Sociedades secretas – 06 Illuminati

La Orden de los Iluminados es el nombre dado a varios grupos. Históricamente se refiere a la organización Illuminati de Baviera, una sociedad secreta de la época de la Ilustración, fundada el 1 de mayo de 1776 por el jurista Adam Weishaupt (1748-1830) , la cual manifestaba oponerse a la influencia religiosa y los abusos de poder del estado. Con el apoyo de la Iglesia católica, el gobierno de Baviera prohibió la organización de los Illuminati (junto con otras sociedades secretas), y la misma se disolvió en 1785. En los años siguientes, el grupo fue vilipendiado por críticos, que afirman que los miembros de los Illuminati de Baviera se reagruparon y fueron los responsables de la Revolución Francesa.

En su uso posterior, Illuminati se refiere a las diversas organizaciones que reclaman y tienen vínculos con los Illuminati bávaros originales o con sociedades secretas similares, y con frecuencia son acusados de controlar los asuntos mundiales, planificar eventos y ser agentes de siembra en diversos gobiernos y empresas, con el fin de establecer un Nuevo Orden Mundial y/o buscar el aumento de su poder político. Figura central de algunas de las más conocidas y elaboradas teorías de la conspiración, así como de varias obras de ficción, los Illuminati se han representado como un grupo político/económico/esotérico al acecho y en las sombras, que constantemente tira de las cuerdas y palancas del poder.

La orden de los Iluminados estaba comprometida con el modelo ilustrado. La meta era la mejora y el perfeccionamiento del mundo en el sentido de libertad, igualdad, fraternidad, la mejora y perfeccionamiento de sus miembros (de ahí también el viejo nombre Perfectibilistas). Weishaupt escribió en 1782 en un discurso:

“Quien también generalmente quiere iniciarse en la libertad, la amplia iluminación en general: pero la Iluminación no consiste en el conocimiento de palabras, sino de cosas, no se trata de la comprensión de conocimientos abstractos, especulativos, teóricos, que inflan el espíritu, pero no mejoran el corazón”.

Cada miembro de la orden recibe al iniciarse un nombre secreto (o de guerra), que nunca era cristiano, o como mínimo, de origen ortodoxo: Weishaupt se llamó así mismo con el significativo nombre de Espartaco, el cabecilla de las revueltas esclavas romanas; Knigge era Filón de Alejandría, un filósofo judío; Goether recibió el nombre Abaris, por un mago escita. También la geografía recibía nombres secretos (Múnich, p. ej., se llamaba Atenas; el Tirol, Peloponeso; Fráncfort era Edessa; e Ingolstadt, Eleusis).

Los nombres de la orden contribuían a la igualdad entre iluminados: ya que los dos primeros grados sólo se llamaban por los nombres de la orden, no podían saber unos de otros, quién era noble, quién burgués, quién profesor universitario, quién sólo camarero o estudiante. Aparte de esto, formaban parte de un rígido programa educativo, que la orden le imponía a sus miembros. Junto a la completa igualdad dentro de los grados, había una división jerárquica entre los distintos escalafones muy marcada. Esta dejaba mostrar ya en los juramentos, que cada iniciando debía prometer solemnemente.

“Eterno silencio, firme lealtad, fidelidad y obediencia a todos los superiores y estatutos de la orden”.

William Guy Carr un fundamentalista cristiano y escritor de teorías conspirativas y antimasónicas, hizo mención en uno de sus libros de 1955, a la presunta existencia de una serie de cartas escritas entre los años 1870 y 1872, que supuestamente se conservarían en los archivos de la biblioteca del Museo Británico, entre un antiguo militar confederado llamado Albert Pike (de hecho el único representante de la Confederación, y a la vez miembro activo del Ku Klux Klan, honrado con una estatua en Washington D.C.) y el francmasón y carbonario Giuseppe Mazzini, un filósofo y político italiano que se esforzó por unificar los estados italianos y quien había sido seleccionado por los Illuminati para dirigir sus operaciones mundiales en 1834.

El Museo Británico desmiente la existencia de dichas cartas y su contendio anacrónico y fundamentalista, más la total ausecia de fuentes del autor, indica que han sido totalmente inventadas por la mente del mismo. Según Qilliuam Guy Carr, una de las supuestas “cartas” fechada el 15 de agosto de 1871, el mencionado Pike le habría hecho saber a Mazzini el plan de los Illuminati para el “futuro” del mundo:

“”Fomentaremos tres guerras que implicarán al mundo entero.

La primera de ellas permitiría derrocar el poder de los zares en Rusia y transformar ese país en la fortaleza del comunismo ateo necesaria como una oposición controlada y antítesis de la sociedad occidental. Las divergencias causadas por los “agenteur” (agentes) de los Illuminati entre los imperios británico y alemán serán utilizados para provocar esta guerra, a la vez que la lucha entre el pangermanismo y el paneslavismo. Un mundo agotado tras la guerra no interferirá en el proceso de construcción de la “nueva Rusia” y el establecimiento del comunismo, que será utilizado para destruir los demás gobiernos y debilitar a las religiones.

La segunda guerra mundial se desataría aprovechando las diferencias entre la facción ultraconservadora y los sionistas políticos. Se apoyará a los regímenes europeos para que terminen en dictaduras que se opongan a las democracias (Nazismo, Fascismo, Comunismo y Socialismo) y provoquen una nueva convulsión mundial cuyo fruto más importante será el establecimiento de un Estado soberano de Israel en Palestina que venía siendo reclamado desde tiempos inmemoriales por las comunidades judías. Esta nueva guerra debe permitir consolidar una Internacional Comunista bastante fuerte para equipararse a la facción cristiana/occidental.

La tercera y definitiva guerra se desataría a partir de los enfrentamientos entre sionistas políticos y los dirigentes musulmanes. Este conflicto deberá orientarse de forma tal que el Islam y el sionismo político se destruyan mutuamente y además obligará a otras naciones, una vez más divididas sobre este asunto, a entrar en la lucha hasta el punto de agotarse física, mental, moral y económicamente… Liberaremos a los nihilistas y a los ateos, y provocaremos un formidable cataclismo social que en todo su horror mostrará claramente a las naciones el efecto del absoluto ateísmo, origen del comportamiento salvaje y de la más sangrienta confusión. Entonces en todas partes, los ciudadanos, obligados a defenderse contra la minoría mundial de revolucionarios, exterminará a esos destructores de la civilización, y la multitud, desilusionada con el cristianismo, cuyos espíritus deístas estarán a partir de ese momento sin rumbo y ansiosos por un ideal pero sin saber dónde hacer su adoración, recibirán la verdadera LUZ a través de la manifestación universal de la doctrina pura de “Lucifer”, sacada a la vista pública finalmente. Esta manifestación resultará del movimiento reaccionario general que seguirá a la destrucción del cristianismo y ateísmo, ambos conquistados y exterminados al mismo tiempo””.

Fuente: Wikipedia.org

 

 

La mayoría de los miembros que conforman este grupo son personas muy poderosas e influyentes, banqueros adinerados, los mejores líderes políticos y la élite empresarial; varones del petróleo, y los altos cargos de grandes corporaciones multinacionales y de la industria farmacéutica.

Se cree que la Familia Real de Inglaterra, es decir, la reina Isabel II y la Casa de Windsor, son representantes de alto nivel que controlan los estratos superiores del Nuevo Orden Mundial. Los centros para la toma de decisiones de este esfuerzo se encuentran en Londres (en especial la City de Londres), Suiza-Basilea y Bruselas (sede de la OTAN).

Fuente: okdiario.com

¿Cómo son en la actualidad? Los estudiosos y expertos en este tema afirman que los “Illuminati” son una élite creada para cambiar la historia del mundo y están en comunión con diferentes dioses egipcios a los que veneran en reuniones de iniciación.

No debe sorprender entonces que el símbolo que identifica esta orden sea una pirámide cuya parte superior es la élite iluminada por la conciencia del ojo ciego y que mira a una base de ladrillos idénticos que representan la población.

En la actualidad el término “Illuminati” es utilizado para describir a un grupo pequeño de personas pertenecientes a la élite mundial que tienen como objetivo crear un único gobierno con una única moneda y acabar con la religión.

Fuente: Triskelate.com

 

Publicado en el Blog de Campos el 15-03-2018

 

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