sin escalofrío;

alguien por quien me olvido de esta existencia mezquina

por quien el día y la noche son para mí lo que quiera,

y mi cuerpo y espíritu flotan en su cuerpo y espíritu

como leños perdidos que el mar anega o levanta

libremente, con la libertad del amor,

la única libertad que me exalta,

la única libertad por que muero.

Tú justificas mi existencia:

si no te conozco, no he vivido;

si muero sin conocerte, no muero, porque no he vivido.

Luis Cernuda

 

En el proceso de muerte lenta a la que se está sometiendo la democracia de la Transición, el feminismo supremacista, nueva lucha obrera del comunismo porque en un país desarrollado como España, por mucho que digan lenguas interesadas, nadie pasa hambre, nadie es capaz de comer en un restaurante los sábados o domingos si no ha reservado con antelación, nadie acude los “puentes de fiesta” ni fines de semana a los comedores de asistencia social que no sean los “indigentes profesionales”, pretende imponerse, sin esfuerzo, preparación ni conocimiento, solo por el hecho de haber nacido mujer, igualando las cuotas de poder por sexos y no por méritos.

La organización de este año en Madrid la ha acaparado “La Comisión 8-M” bajo el lema de “Revuelta Feminista” y un sospechoso color violeta, de cuya página en internet tomamos los puntos más interesantes de su “Manifiesto”:

Quieren cambiarlo todo; vidas dignas y derechos para todas (no se habla nunca de obligaciones); unidas contra el patriarcado; denunciamos la justicia patriarcal que no nos considera personas de pleno derecho; exigimos que el aborto esté fuera del Código Penal; exigimos alternativas para las trabajadoras migrantes en situación administrativa irregular; exigimos las pensiones que nos hemos ganado (sic), no más pensiones de miseria que nos obliga a sufrir pobreza en la vejez; nos oponemos con firmeza al neoliberalismo; apostamos decididamente por la soberanía alimentaria de los pueblos; somos antimilitaristas y estamos en contra de las guerras; estamos en contra de los estados autoritarios y represores que imponen leyes mordaza y criminalizan la protesta y la resistencia feminista, y nos posicionamos frente al discurso de la extrema derecha que nos ha situado a mujeres, migrantes, racializadas (sic) y LGTBI como objetivo prioritario de su ofensiva ultraliberal, racista y patriarcal; estamos; vamos a romper con las fronteras; exigimos la acogida de todas las personas migradas y refugiadas, sea por el motivo que sea; exigimos que la perspectiva feminista sea transversal a todas las disciplinas y todos los niveles; una sociedad libre de valores heteropatriarcales.

En resumen, un manifiesto ultraizquierdista de agraciadas por las subvenciones, de ese feminismo que ataca centros católicos pero ni una sola mezquita, del que está en contra, dice, del Islán, pero no se manifiesta ni clama justicia cuando hay algún caso de violencia de género de esa procedencia, ni cuando la mujer musulmana no tienen ningún derecho de las que ellas disfrutan; y eso sí, ni hablar de Arabia Saudí ni del Irán ¿se acuerdan cuando hace 40/50 años las mujeres iban con minifalda en Persia?, porque podría acabarse la materia prima con la que funciona el sistema.

 

 

Aquellos, aquellas y aquelles que se sientan representados en sus ideas por lo aquí expuesto, esta es su manifestación; pero aquellos otros acomplejados que quieran asistir por el qué dirán, que a quienes admiran son a las mujeres descritas en la primera parte de este artículo, mejor es que se queden en su casa antes de hacer el ridículo, que los descubran, los abucheen y los señalen para que estas nuevas Amazonas con imaginación de guitarra y envoltura indefinida, si pudieran, nos cortaran los huevos a todos los hombres para mostrar su prevalencia sobre nosotros. Como suena.

 

¿Qué es aquello que rebuzna en los altos corredores?

Apaga la luz, hijo mío, que acaban de dar las doce.