La oposición política

España es la ley del péndulo, pasamos de un extremo a otro con tanta facilidad como el que bebe una cerveza fresquita en este caluroso mes de agosto. Desde que el maléfico Rodriguez Zapatero fue presidente del Gobierno -él es el verdadero culpable de la actual situación en nuestro país- se rompió el rencuentro que nos dimos todos los españoles cerrando las heridas de la Guerra Civil y empezaron a aparecer calificaciones y epítetos que ya creíamos enterrados para siempre.

A quien esto escribe se le ha calificado de todas las formas y colores, sobre todo desde que plasmo mi opinión sobre el desastre que supone Pedro Sánchez como presidente del gobierno de nuestra nación y los problemas nacionales e internacionales en los que nos ha metido. O sea, quienes no saben lo que eso significa me han llamado facha, únicamente porque escribo pretendidamente independiente, ideológica y socialmente, con la libertad de quien tiene libre el tiempo, el pensamiento y la palabra.

Últimamente he escrito sobre la opinión que tengo del nuevo líder de la oposición, Núñez Feijóo, mostrando mis dudas sobre su idoneidad para el cargo que ocupa y algunas situaciones que he observado de fallos, malas prácticas o  despistes políticos que, de ninguna manera, puede permitirse alguien que pretender llegar a ser presidente del Gobierno. Y por eso, ahora ya soy un rojo erudito de cositas.

No puedo sino contestar con el verso de aquel personaje canalla, pero grandísimo escritor que dijo “No he de callar por más que con el dedo, / ya tocando la boca o ya la frente, / silencio avises o amenaces miedo. / ¿No ha de haber un espíritu valiente? / ¿Siempre se ha de sentir lo que se dice? / ¿Nunca se ha de decir lo que se siente?”.

Núñez Feijóo fue presidente de la Junta de Galicia desde el año 2009 al 2022. Además de la inmersión en el idioma gallego y postergar el castellano como tercera lengua detrás incluso del inglés en museos y letreros oficiales públicos, mostrarse partidario de la plurinacionalidad en España, recortes en los servicios públicos gallegos, entre ellos la educación y la sanidad pública, y montar una infraestructura mastodóntica en Santiago de Compostela como centro político gallego, cuando analizamos su gestión económica, es casi calcada del despilfarro e incremento de la Deuda Pública de España, habiendo multiplicado por 3,05 la deuda per cápita y un aumento del 192,28% en términos absolutos, mientras en toda España fue del 3,16 y 223,94%, respectivamente.

¿Qué viene a significar eso? Pues que todo el mundo es munificente con el dinero público, que Keynes es la solución inmediata para mantenerse en el poder teniendo contentos a los ciudadanos, porque a todo el mundo le gusta un gasto expansivo, pero una solución temporal no puede hacerse perenne porque no existe ninguna economía que lo aguante a medio o largo plazo, sobre todo si ese endeudamiento se ha realizado para gasto no para inversiones que produzcan un retorno en el futuro.

Las cifras que siguen a continuación son datos, oficiales, sobre los que pueden realizarse las opiniones e interpretaciones que se consideren oportunas, pero no son discutibles en cuanto a su veracidad.

Sí es verdad que, al igual que en España, el crecimiento relativo de la Deuda ha sido menor, muy inferior, desde el año 2015 a la actualidad que en ciclos precedentes y que, como todo tiene justificación en esta vida, el mayor endeudamiento corresponde a los años posteriores a la crisis subprime en cuyo tiempo el presidente nacional era Rodríguez Zapatero, y que el Partido Popular tiene el mismo derecho de echarle la culpa a él que él -y Pedro Sánchez- de hacer lo propio con Franco y ahora con Putin. Pero la triste realidad es que TODOS gastan y no invierten, una política que si fuera en una empresa privada se vería abocada a la suspensión de pagos, paso previo a la insolvencia final.

