Fondo de Apoyo a las Empresas Estratégicas

Cuando hemos hablado sobre la última reforma de la Ley Concursal, a propósito, lo hicimos muy de pasada en cuanto a las grandes empresas.

Está claro que no es lo mismo ayudar económicamente por parte del Estado a un autónomo o pequeño empresario que a una gran empresa, que arrastra tras ella a otras varias empresas proveedoras y a muchos, cientos o miles, de empleados.

Eso no quiere decir que haya que regalarles el dinero de todos los ciudadanos españoles, nacionales y extranjeros que trabajan y cotizan en este país. Todas las empresas tienen un dueño, los accionistas, que han nombrado un Consejo de Administración que, por las causas que sean, los ha llevado a la ruina.

Soy partidario de ayudarlas en todo lo posible, fiscal, económica y financieramente, antes que lleguen a una situación de insolvencia, dando por supuesto que cuando están en esa situación es por falta de liquidez. En la extinta ley de Suspensiones de Pagos y Quiebras, la iliquidez era la Suspensión de Pagos, y la insolvencia era la Quiebra, cuando el Pasivo (las deudas) era mayor que el Activo (los bienes y servicios con los que hacer frente a las deudas). Ahora hay una sola denominación – Concurso – que puede acabar en cualquier tesitura, pero siempre en contra de proveedores, bancos e incluso la Hacienda Pública y la Seguridad Social.

En la situación económica actual, más grave de lo que parece a simple vista y con unos PGE absolutamente irreales, basados en supuestos económicos de power point de estudiante de Bachiller, el Gobierno ha convocado un concurso público para gestionar el rescate de empresas quebradas, a través del Fondo de Apoyo a la Solvencia de Empresas Estratégicas, dotado con 10.000 millones de euros.

Y ha hecho una primera selección, a través del SEPI, de las que han presentado a ese concurso para constituir equipos externos de asesores jurídicos y económicos que marquen las pautas de actuación, diseñen y refloten esas empresas, teóricamente hundidas por la pandemia del coronavirus.

Las empresas seleccionadas como “salvadoras”, son firmas de primera categoría nacional e internacional con despachos en España, cuyas minutas suelen ser muy elevadas y que basan sus negociaciones en términos similares a una situación concursal, peor, porque a la condonación de una parte importante de las deudas, añaden la venta de activos, la externalización de servicios y la rebaja de empleados por ERE, desenganche laboral (despidos) y desgaje de departamentos, a ser posible con otro convenio colectivo y externalizados.

Todo se dé por bien empleado si se salvan los puestos de trabajo. Pero cuando estamos hablando de empresas como Abengoa, Air Europa, Celsa, Hotusa o Duro Felguera (doy estos nombres porque están en boca de todos y no rompo ningún secreto), el Estado debería canjear ayudas (no nos engañemos, ayudar a estas empresas significa poner dinero) por capital, de forma idéntica a como hizo con Bankia, por si alguna vez fuera rentables y recuperar así el dinero ahora aportado.

A partir de aquí “hablo de oído”, pero con la experiencia de haber leído e interpretado muchos miles de balances y cuentas de resultados, les aseguro que, más de una, no tendrá salvación posible, por el elevadísimo endeudamiento con bancos (no aprenden y se creen todas las mentiras que las empresas les presentan diciéndoles que van a duplicar las ventas y reducir a la mitad los gastos) y con los proveedores (los pobrecillos, por vender, a quién sea, sin analizar a sus clientes), la depreciación del valor de mercado de sus activos y, principalmente, por recursos propios mínimos en relación al resto de rúbricas del balance.

Solo pido que los “salvadores” sean claros y concretos en sus conclusiones, dejando caer a aquellas empresas que sean insalvables, no echando dinero bueno sobre dinero malo; y que los dueños, los accionistas, de las que se puedan salvar, pierdan de su bolsillo el dinero que corresponda a la mala gestión, resarciendo al Estado, a todos los españoles, vía capital social, de las ayudas que, previsiblemente, podrían salvarlos de la quiebra total.

Incluyo entre estas grandes empresas a dos entidades deportivas: El Real Madrid y el CF Barcelona; parece ser que ambos tienen una deuda de cientos de millones de euros, con un desfase de ingresos que los va a llevar a una situación económica delicada. Al equipo catalán le apoyará dinerariamente la Generalitat, a cambio de un nuevo presidente independentista en esa entidad deportiva, con lo que el separatismo tendrá ya controlado todos los resortes de la sociedad catalana, con el dinero de todos los españoles. Seguimos sin enterarnos que el mundo ha cambiado, que los sueldos hasta ahora habidos en las retribuciones de futbolistas, toreros y otros supervalorados personajes, correspondían a los ingresos que producían, pero hoy ya no producen. Si tienen que ir a Concurso, que lo hagan, pero el dinero público no puede, no debe, emplearse para que ellos sean ricos mientras hay jubilados que cobran 450 euros mensuales.

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2 Respuestas a “Fondo de Apoyo a las Empresas Estratégicas”

  1. JAC dice :

    Hola Antonio, buena reflexión, estoy con tigo en que hay que salvar lo que sea viable a futuro a cambio de entradas en capital si así lo merece. Hay que ser sumamente delicado con el dinero de todos los Españoles, haciendo un seguimiento escrupuloso del cumplimiento de los proyectos y la consecución de resultados.
    Serán capaces nuestros políticos de cumplir con esto?? No lo creo, prevalecerán los intereses, amigo s de partido. En fin no me extiendo más, espero que entiendas lo que digo.

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