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O nosotros o el caos

En el BOE del 02-05-2020, el Ministerio de Presidencia, Relaciones con las Cortes y Memoria Histórica, al frente del que se encuentra la vicepresidenta Carmen Calvo Poyato, se publica la Resolución de 29 de abril de 2020, de la Subsecretaría, por la que se dictan instrucciones técnicas a los Ayuntamientos sobre la gestión del Padrón municipal. Esta Resolución recoge parte de lo indicado en la del 16 de marzo de 2015 del Ministerio de la Presidencia, Partido Popular, BOE de 24-03-2015.

Destacamos los siguientes apartados:

Apartado 1 – punto 2. Toda persona que viva en España está obligada a inscribirse en el Padrón del municipio en el que resida habitualmente.

Apartado 2 – 2. Datos de inscripción en el padrón municipal y documentación acreditativa. El artículo 16 de la Ley 7/1985, de 2 de abril, Reguladora de las Bases del Régimen Local, en su apartado 2, establece los datos obligatorios que deberá contener la inscripción padronal.

A estos efectos el Ayuntamiento podrá comprobar la veracidad de los datos consignados por los vecinos en la hoja padronal, exigiendo la presentación del documento acreditativo de la identidad, el libro de familia, el título que legitime la ocupación de la vivienda u otros documentos análogos …

2.3 Documentación acreditativa del domicilio de residencia. El Padrón es el registro administrativo que pretende reflejar el domicilio donde residen las personas que viven en España. Su objetivo es, por tanto, dejar constancia de un hecho, por lo que, en principio, no debe resultar distorsionado ni por los derechos que puedan o no corresponder al vecino para residir en ese domicilio, ni por los derechos que podrían derivarse de la expedición de una certificación acreditativa de aquel hecho.

… / …

En consecuencia, tan pronto como el gestor municipal adquiera la convicción de que los datos que constan en la inscripción padronal se ajustan a la realidad, deja de estar facultado para pedir al vecino ulteriores justificantes que acrediten aquel hecho. Y, en concreto, la posibilidad de que el Ayuntamiento solicite del vecino «el título que legitime la ocupación de la vivienda» (artículo 59.2 del Reglamento de Población y Demarcación Territorial de las Entidades Locales) no atribuye a las Administraciones Locales ninguna competencia para juzgar cuestiones de propiedad, de arrendamientos urbanos o, en general, de naturaleza jurídico-privada, sino que tiene por única finalidad servir de elemento de prueba para acreditar que, efectivamente, el vecino habita en el domicilio que ha indicado.

Por ello, este título puede ser:

– Título de propiedad (escritura, contrato de compraventa, Nota del Registro, comprobación de bases de datos municipales donde conste dicha propiedad, etc.).

– Contrato vigente de arrendamiento de vivienda para uso de residencia habitual acompañado del último recibo de alquiler.

Apartado 3 Casos especiales de empadronamiento – Punto 3.3 Empadronamiento en infraviviendas y de personas sin domicilio. Como se ha indicado anteriormente, el Padrón debe reflejar el domicilio donde realmente vive cada vecino del municipio y de la misma manera que la inscripción padronal es completamente independiente de las controversias jurídico-privadas sobre la titularidad de la vivienda, lo es también de las circunstancias físicas, higiénico-sanitarias o de otra índole que afecten al domicilio. En consecuencia, las infraviviendas (chabolas, caravanas, cuevas, etc. e incluso ausencia total de techo) pueden y deben figurar como domicilios válidos en el Padrón.

Casi coincidiendo en el tiempo, el Gobierno filtra un globo sonda para ver cómo reacciona la ciudadanía, insinuando que se han de rebajar las pensiones de forma importante, más a los que más han aportado, para poder mantener durante toda su vida a aquellos que consideran son su “nicho” de votos para conservar el poder más años que estuvo Franco. Y no engaña a nadie, solo a los que quieren dejarse engañar; Pablo Iglesias dijo en sede parlamentaria el martes pasado que “Para mí es un honor representar a un grupo político dentro del cual hay un partido con casi cien años de historia, el Partido Comunista de España”.

¿Qué diferencia lo legislado en 2015 de lo del 2020? Pues que España no atraviesa la misma situación económica, con cierre de empresas todos los días, paro desbocado, justicia laxa y fiscales liderados por una militante del partido en el poder, han aumentado exponencialmente los inmigrantes ilegales, vagos de todo tipo y de todo el mundo, así como los okupas, por lo que el empadronamiento a toda persona que viva en España puede convertirse en una “pandemia económica comunista”, en el que el “efecto llamada” está servido, en una España en la que 13,4 millones de trabajadores (10,0 millones empleados privados y 3,3 millones empleados públicos) tienen que pagar a 17,7 millones de personas que viven del erario público, datos correspondientes al 01-04-2020, que rectifican, por ser los más actuales, a los indicados en mi artículo de la semana pasada.

Ni que decir tiene que todas estas personas tendrán su paga de Renta Mínima, el colegio, las diferentes ayudas, el todo gratis, como antesala para que puedan votar, evidentemente a quienes los tienen cautivos por dependencia permanente del papá Estado.

Todo ello, a costa de lo que hasta ahora ha sido la “clase media”, esa que trabaja de sol a sol y llega a final de mes ajustándose el cinturón al máximo.

La foto que se incluye es el ejemplo. Estos inmigrantes ilegales, llegados a España el pasado 19 de abril, en plena pandemia del coronavirus, tienen todos ellos su mascarilla, sus guantes y su mono sanitario, algo que, a día de hoy, todavía no tienen muchos de nuestros sanitarios que se están dejando la vida día a día atendiendo a los miles de enfermos habidos, y al propio autor de estas líneas, a quién después de 45 años de cotización ininterrumpida a la Seguridad Social y a Hacienda, nadie ha facilitado ni una mascarilla ni unos guantes, ni por parte de la Comunidad Autónoma de Madrid ni por parte del Gobierno Central que, bajo Real Decreto, asumió las funciones a nivel nacional en temas de Sanidad desde el momento que declaró el Estado de Alarma. He tenido que comprarla a una empresa privada, esa denostada palabra por el ideario marxista-comunista que impera en el poder actual y que, si por ellos fuera, aprovecharían la desgraciada situación por la que pasamos para el “nacionalícese” chavista-comunista.

 

La izquierda radical ya no representa al obrero que madruga para ganarse el pan con el sudor de su frente, para sacar adelante a su familia y sostener el país. La izquierda radical son ahora los que no quieren trabajar, los vagos, los perroflautas, los niñatos hijos de padres de derecha, centro e izquierda, enfermos psicológicos contra sus progenitores, los comunicadores que vacían el cerebro de los niños y jóvenes, los subvencionados, empezando por los malos actores y terminando por las feministas, y unos cuantos jubilados anclados en el pasado que quieren ganar una nueva guerra sin disparar un tiro.

José Manuel Vera, catedrático de Derecho Constitucional en la Universidad Rey Juan Carlos, explica que “determinados comportamientos del Ejecutivo parecen avanzar en ese peligroso camino de generar una dictadura dentro de la Constitución, por la suspensión de derechos fundamentales, tales como la libertad de circulación, reunión o manifestación”.

 

 

Cada día la política española nos da un nuevo motivo para estar alerta. “O nosotros o el caos” ha dicho el ministro todoterreno Ábalos, uno de los políticos que alcanzó hace tiempo su nivel de incompetencia, quedando únicamente como apagafuegos y vasallo de Pedro Sánchez. La frase está copiada de “Hermano Lobo” del 02 de agosto 1975, antes de morir Franco.

En 2020 está en juego la libertad y la democracia. Y el fraternal abrazo de reconciliación que nos dimos todos los españoles en la Transición, padres y abuelos de quienes ahora quieren acabar con ella.

 

 

Europa y los inmigrantes

http://www.alcalahoy.es/2017/04/07/europa-y-los-inmigrantes-por-antonio-campos/

En países que son algo en el mundo, como China, Vietnam del Norte, Cuba, Japón o Rusia, cénit de la democracia para algunos, los musulmanes no son bienvenidos.

El Presidente ruso Vladimir Putin ha dicho que aquellos refugiados musulmanes que no estén por la labor de acatar y respetar las costumbres rusas, deben marcharse a Arabia Saudí o Irán donde las creencias radicales son consideradas la norma. Y que permitirá abrir mezquitas cuando los musulmanes permitan abrir iglesias en sus territorios.

Japón es la única nación del mundo que no da ciudadanía a los musulmanes, ni subvenciones de ningún tipo y en el que los musulmanes no pueden ni siquiera alquilar una vivienda. Los musulmanes residentes en Japón son sólo los empleados de empresas extranjeras. Consideran que el Islam es para “mentes muy estrechas” y ejercen una extrema vigilancia sobre los pocos musulmanes residente en aquel país.

Si alguien tiene arrestos, que vaya a Cuba, China o Vietnam a pedir democracia unidireccional (solo derechos, no obligaciones) para los musulmanes.

Y nadie, en estos países ni el mundo entero, los llaman fachas, fascistas, xenófobos ni racistas.

En Europa somos distintos, se está empezando a perder el control ante el terror de los islamistas. Millones de jóvenes en los suburbios pobres de las grandes ciudades europeas, siempre de la misma religión que se niega a aceptar la supremacía del poder civil, se arroga derecho a la agresión y niega derechos a quienes no la profesan, que en el futuro pondrá en discusión la supremacía de las leyes islámicas sobre leyes civiles occidentales. Quienes asesinan a desconocidos aludiendo a una llamada de su dios, nunca son judíos, ni armenios cristianos, ni gitanos protestantes, ni budistas, indios ni chinos.

 

Es ya un problema de primer nivel nacional en diferentes países europeos, pues si bien hay musulmanes pacíficos que se distancian del terrorismo, no existe voluntad integradora de ningún tipo en las leyes civiles ni en el convivir diario, aislándose en un poder religioso paralelo que marca sus vidas. Y esto es así en cualquier país europeo.

 

 

En Londres, fuente la periodista Celia Maza en El Confidencial del 23-03-2017: “grupos islamistas controlan todo un barrio imponiendo, con dinero del contribuyente, la ley Sharia en templos, escuelas y tribunales” … / … “Cuando uno pasea por los barrios de Newham y Tower Hamlets se transporta a otro mundo. Algunos jóvenes pueden llegar a vivir sin hablar inglés y sin relacionarse con otras personas que no sean musulmanas. Es el caldo de cultivo perfecto para los radicales”.

¿Qué pasaría si desalmados de otras religiones, en cualquier país del mundo, atentara contra musulmanes? La explosión por simpatía, en ambos bandos, nos llevaría a una situación muy delicada para todos.

 

En España se está produciendo el efecto “llamada”, dada la laxitud de nuestras leyes en delitos menores y medios, la conciencia “péndulo” de cuarenta años del franquismo, y las subvenciones con las que se acoge a quien llega aquí, además de, perdonen la expresión, estar acojonados, un país de cobardes en el que hasta el Presidente del Real Madrid quita la cruz que remata la corona del escudo del equipo más laureado del mundo. ¿Por qué no exigir reciprocidad con estas personas?

En muchos Ayuntamientos se está empadronando a ilegales que, dicen, viven en una vivienda en la que parece caben cincuenta o cien personas. Para que un español puede empadronarse en cualquier ciudad de España, necesita acreditar la escritura de propiedad y factura de suministro de agua, luz o gas; si vive en alquiler, contrato de arrendamiento y último recibo de pago de suministro de agua, luz o gas, además del título acreditativo de propiedad o alquiler de aquella persona que tenga la posesión efectiva de la vivienda. No sé si a estos inmigrantes se les exigen los mismos requisitos.

Con eso, tienen derecho a ayuda a la integración, ayuda al alquiler, escuela, comedores infantiles, bonos transportes, médicos y medicinas gratis. Todo ello, teniendo en cuenta la retribución dineraria, en especies y servicios, supone un gasto de unos 1.500 euros mensuales, con cargo al erario público. Si tiene esposa y un hijo, hay que añadir otros trescientos euros más.

Todo ello, sin pagar impuestos y a cambio de no hacer nada. Y esa persona, que no hace nada, que no aporta nada y que nunca aportará nada a la sociedad, recibe más dinero al mes que muchos jubilados con más de cuarenta años de cotización; una persona sin oficio ni beneficio, sea blanco, negro o de color café, (no hablamos de racismo ni xenofobia, sólo de vagos caradura) cobra más que muchos funcionarios que se han currado una plaza a base de meses de estudios y sacrificios; y cobra más que muchos mileuristas que se levantan a las seis de la mañana y deben doblar el lomo a diario para pagar su hipoteca, llegando siempre justos a final de mes.

Estamos en “guerra silente”, mundial, aunque los buenismos progresistas no quieran reconocerlo, no quieran enterarse que esa guerra existe, y somos los occidentales los atacados, unos con armas y otros con ovarios. Las leyes y la burocracia no están actualizadas para luchar contra ese enemigo de todos que es el terrorismo. Habrá que adecuarlas para atajar la mentalidad de esos padres que envían a sus hijos a matar y morir en ello, con hombres y mujeres que darán su vida con tal de llevarse a algunos de nosotros por delante.

No se toman en serio manifestaciones como las realizadas en noviembre pasado por el Imán supremo de Canarias, que exige más ayudas a los musulmanes y advierte que de lo contrario, habrá más terrorismo.

El agravio comparativo con muchos inmigrantes honestos que trabajan con nosotros, que trabajan mucho y muy duro para vivir con dignidad, está servido. Personas que se ganan la vida honradamente, que pagan sus impuestos, que han contribuido con su trabajo a la prosperidad económica del país; con esos nadie es racista, es más, la sociedad española les está sinceramente agradecida.

¿No se podrían gestionar las ayudas y subvenciones, en este y en todos los casos, para que fuesen préstamos sin interés, con obligación de devolverlo cuando, con un tope de cinco años, por ejemplo, se superare ese periodo de necesidades materiales? En caso contrario, y así es como funciona esto ahora, estamos alentando a que no hagan nunca nada, no trabajen de forma ilimitada en el tiempo, y tengan libre el día para reclamar cosas que en sus países de origen no se atreverían ni a pensar.

Como en otras muchas cosas, deberíamos reflexionar un rato sobre todo ello.

 

 

Publicado en el digital ALCALA HOY el 07-04-2017

Publicado en el Blog de Campos el 11-04-2017