Los ciudadanos que no están contentos con la política económica, social ni laboral del sanchismo, van a hacerse una serie de preguntas antes de dar su voto al Sr. Núñez Feijóo. De entrada, se me ocurren algunas:

Qué va a hacer con la Ley de Memoria Democrática

Qué va a hacer con los estudios en lengua española en las CCAA

Qué va a hacer con la inmigración ilegal

Qué va a hacer con la inversión de la carga de la prueba y presunción de culpabilidad del hombre en temas de violencia familiar

Qué va a hacer con las subvenciones a organizaciones políticas paralelas

Qué va a hacer para la contención del gasto público

Qué va a hacer con el tema del aborto

Qué va a hacer con el tema de las pensiones

Qué va a hacer para mantener la unidad de España

Qué medidas va a tomar para reducir la inflación

Qué va a hacer para conjugar el ecologismo con la construcción de nuevos pantanos, centrales nucleares, conservación y limpieza de montes, tauromaquia, caza y otros elementos de tradición nacional española

Se van a igualar las pensiones de quienes habiendo cotizado por el importe mínimo tienen menos ingresos que los estipulados para el SMV de quienes nunca han aportado nada a Hacienda

Se van a reducir cargos públicos en todos los estamentos de la organización política nacional

Se va a modificar el Código Penal actualizándolo a los nuevos delitos de todo tipo aparecidos en el siglo XXI, en los que el protegido sea el ciudadano y no el delincuente.

               Sr. Feijóo, es muy fácil, solo tiene que decir sí o no. Porque la corbata y las diferentes intervenciones de miembros del Gobierno durante el mes de agosto, solo son cortinas de humo para desviar la atención de lo que realmente importa: Inflación desbocada, precios de productos básicos, el precio de la energía, la sentencia sobre los ERES, el asalto al Tribunal Constitucional, a la fiscalía, el empleo precario con nombre que enmascara el paro real, la connivencia con proetarras y golpistas, la sectaria y socializante ley de educación, la falta de agua en los pantanos por ausencia de infraestructuras para acallar a los ecologistas, los montes ardiendo por el mismo motivo, los decretos de ley improvisados y la ausencia de ideas claras sobre cómo superar esta crisis, que se empeñan en negar.

Y usted ya ha hecho la primera tontería, porque fue quien propuso a Pedro Sánchez un plan de ahorro energético bajando el consumo innecesario, reduciendo el alumbrado nocturno, sin pensar en la repercusión económica de comerciantes y las facilidades que se van a dar a todos los delincuentes apagando las luces, más atracos, más violaciones, más pateras del narcotráfico haciendo su trabajo de forma impune …. La verdad, no ha sido una buena tarjeta de presentación en un coso grande como es Madrid.

Estamos inmersos en dos guerras silentes, una nacional y otra mundial, con los nervios a flor de piel, de las que nadie quiere hablar pero que pueden prender en cualquier momento, con un presidente que quiere hacerse con el poder omnímodo, controlando hasta los secretos oficiales, que caen bajo la responsabilidad de Defensa en todos los países democráticos. Ha cercenado a sus más directos colaboradores, no se fía de nadie, fiel reflejo del mediocre que aparta a todo aquel que pudiera hacerle sombra, aunque sea en la distancia.

Todavía queda mucho para las próximas elecciones generales, pero, cuando llegue el momento, la responsabilidad personal, consigo mismo y con respecto al resto de ciudadanos, hay que ejercerla con la cabeza muy fría y sin dejarse llevar por quienes se hacen pasar por quienes no fueron, aquellos socialistas que contribuyeron de forma decisiva a traer la democracia a nuestro país y a que la paz y concordia reinara todos y cada uno de los días.

Antonio CAMPOS

Publicado en PUERTA DE MADRID de Alcalá de Henares el 09-09-2022

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4 responses to “La oposición política

  1. Joaquín Ramos says :

    Valiente, ponderada y realista radiografía de nuestro presente y horizonte políticos. Dios quiera que, en algo más de un año -qué pena no ser antes- aunque nos amanezca algo tormentoso, nos traiga lluvias sanas y sin pedrisco. Ahora mismo ya no vale lo de “a mal tiempo buena cara” y tú lo has clavado en tu artículo.

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  2. ANGELES VARELA JUL says :

    muy bueno ¿ qué tal se vive en la jubilación?

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    • ancamfer says :

      Muy bien. Una vez superado el periodo de trabajo, de ver a los hijos colocados y felices, de no tener que levantarse a las siete de la mañana todos los días, hay que cambiar la mentalidad. Saber que solo tiene a tu compañera/o para vivir con él/ella, buscarte nuevos incentivos, pasear, viajar y, en mi caso, escribir todos los días y par de folios y leer al menos cincuenta páginas de un libro. Y tener salud.

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