IV Centenario de Cervantes – 4/5

De Alcalá de Henares a La Mancha

De La Mancha a Alcalá de Henares

4/5

 

Si ha habido discusión sobre si Cervantes es o no alcalaíno, asunto que por nuestra parte damos por zanjado, en lo que sí hay unanimidad es que Don Quijote es manchego.

 

Cerv 07

Según Justo García Soriano y Justo García Morales en la edición del Quijote ilustrado por Gustavo Doré en 1985, Don Quijote “tiene todas las cualidades de los demás caballeros pueblerinos de la época: deja enmohecer las antiguas armas de sus mayores, posee un triste caballejo y un aburrido galgo, come y viste lo mismo que cualquier otro mediano hacendado español; pero hete aquí que, por combatir el profundo aburrimiento de la aldea, se entrega de noche y de día infatigablemente también, como otros muchos hidalgos de entonces, a la lectura de los libros de caballerías. A la vez que su cerebro se debilita por el insomnio, se despierta en él una atávica afición por el ya olvidado ejercicio de la andante caballería. El mundo, cada vez más lleno de injusticias y desaguisados, le necesita, le espera: él, so pena de ser considerado medroso, debe acudir a su llamada”.

“Al lado del buen hidalgo marcha siempre el no menos bueno de Sancho Panza. Físicamente es su antítesis: Don Quijote es alto, avellanado, enjuto; su escudero, bajo y gordezuelo. ¿Son también opuestas sus cualidades morales, sus gustos y sus ideas?” Y siguen una serie de consideraciones acerca de qué podría haber sido si hubieran tenido la misma cultura. Pero la realidad es tozuda y Sancho no tenía esa cultura, pero sí bonhomía y la sabiduría del pueblo. Y termina sus comentarios sobre Sancho “caminando siempre, callada y obedientemente, en pos de los mismos ideales que Don Quijote. Y cuando muera este llorará con amargo y desconsolado llanto, porque habrá perdido su razón de ser y el único lazo que le encadenaba a lo noble, a lo santo, a lo justo”.

 

No sería completa la descripción de los manchegos de la época, si no habláramos de la mujer. El ilustre escritor Joaquín Costa, que no era manchego, pero sintió enorme cariño por la Mancha, escribía en 1897 sobre la mujer manchega y sus desposorios, para ser concreto en La Solana, en la provincia de Ciudad Real que “ante todo, es preciso tener en cuenta el recogimiento extraordinario, causi musulmán, en que viven las solteras y el cuidado extremado que se guarda con ellas. Desde que, a los trece o catorce años dejan de asistir a la escuela, no les es ya lícito salir nunca solas de su casa … para andar por la calle, es requisito indispensable que las acompañe alguno de sus hermanos o de sus padres, o una persona de respeto que tenga la confianza de estos”.

Esto supuesto, las relaciones entre los futuros esposos se “traban y anudan”, verbos utilizados por Dulce-Néstor Ramirez Morales, en diferentes periodos sucesivos, iniciándose por el “el joven que aspira a título o condición de pretendiente de una muchacha de su agrado o de su conveniencia, principia por rondarle la calle durante algunas semanas o aún meses, hasta que por fin se determina a participarle su intención, sea de palabra, aprovechando la ocasión de salir ella a la puerta un rato, a la caída de la tarde, sea por medio de una carta si sabe escribir. La fórmula consagrada, casi sacramental, era:

  • Vengo a ver si no tienes compromiso con otros y quieres comprometerte conmigo.
  • Me pensaré y contaré con mis padres
  • Creo que ya has tenido tiempo de pensarte, pues llevo tantos meses de rondarte
  • No importa, tengo que pensarlo despacio; dentro de quince días puedes volver por la contestación.

A partir de ahí se pone en funcionamiento toda una serie de periodos previstos por la costumbre, que concluyen con la boda y la formación de las hijuelas por parte de los llamados “abogados de pobres”, que eran dómines, sacristanes, y otros oficios ilustrados que sabían leer y escribir.

De principios del siglo veinte es esta composición de Antonio Machado a “La mujer manchega”:

La Mancha y sus mujeres… Argamasilla, Infantes
Esquivias, Valdepeñas, La novia de Cervantes,
y del manchego heroico, el ama y la sobrina
(el patio, la alacena, la cueva y la cocina,
la rueca y la costura, la cuna y la pitanza),
la esposa de don Diego y la mujer de Panza,
la hija del ventero, y tantas como están
bajo la tierra, y tantas que son y que serán
encanto de manchegos y madres de españoles
por tierras de lagares, molinos y arreboles.

Es la mujer manchega garrida y bien plantada,
muy sobre sí doncella, perfecta de casada.

El sol de la caliente llanura vinariega
quemó su piel, mas guarda frescura de bodega
su corazón. Devota, sabe rezar con fe
para que Dios nos libre de cuanto no se ve.
Su obra es la casa -menos celada que en Sevilla,
más gineceo y menos castillo que en Castilla-.
Y es del hogar manchego la musa ordenadora;
alinea los vasares, los lienzos alcanfora;
las cuentas de la plaza anota en su diario,
cuenta garbanzos, cuenta las cuentas del rosario.

¿Hay más? Por estos campos hubo un amor de fuego,
dos ojos abrasaron un corazón manchego.

¿No tuvo en esta Mancha su cuna Dulcinea?
¿No es el Toboso patria de la mujer idea
del corazón, engendro e imán de corazones,
a quien varón no impregna y aun parirá varones?

Por esta Mancha -prados, viñedos y molinos-

que so el igual del cielo iguala sus caminos,
de cepas arrugadas en el tostado suelo
y mustios pastos como raído terciopelo:
por este seco llano de sol y lejanía,
en donde el ojo alcanza su pleno mediodía
(un diminuto bando de pájaros puntea
el índigo del cielo sobre la blanca aldea,
y allá se yergue un soto de verdes alamillos,
tras leguas y más leguas de campos amarillos),
por esta tierra, lejos del mar y la montaña,
el ancho reverbero del claro sol de España,
anduvo un pobre hidalgo ciego de amor un día
-amor nublóle el juicio: su corazón veía-.

Y tú, la cerca y lejos, por el inmenso llano
eterna compañera y estrella de Quijano,
lozana labradora fincada en tus terrones
-oh madre de manchegos y numen de visiones-,
viviste, buena Aldonza, tu vida verdadera
cuando la amante erguía su lanza justiciera,
y en tu casona blanca ahechando el rubio trigo.

Aquel amor de fuego era por ti y contigo.

Mujeres de la Mancha con el sagrado mote
de Dulcinea, os salve la gloria de Quijote.

 

 

 

 

 

 

 

 

 

Anuncios

Etiquetas: , ,

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión / Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión / Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión / Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión / Cambiar )

Conectando a %s

A %d blogueros les gusta esto: