Todo a Cien – 344 La España de toreros y cazadores

No sé cómo se llama ese síndrome, no he querido preguntarle a mi hija ni consultar su biblioteca de sicología y siquiatría, ni he querido buscarlo en Google, porque lo que me importa no es el nombre, son los hechos.

Hay hijos que sienten que su padre es/fue un fracasado, un honrado trabajador que nunca ha llegado a nada. Hijos de empleados de banca que también trabajan en banca, pero que querían hacer una carrera más rápida que el padre y meten la mano donde no deben; hijos de guardia civil que querían hacer una carrera más rápida que el padre, y caen en redes a los que su deber sería combatirlas en vez de conchabarse con ellas; hijos de falangistas que estudiaron en colegios privados en tiempos de Franco, que ahora combaten en el socialismo por la escuela pública; hijos de inmigrantes andaluces, extremeños o aragoneses, que odian al resto de españoles porque defienden la secesión catalana; así podría continuar con mil y un caso más.

Quiero centrarme en esta ocasión en el hijo de un torero. Se llamaba Heliodoro Ábalos “Carbonerito”, hijo de un Guardia Civil, “torero a quien la Guerra Civil cortó de cuajo una prometedora carrera como novillero. Las pocas reseñas que se conservan lo alaban como “valiente” y “prometedor”, pero llegado el franquismo no pudo volver a torear. En los días de posguerra -tras quedar viudo- se casó en segundas nupcias. En total, el torero tuvo siete hijas -tres de la primera mujer- y un sólo hijo, José Luis Ábalos, Secretario de Organización del PSOE y actual ministro de Fomento, que declaró en su día: “no tuve herencia, salvo cuatro tomos de la enciclopedia Cossío”.

José Luis Ábalos, Maestro de profesión, milita en el PSOE desde 1981 tras su paso por el Partido Comunista, ha calificado de “casposa” la España de «toreros o cazadores», entre críticas al «españolismo trasnochado y antiguo», el ministro de Fomento recordó que su padre fue torero: «Eso no me lleva a imponer a nadie su gusto ni su afición». Conforme, todo el mundo no tiene por qué pensar ni seguir los pasos de su padre. Es el concepto con el que comenzábamos este pequeño artículo: hijos que sienten que su padre fue un fracasado, un honrado trabajador que nunca llegó a nada.

En la foto que sigue a continuación, se ve al Sr. Ábalos en los toros, en uno de esos sitios de “pescuecete” solo para los privilegiados que no pagan entrada.

 

 

Publicado en el Blog de Campos el 18-12-2018

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