Solidaridad española

¡Señor, qué gran país si tuviera buenos políticos! Los españoles nos quejamos de todo lo que pueda engrandecer a España. Los políticos que han venido a cambiarla, los que han llegado para destruirla, los que salen a la calle cada vez que gana el que no piensa como él, el que quema contenedores, los que se alegran que muera un policía, los que agreden al que no es afín a sus ideas, los que se cubren la cara para que no se les reconozcan en sus fechorías, los que colocan a sus amigos y adictos en puestos de poco trabajo y mucha retribución, los que viven de las subvenciones, aquellos a los que les es imposible pronunciar la palabra España o respetar su bandera y su himno, los que no quieren hablar en castellano (mejor, español) prefiriendo lenguas alternativas que solo sirven para pequeñas culturas de determinadas regiones, los que dicen que somos una nación fascista, los traidores a sus promesas o juramentos, los componedores, los corruptos, los organismos que permiten todo ello, el poder legislativo, la fiscalía, el poder judicial y …. hasta el botones de Zarza de Alange, que es el que realmente tiene la culpa de todo.

Más de cuarenta y seis millones de ciudadanos se han volcado en un imposible: Rescatar sano y salvo al pequeño Julen, ese niño de dos años que cayó en un pozo artesano de veinticinco centímetros de diámetro, setenta y no sé cuántos metros de caída libre, que no se pudo hacer nada para evitarlo; desde que yo era muy pequeño, cuando mi padre y mi tío me llevaban al campo, siempre me advertían de la peligrosidad de los pozos abiertos, la mayoría ilegales, y hasta que tuve diez o doce años,  me cogían de la mano y no me dejaban separarme de ellos. La vida es imprevisible y el caso es que el pequeño Julen cayó en una sima a la que era imposible llegar para rescatarlo.

Se ha movilizado toda España. Estado y empresas han batido tiempos de construcción de todo lo necesario para intentar el milagro, de desplazamiento de especialistas desde Madrid, de Málaga, de Guadalajara, de Murcia, de Asturias, de Mallorca, de Cantabria y de otras ciudades a las que ruego me perdonen no recordar en estos momentos, luchando contra el mal tiempo, el desconocimiento de la orografía, improvisando soluciones por los geólogos dada la dureza de las piedras que han ido apareciendo en la perforación realizada, voluntarios de todas clases y colores hasta un total de trescientos, en el que se incluye, día y noche, D. Ramón, párroco de la iglesia de Santa Ana de Totalán, y al que ningún medio ha nombrado por, supongo, ser hijo del Teniente Coronel Tejero, uno de los tontos útiles del 23-F, todos con riesgo de sus propias vidas en esa galería paralela al lugar en el que se suponía estaba el niño Julen. Se ha trabajo en contra de los elementos y, lo que es más importante, del tiempo, que pasa inexorablemente.

 

 

Desde el primer momento, siendo realistas, existían pocas posibilidades de encontrar a Julen con vida. Por desgracia, la lógica se ha impuesto a la esperanza y tras trece días de enormes esfuerzos por parte de todos, la pasada madrugada ha aparecido el cadáver de Julen.

 

 

El periodista Paco Rubiales recoge un texto de Sergio Acedo que creo representa el sentir de la mayoría de españoles: “La gente de este país es la hostia. Somos líderes mundiales en donación de órganos, y en misioneros por el mundo. Cuando nos ponemos todos a una no hay quien nos gane. Pero hay un puñado de políticos empeñados en que los españoles vivamos eternamente enfrentados, porque viven bien de ello, y porque mientras estemos enfrentados unos contra otros no lo estamos todos contra ellos.

Independientemente del trágico resultado final del rescate del pequeño Julen, hemos demostrado una vez más que cuando queremos nos da igual todo lo demás. El día que todos entendamos que esa debería ser siempre la actitud, ese día empezaremos a ser un gran país. Mientras no les demos una patada en el culo a quienes hacen del enfrentamiento y la división su modo de vida, seguiremos poniéndonos piedras en el camino a nosotros mismos”.

El importe gastado en esta misión es muy alto, calculo que varios millones de euros. Cuando acabe todo el circo mediático que ha generado y sus padres lloren la pena, debería aparecer la justicia y llegar al fondo de este asunto, de tal forma que esa España solidaria que va a pagar todo el coste a través de sus impuestos, sepamos de verdad qué es lo que verdaderamente ha pasado y en qué circunstancias.

 

Publicado en el Blog de Campos el 26-01-2019

 

Etiquetas:, , ,

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Salir /  Cambiar )

Google photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google. Salir /  Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Salir /  Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Salir /  Cambiar )

Conectando a %s

A %d blogueros les gusta esto: