Fusión BBVA-Bankia

Reinando Isabel II, tras la Desamortización de Mendizábal en 1836 y la de Pascual Madoz en 1855, acogiéndose a la ley sobre Bancos de Emisión de enero de 1856, la Junta de Comercio de Bilbao, liderada por la familia Ybarra, promueve y funda jurídicamente el 19 de mayo de 1857, el Banco de Bilbao, con un capital de 8 millones de reales, en acciones de 2.000 reales, que fue cubierto por un total de 106 accionistas, como banco de emisión y descuento. En 1878, con Canovas del Castillo, pierde la facultad de emitir billetes propios y se reorganiza como banco de préstamos y descuento. Fue el primer banco que abrió sucursales en el extranjero, París en 1902 y Londres en 1918.

El Banco de Vizcaya se funda en 1901, como consecuencia de una escisión en las fuerzas financieras vizcaínas (problemas entre familias) y de su alianza con nuevos empresarios, participando varios consejeros del Bilbao en su constitución. El 01 de octubre de 1988 se firma la fusión del Banco de Bilbao y el Banco de Vizcaya para crear BBV.

Corporación Bancaria de España (CBE) se constituye en 1991 como sociedad estatal y entidad de crédito con estatuto de banco. Argentaria inicia su historia con un modelo de banca federada, pero en 1998 se integran Corporación Bancaria de España (ya privatizada vía OPVs), BEX (fusionado con BCI), BHE y Caja Postal en un solo banco: Argentaria. Todo ello, bajo el auspicio del Partido Popular, gobernante en aquellos años.

BBV y Argentaria se fusionan, por absorción de la segunda a la primera, el 25 de enero del 2000, cambiando la denominación social a BBVA y que, a través de su historia, es fruto de la compra de redes, absorción y fusión de más de cien entidades financieras. La última, creo recordar, fue la quebrada CatalunyaCaixa, controlada por los socialistas, con más saldo hipotecario en Mora que riesgo vivo, aportando al SAREB 12.000 millones brutos de préstamos promotor, que pasaron a valer 6.300 millones netos, y 8.000 millones de inmuebles adjudicados, traspasados por 3.000 millones de euros.

En mis años en el Grupo BBVA he conocido a dos grandes líderes, diferentes en la forma de ser y actuar, pero líderes natos. José Ángel Sánchez Asiaín, profesor, muy culto, diplomático, paternal con los empleados, un adelantado a su tiempo; y Pedro Luis Uriarte, el más listo de la clase, el que nos multiplicó la soldada, el más motivador, capaz de formar un ejército de fieles en media hora, que lo seguirían al fin del mundo. Fijaos si es listo que fue el que le coló el Concierto Económico Vasco al Gobierno Español en 1981, cuando era Consejero de Hacienda del Gobierno vasco del PNV, antes de llegar a BBVA.

 

 

Bankia es el lavado de cara de Caja Madrid, una caja de ahorros centenaria, de reputado hacer y solvencia, hasta que al amparo de la ley socialista de 1985 conocida como “Ley de Cajas”, fue tomada al asalto por caciques, autonomía, políticos y sindicatos, para uso propio, proyectos faraónicos, sueños volatilizados y esplendor de unos cuantos amigos, conocidos y postulantes a favor de la causa del momento, tuvo que ser rescatada por las arcas públicas con un importe superior a los cuatro billones (con b) de pesetas, 24.000 millones de euros, el mayor importe absoluto empleado en este tema en la historia de España.

Transcurridos muchos años desde los hechos, demandas y litigios de todo tipo, solo existe una sentencia “menor” por la que el Supremo condena por el caso de las tarjetas “black” a un total de 63 personas, de los cuales 29 con condenas superior a dos años, consejeros en representación del Partido Popular, PSOE, IU, Podemos, CCOO y UGT. Todos ellos, “representantes del pueblo”, algunos teóricos de primer nivel, pero pasó lo mismo que cuando un chavalillo quiere ser torero. Tiene técnica aprendida, maneja muy bien los brazos, se adorna una y otra vez, todo ello en la escuela taurina y en el toreo de salón. Pero cuando sale un toro con dos buenos pitones a una plaza de primera, se apartan novilleros y sobresalientes, y tiene que ser un torero bregado, con experiencia en muchas plazas, el que salga a matar el toro. En este caso, el diestro elegido fue Goirilgolzarri, extraordinario profesional que fue en BBVA, en una época en la que se pagaba algo por el Pasivo y se cobraba mucho por el Activo, con márgenes muy elevados y Resultados que crecían exponencialmente de un año para otro.

Escogió para acompañarle una cuadrilla de primer nivel, se le prestó todo el dinero que pidió, porque más de la mitad de los activos traspasados a la SAREB eran suyos, 38.000 millones de euros brutos en crédito promotor, neto 20.000 millones; e inmuebles adjudicados por valor de 12.000 millones brutos, que supusieron 4.800 millones netos.

Goirigolzarri es una persona cercana al PNV, culta, amable, afable, educada, dominador de la banca comercial cuando se gastaban zapatos en la calle, lleva las cifras del banco en la cabeza y siempre tiene una sonrisa a flor de boca. Su frase favorita era “ayudadme a mí para que yo pueda ayudaros a vosotros”, que traducida quería decir que había que conseguir unos exagerados objetivos personales para que la suma de todos alcanzase a superar los suyos, y así poder recompensar a sus más directores colaboradores, manteniéndose la cascada correspondiente.

Pero con unos tipos de interés muy bajos y una nueva morosidad muy alta, en todo el sector, inversiones en construir campo de futbol en África dejan más rentabilidad y se brinda con champán cuando se firma la operación, pero muchas veces se acuerda uno de los muertos de quien gestionó esos préstamos cuando hay que contabilizarlos en impagados, que no digo que sea el caso porque lo desconozco, pero ejemplos hay a montones en todas las casas.

En resumen, no ha cumplido objetivos y no tiene músculo para devolver el dinero que el Estado les prestó. Si Bankia fuera una empresa industrial cualquiera, tendría que presentar Concurso, al no poder pagar puntual y dinerariamente sus compromisos de pago.

Acabo esta introducción para saber quién es quién en este juego, manifestando, una vez más, que a quienes verdaderamente se rescató en la crisis anterior, no fueron a los Bancos, sino a los clientes de las Cajas de Ahorro, que hubieran perdido su dinero si la institución hubiera realmente quebrado, porque el Fondo de Garantía de Depósitos no ha tenido dinero, ni tendrá nunca, para pagar todos los depósitos de las Cajas intervenidas. Y que esto lo diga un analfabeto funcional, vale; pero que lo pregone el VP del Gobierno, Pablo Iglesias, es mentir descaradamente, porque ese sabe un rato de eso. “Miente, miente, miente, que algo quedará, cuando más grande sea una mentira, más gente la creerá”, la frase es de Josep Goebbels, pero tratándose de dictadores lo mismo da que sean de derechas que de izquierdas.

Desde que tomó posesión el actual gobierno sanchista-comunista, quieren crear un Banco Público, aprovechando la infraestructura del ICO o de Bankia, en cuyo capital tiene mayoría el Estado. Como los votos de esa coalición no suman suficientes para mantenerse en el poder, necesitan el apoyo de independentistas, secesionistas, proetarras y resto de la ultraizquierda nacional, y del PNV, partido de derecha, fundado en 1885 por Sabino Arana, nacionalista, liberal y demócrata cristiano, personaje que por sí solo da para llenar muchas páginas de escritura.

El objetivo a muy corto plazo del PNV, aprovechando el Gobierno actual por si cae antes de terminar la Legislatura, es forzar una fusión endilgándole Bankia a BBVA a toda costa, para que lo controlen ellos y, a futuro, lo conviertan en el Banco de Euskadi. Es probable que sea en pago a las últimas declaraciones del lendakari Urkullu, textuales: «Yo no soy español, sólo me siento vasco», y de Pablo Iglesias defendiendo la independencia del País Vasco y de un referéndum independentista. Hay que recordar que en las elecciones autonómicas de ayer, entre el PNV y los proetarras de Bildu obtuvieron el 70,6% de los escaños, que sube al 78,6% si sumamos los de Podemos.

Cuando una empresa alcanza su nivel de incompetencia, la solución es una fusión; y a empezar de cero. En los antiguos Banco Bilbao y Banco Vizcaya, había, y sigue habiendo en BBVA con sangre renovada, distinguidos alumnos de La Comercial de Deusto, del PNV y del Opus, estos últimos en Recursos Humanos, principalmente. Gente muy preparada, y muy vasca.

Podemos apoyaría esta operación, primero porque solucionaría el problema de Bankia, que al ritmo que va, no va a poder devolver el préstamo del Estado en la vida; segundo, porque el Estado tendría un porcentaje importante en el capital del nuevo Banco, lo que le permitiría tener Consejeros adictos y pagar algún que otro favor a alguien; tercero, porque podrían copar la Comisión Delegada de Riesgos y convertirse en un pozo sin fondo de financiación del régimen imperante; cuarto, porque sería una basa en la que se apoyara la república de nación de naciones a la que aspiran; y quinto, porque tendría controlado al PNV con la zanahoria con la que se engaña al burro para que ande y no se le da hasta que en el momento oportuno quiere el dueño.

Como el power point lo aguanta todo, en el estudio previo aparecerían sinergias, ahorro de gastos y mil y una transparencias en la que todo es muy bonito y se va a ganar mucho más dinero. Ya han empezado las noticias interesadas en la prensa, incluso el BCE, que se quitaría otro problema de en medio, pregona que sería la fusión más barata gracias a ser la que menos provisiones adicionales necesitaría, la que menos tendría que aportar en activos fiscales diferidos, y la segunda que menos costes de reestructuración de oficinas y plantilla tendría, dentro de una posibilidad de fusiones de entidades españolas. Recuerden lo que iba a aportar el Banco Popular Español a la Cuenta de Resultados del Santander, y la realidad de lo que ha sido.

Porque no siempre las cosas salen como uno desearía y los problemas de una fusión, empezando por la integración de los sistemas informáticos, son más costosos y problemáticos de lo previsto. A título descriptivo y no limitativo, la duplicidad de los Servicios Centrales, Territoriales y de Zona o Provinciales, despido masivo de empleados y su repercusión social, cierre de miles de oficinas, teletrabajo incluso desde países del tercer mundo, recortes de todo tipo en los gastos generales, morosidad de los mismos clientes en ambos bancos, total de deuda soberana por encima de lo prudencial, derivados con pérdidas, falta de ritmo de venta de los inmuebles en propiedad, al haberse actualizado balances hace pocos años y estar en muchos casos el precio contable por encima del de mercado, misma situación en la enajenación de los inmuebles adjudicados por impagos, reclamaciones judiciales pendientes de hechos anteriores, se pierde mucha inversión pues al sumar los riesgos de los clientes en las dos entidades, el porcentaje en CIRBE es excesivo, en el momento que se acaben los ERTES va a subir el paro de una forma exagerada y, en consecuencia, la morosidad a partir del primer trimestre del próximo año; letreros, cartelería, merchandising e impresos nuevos, amortizando de golpe los antiguos, intereses muy bajos, incluso negativos y rentabilidad inferior al coste del capital, que perjudican al ahorrador e invitan al endeudamiento, el sector de la construcción empieza a mostrar claros síntomas de agotamiento influido por una coyuntura económica delicada, normativa jurídica que protege al mal pagador, al moroso y al malintencionado, Bankia está estancado y BBVA tampoco está para tirar cohetes, porque no es capaz de crecer rentablemente.

A todo eso hay que añadir las sabias palabras del que fue Director de Comunicación del Grupo BBVA durante muchos años, Antonio López, que sabe y guarda muchos secretos financieros y políticos de alto voltaje: “Las fusiones son una especie de guerra civil y, si sobrevives, te llevas en la mochila el peso muerto de los desengaños”. Sabe más el diablo por viejo que por diablo.

En las circunstancias actuales, la acción BBVA perdería mucha cotización sobre el precio de estos momentos, porque Bankia no aportaría nada sustancial que mejorara la eficiencia y la rentabilidad, al revés, sería un gran problema; y si todo estuviera “atado” ya en España, los únicos que pueden pararlo son los 308 accionistas de BBVA que tienen más de medio millón de acciones y que totalizan mayoría suficiente con el 61% del capital, de los que los diez mayores son grandes fondos de inversión que operan a nivel mundial, a los que se podría unir UNITER, la Asociación de exempleados, que alcanza una representación de unos tres millones de acciones.

Y, en mi opinión, dejarse de viejas glorias a los que, como a todos, les tiene que llegar algún día la bien ganada jubilación, y asentar la españolidad de BBVA en Madrid, fusionándolo con algún importante y saneado banco transfronterizo de implantación europea. Cualquier cosa que no sea eso, será un brindis al sol para que un psicópata siga gobernando España.

 

 

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5 responses to “Fusión BBVA-Bankia”

  1. Jerónimo Escapa says :

    Mi felicitación por este articulo.. Este articulo lo he vivido en mis muchos años de mi vida laboral. He decirte que todos los que envias me leo todos y me encantan, Muchas gracias

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  2. Pedro Mainar says :

    Los mejores estores fueron el malogrado Pedro Toledo y Pedro Luis uriarte. Por este orden. y con Pedro Toledo estuvimos a punto de cerrar nos con el BNP. Una penita. Tenía visión europea.

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