Todo a Cien – 310 Wellcome a Cheste

El artículo es de la periodista Laura L. Álvarez, publicado en La Razón el 18-06-2018, que reproduzco parcialmente a continuación por tener relación con los dos escritos por mí ayer y antes de ayer sobre los inmigrantes llegados a España en el barco ACUARIUS, recibidos en el puerto de Valencia como lo fueron en París las tropas liberadoras en la Segunda Guerra Mundial.

Varios inmigrantes del «Aquarius» están abandonando el centro de acogida en Cheste, en Valencia. Tienen 45 días de libre circulación por territorio Schenguen y, si no solicitan asilo en ese plazo, pasarían a ser ilegales.

“”¿Me dejas hacer una llamada desde tu móvil?, dice Hakim. «Bueno… vale», contesta Raquel (nombres ficticios). Porque ¿quién no va a hacerle ese pequeño favor a alguien que ha estado once días a la deriva en el mar? Así, han comenzado a gestionar muchos inmigrantes que llegaron en el «Aquarius» sus salidas del centro de acogida habilitado en una residencia de estudiantes de Cheste. No están recluidos y, por tanto, pueden salir a la calle. Ayer muchos salieron por los alrededores de este «campamento base» para comer, comprar tabaco, pasear y, algunos, para huir a otra ciudad o país. Probablemente ya no regresen nunca a Cheste. Muchos aprovecharon esta primera salida para llamar a sus conocidos en España o a «contactos» que quizás les hayan pasado las mafias para continuar su periplo. Desde que llegaron a Valencia obtuvieron un permiso de 45 días para circular por todo el territorio Schengen; tiempo en el que pueden solicitar el asilo o las recomendaciones que les haga el abogado de oficio. «He quedado aquí, en la gasolinera y me voy a Sagunto», decía uno de ellos a LA RAZÓN. Otro trataba de explicarle a alguien que no conocía mucho la zona donde exactamente se encontraba porque sólo podía hacer llamadas, pero no tenía conexión a internet para evitar su ubicación.

Aunque fuentes cercanas a la organización de la acogida en España del «Aquarius» ya preveían que esto iba a suceder, desde Cruz Roja no esperaban esta «huida» y ayer se sorprendían de que muchos no regresaran a cenar. «Sabíamos que habían estado todo el día fuera, pero creíamos que volverían», dice un trabajador social. Y es que el día, al menos una docena de ellos, lo pasaron en el cercano restaurante de carretera Los Torrijos. Es el único que hay en la zona porque el pueblo de Cheste queda a unos cinco kilómetros. A la camarera le sorprendió que pidieran chupitos de whisky y que compraran tanto tabaco. «Me han dejado la máquina vacía», decía a mediodía. «Me ha llamado mucho la atención que me pagaran con billetes de 100». «Había uno que tenía en una bolsa un fajo de billetes de 50 pero se veía que estaban mojados. No sé dónde habrán cambiado a euros, los traerían ya antes de coger el barco», apuntaba otro camarero. A los del «Aquarius» se les reconoce rápido porque van todos igual vestidos, con el kit de emergencia que les dio Cruz Roja nada más bajar del barco: chándal negro nuevo y zapatillas deportivas con suela blanca muy ancha””.

Hay quien quiere comparar estas personas con los exiliados españoles tras la Guerra Civil, enfermos, llenos de chinches y piojos, sin un duro, hambrientos, dispuestos a trabajar en lo que fuera para poder echarse un mendrugo de pan a la boca. Que cada uno saque sus propias conclusiones.

 

 

Publicado en el Blog de Campos el 20-06-2018

 

 

 

 

 

Publicado en el Blog de Campos el 20-06-2018

 

Etiquetas: , , , ,

Deja una respuesta

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Salir /  Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Salir /  Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Salir /  Cambiar )

Conectando a %s

A %d blogueros les gusta esto: