La que se avecina

En el año 2009 empiezan los problemas financieros en Grecia con el desplome de su Bolsa, y afloran el uso indebido de instrumentos financieros desde el año 2001 para ocultar la realidad de su Deuda.

En el año 2010, la Unión Europea les concede un préstamo de 110 mil millones de euros. En el 2012, un segundo préstamo de 130 mil millones de euros, a cambio de aceptar la supervisión permanente de la CE, el BCE y el FMI, se realiza un plan de austeridad y al año siguiente el paro alcanza el 27,6% de la población activa.

En enero de 2015, el partido de izquierda radical Syriza, encabezado por Alexis Tsipras, gana las elecciones generales apoyado sobre todo en mensajes antiausteridad, similar a lo que en la actualidad pregona Podemos en España. Ese mismo año, el Gobierno decreta que las entidades públicas transfieran sus reservas en efectivo al Banco de Grecia para aliviar la liquidez nacional, y el 29 de junio entra en vigor el primer día del “corralito”, medida que establece el cierre de los bancos y la Bolsa hasta el día 7 de julio y limita la retirada de efectivo hasta 60 euros diarios.

Se aprueba una tercera ayuda, rescate europeo, por 86 mil millones de euros, se reforma la ley hipotecaria para que no se pueda desalojar a los morosos, y al final de año, el Mecanismo Europeo de Estabilidad (MEDE) aprueba el desembolso de 2.710 millones de euros para recapitalizar el Banco Nacional de Grecia.

 

 

En el año 2016 el Parlamento griego aprueba la reforma fiscal y de las pensiones. Las modificaciones en las pensiones fueron:

Subida de la edad de la jubilación de los 65 a los 67 años, una nueva base de cálculo, el establecimiento de una pensión garantizada de 384 euros y la reducción de la pensión máxima.

– La pensión garantizada de 384 euros se cobrará tras un mínimo de 20 años trabajados. Las personas cuya vida laboral no exceda los 15 años, el mínimo vigente hasta ahora, cobrarán 346 euros.

– Los jubilados verán recortados los ingresos de las pensiones suplementarias, entre un 2 y un 50%, si la suma excede los 1.300 mensuales brutos.

– La pensión máxima se reducirá de 2.773 a 2.304 euros brutos.

– Las pensiones futuras sufrirán un nuevo recorte, que oscilará entre el 5 y el 12% sobre estas nuevas reducciones.

– La pensión pasará a calcularse en base a la cotización de toda la vida laboral, en lugar de los cinco mejores años de la última década trabajada que rige en la actualidad.

En cuanto a la Reforma Fiscal, se rebajó el mínimo exento de tributar desde los 9.550 euros hasta los 8.800 euros brutos anuales.

– Cambiaron los tipos impositivos del impuesto sobre la renta. El mínimo es ahora del 22% (para los ingresos inferiores a los 20.000 euros brutos anuales); del 29% para la franja que comprende los 20.000 y 30.000 euros; del 37% entre los 30.000 y los 40.000 euros; y del 45% para los que superen esa cantidad.

– Aumenta del 10% al 15% el impuesto sobre el dividendo de las empresas. También se produjeron modificaciones en los impuestos indirectos, como la subida del IVA hasta el 24% en los combustibles, y nuevas tasas en el café y los cigarrillos electrónicos.

Todo esto bajo las arengas de Tsipras de que estas reformas eran “para proteger a los más débiles, sus salarios, las pensiones y el derecho a la vivienda” ¿De qué les suena a ustedes esta cantinela? Todos estos recortes, en medio de violentas protestas en la calle, disturbios en las ciudades y grandes manifestaciones en contra.

Tsipras perdió las elecciones en 2019 ante el conservador Kyriakos Mitsotakis, ganador por mayoría absoluta y nuevo Primer Ministro griego. Grecia volvió a dar la espalda a la izquierda que los llevó a la pobreza generalizada. Y ha tardado poco en ir recobrando la eficacia y la responsabilidad del buen gobernante: En esta crisis provocada por el coronavirus, lo ha hecho mucho mejor que España, sin la más mínima discusión.

Como he mostrado en anteriores artículos, 14,1 millones de ciudadanos españoles tienen que mantener a 17,8 millones que no son activos en el trabajo; a esas cifras hay que sumar los nuevos parados por ERTE, Concursos y despidos que se producirán cuando se pueda volver libremente al trabajo, aunque también descenderán las de los ERTE’s actuales. Y la RENTA MÍNIMA, que ya ha dicho Pablo Iglesias que va a empezarse a pagar durante este mes de mayo a todo aquel vago, español o extranjero, legal o ilegal, que quiera vivir del cuento en España, además de las prostitutas, a las que la izquierda niega su legalización y regularización, con cotización de impuestos y de seguridad social, pero las incluye como “voto cautivo” en esta nueva dádiva para dependientes perpetuos del Estado. ¿Quién va a pagar esta fiesta?

En mi opinión, y siempre que a nuestro Gobierno sanchista-comunista no se le ocurra salir del euro, expropiar los ahorros particulares o nacionalizar los sectores básicos de producción en España, habrá que afrontar una serie de reformas estructurales, en el fondo y en la forma, para que la empresa privada cree empleo, mucho y rápido, de tal manera que se evite el pillaje y los delitos por obtener el sustento básico, para lo que hay que incentivar fiscalmente la contratación y delimitar un “periodo máximo” de circunstancias extraordinarias: Ya que no se puede devaluar la moneda, ni tampoco se debe devaluar el salario, hacerlo mediante el aumento de una hora diaria más de trabajo, método empleado en Alemania y en Japón para su reconstrucción después de la IIWW.

Además, habrá que impulsar la creación de industrias y empresas de nueva tecnología, técnicas avanzadas, biomédicas, farmacéuticas, robotización, armamentística, investigación y desarrollos propios, que cumplan un doble objetivo: Evitar la dependencia de terceros, y sustituir al turismo y a la construcción como pilares básicos de nuestra economía. Esto habría que haberlo hecho, con o sin coronavirus, desde hace años.

Para ello, para que podamos volver a situarnos con el poder adquisitivo y el nivel de vida del que veníamos disfrutando, hay que aplicar una fórmula muy sencilla que decía un viejo profesor mío: Para que una empresa vaya bien, solo hay que hacer dos cosas: Aumentar los ingresos y disminuir los gastos.

Aumentar los ingresos en la Hacienda Pública es SUBIR LOS IMPUESTOS. Quienes en su día hayan votado conociendo y siendo conscientes de los programas electorales de los distintos partidos políticos, sabrán de las verdaderas intenciones comunistas de Podemos, que aprovechará la desgracia ajena del coronavirus para imponer su ideario: Que los que ellos llaman ricos, mantengan durante toda la vida a los vagos, a los que no quieren trabajar, a los inmigrantes ilegales y a todos aquellos que consideran son su “nicho” de votos para mantenerse en el poder más años que estuvo Franco. Y no engaña a nadie, solo a los que quieren dejarse engañar; Pablo Iglesias dijo en sede parlamentaria el martes pasado que “Para mí es un honor representar a un grupo político dentro del cual hay un partido con casi cien años de historia, el Partido Comunista de España”. Solo le faltó decir que el comunismo ha matado más de cien millones de personas durante el siglo XX, y que se siente orgulloso de la sangre que corre por sus venas.

 

 

Por considerar que es la auténtica realidad lo que dicen, copio de Libre Mercado:

Subir el IRPF a las rentas de más de 100.000 euros anuales, con un tipo marginal del 47%, que llegaría hasta el 55% para las de más de 300.000 euros.

Que las rentas del capital tributen en la misma base que las del trabajo, incluyendo las plusvalías generadas en menos de dos años (ampliable a seis en el caso de inmuebles).

Eliminar las desgravaciones fiscales de los planes de pensiones, cuyo límite actual se sitúa en 8.000 euros al año por contribuyente.

Crear un Impuesto sobre la Riqueza (ahora “tasa covid”) sobre patrimonios de más de 1 millón de euros, con el fin de recaudar el 1% del PIB (más de 10.000 millones de euros). Tendría un mínimo exento por primera vivienda de 400.000 euros y gravaría con un 2% los patrimonios de más de 1 millón, con un 2,5% los de más de 10, con un 3% los superiores a 50 y con un 3,5% los de más de 100 millones. Sustituiría al Impuesto de Patrimonio.

Elevar el Impuesto de Sucesiones y Donaciones, armonizándolo a escala estatal a partir de un mínimo de tributación para evitar la competencia fiscal entre comunidades autónomas.

Establecer un tipo del 35% en el Impuesto de Sociedades para las bases imponibles superiores al millón de euros, introduciendo, además, un tipo mínimo del 15% sobre el resultado contable.

Aplicar un Impuesto sobre los Depósitos con un gravamen mínimo del 0,2%, con la posibilidad de que las comunidades autónomas puedan establecer recargos adicionales.

Crear un recargo específico en el IBI para viviendas desocupadas.

Y aprobar un Impuesto sobre las Transacciones Financieras para gravar con un 0,3% la compra de acciones y derivados, quedando exenta la adquisición de deuda pública.

Añado yo: Y recortar las pensiones, algo parecido a lo anteriormente expuesto que se hizo en Grecia. Nuestros pensionistas, que fueron los que nos trajeron la democracia, trabajaron de sol a sol, cuidaron de sus padres, de sus hijos y de sus nietos, han sido maltratados institucionalmente durante esta pandemia, sedándolos en espera de la muerte a los que tenían más de ochenta años, afirmación innegable porque existen documentos fehacientes en este sentido en varias comunidades autónomas sobre ello; a los que han logrado sobrevivir, el actual Gobierno del Dúo Diabólico les recortará su pensión y les empujará, a los que todavía puedan, a realizar trabajos en la economía sumergida y a pasar penalidades no previstas durante los muchos años que han cotizado a la Seguridad Social. Otros perjudicados serán los funcionarios públicos, congelando durante unos años las subidas de sueldo y suprimiendo la Mutua de Funcionarios de la Administración Central del Estado (MUFACE), el Instituto Social de las Fuerzas Armadas (ISFAS) y la Mutualidad General Judicial (MUGEJU).

La otra alternativa es la austeridad, lo que es lo mismo RECORTAR EL GASTO. Pero, me temo, que no va por ahí la estabilización de nuestra Deuda Pública, porque lo que propongo a continuación sería acabar con muchas canonjías propias, y muchos de nuestros políticos no podrían colocarse ni de cajero de un supermercado.

  • Congreso de Diputados: Dos por cada provincia con menos de medio millón de habitantes; cuatro Diputados para las provincias que tengan más de medio millón de habitantes.
  • El Senado estará formado por dos Senadores por cada provincia española, uno por cada una de las poblaciones de Ceuta y Melilla, y dos por cada Comunidad Autónoma, elegidos de entre sus parlamentarios.
  • El Concejo Municipal de los ayuntamientos de menos de 50.000 habitantes estarán compuestos por cinco personas, Alcalde, Vicealcalde y tres Concejales.
  • El Concejo Municipal de los ayuntamientos comprendidos entre 50.000 y 500.000 habitantes, estarán compuestos por diez personas, Alcalde, Vicealcalde y ocho Concejales.
  • El Concejo Municipal de los ayuntamientos de más de 500.000 habitantes estarán compuestos por quince personas, Alcalde, Vicealcalde y trece Concejales.
  • Supresión de los casi doscientos mil asesores y cargos de confianza políticos, siendo sustituidos por funcionario públicos de carrera, que desempeñen la dirección técnica de las instrucciones políticas.
  • Fusionar algunas Comunidades Autónomas, con lo que desaparecerían multitud de cargos, carguillos, amiguetes y caciques locales, a la vez que se reconoce de forma expresa las particularidades propias de Cataluña y el País Vasco a las que, dentro de la solidaridad interterritorial e isonomía entre todos los españoles, mantendrán autonomía financiera y otras transferencias de servicio al ciudadano, salvo temas de educación, defensa, justicia y sanidad, que será igual en todo el territorio español.
  • Igualar las condiciones de las pensiones de todos los cargos públicos a la del resto de trabajadores, años de cotización y plazos, así como cotización por la totalidad de emolumentos.
  • Atajar el fraude a Hacienda y a la Seguridad Social en un doble sentido:

-Inspecciones, con capacidad sancionadora y fecha máxima de seis meses para resolver recursos, a empresarios y empresas, cobrando las deudas en efectivo o garantizándolas de forma suficiente, preferentes en el supuesto de Concurso.

-Convertir en productivo el gasto improductivo que es la prestación por desempleo, renta mínima  y subvenciones a quienes no trabajan, introduciendo criterios de eficacia, cambiando el concepto por el de Salario Estatal, periodo transitorio, cobrando las dos terceras partes del SMI, a fin de que busquen trabajo de forma activa, con contraprestación de colaboración social de obligado cumplimiento por parte de los perceptores, a disposición y mando del alcalde de cada municipio, en horario de jornada completa: Mañanas, de nueve a catorce horas, arreglo de carreteras y caminos, ambulatorios, hospitales, escuelas, cárceles, limpieza de bosques, riberas y acequias, medio ambiente, acompañamiento de disminuidos, discapacitados, ancianos, y mil y una necesidades más que es necesario cubrir. Horario de tarde, de cinco a siete: Cursos de capacitación impartidos en escuelas, institutos y universidades, por profesores de esos centros, controlados por el Estado. Todo ello con el mismo rigor con el que se lleva a cabo el horario en cualquier empresa privada.

  • Corrupción. Ley de punto final, y fijar un plazo máximo para sentenciar los procesos hoy abiertos. Acuerdo parlamentario (o sea, de siete personas: los cinco líderes nacionales, el vasco y el catalán) para que el próximo que caiga en ello, persona, grupo o partido, sea fulminado política, económica y carcelariamente, de forma rápida y ejemplar. El último tema, de ayer, un supuesto fraude de 40 millones de euros por parte de la anterior cúpula del sindicato UGT en Andalucía

 

  • Suprimir todo tipo de subvenciones:

-Cultura, teatro, cine y artistas en general, darles un porcentaje de bonificación fiscal sobre el importe declarado de los resultados obtenidos por el trabajo realizado.

-Nuevas empresas y autónomos, exención fiscal total los dos primeros años, condicionado a su permanencia futura como actividad o empresa.

-Clubs, ONG’s, organizaciones varias, feministas, y de otra índole cualquiera, sin subvenciones de ningún tipo. Se harán cargo de ellas las Comunidades Autónomas, con funcionarios públicos de carrera, y serán auditadas por el mismo organismo que lo haga de las Cuentas Públicas.

-Inmigrantes, se aplicará la vigente Ley de Extranjería, debiendo acogerse a los identificados y legalmente expatriados, con contrato de trabajo, que tendrán las mismas ayudas que los nacionales.

-Sindicatos obreros y patronales, partidos políticos: Sin subvenciones. Solo tendrán ingresos por las cuotas de sus afiliados y por donaciones nominativas y suficientemente identificadas, sujetas a impuestos, de particulares y empresas, sujetas a bonificaciones fiscales.

 

 

-En cuanto a las ayudas al alquiler, becas de libros, sanidad y pensiones sin haber cotizado en toda su vida, se suprimirán para todo extranjero que se encuentre de forma ilegal en territorio español.

  • Modificar el sistema actual de pensiones para futuros pensionistas; el actual Ministro de Seguridad Social era un prestigioso profesional en esta materia, pero desde que le nombraron Ministro, parece que se le ha olvidado todo lo que sabía y se ha comprado una almohadilla para arrodillarse.

Con lo aquí expuesto, hay materia suficiente para formar un Grupo de Trabajo con verdaderos expertos, para analizar en profundidad estas propuestas y cuánto supone en la economía española para tratar de solucionar la situación económica actual, y si se atreve el Gobierno, promueva un referéndum nacional a ver qué dicen los ciudadanos sobre ello.

Todo lo hasta aquí reflejado, siempre que no haya que pedir un RESCATE a la Unión Europea, que sería lo lógico, pues ahora mismo el Estado no tiene liquidez para asumir los compromisos contraídos, como es el pago de los ERTES, que se están prolongando en el tiempo.

Hay quién apuesta por una intervención por parte de Europa para septiembre, a cambio de un rescate de entre cien y ciento cuarenta mil millones de euros, condicionado a un recorte drástico de gastos, con una bajada en los precios de las viviendas entre el 30 y el 40%. Cambiarán los hábitos de consumo, compraremos poco y lo necesario, imponiéndose las compras por internet. Se acabarán los gastos superfluos. Cambio cultural y estructural de todo el sistema político, económico y empresarial que hemos conocido hasta ahora.

Podemos se opondrá de forma contundente a ser dirigidos y controlados por Europa, por lo que Pedro Sánchez se verá forzado a convocar nuevas elecciones generales para enero 2021. Por tercera vez en la historia democrática de España el socialismo dejará el país como un secarral, en quiebra la economía nacional, o se verá confirmado como un Estado comunista, fraccionado, desunido, pero, en este caso, en quiebra perpetua.

¿Por cuál de las opciones propuestas votaría usted? ¿Cuál de dichas opciones cree realmente que es la que va a adoptarse? ¿Cómo va a reaccionar la ciudadanía española? Piénselo bien, pues estamos en el momento más delicado, sanitaria y económicamente, desde la guerra civil española del siglo XX.

 

 

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