Matemos a los viejos

Es obvio que, sin ser Doctor por Harvard, era fácil pronosticar que el incremento del SMI iba a destruir empleo, si no crece la tecnología y la productividad por empleado. Las cifras de los últimos meses empiezan a poner en evidencia la realidad.

España crece menos por la falta de confianza en las políticas fiscales del Ejecutivo de Pedro Sánchez, aumentado por los cambios de las leyes con nocturnidad y deslealtad a los inversores vía Decretos Leyes, la caída del consumo de las familias en bienes duraderos (la compra de vivienda, coches, muebles y electrodomésticos) y, por consiguiente, la caída de la inversión empresarial en maquinaria enciende la alarma en las empresas, el aumento del Déficit Público, así como la persistencia del problema secesionista catalán y su teórica quiebra financiera, que Pedro Sánchez tampoco ha sabido resolver y solo ha supuesto más concesiones a los separatistas.

Aparece un nuevo peligro en España, y es la sentencia que puede venir de Europa en cuanto a la aplicación del IRPH (Índice de Referencia de Préstamos Hipotecarios) aplicados por las entidades bancarias, en vez del Euribor, cuyo coste, si llega a producirse, podría alcanzar la cifra de sesenta mil millones de euros.

Menos mal que el BCE no ha subido los tipos de interés, sosteniendo algún tiempo más este castillo de naipes, sobre la que reputadas plumas económicas pronostican una nueva recesión mundial para antes que llegue el año 2020, dados los bajos tipos de interés, la inflación, el control de créditos, los desequilibrios macroeconómicos, y el elevado endeudamiento de la economía mundial, por lo que es vulnerable a episodios de pánico financiero. Lo decía alguien en una película de cuyo nombre no me acuerdo, que tiene más de veinte años: El propietario de la deuda es el que manda.

Nuestra Ministra de Hacienda, Maria Jesús Montero, hippie y comunista radical en su juventud, y Nadia Calviño, Ministra de Economía y Empresa, han cerrado filas con el iluminado Sánchez, igual que hizo Pedro Solbes con el ínclito Zapatero, no pasa nada, no hay ni va a haber crisis, España va sobre ruedas, todo va bien …

Va bien para los que figuran en la primera fila de las manifestaciones feministas, que ganan 120.000 euros al año; pero el resto de los manifestantes, cobran 900 euros al mes.

 

 

Van bien para aquellos que llegaron a la política siendo un abogado de secano o un profesor interino, y hoy viven en grandes viviendas unifamiliares y de una forma capitalista que denostaban, combatían y llenaban plazas de toros y campos de futbol predicando contra lo que ahora disfrutan ellos: Podría hacerse una lista muy larga, pero solo indicar a Felipe González, José Bono, Pepe Blanco, Zapatero, Pablo Iglesias, a título de ejemplo de los líderes de la izquierda.

Circula por internet: “Si usted es pobre y piensa que votando por la izquierda va a salir de la pobreza; usted no es solo pobre, usted es un pobre ignorante”.

Contesta un sanchista: Si vota a la derecha, será un esclavo toda la vida. Rebate otro: Esclavo, ¿de quién? ¿del comunismo bolchevique? ¿de la sociedad de Maduro y sus instructores podemitas? ¿de Soros? ¿de un iluminado que va a destruir España? ¿de los que quieren quitar la pensión a los que más han pagado para dársela a los insolidarios que no han pagado nada, o tendente a nada, en toda su vida? Opina otro: Sánchez pregunta a los españoles: ¿La derecha o yo? “Yo” es el falsario que copió su tesis, que falsificó desde el Gobierno un informe exculpatorio, que gobernó con golpistas, proetarras y bolivarianos, y que quiere resucitar las dos Españas. Y vuelve a rebatir el sanchista de inicio: Esclavos de los tripartitos de derechas que gobiernan en Andalucía … Ya lo saben ustedes, si gobierna la derecha, los ciudadanos son esclavos.

En España hay mucha gente que vive de no hacer nada: Las subvenciones son miles de millones y a miles de asociaciones, todas ellas adictas al gobierno de turno y, lo más grave, cuando cambia el color de ese gobierno, no se atreven a suprimirlas, recortarlas ni, al menos, ordenarlas. Hay extranjeros que no han trabajado nunca, ni piensan hacerlo en toda su vida, que viven de subvenciones, municipales, autonómicas y estatales, libros y colegios gratis, ayuda para vivienda, sanidad y medicina gratuita, algunos de ellos alcanzan los 1.800 euros mensuales, además del importe que pueda representar la sanidad y las medicinas. Hay muchas personas inscritas “en el paro”, que trabajan en dinero negro, insolidarios con el resto de ciudadanos y que, además, tienen preferencia para colegios y ayudas de otro tipo. Hay dinero que se da a ciertas CCAA’s que lo emplean para organizarse contra España en vez de pagar a sus médicos, a sus farmacias y, encima, cierran plantas de hospitales. Hay sociedades estatales, de las que nadie controla sus resultados, que solo sirven para colocar a los amigos y adictos al régimen operante. Hay asesores de todo tipo y colores, para políticos que no saben nada de lo que atañe a su responsabilidad, igual que si en una empresa privada se contrata a un CEO nuevo y se le rodera de diez asesores para tapar sus ineficiencias.

Clamo en el desierto, pero en una verdadera democracia, deberían conocerse todos estos datos, para que los ciudadanos (españoles y extranjeros) que pagan sus impuestos, sepan a dónde van sus dineros, y no me digan que están detallados en los PGE porque con este asunto hay un batiburrillo que ni personas expertas en el tema pueden llegar a saber la verdad absoluta del mismo.

Como el dinero para pagar a todos estos teóricos votantes de izquierdas no cae del cielo, la solución de la izquierda es subir los impuestos y, ¡Bombazo!, envían al chico de los recados (sí, porque su ministra lo ha desmentido a las veinticuatro horas), el secretario de Estado de la Seguridad Social, Octavio Granados (que no es ningún inexperto en el tema), a decir que es probable que después de las próximas elecciones generales del 28-A, se hagan cambios normativos para vincular las nuevas pensiones por viudedad e incapacidad al nivel de renta del beneficiario. ¡Toma ya! Esta sí que es una lucha de clases en toda regla: A las viudas o viudos de quienes más han pagado para sostener el sistema, pagar a parados y subvenciones, se les recorta sus ingresos cuando más lo necesitan, para pagar a todos esos que antes he aludido.

El pasado mes de enero escribía yo en https://ancamfer.wordpress.com/2019/01/15/la-deuda-de-la-seguridad-social/ lo siguiente:

El vaso tiene que rebosar algún día, o la cuerda romperse por el sitio más débil, que son los pensionistas. Ya no hablo de las futuras generaciones, a los que, entre unas cosas y otras, su pensión pública no va a alcanzar para  pagar sus necesidades básicas mínimas, sino que, al igual que Grecia, si no ponemos solución económica real al problema, y no “parches para ir tirando”, los jubilados actuales serán gravemente perjudicados en la próxima crisis que ya está empezando a aparecer en Europa, empezando por Italia, siguiendo por la Francia masona actual y continuando por España, en donde bien pudieran unirse crisis económica y revuelta política.

Les deseo buena memoria cuando la metan (la papeleta) en la urna, en las próximas elecciones. Que usted lo voten, y le boten, bien.

 

Publicado en el Blog de Campos el 23-03-2019

 

 

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