No al indulto

Hoy no se habla en España de otra cosa que no sea el INDULTO que el Gobierno prepara para los políticos presos condenados por sedición.

Recogemos a continuación el resumen que de ello realiza LIBERTAD DIGITAL.

El Mundo

“El Supremo desmonta la justificación del Gobierno para reformar la sedición y beneficiar a Puigdemont”. ¿Así que somos unos vengativos y unos revanchistas? Te vas a enterar, majete, harás lo que te venga en gana, pero no te lo vamos a poner fácil, han dicho los jueces.

Dice el editorial que es “una triste hora en la que vemos cómo el Gobierno de la Nación, ya sin careta alguna, se muestra dispuesto a asestar una estocada al imperio de la Ley que a todos nos obliga con tal de mantenerse en el poder. Sánchez ha decidido someter a los españoles a la ignominia que supone la concesión de un indulto a los presos del 1-O”.

“El Gobierno se había dedicado a hombros de sus altavoces mediáticos a sembrar el terreno para blanquear este indulto a sabiendas de que el informe preceptivo del Tribunal Supremo, conocido al fin este miércoles, constituiría una inapelable batería de argumentos jurídicos contra una ‘solución inaceptable'”. Que si somos unos revanchistas vengativos, que él es el símbolo de la concordia y la generosidad.

“El informe de la Sala Penal del Alto Tribunal es una lección de Derecho que debiera avergonzar a Moncloa por su disposición a privilegiar a gobernantes desleales y corruptos”. “Sería inadmisible que el sanchismo retuerza la ley y se parapete tras sus subterfugios con tal de aferrarse al poder en un ejercicio indigno de supervivencia”. Le vas a venir a Sánchez con la ley. Su Persona es la ley.

David Jiménez Torres adelanta que “el argumentario de los indultos seguirá los cauces habituales. Revertirá la acusación: Sánchez no pervierte la justicia para su beneficio político, sois vosotros que estáis muy crispados y queréis derribar al Gobierno. Recurrirá a comparaciones insostenibles: durante la Transición se aprobaron leyes de amnistía, cuando lo que se hizo entonces fue desmontar una dictadura y construir un Estado de derecho. Y, sobre todo, invocará principios elevados: hay que apostar por la concordia, esa que, según el Sánchez de 2019, pasaba por el cumplimiento íntegro de las penas”. Ese era el Sánchez vengativo y revanchista, David, pero ahora ha visto la luz, se ha arrepentido de su maldad y se ha reconvertido en el Dalai Lama.

Rafa Latorre recuerda aquel editorial de El País cuando era un periódico serio y democrático, no el panfletillo sanchista de ahora. “La definición de Sánchez que El País plasmó en un editorial indeleble sigue sin haber sido superada: ‘Un insensato sin escrúpulos que no duda en destruir el partido que con tanto desacierto ha dirigido’. Corrijo, sí ha sido superada. No sólo dirige a su partido sino a la nación. La decisión con la que Sánchez se perdona a sí mismo trasciende al secretario general y al presidente que es. Hará corresponsable a todo el PSOE de la particularísima transacción inmoral y arrastrará a España a una reescritura de una sentencia judicial que debilitará a su Justicia y comprometerá su soberanía nacional. Menuda la gracia”. Se quedó corto, Antonio Caño.

Arcadi Espada dice que “ha hecho falta un largo camino para que el más irresponsable presidente de la democracia haya equiparado justicia con venganza”. “El informe del Supremo es puro papelito que Sánchez se pasará por el arco del triunfo”, como ya ha anunciado. “Su destinatario ya lo calificó, preventivamente, como hijo de la venganza y por lo tanto desestimará sus recomendaciones, en razón de la concordia que cree necesaria entre agresores y víctimas”. Y cualquiera que rechiste es que quiere derrocar al Gobierno. Oye Iván, ¿no se te ocurre algo nuevo? Porque el rollo de derrocar al Gobierno ya huele. Más cuando el único que ha intentado derrocar gobiernos del PP ha sido el PSOE con sus mociones de censura.

El País

“El Supremo cree inaceptables los indultos que prevé Sanchez”. El periódico sanchista se pone a trabajar a toda máquina para vender la mercancía. “Cuando Sánchez habla de venganza no se refiere a la sentencia del Supremo sino a la gente que rechaza el indulto con el argumento de ‘que se aguanten'” explican en el Gobierno”. Vamos, que a quien insulta Sánchez es a los españoles que están de acuerdo con los jueces del Supremo. Esto es como cuando les dio por insultar a los madrileños por votar a Ayuso.

“Sánchez ha decidido así entrar de lleno en el asunto, lejos de esquivarlo y buscar una decisión disimulada en pleno verano, como se esperaba en un principio”. Un mártir, Su Sanchidad. “Se trata de lanzar un mensaje de generosidad de la democracia española que choca por completo con el intento del independentismo de presentar a España como un régimen autoritario. Si el objetivo es reconciliar y tratar de que el independentismo tenga cada vez menos fuerza, el indulto es una medida política que vale la pena, señalan en el Gobierno”. Vale la pena para que Sánchez se mantenga en Moncloa, qué generosidad ni qué niño muerto. ¿De verdad creen que Sánchez engaña a alguien todavía? Ya conocemos a este bicho. “La batalla con la oposición será dura pero el Ejecutivo cree que tanto en Cataluña como en el resto de España la mayoría de los ciudadanos apuestan por buscar salidas al mayor problema político del país desde que se recuperó la democracia”. Parece que la batalla no va a ser solo con la oposición, también va a tener que pelearse con los jueces. O sea, Sánchez declara la guerra a más de la mitad de los españoles, a los jueces y al Rey para nada, porque el independentismo no va a cambiar nunca.

Cristina Monge cae rendida ante ese santo, ese prodigio de bondad que es Sánchez. “El gran reto del Gobierno es ser capaz de explicar, al conjunto de la sociedad española, y fundamentalmente fuera de Cataluña, que está dispuesto a hacer este ejercicio de generosidad e inteligencia política para iniciar un camino de reencuentro, desterrar cualquier asomo de victimismo de los líderes independentistas y dar así un paso trascendental en la solución de uno de los conflictos que más ha agrietado este país en los últimos años”. Se me saltan las lágrimas, Cristina, no nos merecemos un presidente tan bella persona. Nosotros, que somos unos vengativos y unos revanchistas, que Sánchez nos redima de nuestros pecados.

“En un contexto de polarización como en el que se encuentra inmersa España, los indultos a los presos del procés son una jugada de riesgo solo apta para quien entiende la responsabilidad del Gobierno por encima del interés del partido. Ahora bien, no se trata de inmolarse, sino de gestionar con la valentía de quien exhibe rotundos argumentos”. No sé si llorar de pena o de risa. Convertir a un tío que ha pactado con lo peor de este país, a un individuo que se ha cargado a su partido por revanchismo y venganza en un mártir patriótico es la releche. Dan vergüenza ajena.

ABC

“El Supremo rechaza los indultos: ni justicia, ni equidad ni arrepentimiento”. Dice el editorial que “si a pesar de los argumentos esgrimidos por la Sala Segunda, el Gobierno persevera en su intención de perdonar a los condenados, la concesión de los indultos se convertirá en una prolongación del golpe separatista. El Gobierno tomará así el relevo a los secesionistas catalanes contra el propio Estado, y la concesión de los indultos será la ruptura constitucional que lleva buscando la izquierda desde hace años. A partir de ese momento, políticamente habrá acabado la legislatura”. Pues entonces algo habremos ganado.

“Su apelación a la revancha como sinónimo del cumplimiento de una sentencia firme del Supremo es un acto de deslegitimación del orden constitucional”. Según ese argumento cualquiera que vaya a la cárcel será víctima de una venganza. Habrá que indultar a asesinos y violadores.

Como dice Girauta, “a los jueces se les insulta presentando sus sentencias como venganzas de justicieros. Se les desazona al convertir su trabajo en papel mojado. Se cercena su independencia mediante presiones políticas al acompañar de argumentos innecesarios y falaces el ejercicio de una prerrogativa del Gobierno. Por fin, se les advierte de que los políticos no son justiciables como los demás”. Y que sus sentencias son un mero ejercicio de revancha. Todas. Si Sánchez quiere indultar a los golpistas para seguir en Moncloa que lo haga, pero que no insulte a los demás.

La Razón

“El Supremo pone en un brete a Sánchez: el indulto es ‘inaceptable'”. Y “Moncloa eleva el desafío con el perdón a los presos del procés: el Gobierno decide”. Ya es lo que le faltaba a Sánchez. Lanzar un órdago a los jueces. Se ha enfrentado a los jueces, al Rey y a más de media España. Se va a quedar más solo que la una con los cuatro podemitas que quedan, los separatistas que no son precisamente de fiar y los bilduetarras. Ah, y el PNV si paga puntualmente.

Dice Marhuenda que “el Gobierno no se puede convertir en una segunda instancia que políticamente corrija una fundada e incuestionable decisión judicial. No parece razonable que el Gobierno siga por esta vía, salvo que quiera asumir un desgaste político tan grande como innecesario. A estas alturas es mejor abandonar la idea y esperar que el independentismo abandone, también, su actitud desafiante”. ¿Que los cuperos, los rufianes, los puigdemones y demás chusma abandonen su actitud desafiante? Pues que espere sentado.

ACF

Como habrán podido observar los que hayan tenido la curiosidad de leer hasta aquí, cada uno cuenta SU verdad, destacando la “generosidad” y la “valentía” de Pedro Sánchez según El País.

Echo en falta la opinión de algún reputado catedrático o jurista que analice la situación y el origen de esta gracia que se remonta a “Gaceta de Madrid núm. 175, de 24 de junio de 1870” y si en este caso concreto concurre alguna circunstancia para que pudiera imputarse al Consejo de Ministros por prevaricación, definida en nuestro Código Penal como “A la autoridad o funcionario público que, a sabiendas de su injusticia, dictare una resolución arbitraria en un asunto administrativo se le castigará con la pena de inhabilitación especial para empleo o cargo público y para el ejercicio del derecho de sufragio pasivo por tiempo de nueve a quince años”. Doctores tiene la Iglesia y me parece que ser va a abrir un proceso judicial de largo recorrido en el que van a ser los propios jueces los que más ofendidos se sientan al comprobar que sus conocimientos, trabajos y sentencias no sirven para nada, con el agravante que en este caso una mayoría absoluta de los ciudadanos está a favor de lo que ellos han dictaminado.

Como apostilla final a estas líneas, empiezo a observar un tufillo a Bilderberg en la actitud que ha tomado el jefe de la oposición política, Sr. Casado, que parece está convencido que el triunfo de Isabel Díaz Ayuso en Madrid es un espaldarazo definitivo para que él llegue a la Moncloa, sin ayuda de ningún otro apoyo político.

Aunque las comparaciones siempre son odiosas, que tome nota de lo acontecido en Andalucía, en la que la abstención de VOX ha tirado por tierra una ley del PP. Eso de “la sangre pura” son cosas de locos genéticos, y nadie es nadie por sí solo, mucho menos en política, en donde el sistema dictatorial de adhesión absoluta a lo ordenado por la media docena de personas que realmente mandan en cada partido, únicamente se diferencian del partido único de la etapa franquista en que solo había uno y ahora son ocho o diez, sin que pueda existir, igual que entonces, la más mínima disensión dentro de cada uno de ellos.

Que ayer, en televisión y hora de máxima audiencia, el presidente Felipe González, que puso a España en Europa y respetada por todo el mundo, dijera que él no se siente representado por el Partido Socialista actual, y que no concedería el indulto del que estamos hablando, es un claro indicio de la deriva que está tomando esto y confirmación de mi opinión en cuanto a la democracia interna de los partidos políticos.

Ejerciendo mi libertad, voy a dejar claro mi opinión: NO AL INDULTO.

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Una respuesta a “No al indulto”

  1. unodeltendido dice :

    Es todo tan evidente que no necesita ningún comentario. El tal Sánchez quiere perdurar en la Moncloa y hará lo que haga falta y luego nos lo venderá como el gran triunfo de la democracia. Me suena esto poco más o menos como la gran victoria contra ETA, a la que tenemos sentada y presionando en el Parlamento siendo alabados sus lideres, no matan, porque ya han conseguido lo que se proponían.

    Le gusta a 1 persona

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