España – Plena y Baja Edad Media

En España, el siglo XI comenzó con el predominio entre los reinos cristianos del reino de Navarra. Sancho III el Mayor incorporó los condados pirenaicos centrales (Aragón, Sobrarbe y Ribagorza) y el condado leonés de Castilla, estableciendo un protectorado de hecho sobre el propio reino de León. Los enfrentamientos entre las taifas musulmanas, que recurrían a los cristianos como tropas mercenarias para imponerse unas sobre otras, aumentaron notablemente su poder, que llegó a ser suficiente como para someterlas al pago de parias.

Los territorios de Sancho el Mayor fueron distribuidos entre sus hijos tras su muerte. Fernandop  obtuvo Castilla. Su matrimonio con la hermana del rey leonés y el apoyo navarro le permitieron imponerse como rey de León tras la muerte de su cuñado en la Batalla de Tamarón (1037). A la muerte de Fernando se volvió a realizar un reparto territorial que multiplicó el número de territorios que adquirieron el rango regio: Reino de León, Reino de Galicia, Reino de Castilla, así como la ciudad de Zamora.

Sucesivamente se produjeron reunificaciones y divisiones, siempre revertidas, excepto en el caso del condado de Portugal, convertido en reino. La conquista de Toledo por Alfonso VI (1085) permitió la repoblación de la amplia región entre los ríos Duero y Tajo mediante la concesión de fueros y cartas pueblas a concejos con jurisdicción sobre amplias zonas (comunidad de villa y tierra) sobre los que ejercían una especie de «señorío colectivo». Un proceso similar se produjo en el valle del Ebro, repoblado (en parte con mozárabes emigrados del sur peninsular) a partir de la conquista de Zaragoza (1118) por Alfonso I el Batallador, rey de Navarra y Aragón, que incluso llegó a ser rey consorte de Castilla y León (en un accidentado matrimonio con Urraca I de Castilla, que terminó anulándose). A su muerte sin herederos directos se separaron definitivamente sus reinos: mientras que Navarra quedó marginada en la Reconquista, sin crecimiento hacia el sur, Aragón se vinculó con Cataluña en 1137 por el matrimonio de la reina Petronila con el conde Ramón Berenguer IV de Barcelona , formando la Corona de Aragón.

 

 

Por su parte, la conformación de la Corona de Castilla como conjunto de reinos, con un único rey y unas únics Cortes, no se consolidó hasta el siglo XIII. Los distintos territorios conservaban diversas particularidades jurídicas, así como su condición de reino, perpetuada en la intitulación regia: «rey de Castilla, de León, de Galicia, de Nájera, de Toledo,… señor de Vizcaya y de Molina», añadiendo sucesivamente los títulos de soberanía de los nuevos reinos que se fueran conquistando o adquiriendo. Alfonso VII adoptó el título de Imperator totius Hispaniae. La repoblación de la amplia zona entre el Tajo y Sierra Morena, relativamente despoblada, se confió a las órdenes militares (Santiago, Alcántara, Calatrava y Montesa).

La Corona de Castilla, con Fernando III el Santo, conquistó en los años centrales del siglo XIII la totalidad del valle del Guadalquivir (reinos de Jaén, de Córdoba y de Sevillas) y el reino de Murcia; mientras la Corona de Aragón, tras frustrarse su expansión al norte de los Pirineos (cruzada albigense), conquistaba los reinos de Valencia y de Mallorca (Jaime I el Conquistador). El acuerdo entre ambas coronas definió las respectivas zonas de influencia, e incluso enlaces matrimoniales (de Alfonso X el Sabio con Violante de Aragón).

La repoblación por los cristianos de estas zonas, densamente habitadas por musulmanes, muchos de los cuales permanecieron tras la conquista  (mudéjares), se realizó mediante el reparto de lotes de fincas rurales y urbanas de distinta importancia según la categoría social de los que habían intervenido en la toma de cada una de las ciudades. La convivencia entre cristianos, musulmanes y judíos produjo un intercambio cultural de altísimo nivel (escuela de traductores de Toledo, tablas alfonsíes. obras de Raimundo Lulio) al tiempo que se abrían varios studium arabicum et hebraicum (Toledo, Murcia, Sevilla, Valencia, Barcelona) y los studia generalia que se convirtieron en las primeras universidades  (Palencia, Salamanca, Valladolid, Alcalá de Henares, Lérida, Perpiñán).

En Europa, en el siglo XIII aparecerán las monarquías nacionales como la francesa frente a los desgastados Sacro Imperio Germánico y el Papado. El poder público irá centralizándose y creando un sentimiento nacional que dará paso después a las monarquías autoritarias y a un continuo decaimiento de los poderes universales tradicionales de la Edad Media: el emperador y el Papa.

A nivel demográfico la población continuaba creciendo como los dos anteriores siglos, aunque con una cierta desaceleración hasta estancarse a finales del siglo XIII. Este aumento de la población se debía en parte a esa relativa estabilidad política imperante en Europa y a un clima que favoreció las cosechas.

 

Económicamente el mundo rural goza de prosperidad gracias a la climatología y al desarrollo tecnológico, por lo que trajo una reducción del hambre. El desarrollo agrícola y artesanal provocó un auge del comercio, de las ferias comerciales y del desarrollo de la economía monetaria.

A nivel social, existe una sociedad feudal, estructurada y jerarquizada en tres estados (nobleza, clero y trabajadores) y un auge de las ciudades. La cultura medieval llega a su punto culminante, con la aparición de las universidades y el pensamiento cultivado en ellas, la escolástica.

Reflexión acerca de esta periodización de la historia

Con el término de Plena Edad Media se quería indicar un periodo de transición desde una “época oscura” imperante en la Alta Edad Media hacia una Baja Edad Media donde se darán las condiciones necesarias para el Renacimiento cultural europeo y el auge de los estados nacionales.

La plenitud medieval sería el cénit de la Edad Media, donde se tendría una mayor estabilidad política y social, donde se darían las condiciones idóneas para que llegara un Renacimiento y pasar a una Edad Moderna.

El concepto de Edad Media ya trae en sí diversos debates. El propio término surgió con un factor peyorativo que quería indicar un periodo de transición entre la cultura antigua grecolatina y el renacimiento de la cultura de la antigüedad en la Italia del siglo XV. Posteriormente, diferentes corrientes historiográficas han puesto en valor la historia ocurrida durante la Edad Media, recordando innovaciones técnicas, creaciones literarias e innovaciones arquitectónicas. También se amplía la barrera espacial al respecto, ya que se incluye la cultura árabe y el Imperio Romano de Oriente (el Imperio Bizantino).

El periodo considerado como Plena Edad Media es un periodo con mayor estabilidad y con mejores condiciones económicas que siglos anteriores y posteriores. Además de ello, facilita el estudio de la historia. Pero encasillando la historia en uno u otro periodo no podemos ver con facilidad la evolución de los hechos históricos, de la sociedad, la economía, la cultura. En un periodo tan interesante como es la Edad Media se ha de tener en cuenta todos estos factores, empezando por los años de caída del Imperio Romano de Occidente, para comprender mejor la historia ocurrida en Europa durante esos siglos. Si bien en La Crisis de la Historia se seguirá empleando la división en periodos de la historia ya que facilita su estudio y comprensión, se intenta remarcar que se pretende en un futuro eliminar las barreras de los periodos, entre los que se incluye la Plenitud Medieval.

El siglo XIII como la “plenitud medieval”, caracterizándolo como el momento en que la civilización occidental medieval alcanzó su momento de equilibrio y máximo desarrollo. El siglo XIII fue de gran recuerdo debido al posteriormente conflictivo siglo XIV (donde entre otras situaciones se producirá la epidemia de la peste negra que produjo millones de muertes en Europa), exaltándose a partir de entonces un siglo XIII más próspero y pacífico.

Bibliografía: Pernoud Regine. Para acabar con la Edad Media. 1998. Olañeta Editor

 

Publicado en el Blog de Campos el 21-06-2018

 

 

 

Etiquetas:, , , ,

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Salir /  Cambiar )

Google photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google. Salir /  Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Salir /  Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Salir /  Cambiar )

Conectando a %s

A %d blogueros les gusta esto: