La historia actual

Cuando pase el tiempo, habrá personas interesadas en vender “su” verdad acerca de lo acontecido con el coronavirus en España. Lo que sigue a continuación es la historia verdadera, tomada textualmente de medios de comunicación que han profundizado en el tema.

 

España pierde grandes compras de material sanitario por la inacción del Gobierno

Distribuidores lamentan no recibir respuesta del Ministerio de Sanidad a sus ofertas con millones de mascarillas, EPI y tests .

Madrid, 23 mar. (COLPISA, Alvaro Soto)

El Ministerio de Sanidad dejó escapar la semana pasada por inacción una gran compra de material sanitario procedente de China ofrecida por un empresario español. El pedido, compuesto por millones de mascarillas, centenares de miles de guantes de nitrilo, tests de diagnóstico y equipos de protección individual (EPI), estuvo en la mesa del ministerio desde el 11 de marzo y el empresario, tras más de una semana de espera y múltiples gestiones que en su mayoría no recibieron respuesta, lo acabó colocando en otros dos mercados en los que existe mucha demanda, Miami y Australia. En los últimos días, distribuidores que se dedican a la venta de productos entre China y España han comenzado a levantar la voz y a cuestionar al Gobierno por no estar sabiendo hacerse en el mercado internacional con material sanitario esencial mientras los profesionales continúan denunciando la falta de equipos.

Un empresario español que se declara “indignado” por la actitud del Ejecutivo y que mueve grandes cantidades de materiales desde China hacia otros países explica su caso: “El 11 de marzo me puse en contacto por primera vez con el Ministerio de Sanidad porque podía conseguir material muy variado y a buen precio. Ofrecí mascarillas, EPI, tests… Les dije que podían tenerlo todo en 72 horas en Barajas. Pero no me contestaron”, recuerda este distribuidor.

Entre tanto, la situación en los hospitales se agravaba y él iba recibiendo más pedidos de todo el mundo porque la producción china, antes enfocada a su mercado nacional, se abrió al extranjero hace dos semanas, una vez que el país asiático superó el coronavirus. El lunes de la semana pasada, día 16, el empresario habló con un alto cargo ministerial, “una persona muy competente”, aclara, y volvió a ofrecerle los productos. Esta vez, desde el ministerio le mandaron por correo electrónico hojas de oferta para que concretara el pedido. “Las rellené y se las envié. Había productos que ya estaban más caros, porque la demanda mundial se ha disparado, pero otros seguían teniendo unos precios buenísimos”, asegura.

El miércoles, el alto cargo le dijo que el Ministerio de Sanidad tenía tantas ofertas sobre la mesa que las estaban estudiando todas. “Pero si tienen tantas ofertas, ¿por qué el material no está ya en España?”, se pregunta esta fuente.

“El viernes, cuatro días después de presentarle la oferta al Ministerio y de estar toda la semana persiguiéndolos, pude hablar con ellos otra vez. Después de que me pasaran de una persona a otra, finalmente conversé con alguien al que le dije que esa remesa ya no podía esperar más, que empresas de Brasil me la querían comprar inmediatamente y que la estaba aguantando porque eran para España, mi país, que no se nos podían escapar. Estaba tan seguro de que el ministerio las iba a comprar que hasta hice una reserva de carga en un aeropuerto chino, cosa muy difícil en estos días. Pero nada, no hubo pedido. A la hora, las había vendido”, recuerda.

Tras aquella última conversación, una vez rechazado el pedido, se plantea no negociar más con el Ministerio de Sanidad y hablar solo con las comunidades autónomas. “Me duele muchísimo, pero tengo la sensación de estar haciendo el ridículo. Y sé que a muchos empresarios les está pasando lo mismo que a mí”.

Muy categórico, este distribuidor cree que España “no está comprando material porque no está pagando”. En estas operaciones, explica, se abona un porcentaje (entre el 30 y el 50%) por adelantado y el resto, antes de embarcar. Eso así, avisa al Ministerio de Sanidad de que se dé prisa “porque otros países se están moviendo con rapidez”. “Ahora mismo todavía hay material, pero veremos qué ocurre cuando el virus entre en países como Brasil, que ya se están planteando grandes compras. Espero que no piensen que con las mascarillas que se harán en las fábricas españolas tenemos suficiente porque no hay ni para empezar. Necesitamos millones y millones”.

Otro distribuidor con gran experiencia en el comercio entre España y China y con conocimiento de lo que está ocurriendo en esta crisis sanitaria cree que los pasos que está dando el Gobierno para adquirir material son como poco discutibles. “Hay una hucha para este tipo de emergencias, pero parece que el Gobierno no quiere pagar y en China, si no vas con el 30% de la operación o más por delante, no la cierras”, afirma este empresario, que tampoco cree que sea una buena idea hacerse con líneas de producción en fábricas chinas, como afirmó el presidente del Gobierno, Pedro Sánchez, en su discurso del domingo.

“Eso es imposible porque ya están adjudicadas. Habría que esperar meses para que comenzaran a funcionar”, apunta este hombre de negocios desde su sede en Madrid, antes de hacerse una pregunta: “¿Por qué Inditex, la hija de Amancio Ortega o Jack Ma (dueño de Alibaba) son capaces de traer cientos de miles de mascarillas y trajes a España y el Gobierno no? Porque ellos pagan”. “Mis proveedores están como locos por traer material a España porque quieren ayudar, pero no pueden hacerlo”, concluye.

 

 

 

El Confidencial 23-03-2020

España también llega tarde al fármaco anti-Covid: “Hasta final de abril no hay más dosis”

El Ministerio y las consejerías de Sanidad se lanzan a comprar hidroxicloroquina, pero el principio activo se ha agotado en todo el mundo y habrá que esperar semanas para conseguir suministro

El Gobierno tardó en darse cuenta de la gravedad del coronavirus, necesitó semanas para comprender que era necesario comprar miles de respiradores mecánicos para los pacientes graves y también ha llegado tarde ahora a los mercados de hidroxicloroquina, el principio activo que mejores resultados está dando contra el SARS-Cov-2 en todo el mundo y que además ya ha demostrado propiedades profilácticas, imprescindibles para garantizar la protección del personal sanitario, que representa el 12% de todos los infectados en España.

La tardanza del Gobierno y de las comunidades autónomas, que conservan la capacidad para abastecerse de medicamentos, puede tener efectos devastadores en el país que más muertos diarios registra por el coronavirus, por encima de China e Italia. Conseguir en estos momentos hidroxicloroquina en el mercado internacional es casi imposible. Las principales farmacéuticas están donando a los gobiernos de todo el mundo las dosis que tienen en ‘stock’, pero al Ministerio de Sanidad le llevará semanas conseguir nuevas unidades de un medicamento utilizado desde hace décadas para combatir la artritis, el lupus y la malaria, y comercializado en España bajo las marcas Resochin, Dolquine, Hidroxicloroquina ratiopharm y Xaban, principalmente.

La vacuna contra el coronavirus, desarrollada por la Academia Militar de Investigación Médica, comenzará sus ensayos clínicos en abril con la participación de varias universidades chinas.

 

 

El departamento que comanda Salvador Illa ha contactado con los laboratorios que operan en España para averiguar si les quedan más dosis y cuándo podrían conseguir más, según han confirmado a este diario fuentes próximas a Sanidad. Y el Consejo General de Colegios Oficiales Farmacéuticos de España acaba de enviar una circular a todo el sector para recordar la importancia que está demostrando la hidroxicloroquina y pedir máxima responsabilidad con la Administración de los pocos envases de este principio activo que llegan ya a los puntos de venta. Los problemas de suministro afectan a todos los canales de distribución.

Uno de los laboratorios que más dosis han donado a España es Teva, que ha proporcionado 390.000 unidades a la Agencia Española del Medicamento y Productos Sanitarios (AEMPS). “Estamos intentando conseguir más dosis, pero en estos momentos no es fácil porque la capacidad de la producción mundial es limitada”, explica Rafael Borrás, director de Relaciones Institucionales y Comunicación de Teva. “Hay que tener en cuenta que el uso que tenía hasta ahora este principio activo se reducía a los pacientes con lupus, artritis y malaria. Queremos traer más dosis a España cuanto antes. Esperamos poder hacerlo para finales de abril o, en el mejor de los casos, mediados de ese mes. Antes va a ser difícil”. Este laboratorio tiene una planta de producción en Zaragoza, pero no fabrica en ella hidroxicloroquina. La produce en India.

Fuentes de la división en España de otra de las grandes fabricantes mundiales de esta molécula, la suiza Novartis, aseguran que también están en contacto con el ministerio y la Agencia del Medicamento para estudiar la donación del producto que tienen en sus almacenes, pero la entrega tendrá que esperar. Disponen de 50 millones de dosis, pero todos los países están interesados en conseguirlas. “Estamos al habla con la Organización Mundial de la Salud (OMS), la Unión Europea, el Gobierno de Estados Unidos y otros organismos. Nuestra intención es fabricar otros 80 millones de dosis, pero tendrá que ser en un plazo de dos meses”, expone un portavoz de la compañía a preguntas de El Confidencial.

Las primeras informaciones sobre la utilización en la lucha contra el coronavirus de la hidroxicloroquina, un genérico que se comercializa a partir de solo 6,75 euros, fueron publicadas en España el pasado 25 de febrero. Este diario informó ese día de que científicos chinos habían descubierto que la cloroquina era eficaz en la lucha contra la infección. “Los resultados (…) han demostrado que el fosfato de cloroquina es superior a los tratamientos de control, al inhibir la exacerbación de la neumonía, mejorar los resultados en las imágenes de pulmón, promover una conversión negativa del virus y acortar el curso de la enfermedad”, explicaron los investigadores.

Científicos de todo el mundo recogieron ese guante y expertos de Estados Unidos y Francia han conseguido demostrar que la cloroquina y la hidroxicloroquina no solo sirven para curar a los pacientes de coronavirus sino que, administrados al personal sanitario, proporcionan un escudo protector con un alto porcentaje de efectividad que reduce sensiblemente las bajas entre el sector profesional más golpeado por la pandemia y, también, el más necesario para doblegarla. Solo en España hay ya más de 3.400 trabajadores de la sanidad infectados por el SARS-Cov-2.

El pasado sábado, la directora de la AEMPS, María Jesús Lamas, admitió en la rueda de prensa que ofreció junto a otros expertos en Moncloa que ya se estaban practicando ensayos con un medicamento para reducir la carga viral del Covid-19, aunque no desveló el principio activo con el que se estaba experimentando. El domingo, Fernando Simón, director del Centro de Coordinación de Alertas y Emergencias Sanitarias del ministerio, confirmó la información y ratificó que los ensayos apuntan a que sería útil para proteger al personal sanitario, pero admitió que el Gobierno ha llegado tarde esta carrera. Manifestó que, por desgracia, estos medicamentos “no están tan disponibles” y que se está produciendo un “efecto llamada”. España está en la cola de espera.

Este fin de semana, Illa también fue preguntado por este medicamento, pero reconoció que no estaba al tanto de los detalles de su aplicación en el coronavirus. Este lunes, volvió a ser preguntado en Moncloa y ya manifestó que el Gobierno está trabajando para asegurarse de que dispone de unidades suficientes para cubrir las necesidades de España, aunque no especificó cómo va a hacerlo.

El efecto llamada también se aprecia en la calle. María Jesús Escribano, directora técnica del Colegio Oficial de Farmacéuticos de Madrid, explica que las farmacias de la comunidad están notando que muchos ciudadanos se acercan para preguntar por este principio. “Se trata de medicamentos que solo se proporcionan con receta médica, pero es verdad que se aprecia ese interés, porque la gente lo ha visto en los medios de comunicación y quiere saber si puede conseguirlo”, cuenta Escribano a El Confidencial. Asegura que el medicamento sigue llegando a las farmacias para poder suministrárselo a la gente que tiene artritis, lupus o malaria, que son los usos indicados, pero ya se aprecian problemas de suministro. Llegan menos envases que antes.

Las comunidades autónomas también han llegado tarde a la compra de hidroxicloroquina. Las farmacias de la Comunidad Valenciana han recibido incluso un correo de la Consejería de Sanidad para pedirles que informen de cuántas dosis tienen en ‘stock’ de Resochin, Dolquine, Hidroxicloroquina ratiopharm y Xaban. Por el momento, no se han aplicado restricciones a su venta, pero la consejería está estudiando reclamar la entrega de las unidades disponibles para poder utilizarlas en sus hospitales. La hidroxicloroquina es una parte esencial del tratamiento para los enfermos más graves de coronavirus, según establecen los protocolos médicos de toda España. Se administra conjuntamente con antivirales. Son los únicos principios activos que dan algún resultado.

 

 

Etiquetas:, ,

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Salir /  Cambiar )

Google photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google. Salir /  Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Salir /  Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Salir /  Cambiar )

Conectando a %s

A %d blogueros les gusta esto: